domingo, 26 de enero de 2025

Corrección de estilo y puertas ocultas


Regreso a copiar algo escrito diez años atrás (2016) para hablar repitiéndome sobre dos libros, uno de Milton Quero Arévalo escritor nacido en Coro en 1959 ​(https://tinyurl.com/3kw65kum) y residenciado en Maracaibo, en la oportunidad cuando la Editorial Norma, publicó su novela “Corrector de Estilo”, el otro es el hoy ya fallecido  José Napoleón Oropeza (1950-2024) novelista, cuentista, poeta, gran promotor cultural venezolano, graduado en la Universidad de Carabobo en 1972, y en el King’s College con grados de Mph y Phd de la Universidad de Londres con tesis de grado “Para fijar un rostro” de gran apoyo para mis inicios en el oficio de escribidor… 

Milton Quero Arévalo se impuso, con su primera novela titulada “Corrector de Estilo”, presentada al Premio de Novela Adriano González León 2004, entre más de ochenta escritores concursantes, provenientes de todo el territorio nacional. El jurado evaluador al referirse a su obra dictaminó: "El autor exhibe un oficio narrativo que se sustenta en un punto de impostación en el tono que le confiere una vigorosa ironía. Reconstruye el espacio urbano en forma inteligente y crítica, y demuestra un conocimiento del alma humana que se expresan en personajes que a su edad lo han vivido todo, menos el amor."

 

El joven escritor nacido en la ciudad de Coro en el año 1959 y residenciado en Maracaibo, en la oportunidad cuando la Editorial Norma, publicó su novela “Corrector de Estilo”, decía en una entrevista concedida a José Napoleón Oropeza: "Siempre he procurado sugerir y no mostrar abiertamente el acto sexual, ya que puedo caer en la trampa de la gratuidad. El reto literario es decirlo en formas y planos de la realidad que no sean molestas para el lector, y para ello contamos con la poesía, las mudas, el juego verbal, etc. Un magnífico ejemplo de esto es Gustavo Flaubert en su Madame Bovary. ¿Recuerdas la escena del carruaje?, ¿cómo el acto sexual es sugerido con tal elegancia y poesía que ya es un clásico para nosotros? Por otro lado la sexualidad es algo inmanente al ser humano, forma parte de nosotros, debemos ser osados, pero en el tratamiento y el estilo, a la final todo es cuestión de estilo. Obras magníficas y bien estructuradas se pueden perder por la pacateria en el tratamiento del tema, pero también por el abuso. ¡Elegancia y sentido de la trascendencia! han de ser la consigna". Debo citar aquí al Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa quien pronunciaría esta reflexión en la fecha de cumplir 80 años este 2016. “No tenía conciencia clara de qué escritor quería ser. Fue al leer Madame Bovary, de Flaubert, cuando lo supe. Entendí que el realismo no significaba chabacanería”.

 

Traigo a Milton Quero y su excelente novela, para enfatizar algo sobre lo que en 2014 expresamente me tocó decir en una reunión cuando en Maracaibo se cerraba un ciclo sobre la narrativa local. Ésta en una razón por la cual algunos nos hemos esforzado en escribir como hablamos. En una apuesta por preservar nuestra identidad, que nos acostumbremos cada vez más usar nuestro lenguaje, sin temores, atreviéndonos a ello. Es importante saber decir utilizando el lenguaje escrito lo que escuchamos en nuestro alrededor. Arriesgarnos a poner en letras el hablar de la calle, el léxico de los hombres y las mujeres de nuestra región. Esta forma de hacer literatura eventualmente debe dar sus frutos y conformará un verbo literario nuestro, vernáculo”. 


Las bondades del estilo de Milton Quero Arévalo apoyan lo antes expresado y pueden ser captadas por cualquier lector. Esa impresión fue más que evidente ante José Napoleón Oropeza quien opinó, que aquella novela de Quero Arévalo tenía el encanto de un relámpago en el deslumbrante sol de Maracaibo, al hablar sobre la fascinación de su luz, o de los colores que se alternan con el de las viejas casas de El Saladillo y Santa Lucía, pero sobre todo, le llamó la atención por la música del habla de su gente, “alma bullente, bulliciosa y candente”. Oropeza diría, “si “Tierra del Sol Amada”, de José Rafael Pocaterra nos atrapa, en “Corrector de Estilo” nos seduce por la jerga maracucha de un habla y un argot de la estética del alma marabina de picardía y fino humor”. Fueron estas las impresiones sobre la novela de Milton Quero, expresadas por el brillante escritor nacido en Puerto Nutrias (1950) y durante muchos años el adalid del Ateneo de Valencia…

 

 “Las puestas ocultas” de José Napoleón Oropeza, fue editada por bid&Co.Eds, y publicada el año 2011, y relata las peripecias de Eduardo, alter-ego del escritor quien el 26 de diciembre de 1974 llegaría a La Habana en plan turístico con la intención de buscar un ejemplar de “Celestino antes del alba” y con la esperanza de localizar a su autor, Reinaldo Arenas. Dentro de una situación realmente kafkiana, como el famoso checo estará dando vueltas alrededor de un Castillo, en ese caso buscando a una persona de quien nadie parece saber nada pero que sin embargo existe allí, de momento prisionero en las mazmorras del Castillo del Morro, hasta 1980, cuando escapó saliendo por el puerto Mariel, para morir en Nueva York suicidándose en 1990. Roberto Lovera de Sola, hombre de letras, agudo lector, escritor, ensayista, investigador, profesor y editor, se refirió a la novela “Las puertas ocultas” en febrero de 2013, ofreciendo una extensa información sobre la literatura cubana desde José Martí hasta Leonardo Padura, y Alberto Hernández (1952) en Ciudad Letralia se refirió también a la novela “Las puertas ocultas” y su trama que revela la maestría de José Napoleón Oropeza, reconocida por la crítica y los lectores en novelas anteriores.


