jueves, 14 de marzo de 2019

Historia y ficción en mis tres últimas novelas



Historia y ficción en mis tres últimas novelas…

Antes de publicar mis tres últimas novelas, “Ratones desnudos”(2010), “El año de la lepra”(2011), y “Vesalio el anatomista”(2015), el tema de la investigación y del ejercicio de la medicina ha sido fundamental en ellas, como sucedió en mis cinco novelas previas, (Escribir en La Habana, La Peste Loca, El movedizo encaje de los uveros, Para subir al cielo… y La Entropía Tropical) escritas entre 1987 y el año 2003. He dicho previamente y lo suscribo, que escribo sobre lo que conozco, y en estas novelas, ambos temas fueron básicos en el desarrollo de la trama. Quiero destacar que en las tres últimas novelas, es particularmente notoria la presencia, en todas y cada una de ellas, de un personaje histórico, tal y como ocurrió previamente en otras de mis novelas; de manera similar observamos la presencia del pintor Hyeronimus Bosch en Para subir al cielo…, o del presidente Cipriano Castro y del bachiller Rafael Rangel en “El movedizo encaje de los uveros”, y del último rey de Babilonia en “La Entropía Tropical”. Una situación similar reaparece en las tres novelas a las que me estoy refiriendo de momento.

En las tres novelas sobre las que quiero comentar en esta ocasión, aparecen el doctor Humberto Fernández Morán en “Ratones desnudos”, Luís Daniel Beauperthuy en “El año de la lepra” y Andrés Vesalio en “Vesalio el anatomista”, como personajes históricos cuyas vivencias se hacen parte fundamental del argumento de cada una de ellas, sin que por ello, estas deban catalogarse como “novelas históricas”. Los mencionados médicos, todos investigadores y visionarios, padecen situaciones personales complicadas, las cuales son examinadas en las tres instancias particulares, mientras corren paralelamente a las imaginarias aventuras de una variopinta gama de personajes, en cada uno de los tres casos.

Un grupo de investigadores en un Instituto Neurosiquiátrico en Maracaibo conviven con ratones desnudos y 10 años después un periodista entrevista gente para entender lo que allí sucedió; otra situación es la de unos investigadores interesados en los genes de los bacilos de la lepra desarrollados en cachicamos y un bieloruso que aspira dilucidar el secreto de las mutaciones de esos bacilos, pensando en un arma biológica, cosas éstas que se asocian a una isla del lago Coquivacoa donde existía un leprocomio y a una doctora que escribe su diario, y tiene un marido celoso y discapacitado quien precisamente es el que escribe lo que le sucede a Beauperthuy en una isla del río Esequibo; en la tercera novela que examina la vida de Andrés Vesalio, conversarán el autor y su profesor y colega el doctor Rui Perez Tamayo, y serán ellos, médicos investigadores, quienes examinarán los sucesos que signaron la vida del anatomista del siglo XVI y de su relación con el emperador Carlos V y su hijo Felipe II, hasta llegar a redactar algunas notas finales aspirando precisar lo real y lo imaginario.

Si bien lo sucedido al doctor Fernández Morán puede ser comparable con el derrotero hacia donde es conducido el investigador protagonista de la novela “Ratones Desnudos” en la que el lector lo percibirá secuestrado en la cajuela de un auto, y mientras Beauperthuy tratará de curar los leprosos en una isla en el río Esequibo cuando la situación de los investigadores sobre la lepra en los cachicamos enfrenta complejas implicaciones relacionadas con la política del país durante el año 2011 en la novela “El año de la lepra” que los harán padecer como “el médico de Cumaná” por la incomprensión de sus colegas; finalmente, podrán enterarse de como “Vesalio el anatomista”, será condenado a muerte por la Santa Inquisición y él, quien desde el inicio de la novela se percibirá preso en Madrid esperando su sentencia, habrá de terminar expiando sus culpas en un viaje a Tierra Santa que lo conducirá a la enfermedad, el naufragio y su muerte en una isla del Mar Egeo.

Este resumen, de tres novelas es para recomendárselas ya que podrán leerse usando las facilidades del libro electrónico (Kindle E-Books) en Amazon. Confío en que no logrará esta introducción atemorizar al lector ante lo que le puede parecer como una estopa de apretadas y complejas tramas, mientras por el contrario, antes de confundirles y aminorar las expectativas que puedan darse frente a la posibilidad de leer, y releer estas tres novelas, quisiera que las disfruten e igualmente que puedan servir para que se difunda la existencia de las mismas en la medida que hayan ustedes aprovechado su lectura.


Adendum: Aprovecho para informar a mis lectores que la novela “La Peste Loca”, que fue publicada originalmente el año 1998 por la Secretaría de Cultura de la Gobernación del Estado Zulia, en Maracaibo, y la cual fue reseñada como “una novela barroca por las características de su lenguaje que pasa a ser el gran protagonista de la misma”, ha sido exhaustivamente revisada para esta última edición que se presenta como libro electrónico (E-Book en KDP de Amazon). Debo señalar que posiblemente fue debido a la denuncia de las graves fallas del sistema presidencialista durante nuestros años en democracia, esta novela que representa un testimonio de gran interés, nunca fue aceptada para su publicación en la Editorial Monte Ávila de Caracas, y para lograr una segunda edición el autor buscó publicarla en una Editorial de California (Windmills) y lo hizo, aunque le tocó adquirir sus ejemplares (12) comprándoles en US$. En realidad, el autor nunca ha percibido ni un céntimo, no solo por esa edición gringa, tampoco por ninguna de sus 8 novelas publicadas, pero quisiera estimular el interés en la lectura en particular de esta novela (La Peste Loca), ya que a la luz de los sucesos que estamos viviendo en Venezuela, les puedo asegurar que la misma les podrá sorprender al desvelar una muy importante época de nuestra historia. 

Jorge García Tamayo.
12 de Marzo, del año 2019

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