
miércoles, 10 de mayo de 2023
Gen DMRT1 del cromosoma Y

martes, 9 de mayo de 2023
Mitología fenicia
lunes, 8 de mayo de 2023
Harper Lee
Nelle Harper Lee (1926- 2016) fue una escritora estadounidense
muy conocida por su novela Matar un ruiseñor (To Kill a
Mockingbird, 1960), obra ganadora del Premio
Pulitzer en 1961. Esta, fue su única obra publicada durante 55
años hasta la publicación en 2015 de Ve y pon un centinela (Go,
Set a Watchman), pero que había sido escrita con anterioridad a mediados de
los años cincuenta por la autora y que en realidad, resulta ser el primer
borrador de su primera novela.
El 22 de noviembre de 2018, su novela Matar un ruiseñor y la película de 1992 fueron examinadas en este
blog (lapesteloca). El filme fue
dirigido por Robert Mulligan y protagonizado por Gregory Peck en
el papel de Atticus Finch y Mary Badham como
Jean Louise "Scout" Finch. La película fue candidata a ocho premios Óscar,
entre ellos mejor película y mejor director, y galardonada con tres premios:
actor protagonista (Gregory Peck), guion adaptado (Horton Foote) y dirección
artística en blanco y negro (Henry Bumstead, Alexander Golitzen y Oliver
Emert).
Nelle Harper Lee nació el 28 de abril de 1926 en Monroeville, Alabama. Su primer nombre, Nelle, es el nombre de su abuela deletreado al revés. Fue la más joven de los cinco hijos de Frances Cunningham, ama de casa, y de Amasa Coleman Lee, quien ejerció como abogado y sirvió en la Legislatura del Estado de Alabama de 1926 a 1938. Lee defendió dos hombres negros acusados de asesinar a un tendero blanco y tanto los clientes, un padre e hijo, fueron ahorcados.
Harper Lee fue al colegio y al instituto a sólo unas manzanas de su
domicilio familiar, en Alabama Avenue, y cursó estudios en las universidades de
Alabama y Oxford, donde estudió derecho durante varios años y
escribió para el periódico de la universidad, aunque no completó el grado. En
1949 se trasladó a Nueva York, donde trabajó como recepcionista en una compañía
aérea, mientras trataba de fraguarse una carrera como escritora
Su primera novela fue Matar un ruiseñor (1960), por la
que en 1961 recibió el Premio Pulitzer, publicada cuando tenía treinta y cuatro años y
resulto ser un éxito (se han vendido más de cincuenta millones de ejemplares).
Esta obra narra su propia vida en una pequeña localidad sureña, y el
protagonista Atticus Finch, es
un personaje basado en su padre, que una vez defendió dos hombres negros
acusados de asesinar a un tendero blanco. Sus clientes, un padre e hijo, fueron
ahorcados.
Matar un
ruiseñor expone con maestría la vida
de un pueblo en plena época de la depresión económica y de una
dura segregación racial, que aún subsistía con fuerza en el momento en que
publica su novela: años que coinciden con la lucha por los derechos
civiles en Estados Unidos. En
febrero de 2015, se dio a conocer un comunicado confirmando la publicación de
una segunda novela, Go Set a
Watchman. Escrita a mediados de 1950, se publicó en julio de 2015 como una
secuela de Matar a un ruiseñor.
A pesar de que en ‘Matar a un ruiseñor’ los personajes centrales son dos niños, el que queda en la memoria por encima de todos es el de Atticus Finch, elegido en numerosas ocasiones como el más grande héroe de ficción que ha tenido el cine estadounidense. Hay algo en Finch que le distingue de los demás héroes cinematográficos: su patente verdad. Todos querríamos ser Atticus Finch, y lo que es más importante, todos podríamos serlo, a pesar de las enormes cargas de responsabilidad que ello conllevaría. Gregory Peck, que mantuvo amistad con Mary Badham hasta el final de sus días y a la que siempre llamó Scout, realiza la que muy posiblemente sea la mejor interpretación de toda su carrera, con una naturalidad y presencia imponentes.