Yo confieso en este 2025 de otro siglo, que al leer la novela de “las puertas ocultas” vino a mi mente de inmediato “Escribir en La Habana” y recordé que había conocido a José Napoleón como jurado del premio de narrativa del 64 para mi novela y releyéndola, no dudé al pensar que la trama de mi novela había definitivamente inspirado al maestro Oropeza para escribir su novela, pero ahoya ahora ya él ya ha fallecido... También diría en 2016…

 

He aprovechado esta oportunidad para mencionar mi novela “Escribir en La Habana” premio Narrativa en la Bienal José Rafael Pocaterra del año 1994, curiosamente, cuando José Napoleón Oropeza dirigía magistralmente el Ateneo de Valencia, la cual relata como Marcelo, un médico que arriba a La Habana para asistir a un congreso de inmunología, se ve involucrado en un problema de narcotráfico, de espionaje y de santería en una Cuba que vivía los últimos estertores de la ayuda soviética. Estos sucesos ocurren en 1989, el año del fusilamiento del General Arnaldo Ochoa héroe de la revolución cubana, con el coronel Antonio de la Guardia, el Mayor Armando Padrón, el capitán Jorge Martínez Valdez mientras que el General Patricio de la Guardia y los otros involucrados en una supuesta conspiración y tráfico de drogas fueron condenados a más de 30 años de prisión. Ese diciembre, los Estados Unidos invadirán a Panamá y la embajada del Vaticano entregará al General Noriega quien también sería juzgado y condenado por tráfico de drogas. 

 

La novela “Escribir en La Habana” fue resumida brillantemente el año 2014 en una semana dedicada a la Narrativa Zuliana, por el joven politólogo Miguel Insignares meses antes de ser asesinado por el hampa para robarlo en las calles de Maracaibo. Miguel nos demostró en una caleidoscópica visión de música, literatura, cine y santería las terribles desigualdades de un sistema político que acabaría con la libertad del pueblo cubano desde 1959. Más recientemente Maria Elena Lavaud (La Habana sin tacones” 2ª. ed. Caracas: Editorial Libros Marcados, 2012), entendería en su novela la verdad de aquella leyenda de la isla y sus miserias; el dolor de tantos años de libertad perdida y se dio cuenta “el extremo al que han debido llegar esos seres humanos para medio sobrevivir”, según fue leído por Roberto Lovera de Sola en la sede la Fundación Francisco Herrera Luque, la tarde del jueves 31 de mayo de 2012. Maracaibo 3 de abril del año 2016.

Traigo este “regreso al pasado”, que indudablemente no viene a ser “Veinte años después” como la novela  de Alexandre Dumas (padre) sobre d’Artagnan y sus mosqueteros, son solo diez y estamos regresando a hablar sobre Maracaibo y La Habana, ciudades reales e imaginadas por dos escritores venezolanos, quizás poco conocidos como novelistas, MiltonQueroArévalo y JoséNapoleónOropeza.

En Maracaibo, el domingo 26 de enero del año 2025

sábado, 25 de enero de 2025

Caral

 

Hace 25 años Ruth Shady anunció el descubrimiento de Caral, una ciudad con una antigüedad promedio entre 3.000 y 1.500 a.c. En su investigación sobre Caral, publicada en 1997, Ruth Shady la denominaría La Ciudad de las Pirámides que la arqueóloga identificó que el ambiente del Valle de Supe, un medio desértico con dunas en medio del verde del valle, le daba el carácter sagrado que tuvo la civilización hace más de 5 mil años.

 

En realidad, desde los años 40, el antropólogo norteamericano Paul Kosok (1896-1959) ya había reconocido la existencia de una serie de complejos arquitectónicos monumentales en el Valle de Supe en el Perú al norte de Lima y a cuatro de estos complejos se les denominó Chupacigarro. Desde 1938 enseñó diversos cursos de historia de la ciencia en Long Island University. Kosok incursionó en la música llegando a la dirección de la Orquesta Filarmónica de Brooklyn en la Brooklyn academia de música, y compuso The Andean Rhapsody inspirada en sus viajes al Perú.


Kosok fue el primero que llamó la atención sobre las ruinas arqueológicas de Chupacigarro, luego rebautizadas como la Ciudad Sagrada de Caral. En 1949 visitó el lugar junto con el arqueólogo estadounidense Richard Schaedel, y en su informe, publicado en el libro Life, Land and Water in Ancient Peru (1965), mencionó que Chupacigarro debía ser muy antiguo, pero no pudo mostrar cuánto. Paul Kosok

 fue el antropólogo norteamericano que investigó también las líneas de Nazca desde la década de 1930 hasta fines de los 50.

