miércoles, 20 de septiembre de 2017

… en La Habana…( II )




… en La Habana…

SEGUNDA PARTE

Así pagamos y nos fuimos del bar y a la salida del hotel en un destartalado Volkswagen (automóvil que yo creí era el escarabajo alemán pero luego supe que era una imitación soviética), estaban dos negritos. Lo digo en diminutivo porque me parecieron bastante jóvenes y uno era esmirriado y el otro quizás más corpulento. Ambos completaban un dúo, (complementario a cuarteto si nos sumábamos nosotros dos). Eran negros como la noche misma y en su jerga habanera nos asediaron con preguntas, con proposiciones, con ofertas y claro, ante Eduardo en su corpulenta humanidad y su jocoso espíritu, (eso que nosotros llamamos una echadera de vaina, o tomadera de pelo permanente), muy pronto estábamos en sintonía (no era la permanente lo que tenían en la cabeza nuestros tintos amigos, era natural). Muy pronto nos hicimos panas (¡una burda panadería!). ¿Cómo no hacer amistad con un tipo como Eduardo Imaz? Entre sus risotadas y una botella de ron de cientoquince grados (ocoró lo llamaron ellos), salimos en el Volkswagennoff supuestamente con la intención de regresar al hotel Presidente, pero pocas cuadras después ya estábamos en una conversación sobre la religión, la discriminación racial, el dinero, el poder de los Orishás y su influencia en lo que va a ocurrir con la revolución cubana. Ellos nos hablaron sobre Fidel con sus palomas en la cabeza y yo traje a la palestra nada menos que a María Lienza, e inventé unas historias truculentas sobre la Diosas indiana en neblinosas montañas, allá lejos en Sorte, temas que resultaban fascinantes para Eduardo, un vasco de Donostia metido en el trópico pintoresco lleno de magia y de sabor. Así surgió la idea loca de irnos a un sitio de música algo fina. De categoría, (eso nos decían nuestros guías), una de esas buats (¿o boites?), donde quien está al frente de la orquesta (pueden jurarlo) siempre resulta ser un famoso compositor de cientos de boleros muy conocidos. Terminamos, gracias a la charla impenitente de nuestros amigos y a la malsana curiosidad de Eduardo (y de mí, ni se diga, estimulando todas sus propuestas) rodando calle tras calle hasta detenernos al final ante una casa (ni sé en qué rumbo estábamos, pienso que en el barrio de Regla, era un caserío oscuro cerca del puerto), con una apariencia externa fantasmagórica. Estábamos en el sitio donde un faculto (un babalao nos dijeron nuestros amigos), nos señalaría la verdad sobre los designios de los Orishás. El santero yoruba nos indicó primero (afortunadamente) cuál sería su tarifa, para leernos (en dólares) los caracoles. Yo desde el comienzo me dije que no me interesaba el asunto. En realidad, siempre he creído que de que vuelan, vuelan, y todo el día y la noche había sido un disparatado evento tras otro, llenos todos de magia y de cosas que de tan absurdas que eran, me daban cierto temor, o debo decir, casi terror. Me espantaba de sólo pensar que aquel adivino mayombero640 me dijera algo sobre los microfilms, o sobre un alijo de coca que aparecería en mi maleta (a la carrera y temblando hubiera llegado hasta la cama de Alicia en la mansión protocolar). Pero ¡cuándo no!, yo debí suponerlo, Eduardo hecho una pascua, salió a decir como los buenos, ¿quién dijo miedo? Él sólo les preguntó a nuestros panas (¿intermediarios?), si acaso era necesario ¿pagar algunos dólares por adelantado? Y claro, pues no importa (como quien dice, ¡fuera cacho!). Eduardo le pagó al negro brujo ipso facto. Así comenzó la sesión. Estábamos los cuatro y el mayombero (nuestros amigos negritos del Volkswagenkrofsky fueron obligados por Eduardo a quedarse dentro de la