martes, 21 de mayo de 2024

El cerebro de los genios

 

Según la RAE, un genio es una persona con “capacidad mental extraordinaria para crear o inventar cosas nuevas y admirables”. Cuando pensamos en genios, nos vienen a la mente nombres como Newton, Einstein, Beethoven o Mozart, entre otros. Craig Wright, es doctor de musicología y profesor de la Universidad de Yale, le ha relatado a la BBC que "el genio humano es vinculable a la alta creatividad. Es lo que parecen ser Mozart, Shakespeare o Einstein; individuos con grandes capacidades creativas que cambian la dirección de la humanidad durante siglos".

Hace tan solo unos días que hablábamos sobre algunos detalles del cerebro de Albert Einstein (https://tinyurl.com/2s4vjjra). En esta ocasión podemos discutir sobre el tema de “el cerebro de los genios” y recordaremos que con las muestras del cerebro de Einstein. se realizaron dos estudios: “On the brain of a scientist: Albert Einstein” en 1985 y “Alterations in cortical thickness and neuronal density in the frontal cortex of Albert Einstein”, trabajos publicados en Neuroscience Letters, once años después…

El primero de aquellos dos trabajos concluyó que el cerebro de Einstein poseía más células gliales que el común de las personas, sin embargo, se dijo que el estudio tenía fallas e inconsistencias. El segundo, algo más consistente, determinó que el cerebro del genio alemán posee una corteza más delgada que la media, lo cual aparentemente se compensaba con una densidad mayor de neuronas por centímetro cúbico.

Frederick Lepore, profesor de Neurología de la Universidad de Rutgers y la antropóloga Dean Falk, de la Universidad de Florida, pudieron estudiar algunas fotos del cerebro de Einstein y notaron que a diferencia de la mayoría de las personas que tenemos tres giros prefrontales, Einstein según ellos tenía cuatro, tendría uno extra en su lóbulo frontal medio. Los giros son las elevaciones de la superficie del cerebro que se producen al plegarse la corteza y están separados por surcos. Ellos señalarían: "Tiene muchas otras cosas (distintas). Todos sus lóbulos del cerebro son distintos a la anatomía normal". Lepore y Falk publicaron sus investigaciones en la revista Brain.

Lo cierto es que a pesar de que varios científicos dicen haber encontrado algunas características únicas en el cerebro de Albert Einstein, estas no han sido suficiente para determinar una conclusión. Dean Keith Simonton, profesor emérito de psicología de la Universidad de California en Davis, afirma que: “como nadie tiene un cerebro 'típico' y para que los estudios sean válidos requerirían una larga muestra de cerebros de genios comparada a otra larga muestra de cerebros normales".

Falk y su equipo insistirían en que el cerebro de Einstein es excepcional, pero admiten que es imposible relacionar algunas diferencias anatómicas con la genialidad de Einstein. “Es muy difícil separar causa y efecto", explica James Gallagher, editor de Salud de la BBC, quien señala: "Además, estamos hablando de sólo un cerebro de un genio. Si me tuviéramos los de 100 premios Nobel y todos compartieran una diferencia funcional, podríamos afirmar algo con más seguridad".

En los últimos años han encontrado modus operandis comunes en las mentes de personas que son muy creativas, lo que nos podrían dar pistas acerca de, por ejemplo: ¿Qué pasaba dentro del cerebro del pequeño Amadeus cuando a los ocho años compuso su primera sinfonía? Dean Keith Simonton, profesor emérito de psicología de la Universidad de California en Davis, aclara que: "un alto coeficiente intelectual es una definición específica y otra definición es la que se usa para designar a los niños prodigio".

Una definición para un genio es: una persona que haga contribuciones originales y duraderas para la civilización humana, ya se trate de descubrimientos científicos o creatividad artística", Craig Wright, ya antes mencionado como doctor de musicología y profesor de la Universidad de Yale, apunta que un genio es "aquel con la capacidad de pensar con perspicacia e implementar esos pensamientos en el mundo real, teniendo impacto en la dirección del pensamiento y la actividad humana".

"El genio humano es vinculable a la alta creatividad", le ha declarado Wright a BBC Mundo. "Es lo que parecen ser Mozart, Shakespeare o Einstein; individuos con grandes capacidades creativas que cambian la dirección de la humanidad durante siglos". Wright vincula el genio humano a una alta capacidad creativa. Para precisar esta cualidad que aúna a algunos de los genios más revolucionarios de la historia hay estudios más concluyentes.

Roger Beaty, experto en neurociencia cognitiva en la Universidad de Harvard, ha liderado varias de estas investigaciones a través de resonancias magnéticas a personas exageradamente creativas en la población general, Beaty y su equipo encontraron redes neuronales específicas que se activan en la generación de las ideas, de manera que el pensamiento creativo ocurre en el interior de tres redes.

"La primera sería la red neuronal por defecto, utilizada para crear ideas. La segunda sería la de control ejecutivo, encargada de evaluar las ideas generadas, si son buenas o no y si cumplen los requisitos de lo que uno intenta resolver. La tercera red se encarga de alternar entre las dos primeras", explica Beaty. Su equipo determinó que las personas muy creativas tenían mejor comunicación entre estas redes.