Dicen que Harper Lee, visitando el rodaje, no pudo contener
las lágrimas cuando vio a Peck caracterizado de Finch pues le recordaba
enormemente a su padre. Truman Capote basó
el personaje de Idabel de su libro Otras voces, otros ámbitos en su
vecina de Monroeville y mejor amiga, Harper Lee. Capote una vez reconoció y
dijo: “El señor y la señora Lee, la madre y el padre de Harper Lee, vivían
muy cerca de mi casa, y ella era mi mejor amiga. ¿Has leído su libro Matar
a un ruiseñor, que tiene lugar en el mismo pequeño pueblo de Alabama donde
vivíamos? Soy un personaje de ese libro. Su padre era abogado, y ella y yo
solíamos ir a los juicios juntos todo el tiempo cuando éramos niños. Íbamos a
los juicios en vez de ir al cine, como lo hacían otros niños”.
La autora falleció mientras dormía el 19 de febrero de 2016 a los 89 años en
una residencia de ancianos llamada "The Meadows" de su ciudad
natal, Monroeville (Alabama), y según
informó su sobrino. Harper Lee nunca se casó ni tuvo hijos.
Maracaibo,
lunes 8 de mayo del año 2023
domingo, 7 de mayo de 2023
Salamina
viernes, 5 de mayo de 2023
Leviatán
Los Rabipelados
Los didelfimorfos (Didelphimorphia), zarigüeyas, tacuacines, raposas, calatrupas, carachupas, tlacuaches, chuchas, faras, zorras
pelonas, zorras rabipeladas, chichicoalastos, o zarzaparrillas son un orden de mamíferos marsupiales que agrupa a la
mayor parte de los que pueblan en la actualidad el continente americano, que incluye 92 especies vivas, todas en la familia Didelphidae.
1-En la Argentina: les dicen “comadrejas” (un término
equívoco, ya que las comadrejas son otros mamíferos placentarios)
y también les dicen “mykurẽ” en el guaraní hablado en zonas del nordeste argentino. 2-En Bolivia: son las “carachupas”,
equivocadamente igual les dicen “comadrejas”.3- En Colombia: se
llaman zarigüeyas, faras, faros, runchos, raposas,
chuchas o zorrochuchos. 4-En Costa Rica, Panamá, Nicaragua y
algunas partes de México (como Yucatán): son
zorros
o zorras.
5- En Chile: llacas, kunguumas, comadrejitas.
6- En Ecuador: raposas, o huanchacas.
7- En El Salvador: tacuazines o guasalos.
8- En España y Guinea Ecuatorial: zarigüeyas.
9-En Guatemala: tacuacines. 10-En
Honduras: tacuazines o guasalos.
11- En México: tlacuaches o tacuaches.
12- En Nicaragua:
zorros de
cola pelada. 13- En Paraguay: mykurẽ (en
guaraní).14- En Panamá:
zorras.15- En Perú: carachupas, muecas, huanchacos,
o calatrupas.
16-En Uruguay, comadrejas overas. 17-En Venezuela: rabipelaos, churros, quengues, faros o «zorros».
Los didelfimorfos son de los
marsupiales más antiguos que han llegado hasta nuestros días, sin sufrir
grandes variaciones anatómicas,
por lo que pueden considerarse como fósiles
vivientes. Aunque no hay datos de la existencia de
estos animales en Australia y
la Antártida, se supone que debieron habitarlas,
pues ambos continentes estaban unidos a Sudamérica. El orden y la familia
está clasificado desde hace años asi: Orden Didelphimorphia (Gill, 1872), Familia Didelphidae (Gray,
1821). Los didelfimorfos
colonizaban
prácticamente todos los ecosistemas,
y entre ellos había especies con diferentes tipos de hábitos alimenticios.
A pesar de su capacidad
de adaptación, estos animales prefieren los ambientes húmedos de la selva y el bosque templado,
si bien son capaces de sobrevivir en diversos ecosistemas, incluyendo
espacios relativamente áridos o bastante fríos. Es importante luego de mostrar
su presencia y el continente centro y suramericano, hay que destacar que son
los únicos marsupiales que aún pueblan la región del sur del subcontinente norteamericano.
La zarigüeya de Virginia (Didelphis virginiana), cuyas
poblaciones se extienden por numerosos hábitats de la mitad sur de Estados Unidos hasta Costa Rica. El resto de las
especies del género se distribuyen únicamente por la región neotropical.
