domingo, 3 de mayo de 2026

Un pulpo carnívoro


Desde septiembre en 2017 conversábamos en este blog sobre los pulpos y su habilidades, hablamos de los pulpos “de sangre azul” (https://bit.ly/3mVTpe7). Algunos investigadores dadas sus extrañas habilidades han llegado incluso a proponer que los pulpos vinieron del espacio. El 3 de agosto de 2015, cuando el genoma del pulpo se publicó en 'Nature', algunos de los científicos que trabajaron en su secuenciación se referían a este animal como a “lo más parecido a un extraterrestre” .  En septiembre, el año 2022 mostramos unos pequeños pulpos de anillos azules (https://bit.ly/3mZUiSO) que son muy venenosos, pero regresemos a los pulpos gigantes…

El “Kraken” era una criatura fruto de la imaginación humana, el pulpo gigante que se enrollaba alrededor de los barcos y los arrastraba al fondo del mar para devorar a sus marineros, según las leyendas. Ahora conocemos un estudio publicado en la revista Science donde se demuestra que la leyenda tenía un fundamento paleontológico asombroso. El estudio describe dos especies de pulpos con enormes aletas, potentes mandíbulas y posiblemente inteligentes, que cazaban en los mares del Cretácico; se ha descubierto un pulpo carnívoro de hace cien millones de años que medía 19 metros…

En los océanos del Cretácico tardío, hace entre 100 y 72 millones de años, existieron pulpos gigantes con aletas que podían alcanzar los 19 metros de longitud, que eran carnívoros y que ocuparon la cima de la cadena alimentaria, compitiendo con los grandes reptiles marinos que hasta ahora se consideraban los únicos amos de aquellos mares.

El equipo científico que ha hecho este descubrimiento, está liderado por Shin Ikegami, de la Universidad de Hokkaido (Japón), e identificó dos especies de cefalópodos extintos —Nanaimoteuthis jeletzkyi y N. haggarti— a partir del análisis de 27 mandíbulas fosilizadas recuperadas de sedimentos marinos de Japón y de la isla de Vancouver, en Canadá. La especie mayor, N. haggarti, habría alcanzado entre 7 y 19 metros de longitud total, cifras que la sitúan entre los invertebrados más grandes jamás descritos en el registro fósil, y que la colocan al mismo nivel que los mosasaurios, los gigantescos reptiles marinos del Cretácico, y los plesiosaurios (ver).

Los pulpos siempre han sido muy difíciles de estudiar en el registro fósil porque son invertebrados. A diferencia de los dinosaurios, no dejan huesos, y a diferencia de los amonites, no dejan conchas. Lo que sí perdura son sus mandíbulas, estructuras duras que los científicos llaman “picos” por su parecido con los de las aves de presa. Esos picos, cuando se conservan bien, cuentan muchas historias: no solo permiten calcular el tamaño del animal, sino también qué comía. El desgaste de las mandíbulas es la clave del estudio. Los cefalópodos que se alimentan de presas de concha dura —crustáceos, moluscos, peces óseos— desarrollan un desgaste característico en el filo y la punta del pico, que se erosiona con el uso reiterado. Es el mismo principio que un cuchillo que se afila contra piedras: la herramienta guarda la memoria de su trabajo.

En los ejemplares adultos de Nanaimoteuthis, el desgaste llegó a eliminar hasta el 10% de la longitud total de la mandíbula, más que en cualquier cefalópodo moderno conocido, lo que sugiere una actividad depredadora intensa y sostenida durante toda la vida del animal. Sobre la solidez de esas estimaciones, Ikegami es cauto pero firme: "N. haggarti era comparable en tamaño al calamar gigante actual, y muchas estimaciones lo superan. La conclusión de que estuvo entre los mayores invertebrados de la historia de la Tierra es robusta", afirma el investigador. Ikegami admite que no se puede medir la inteligencia en un fósil, pero sí inferirla: “El desgaste asimétrico no demuestra directamente la inteligencia, pero sugiere que Nanaimoteuthis no era solo un depredador grande y poderoso: puede que también tuviera un comportamiento avanzado e incluso conductas individuales, similar en cierta manera a los pulpos modernos".

Una pregunta inevitable es… dónde vivían? Los pulpos gigantes modernos habitan las profundidades abisales. Pero Ikegami descarta que Nanaimoteuthis llevara ese estilo de vida: “No era un entorno costero, pero tampoco el tipo de ambiente de aguas profundas donde viven hoy muchos pulpos gigantes. Era un ambiente de mar relativamente abierto, con una vida marina diversa. Nanaimoteuthis era probablemente un gran depredador; usaba sus largos brazos, sus poderosas mandíbulas, su gran cuerpo y su enorme movilidad para capturar y devorar presas como amonites, grandes bivalvos, peces y otros cefalópodos".