habitación). Si no están mis amigos no hay negocio, le dijo autoritariamente al santero. Al fin acordamos que así sería, y una negrota gorda y vestida de blanco, muy tinta ella, decidió salirse al parecer ofendida por la incorrección (léase desorden) para ella seguramente irreverencia, del par de extranjeros (léase Eduardo y su joder constante). Así, a pesar de que él pagaría en billetes verdes de dólares, ella salió furibunda moviendo su calipígico trasero mientras el viejo mayombero también de blanco y lleno de collares de colores se quedaba esperándonos en el centro de la pieza. Si entro en detalles me quedo en este cuento (que no es ningún cuento, sino una real historia) y ahora no la veo tan truculenta, pero ese día o mejor dicho, esa madrugada era todo un asunto de magia negra, o no sé si blanca, entre tanto negro y tanta deidad yoruba... Trataré de resumir la situación, antes de que me vengan a buscar Natasha y Eduardo para salir con Enrique y Ramón, nuestros amigos que resultaron ser nada menos que ecobios, (esto quiere decir que eran miembros de una secta, los abakuás). Supe también que los abakuás eran unos señores para quienes la magia de los caracoles y los poderes adivinatorios de los viejitos babalaos, al parecer se quedaba en pañales... El mayombero tendría quizá setenta años, o tal vez más, puesto que ya comenzaba a encanecer. Vestía todo de blanco y lucía collares y brazaletes... ¿Cómo tú te crees que puedes escapar ante lo que ya han decidido los Orishás? Los collares tenían cuentas blancas, semillas perforadas alternando con otras rojas... Son para Changó el dios de la guerra, de día es Santa Bárbara protectora contra rayos y centellas y sólo se acuerdan de ella cuando truena, hay otros quienes sí la tienen muy presente. ¿Cómo haremos para conocer los designios de los Orishás? ¡Vaya...! Celina González a 45 revoluciones por minuto canta desde muy lejos... Que viva Changó, que viva Changó, que viva Changó, ay Changó Changó señorees... Luces parpadeantes de una rockola cantándole a Santa Bárbara bendita, se confunden en mi cabeza con el brillo de los candiles que alumbran desde los cuatro ángulos de la habitación al viejo babalao. Cuentas blancas y semillas amarillas para Ochúm, la diosa del amor. Pienso en Natasha, desnuda sobre una conchuela marina, es Afrodita ella es Ochúm con su cabellera ondulada, rojiza, nace la primavera de Sandro Boticelli. ¿La diosa del amor, o de la mar? Las cuentas blancas alternan con semillas azules para Yemayá, la reina de todos los santos, de los mares, de las aguas de oleaje turbulento, del mar Caribe espumoso, lleno de corales, se ramifican creando un chantillí de espuma, reina del océano salado y tibio en el ancho lote de las noventa millas entre la isla de la revolución y la orilla del capitalismo, mare nostrum reventando en sal, mar del almirante Don Cristóbal Colón, Yemayá la virgen de Regla, diosa del mar abismal, infinito, profundo, batiendo desde la inmensidad azul contra el malecón habanero, chás, cuás, chuaz, rucuchás, échale semilla a la maraca paque, suene, cacuchá, cuchacuchá, cuchá, chuas, plash... El hombre ni nos miró. Tomó los caracoles en sus manos e hizo unos pases murmurando. De inmediato pareció abstraerse y nosotros nos quedamos mirándolo fijamente... Date un baño, tienes que hacerte una limpieza, date un baño con Rompe Saragüey. Los caracoles saltaron en el aire y cayeron dentro del círculo en medio de la habitación. Ellos se fueron moviendo, adaptándose cada uno en su predeterminada posición, irremediablemente. Él parecía saber su trabajo y los caracoles se detuvieron. Ya no había más remedio... Eduardo muy atento, estaba casi serio por primera vez en