lunes, 26 de agosto de 2024

El rinoceronte de Ionesco

 

El 14 de agosto del año pasado (2023) escribimos sobreEl rinoceronte de Alberto Durero”. Hoy, también en agosto, me toca hablar sobre otro Rinoceronte, el de Eugene Ionesco. Esta es una fábula dramática acerca de la propagación y aceptación social del totalitarismo... Me parece escuchar el comentario, de que en la actualidad, “nos cae al pelo”… Más aun cuando anteayer conocí a “Ionesco Troconis”, un cineasta, obviamente maracucho…

 

Rinoceronte, es una obra de teatro que fue escrita por Eugène Ionesco en 1959. La acción transcurre en una pequeña ciudad de provincias donde un buen día aparece un rinoceronte perturbando la tranquila y burguesa vida de la comunidad y generando, como si de una epidemia se tratara, un efecto de contagio consistente en la transformación de las personas en hermosos y robustos paquidermos. Tal cual como en La guerra mundial Z, la novela de Maximillian Michael Brooks, pero no hay zombies, tan solo rinocerontes...


Absurdo es todo aquello que se percibe como poco razonable, falto de sentido o de conexión lógica dentro del escenario. El rinoceronte  cuyo título original en francés es “Rhinocéros” es una obra de teatro escrita en 1959, la cual está considerada como una de las más destacadas del Teatro del absurdo. En la filosofía existencialista, el absurdo es “lo que no puede ser explicado por la razón” y así veremos a lo largo de tres actos, como los habitantes de un pequeño pueblo francés serán convertidos en rinocerontes, mientras un hombre común y sencillo como lo es Berenger, -a menudo criticado por su adicción al alcohol-, resulta ser el único humano que no desarrolla esta metamorfosis.

 

Berenger, el protagonista de la pieza, en un principio le resta importancia a este acontecimiento, pero pronto, en cuanto su amigo Juan sufre esta inopinada metamorfosis, comienza a reaccionar contra la epidemia de la que no sabemos si por determinación o por temperamento él ha quedado inmune. Al final, consciente de que su incapacidad de adaptación lo aboca a la soledad y a la marginación, Berenger proclamará a los cuatro vientos su resignada condición de resistente no sin antes lamentar con amargura no poder ser uno de ellos.

 

El tema de la voluntad es el eje central de este mordaz relato que se orienta en una dirección propensa al caos y a lo errático, con momentos en la que, no se comprende el modo en que las interpretaciones quedan dirigidas, de tal forma que hacen desconectar por completo a quien asiste como espectador. En este sentido, se ha señalado que el texto merece un poderosísimo juego de concentración y, sin duda, de oficio.

 

Bérenger resulta ser una figura semi-autobiográfica que expresa el asombro y la angustia de Ionesco ante la extrañeza de la realidad. Su ingenuidad cómica despierta la simpatía del público. En Rhinoceros observa cómo sus amigos se van convirtiendo en rinocerontes uno a uno hasta que sólo él permanece inmutable frente a aquel fenómeno masivo. En esta obra Ionesco expresa con fuerza su horror al conformismo ideológico, inspirado por el ascenso de la fascista Guardia de Hierro en Rumanía en los años treinta.

 

La obra de Ionesco ha sido interpretada como una respuesta y una crítica al súbito crecimiento del fascismo y del nazismo en los años anteriores a la Segunda Guerra Mundial, y desarrolla los temas de la conformidad social, de la cultura de la gente, ante lo que confiaría en mover la responsabilidad individual, la lógica, de cómo pensar en movimientos de masas, o caer en alienación colectiva, en fin, es un tema que acicatea la filosofía y la quizás la moralidad del comportamiento humano.

 

Eugène Ionesco nació en SlatinaRumania, el 26 de noviembre de 1909. Ionesco se hizo dramaturgo, y escribiría su obra en lengua francesa. Fue uno de los principales dramaturgos del teatro del absurdo, que incluye una serie de obras que siguiendo las ideas de Albert Camus, exploran conceptos del absurdo​. Fue elegido miembro de la Academia francesa en enero de 1970 y galardonado con el Premio Estatal de Literatura Europea de 1970 y el Premio de Jerusalén de 1973.