Además, hay un detalle más revelador todavía: el desgaste no es simétrico. El filo derecho de la mandíbula aparece más gastado que el izquierdo en ambas especies. Esta lateralización, es decir, la tendencia a usar preferentemente uno de los dos lados del cuerpo, está asociada en animales modernos a cerebros más desarrollados y a comportamientos cognitivos más complejos. Los pulpos actuales la presentan, y su inteligencia, documentada en numerosos estudios, es comparable a la de muchos vertebrados. El hallazgo sugiere que los pulpos ya eran animales inteligentes hace 100 millones de años.

Recordemos que el Cretácico tardío, hace entre 100 y 66 millones de años, es el período que termina con el gran impacto que extinguió a los dinosaurios. Era un mundo de mares cálidos y poco profundos que cubrían amplias zonas de los continentes actuales. En esos mares reinaban, según el consenso científico, los grandes vertebrados: mosasaurios de hasta 17 metros, plesiosaurios de hasta 12, tiburones aplastadores de conchas como Ptychodus, de hasta 10 metros. Los invertebrados eran, en ese relato, las víctimas; organismos que desarrollaron conchas cada vez más gruesas y elaboradas como respuesta evolutiva a la presión depredadora de los vertebrados.

El nuevo estudio pone patas arriba ese relato. Nanaimoteuthis haggarti no era una víctima: era un competidor. Con sus entre 7 y 19 metros de longitud, sus poderosas mandíbulas, sus largos brazos flexibles —la estrategia de caza de los pulpos no requiere una boca enorme, sino extremidades que atrapen y sujeten mientras el pico desmembra— y su probable inteligencia, estos cefalópodos gigantes probablemente ocuparon el mismo nivel en la cadena alimenticia que los mosasaurios. Si se cruzaron, nadie lo sabe aún.

Pero la posibilidad de que un pulpo del tamaño de un autobús articulado cazara reptiles marinos deja de ser ciencia ficción. Y, en cualquier caso, vertebrados y cefalópodos llegaron al mismo punto —ser grandes depredadores inteligentes— por caminos distintos, pero sorprendentemente paralelos. Los vertebrados perdieron sus placas de armadura y redujeron sus escamas para ganar velocidad y agilidad. Los cefalópodos, finalmente, eliminaron su concha externa para convertirse en animales de cuerpo blando, más rápidos, con mejor visión y mayor capacidad cognitiva. Ambos grupos desarrollaron mandíbulas potentes.

Una parte fundamental del estudio fue metodológica. Una docena de las 27 mandíbulas analizadas no fueron encontradas con pico y martillo, sino con lo que los autores llaman “minería digital de fósiles”: una combinación de tomografía de alta resolución —que genera imágenes de secciones transversales de la roca a escala microscópica— y un modelo de inteligencia artificial, entrenado para detectar estructuras orgánicas, o sea, restos animales, en enormes conjuntos de imágenes. La técnica, desarrollada por el propio equipo, permitió encontrar mandíbulas que habrían pasado completamente desapercibidas con métodos convencionales, dicen, y visualizarlas como modelos tridimensionales digitales sin necesidad de dañar la roca que las contiene.

Maracaibo, domingo 3 de mayo del año 2026

sábado, 2 de mayo de 2026

Camburcitos


La anemia de células falciformes es una de las enfermedades monogénicas más estudiadas en genética médica. Su origen radica en una mutación puntual en el exón 1 del gen HBB, que reemplaza un ácido glutámico por valina en la posición 6 de la cadena β de la hemoglobina. Este cambio estructural origina la hemoglobina S (HbS), que tiende a polimerizarse en situaciones de baja oxigenación, lo que provoca una deformación de los eritrocitos, generando las clásicas células en forma de hoz. En nuestro entorno los compararíamos con los cambures, en Maracaibo pueden denominarse guineos y en España les dicen plátanos que usualmente llegan desde Canarias.

 

Cuando era niño, aprendí que muchos cuentos, relatados en inglés, se iniciaban con la frase de “once upon a time” (hubo una vez hace mucho tiempo) y de esto, hace ya más de seis años que hablamos en este blog (lapesteloca) y relataría una historia o cuento que sucedería en la Universidad Central de Venezuela (UCV), hubo una vez, sí, años atrás, en un Instituto de la Facultad de Medicina que se abreviaba como el IAP de aquella universidad, donde aprendimos que los glóbulos rojos también llamados eritrocitos, en ocasiones dejan de ser redondos y toman la apariencia de un plátano…

 