la noche. Entonces el mayombero alzó la vista y me miró frunciendo el ceño. ¡Qué malo está este negocio! Son dos y están cubiertos. Son dos y ustedes dos, son dos... Yo irreverente pensé que esa suma de dos y dos son dos era pura matemática cachicamera, pero muy pronto cambié el curso de mis ideas al fijarme en sus conjuntivas biliosas y en sus pupilas dilatadas, creí ver en ellas un asomo de angustia. Se desplazó hacia la derecha y tomó una bandeja de metal que estaba en el piso fuera del círculo de cal. La fue espolvoreando lentamente con una fina arenilla y yo de nuevo me salí del contexto recordando mis épocas juveniles de beisbolero, la línea de cal, la pezrrubia del pitcher, el círculo de espera, prevenido al bate... Ya espolvoreada toda la bandeja, la tomó el babalao en sus manos y me miró otra vez de una manera que no me gustó nada. El hombre metió la mano en una bolsa de papel y sacó un puñado de algo que en el momento no supe qué era, luego me enteré del poder de las semillas de palma. Las fue arrojando sobre el plato y al terminar su tarea, bajo la parpadeante luz de las velas se dedicó a examinar las marcas dejadas por cada semilla sobre el polvo de la bandeja. Hizo unos gestos negativos y suspiró ruidosamente. Entonces nos miró a los dos y con una voz profunda habló. Dos son ustedes y dos son los jimaguas, ellos siempre estuvieron protegidos por las siete potencias, pero se ha roto el lazo. Este es un ensalmo que traerá sangre, dolor y muerte. Un pájaro negro los quiere arropar. Están bajo sus alas. Tú, (me señaló con el dedo), tú has venido con Changó y su espada caerá sobre uno de los dos. De nuevo me miró y levantando su mano me señaló otra vez con el índice. Tú que empuñas el arma y vistes con la capa roja, tú que tienes el poder de Changó, tú matarás, tú lo eliminarás, tú expulsarás de este mundo a uno de los dos... Entonces se llevó las manos al rostro y pareció suspirar gimoteando o haciendo un ruido como si aspirara, como un estridor de fiera y se estremeció. Desde lejos y no sé si dentro o fuera de mí, yo volví a escuchar. Con los santos no se juega, Rompe Saragüey, si tú juegas ten cuidado, anda y Rompe Saragüey, no juegues si tú no sabes, oye, estas cosas se respetan, Rompe Saragüey, Amalia Amalia Amalia ten cuidado, anda no juegues si tú no sabes, que daño, mucho daño te puedes jacé, y Rompe, pero Rompe Saragüey. Cuando regresábamos, en el interior del Volkswagen ruso, Eduardo prácticamente cosió a preguntas a nuestros amigos Ramón y Enrique, pero ellos fueron muy parcos en sus comentarios. Nos terminamos de tomar la botella de ocoró y recuerdo algunos comentarios, son como pistas para entender el plano del minotáurico laberinto que se estaba conformando en mi mente. No obstante no tengo claras las claves pero conservo con toda precisión la verdad de los hechos sobre el rito y todos los designios tan impresionantes del babalao. No obstante, no termino de sacar conclusiones. Ramón y Enrique nos dijeron que jimaguas son gemelos o mellizos pero nuestros amigos eran ecobios y no santeros. Eran de otra secta, con otros rituales ¿quizás con otras predicciones? Los dos eran abakuás y ambos habían luchado en Angola uno o dos años. Ahora parecían desempleados pero convencidos de que la magia era parte importante de todo lo que ocurre a diario. La última palabra, lo que va a pasar, lo deciden los Orishás y la conocen los Yorubas... Entonces nos invitaron para participar en una ceremonia abakuá la noche siguiente (léase hoy). Sólo pueden ir los ecobios, pero creo que lo podremos arreglar. Eso nos dijeron. Dejaron a Eduardo en el hotel Presidente y a mí en mi casa mansión de protocolo ya casi amaneciendo”.

