sábado, 18 de noviembre de 2017

¿Quizá en el perdón se encuentre la redención?




¿Quizá en el perdón se encuentre la  redención?

Reflexiones del Maestro Dr. Rafael Muci-Mendoza
Viernes 17/11/2017 : …”vivimos asediados por dos circunstancias profundamente destructivas del yo: el acoso de la violencia desde el fuera y el odio represado desde el adentro”

“Táctica aconsejada desde Cuba con su cincuentena de años sojuzgando un pueblo antes brioso, ya dócil. Ahora, el golpear incesante es contra el alma venezolana. El régimen no es incapaz, es todo lo contrario, capaz de extremosa bestialidad y violencia. Se nos llenó el país de delincuentes de todo cuello, desde el alto desgobierno hasta las barriadas que miserables, adrede mantienen. Como Fidel, la crueldad los solaza y presto la expresan ávidamente”.

“Los capitostes, inocultables delincuentes, a la usanza del malandraje llevan camionetas que no visten placas. Un país ya largo mantenido en el miedo carece de acción y reacción. Refugiado en sus casas cuando el sol se oculta: La noche solapa la maldad. Pero es que el claror de un nuevo día tampoco la amaina, cualquier momento u ocasión es propicia para un arrebato de impune crueldad”.

“Gorgonas que convierten en piedra el espíritu combativo o gallardo. Monstruos con la conciencia, misericordia y  compasión obliteradas miran desde pupilas enchumbados de odio como si hijos no tuvieran. Barbarie y saña impensables en una sociedad desarrollada. Han sembrado de odio nuestras almas. Ahora sólo pensamos en “ojalá se muera”. ¡Oh sentimiento destructivo! Ellos arrojan y actúan su odiosidad sobre nosotros. Nos agreden verbal, espiritual y físicamente: Escuálidos, afligidos, minoría… Pero a la inversa, el inóculo de odio que nos han inyectado no encuentra salida constructiva porque no puede tenerla, nos corroe las entrañas, y como ellos, nos hace viles también. ¿Cómo poner un escudo en el cuál rebote tanta saña? Quizá en el perdón se encuentre la  redención, siendo que perdón no significa olvido ni solvencia para aplicar un ejemplar castigo”…

La mítica Gorgona o Medusa, según la mitología clásica, Medusa era un monstruo con cuerpo femenino y cabellera compuesta por serpientes venenosas. Su mirada petrificaba a los que osaban acercarse a ella. El héroe Perseo se enfrentó a ella utilizando el reflejo de su escudo para localizarla sin mirarla. Cuando la decapitó, decidió emplear su cabeza petrificadora como escudo. De la sangre del monstruo nacería Pegaso, el caballo alado. El cuadro de Caravaggio, es una rodela, escudo circular empleado para torneos que no fue nunca empleada en batalla, sino que funcionaba como un emblema para el cliente que la encargó

Maracaibo 18 de noviembre de 2017

miércoles, 15 de noviembre de 2017

James Maxwell



James Maxwell

James Clerk Maxwell (Edimburgo 1831 - 1879) Fue un científico escocés especializado en el campo de la física matemática. Su mayor logro fue la formulación de la teoría clásica de la radiación electromagnética, que unificó por primera vez l electricidad, el magnetismo y la luz como manifestaciones distintas de un mismo fenómeno. Las ecuaciones de Maxwell, formuladas para el electromagnetismo, han sido ampliamente consideradas como la “segunda gran unificación de la física”, siendo la primera aquella realizada por Isaac Newton. Con la publicación de A Dynamical Theory of the Electromagnetic Field en 1865, Maxwell demostró que el campo eléctrico y el campo magnético viajan a través del espacio en forma de ondas que se desplazan a l velocidad de la luz. Maxwell propuso también que la luz era una ondulación en el mismo medio que es causa de los fenómenos eléctricos y magnéticos. Sus descubrimientos fueron claves para entrar en la era de la física moderna sentando los cimientos de campos como la relatividad especial  o la mecánica cuántica. Su contribución a la ciencia es comparable a aquella realizada por científicos como Isaac Newton o Albert Einstein. En una encuesta sobre los 100 mayores físicos de la época, Maxwell acabó en tercer puesto, sólo detrás de los dos científicos anteriormente mencionados. Einstein describió su trabajo como el “más profundo y fructífero que la física hubiese experimentado desde los tiempos de Newton”.