Ya sobre las hemoglobinas (https://bit.ly/35ZLXCj) habíamos hablado en este blog, y de cómo y cuándo, les decía yo los “camburcitos” a los eritrocitos modificados por la HbS, y les informaba a los jóvenes residentes, del IAP de la UCV (me imagino que tal vez para no confundirles, nunca les denominaba “guineítos”, como les diríamos en la República de Zulia); recuerdo también que en 2012 hablé en el blog de mi estimado maestro el doctor Rafael Muci Mendoza quien analizó este asunto en el juicio crítico al trabajo de incorporación a la Academia de Medicina del doctor José María Guevara Iribarren, titulado Desarrollo del Estudio de las Hemoglobinas Anormales en Venezuela, y nuevamente recordé, los “camburcitos”, y las historias de “mis residentes de patología”…

 

Pensé también en unos casos de paludismo (con cambures) al ser examinados con el microscopio electrónico, que me llevaron a visitar al doctor Arnoldo Gabaldón.  También vino a mi mente la isla de Toas, en la salida del Lago de Maracaibo de cara al Golfo de Venezuela, y los estudios de Núñez Montiel y col., en los años 1962 y 1979, y luego, Lennie Pineda y Lisbeth Borjas publicados en Investigación Clínica (27: 5·14) en 1986, señalando todos ellos que Toas, representa una de las poblaciones con mayor incidencia de hemoglobinopatía S en el país, y por consiguiente, con casos con anemia de células falciformes.


Toda esta historia de los eritrocitos tomando la apariencia de cambures, la habíamos aprendido mirando casos en el microscopio electrónico al detectar la estructura de la HbS con apariencia de cristales rigidos (ver) dentro de los eritrocitos. Así que, cuando “controlábamos” microscópicamente la histología de las autopsias, al ver los cambutes en la sangre, taimadamente me llevaba a plantearle a “mis residentes”, la procedencia de cualquier paciente examinando las láminas, vg. así… “A que este caso tiene que ser de una persona morena de los Valles de Tuy”…

También con mis estimadas colegas Cathy y Mariaelena publicamos en la revista GEN varios (21) casos de “cambures en la sangre”… Hernández C, Ruiz ME, García Tamayo J. Anemia drepanocítica, lesiones hepáticas: estudio clínico, morfológico y ultraestructural de 21 casos. GEN 46: 183-190, 1992

 

Se estima que cada año nacen en el mundo cerca de 300,000 niños con anemia de células falciformes, cifra que podría alcanzar los 400,000 para 2050. Entre los años 2000 y 2021, la prevalencia global aumentó de 5.46 a 7.74 millones de casos, y la carga de mortalidad continúa siendo alarmante, especialmente en África subsahariana, India y en comunidades de ascendencia africana alrededor del mundo. Nosotros como ya señalaba, tenemos la más alta tasa del país en la isla de Toas. Las consecuencias fisiopatológicas de todo este fenómeno en los pacientes incluyen hemólisis crónica, episodios vaso-oclusivos recurrentes, inflamación sistémica y daño multiorgánico progresivo.

 

La mayor incidencia de HbS se concentra en África y Asia, Latinoamérica también presenta una carga genética considerable, sobre todo en poblaciones afrodescendientes y costeras. La persistencia del alelo falciforme se explica, en parte, por su efecto protector frente a la malaria. En México, la implementación del tamizaje neonatal es heterogénea, con variaciones regionales y una cobertura desigual. Estas brechas limitan el diagnóstico temprano y el acceso a intervenciones oportunas, resaltando la urgencia de estrategias preventivas y terapias dirigidas que aborden la raíz genética del trastorno.

 

En cuanto al tratamiento convencional de la anemia de células falciformes se basa en hidroxiurea, transfusiones crónicas o fármacos moduladores de hemoglobina, que solo ofrecieron alivio sintomático, sin corregir la causa subyacente. El trasplante alogénico de médula ósea, considerado la única cura funcional, se ha visto limitado por la escasez de donantes compatibles, su toxicidad y elevado costo. Sin embargo, el panorama cambió radicalmente con la llegada de la edición genética, CRISPR del cual hablamos en este blog desde enero del año 2017( https://tinyurl.com/8zst4r8r ).

 

En el 2012, Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna propusieron que el CRISPR-Cas9 podía ser reprogramado para cortar y modificar secuencias específicas de ADN, un hallazgo que transformó la biología molecular y abrió un nuevo en medicina genética. El sistema CRISPR-Cas9 combina una endonucleasa Cas9, que funciona como tijera molecular, junto con una guía de ARN (sgRNA) que dirige la enzima hacia la secuencia diana. Tras el corte de doble cadena, la célula puede reparar el ADN por dos vías principales: Unión de extremos no homólogos (NHEJ): un mecanismo rápido, sin plantilla de reparación, propenso a inserciones o deleciones (indels). Es útil para inactivar genes reguladores negativos, como BCL11A, con el objetivo de reactivar la hemoglobina fetal (HbF). Reparación dirigida por homología (HDR): requiere una plantilla donadora con la secuencia correcta, lo que permite corregir con precisión mutaciones puntuales, como la Glu6Val en HBB.