 

El teatro no fue el primer medio que eligió Ionesco para su obra creativa. Empezó escribiendo poesía y crítica, que publicó en varias revistas rumanas. Dos de sus primeros escritos son Nu, un libro en el que critica a muchos otros escritores, incluidos destacados poetas rumanos, y Hugoliade, or, The grotesque and tragic life of Victor Hugo, es una biografía satírica en la que se burla del estatus de Víctor Hugo como gran figura de la literatura francesa. La Hugoliade incluye relatos exagerados de los episodios más escandalosos de la vida de Víctor Hugo y contiene prototipos de muchos de los temas posteriores de Ionesco: el carácter autoritario ridículo, el falso culto al lenguaje.

 

A los 40 años, Ionesco decidió aprender inglés copiando concienzudamente frases enteras para memorizarlas, y al releerlas, empezó a sentir que no estaba aprendiendo inglés, sino que estaba descubriendo verdades asombrosas, como que la semana tiene siete días, que el techo está arriba y el suelo abajo; cosas que ya sabía, pero que de repente le parecieron asombrosas e indiscutiblemente ciertas. ​

 

Con la introducción de los personajes conocidos como "el Sr. y la Sra. Smith". Ante el asombro de su marido, la señora Smith le informó de que tenían varios hijos, que vivían en los alrededores de Londres, que se apellidaban Smith, que el señor Smith era oficinista y que tenían una criada, Mary, que era inglesa como ellos. Lo notable de la señora Smith… Pensaba Ionesco, este era su procedimiento eminentemente metódico en su búsqueda de la verdad.

 

Ionesco no escribió su primera obra hasta 1948 (La Cantatrice chauve, estrenada en 1950 con el título inglés The Bald Soprano). Para Ionesco, los clichés y tópicos de la conversación se desintegraban en caricaturas salvajes y parodias, y el propio lenguaje se desintegraba en fragmentos inconexos de palabras. Ionesco plasmó esta experiencia en su obra de teatro, La cantante calva, estrenada en 1950 bajo la dirección de Nicolas Bataille. No tuvo mucho éxito y pasó desapercibida hasta que algunos escritores y críticos consagrados, defendieron la obra.

 

El teatro del absurdo reúne un conjunto de obras escritas por  dramaturgos europeos y  estadounidenses  durante las décadas de 1940, 1950 y 1960 y, en general, es el teatro que surgió a partir de la obra de aquellos, caracterizada por tramas que parecen carecer de significado, con diálogos repetitivos y falta de secuencia dramática que a menudo crean una atmósfera onírica. Con fuertes rasgos existencialistas El teatro del absurdo cuestiona a la sociedad y al humano a través del humor y de la mitificación. La incoherencia, el disparate y lo ilógico son también rasgos muy representativos de estas obras.

 

La inteligencia, novedad y ruptura de su obra con la lógica llevarían a Ionesco a la fama, que no lo abandonaría en sus posteriores obras. Ionesco fue, junto al irlandés Samuel Beckett, el padre del teatro del absurdo, mediante el cual él hacen de un texto burlesco, un juego dramático; y de un texto dramático un juego burlesco. Más allá de la ridiculización de situaciones banales, las obras de Ionesco reflejan la soledad de los humanos y la insignificancia de la adoración a ídolos vacíos, entre otros temas.

En 1925 volvió a Rumania y estudió la carrera de Letras. Enseñó francés durante tres años en un Instituto de Bucarest, hasta que en 1938 regresó a Francia para establecerse definitivamente. Trabajó en una editorial, después en un banco y empezó una tesis doctoral sobre la muerte en la poesía francesa que no terminaría. Se relacionó con el grupo de la revista literaria Les Cahiers du Sud antes de dedicarse por entero a su producción dramática. Eugène Ionesco murió a los 84 años el 28 de marzo de 1994 y está enterrado en el Cementerio de Montparnasse en París. ​ En 2009, la Academia rumana concedió la membresía póstuma a Ionesco.