El año 1994, cuando la doctora Ruth Shady Solís y un equipo de arqueólogos realizaron una prospección arqueológica en el valle de Supe; identificaron, entre los numerosos asentamientos arqueológicos, previamente registrados por el arquitecto Carlos Williams y el arqueólogo Francisco Merino. En el año 1996 se iniciaron las excavaciones en el asentamiento arqueológico de Caral, elegido, por la distribución ordenada que mostraba su traza urbana y por su variada arquitectura monumental. En el año 2001, por los resultados logrados, el Estado declaró de interés nacional la investigación, registro y conservación de la Ciudad Sagrada de Caral, principal asentamiento de la Civilización Caral.

La prospección arqueológica conducida a lo largo del valle bajo y medio de Supe, entre 1994 y 1995 bajo la dirección de Ruth Shady, hizo posible la identificación, entonces, de 18 asentamientos pertenecientes al Arcaico Tardío. Se determinaron sus características y se plantearon interpretaciones preliminares sobre el patrón de asentamiento y el sistema social.

A partir de los resultados de esta investigación, se diferenció la “Ciudad Sagrada de Caral” de los otros tres asentamientos ubicados dentro de la antigua hacienda Chupacigarro, en atención a las características arqueológicas singulares de cada uno. Se aplicó el nombre quechua tradicional del lugar: Caral, al asentamiento que mostraba un trazado urbano más organizado; y se mantuvo Chupacigarro para el siguiente asentamiento ubicado al oeste. Se aplicaron los nombres de Miraya y Lurihuasi a los otros dos sitios, de la misma época, ubicados a continuación, en la misma margen izquierda del río Supe.


Cada año se denuncian, en promedio, 4 intentos de invasión en la Ciudad Sagrada de Caral, según el Ministerio de Cultura. Arqueóloga Ruth Shady denuncia a las familias del Valle de Supe de afectar la Zona Arqueológica, entonces se iniciará una mesa técnica de diálogo para mediar en conflicto.


El sitio de Caral está registrado desde los 70. En el plano se ven las riquezas arqueológicas que existen. El señor Rosario Solís invadió un sitio arqueológico y todos los verdaderos agricultores pacíficos que viven en el área se han beneficiado luego,  agricultores que a través de la reforma agraria hicieron su cooperativa, recibieron sus 2 a 4 hectáreas como máximo. Los verdaderos agricultores tienen título de propiedad.

 

Pero se reporta que: “hay señores que han estado por ahí merodeando, que no viven ahí, pues todos tienen domicilio en Barranca. Esos terrenos inclusive no son buenos para la agricultura porque no forman parte de los canales permanentes que tienen agua todo el año. Ellos por su permanente tarea de arado y de riego están destruyendo los sitios arqueológicos. Por esa razón a los investigadores no se les permite investigar porque tienen miedo de que se pongan en evidencia esos elementos”; así lo denunció el arqueólogo Machacuay al diario El Comercio.

 

“Si el país no protege el patrimonio cultural nos pueden quitar esa denominación”, alerta la reconocida arqueóloga y protectora de la ciudad más antigua de América, Ruth Shady. No es la primera vez que Shady ha levantado la voz para llamar la atención sobre estos hechos.

Maracaibo, sábado 25 de enero del año 2025

viernes, 24 de enero de 2025

Enfermedad de Whipple

 

El Tropheryma whipplei, es una bacteria del Filo Actinomycetota, Clase Actinomycetia, del Orden de los Actinomycetales y del Genero Tropherayma, causante del cuadro clínico conocido como enfermedad de Whipple. Mientras que el organismo T.whipplei es categorizado como una actinobacteria Gram positiva, el organismo al usar las tinciones es comúnmente encontrado como una bacteria Gram negativa.

 

George Hoyt Whipple probablemente observó originalmente con una tinción de plata a esta bacteria con forma de varillas. Habría de ser gracias al análisis de la enfermedad que causaba en el intestino, mediante una técnica amplificada, el PCR ARN 16s bacteriano, como se descubrió que esta bacteria era un patógeno infeccioso del hombre no detectado hasta ese momento y no recibió su nombre hasta el año1991 después de que partes del genoma bacteriano fueron secuenciados cuando el nombre Tropheryma whippelii fue propuesto originalmente, pero el nombre cambió a Tropheryma whipplei en 2001.


 

Los bacilos de Whipple son bacterias con una membrana trilaminar inusual y una pared celular similar a la de las bacterias grampositivas. Históricamente se había creído que Tropheryma whipplei era una infección bacteriana gastrointestinal primaria extremadamente rara y que ocasionalmente puede propagarse a sitios extraintestinales para causar enfermedad, incluido el sistema nervioso central. Sin embargo, estudios recientes particularmente en niños, realizados en Francia y en Ghana revelaron tasas significativamente altas de Tropheryma whipplei detectados en casos de diarreas agudas en comparación con controles asintomáticos. 