 

Las células madre/progenitoras hematopoyéticas (HSPCs) representan el blanco ideal para las terapias génicas, al ser responsables del mantenimiento de la hematopoyesis a lo largo de la vida y capaces de transmitir corrección genética a todas las líneas celulares sanguíneas. Estas células se sitúan en la cúspide de la jerarquía hematopoyética, caracterizadas por su capacidad de autorrenovación y diferenciación multipotencial. De ellas derivan los progenitores multipotentes (MPPs), que conservan la capacidad de diferenciarse, pero pierden la autorrenovación, y posteriormente los progenitores comprometidos (CMP y CLP), responsables de generar las células maduras de la sangre periférica. La edición precisa de HSPCs permitiría restaurar la función normal de la hemoglobina o compensar la mutación mediante la activación de vías alternativas, proponiendo una solución potencialmente curativa.

 

Hasta aquí por hoy en un país donde la búsqueda de cambures tiene otras acotaciones mayormente perversas---

 

Maracaibo, sábado 2 de mayo del año 2026

jueves, 30 de abril de 2026

Otra “nueva ola” en América


La «nueva ola» fue un fenómeno cultural que tuvo lugar en varios países de Hispanoamérica entre finales de los años 1950 y mediados a finales de los años 1960, y  ligado a la expansión de nuevos estilos musicales orientados a los jóvenes (como el pop, el rock and roll y el twist) que “constituyeron los canales fundamentales para la transformación del consumo, el ocio y las modas juveniles” de la época.  

La Nueva Ola (New Wave), también conocida por New Thing (en inglés), es también una corriente literaria dentro de la ciencia ficción surgida durante los 60 y que duró hasta los 70. Nouvelle vague (traducido literalmente del francés, “nueva ola”) es la denominación que la crítica, especialmente de la revista Cahiers du Cinéma, utilizó para designar a un nuevo grupo de cineastas franceses de finales de la década de 1950. Surgido como un movimiento de reacción contra las convenciones y estructuras presentes en el cine de masas de ese momento, estos nuevos realizadores postularon como máxima aspiración la libertad de expresión y la libertad técnica en la producción fílmica.

Cuando Cristóbal Colón descubrió a América en el siglo XV encontraría toda una civilización particular que había florecido en aquellas tierras, las cuales para los europeos, eran desconocidas. “Los conquistadores” encontrarían, que los naturales habían levantado grandes ciudades, en determinadas regiones con magníficos templos en los que adoraban a sus propios dioses en sus extrañas lenguas…

 

Se dice que nuestros antepasados tienen la cuna de la humanidad en África… Entonces, ¿Cómo y cuándo llegaron los primeros humanos a aquellas lejanas tierras separadas por un vasto océano? Aquellas imponentes ciudades no crecieron de la noche a la mañana: habían pasado milenios desde que estos homo-sapiens se habían establecido allí.

 

Se ha dicho que fueron grupos de personas hace 15.000 años quienes cruzó a América desde Asia, por el estrecho de Bering -que en ese momento estaba cerrado y conectaba los dos continentes en lo que hoy están Siberia de un lado y Alaska del otro-. De ahí, se expandieron de norte a sur, por todo el territorio, aquellos los 'americanos originales' (todos los actuales moradores descienden de ellos salvo un reducto en el Ártico). Relativamente poco tiempo después, hace 9.000 años, tuvo lugar una segunda oleada migratoria que sustituyó, en parte, a la primera; “los conquistadores”

Otros resultados, con algunas sorpresas más, acaban de publicarse en la revista 'Nature'. Ahora, el ADN de 199 individuos indígenas contemporáneos de 53 poblaciones (incluidas Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, México, Paraguay y Perú) reescribe la historia y revela una tercera migración desconocida ocurrida hace unos 1.500 años (mucho antes de la llegada de Cristóbal Colón) que también influyó de manera patente en los genes de los actuales nativos de Sudamérica.

 

El trabajo, de Nature fue liderado por el Instituto de Biología Evolutiva (IBE-CSIC) y la Universidad Pompeu Fabra (UPF), junto con la Universidad de São Paulo, y es el mayor estudio genómico realizado hasta la fecha sobre poblaciones nativas en América. “Hasta ahora, solo se habían caracterizado genéticamente dos poblaciones indígenas amazónicas, y debido a la naturaleza particular de su entorno y su aislamiento, no eran muy representativas”, explica Marcos Araújo Castro e Silva, investigador postdoctoral del IBE y primer autor del artículo.