Lo interesante es que muchas veces estas redes ni siquiera trabajan juntas en una persona típica. Las personas creativas son capaces de enlazar mejor estas redes, siendo más eficientes en la generación y evaluación de ideas", dice el investigador, pero el uso de estas redes neuronales tiene limitaciones a la hora de diferenciar a los genios. "Mentes ordinarias pueden entrar en este modo neuronal sin producir una sola idea. No es algo que tengan los genios a diferencia de las personas normales"…"
Wright se sorprendió al conocer cómo a los genios que ha estudiado se le ocurrían las ideas más perspicaces. Lejos de lo que pensaba, su "momento eureka" no ocurría cuando más concentrados estaban o más empeño ponían en hallar soluciones."Leyendo sobre genios a través de los siglos, comprendí que daban con sus mejores ideas cuando menos pensaban en la solución, cuando menos la esperaban; caminando por un parque, la costa o anotando lo que recordaban de sus sueños a la mañana siguiente", cuenta Wright.

El académico lamenta que, una vez más, tengamos información limitada sobre cómo pensaban otros grandes genios de la historia. "Shakespeare y Mozart nunca nos lo dijeron, pero sí sabemos más sobre cómo Einstein veía el mundo. En su autobiografía hablaba de cómo pensaba, cómo jugaba con imágenes mentales una y otra vez hasta que daba con sus teorías".

La lógica nos dice que un genio cuenta con un coeficiente intelectual superior al promedio. Se estima que Mozart, por ejemplo, tenía un CI de entre 150 y 155 puntos. Un nivel que sin dudas le da la distinción de genio. Pero no solo se trata de eso. "No todos los genios tienen CI excepcionales y no todas las personas con altos CI consiguen logros que les califican como genios"

"Pienso que la educación y la genética influyen en la inteligencia y creatividad de una persona. Hay evidencias de que se nace con ellas, pero que también se pueden entrenar", dice Beaty. En este caso, mejor cuanto antes y con la mayor libertad posible. "Lo más importante es mantener la motivación y evitar la desilusión. Trabajar en que los individuos expresen todas sus capacidades y no encasillarles de primeras en un campo específico", comentaría Wright.

Maracaibo, martes 21 de mayo del año 2024

 

lunes, 20 de mayo de 2024

Pandoravirus


Ya en este blog lapesteloca hemos hablado antes en noviembre del 2020 sobre los virus gigantes (https://tinyurl.com/2mh4mem7) y en 2022 conversamos sobre otro virus grande, el Yaravirus (https://tinyurl.com/42ahkvu7), pero hoy, aunque todavía hay quienes dudan que el Pandoravirus sea un virus, dado su tamaño ( y es que pueden llegar a ser hasta diez veces más grande que los virus comunes), lo tenemos que incluir entre los denominadas “virus gigantes”.

Cuando se describió al primer pandoravirus hace unos años, los científicos tuvieron claro que estaban ante algo inédito. Además de ser gigantescos, los Pandoravirus poseen muchos más genes. El virus de la influenza A, por ejemplo, tiene un genoma formado por unos ocho genes. Un pandoravirus, como el salinus, puede albergar unos 2.500…

Recientemente, un estudio liderado por el Instituto Hospital Universitario Mediterráneo de Infecciones, en Francia encontró indicios de que algunos pandoravirus generan un potencial de membrana solo posible a través de la producción de energía, hecho que llevo a replantear la disputa científica sobre si los pandoravirus son un tipo de virus o si estamos frente a un grupo biológico aún por categorizar.

Aunque parezca curioso, los primeros virus gigantes fueron descritos en 2003 y al primero de ellos se le llamó mimivirus. Desde entonces se han descubierto los pandoravirus caracterizados por su tamaño, mayor de 200 nanómetros, ( los virus comunes se definen por ser menores de 200nm). Los virus gigantes son tan grandes que son observables bajo la luz de un microscopio óptico, y recuerden que los otros solo pueden verse con un microscopio electrónico.

Pero no fue hasta el año 2013 cuando se acuñó el término de pandoravirus, al descubrirse uno de los más grandes, el salinus, en el humedal de Tunquén en Chile, y se les llama pandoravirus en referencia a “la caja de pandora”, recordaran la caja de la que se habla en la mitología griega. Se le puso así porque su genoma codifica un 80% de proteínas completamente desconocidas que hacen que este tipo de virus sea como una caja llena de sorpresas.

Una de estas sorpresas, fue el reciente hallazgo del “metabolismo energético", lo que lleva a plantear si los pandoravirus y los virus gigantes, de acuerdo a los investigadores estarán cambiado la definición sobre los virus en varias formas. Por ejemplo, la primera vez que se describió que los virus podían ser infectados también por otros virus fue a través del análisis de estas entidades gigantes.

Hace unos días hablábamos sobre el permafrost (https://tinyurl.com/39n6mk2h) y los gérmenes allí atrapados; El Mollivirus sibericum es un virus gigante descubierto en 2015 por los investigadores franceses Chantal Abergel y Jean-Michel Claverie en una muestra de 30,000 años de antigüedad de permafrost siberiano. Previamente el equipo había encontrado el virus Pithovirus sibericum.

