lunes, 9 de febrero de 2026

Tatuajes

 

En 1991 se encontró una momia neolítica dentro de un glaciar de los Alpes de Ötztal, con 61 tatuajes formados en 19 grupos de líneas paralelas y cruzadas en las piernas, la espalda, el torso y la muñeca. Esta momia es conocida como el “Hombre de Hielo»y es el cadáver humano con piel más antiguo que se ha encontrado y le han calculado en unos 5200 años de antigüedad. Se cree que, por su posición- en el “Hombre de Hielo”- las marcas cumplieron un fin terapéutico, semejante a la acupuntura. Otras momias antiguas con tatuajes, han sido la momia de Amunet, proveniente del Antiguo Egipto, demostrando que la práctica del tatuaje es tan antigua como la historia de la humanidad.

Se han hallado  tatuajes en momias las distintas culturas que utilizaron el tatuaje lo hicieron de distintas maneras; y los más antiguos se encontraron en una  momia perteneciente a la Cultura Chinchorro, en la costa de Chile. En estas se conservan tatuajes existentes datados en el año 2000 a. C. Este tatuaje es un bigote delgado sobre el labio superior de un hombre adulto...

En 2006, en la costa norte de Perú, se dio a conocer una momia de hace 1500 años: la Dama de Cao, en cuyos brazos y manos aún se conservaban tatuajes de serpientes, arañas, cocodrilos, monos y leopardos. Según creencias religiosas se presume que el origen de este arte en la antigüedad estaba dedicado al culto hacia los muertos, ya que en muchos casos la tinta era en realidad cenizas resultado de una cremación. En la Biblia se menciona con cierta similitud con esta hipótesis en el libro de Levítico 19:28 en el que se les prohibió este tipo de comportamiento a los israelitas cuando iban camino a la tierra prometida.

El tatuaje como un arte y en el sentido de creación de significados rituales o simbólicos, también se utilizaba en algunas tribus para diferenciarse los unos con los otros, o el tatuaje como protección mágica en el Antiguo Egipto, o para marcar o señalar a los criminales, que es el caso de las antiguas Grecia y Roma.

La palabra tatuaje posiblemente proviene del samoano ”tátau”, que se incorpora al español a través del francés, tatouage. Los marineros que viajaban por el océano Pacífico encontraron a los samoanos, y quienes quedaron fascinados por sus tatuajes y equivocadamente tradujeron la palabra “tatau” como tatuaje. En japonés, la palabra es usada para los diseños tradicionales, es “horimono”, mientras que “tattoo” se usa para diseños de origen no japonés.

La región del mundo que posee la tradición tatuadora más amplia es la Polinesia. Las diferentes tribus de la Polinesia utilizaban el tatuaje como una ornamentación corporal. El tatuaje comenzaba a muy temprana edad y se prolongaba hasta que no quedase región del cuerpo virgen de los pigmentos. El tatuaje confería jerarquía y propiciaba el respeto comunal a quien los llevaba en su piel.  De manera particular, los maoríes usaban el tatuaje para la batalla. Los dibujos que llevaban en la piel contribuían a su famosa estrategia de asustar a sus enemigos. El tatuaje se utilizaba para identificar a un individuo. Además, indicaba el paso de la adolescencia a la madurez. ​

Las expediciones de Colón en América y del capitán James Cook a las islas de la Polinesia fueron el punto de partida del tatuaje hacia Occidente. En estas expediciones los marineros tuvieron contacto con los indígenas amerindios, con los maoríes y con otras tribus que les “enseñaron” el arte de tatuar. A su retorno, los marineros abrieron sus propios estudios de tatuaje y popularizaron esta disciplina entre los sectores populares.

En 1846 se abre en Nueva York lo que aparentemente fue el primer estudio de tatuaje. Durante la guerra de Secesión el arte del tatuaje experimentó un gran crecimiento y popularización. Fellows, Hildebrandt y O'Reilly, el inventor de la máquina de tatuar, fueron los encargados de hacer de la práctica tatuadora una profesión. Durante la Alemania nazi se utilizó el tatuaje para marcar a los prisioneros de los campos de concentración.