Fin de la 2da parte
Maracaibo, 20 de septiembre del 2017

martes, 19 de septiembre de 2017

… en La Habana… ( I )



… en La Habana…

Si yo arranco ahora escribiendo de nuevo un fragmento del texto de uno de los capítulos de mi novela “Escribir en La Habana”, siento que puedo hacerlo sin remordimientos, por aquello de que “la literatura se hizo para re leerla”. Sin duda que no faltará quien piense que estoy “apuntando fuera del recipiente” o que “es un re-frito”, o que se le ocurra creer que debe ser por la narcomanía existente que me dio por retrotraerme a etapas más allá de este siglo… Para hacer más digerible su lectura, dividiré el texto en 3 partes, así obligaré al lector a buscar en un par de días, la 2da y luego la 3ra parte de esta especie de reláfica mayombera, extraída de los capítulos IX y X de una novela que fue premiada el año 1994 en el más antiguo concurso literario (Bienal José Rafael Pocaterra del Ateneo de Valencia) que existía, en la antes llamada, República de Venezuela.

PRIMERA PARTE
“Si yo arranco ahora escribiendo sobre nuestra loca idea de ir a visitar a un centroamericano desconocido en un hotel con nombre mitológico, de comiquita, el Tritón, que dicho sea de paso, ni sabíamos dónde quedaba, es como para pensar que Eduardo y yo nos volvimos locos o que aceptamos una propuesta de Alex Rodríguez para unirnos a las fuerzas de espionaje del Ministerio de las FAR cubanas. Nada más peregrinamente alejado de la realidad. En verdad somos dos médicos, inmunólogos, de España (mejor dicho, del País Vasco) y de Venezuela. Primovisitors ambos en la Cuba revolucionaria del año milnovecientos ochenta y nueve, por lo tanto, nada más absurdo que el disparate con el cual inicié este párrafo; que nadie ose pensar en estas desquiciadas hipótesis (la verdad es que no caímos en esa volada). Lo que si fue un hecho incontrovertible y grande como una casa, es lo que yo (y pienso que igualmente Eduardo), sufrimos de ese fenómeno, aquel que en mi país se denomina, pasársele a uno la pea, o lo que es igual, el incidente de la lectura de los negativos nos borró todos los rones de nuestro cerebro y quedamos listos para reanudar las acciones. (No era para menos, ver a nuestra preciosa Sissi emperatriz camarita en mano, como si Romy estuviese interpretando un rol protagónico en una película de aquellas en cinemascope sobre un Berlin amurallado en medio de la más virulenta guerra fría). Se fue Natascha y yo le dije a mi amigo, (como si nos convidara el propio Manuelito Barrios), ¡vamos a beber! Anonadados, estáticos, con los ojos claros y sin vista pero con la mente muy despierta, así nos dejó nuestra amiga cubana después de fotografiar cuadro a cuadro los microfilmes. Por eso, lo primero que decidimos hacer, fue conversar para tratar de sincronizar nuestras mentes. Pesé en que quizás existían micrófonos en las lámparas y así se lo dije a Eduardo. ¡Coño hombre! ¿Crees que nos están grabando? ¡Tú si tienes cojones!, y se carcajeaba el condenado. Pronto me dije (o me atreví a decir en voz alta), ¡nojó!, ¡que se vayan bien largo al carajo todos los que nos estén escuchando! Eso de los micrófonos era ya un ataque de paranoia y ¿quién podría ser paranoico ante la constante echadera de vaina de Eduardo? Frente a frente, nos sentamos, tomamos papel y lápiz y nos propusimos a escribir lo que cada uno había sacado en claro de todo aquel despelote de la noche. In situ, cada uno por separado pero con un cerebro