 

Esta información genética, también ha sido completada con datos de ADN antiguo, es que, efectivamente, la primera oleada ocurrió hace 15.000 años tras la llegada inicial a Norteamérica. Sus huellas aparecen en algunos de los restos humanos más antiguos del continente, desde Montana hasta Chile y Brasil. La segunda, que ocurrió hace 9.000 años, aún se puede sentir en el ADN de los actuales moradores de las regiones andinas y del Cono Sur. Después está la sorpresa de la nueva ola hace 1.300 años. Aquellos nuevos pobladores venían de Mesoamérica, la región que hoy ocupan el sur de México y parte de Centroamérica. Desde allí, grupos humanos se habrían desplazado hacia Sudamérica y el Caribe, dejando una señal genética detectable tanto en poblaciones indígenas actuales como en individuos antiguos caribeños.

 

En pocas palabras, el ADN de los indígenas sudamericanos señala que no hubo dos oleadas masivas de homo sapiens, sino tres. La última, ocurrida hace 1.500 años desde lo que hoy es México y Centroamérica hacia el sur, conformando la genética de los actuales pobladores del sur de América.

 

El estudio también pone de manifiesto hasta qué punto la ciencia había dejado fuera a estas poblaciones. Los investigadores detectaron más de un millón de variantes genéticas nunca registradas en bases de datos globales. No son genes 'nuevos', sino fragmentos de diversidad humana que simplemente no habían sido estudiados hasta la fecha, produciendo sesgos en el mapa genético actual. De hecho, este es uno de los grandes problemas de la genómica moderna. «Estos resultados demuestran la necesidad de representar mejor a estas poblaciones», señala Tábita Hünemeier, investigadora principal del IBE y líder del estudio. «Desde el diseño de fármacos hasta la prevención de enfermedades, comprender la diversidad genómica humana beneficia tanto a las comunidades indígenas como a la población mundial».

 

Ella sabe de lo que habla, ya que fue  su equipo el que describió en 2023 la resistencia genética a la enfermedad de Chagas en poblaciones amazónicas. Aparte, lideró el proyecto 'ADN de Brasil', publicado en 2025, en el que se arroja luz sobre el país con el mayor mestizaje reciente del mundo. Así, buceando entre los nuevos datos, se encontraron mutaciones vinculadas al sistema inmunitario, al metabolismo, crecimiento, fertilidad y desarrollo físico. Esto responde a que aquellos moradores tuvieron que adaptarse a ambientes extremos: Amazonía húmeda, altiplanos andinos con poco oxígeno, zonas áridas, bosques tropicales y regiones frías. Miles de años viviendo allí dejaron huella genética en ellos que ahora es revelada por este nuevo estudio.




 

El estudio también ha puesto de manifiesto hasta qué punto la ciencia había dejado fuera a estas poblaciones. Los investigadores detectaron más de un millón de variantes genéticas nunca registradas en bases de datos globales. No son genes 'nuevos', sino fragmentos de diversidad humana que simplemente no habían sido estudiados hasta la fecha, produciendo sesgos en el mapa genético actual. Este es uno de los grandes problemas de la genómica moderna. «Desde el diseño de fármacos hasta la prevención de enfermedades, comprender la diversidad genómica humana beneficia tanto a las comunidades indígenas como a la población mundial», es la opinión de Tábita Hünemeier, investigadora principal del IBE y líder del estudio.

 

No toda la historia genética habla de miles de años. Parte de ella habla de los últimos cinco siglos. El estudio confirma un enorme 'cuello de botella' demográfico tras la llegada europea. Ese colapso poblacional masivo fue causado por epidemias, violencia, esclavitud, desplazamientos y destrucción de formas de vida. Señalan los autores, que en muchas regiones la población indígena cayó hasta un 90%. Eso también queda escrito en los genomas en forma de menos diversidad, más fragmentación y más aislamiento. Y aun así, sobrevivió algo extraordinario: en ciertas zonas puede rastrearse continuidad genética de más de 9.000 años. Es decir, los genes de esa gente y sus antepasados apenas cambiaron en nueve milenios. La foto muestra mujeres y niños yanomami en un jardín forestal en Brasil. Brasil

 

Además, como la mayoría de poblaciones no africanas, los ancestros indígenas americanos también heredaron fragmentos de ADN de grupos humanos extintos como neandertales y denisovanos. Concretamente, entre el 1% y el 3% del genoma analizado procede de esos cruces antiguos, con variantes relacionadas con la inmunidad, el metabolismo y la piel. Viejas herencias que quizá ayudaron a sobrevivir en nuevos ecosistemas. Más allá de cifras y porcentajes, la gran lección es otra: la historia indígena americana no fue simple, aislada ni uniforme. Porque el ADN no solo guarda enfermedades o parentescos. Guarda memoria. Y la de Sudamérica acaba de volverse mucho más compleja.