Los padres de Maxwell se conocieron y casaron en la treintena y su madre tenía casi cuarenta años cuando él nació. La geometría fascinó a Maxwell desde muy corta edad, redescubriendo los poliedros regulares antes de recibir ningún tipo de instrucción formal sobre ellos. El chico de diez años, criado en una hacienda campestre de su padre, no encajó en su colegio. A los 13 años, ganó la medalla escolar de matemáticas, y el primer premio tanto en inglés como en poesía. A los catorce años, donde describía un método mecánico para dibujar curvas matemáticas usando un trozo de hilo, así como las propiedades de las elipses, los óvalos cartesianos y sus curvas relacionadas. Su trabajo, “Oval Curves”, fue presentado a la Royal Society de Edimburgo por James Forbes, profesor en la Universidad de Edimburgo. René Descartes ya había examinado las propiedades de las elipses multifocales en el siglo XVII, y Maxwell había logrado simplificar el método de construcción. A los 16 años y comenzó a asistir a clases en laUniversidad de Edimburgo. Construyó gelatina en forma de bloques, sometiéndolos a varias tensiones, y con un par de prismas polarizantes viendo los colores que se habían desarrollado dentro de la gelatina descubrió la fotoelasticidad. A los 18, presentó en la Royal Society de Edimburgo.“On the Equilibrium of Elastic Solids”, “Rolling Curves”, junto al trabajo “Oval Curves” que había escrito en la Academia de Edimburgo. A los 25 años de edad Maxwell era 15 años más joven que cualquier otro profesor de la escuela Marischal College, de Aberdeen.

En 1854, Maxwell se graduó en Trinity con un grado en matemáticas. Maxwell lee su escrito "Sobre la Transformación de Superficies por Doblando" a la Sociedad Filosófica de Cambridge. La naturaleza y la percepción de color eran un interés que había comenzado a abrazar en la Universidad de Edimburgo. Manifestó que la luz blanca sería resultado de una mezcla de luz roja, verde, y azul. Su escrito "Experimentos sobre el Color" fue presentado a la Sociedad Real de Edimburgo en marzo de 1855. Fue admitido en Trinity el 10 de octubre de 1855, Maxwell aceptó el profesorado en Aberdeen, abandonando Cambridge en noviembre de 1856. Conoció a Katherine Mary Dewar y el 2 de junio de 1858 se casaron.  Habían elegido para el premio Adams de 1857 el problema de la naturaleza de los anillos de Saturno. Maxwell dedicó dos años a estudiar el problema, probando que un anillo sólido normal no podía ser estable mientras que uno líquido se vería forzado por la acción de la ola al romperse en una masa amorfa. Maxwell concluyó que los anillos estaban compuestos por partículas a las que llamó “brick-bats”, y cada una orbitaba independientemente alrededor de Saturno y Maxwell fue galardonado con £130 del premio Adams en 1859 por su ensayo “On the stability of the motion of Saturn’s rings”.

Maxwell  se recuperó  de un episodio de viruela casi mortal en  1860. El tiempo que pasó en el King’s College fue probablemente el más productivo de su carrera. Estudió la naturaleza de los campos eléctricos y magnéticos. “On physical lines of force", publicado en 1861. En 1871 se convirtió en el primer Profesor Cavendish de Física en Cambridge. Maxwell murió en Cambridge de cáncer abdominal el 5 de noviembre de 1879 a los 48 años. Su madre había muerto a la misma edad por culpa de la misma clase de cáncer.
Maracaibo   14    de noviembre de 2017