 

Maracaibo, lunes 26 de agosto del año 2024

domingo, 25 de agosto de 2024

Barrera Tyszka

 


Alberto Barrera Tyszka (Caracas, 1960), ganador del Premio Herralde 2006, con su novela La Enfermedad, y del Premio Tusquets, 2015 con Patria o Muerte, una obra que fue traducida a varios idiomas (https://tinyurl.com/2pyv4w92). Barrera Tyszka es, sin la menor duda, uno de los nombres referenciales de la narrativa venezolana actual (https://tinyurl.com/57zne8xf) y uno de los intérpretes más asertivos de la realidad nacional.

 

El narrador venezolano ha lanzado ahora, en España y en México su esperada novela, El fin de la tristeza, una historia sobre las tragedias de la intimidad filtradas en el huracán de las redes sociales en una nación que perdió el juicio y ha sido entrevistado para el diario El País por el periodista Alfonso Moleiro quien nos informa…


“Barrera Tyszka como narrador y poeta, como ensayista, y libretista de televisión, posee una pluma afilada y fibrosa, caracterizada por la economía de los medios de expresión, sus frases tejen sus historias, casi siempre muy agudas, salen disparadas como una saeta, haciendo ajustes frecuentes con el punto y seguido, y acertando con la precisión de una cerbatana”.De

 

Antes de sus éxitos internacionales, Barrera Tyszka fue un articulista de culto, entre los lectores de la prensa dominical en Venezuela. Su libro, Hugo Chávez Sin Uniforme, realizado junto a su esposa, Cristina Marcano, y publicado en casi toda Latinoamérica, ha sido uno de los perfiles biográficos mejor acabados del difunto malhadado caudillo venezolano. Barrera Tyszka resulta ser una especie de continuador de la tradición intelectual del progresismo venezolano que incluye conocidos nombres como Miguel Otero Silva, Teresa de la Parra, Teodoro Petkoff o José Ignacio Cabrujas.

 

En El fin de la tristeza, Barrera Tyszka le responde a Alonso Moleiro (11/05/2024) -para El País, España- sobre temas que aborda como la psiquiatría, el suicidio y las redes sociales, señalando que le interesaba destacar esa relación extraña entre la normalidad y la locura. Al hablar del absurdo en el que vivimos lo hace tocando estos temas, y de su terapia, ante su personaje central, Gabriel Medina, envuelta en la tormenta de las redes sociales que la llevan a sentir paranoia, al no saber en quién confiar.

 

Un punto tan delicado como el suicidio forma parte del relato porque son cosas que están presentes entre nosotros y está ocurriendo, que han aumentado en Venezuela, dice Alberto Barrera… En la novela las redes sociales, son como un nuevo actor sociológico que entra deliberadamente en el relato como una enorme epidemia, una expresión, no solo del populismo moderno, en crisis de representación política. La exposición pública se ha convertido en una virtud, un negocio, o una forma de vida. La propia dinámica humana la ha convertido en esto que es ahora, en otro tipo de espacio.


Las redes son un espejismo perfecto, una ilusión de información, de compañía, de activismo, de poder. Una virtualidad que no existe, aunque mucha gente vive ahora de eso. “Desde el poder, en Venezuela se le aplica una especie de gaslighting a los ciudadanos, hay una triangulación perpetua de responsabilidades, dudamos todo el tiempo de si las cosas son verdad o no. Hay demasiadas versiones de lo real, y el ciudadano está indefenso ante la información. La realidad puede ser un montaje”.

 

En El fin de la tristeza, nos dirá Barrera Tyszka que : El final del libro es abierto, el lector juzgará donde está su “final de la tristeza”. Es una novela triste, tanto que viene con un epígrafe de Alejandra Pizarnik. He planteado- dice Alberto Barrera Tyszka- que hay sistemas, como el venezolano, empeñados en producir desesperanza y desaliento. Nos ha costado mucho comprenderla, o aceptar, incluso, el uso de la palabra dictadura para referirse al Gobierno que hay en Venezuela.

 

Cuando Alonso Moleiro le pregunta si tiene alguna predilección personal por alguna de sus novelas, Barrera Tyszka le responde que no cree tener mucha relación con sus libros una vez que son publicados.  -Si con La Enfermedad, pudo sentir una cercanía emocional, en esta, El Fin de la Tristeza cambio el ritmo narrativo, con inflexiones y modalidades del lenguaje que no había usado en trabajos anteriores y que me interesaba destacar.