 

Maracaibo, 1 de mayo del año 2026

miércoles, 29 de abril de 2026

Rosario Murillo


Rosario nació en Managua, Nicaragua, en 1951, en una familia acomodada que se dedicaba a la explotación agro-ganadera. Su padre Teódulo Murillo Molina (1915-1996), era productor de algodón y ganadero Su madre, Zoilamérica Zambrana, era sobrina del héroe nacional Augusto César Sandino (1895-1934), luchador contra la ocupación estadounidense en Nicaragua. La abuela materna de Murillo, Zoilamérica Sandino Tiffer, era media hermana paterna de Augusto César Sandino.

Rosario Murillo cursó sus estudios en el Colegio Teresiano de Managua, una escuela católica para niñas, la Academia Santa Teresa. Asistió a la escuela secundaria en el Greenway Convent Collegiate School de Tiverton, Gran Bretaña, y estudió arte en el Institut Anglo-Suisse Le Manoir de La Neuveville en Suiza. Murillo posee certificados en inglés y francés de la Universidad de Cambridge en Gran Bretaña. Asistió a la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua en Managua, donde fue profesora de idiomas.  Maneja con fluidez el inglés y el francés. Aún adolescente, con sólo 17 años, se unió al movimiento guerrillero sandinista.

Rosario Murillo se unió al Frente Sandinista de Liberación Nacional en 1969 y brindó refugio a guerrilleros sandinistas, en su casa, del Barrio San José Oriental en Managua, entre ellos a Tomás Borge, uno de los fundadores del FSLN.  Comenzando la década de 1970, trabajó para La Prensa como secretaria de Pedro Joaquín Chamorro y de Pablo Antonio Cuadra. Rosario Murillo fue arrestada en Estelí en 1976 por sus actividades políticas, y poco después, huyó y vivió durante varios meses en Panamá y en Venezuela. Se trasladó a Costa Rica, donde conecto su trabajo político con el FSLN, fundaron la Radio Sandino y allí conoció a, Daniel Ortega, también exiliado. Murillo ya había tenido tres hijos de distintos matrimonios. Prolífica, con el dirigente sandinista tuvo otros seis. Cuando cayó Somoza, en 1979, la pareja retornó a Managua para insertarse en la revolución sandinista.

Fue diputada y luego ministra de Cultura durante el primer mandato de Ortega (1985-1990). Cuando se desplomó el gobierno de su marido, Rosario esperó a que pasara el desencanto popular, y fue férrea en la defensa de su marido, tanto que hasta llegó a condenar a su hija Zoilamérica, fruto de otro matrimonio, por atreverse en 1998 a denunciar a Ortega por abuso sexual. La hija aseguró que por dos décadas Daniel Ortega la violaba. Rosario nunca se lo perdonó, y la persiguió hasta que la joven, su hija, se exilió en Costa Rica.

 

En el 2001 se puso al mando de la campaña política para restituir a su pareja en el poder, y lo logró cinco años después. Política y religiosidad se fundieron en Murillo en una estrategia de masas que dio sus frutos. ¡Ortega y Murillo se casaron por la iglesia, en una alianza beatificante! “No son carismáticos, simplemente tienen poder, más del que nadie ha logrado en este país. Y lo quieren conservar a toda costa”, dice Sergio Ramírez, escritorperiodistapolítico y abogado nicaragüense un sandinista quien se hartó de los Ortega. “No hay una dictadura en el sentido clásico, esto es un fenómeno atípico, una forma de absolutismo, casi una monarquía”. Tras la protestas de la primavera de 2018 contra el ejecutivo sandinista, en septiembre de 2021 se dio una orden de detención contra él, que en aquel momento viajaba a España, donde se quedó como exiliado. Los Ortega llevan ahora más de una década en el poder y, junto a socios, controlan empresas productoras de combustible, canales de televisión y constructoras de obras públicas. Todo por obra y gracia de Rosario, "la mujer de los anillos."

 

Murillo ha desempeñado diversos cargos como portavoz principal del gobierno nicaragüense,  ministra de gobierno , presidenta de la Asociación Sandinista de Trabajadores Culturales y coordinadora de comunicaciones del Consejo de Comunicación y Ciudadanía. Prestó juramento como vicepresidenta de Nicaragua el 10 de enero de 2017.