Desde finales del siglo XX, el tatuaje ha sido popularizado e incorporado progresivamente a la sociedad y hoy día este cumple funciones puramente estéticas, teniendo connotaciones negativas y hasta está prohibido o limitado a zonas no visibles (Fuerzas Armadas, Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado por citar dos ejemplos). En español, los entusiastas del tatuaje pueden referirse a ellos como «tattoos», o usan el término castellanizado «tatu». Actualmente las palabras 'tatuaje' y 'tatuar' están en la vigésimo primera edición del Diccionario de la lengua española.

El tatuaje se ha convertido en un común denominador entre los jóvenes, a veces como muestra de rebeldía, especialmente en la sociedad occidental. El aumento de tatuajes en el cine se da aunque históricamente, los actores debían ocultar sus tatuajes (o no tenerlos). Sin embargo, esto ha cambiado drásticamente: Investigaciones recientes indican que los tatuajes en el cine han pasado de ser exclusivos de "villanos" o "rebeldes" a ser atributos estéticos de superhéroes y protagonistas. No existe una "lista oficial" con porcentajes exactos de actores tatuados, pero la prevalencia ha subido tanto que los departamentos de maquillaje ahora suelen trabajar para incorporar o diseñar tatuajes falsos.

El incremento en la población general, especialmente entre la Generación Z y los Millennials, es masivo y medible: cifra Aproximada (2025-2026) La población mundial con tatuajes se estima en un 38% al menos uno. |En jóvenes (EUA / Europa) | un rangos de 18 a 35 años, la cifra supera el 40-45%. La industria del tatuaje crece a un ritmo del 10% anual, proyectando valer casi 5 mil millones de dólares para 2032.  

Cuando figuras de autoridad cultural (como estrellas de Hollywood o atletas) muestran tatuajes visibles, eliminan el estigma de "marginalidad". El tatuaje deja de verse como un acto de rebeldía para verse como un accesorio de moda de lujo o una extensión de la identidad. Estudios de consumo señalan que hasta un 60% de los jóvenes que acuden a estudios de tatuajes lo hacen influenciados por tendencias de redes sociales o por querer emular la estética de sus ídolos.

Los tatuajes tienen una elaboración a base de múltiples pinchazos que traspasan la epidermis y la tinta se fija en la dermis. No hay que ignorar que un tatuaje es una herida y por lo tanto susceptible a adquirir infecciones incluso si se toman las debidas precauciones. La hepatitis C es una enfermedad crónica causa de cáncer de hígado y que se adquiere por múltiples formas al practicar un tatuaje, la exposición directa en sangre, instrumentos previamente contaminados por el virus y por falta de medidas higiénicas, en general. Los estudios de tatuaje autorizados legalmente deben cumplir, con normativas de los institutos de salud y poseer equipos adecuados para sesiones libres de riesgo. Algunos tipos de hepatitis suelen permanecer latentes sin mostrar sintomatología durante 20 años, pero el virus de la hepatitis C puede mostrarse a los dos meses de haber sido infectado.


Hay que exigir a los estudios y sus artistas las medidas higiénicas que aseguren sesiones sin riesgos para la salud: No se puede ignorar el origen de las agujas (deben permanecer esterilizadas en bolsas individuales), las tintas que carezcan de estricto control higiénico y se debe exigir una certificación de que el artista está capacitado para el tatuaje. Actualmente hay centros homologados que imparten el curso imprescindible higiénico sanitario para ejercer la profesión con garantías de salud e higiene, ya que los materiales y el contacto con la piel hacen de vital importancia los conocimientos regulados a la hora de afrontarlos con calidad y seguridad. Tatuarse fue una obsesión para muchos malandrines y "Las marastruchas" del Salvador son un triste ejemplo...

Los tatuajes permanecen durante toda la vida salvo en el caso de que se eliminen con técnica láser. La razón de su permanencia es que la tinta se asienta en la dermis, la capa de la piel situada bajo la epidermis. La epidermis renueva constantemente sus células, que se eliminan hacia el exterior por descamación, mientras que los tejidos de la dermis no sufren esta renovación, por lo que la tinta no se elimina. 

Entre el 80 % y el 90 % de las personas con tatuajes quieren eliminarlos en algún momento de su vida. ​Por su parte, un dermatólogo señala que “el incremento en la cantidad de tatuajes ha traído un aumento correspondiente en el deseo de eliminarlos”. Aún con el moderno láser, el tratamiento para eliminar tatuajes puede ser doloroso, caro y consumir mucho tiempo.

Maracaibo, lunes 9 de febrero del año 2026

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