diferente, llegamos a similares conclusiones. La idea fue todo un éxito. Cuando cotejamos nuestras explicaciones las coincidencias eran sorprendentes. Aún tengo el papel en mi bolsillo, por lo que podría transcribirlo directamente. (Como espía en una película hubiese sido un fracaso; se imaginan el disparate de guardar un papel lleno de estrambóticas posibilidades en el bolsillo ¡durante todo un día!). Lo resumiré en beneficio de todos. En un tiempo, (es difícil de precisar cuándo), pero todo nos hace suponer que en cierto momento, se traficó cocaína desde Panamá hasta la isla. Esta actividad contaba con el apoyo del general Noriega de varios cubanos con posiciones claves en uno de los Ministerios de Cuba. Esta situación ya se conoce y está siendo examinada o revisada en la actualidad. Aquí es donde encajan nuestros amigos, Alex y Natascha. Ellos están en conocimiento de asuntos muy delicados sobre el tema. No sé si la información está en el microfilm, pero Eduardo y yo pudimos captar la idea de que hay grandes sospechas sobre algunos personeros muy importantes dentro del gobierno y dentro del partido. Me imagino que, por todo lo dicho, mi información (es decir la que iba en el microfilm), les cayó de perlas. No sé si los implicados son intelectuales, militares, disidentes o como decimos por allá sencillamente gente del hampa común, pero parece haber unos cuantos infiltrados protegidos, en un negocio que suena muy turbio, pero que quizás ha resultado muy lucrativo. Ellos creen que alguien en la isla, le facilitó el negocio a Noriega (a quien todos reconocen como doble agente de la CIA del propio gobierno cubano). Estos manejos sobre narcotráfico posiblemente fueron ejecutados por personeros que no son del ejército cubano, pero en realidad son muchas nuestras lucubraciones, sobre todo porque la segunda parte de la información del microfilm estaba totalmente en clave, pero ambos pensamos que parecía indicar que se estaba dando una operación, ¿en marcha?, ¿dónde? (vaya usted a saber puesto que esto lo parimos Eduardo y yo). Concluimos con la impresión de que Escobar el capo de Medellín habría visto la conveniencia de utilizar las oficinas del gobierno cubano en Panamá y al mismo Noriega, para tener a Cuba como puente y meter cocaína en los Estados Unidos. Entre la frondosa verborrea de Alex Rodríguez pudimos captarle el nombre de Félix y saber que este hombre es un intermediario quien está alojado en el hotel Tritón, pero no sabemos cómo funciona esa conexión. Si acaso este hombre es el contacto de la vieja del paquete, o si es algo más gordo, ¿cómo saberlo? Tampoco nos dio la impresión de que nuestros datos fuesen cruciales, no lo sé... (Quizás fueron muy fríos en sus expresiones, ¿tal vez fue exprofeso?). En esto de ser enigmática, calculadora y estricta (ni hablar de la sorpresa que me estaba dando mi adorada Natasha) no nos pareció que ella estuviese muy emocionada después de leer el microfilm, ni el mismo Alex se notaba alborotado a pesar de su parloteo incansable (¡curiosa actitud para un funcionario en la posición que parece ocupar!), por eso, se me hace muy difícil imaginar un Cicerón habanero (como espía no como orador) si es un lengua floja, con él fallaría cualquier conspiración, y Fidel o el Fürher estarían a salvo. Lo que parecía evidente era que ni Alex ni Natasha tenían idea de cómo y porqué desde Venezuela llegaba yo (estúpidamente), portando esa misiva. Espero que se me considere inocente de toda