La pareja ha eliminado las libertades políticas, ha reprimido a los opositores políticos y consolidado el poder en manos del ejecutivo. Desde que asumió la vicepresidencia en 2017, la pareja gobernante ha purgado y arrestado cada vez más a leales al régimen para evitar cualquier desafío a la pareja gobernante. Numerosos comentaristas, incluyendo al periodista Nahal Toosi y miembros de la oposición nicaragüense, la consideran a ella y a su esposo como dictadores de un régimen autoritario. En agosto de 2021, fue sancionada personalmente por la Unión Europea por violaciones de derechos humanos 

 

La dictadura en Nicaragua forzó a líderes cristianas a dejar Managua y Chinandega. Según el periódico Mosaico CSI, la orden del régimen fue ejecutada en la noche del 28 de enero, obligando a cerca de 30 cristianas a partir. «Les dijeron que tenían que irse y les permitieron llevarse algunas de sus pertenencias», Martha Patricia Molina, abogada, investigadora y autora del informe «Nicaragua: ¿una Iglesia Perseguida?», describió lo ocurrido como “una noche de terror”. Es conocida por documentar casi mil ataques del régimen contra la iglesia en el país latinoamericano desde 2018.

 

En marzo de 2023, el fallecido papa Francisco calificó como una "dictadura grosera" el régimen de Ortega en Nicaragua, un mes después de la condena por "traición a la patria" del obispo Álvarez a 26 años y cuatro meses de prisión, ahora exiliado y desnacionalizado. Ortega, a su vez, disolvió y expropió a la Compañía de Jesús - conocidos como los jesuitas-orden a la que pertenecía el sumo pontífice, y también ha calificado de "mafia" y antidemocrática a la Iglesia.

 

El jueves 3 de abril del año 2025, un informe del Grupo de Expertos en Ginebra concluiría en que todos los funcionarios señalados desempeñaron un papel fundamental en la ejecución de políticas de represión, vigilancia, tortura, detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, despojo de nacionalidad y confiscación de bienes. Todos actuaron con la coordinación de Daniel Ortega y Rosario Murillo, quienes dirigen el aparato de mando represivo, que tan solo en 2018 ejecutó a más de 350 personas con disparos letales dirigidos a sus cabezas, cuellos y tórax. Además, se suman casi 900.000 nicaragüenses desplazados a otros países en los últimos siete años como consecuencia de la persecución política y la precariedad económica aparejada a la falta de libertades.

 

Finalmente, para el 1 de mayo de este año 2026, se die que esperan la libera ración de algunos prisioneros y con este lenguaje la presidenta Murillo dice… Así, Gracias Infinitas al Padre Celestial, és que Vamos Adelante. Por eso decimos y no nos cansamos de decir: cuidemos la Paz. Reverenciemos a Cristo Jesús en la Paz que nos da, la Paz que nos deja, la Paz que resguardamos, y la Paz que és el camino seguro hacia el Porvenir”.

 

En Maracaibo, el jueves 30 de abril del año 2026

 

En VITAE con Mandy


VITAE es una revista electrónica trimestral de la Facultad de Medicina de la UCV, -colocada en la red desde junio de 1999. La joven periodista Mandy Zambrano, trabajaba para “Vitae Academia Biomédica Digital”, cuando le fue encomendada la tarea de entrevistar a un profesor de la Facultad para que investigase sobre su vida creando un reportaje para VITAE la Revista virtual del Centro de Análisis de Imágenes Biomédicas del Instituto de Medicina Tropical de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela.

En el mes de diciembre del año 2000,- o sea hace ya más de 25 año-s, Mandy recibió información de que el profesor además de anatomopatólogo era también escritor, ensayista, cuentista, articulista, pero sobre todo, ¡era un novelista! Jorge García Tamayo tenía en su haber dos obras literarias galardonadas con dos importantes premios venezolanos. La primera "Escribir en La Habana", recibió en 1994 el premio de Narrativa en la "Bienal de Literatura José Rafael Pocaterra", del Ateneo de Valencia, y la segunda, "Para subir al cielo..." fue merecedora, en 1997, del premio "Bienal de Literatura Elías David Curiel" del Instituto de la Cultura del Estado Falcón.

Mandy iniciaría su trabajo destacando: “Jorge García Tamayo no es un personaje común, no sólo porque desde hace unos cuantos años se dio a la tarea de llevar paralelamente el ejercicio de la patología con el oficio de escribir literatura, sino también porque desde la primera vez que se le conoce, se puede apreciar que este hombre de gesto dócil, posee una sensibilidad y sencillez, características de pocos mortales en este mundo. Y aunque de antemano es fácil percibirlo como una persona apacible, no en vano tiene el don de manejar con gran destreza y habilidad una de sus mejores armas: la palabra escrita. Razón tuvo el conocido escritor venezolano Eduardo Liendo, quien en una especial ocasión calificó la manera de escribir de este autor como "verdaderamente espléndida", a la vez que definió sus textos como "un barroco, pero no un barroco onanista, sino muy consubstancial con sus temas que son de un magnífico oficio..."