Los rabipelados son animales de mediano tamaño con dimorfismo
sexual acentuado, pudiendo los machos alcanzar el
doble de peso que las hembras. Su cuerpo está cubierto por una capa de pelo largo áspero de
color variable bajo la cual existe otra de pelo blanco más corto y denso.
La cabeza
muestra un hocico acuminado
con largas fimbrias
extremadamente sensibles al tacto. La cara es pálida, y
está surcada por una línea media negruzca sobre la frente. Otras bandas de tono similar cruzan
los ojos,
negros y redondos, que reflejan tonos rojizos cuando les da la luz
directamente. Las orejas son estrechas y completamente negras en los
adultos. Las extremidades son negras. La cola, con capacidad
prensil es larga, de mayor longitud que el cuerpo. Las hembras poseen un marsupio bien
desarrollado en cuyo interior se disponen un número variable de pezones (hasta
trece) formando un círculo, además de otro pezón en el centro del mismo. Todas
las especies son omnívoras, aprovechando prácticamente cualquier tipo de material
comestible que encuentran en su constante deambular nocturno.
Se alimentan de frutos, granos, insectos y
otros artrópodos, de pequeños vertebrados o de carroña como parte habitual de su dieta.
A pesar de
la agresividad y el aspecto
feroz que caracteriza a las especies de este género, con una boca capaz
de abrirse más de 80º y bien armada de afilados dientes,
cuando se sienten amenazados, al igual que otros didélfidos, en ocasiones
fingen estar muertos en un estado catatónico tendiéndose
lateralmente y dejando completamente flácida la musculatura.
Con un electroencefalograma
se puede evidenciar el estado de extrema alerta en
el que realmente se encuentran. La hembra suele transportar a sus crías sobre
el dorso, manteniendo el contacto
con la cola, aunque se trata de un mito,
la creencia generalizada de que cuelgan de ella como si fuesen racimos cuando la madre la coloca sobre el
tronco, paralela al mismo.
Las hembras de estas especies son poliéstricas,
o sea que tienen varios estros al año. Usualmente tienen dos partos anuales.
Algunas hembras, pueden tener una tercera camada en el último trimestre del
año. El periodo de gestación es de 12-13 días, tras los cuales pueden nacer
hasta 20 crías, por lo que pueden ser más de las que se pueden acomodar en su
bolsa o marsupio,
que tienen un promedio menor de pezones (nueve
las hembras de D. marsupialis y trece las de D. virginiana),
siempre dispuestos en círculo.
El grado de desarrollo de las crías al nacer es ínfimo, pesando
alrededor de 0’15 g de media. Sin embargo las uñas de
las manos adquieren un gran desarrollo, ayudándose de ellas para aferrarse a
la piel del vientre de
la madre hasta
alcanzar el marsupio. Aquellas crías que logran pegarse a los pezones, pueden
mantenerse ahí, por al menos 60 días. Los jóvenes son destetados cerca de los
100 días de edad. Las hembras pueden alcanzar la madurez
sexual entre los 6 y 8 meses de edad, por lo que la mayor parte
de ellas podrán parir antes del primer año de vida. Parece ser que solo
son activas sexualmente durante los dos primeros años de vida.
Algunas de las
especies del género, como ocurre con D.marsupialis son
portadoras de Trypanosoma
cruzi, agente causal de la enfermedad de Chagas,
asociándose también a estos marsupiales la chinche Triatoma dimidiata que
es un insecto heteróptero de
la familia Reduviidae, hematófago y considerado uno
de los vectores más importantes en
la propagación de la enfermedad de Chagas.
Como un dato adicional, la carne de zarigüeya se ha
convertido en un novedoso mercado al menos en Australia. Por su textura y sabor
resultan agradables, poseen un bajo contenido de grasas, que la convierte en una
carne magra y limpia. Su porcentaje proteínico está entre 14 % y
16 %, La carne de zarigüeya puede optimizarse a través de la adición de
extensores y proteínas vegetales, así como de algunas especias y condimentos
naturales.
Finalmente,
para preservar la existencia de este marsupial, que se encuentra en peligro de
extinción, la Universidad Nacional de Colombia ha
impulsado un proyecto destinado a la incorporación de la chucha en el Pacífico
Colombiano, con el objetivo de brindar nuevas estrategias alimenticias para la
región.