culpa, pero igualmente pueden pensar que tengo algunas claves, que conozco contactos, o ¿qué sé yo? Yo, ¡el encargado de mover las redes de la cocaína colombiana desde Panamá hasta sus contactos cubanos! (¡Vaya pal Callao!) Qué infernal problema por haber aceptado un encargo en el aeropuerto. Bien, yo he sido de lo más sincero... También, (lo supimos a través de Alex), la vía para trasladar la droga hasta la Florida eran los balseros que se esconden en las playas de Varadero y que pasan hasta las costas de norteamérica como ir y venir Pedro por su casa. (¡Oh sorpresa!). No sé quién es la señora, si de veras será tía de una linda joven que vive en Venezuela, y ya lo dije, me atemoriza bastante pensar que ella, la chica, me esperará al regresar y, ¿cuándo me pregunte por sus chancletas y por su tía? ¿Qué debo yo decirle? ¿Todo se descubrirá? ¿Qué tal si a mí me meten en este entuerto y me pasan por el filo? Me lo merezco por haber metido las narices donde no debía (o en realidad fue la linda naricita de Anabella, virgen pura a quien ahora los querubes seguramente arrullan en su cama), y es Poe y su Cuervo sepulcral quienes me dicen, ¡nunca más! ¡He decidido no involucrarla en esto! Francamente, nunca jamás... Viene a mi mente el crujido triste e incierto de las rojas colgaduras y me llena de fantásticas pavuras de manera que el latido de mi pecho no me deja ni pensar... Ya estamos sobre el burro. Eso le dije a Eduardo, y él (cómo si fuera un etarra vulgar y silvestre, de esos que ponen bombas), sólo me dijo. ¡Echémosle cojones! ¡Nada! Pues así fue. Salimos disparados, nos conseguimos un taxi y ¡coñó!, pues no era tan tan lejos, en un suspiro fuimos a parar al propio hotel Tritón. Entramos al hotel y los dos nos quedamos mirándonos como un par de estúpidos. Allí ante el mostrador de la recepción yo le dije a Eduardo. ¡Qué de bolas las nuestras! ¿Cómo coños no lo pensamos antes? Sin apellido, sin la habitación, solamente con el nombre del inquilino (el gato Félix) y con un nombre o un apellido que dejó colar Alex y que sonaba algo así como, como Rui o Ruices, otro intermediario que ellos tenían ya ubicado, sin saber ni siquiera qué podía tener que ver la tía del paquete, sin más información, pues ¡no íbamos a ir muy lejos! Entonces tomamos una decisión trascendental. Nos fuimos al bar del hotel y nos tomamos dos rones cada uno, mirándonos las caras, mientras discurríamos esforzadamente hablando muy poco. Un momento después estábamos recibiendo varias insinuantes propuestas de un par de jóvenes, una mulata, que de paso estaba bien buena, y otra morenita clara de grandes ojos amarillos que no se quedaba atrás. ¡Coño! Me dijo Eduardo. Recontracoños, le respondí yo. ¡Creo que estamos haciendo el papel de unos espías, bien pendejos! Para mí, estábamos más perdidos que el hijo de Charles Lindbeergh y nada menos que en La Habana churigueresca del franchute Alejo Carpentier. Cuando se lo dije y le señalé como las mujeres comenzaban a enfilarnos la proa, Eduardo se rió estrepitosamente (qué clase de espías más ridículos) y yo parodiando a Tito Rodríguez le dije. Creo que es mejor que, me salga a la calle, porque (le informé disimuladamente a mi amigo), aquí estamos buscando un amor, o un gonococo, y con el día que hemos pasado, ¡vergación!, yo que te lo digo, es mejor que salgamos a la calle, buscando un consuelo, buscando lo que sea, (todavía no sabía qué, porque ignorábamos qué cosa era la que estábamos viviendo).