 

Moleiro insiste en que en el libro queda retratado también “el papel del influencer”, el nuevo malestar cultural de la comunicación pública y Alberto Barrera le responde que él casi no usa las redes sociales, solo ocasionalmente, sin cuentas en Instagram, e insiste en que no se siente cómodo con esos excesos de exposición.

 

A pesar de su “poco apego a las redes sociales”, Alberto Barrera dice para la red Facebook": La falta de una narrativa propia puede ser también una ventaja. Maduro parece haber aprendido a vivir en modo de simulacro permanente. Dice lo que sea y como sea. Dice y se desdice de cualquier manera y ante cualquier auditorio. Es un Cantinflas con pompa revolucionaria; un Cantinflas que aspira a ser Gramsci. No necesita una voz propia. No hace falta. Él es la representación -o la sucesión interminable de representaciones- de lo que requiere la corporación. Puede prometerlo todo. Puede ofrecer una negociación de paz y una agresión violenta al mismo tiempo. Puede invocar a Dios y denunciar una guerra satánica en contra de Venezuela. Puede acusar a Elon Musk y a Gabriel Boric de ser compadres y de querer destruirlo. Puede bailar como Karol G. Puede tenderle la mano a Trump e insultar al imperialismo. No es un delirante. Sólo cumple su tarea, sigue una estrategia. Su misión es confundir para hacer verosímil el absurdo."

 

Alonso Moleiro finalizará la entrevista para El País, escuchando a Barrera Tyszka quien concluye insistiendo en el tema alienante de “las redes” para plantear que: “ a la humanidad le costó mucho trabajo tener vida privada, la intimidad es un valor civilizatorio, y que de pronto todo eso se pierda, que la impudicia se vuelva una virtud, es lo que es sorprendente…


Maracaibo, domingo 25 de agosto del año 2024

sábado, 24 de agosto de 2024

Los samis


Los saami también son conocidos como los pueblos lapones y son un grupo étnico que habita en Laponia, una región que se extiende por el norte de Noruega, Suecia, Finlandia y la península de Kola, al noroeste de Rusia. Aproximadamente son unas 82 000 personas. Se calcula que viven unos 50 000 en Noruega, 20 000 en Suecia, 10 000 en Finlandia y unos 2000 en Rusia.

 

Laponia (en sami septentrional se denomina área Sápmi) es una región de Europa del Norte que limita por el norte con océano Ártico, por el oeste con el mar de Noruega y por el este, con el mar de Barents. Laponia está dividida entre los estados de Noruega, Suecia, Finlandia y  Rusia. Suecia y Finlandia son miembros de la Unión Europea desde 1995.


El idioma sami más hablado cuenta con unos 30.000 hablantes. El resto de los idiomas sami tienen en general menos de 500 hablantes cada uno. Las lenguas sami pertenecen a la familia lingüística ugrofinesa y tienen el mismo origen que el finés y el estonio. El idioma sami tiene unas 400 palabras para 'reno'. A pesar de ser una lengua muy minoritaria, hay una palabra sami que se ha extendido por todo el mundo: "tundra".

 

Restos arqueológicos sugieren un poblamiento estable de seres que vivían en las costas árticas escandinavas de la pesca y la caza de renos salvajes en un período situado entre 7000 y 2000 años a. C. Se han encontrado cerámicas de los antepasados de los lapones que datan de hacia 500 a. C. Es difícil atribuir una filiación filolingüística o étnica a estos grupos. Actualmente se considera que los samis son la primera población autóctona conocida de Laponia (llamar lapones a los habitantes de este territorio es despectivo y racista) y reivindican sus derechos como pueblo indígena.

 

El uso de la palabra lap (p), de la que deriva el español “lapón” es originario de Suecia y Finlandia. En Escandinavia lapp es un exónimo también significa «ropa de mendigo». La palabra también se utiliza como “inculto” y “tonto”, además de otros significados como “marginal”. ​ Este término nunca se ha usado en los idiomas de Laponia, puesto que los samis se refieren a sí mismos como Sámit (los samis), o Sápmelaš (de la familia Sami). En la actualidad, los medios de comunicación escandinavos no usan otro término que no sea Sámis. Las instituciones y medios de comunicación usan la palabra Sami. El término lapp es considerado peyorativo, aunque sigue siendo muy común.