Maracaibo, viernes 5 de mayo del año
2023.
jueves, 4 de mayo de 2023
¡De nuevo Antonio!
Antonio, estoy leyéndote en Facebook y sorprendido
capto que expresas tu opinión sobre lo que lo que nos divide y para ti… ¡Ahora!
… es el fanatismo…
Hace ya varios años cuando te escribí algo molesto,
para llamar tu atención usando un viejo aforismo médico, “Primun non nocere”, y te advertía que, si no te importaba dañar
conciencias falseando la verdad, quizás el peligro lo llevabas encerrado en ti
mismo, por lo que te recordaba aquello de “Homo
homini lupus este”. ¡De modo que ahora leo tu versada poética opinión de
que “Derrota”
es “el más famoso poema” del venezolano laureado con el premio Cervantes! Me
vas a dar la refrencia…¡Ja! Veo que has aprendido ahora que el fanatismo nos
divide y nos lleva al totalitarismo y al crimen…
Te has incomodado al escucharle decir al poeta venezolano
que “Los
nacionalismos, ideologías y credos dividen a los seres humanos”. ¡Tú,
el siempre defensor del expresidente Rodríguez Zapatero!, con quien coincidías “a pie juntillas” en la defensa a
ultranza de la narcodictadura de Maduro- ¿Recuerdas tu “Petrozuela” del 2019 en Facebook? Cuando te hablé de mi preocupación y tristeza al captar lo que era
capaz de hacer el fanatismo con un
sujeto inteligente… Asombrado quedé al ver cómo podías dejarte dominar por tus
viscerales falencias hasta decir desconocer lo que brillaba ante los ojos de
todos. Por eso te repito ahora, lo que te he dicho en varias ocasiones: yo, con
fanáticos, sean del Opus night o del Raspin fly, del PESOE pro Marroquí, o del Podemos
“del coletas”, ¡o de Vox!, ¿porque no?, pues, con ninguno de ellos, llego, pero
ni a la esquina…
Dices –¡precisamente
tú!- que no es el nacionalismo sino el fanatismo lo que hoy día divide a la
gente. Pero… ¿Sabes que palabra “fanático”
designa a personas que, en su proselitismo hacia una causa religiosa o política,
llegan a comportarse de manera tal que psicológicamente parecieran estar
incondicionalmente adheridos a ella? Así puede representarse el amor a Zapatero,
o a ratos por Sánchez, aunque le importe un bledo los hermanos saharauis. ¿Y
dices ser canario? Fanatismo es
un apasionamiento que se manifiesta de manera exagerada, desmedida, irracional
y tenazmente. ¿Lo percibes Antonio? No es lo mismo que nacionalismo.
Hay quienes sin rubor alguno
pueden creer saber más que otros, y tan solo son fanáticos, capaces de sostener
ideas cuyos paradigmas han llevado históricamente a millares de seres humanos a
la ruina y a la muerte. Son cosas únicamente explicables -pues conocen la
verdad, pero no la asumen y se niegan a confirmarla- porque actúa sencillamente
imbuidos de resentimientos y de fanatismo.
Un ejemplo puede ser el llamado “Estado Islámico”, ese bastaría para
ejemplificar sus graves conductas con el tema del fanatismo.
El fanatismo les puede dar, a algunos hasta para jugar al sarcasmo. Como decir que quienes controlan el poder el Venezuela son legítimos. Quizás puede que creyendo que les baste con cambiar hipnotizar por sofronizar para intentar tapar el sol de la realidad con un dedo, aunque este personal mentir, se transforme en el apéndice de una garra fascistoide. ¿Acaso desconoces lo que ha sucedido con el país del poeta Rafael Cadenas? Pero te atreves a pontificar sobre sus ideas considerando equivocados algunos juicios de su discurso. No lo desconoces, es que tienes tu versión, y si acaso está equivocada, no importa, es tuya…
Tienes un grave problema existencial, Antonio,
¡Ay! Yo, mucho lo siento, te recomiendo una frase de Marcos Vargas un personaje
creado por don Rómulo Gallegos en su novela Canaima quien decía que en la vida “se es o no se es”…
Un abrazo y si no relees a "Canaima"ojalá que al menos, leas más poesía.
Att
Jorge
Maracaibo,
4 de mayo del año 2023