Mollivirus sibericum es un virus esférico con ADN de un diámetro de entre 500 a 600 nanómetros (0.5–0.6 μm). Mollivirus sibericum es el cuarto virus antiguo que ha sido encontrado congelado en permafrost desde el 2003​ Filogenéticamente pertenece a la familia Phycodnaviridae.

En 2015 se dijo: “Resucitaron un "virus gigante" que se mantuvo congelado por 30 mil años, pero fue descubierto en Siberia, el "Mollivirus sibericum"… Aunque los titulares se asemejaban al guion de una mala película de terror, resultaba ser una realidad. Cuando los investigadores franceses anunciaron que lograron resucitar exitosamente a un "virus gigante" descubierto el 2003 bajo las heladas capas de hielo de Siberia para su examen científico, todos recordaron aquella película desarrollada en La Antartida y un extraño ser desconocido…Descubierto bajo el hielo, el virus, de nombre "Mollivirus sibericum" ya es conocido popularmente como virus "Frankenstein" o "zombie", sólo por el hecho de haber sido despertado de su letargo de 30 mil años.

A pesar de estar alejado del oxígeno y la luz por tanto tiempo, el virus se encontraba en perfecto estado de conservación y para probarlo lo "revivieron" utilizando una ameba. El virus respondió al estímulo y se introdujo en la ameba, causándole la muerte a las pocas horas. Tal cual un filme de terror…

Los virus gigantes son bastante comunes y en la actualidad se han identificado siete familias. Uno de ellos es el Megavirus chilensis, uno de los más grandes encontrados hasta ahora (casi del tamaño de una pequeña bacteria) y descubierto en las costas de Chile. En el caso del "Mollivirus sibericum" también es uno de los más grandes, con un tamaño de 0,6 micrones de longitud.

Estos antiguos especímenes no son sólo más grandes, sino más más complejos genéticamente. Por ejemplo, "Mollivirus sibericum" posee más de 500 genes, mientras que "Pandoravirus", descubierta en 2003, cuenta con 2.500. El virus de la influenza por el contrario, posee ocho genes. Si regresamos al Pandoravirus es un género de virus gigante que infecta amebas. Tiene un genoma mucho más grandes que los de cualquier otro tipo conocido de virus. Como los otros virus gigantes Mimivirus y Megavirus. El genoma de Pandoravirus, contiene 1,9 hasta 2,5 megabases de ADN, es dos veces tan grande como el de Megavirus, y difiere en gran medida de los otros virus grandes en apariencia y en la estructura del genoma.

Los Pandoravirus tienen un tamaño que se aproxima a 1 micra, tiene una forma parecida a la de una burbuja y se asemeja a algunos tipos de bacterias. El genoma de la variante más grande, Pandoravirus salinus puede contener 2.556 supuestas secuencias codificantes de proteínas, de las cuales sólo el 6% tenía relaciones reconocibles con genes de otros organismos conocidos. Esa disimilitud de los genes restantes llevaron a los investigadores a especular que este virus puede representar una rama desconocida del árbol de la vida.

Ahora, con el descubrimiento de un gradiente eléctrico, este grupo de científicos sospecha que los pandoravirus podrían también ser capaces de producir su propia energía. "La producción de energía está asociada con el mundo vivocelular, pero ciertamente no con virus que, por definición, no se consideran seres vivos, ya que parasitan a un organismo y explotan su metabolismo energético para poder replicarse", dice La Scola, aunque el estudio sobre la producción energética de los pandoravirus es preliminar y aún no ha sido revisado por pares.

Podemos repasar los hallazgos sobre estos llamados virus gigantes: Los Mimivirus, un virus de ADN grande, con un tamaño del genoma de alrededor de 1,1 megabases, había sido descubierto en 1992, pero no se reconoce como un virus hasta el año 2003. Megavirus, descubierto en el agua de mar de la costa de Chile en el año 2011, tiene un tamaño de genoma de aproximadamente 1,2 megabases.

Finalmente recordemos que el descubrimiento de pandoravirus, se debió a un equipo de científicos franceses liderados por Chantal Abergel y su marido Jean-Michel Claverie; uno de ellos, el denominado Pandoravirus salinus, fue encontrado en una capa sedimentaria del humedal de Tunquén, en la desembocadura del estero Casablanca, en Chile​ se anunció en un informe publicado en la revista Science en julio de 2013.

Regresando al comienzo de este asunto, el Nucleocytoviricota es un filo al que pertenece actualmente 13 familias de virus ADN. Son también conocidos como virus nucleocitoplasmáticos de ADN de gran tamaño, o llamados virus gigantes, VNCAGT o NCLDV por sus siglas en inglés. Finalmente y quizás por suerte, los virus de este filo infectan principalmente a protistas e invertebrados, y son muy pocos los que infectan a los vertebrados, entre ellos el ser humano, como sucede con el virus de la viruela.