Los samis no hablan todos la misma lengua, sino que es una subfamilia de lenguas cercanas entre sí y emparentadas con las lenguas fino-ugrias de Europa oriental y septentrional. Pese a la "norueguización" impuesta a finales del siglo xix y principios del xx, la lengua sami recobró su importancia después de la Segunda Guerra Mundial.

 

En 1903, un periódico político, el Sagai Muittalaegje, denunció vigorosamente las tentativas de asimilación de la sociedad no indígena. Esa toma de posición alentó otras actividades políticas que pretendían apoyar a los lapones en la preservación de su identidad cultural y su modo de vida. En 1917 se celebró la primera concentración de samis. Después de la Segunda Guerra Mundial, se fundó la Asociación de Ganaderos de Renos Lapones. En 1956, se creó el Consejo Nórdico de los lapones en tanto que órgano de enlace entre los samis noruegos, finlandeses y suecos. Tras la caída de la Unión Soviética, los samis de la península de Kola (https://tinyurl.com/5uwatx9h) se asociaron al Consejo, que fue rebautizado Consejo Saami en 1991. La creación de un Parlamento sami (Sameting) en 1989 reforzó el conocimiento lingüístico, cultural y legal de los samis.

 

La cultura tradicional ha estado fuertemente influida por las actividades de la caza y la pesca. En épocas pasadas, una de sus principales actividades era la cría de los renos, pero hoy en día apenas una escasa proporción de los samis (tal vez el 10 %) son aún nómadas que vivan del pastoreo de este animal. No obstante, esta dimensión tradicional sigue siendo preponderante en la cultura de este pueblo. La pesca en los fiordos también ocupa un lugar importante en la cultura lapona.

 

La religión sami tradicional es animista o chamanista. En el animismo, todo elemento de la naturaleza, animal, vegetal y mineral se considera un "alma viviente". Así fue hasta el siglo XVII, cuando se les intentó convertir al cristianismo. En general el chamanismo era mayoritario entre la población sami hasta el siglo xii. La conversión del pueblo al cristianismo se dio por los esfuerzos misioneros a inicios del siglo xiii y se intensificó con la Reforma protestante. En Noruega, particularmente, sobresalió la figura de Thomas von Westen, un misionero que predicó al pueblo Sami alrededor del año 1720. Westen, apodado el "Apóstol de los Saami", defendía el uso del lenguaje sami en la educación y la iglesia.

Hoy en día la mayoría de la población Saami pertenece a iglesias cristianas luteranas, en Noruega, Suecia y Finlandia. Algunos Sami en Rusia pertenecen a la Iglesia ortodoxa rusa, y de forma similar, algunos Sami Skolt reasentados en Finlandia son también parte de una congregación ortodoxa del este, con una pequeña población adicional en Noruega.

 

Entre 1939 y 1940, durante la guerra de Invierno (en el marco de la Segunda Guerra Mundial), Finlandia perdió a favor de la Unión Soviética la mayor parte de la región de Carelia, al este, y parte de Laponia, al norte. Con el fin de recuperar estas tierras, Finlandia se alió en 1941 con la Alemania nazi. Poco a poco repobló Carelia, incluidas algunas zonas que habían estado en posesión rusa desde el siglo XVIII. La ofensiva de las fuerzas soviéticas durante la guerra de Laponia (1944-1945) provocó que los finlandeses firmaran un armisticio en Moscú y se enfrentaran a las unidades de montaña alemanas estacionadas en territorio lapón hasta la definitiva paz en la primavera de 1945.

 

Tras la guerra, Laponia fue devastada y empezaron a explotarse nuevos yacimientos mineros de cobre y níquel. A finales de la década de 1960, se instalaron algunas industrias (químicas, papeleras) y centrales nucleares (como la de Imandra, en la entonces Laponia soviética).

 

La identidad sami fue reconocida por la creación de foros particulares de representación parlamentaria, más como órgano consultivo que legislativo en Noruega (1989)  Suecia (1993) y Finlandia (1996). El 26 de agosto de 1993, el rey de Suecia Carlos XVI Gustavo inauguró el nuevo parlamento de los samis suecos.