 

T. whipplei se encuentra ubicuamente en el medio ambiente, sigue siendo una enfermedad rara con una incidencia anual inferior a 1 por 1000.000 habitantes, lo que sugiere el papel de los factores del huésped. Se informa de una mayor prevalencia de la bacteria en hombres de ascendencia europea. Además, T. whipplei puede detectarse en hasta un 35% de los portadores sanos, lo que refuerza el papel de un polimorfismo subyacente en la determinación de la aparición tardía de la enfermedad. La contribución de un trasfondo genético a la evolución de la enfermedad de Whipple fue apoyada recientemente por la asociación de la enfermedad de Whipple con los alelos HLA DRB1*13 y DQB1*06. 


La enfermedad de Whipple afecta predominantemente a hombres blancos de 30 a 60 años. Si bien compromete muchas partes del cuerpo (p. ej., corazón, pulmón, encéfalo, cavidades serosas, articulaciones, ojos, aparato digestivo), casi siempre hay compromiso de la mucosa del intestino delgado. Los pacientes afectados pueden tener defectos sutiles de la inmunidad mediada por células que los predisponen a la infección por T. whipplei. Aunque se postula que existe una asociación entre la enfermedad de Whipple y el gen HLA-B27, esto no se ha confirmado.

 

Los cuatro síntomas cardinales de la enfermedad de Whipple son artralgia, diarrea, dolor abdominal y pérdida de peso; en general, los primeros síntomas son artralgias y fiebre. Los síntomas intestinales como, la diarrea acuosa, esteatorrea, dolor abdominal, anorexia, y el descenso de peso, se manifiestan en estadios más avanzados, a veces años después del síntoma inicial. Puede haber hemorragia digestiva macroscópica u oculta. En los pacientes diagnosticados en etapas evolutivas avanzadas, la malabsorción puede ser grave. Otros hallazgos son mayor pigmentación cutánea, anemia, linfadenopatías, tos crónica, serositis, edema periférico y síntomas del sistema nervioso central.

 

A pesar de toda esta sintomatología, el diagnóstico de la enfermedad de Whipple puede pasar inadvertido en pacientes sin síntomas digestivos prominentes. Es necesario sospechar enfermedad de Whipple en hombres blancos de mediana edad que presentan artritis y dolor abdominal, diarrea, pérdida de peso u otros síntomas de malabsorción. Los pacientes deben ser sometidos a endoscopia alta con biopsia de intestino delgado; las lesiones intestinales son específicas y diagnósticas.

 

Las alteraciones más graves se localizan en el segmento proximal del intestino delgado. La microscopia óptica muestra macrófagos ácido peryódico de Schiff-(PAS-positivos) que distorsionan la arquitectura de las vellosidades. Se observan bacilos grampositivos pero negativos con tinción acido-alcohol-resistente (T. whipplei) en la lámina propia y en los macrófagos. Si el T. whipplei no se ve, pero todavía se sospecha enfermedad de Whipple en forma clínica, se deben indicar PCR (polymerase chain reaction) e inmunohistoquímica. Se debe diferenciar la enfermedad de Whipple de la infección intestinal por Mycobacterium avium-intracellulare (MAI), que causa signos histológicos similares. Sin embargo, la tinción acido-alcohol-resistente es positiva para MAI.


 

La enfermedad no tratada es progresiva y fatal. Para tratarla muchos antibióticos que son curativos, como el Trimetoprima/sulfametoxazol (TMP/SMX), la penicilina, o las cefalosporinas. El tratamiento de la enfermedad de Whipple se inicia con ceftriaxona (2 g IV por día) o penicilina G (1,5 a 6 millones de unidades IV cada 6 horas) durante 2 a 4 semanas. Este régimen es seguido por un curso de terapia oral a largo plazo con trimetoprima/sulfametoxazol (160/800 mg 2 veces al día durante 1 año) o una combinación de doxiciclina (100 mg 2 veces al día durante 1 año) e hidroxicloroquina (200 mg 3 veces al día durante 1 año).

 

Los pacientes alérgicos a las sulfas pueden usar como sustituto penicilina VK por vía oral o ampicilina. La mejoría clínica es rápida, con resolución de la fiebre y las artralgias en unos pocos días. Por lo general, los síntomas intestinales desaparecen en el término de 1 a 4 semanas. Para confirmar la respuesta al tratamiento, se puede practicar PCR en materia fecal, saliva u otro tejido. Otros especialistas recomiendan repetir la biopsia después de 1 año, con microscopia para documentar la presencia de bacilos (no solo macrófagos, que pueden persistir durante años después de un tratamiento exitoso) junto con PCR.

 

Las recaídas son comunes y pueden producirse después de años. Si se sospecha una recaída, se deben realizar biopsias de intestino delgado o hacer PCR (independientemente de los sistemas afectados) para determinar la presencia de bacilos libres.