Maracaibo, lunes 20 de mayo del año 2024

 

 

domingo, 19 de mayo de 2024

De la nouvelle y Cortázar


José Cardona López, es un escritor colombiano que en la actualidad es “Regents Professor” en la Universidad A&M Internacional en Texas, EUA donde enseña Literatura Hispanoamericana y escritura creativa. En su libro Teoría y práctica de la nouvelle [Theory and practice of the nouvelle] (2003) explica los criterios teóricos y prácticos sobre “la nouvelle” un género literario que ha venido siendo utilizada por escritores, críticos y académicos durante la última década del siglo XX.

Cardona López es co-editor de Teoría de la novela corta: deslindes y reflexiones, VOL. V. de la serie Una selva tan infinita [Short novel theory: boundaries and reflections, vol. v, series such an infinite jungle], (2022). Cardona López ha publicado como libro, la historia corta “La puerta del espejo” (1983), la novela Sueños para una siesta (1986) y las nouvelles Mercedes (2014) y La vieja Inés (Todo sobre el caso Torres Villaquirán) (2022). Su colección de historias cortas Todo es adrede (1993-2009) ha sido incluido en varias antologías sobre historias cortas en Canadá, Colombia, España, Perú y los Estados Unidos.

Según el escritor y crítico colombiano José Cardona López, la nouvelle -es un híbrido o un punto intermedio entre cuento y novela- que ha sido poco estudiado. En 1958, se publicaron dos impactantes nouvelles: “El coronel no tiene quien le escriba” de Gabriel García Márquez y “El Perseguidor” de Julio Cortázar. Seria después de la publicación de los dos textos mencionados, cuando Carlos Fuentes publicaría “Aura” en 1962 y años después Mario Vargas Llosa publicó “Los cachorros” en 1967. El crítico colombiano Cardona López ha señalado como “el expediente de clasificación presenta las nouvelles de una manera simple como “novelas cortas” o “relatos largos”.

Cortázar definía la nouvelle como una narración a medio camino entre la novela y el cuento. Ya sabemos que denominamos novela sencillamente a todo relato con extensión superior al cuento, y a falta de palabras como nouvelle, lo que es como le dicen los anglosajones a la novela corta (short novel). Quizás los mejores ejemplos de nouvelle los encontremos en la literatura sudamericana, con Onetti, Vargas Llosa, Cortázar y Bioy Casares...

Charlie Parker fue un personaje extraordinario en el mundo del jazz, una verdadera leyenda aún vigente en el ámbito musical norteamericano. “El perseguidor” de Julio Cortázar, es una narración colmada de alucinaciones psicodélicas e improvisaciones musicales sobre Charlie Parker, el saxofonista de Kansas, verdadera leyenda eterna del jazz y del bebop. “El perseguidor” fue escrita por Cortázar, tres años después del fallecimiento de Parker como un homenaje póstumo al compositor de “Now´s the time”, su última obra que refleja la obsesión del músico con el tiempo…

“El perseguidor” en realidad, se trata de una recreación ficticia de la vida de Charlie Parker, pero también es un excelente ejemplo de nouvelle dentro de las letras hispanoamericanas.

“La nouevelle necesita un conflicto en mitad de camino que organice toda la obra. Por estas razones, la nouevelle es el más estricto y más demandante de los géneros en prosa” y “El perseguidor” es una historia que está narrada en primera persona por un melómano, crítico y teórico del jazz contemporáneo creando una historia que irónicamente culminará con la muerte del saxofonista, al final de la narración, hecho que se da en el momento de mayor clímax, cuando los protagonistas ejecutan una correría nocturna por el barrio árabe de Paris, y será el propio Parker quien desacredita su biografía escrita, comparándola con la mierda que flota en el Sena.

Cabría preguntarse… ¿Por qué Cortázar decide recrear la vida de Charlie Parker en su nouvelle? La respuesta radica sin duda en el personaje. El saxofonista de Kansas es peculiar y de dotes extraordinarias. Cortázar diría sobre él: “Yo no lo conocí personalmente, pero me tocó vivir en el momento en que Charlie Parker renovó completamente la estética del jazz se dieron cuenta de que allí había un genio de la música”.

La música se transforma para Charlie Parker en un paraíso especie de manantial de vida, que lo aleja mental y temporalmente de los vicios que lo están consumiendo, en una vida de excesos, promiscuidad y drogas que, a Charlie Parker, lo llevaron a parecer un hombre de 65 años, según el informe de medicina legal cuando le practicaron la autopsia, aunque en realidad sólo tenía 34 años. Charlie Parker representa junto con Bud Powell, Dizzy Gillespie y otros, a uno de los iniciadores del bebop. Su estilo de tocar el saxo rompería con el del swing y se basaba en la improvisación sobre la melodía original modificando los acordes, y creando así nuevas variaciones sobre la estructura de los temas.

Johnny Carter en la nouvelle, es “un perseguidor” ya que busca una realidad que va más allá del tiempo real, una suprarrealidad en la que esperaba encontrar el sentido de su existencia. Sin embargo, es incapaz de aprehenderla intelectualmente, por lo que se sirve de su música: cada vez que toca el saxo representa un nuevo intento de penetrar el nivel mítico de la realidad. “El perseguidor” termina resultando un gran ejemplo y en la nouvelle, el protagonista, un tal Johnny Carter, personaje excepcional, enigmático, muestra una historia trágica que ha sido llevada al cine en un par de oportunidades.