 

Se han constituido Samediggi, parlamentos lapones oficialmente reconocidos, más como órganos consultivos que legislativos, en Noruega​ (1989), Suecia​ (1993) y Finlandia (1996). Los tres parlamentos se reunieron en una asamblea en Trondheim el 6 de febrero de 1997. La estructura básica de la bandera son los cuatro colores que se han conocido desde entonces como "los colores Sami". También se agregó un motivo que deriva de un símbolo del sol y la luna que aparecen en los tambores de los chamanes. El motivo fue elegido junto con el poema “Päiven parneh” (“Hijos del sol”) escrito por el sacerdote Sami meridional y pastor protestante Anders Fjellner (1795-1876), donde se describe a los saami como “hijos e hijas del sol”.

 

En Maracaibo, el día sábado 24 de agosto del año 2024 

viernes, 23 de agosto de 2024

La tetrodotoxina (TTX)

 

TTX es una neurotoxina potente, rápida y letal que se encuentra en el pez globo, conocido en Japon como Fugu (una especie, del genero Takifugu, Lagocephalus o Sphoeroides) o de peces erizo del género Diodon.

 

El fugu, es un manjar en Japón, y sólo puede ser preparado por un chef con tres o más años de entrenamiento. Además del hígado, el veneno se puede encontrar en los ovarios, los ojos y la piel del pez, éste puede causar parálisis y asfixia si se come. Lo que es peor (si te atreves a probar este sabroso plato de sashimi), no existe cura conocida para los efectos del veneno.

 

TTX podría aparecer en tu boca si tu chef de sushi favorito cortó el filete de pescado en una forma equivocada. Básicamente, un sashimi de pez globo podría ser tu última comida. Debido a esta posibilidad en el Japón hay fuertes regulaciones sobre la venta del pez globo y los chefs deben prepararse en complejos cursos para saber prepararlo.


 

La tetrodotoxina es una neurotoxina muy potente que detiene la señales eléctricas de los nervios enlazándose a los poros de los canales de sodio de las proteínas de las membranas de las células nerviosas. La tetrodotoxina se ve afectada por la cocción. No cruza la barrera hematoencefálica, dejando a la víctima completamente consciente mientras paraliza el resto del cuerpo. El propio pez globo es inmune al veneno debido a una mutación en la secuencia de la proteína del canal de sodio.

 

Los síntomas de la ingestión de una dosis letal de tetrodotoxina pueden incluir mareos, cansancio, dolor de cabeza, náuseas o dificultad para respirar. Del 50% al 80% de las víctimas muere entre 4 y 24 horas. La víctima sigue siendo plenamente consciente, pero no puede hablar ni moverse a causa de la parálisis, y pronto deja de respirar, asfixiándose. Si la víctima sobrevive a las primeras 24 horas, se recupera completamente. No hay antídoto conocido, y el tratamiento consiste en un lavado de estómago, la ingestión de carbón activo para absorber la toxina, y las medidas habituales de soporte vital para mantener a la víctima con vida hasta que el veneno desaparezca.

 

En una investigación se encontró la manera de controlar la propagación de la toxina y aprovecharla en un anestésico local muy eficaz que puede adormecer las regiones seleccionadas hasta por tres días. Esa investigación publicada en Nature el año 2019 describió una formulación para una liberación lenta de la toxina que limita las partículas de tetrodotoxina a un polímero biodegradable que se degrada a una velocidad lenta y controlada que permite la liberación de la toxina en un área localizada a una velocidad segura.

 

Para aumentar la eficacia localizada del nuevo proceso, los investigadores agregaron un compuesto llamado “potenciador químico de permeación”, que ayuda a la tetrodotoxina a penetrar fácilmente el tejido nervioso. Esta adición permite que la toxina entre más específicamente en el tejido local, lo que significa que una dosis más baja puede ser tan efectiva como una concentración alta. Al ser seguro y no tóxico, la composición del polímero se puede modular para controlar la velocidad de liberación y la duración de la anestesia. En ratas, el nervio ciático se bloqueó de manera efectiva durante unas pocas horas a tres días, dependiendo del polímero utilizado. 