 Maracaibo, viernes 24 de enero del año 2025

jueves, 23 de enero de 2025

En democracia…


Este en un soliloquio, y decidí plasmarlo aquí en papel (*) with minimal chages, es parte de la novela LaPesteLoca (Maracaibo, 1997). Realmente mis lectores pensarán que me ha dado por “remover escombros” pues eso pareciera deducirse de mi decidida actual aportación escrita “a  estas alturas”, con muestras de la vida misma en tiempos de democracia con el partido del pueblo gobernando…

 

Once upon a time, eran los años finales del gobierno democrático del doctor Lusinchi… Eran tiempos de bonanza aquellos, y además existía una paloma blanca que facilitaba las acciones para acceder a las bondades del rey, o sea, del ciudadano señor y doctor, del Presidente…


Blanca paloma, cuatromilmillones y medio de bolívares y el Ministerio de Sanidad no pudo decirle a la Contraloría que se habían hecho, dónde estaban, o sea, ¡quien se había birlado ese pocotecobres! ¡Se esfumaron, se volatilizaron, se los peinaron! …Palco, del teatro en primera fila, y se fueron pa allá …

 

Nadie respondió. Pero la peladera estaba en su punto, en hospitales y ambulatorios, medicinas: no hay, ¿gasa?, ¿algodón?: no hay. ¿Mercuriocromo y yeso?: no hay, ¿y eso?, tampoco deeso hay... Los centavos se van rasniando, unos se los llevan a Nueva York, otros con más fru fru se van a Suiza, camino de los bancos del exterior, todo el dinero del país se está escapando.

 

Misia Carmela en un platicoepeltre me había puesto mi cuarticoemajarete, lo recuerdo porque estaba parrelamerse, como si en vez de coco le hubieran rallado ambrosía, y yo me conseguí mi piazoecanela, cuando Doña Luisa entonces vino y nos echó el cuento de misia Carmela, la que mascatabaco y no tenía muelas. Yo la recuerdo bien, con aquel pañolón en la tumusa, raspando el coco, sacándole la leche para el mojitoecurvina y en la cascarita, la veía ir metiendo el asunto para que queden los huevos chimbos como para chuparse los dedos, y doña Luisa sin pararle a la pájara pinta, que paradita en el verde limón, se bajaba de la mata pal solar y se metía con el paujil todo el santodía, y después se quedaba sentada, tranquila, como si nada, agachada, echada, la pájara pinta bajo el limonero.

 

Recuerdo la figura gordota de Carmela a horcajadas, ¿empollando sería?, me voy a Miami, quizás diría después, pero ahora; en cuclillas estaba, era todo tan fácil, vos véis y orinita vengo. ¡Eso nos dijo! Así la recuerdo y nosotros nos quedamos pensando, que ¿cómo sería eso de que se fue a miarbolito?

 

De la noche a la mañana las cosas se han transformado. Si es por dolor de muelas vos sabéis, en vez de empegostarte de yodoformo o de yodex como cuando te dieron las paperas, te vais pa Jiuston, solo los que pueden como vos después del viernes popular aquel, se dan ese lujo, pero para algo se es político, o banquero, hijoeputivo, o hasta gerente, ¡socio pues!, ¿no? ¡Sucio no!, socio…

 

¿Vos cuanto sacaste cuando el peo? Porque ya supe que lo que sois vos, te la mantenéis en Orlando, ¡disfrutando con Mickey Mouse! Vos de inocente no tenéis un pelo, y ¡es ahora cuando me venís con la preguntadera! ¡Yo que sé de esa jaiba chico! El friday, el fritey me decía él y yo pensando que era una lavativa relacionada con la fritanga, yo dizque, ¿vos te referís al viernes deportivo?, ¿o al friday aquel?, ¿el del gobierno pasado? ¡No bicho! Nosotros sacamos el rial que juega marullo, acordate, vos sabéis que no somos gafos, por eso estamos okey.

 

Si es cólico, te podéis ir a Nueva York. ¿A pesar del maricaje con la vaina de las locas? ¿La peste? ¡Ogay! La receta dice madera y clavos en cantidad suficiente… Una urnita y pal degredo si te decides. Mano a esa ulbe neuyolkina van los altistas, y van a vel el tiatro, los museos, las exposiciones, es cultural, es, ¡qué sé yo!, chévere, van las delegaciones, los jailosos y unos cuantos políticos que hace oquito eran unos pelabolas, pero tú sabes pana, son del rebaño de los nuevos ricachones venezolanos, felices, van los amigos y familiares de Alí Babá.

 

¡Métete al sogüey broder es burda de bien! ¡Pero concretá coñito que andáis disvariando! Es que en la Casa del Partido me dijeron que hablara con ella, con la torcaza, que le tocara el punto a la paloma del Esculapito, que le echara una consultadita. ¡Ajá!, ¿Y yo no te dije que te cuidaras? Que no salgáis con partidos. Es que el partido le dio su apoyo al reyecito, por lo de la palomita… ¿Véis? ¡Después del alboroto de la Universidad y ni te cuento lo de Mérida y hasta en Maracaibo! El pueblo en la calle, protestando, por el hambre y las necesidades que están pasando y el gobierno dándole plan y gases lagrimógenos y perdigones a todo el mundo y llamándolos ultrosos, narcoestudiantes, desestabilizadores, conspiradores y otros adjetivos calificativos de esos que vos sabéis.

 

Entretanto los sindicalistas, con el gorogoro del pueblo hambreado andaban recorriendo las calles, y dijeron rápidamente, nosotros también nos queremos chequear con la blanca paloma, ¿Hacerse un chequeíto? ¿Desean un chequecito? ¡Pues de bola! A ellos más que a nadie les cabía derecho. Hay muchos que andan volando bajo, aleteando, sospechosos… ¿Funcionarán con un polvito?, y blanco, como si fuese del partido. ¿El de la palomita? Cucurrucucú, ¿Un polvito blanco? ¡Son marisqueados! Pero son de gentil plumaje, parecen estar en algo de narcolavado, cucurrucú, ¡bad milk!, pero vos, decime... ¿Vos conocéis algo más blanco y en polvo que la leche?