Mandy relataría: "Maracucho regionalista de la República del Zulia" es como, de manera jocosa, se definiría este personaje, nacido un 22 de noviembre de 1939 en Maracaibo (capital del estado Zulia, principal región petrolera venezolana), y quien desde los primeros años de su vida e influenciado por sus padres, se entregó al hábito de leer y devorar cuanto texto tenía al alcance de sus manos.

Resulta natural que al mencionarle autores de la talla del escocés A.J. Cronnin, Charles Dickens, o Julio Verne -sólo por mencionar algunos-, recuerde aquellas vacaciones en los poblados andinos de Timotes o en La Puerta, donde junto a su familia sucumbía ante el placer de la fábula escrita. Cuenta, además, que el mejor registro de sus primeras incursiones en la literatura está inscrito en algunas hojas sueltas de los años de su adolescencia. "En papeles guardados veo poesías, poesías que riman en endecasílabos y en esos versos que empiezan corticos con dos y luego con cuatro y con seis estrofas, como un ejercicio, y resulta que apenas cursaba secundaria. Por eso sé que la cosa es verdad...", evoca.

Desde muy pequeño soñó con ser escritor, pero, llegada la juventud, sintió deseos de estudiar Medicina. En 1963 egresó de la promoción de médicos cirujanos de La Universidad del Zulia (L.U.Z), y aunque, por un lado, comenzaba una etapa prometedora en la vida de Jorge García Tamayo, por otro, se desvanecían los sueños de llegar a ser como aquellos grandes literatos, cuyos relatos lo habían transportado a tantos mundos imaginarios. "Cuando empecé a estudiar Medicina, me alejé de la literatura, casi no leía. Estudiaba con fanatismo y furia, absorbiendo como una esponja y luego, cuando me especialicé en Patología, fue peor todavía, porque no sólo era estudiar, sino también hacer investigación". Hoy día, tiene un récord de más de 150 trabajos científicos publicados y diferentes reconocimientos por su labor investigativa.

Una vez graduado, emprendió vuelo a los Estados Unidos, donde cursó estudios de postgrado en la Universidad de Wisconsin y de Pensilvania (1964-1968), obteniendo la especialización en Anatomía Patológica. Al regresar a Venezuela, tomó la Dirección del laboratorio de Microscopía Electrónica del Hospital General del Sur hasta el año 1975. En 1971 obtuvo un Doctorado en Ciencias Médicas en L.U.Z y en 1975 trabajó como Neuropatólogo en el "Hospital Vargas de Caracas".

Luego de ese último año, García Tamayo dice adiós a Maracaibo para trasladarse definitivamente a la Universidad Central de Venezuela en Caracas, donde viviría nuevas e insospechadas experiencias. Una de ellas fue la de pintar y vender cuadros, actividad a través de la cual, además de obtener ingresos adicionales, le permitió desarrollar aún más esa faceta creativa. "Llegó un tiempo en el que pude vender hasta cien cuadros en la Venezuela Saudita de ese entonces. Con ello podía pagar el colegio de los niños, pues la situación económica estaba muy difícil y yo apenas ganaba el sueldo mínimo".

Diversas son las áreas desarrolladas como investigador. Sus trabajos científicos pueden dar constancia de ello; desde 1971 empieza a publicar en revistas de Virología y de Patología en los Estados Unidos y en Europa. Comienza, además, a trabajar enfáticamente en el campo de la patogenia y la neuropatología del virus de la encefalitis equina venezolana (EEV), gracias al empleo del Microscopio Electrónico (ME). "El uso del ME también sirvió para demostrar detalles en los estudios sobre rabia en humanos y animales, planteados desde la época de Pasteur pero nunca mostrados en los humanos". También, gracias al ME, García Tamayo y su equipo publicaron trabajos sobre Trichomoniasis y cáncer del cuello uterino, aparte de destacar la presencia del virus del papiloma humano en las lesiones precancerosas del cuello uterino (área en la que se le ha reconocido por su contribución a la investigación médica). La observación con el Microscopio Electrónico de amibas de vida libre en casos de encefalitis humana, mereció varias publicaciones.

Su relato dice: desde que comencé en el Instituto Anatomopatológico "José Antonio O'Daly" de la UCV, como Jefe de la Sección de Microscopía Electrónica en 1976, las publicaciones se orientaron hacia el estudio de los tumores y de las infecciones virales. “Cuando a comienzos de la década de los 80 se inició la pandemia del SIDA, fuimos nosotros desde el Instituto quienes publicamos toda la patología del SIDA, recopilada en el libro de Avances de Patología, volumen 3ro"…

 NOTA: hasta aquí, el artículo de Vitae escrito por Mandy, el cual se hace demasiado largo para este blog “lapesteloca.

Maracaibo, miércoles 29 de abril, del año 2026