 

Kohane sugiere que, en humanos, esta duración podría extenderse teóricamente hasta varias semanas, dependiendo de la condición a la que se dirige. “Podríamos pensar en duraciones muy largas del bloqueo de nervios para pacientes con dolor de cáncer, por ejemplo”. “Ciertamente por días, y tal vez por semanas”, asegura Kohane.

 

Fugu es la palabra japonesa utilizada para denominar al pez globo y también al plato japonés preparado a partir de la carne de este pez.  El fugu puede ser mortalmente venenoso debido a su tetrodotoxina, por lo tanto, debe ser cuidadosamente preparado para deshacerse o extirpar las partes tóxicas y evitar la contaminación de la carne. La preparación del Fugu a nivel de restaurante está estrictamente controlada por la ley en Japón y en otros países, y sólo chefs que han calificado a través de un riguroso entrenamiento se les permite cocinar al pez.

 

Debido a que el fugu es mortalmente venenoso si no se prepara correctamente, es por esto que se ha convertido en uno de los platos más célebres y notorios de la cocina japonesa. El fugu se sirve como sashimi y chirinabe (hot pot con pescado y verduras). Una variedad de este último plato es llamado tetchiri en Osaka, el cual incluye al pez globo y verduras. Algunos consideran el hígado como la parte más sabrosa, pero es también la más venenosa y servir este órgano en restaurantes se prohibió en Japón en 1984.


La historia de este pez y de su consumo en el Japón, ha existido durante siglos. Se han hallado huesos de estos peces en diversos concheros llamados kaizuka del periodo Jōmon de al menos 2300 años de antigüedad.


 El shogunato Tokugawa (1603–1868) prohibió el consumo de fugu en Edo y su área de influencia, pero volvió a popularizarse cuando el poder del shogunato se debilitó. En regiones occidentales de Japón, donde la influencia del gobierno era menor y el fugu más fácil de pescar, se desarrollaron varios métodos de preparación para consumirlo con seguridad. Durante la era Meiji (1867–1912) el fugu fue prohibido de nuevo en muchas zonas de Japón. También fue la única delicia prohibida oficialmente al emperador de Japón, por su propia seguridad.

 

El fugu contiene cantidades letales de tetrodotoxina en los órganos, especialmente la región del hígado y los ovarios, y también en la piel. El veneno, un bloqueador de los canales de sodio, paraliza los músculos mientras la víctima permanece totalmente consciente y finalmente muere por asfixia. Actualmente no hay antídoto conocido, y el enfoque médico estándar es intentar apoyar los sistemas repiratorio y    circulatorio hasta que el veneno se elimina.

 

La especie comestible más apreciada es el torafugu o pez globo tigre (Takifugu rubripes), que también es la más venenosa. Se consumen otras especies de fugu, como el higanfugu (T.pardalis),el shosaifugu (T.vermicularis) y el  namera-fugu (T. porphyreus)  fugu (T.porphyreus). Otros géneros que también pueden consumirse según dicha lista incluyen peces globo de los géneros Lagocephalus Sphoeroides, y el pez erizo parecido (harisenbon) del género Diodon. El Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón ha creado una lista de las especies que contienen partes del cuerpo que pueden consumirse. ​



En general se le dice lecha a el fluido seminal de los peces, ​ moluscos y otros animales acuáticos que se reproducen esparciendo este fluido, que contiene los espermatozoides, sobre las huevas. La lecha también hace referencia a los genitales masculinos de los peces cuando estos contienen semen, usados como alimento. La hueva blanda o lecha (shirako) del pez globo es un ingrediente muy apreciado en Japón (ver). El Fugu no Shirako es el líquido seminal del pez globo. Se encuentra a menudo en grandes almacenes de todo el país, y junto con la de bacalao es una de las lechas más populares. Suele asarse a la parrilla y servirse con sal. En la gastronomía japonesa, la lecha (shirako la'gane), de bacalao (tara), rape (anko) y pez globo (fugu) son un manjar.

 

En la gastronomía de muchos países la lecha se sirve frita. En la gastronomía rusa, la lecha del arenque (en ruso: Moloka) se sirve en escabeche, de la misma forma que otros peces, pero se come por separado, a veces combinada con huevas de arenque en escabeche. En la gastronomía siciliana, la lecha de atún, llamada Lattume, se emplea como pasta de relleno.

Maracaibo, viernes 23 de agosto del año 2024