viernes, 16 de enero de 2026

De Caligari a Hitler


El 6 de abril del 2019 hablamos en este blog (lapesteloca) sobre el expresionismo en el cine alemán, y en abril del año 2024 escribimos sobre el Gabinete del Dr Caligari. Hoy me referiré a un libro y a un documental sobre el mismo titulado De Caligari a Hitler: Historia psicológica del cine alemán.

 

Este libro, del crítico de cine y escritor Siegfried Kracauer, fue publicado en inglés en 1947 por Princeton University Press y el mismo se explora la producción cinematográfica de la República de Weimar (1918-1933), analizando cómo el cine de esa época anticipó el ascenso del nazismo en Alemania.

 

Kracauer (1889-1966) fue un escritor, periodista y sociológico del cine alemán, quien se vio obligado a exiliarse en 1933, y definiría el propósito de su obra de esta manera: “Este libro no aborda el cine alemán por sí mismo y su objetivo, más bien, es profundizar nuestro conocimiento de la Alemania prehitleriana de una manera especial. Descubrir estas disposiciones en el cine alemán podría ayudarnos a comprender el ascenso de Hitler y su toma del poder”. En una carta a Hermann Hesse, Kracauer le especificó: “Analizo el cine alemán de 1918 a 1933 de tal manera que me permita obtener información precisa sobre las actitudes predominantes de los alemanes en aquella época. Todo ello es un intento de comprender los procesos psicológicos decisivos que se desarrollaban en las profundidades de las ideologías divergentes en la Alemania de entonces”.

 

Siegfried Kracauer, sostiene que las películas de este periodo reflejaban la psicología colectiva y los miedos de la sociedad alemana, y no solo muestra los filmes clásicos como 𝑀𝑒𝑡𝑟𝑜́𝑝𝑜𝑙𝑖𝑠, 𝐸𝑙 𝐺𝑎𝑏𝑖𝑛𝑒𝑡𝑒 𝑑𝑒𝑙 𝑑𝑜𝑐𝑡𝑜𝑟 𝐶𝑎𝑙𝑖𝑔𝑎𝑟𝑖 o 𝑁𝑜𝑠𝑓𝑒𝑟𝑎𝑡𝑢, sino también otras joyas poco conocidas del cine alemán y sus directores como Fritz Lang y Murnau. Como lo ha planteado Rüdiger Suchsland, el cine actuó como una "fábrica de sueños" que, a través de sus monstruos y manipuladores villanos intuyendo el horror autoritario que estaba por venir.

 

El libro identifica y examina cuatro fases cronológicas del cine alemán de entreguerras: el periodo arcaico (1895-1918), el periodo de posguerra (1918-1924), el periodo de estabilización (1924-1929), y el periodo pre hitleriano (1930-1933). ​ En el volumen también se reimprimió Propaganda and the Nazi War Film, el análisis crítico y psicológico de Kracauer del cine de propaganda nazi. Kracauer revisó muchas de las películas discutidas en el libro en el momento de su estreno. De Caligari a Hitler fusiona su comprensión de las tendencias en el mercado cinematográfico con el análisis de las tendencias políticas de la política social alemana.

 

Es el período del expresionismo, de la formación de un lenguaje, de la consolidación de un arte que Kracauer analizaría el expresionismo desde un punto de vista nuevo: el que le ofrecen los útiles teóricos del marxismo y el psicoanálisis. Como historiador, teórico y filósofo, Kracauer fue igualmente crítico de cine durante los años 1919-1933. En estos años viviría directamente el desarrollo del arte cinematográfico en relación a la evolución de una cultura y una sociedad específica, la de la Alemania de la República de Weimar. Sus trabajos sobre la propaganda nazi en el cine alemán, realizados en Estados Unidos, donde encontró refugio al consolidarse el poder hitleriano, le condujeron a buscar los antecedentes fílmicos del nazismo en los filmes realizados durante los años veinte. 


Krakauer describiría cómo las experiencias traumáticas de la Primera Guerra Mundial, el miedo a la crisis y la añoranza del "hombre fuerte" se reflejaron en la pantalla, especialmente en la primera mitad de la década de 1920; y, así también, cómo el cine anticipó el colapso del nuevo orden liberal en la joven democracia, y propone que la película de Robert Wiene, El gabinete del Dr. Caligari, es una alegoría de las actitudes sociales alemanas. Caligari simboliza las tendencias autocráticas inherentes al sistema alemán, observando que el personaje: “representa una autoridad ilimitada que idolatra el poder como tal y, para satisfacer su afán de dominación, viola despiadadamente todos los derechos y valores humanos”.


A la corriente originada por los éxitos de Lubitsch se opuso el expresionismo, que fue más original y más típicamente nacional. Caligari,… fue el primer tipo trágico creado exclusivamente por el cine. Más que un hombre es un estado de alma, una mezcla de crueldad y de inquietud, de fantasía y de frenesí. Este film famoso se ha convertido hoy en una de las claves del alma alemana.” Así lo apunta el historiador Georges Sadoul en su Historia del cine mundial desde los orígenes publicada en 1967.

 

Thomas Elsaesser describe en Weimar Cinema and After, el legado de la obra de Kracauer como un "imaginario histórico", y argumenta que Kracauer no había estudiado suficientes películas como para legitimar su tesis sobre la mentalidad social de Alemania y desmiente, que el descubrimiento y la publicación del guion original de El gabinete del Dr. Caligari tuviese la intención revolucionaria de sus autores. Su tesis es, que los cineastas adoptaron un estilo expresionista como un  método de diferenciación del producto, estableciendo un producto nacional distintivo frente a la creciente importación de películas estadounidenses.

 

De Caligari a Hitler: historia psicológica del cine alemán, terminó ayudando tangencialmente a la consolidación del partido Nazi, porque al convertir los crímenes en el delirio de un loco evitó que la audiencia notara con claridad los peligros de la manipulación impuesta por Caligari a Cesare.“Mientras que la historia original exponía la locura inherente a la autoridad, Caligari la glorificó y condenó a su antagonista como loco. Una película revolucionaria se convirtió así en una conformista”. El nuevo final también provocó que la cinta fuera abrazada por los psicólogos de la primera mitad del Siglo XX, quienes vieron en ella, y en el joven fenómeno cinematográfico, una nueva herramienta de análisis para la mente humana.

 

Al hablar del cine alemán de los años veinte y principios de los treinta, muchos incluyen a los dos clásicos filmes, la película muda expresionista de Robert Wiene "El gabinete del doctor Caligari" (1920) y la película policiaca de Fritz Lang, "El testamento del doctor Mabuse" (1933), de Fritz Lang, clásicas películas que abordan el poder de la manipulación y las órdenes de asesinato impuestas hipnóticamente “El éxito (de Caligari) fue enorme, a pesar de que las secretas intenciones de la película no fueron comprendidas. Un crítico alemán escribió: ‘Se trata de un homenaje a la desinteresada y meritoria labor de los psiquiatras’. No lo era, pero lo cierto es que la película interesó vivamente a los círculos psiquiátricos

 

El documental de 2014 De Caligari a Hitler: el cine alemán en la era de las masas de Rüdiger Suchsland, tomó su título del libro y comparte algunas de las opiniones de Kracauer sobre el cine de Weimar, que podemos dejar, casi como un corolario al tema que nos ha ocupado este espacio del blog:  “El cine de la República de Weimar comenzó y terminó en el manicomio” Así lo describió el director y autor Rüdiger Suchsland.

 

Maracaibo, viernes 16 de enero del año 2026

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