“El perseguidor” está escrito en tiempo presente y el narrador es Bruno, el otro protagonista de la nouvelle de Cortázar. Bruno es el crítico de jazz, quien escribe la biografía del músico y es su fiel compañero, protege a Johnny ayudándolo económicamente, consiguiendo contratos y organizando conciertos. Johnny y Bruno son muy diferentes: el primero improvisa, lleva una vida desordenada de drogas y de alcohol y el segundo es metódico, tiene familia y un buen empleo y representa la racionalidad, y la estabilidad. El biógrafo, intuye la originalidad de las revelaciones de Carter, pero se limita a vivir el breve deslumbramiento del momento y solo los une la pasión por la música.
Osías Wilenski (1933-2021) fue pianista, compositor y director de cine argentino y falleció en enero de 2021 en Barcelona, España a los ochenta y siete años. En 1965 dirigió un filme en blanco y negro: El perseguidor sobre guion de Ulyses Petit de Murat según la nouvelle homónima de Julio Cortázar. El filme argentino se estrenó el 10 de marzo de 1965 y la película fue secuestrada por un juez de menores y repuesta varios meses después.


El filme Bird (1988) de Clint Eastwood, es, junto al relato de Cortázar “El perseguidor”, el mayor homenaje que el arte cinematográfico le ha ofrecido a la figura de Charlie Parker con un maravilloso y complejo montaje a base de continuos flashbacks y saltos en el tiempo y con unos diálogos que, en boca de los actores, ponen la piel de gallina; la película se transforma en “una lección de cine” con una magnífica interpretación de Forest Whitaker y Diane Verona.

Maracaibo domingo 19 de mayo del año 2024

sábado, 18 de mayo de 2024

Regresar en mayo


Hace 4 años el 6 de mayo del 2020, publiqué en este blog lapesteloca un artículo que hoy me dieron ganas de (ojo: no es que “me dio la gana”, mejor digamos - que quise -) volver a presentarlo para mis asiduos lectores. Me perdonarán, pero ando con la excusa de que de la re-lectura siempre se pueden sacar interesantes conclusiones. El título era raro, sin ninguna duda: “Suetonio por Sergio Ramírez”, de manera que sin más preámbulos aquí va, y le cambiaré el título por una vuelta, o un “regreso en el mes de mayo”, y es que estamos todavía en mayo, pero del 2024.

Tengo la suerte de sentir un particular regusto por la Historia Universal a la que accedí desde el 5to grado de primaria en la voz del padre José María Joaristi, un maestro, quien también era el director del Orfeón del Colegio Gonzaga y hermano, de quien fue durante varios años Rector del Colegio. Todavía recuerdo muchos de sus “cuentos” con los que sazonaba la Historia Universal y nos reíamos con él cuando nos presentó a “Pepe botellas” el Bonaparte español, o a Ptolomeo en Egipto que nos sonaba a “te lo meo” (si te descuidáis…). El ejemplo es uno y es simple, pero serían muchos.

Frente a mi cama estuvo en mi infancia y juventud la Historia Universal en 12 tomos de Espasa-Calpe… Así que quizás por eso y más, se me ocurrió ponerme a dibujar, ya en la década de los 70 una historieta en tinta china con centenares de imágenes (“La historia del Mundo en la Edad Media”), y si a alguien quiero culpar por mi desbordado “entusiasmo medieval”, es quizás, a mí maestro…

Con la misma emoción que leyera en 2019 las historias de Ken Follet sobre las catedrales medievales (https://bit.ly/2Xx7QGo), disfrutábamos del cine sobre temas de historia, desde “Los diez mandamientos” a “La espada en la piedra” o “Invahoe”, mientras siempre leyendo, sobre las Cruzadas y la historia de los caballeros templarios, quise sentir como mía aquella época. Tuve la suerte de ir a Carcassone y poder percibir allí, más de cerca, la tragedia de los cátaros.

Pero, mejor regresemos al 5to grado, cuando y donde recuerdo que nos aprendimos sin mnemotécnicas los triunviratos romanos, y el listado de todos los Césares, pues teníamos “debates”, y había que ganar; así desde Julio, antes y después de que Cesar se decidiese a cruzar el Rubicón, con los idus de Marzo e incluidas aquellas puñaladas ante la estatua de Pompeyo “todo el tiempo empapada de su sangre”, hasta sumarle el cine que acicatearía los numerosos personajes del Imperio Romano (el Nerón-Ustinov fue inolvidable) y todas aquellas novedades las trataba de rematar releyendo las “Vidas paralelas” de Plutarco, donde podía profundizar en los detalles.

Regreso al título de esta conversa que se refiere (me refería en el original del 2020) a cuanto y como había disfrutado releyendo un artículo de Sergio Ramírez (del 27/05/2020) donde hablaba sobre Suetonio, a propósito de “los oscuros pasillos de la historia”. He sentido, la necesidad de recordar a Cupertino Nava, quien fuera mi colega, un patólogo ya fallecido, muy estudioso, mi amigo y discípulo, cuando se preparaba en el postgrado de Anatomía Patológica de la UCV y quien al terminar su curso me regaló un par de libros de historia que siempre aprecié mucho. Uno de ellos era “La vida de los 12 césares” de Suetonio.