sábado, 11 de noviembre de 2017

Rafael Sabatini




Rafael Sabatini

Rafael Sabatini (1875-1950) es un personaje de quien la gente poco, o escasamente nada sabe de él. Muchas de las novelas de Rafael Sabatini han sido  llevadas al cine con gran éxito, y quiero hablar de él, porque tengo la suerte de perpetuar su memoria  a través de lejanos recuerdos de mi infancia con mi madre, quien cuando yo era niño me hablaba de las novelas de Sabatini que ella leía en su juventud. En realidad mamá era una gran lectora y había releído con emoción en San Cristóbal novelas de capa y espada y de personajes de la ciudad luz. Mi madre sabía sobre el Arsenio Lupín de Maurice Leblanc y conocía sobre el fantasma de la ópera, de la novela de Gatón Leroux. Recuerdo que nos inspiraba cierto miedo, los cuentos de mamá sobre este fantasma, mucho antes de que el cine lo mostrara hasta en el musical de Broodway, para recordar el miedo en las noches de niño, con su capa roja, haciendo sonar un órgano en los sótanos debajo del teatro o dejando caer la gran lámpara en medio de la gente, todo eso en París, claro está, una ciudad donde mamá a través de las novelas decía haber conocido sin haber estado allí. Por todas estas cosas y en particular por el capitán Blood y por Scaramouche, las películas, escribo hoy sobre Rafael Sabatini.

Rafael Sabatini había nacido en 1875 en Italia, su padre Vincenzo Sabatini era italiano y su madre Anne Trafford, inglesa, ambos eran cantantes de ópera y maestros. Debido al trabajo viajero de ambos, en su infancia, y durante su adolescencia, Rafael conoció países y centros de enseñanza diversos, en donde adquirió una vasta cultura y también leyó muchísimo, principalmente a Alejandro Dumas y Walter Scott, lo que influyó en su posterior carrera literaria. Sus novelas están bien documentadas, y usualmente son obras con un trasfondo histórico. Entre sus novelas de capa y espada, destacan Scaramouche, El halcón del mar, El capitán Blood, El cisne negro, Bellarion, El santo errante, todas ellas  magníficas novelas de aventuras en diversas épocas históricas, escritas con fluidez y amenidad que hicieron de Sabatini un autor muy leído, y consagrado. Sabatini escribió hasta una edad avanzada y fue un autor de reconocida fama. En 1935 se casó con su ex cuñada, la escultora Christine Wood Dixon. En su vida, Sabatini tuvo que afrontar el dolor de dos pérdidas insuperables, primero la muerte de su hijo en un accidente de coche y luego su sobrino, Lancelot Dixon hijo de Christine  se mató volando un aeroplano el día que había recibido las alas de la RAF. Estaba sobrevolando la casa en la que vivían el escritor y su madre, cuñada y segunda esposa de Sabatini, cuando tuvo la desgracia de estrellarse delante de sus ojos. Al escritor le costó mucho sobreponerse a este nuevo impacto. En la década siguiente, la enfermedad lo obligó a reducir su ordenado y prolífico método de trabajo.
 
Scaramouche se hizo en película en 1952, dirigida por George Sidney y protagonizada por Stewart Granger, Eleanor Parker, Mel Ferrer y Janeth Leigh y el filme difiere del libro original de Sabatini. Andre Moreau (Stewart Granger) aparece como hijo de un noble francés Philippe de Valmorín e ignorando que es su padre adoptivo lo ayuda a huir de los hombres del Rey. El Marqués de Mayne (Mel Ferrer) un noble amigo de la reina y está comprometido con Aline (Janet Leigh) a quien Andre conoce y enamora. Philippe (Richard Anderson) se bate a duelo con el Marqués de Maynes quien lo mata cruelmente frente a los ojos de Andre que toma la espada de Philippe y jura vengar su muerte. Huye y se disfraza de un personaje con el nombre de Scaramouche en una compañía donde está Leonore (Eleanorr Parker). Andre entrenará y aprenderá esgrima para poder así vengar la muerte de su amigo Philippe. La película de Sidney en realidad es un “remake” de la versión de 1923 dirigida por Rex Ingram con Ramón Novarro como actor principal. El duelo a espada de Granger y Ferrer, dura casi 7 minutos y tuvo un accidente de Stewart Granger, quien se cayó de un palco durante la pelea. Finalmente comentaré que recuerdo perfectamente cuando vi y disfruté la película, en el teatro Baralt de Maracaibo en mi época de estudiante de bachillerato. Sobre el Capitán Blood la película protagonizada por Errol Flynn y Olivia de Havilland, del año 1935, producida y dirigida por Michael Curtiz, les diré que tengo una copia en mi casa para recordar a Sabatini y a Maracaibo donde se supone se desarrollan las acciones.

