/El término microbioma proviene del
griego micro ('pequeño') bios ('vida'), usado por primera
vez por J. L. Mohr en 1952 para hacer referencia a los microorganismos presentes
en un entorno específico. Fue definido originalmente por Whipps et
al. en 1988 como «una comunidad
microbiana característica que ocupa un hábitat razonablemente bien definido que
tiene propiedades fisicoquímicas distintas. El término, por tanto, no sólo se
refiere a los microorganismos implicados, sino que
también abarca su teatro de actividad».
Hay que distinguir los dos
términos de microbiota y microbioma:
La microbiota consiste en el ensamblaje de
microorganismos que pertenecen a diferentes reinos (procariotas –por ejemplo, bacterias y arqueas, eucariotas,
por ejemplo, protozoos, hongos y algas); mientras que su teatro de actividad incluye
estructuras microbianas, metabolitos, elementos genéticos moviles (como transposones, plásmidos y virus) y el ADN reliquia incrustado
en las condiciones ambientales del hábitat.
El microbioma:colección de microorganismos que
viven en conjunto, que interactúan entre sí en un entorno contiguo. Este
conjunto de microorganismos también incluye sus genomas y
distintos metabolitos, además de tomar en cuenta las condiciones
ambientales a las que están sometidos y su interrelación con el organismo huésped.
El
microbioma no solo
se refiere a los microorganismos involucrados sino que también engloba su
teatro de actividad, lo que resulta en la formación de nichos ecológicos específicos. El
microbioma, forma un microecosistema dinámico e interactivo propenso a cambiar
y está integrado en macroecosistemas, en los cuales se incluyen los huéspedes eucariotas.
En 2020, varios expertos en este
campo plantearon una definición del microbioma basada en la original,
caracterizada por ser compacta y clara. En la propuesta, se complementa la
descripción con dos declaraciones explicativas. La primera declaración describe
el
carácter dinámico del microbioma: de
manera tal que el término
microbioma abarca tanto la microbiota (comunidad de microorganismos) como su
"teatro de actividad" (elementos estructurales, metabolitos /
moléculas de señal , y las condiciones ambientales circundantes).
Desde hace mucho sabemos que una colonia de
billones de microorganismos en nuestro interior nos condiciona la existencia.
Dicen que para estar delgados la realidad es bastante más complicada que dejar
de comer y puede que dependa todo de los “bichitos” que nos habitan. Los
científicos tienen dificultades para explicar los motivos de la epidemia de
obesidad, que se ha duplicado en muchos países desde 1980. La compleja relación entre nuestra alimentación y las
bacterias del organismo empieza a ofrecer respuestas a estas incógnitas. Las
relaciones entre el microbioma y las enfermedades cardiovasculares o el cáncer con
la colaboración de informáticos, biólogos
experimentales, estadísticos o clínicos conecten grandes cantidades de
información que proporcionan las técnicas de secuenciación para convertirlas en
herramientas que mejoren la salud.
Uno de los líderes de esta revolución
científica es Nicola Segata (Trento, Italia, 43 años). En 2013 fundó un
laboratorio en la Universidad de Trento que reúne a científicos de todas estas
especialidades para estudiar la
diversidad del microbioma humano y su papel en las enfermedades humanas.
Acaba de publicar un artículo
en la revista Nature en
el que, junto a un grupo internacional de científicos, se analizan datos de
34.000 personas para trazar el mapa más detallado hasta la fecha de las
relaciones entre la alimentación, los
microbios de nuestro intestino y la salud. Mostramos (ver) al
investigador Nicola Segata, en su laboratorio de la Universidad de Trento, en
Italia; Segata, es un experto en microbioma, quien ha señalado que “Es más importante comer un poco de
diferentes verduras saludables que comer mucho de dos”. El investigador ha liderado un equipo responsable del
mapa más detallado de las relaciones entre la alimentación, los microbios de
nuestro intestino y la salud.
Tras clasificar cientos de especies
bacterianas según su asociación con marcadores de salud como el índice de masa
corporal o los niveles de glucosa, los investigadores han visto que las
personas más alejadas de la obesidad o sin enfermedades metabólicas tienen más especies de bacterias favorables y
menos de las desfavorables. Ahora es posible hacer intervenciones con la
dieta para mejorar esa composición. Además, han visto que muchas de estas
bacterias “buenas” aún no tienen nombre ni se han cultivado, revelando
todo lo que queda por conocer y el potencial para basar en esta ciencia una
verdadera nutrición de precisión.
Sobre este tema ya desde el mes de
junio del 2019 habíamos comentado algo al hablar sobre sobre “las
heces y el cáncer colorectal”… El año 2023 en septiembre, en este blog
(http://tinyurl.com/yeyssrrx ) hubo noticias sobre la
microbiota y el autismo, tema que ampliamente revisamos en nuestro blog (https://tinyurl.com/yfh3fym6) en junio del 2022 comentamos sobre
como la microbiota intestinal interactúa con el sistema
nervioso a través del eje intestino-cerebro.
Nicola Segata opina: “Creo que
el campo ha mejorado mucho en entender la composición y la función del microbioma,
aunque hay muchas cosas que no se conocen. Cada uno de nosotros lleva en su
interior especies de microbios que son completamente desconocidas e, incluso,
para las especies sobre las que sabemos algo, al menos el nombre o algunas
funciones, la mayoría de las funciones se siguen ignorando. Pero no tenemos que
entender todo para usar el microbioma en la clínica, porque incluso en la
medicina hay muchos tratamientos exitosos y, al menos al principio, no teníamos
ni idea de por qué funcionaban. Un ejemplo en este campo es el trasplante de microbios fecales,
algo que para algunas enfermedades funciona muy bien, incluso si no sabemos el
mecanismo exacto por el que funcionan.
El
trasplante de microbiota fecal tratado en este blog en octubre, 2024, se ha utilizado
para tratar infecciones recurrentes por Clostridioides difficile, que
no siempre responden a los antibióticos. Las tasas de éxito fluctúan de 60% a
90%, según la vía de administración, señaló un equipo internacional de
investigación dirigido por el Dr. Abbas Yadegar, bacteriólogo médico de la
Universidad de Ciencias Médicas Shahid Beheshti de Teherán, Irán. Aunque aún no se
sabe a ciencia cierta cómo funciona el trasplante de la microbiota fecal , ni las
causas por las que algunos pacientes no obtienen beneficios. La revisión de más
de 130 estudios realizada por el Dr. Yadegar y sus colaboradores sobre los
mecanismos que contribuyen al éxito del trasplante de microbiota fecal contra
la infección recurrente por C. difficile, destacó las lagunas
de conocimiento y propuso futuras líneas de investigación en este campo.
Hoy día, se realizan protocolos
exhaustivos de cribado para garantizar la seguridad del paciente receptor lo
cual reduce a una minoría el número de donantes válidos. Para solventar este
problema han surgido los Bancos de Heces,
para seleccionar donantes sanos y almacenar tratamientos procesados que ponen a
disposición de hospitales y centros de salud. Por otro lado, hay falta de concienciación por parte de la población general sobre la
donación de heces. No sólo no se ha hecho difusión, sino
que además existe un tabú en nuestra sociedad alrededor de este tema que
hace que no se presenten tantos potenciales donantes como en el caso de la
donación de sangre.
Maracaibo, sábado 17 de enero del año 2026
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