miércoles, 17 de julio de 2019

Al sur del Ecuanil





Al sur del Ecuanil

El escritor venezolano, René Augusto Rodríguez Morales (conocido comúnmente como Renato Rodríguez) nació en Porlamar (estado de Nueva Esparta) el 3 de julio de 1927. A los cuarenta días de nacido su padre los llevó a vivir a Cumaná. Dos años después, la familia se instaló en La Guaira, Estado Vargas. Estudió bachillerato en el Liceo San José de los Teques. Allí pensó dedicarse al sacerdocio, pero su superior, el padre Ojeda, lo hizo desistir y lo motivó a escribir, momento que recuerda como crucial en su decisión de convertirse en escritor. 

Tras finalizar el bachillerato, viajó a Colombia donde se inscribe en una academia militar para obtener el bachillerato superior. Tras conocer a un joven cantante, decidió convertirse en su representante y comenzó a viajar con él al sur. Una vez en Quito, Ecuador, se separó del cantante. Se trasladó a Lima, y de ahí a Santiago de Chile. En 1950 regresó a Venezuela, donde entre Caracas y Cumaná trabajó como productor de leche, agricultor y oficinista. 

Durante estas estadías en Venezuela trabajó en el manuscrito de su primera novela, Al Sur del Equanil (Novela, 1963); luego de publicarla, recibió comentarios negativos tanto de la crítica como de sus amigos escritores. Decidió irse a Nueva York, donde trabajó en un restaurante italiano. Luego se mudó a Los Ángeles donde trabajó en un hotel recogiendo platos sucios. Se mudó a San Francisco para luego de una breve estadía, regresar a Nueva York, donde trabajó en la Westinghouse Broadcasting Company, en el show de Merv Griffin.

Luego viajó a Europa, donde vivió en París. Allí sostuvo una amistad con el escritor peruano Julio Ramón Ribeyro. También conoció a Julio Cortázar, Mario Vargas Llosa y Alfredo Bryce Echenique. Visitó Bélgica, Suiza, Italia y vivió en Alemania trabajando en una fábrica de piezas para automóviles. Renato Rodríguez fue una figura controversial dentro del ámbito literario venezolano, sus textos representaron una rareza en la narrativa del país. 

Fue objeto de severas críticas por parte de sus contemporáneos, las cuales él mismo plasmó en la contraportada de su segunda novela El Bonche (Novela, 1976). También publicaría: ¡Viva la pasta! o Las enseñanzas de Don Giuseppe (Novela, 1984); La noche escuece (Novela, 1985); Ínsulas (Novela, 1996); Quanos (Relatos, 1997); y El embrujo del olor a huevos fritos (Novela, 2008).

De la obra de Renato Rodríguez destaca su primera novela “Al sur del Equanil, resultó ser un libro que le llevo a ser comparado con grandes nombres de la literatura como Henry Miller o Kerouac. Al sur del Equanil. El título de la novela proviene de un error de Salvador Garmendia al escuchar una conversación de Renato con unos amigos en un bar. Renato comentó que su novela se llamaba Al Sur del Ecuador, pero Garmendia entendió «Equanil», famoso ansiolítico de la época.​ La novela narra las vivencias de David en el proceso de convertirse en escritor. A través de las más diversas experiencias en Venezuela, Colombia, Ecuador, Chile y finalmente París, David -que cambia de nombre a Augusto y a Cirilo a través de la narración- encuentra su vocación e identidad en una compleja trama con los más diversos personajes y situaciones que van desde la sordidez hasta el humor. La novela, fue considerada autobiográfica, como parecen ser la mayoría de las obras de Renato, al contener muchas de las experiencias durante sus constantes viajes. 

A propósito de la complejidad del texto, los cambios de identidad y los viajes de Renato, en el prólogo de Al sur del Equanil, Carlos Noguera escribió: La rotación de identidades que la diversidad de los textos antes citados ejemplifica y porta, esconde una certeza más profunda: la de que el protagonista puede tener cualquier nombre, porque en realidad no ostenta ninguno. No ostenta ninguno porque él mismo parece negárselo hasta que llegue el momento de merecerlo. La palabra que lo nombre se posterga por el proceso mismo que él, como escritor, cumple: el del aprendizaje de nombrar. No son sólo las etiquetas y las identidades las que rotan y viajan, la metáfora del viaje, de la peregrinación, subtiende el sentido mismo de la novela toda al expresar la vida en construcción como un espacio que sucede a otro y como un tiempo que muta, transfigurando a su vez al cuerpo que lo atraviesa”.

Renato Rodríguez regresó a Venezuela, dónde desde 1997 vivió aislado en una montaña en la población de Tasajera, ubicada en el municipio José Rafael Revenga del estado Aragua. Su obra se vio reconocida en 2006, cuando recibió el Premio Nacional de Literatura de Venezuela, pocos años antes de fallecer. Anciano, padeció de glaucoma, sordera en un oído y una artritis que lo obligaba a caminar con dificultad. ​Falleció a los 84 años de edad en El Consejo (estado de Aragua) el 22 de junio de 2011.

Mississauga, Ontario, Toronto, jueves 17 de julio, 2019


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