Todavía hay situaciones que me obligan a pensar en que se repite lo de “la expedición de Mardonio”, - e incluyo un link reciente para ser más explícito (https://tinyurl.com/4kjmfhja)- o se puede creer que hay acciones de políticos que reviven “las delicias de Capua”. Pero lejos estamos de los tiempos de Anibal y sus elefantes. Aunque sea ya historia, yo era tan solo un adolescente cuando supe del Imperio Romano y también cuando me aprendí el monólogo de Shakespeare en boca de MarcoAntonio. La explicación tiene que ver con la importancia de la retórica. No me gustaban los exámenes orales y mi hermano mayor era “más callado que "el siruyo”; así que presumo que dada nuestra aparentemente “escasa facilidad de palabra”, papá nos había regalado un libro titulado “Cómo desarrollar la confianza en sí mismo e influir en las personas por hablar en público” (1956), del escritor estadounidense, Dale H.Carnegie (1888-1955). Allí como un ejercicio estaba el mencionado monólogo de Shakes…

Estaba hablando sobre Suetonio contado por Sergio Ramírez, pero, veo que ya me metí en este berenjenal, así que espero salir adelante… Les contaba sobre la traducción del libro de Carnegie que era “muy española”… Imagínense, yo oírme decir: “Barzonear y holgaros”, y tener que decirlo no en maracucho, -casi como para musitar “¡joder!”- definitivamente, era un reto… Me transformaba en Marco Antonio, al discursear, aunque sería muchos años más tarde cuando lo pude oír y ver en el cine, por la TV y no era exactamente como lo había aprendido, pero estaba repetido por Marlon Brando (https://bit.ly/2Y211vp).
Regreso al comienzo, del mero monologo shakesperiano, el cual en el libro, de Carnegie se iniciaba así: “Amigos romanos, compatriotas, prestadme un adarme de atención”… No había internet en aquellos días, pero si el diccionario y aunque a mí “adarme” solo me sonaba al apellido de un señor que ya era un famoso guitarrista zuliano, tuve que averiguar que ADARME significaba, lo que nosotros llamaríamos “una ñinguita”, es decir “la porción mínima de una cosa”… “Vengo a enterrar a César no a ensalzarle, el mal que en vida hacemos sobrevive, el bien, baja a la tumba con los huesos”… Como diría Brynner interpretando al Rey de Siam “ y etcétera, etcétera, etcétera”…

Sobre Nerón, dice Sergio Ramírez, que: “tenía la vanidad infantil de creerse un genio del bel canto y a nadie le estaba permitido abandonar el recinto cuando subía al escenario”, “los aterrorizados jueces no fueran a dejar de escogerlo ganador de los concursos de canto, y perseguía a sus competidores hasta arruinarlos”. El Nerón de “Quo Vadis” interpretado por Peter Ustinov, bien sea ofreciendo “una lágrima por Petronio, y otra por mí”, o cantando con una lira en sus manos… “Oh flama divina, Oh ardientes llamas” ante el incendio de Roma que le achacarían a los cristianos; todo aquello es patéticamente inolvidable.

Sergio Ramírez continuaría mencionando los detalles de cómo Suetonio, lograba convencer al lector a través del registro de lo más minucioso. “Fueron once puñales, ni uno más ni uno menos, los que se levantan contra Julio César”, y veintitrés las heridas recibidas... Mencionaría entre los emperadores a Adriano, y a psicópatas, como Calígula, quien “pasaba la noche deambulando con la mente encendida urdiendo crímenes” o quien “elevaría al consulado a su caballo” y me obligó a regresar a los Calígula del cine… Él de “El manto sagrado” interpretado por Jay Robinson, fue inolvidable, o el de “Calígula” un film pornográfico, en un rol creado por Kubrick para el actor de “La naranja mecánica”, aquel Malcolm McDowellen...

En fin, y para ponerle un punto final a esta perorata que me inspiró la lectura del brillante escritor nicaragüense Sergio Ramírez, recuerdo que a aprendí a leer a Sergio desde que Vilma Isabel me regaló su “Castigo divino”. Después seguí leyendo y re-leyendo a Sergio, con quien he tenido la suerte de conversar en varias oportunidades (desde el año 1989 cuando viajamos en AVENSA a su patria Nicaragua con ocho patólogos para ofrecer un curso durante la semana santa, en tiempos de “la guerra de los contra” cuando Sergio era ya el vicepresidente de su país), hasta en varias ocasiones, cuando invitado como patólogo a Nicaragua, me he entrevistado con este sencillo escritor quien es Premio Cervantes, cuya lectura hace unos días, con su artículo sobre Suetonio, me llevó a darles esta revolcada histórica.

En fin: ¡Gracias por leerme! Ahora debe añadir con certeza, y por re - leerme.