 

A pesar de todo esto y de lo otro, muy a pesar del jaibero que se les veía venir encima, había mucha gente arbolaria que no hacía más que decir ¡Béntica, la pájara pinta va a pelar gajo! Siempre con el mismo asunto del señor Monroe, si, el de “la doctrina” que no estoy muy seguro si era primo de la catira aquella, vos sabéis a la que se le levantó la falda cuando el viento, en la piquiña del séptimo sello apocalíptico, que era el mismo año cuando todo el mundo andaba tocándole a Raschmaninoff… ¿Sergei es como llamabas vos al pana? Mirá y decime… ¿Que le tocaban? ¡Bersia! ¡Interpretándolo chico! Bueno, bueno…

 

Chico, figurate vos que el señor Monroe escribió su doctrina en una hoja de parra, creo que se la quitó a su prima cuando estaba posando para el almanaquito aquel, rebuenaza que se veía, ella, no se veía ella misma porque era miope, pero el caso es que en la propaganda que repartían con el calendario, el horóscopo, la carta astral y toaesamolleja, era en letra chiquita, la que estaba en la parte de abajo, en la inferior, a la del almanaquito me refiero… ¿Véis? Con lo de las píldoras del doctor Ross y el Tricófero de Barry, allí en un pedazo de pergamino simulado decía "América es para los americanos”.

 

Aunque todos sabíamos que se refería a los gringos, uno leía aquellajaiba y de bola que pensaba en Monroe, porque él se la mantenía con aquella golilla subliminal, maclujiana, el slogan, ¿me comprendéis?, siempre, ¡Marylin y las plantas!, no criatura no las de los pies, las de las que se ven en una pantalla… ¿Sí? Bueno, pues ellas iban repartiendo los eslóganes, untate, bebelo, probalo, rociátelo y el primo de la miope Marylin, gozando un bolón, de Alaska a la Patagonia, y parte de la otra en las Bahamas, la isla Caimán, ¿o era en las Malvainas?, ya ni se. ¿Cómo le quedaría a Simón Antonio y a su combo?

 

El matter no importaba, palante con el entierro. Estar en la onda, ese era el rollo, o sea el bussines, el biyuyero si vos queréis. Lo que es, de cada quien. Por eso era lo de la cuchara y la botijuela y la olla de peltre con su raspadura, se les venían los pedazos con los restos del majarete. ¡Vivianes! La rasparon hasta el serote, ¿el cipote?, no chico ni ciopote ni siruyo, el serote del majarete, se lo sacaron. Calculá vos como sería la arañadera ¿Sabéis que es bien arrecho? Sacarle brillo al peltre. ¡Ve que manteca!

 

En Maracaibo, el jueves 23 de enero (fecha conmemorativa) del año 2025 

miércoles, 22 de enero de 2025

Pasteur y el vino francés

 

Pedro Gargantilla en diciembre del año pasado en el diario español ABC hablaría sobre el vino francés y relataba de cómo el químico Luis Pasteur había contribuido a entender la importancia de las levaduras en la elaboración de lo que él denominaría “el néctar galo”.

 

A mediados del siglo XIX Francia era un país apegado a sus tradiciones vinícolas y el vino más que una bebida, era parte de su cultura y de su economía. Pero los productores se enfrentaban la fermentación acética, un problema recurrente que convertía el vino en vinagre, arruinando cosechas enteras con graves pérdidas económicas. Luis Pasteur fue llamado para investigar por qué el vino se estaba avinagrando.

 

Un día, mientras observaba muestras de vino al microscopio Pasteur notó algo curioso: el vino bueno y el vino malo tenían diferentes tipos de levaduras. Las levaduras también conocidas como fermentos organismos vivos, microscópicos usualmente unicelulares. Estas levaduras son las que realizan la fermentación alcohólica.

 

El vino se agriaba, se volvía turbio y algunos bodegueros franceses estaban desesperados hasta el punto ya de llegar a “lo peor”, empezaban a beber cerveza… La situación era tan grave que el emperador Napoleón III decidió tomar cartas en el asunto pues se corría el riesgo de que el país perdiese su esencia vinícola y, con ella, su alma...

 

Entonces apareció en escena un químico, quien irónicamente, prefería la cerveza al vino: Louis Pasteur (1822-1895), fue llamado para investigar por qué el preciado néctar galo se estaba avinagrando. Observando muestras de vino al microscopio Pasteur había notado algo curioso…  El vino bueno y el vino malo tenían diferentes tipos de levaduras, y esto le llevo a postular una hipótesis revolucionaria: estos microorganismos eran los responsables de la transformación del vino en vinagre.

