sábado, 24 de enero de 2026

De los artrópodos…


El 80% de las especies de animales de la Tierra pertenece al grupo de los artrópodos que son animales con patas articuladas. Los artrópodos (Arthropoda), es el filo más numeroso y diverso del reino animal que incluye animales invertebrados con un esqueleto externo y apéndices articulados.

Estos constituyen los insectosarácnidoscrustáceos y miriápodos, entre otros pues hay más de 1.300.000 especies descritas,]​ en su mayoría insectos (estimados entre 941.000 a 1.000.000 de especies), ​ que representan al menos el 80 % de todas las especies animales conocidas.

Ellos son los que más han influido en su ecología en los últimos 500 millones de años. Su esplendor comenzó a principios del Cámbrico, hace unos 541-485 millones de años, cuando los océanos se llenaron de trilobites, hasta que, desde hace unos 300 millones de años, se impusieron los crustáceos. Los trilobites (Trilobita, del latín, «tres lóbulos») son una clase de artrópodos ya extintos. Sus fósiles son los más característicos del Paleozoico. Se han descrito cerca de 22 000 especies. Aparecieron en el período Cámbrico (al inicio del Paleozoico, hace unos 540 millones de años) y empezaron a diversificarse ya en el Cámbrico inferior. Tras su extinción masiva de finales del Cámbrico solo sobrevivieron las formas que habitaban ambientes pelágicos, de aguas profundas. 

En tierra, otros representantes de los artrópodos, los insectos y los arácnidos, son en la actualidad las especies más abundantes. Aunque la historia de los atrópodos no está clara, porque solo llega hasta nosotros a través de yacimientos de fósiles, sabemos que los primeros artrópodos, con su caparazón duro y sus eficientes y versátiles patas, fueron una revolución para la naturaleza, porque introdujeron un nuevo modo de organización corporal que se pudo diversificar en todas direcciones, como si fueran una nueva y revolucionaria tecnología, dando lugar a muchas nuevas especies, algunas de las cuales hoy parecen extravagantes.

 

Una investigación realizada por científicos del Instituto de Geología y Paleontología de la Academia China de Ciencias (NIGPAS) ha publicado los resultados de su estudio de una nueva especie de artrópodo del Cámbrico, a partir de fósiles hallados en el yacimiento de Chengjiang, en China. Su nombre es Kylinxia zhangi, y es un animal con un aspecto similar al de una gamba, pero con cinco ojos, cuyo estudio aporta importantes revelaciones sobre el origen de los artrópodos. Estos hallazgos se han publicado en Nature.


 

Kylinxia es una especie quimérica muy extraña, ha dicho en un comunicado Huang Diying, coautor del artículo. “Combina rasgos morfológicos de diferentes animales, como el "kylin", una criatura quimérica de la mitología tradicional china”. De ahí su nombre, que también incluye el término que en chino significa gamba.

Dejando a un lado a esa criatura conocida como «kylin», lo cierto es que el propio concepto de quimera proviene de la mitología clásica: Quimera era un monstruo híbrido con cuerpo de cabra, cola de serpiente y cabeza de león derrotado por Belerofonte, con la ayuda del caballo alado Pegaso. En este blog (lapesteloca) hemos hablado de las quimeras (https://surl.li/vjknmy). Por eso, este monstruo describe bien Kylinxia zhangi  es un artrópodo que tuvo rasgos propios de varios grupos diferentes.

 

Para entender cómo algo así puede ocurrir conviene no olvidar que K. zhangi vivió a comienzos del Cámbrico, una época en la que la competencia en los mares primitivos era baja y los animales, hasta los más extraños, tenían más fácil la supervivencia. Sin embargo, con el posterior endurecimiento de las condiciones, las formas más antiguas y experimentales fueron reemplazadas por otras más perfeccionadas y que recuerdan más a las actuales, por medio del ensayo y error que da forma a la evolución. ¡Una gamba con cinco ojos y 520 millones de años de antigüedad!… Estos fósiles hallados en China han permitido estudiar una nueva especie y vincular a los artrópodos con sus antepasados.

 

Kylinxia zhangi quizás no representaba el diseño más exitoso, pero tenía los rasgos típicos de los artrópodos verdaderos, como una cutícula (o «piel») endurecida, un tronco dividido en segmentos y patas articuladas. Pero, además, tenía cinco ojos, como el extraño Opabinia, un fósil hallado en el yacimiento de Burgess Shale (ver); una estructura corporal similar al del grupo Megacheira , también extinto; y unos apéndices delanteros con los que sujetaba la comida, y que son muy similares a los que tenía Anomalocaris, un depredador de gran tamaño que no se considera como artrópodo verdadero. Por eso, tanto Kylinxia como Anomalocaris son criaturas cruciales para encontrar los “eslabones perdidos” entre artrópodos y sus ancestros. Ya pudimos ver la reconstrucción de cómo vivía «Kylinxia zhangi»,


 

Kylinxia es un fósil de transición crucial predicho por la teoría de la evolución de Darwin”, ha explicado Zeng Han, primer autor del estudio diría que- Kylinxia  es un puente que cierra el hueco evolutivo entre Anomalocaris y los artrópodos verdaderos, y es un verdadero "eslabón perdido» en el origen de los artrópodos”. Los investigadores hicieron un detallado estudio anatómico de seis fósiles de Kylinxia , en los que se puede observar parte del tejido nervioso, los ojos o el sistema digestivo. Después, demostraron que sus apéndices son homólogos a los de Anomalocaris, y afines a los de artrópodos actuales.“Nuestros resultados indican que la posición evolutiva de Kylinxia está justo entre Anomalocaris y los artrópodos verdaderos”, ha añadido Zhu Maoyan, otro de los coautores del trabajo. “Por tanto, nuestro trabajo ha llegado a las raíces evolutivas de los artrópodos verdaderos”. Por eso, K. zhangi es una oportunidad para comprender el origen de todos esos rasgos con los que los artrópodos conquistaron el planeta.

 

Estos resultados han sido posible gracias a estudios anatómicos muy detallados de fósiles encontrados en el yacimiento de Chengjiang, en China, donde se han hallado cientos de fósiles de animales blandos. De hecho, éste es uno de los yacimientos más importantes descubiertos este siglo para comprender la evolución de la vida en la Tierra, en especial durante la explosión del Cámbrico, radiación evolutiva del Cámbrico que consistió en una diversificación repentina, durante un periodo de alrededor de 40 millones de años, de organismos macroscópicos  multicelulares complejos durante el Cámbrico temprano (541-518 m.a.). Este período marca una brusca transición en el registro fósil desde formas poco diversas de cuerpo blando, concluyendo con la aparición de las formas basales de muchos filos actuales de metazoos.  


Aunque no existe una causa universalmente aceptada para explicar la explosión cámbrica, es un fenómeno constantemente sometido a discusión en la comunidad científica y se han propuesto variados factores biológicos y geológicos como posibles causas que propiciaron la radiación adaptativa de la explosión: la competencia ecológica, los genes HOX, la fragmentación del supercontinente Pannotia, cambios climáticos catastróficos, como una glaciación global, el aumento de la concentración del oxígeno atmosférico o el incremento de la capacidad de producir colágeno en los primitivos seres vivos. A ello se sumaría el desarrollo de nuevas adaptaciones competitivas aparecidas durante este periodo (la depredación, la visión, la natación activa, etc); avances que habrían ocasionado el desarrollo masivo de nuevas ramas evolutivas, al adaptarse al ocupar nuevos nichos.


Maracaibo lunes 26 de enero del año 2026

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