Maracaibo, originalmente publicado un sábado 6 de mayo, del 2020, todavía y lamentablemente estábamos por muchos meses, pandémicos en plena terrible pandemia de Covid 19… 
Hoy el sábado 18 de mayo del año 2024 y siempre desde Maracaibo misma, sin pandemia, pero todavía bajo el régimen chavista y algunos henchidos de ilusionadas esperanzas de cambiar en un par de meses… Solo Dios lo decidirá.

viernes, 17 de mayo de 2024

Michael Caine


Michael Caine (1933)​ (nacido en Londres como Maurice Joseph Micklewhite Jr.) es un muy conocido actor británico ya retirado, quien era reconocido por su particular acento inglés del East End. Caine quien ya ha cumplido 90 años, es considerado una leyenda en la industria cinematográfica británica. Ha actuado en más de 150 filmes.

Michael Caine logró el reconocimiento del público en los sesenta del pasado siglo XX con las cintas inglesas Zulu de 1964, Archivo confidencial de 1965, y Alfie de 1966, por la cual aspiró al Óscar, The Italian Job de 1969 y La batalla de Inglaterra de 1969.

Michael Caine tuvo un éxito mayor durante los ochenta con películas que fueron éxito, tanto en taquilla como en crítica con: Educando a Rita de 1983, por la que consiguió el BAFTA y un Globo de Oro, y con Hannah y sus hermanas de 1986, por la que consiguió el Óscar.

Entre sus películas más importantes durante los setenta se encuentran: Asesino implacable de 1971, El último valle de 1972, La huella, la cual le dio su segunda candidatura al Óscar, El hombre que pudo reinar de 1975 y Un puente lejano de 1977.

En 1992, recibió un guion de película y una propuesta de papel y por primera vez en su carrera, el rol que le ofrecían no era el del héroe, sino el de su padre... Lo que para él fue un shock y lo tomó muy mal al considerar que su carrera había terminado.
Tenía 60 años en ese momento y Caine entendió que ya no le ofrecerían ser un protagonista en el cine. Decidiría darle la espalda al cine, y se retiró para mudarse a Miami, abrir un restaurante en South Beach, que tuvo éxito inmediato. El clima de Florida era maravilloso, el ocio también, era pues una nueva vida para la estrella, sin complicaciones, con su cuota de simples satisfacciones.

El retiro del actor finalmente lo llevaría a reflexionar y unos años más tarde, a través de Jack Nicholson, quien fue a verlo en Miami para conversar con él. Nicholson le ofrecería un papel y lo invitaría diciéndole que, si bien sus días de “estrella” podían haber terminado, ¡sus días como actor no!

Michael Caine aceptaría el papel que le ofreció Nicholson (en Blood & Wine) y su carrera tendría un segundo aire. "Jack me volvió a poner en la silla de montar", escribió el actor en su autobiografía Blowing the bloody Doors off. “¡Me retiré hace más de 20 años y desde entonces he actuado en más de 40 películas! Puede que ya no sea yo quien se queda con la chica, pero me quedo con los papeles!".

A finales de los noventa, su carrera resurgió nuevamente con Little Voice de 1998, que le dio el Globo de Oro nuevamente, y con The Cider House Rules de 1999, la cual le premió con un segundo Óscar. En 1997 había encarnado al expresidente de Sudáfrica, Frederik de Klerk, que sacó a Nelson Mandela de la cárcel en la película Mandela and the Klerk.
Caine ha protagonizado películas de renombre internacional: en 2002 encarnó a Nigel Powers en Austin Powers in Goldmember y a Alfred Pennyworth en la trilogía de The Dark Knight del director Christopher Nolan. Este último también lo dirigió en El gran truco de 2006, El origen de 2010, Interstellar de 2014, y Tenet de 2020. También destacan su participación secundaria en Children of Men de 2006 y en Cars 2 de 2011.

Michael Caine con Laurence Olivier, Paul Newman, DenzelWashington y Jack Nicholson, es el único actor entre ellos que ha aspirado al Óscar en cinco décadas diferentes. Sus películas han recaudado cerca de $8000 millones de dólares a través de los años, convirtiéndolo en el undécimo actor de mayor recaudación de la historia.

En el año 2000, la Corte Real británica le nombró caballero, lo que le convirtió en Sir Maurice Micklewhite. Él escogió recibir su caballería bajo su verdadero nombre como un signo de respeto por su padre, que se llama de la misma manera. Fue nombrado Caballero por la reina Isabel II en el 2000 por su contribución a las artes interpretativas.

A sus 89 años, había aceptado volver a la actuación interpretando sólidamente el rol del sacerdote Lord Boresh en la película checa Medieval en 2022 junto a Ben Foster, Sophie Lowe y Til Schweiger, entre otros reconocidos actores. El 12 de octubre de 2023​ anunció su retiro actoral forzoso y definitivo por aspectos de salud derivados de su avanzada edad. Caine, recién el pasado marzo ha cumplido sus 90 años.