Fin de la 1era parte
Maracaibo 19 de septiembre de 2017

lunes, 18 de septiembre de 2017

PROGRAMA DEL XVIII Congreso de la AMZ



                              PROGRAMA
ACADEMIA DE MEDICINA DEL ZULIA
XVIII CONGRESO   Dr. Jorge García Tamayo
4, 5 y 6  DE OCTUBRE DE 2017
HOSPITAL MADRE RAFOLS  MARACAIBO
Dia: Miércoles  4  de octubre /2017   
 HORA:  8am/4p m   Lugar:   Salón 200
1er CURSO  DE ACTUALIZACIÓN
La tecnología de la información y comunicación en el proceso asistencial. Manejo terapéutico desde una sala de control automatizada: La inteligencia artificial como medio para para hacer efectivo el uso de la robótica en medicina a nivel hospitalario
Dr. Osman Arguello (Perú) Acompañante: Academia de Medicina del Estado Táchira.
HORA:    8am/ 12m      Lugar : Salón 100
Mesa redonda
 EL PACIENTE POLI TRAUMATIZADO. ENFOQUE INTEGRAL
Dr Marcos Fontalvo, Dr. Reyes E Ferrer P, Dr. Regino González , Dr. José Ramón Guzmán, Dr. José Oberto Leal, Dr. Mario Borin, Dr. Humberto Rivera, Dr. Nicolás Solano.                                                                            Dra Yadira Salas(Moderadora),    Coordinación: Dra Liliam González
Sociedad  Venezolana de Medicina de Emergencia y Desastre Dra Rosario González
4 / 10 /2017       2pm/4pm: Presentación de Trabajos libres
HORA:   5 pm               
ACTO DE INSTALACIÓN DEL CONGRESO                    
Apertura del acto: Dr. Eduardo Mora Lacruz
Presidente de la Academia de Medicina del Zulia
Palabras de bienvenida:  Dr. Ricaurte Salom Gil   Presidente del XVIII Congreso
CONFERENCIA MAGISTRAL:
Dr. Jorge García Tamayo
Entrega de Premios: Adolfo D”Empaire,  Dr Juan B Jiménez, Dr Heberto Cuenca,
Clausura del acto: Dr. Eduardo Mora La Cruz . Presidente de  la  Academia de Medicina
Día Jueves 5 de octubre /2017                                                                                                                                    Hora:  8am/ 4 pm.    Lugar:  Salón 200          
2° CURSO DE ACTUALIZACIÓN                                                                                                                                           LA ACREDITACIÓN COMO MOTOR PARA EL CAMBIO.    Dr. Ricardo Herrero  (Argentina)  Instituto Técnico de Acreditación de Establecimientos Sanitarios  ( ITAES)   Coordinación: MgSc. Amelia Patricia Panunzio  Acompañante: Sociedad Venezolana de Hospitales y Clínicas privadas   Dr:José Francisco Suárez                                                                                                                                                
Día 5/10/217      Hora:   2pm/ 5 pm.  Lugar: Salón 100                                                                          SIMPOSIO: DERECHOS Y DEBERES DE LOS PACIENTES  
 Invitados: Dra Dianela Parra, Lic Hania Salazar, Od: Milagros Gutierrez, Lic.María Valladares, MgSc. Ena Molero ,Lic. Emma Ferrer, Cecilia Bernardoni , Paciente                                                                                                        Presentación del Proyecto: Fundación Academia para la Seguridad de los pacientes Ponente: Dr. Ricaurte Salom Gil                  Coordinador: Dr. Humberto Moreno (AMZ), Acompañante: Academia de Ciencias Jurídicas . Dr: Alirio Figueroa Vicep                                                                                         Día Viernes 6 de octubre /2017                                                                                                                          HORA:   9 y 30am/10  30am;Conferencia: "Entre la vida y la muerte. Un acercamiento teológico-científico". : Dr Ian Carlos Torres Parra                            PhD. en Teología :Pontificia Università Gregoriana Coordinador:MgSc: Jonás  Bozo ( Sistema Madre Rafols) Acompañante: Academia de  la Historia. Dr. Jorge Sánchez Melean.                                                                                                                                                         10 y 30 / 1pm. Presentación de  Trabajos libres                                                                                  HORA:   2 a 3 pm   Lugar: Salón 200Conferencias                                                                                                                                                            DIAGNÓSTICO ANTIGUO Y MODERNO  DEL ABDOMEN AGUDO EN NIÑOS                          DrDaríoMontielVillasmi                                                                                                                                            HORA:3pm4y30                                                                                                                                                         DIFTERIA EN VENEZUELA                                                                                                                                               Dr Huniades Urbina                       Coordinación: Dra Nelly Petit  de Molero                                 Acompañante: Sociedad Venezolana de  Pediatría y Puericultura  (Cap zuliano)                                  HORA:   2 a 4 pm   Lugar : Salón 100                                                                                            Mesa redonda :   MORTALIDAD EN VENEZUELA POR CAUSAS NO NATURALES: ACCIDENTES, SUICIDIOS ,HOMICIDIOS, EVENTOS ADVERSOS     Integrantes: Nelia Sánchez de Pérez,(Moderadora)Rafael Paris, M, Arlene Romero, Carmen Paz Reverol, Of de Transito, Dr. César Marín, Psicólogo :MgSc Mónica Chirinos Muñoz Coordinación: MgSc. Sofía Vera              Acompañante: Academia Nacional de Medicina                                                                                                                  HORA: 5pm:. Entrega de Premios. Trabajos libres
5pm: Salón 200. SESIÓN DE CLAUSURA DEL XVIII CONGRESO                  Palabras :Dr. Ricaurte Salom Gil Presidente del Congreso     Entrega de Reconocimiento al Sistema de Salud Madre Rafols y  otros organismos patrocinantes.                                                                     
Lectura de la Memoria y Declaración del XIII Congreso  Dr.: Darío Montiel Villasmil

Clausura del Congreso Dr. Eduardo  Mora La Cruz6pm: Salón  100. Asamblea extraordinaria de la Academia de Medicina del ZuliaApertura de la Asamblea Dr. Eduardo Mora La Cruz   Lectura de la agenda de la reunión: Dr. Leopoldo Díaz Juramentación  y toma de posesión de la nueva Junta Directiva / Dr Eduardo Mora La Cruz.  Palabras del Presidente entrante                                      // Brindis  Clausura.