sábado, 29 de julio de 2017

Una reflexión actualizada



Una reflexión actualizada

 
Hoy el 29 de Julio del año 2017, tras cuatro meses de lucha en las calles y una brutal represión, con más de cien muertos, con centenares de heridos, con miles de detenidos, muchos de ellos torturados, y con una importante parte de ellos procesados anticonstitucionalmente por tribunales militares, estamos llegando al final de “El proceso”. Este proceso que se inició con las mentiras de Chávez, un teniente coronel felón que dio un Golpe de Estado en 1992 intentando tumbar a un gobierno legítimamente elegido y tras dos años de estar cómodamente preso, fue indultado, fundó un partido, se fue a Cuba y prometió muchas cosas que habría de incumplir. Entre otras, aseguró que llevaría al pueblo a vivir en “el mar de la felicidad”. 

Nos encontramos hoy viviendo en un país que está en fase terminal. Hemos dejado atrás el status de la Cuba idealizada por Chávez y sobrevivimos en una Venezuela en bancarrota con la mayoría menos favorecida de su población muriéndose por falta de alimentos y de medicinas, la delincuencia desatada, en bandas armadas por el mismo gobierno, sin que esos gobernantes acepten ayudas humanitarias, sin querer darle oídos al clamor del pueblo que pide contarse, sin acceder a un revocatorio constitucional que hubiese detenido esta la loca carrera que se da imitando una de las poses de cuando se veía en aprietos el  innombrable “comandante eterno”:“huir hacia adelante”… Así estamos cuando hemos llegado “al llegadero”.  

La población civil ha sido acosada por una brutal represión militar y policial. El país, maniatado por una narcodictadura que impávida se muestra descarnadamente ante el mundo. Padecemos las consecuencias de 18 años de “chavismo”. La “revolución” que transformada en  “robolución” traicionó la patria de Bolívar a través de la entrega de la voluntad y el honor de sus  Fuerzas Armadas para arrastrarse ante los proyectos de los dos dictadores Castro. El que otrora fue ejército libertador de naciones hermanas, mancilló su honor subyugado por otra nación y ha terminado por decidir inmisericordemente apresar, torturar y asesinar en las calles a sus ciudadanos, la mayoría de ellos jóvenes, y  hacerse cómplice por acción y por omisión de cuanto nos ha sucedido. 

En palabras de Héctor Torres (27/07/17)…“las pruebas han sido atroces. Durante estos cuatro meses hemos asistido a apaleamientos públicos, asesinatos capturados en video, secuestros, uso de pistoleros para atacar a la población, allanamientos ilegales, destrozos a residencias, testimonios de torturas, saqueos… Todo esto configurando un cuadro que suma más de 100 personas asesinadas, unas cuatro mil detenidas y 498 presos políticos presentados ante tribunales, según el Foro Penal, en una cifra récord en nuestra historia contemporánea”. 

Entretanto asistimos al coraje y al temple del pueblo venezolano, que responde con mayor firmeza a una crueldad cada vez más dura del partido político que controla el gobierno. La Constitución formalmente vigente aunque haya sido repetidamente violada,  es y será la de 1999 y los venezolanos tenemos la obligación de hacerla cumplir, tal y como ordena su artículo 333. Especialmente aplica esta aseveración para los funcionarios e integrantes de las Fuerzas Armadas, tal y como quedó expresado en la consulta popular del 15 de julio. La Asamblea Nacional electa en diciembre de 2015 es y seguirá siendo jurídicamente el legítimo representante del pueblo por lo que las acciones destinadas a desconocer su mandato como el llamado a una fraudulenta Asamblea Constituyente deberán considerarse inexistentes. Los ciudadanos solo debemos obediencia a la Constitución de 1999 y a los actos que, en ejecución de ésta, sean dictados por los legítimos Poderes Públicos, concretamente por la Asamblea Nacional.

Maracaibo, 29 de julio del año 2017

1 comentario:

Francisco Nogales dijo...

Excelente pero tristisima vision sobre un generoso y bello pais en degradacion casi terminal. Estamos con vosotros.