 

En otras palabras, la fermentación acética no era un proceso espontáneo, como se creía entonces, sino que, y Pasteur insistiría en esta verdad, era el resultado de la actividad de seres vivos. Esta idea contradecía la teoría de la generación espontánea, ampliamente aceptada para ese momento, la cual sostenía que la vida podía surgir de la materia inanimada. Muchas enfermedades nacían de “los miasmas”…

 

Para comprobar su teoría, Pasteur diseñó una serie de experimentos ingeniosos. Llenó varios matraces con caldo de cultivo y los dobló en forma de cuello de cisne, de modo que el aire pudiera entrar, pero los microorganismos quedaran atrapados en las curvas del cuello. Al hervir los caldos eliminó cualquier forma de vida presente. Los matraces que permanecieron cerrados de esta manera se mantuvieron estériles durante semanas, demostrando que los microorganismos no aparecían espontáneamente. Sin embargo, al romper los cuellos de cisne, los caldos se contaminaban rápidamente, lo que confirmaba la presencia de microorganismos en el aire.

 

Otro día mientras Pasteur calentaba vino notó que el vino calentado no se agriaba tan rápido. La idea era simple pero no fácil de desarrollar: calentar el vino lo suficiente para matar a los microorganismos malos, pero no tanto como para que perdiera su esencia.

 

Cuando Pasteur sugirió calentar el vino, los vinicultores franceses reaccionaron como si hubieran propuesto servir el vino en vasos de plástico. El científico galo les demostró que el vino tratado no solo se conservaba mejor, sino que mantenía su sabor, su esencia.

 

El proceso, que después se conocería como pasteurización, consistía precisamente en eso, en calentar el líquido a unos 60°C durante un corto período, lo suficiente como matar a los microorganismos nocivos.

 

Las bacterias lácticas o bacterias del ácido láctico son bacterias grampositivas de bajo contenido en G+C (carácter utilizado en las descripciones taxonómicas de microorganismos procariotas). Estos microrganismos tienen en común producir ácido láctico a partir de azúcares, debido a su metabolismo exclusivamente fermentativo, es la denominada fermentación láctica. Por eso son anaerobias, si bien toleran el oxígeno. Son, por tanto, anaerobias aerotolerantes. Desde el punto de vista metabólico, tienen unos requerimientos nutritivos complejos (aminoácidos, vitaminas, etc.).

 

El vino es un alimento fermentado cuya fermentación principal es la alcohólica que llevan a cabo las levaduras. Ahora bien, como el mosto y los recipientes donde tiene lugar la vinificación no son estériles, aparte de las levaduras (autóctonas o inoculadas) también hay otros microorganismos, como las bacterias acéticas y las bacterias lácticas.

 

El número de bacterias lácticas durante la fermentación alcohólica normalmente es muy bajo, como mucho 102 por mL, ya que la mayoría son inhibidas por el etanol y por el SO2 añadido al mosto para controlar la población bacteriana, especialmente las acéticas. Cuando la fermentación alcohólica termina y las levaduras mueren, algunas bacterias lácticas pueden prosperar y conseguir un cierto crecimiento, en ocasiones, hasta 107 por mL. Estas bacterias lácticas producen algunas transformaciones en el vino, de las cuales la más interesante es la llamada fermentación maloláctica (FML). Las bacterias lácticas que se pueden aislar en muestras de mostos y vinos son de los géneros Lactobacillus, Pediococcus, Leuconostoc, Weissella y, sobre todo, de Oenococcus.

 

Lo más divertido de todo es que Pasteur no se detuvo en el vino. Aplicó el mismo principio a la cerveza, a la leche y a otros alimentos. De esta forma, y gracias a la serendipia, la pasteurización se convirtió en uno de los avances más importantes en la historia de la conservación de alimentos. Y todo porque algunos franceses estaban preocupados por su vino.

 

Esta historia relatada por Gargantilla finalizando el año pasado en el diario español ABC nos enseña la importancia de incorporar a la ecuación de la curiosidad, la observación y particularmente, el método científico. Nos recuerda como incluso los descubrimientos más simples pueden tener un impacto profundo en nuestras vidas y en la sociedad en su conjunto, al tiempo que nos invita a seguir explorando el mundo que nos rodea con una mente abierta.

 

En Maracaibo, el día miércoles 22 del mes de enero de este año 2025

 

 

 

martes, 21 de enero de 2025

La Laguna de Aljojuca

 

En el corazón del estado mexicano de Puebla se encuentra la Laguna de Aljojuca que en realidad es un cráter volcánico ancho de un kilómetro de diámetro y de 400 metros de profundidad cuyo origen fue una explosión causada por el contacto entre el agua subterránea con magma o lava volcánica....

 

Sobre la misteriosa Laguna de Aljojuca, a lo largo de los años, se han creado misteriosas leyendas e historias que se han ido contando generación tras generación. Algunas de estas leyendas tienen que ver con el cambio en el color de su agua; generalmente, el tono del agua es azul profundo, pero en temporada de frío cambia a turquesa o verde esmeralda. Los habitantes aledaños aseguran que esto se debe a que, en las profundidades, habita una sirena, la cual “hechiza” a los hombres para ahogarlos y quitarles su alma.


Otros más, han afirmado que, por las noches, se pueden ver distintas luces en tonos fluorescentes, las cuales atraen a los hombres hacia el fondo ocasionándoles la muerte. Otra leyenda cuenta que en la zona rondan brujas, que en horas de oscuridad, vuelan sobre la laguna y aquellos que intentan atraparlas caen al fondo del agua y mueren ahogados. A pesar de todo lo que se cuenta sobre este emblemático lugar, la historia que tiene más fuerza es la de una niña pastora que se transformó en sirena.