Maracaibo, 11 de noviembre 2017

jueves, 9 de noviembre de 2017

Philip K. Dick escritor visionario



Philip K. Dick escritor visionario

Philip K. Dick (1928-1982) fue uno de los escritores de ciencia ficción más importantes del Siglo XX. Pero es mucho más que eso. Para quien huya de la ciencia ficción por prejuicios sobre el género, Philip K. Dick en los Estados Unidos es algo así como Franz Kafka. Dick, En ambos su obra fue reconocida después de muertos.  Ellos escribían sobre la profunda realidad de su tiempo, Dick, como Kafka, anticipó lo que venía y lo contó en libros alegóricos, que parecían fantasías paranoicas hasta que se volvieron proféticas. Por esto, y por media docena de otros motivos, Dick es un autor canónico. Al leerlo, se podría decir que sin leer a Philip K. Dick no se puede comprender bien el mundo en cual vivimos. Philip K. Dick fue un autor prolífico. Publicó más de 40 novelas y más de 120 cuentos. Además, dejó sus diarios personales autodenominados Exégesis, que abarcan más de 8.000 páginas, (una selección en un volumen, de casi mil páginas fue publicada en 2011 prologada por Jonathan Lethem. Philip K. Dick murió a los 53 años en 1982, cuando la ciencia ficción era despreciada por la academia y la sociedad convencional. Hoy la situación ha cambiado, a tal punto que Dick ha sido publicado por The Library of America, sello editorial que define el canon de las letras estadounidenses, y la revista Time nombro su novela Ubik (1969) como una de las 100 mejores novelas escritas en nglés, desde 1923. 

La vida de Dick fue caótica, intensa y triste. Su padre abandonó a la familia cuando era chico. Vivió toda su vida en diferentes ciudades de California. Fue adicto a las anfetaminas; lo ayudaban en su frenético ritmo de escritura pero le dejaron secuelas que, al fin, resultaron mortales. Tuvo cinco esposas y tres hijos, a ninguno de los cuales trató bien. No participó en su crianza ni los ayudó económicamente. Hasta llegó a golpear a una de sus esposas. Era profundamente paranoico y con motivos. En un evento nunca explicado su casa fue robada, y destruida, pero solamente fueron extraídos sus papeles personales. Vivía de escribir pero siempre le faltaba dinero. Sentía que como escritor nunca había sido valorado como se merecía.  Dentro de toda esta cotidianeidad hubo dos eventos fundamentales en la vida de Philip K. Dick alrededor de los cuales él mismo, obsesivamente y torturada mente, configuró su psique. El primer evento fue la muerte de su hermana melliza, en los primeros meses de su vida, o sea en enero de 1929, ella murió por negligencia (Dick nació en Chicago, el 16 de diciembre de 1928), su madre en un accidente, quemó a su hija Jane con una botella de agua caliente para calentar la cuna. Los mellizos fueron llevados al hospital pero la niña murió en camino y el niño se salvó después de estar varios días cerca de la muerte. Ambos estaban desnutridos. El segundo evento fue un delirio místico (o psicótico) en los meses de febrero y marzo de 1974, cuando tenía 46 años.

Philip K. Dick hizo algo aparentemente imposible. Escribió sobre el espíritu de nuestros tiempos. Se murió antes de Internet, antes de la Guerra contra el Terrorismo y la Guerra Contra las Drogas. No llegó a ver la realidad virtual o la psicofarmacología, pero escribió sobre todas estas cosas y más. Aunque no hayan leído una página de la obra de Philip K. Dick es muy probable que conozcan su mundo a través del cine. Póstumamente, Dick se ha convertido en uno de los autores predilectos de Hollywood. Blade Runner, Minority Report, A Scanner Darkly, Total Recall, Screamers, Paycheck, Eternal Sunshine of the Spotless Mind y The Adjustment Bureau son algunas de las películas adaptadas de obras de Dick, quien solo pudo ver la Blade Runner de Ridley Scott.

Maracaibo 9 de noviembre de 2017