 

Una de las leyendas relata cómo durante la época del Porfiriato, en el municipio de Aljojuca, en el centro-oriente del estado de Puebla, tan solo a una hora y media de la capital, habitaba una familia de españoles quienes se dedicaban a la ganadería y al cultivo de maíz en la zona aledaña a la población; ellos eran los Mugarte y el hijo mayor de esta familia, Renato Mugarte, tenía la costumbre de recorrer el poblado montado en su caballo, y aunque en ocasiones se perdía en los bosques que rodeaban al lugar, siempre, encontraba el camino de regreso a casa.

 

Una noche de diciembre, cuando en uno de sus recorridos, decidió alejarse para conocer más a allá de sus fronteras mientras se alejaba, comenzó a escuchar una voz pidiendo auxilio con mucha, desesperación. La voz desesperada se escuchaba con más fuerza y Renato decidió buscar el origen para poder ayudar a quien llamaba. Cuentan que diviso a lo lejos una laguna y se percató de que las súplicas provenían de ahí, se acercó poco a poco y se dio cuenta que los llamados de auxilio pertenecían a una mujer que parecía estarse ahogando en la laguna. Entonces, el hombre comenzó a quitarse la ropa para meterse al agua y auxiliar a la mujer que le pedía ayuda y estaba a punto de hacerlo, cuando escucho otra voz que le pedía que se detuviera, que no entrara en el agua y aturdido, Renato no sabía si avanzar a ayudar a la mujer que le suplicaba desde la laguna o atender a la voz que le pedía no hacerlo.


Súbitamente se dio cuenta de que la voz que intentaba detenerlo era, la de su madre, quien había fallecido a causa del cólera. Pero Renato se sentía como hipnotizado y dominado por la voz que salía de la laguna y que parecía estar en peligro, entonces se lanzó al agua. Pero antes de poder sumergirse para nadar fue detenido por su padre quien iba acompañado de un sacerdote y del mejor amigo de la familia. Entre los tres tomaron a Renato, lo sacaron del agua y lo alejaron un poco del lugar. Los cuatro pudieron ver claramente que en el centro de la laguna se veía una extraña figura femenina, que tenía forma de una sirena y se notaba enojada por no conseguir atraer a su presa. Segundos después se sumergió en las profundas aguas tal vez esperando a una nueva víctima.

 

Algunos lugareños aseveran haber visto a la sirena en algunas ocasiones, y por las noches también dicen haber divisado a algunos otros seres, pero en el pueblo, se hace énfasis en que en que muchas personas han tenido accidentes en la laguna, pero solo hombres son los que han fallecido, y las mujeres salen ilesas. Se cuenta en Aljojuca, que existen brujas que se apoderaron de la laguna y por las noches vuelan sobre esta y se puede escuchar cómo se carcajean. Se cuenta que esas risas atraen a los hombres, quienes cuando intentan atraparlas, terminan ahogándose.


El Quilotoa es uno de los volcanes de los Andes ecuatorianos y parte de la Reserva Ecológica Los Illinizas, ubicado aproximadamente a 4 mil metros sobre el nivel del mar. En su cráter se ha formado una caldera con un diámetro de casi 9 km de diámetro, 250 m de profundidad, y dentro de la caldera se ha formado una hermosa laguna. Sus intensos colores, turquesa y verde azulado, se deben a los minerales que contiene, lo cual impide la vida dentro del lago. Su temperatura varía entre 3 a 15 grados centígrados. Se encuentra cerca del pueblo de Zumbahua y de Saquisilí y Pujilí.

 

Quilotoa, que significa el diente de la princesa o reina Toa, es un volcán algo peculiar. Existe una leyenda sobre Toa. Cuenta que ella estaba cuidando sus ovejas y se encontró a un cóndor que, fascinado por su belleza, quiso ayudarla en su tarea. Ella, al principio, le rechazó; pero el cóndor siguió cortejándola hasta que ella acabó marchándose con él, convirtiéndose también en cóndor.


Para visitar el volcán si salen de Quito en sólo 3 horas ya atravesando los páramos occidentales de la provincia de Cotopaxi se llega a Zumbahu donde se toma un desvío a Quilotoa. Antes de llegar, se puede ver la gigantesca quebrada del cañón de Toachi, un mirador natural en las cercanías de los Sichus.

 

Ya en el Parque Nacional Los Illinizas, un descenso de media hora, da la sensación de poder resbalar y hay que ir más despacio hasta un sendero de 1600 metros; el sendero se comparte con los asnos que están muy entrenados, o bajando para que no se descontrolen. Al fin llegado a Quilotoa se puede organizar el campamento para pasar una noche fantástica de manera de terminar con una noche perfecta.  y al día siguiente se puede hacer kayak y disfrutar del paseo de ir de un extremo a otro recorriendo toda la laguna.

 

Asi con estas dos lagunas en volcanes del México y del Ecuador regresamos a ubicar correctamente el día de hoy, martes de enero 2025.

Maracaibo, martes 21 de enero del año 2026