Maracaibo, viernes 17 de mayo del año 2024

jueves, 16 de mayo de 2024

El permafrost


Se llama permafrost a todo terreno que haya permanecido congelado durante al menos dos años y está conformado por tierra, rocas y sedimentos amalgamados en un todo por el hielo cuya profundidad puede medir hasta cientos de metros recubiertos por una capa de tierra que va hasta la superficie y que en verano se descongela, aunque a veces el permafrost se encuentra también a la intemperie.

El Instituto de Investigaciones Geológicas de Estados Unidos afirma que en la zona ártica existen unas reservas de 20.000- 46.000 millones de petróleo y de 36-83 billones de m3 de gas, lo que representa una enorme riqueza que se completa con yacimientos de manganeso, plomo, oro y diamantes; además de estos y otros recursos que podrían explotarse al penetrar las capas de hielo del llamado “permafrost”.

Se cree que… “esas operaciones liberarán grandes cantidades de patógenos que aún prosperan allí. Los mineros entrarán y respirarán los virus que pueden ser más viejos que Matusalén pero cuyos efectos podrían ser calamitosos”

La mayoría del permafrost actual se formó durante y a partir de la Edad de Hielo y, debido a su antigüedad, ha ido acumulando grandes cantidades de metano y carbono. Han explicado en detalle, que el problema más cercano en el tiempo es la desaparición del hielo marino del Ártico. Lo que se traduce en un aumento del transporte marítimo en Siberia y en la planificación de grandes operaciones mineras que buscan extraer petróleo y minerales perforando enormes agujeros en las profundidades del permafrost.

«Vivimos en un mundo de microorganismos. Lo conocido es muy muy poco. Por lo tanto, de las perforaciones o de los estudios que del permafrost pueden salir muchísimas cosas” La frase es de José Luis Copa Patiño Profesor de microbiología en la Universidad de Alcalá, quien nos recordaría que…“En cuanto a las bacterias solo conocemos aproximadamente del 1% al 3% de ellas, el resto nunca las hemos estudiado, porque no crecen en los medios de cultivo. Y en el caso de los virus, el porcentaje estudiado sería incluso menor. Lo conocido es muy muy poco. Por lo tanto, de las perforaciones o de los estudios que del permafrost pueden salir muchísimas cosas”,

Es interesante considerar el hecho de que podrían encontrarse virus capaces de realizar la fagoterapia, es decir que fueran capaces de destruir a bacterias resistentes a los antibióticos, aunque en 2011 los científicos que consiguieron extraer ADN de bacterias de hace 30.000 años que estaban enterradas en el hielo, ellas también eran resistentes a los antibióticos.

Patiño también ha señalado que otro factor a tener en cuenta es la temperatura del suelo. Cuando esos microorganismos se liberen, habra moléculas como el metano o el CO2 que lo harán con ellos, lo cual aumentaría aún más la temperatura de la región. En la turba que hay en el permafrost está almacenado el 40% de los depósitos de carbono del planeta y su derretimiento sería como quemar varias veces todos los bosques del mundo. El profesor Paul Glover, de la Universidad de Leeds, indica que la desaparición del permafrost en el Ártico liberaría el gas radón, un gas radiactivo que provoca una de cada diez muertes de cáncer de pulmón.

Oriol Grau, quien es un investigador postdoctoral Marie Curie de la Universidad de Amberes (Bélgica) aclaró que el permafrost es el suelo que está permanentemente congelado y que sobre él hay una parte superficial, denominada activa, que durante la estación cálida se puede derretir, pero por debajo, el permafrost quedaba siempre intacto. Esta capa helada “se encuentra en zonas árticas y subárticas o de mucha altitud y cubre una quinta parte del hemisferio norte”.

Miguel Ángel de Pablo, geólogo y profesor de ciencias ambientales de la Universidad de Alcalá, ha explicado que el espesor del permafrost puede llegar a centenares de metros y la capa activa tiene entre unos pocos centímetros y un par de metros. “Pero ahora estamos viendo colapsos del terreno”. Esto significa que el permafrost está cambiando y está afectando a su entorno. De Pablo recuerda que hace ya unos años, una niña y su padre enfermaron de ántrax por tocar los restos de un reno cuando este surgió al descongelarse la capa de permafrost en el que estaba. Y también se infectaron más de 2.000 renos. Eso pone de manifiesto, para el experto, que podría haber bacterias o virus para los que los ecosistemas actuales y nuestros sistemas no estén adaptados.

El grupo del biólogo evolutivo Jean-Michel Claverie de la Universidad de Aix-Marseille, en Francia., en 2014, consiguió aislar virus en Siberia que aún podían infectar organismos unicelulares. Una muestra incluso tenía 48.500 años. Estudios posteriores identificaron siete sitios diferentes en Siberia en los que podían encontrarse lo que llaman “virus zombie” o “virus Matusalén” que aún podían atacar a células cultivadas y podrían existir otros que podrían infectar al ser humano. El genetista ha informado a la publicación británica que adicionalmente “Hemos identificado rastros genómicos de poxvirus y herpesvirus, que son patógenos humanos bien conocidos

El grupo de Claverie, que ya en 2014, ya consiguió aislar virus en Siberia informaría que el punto crucial del permafrost es que es frío, oscuro y carece de oxígeno, lo cual es perfecto para preservar material biológico, y es más, se podría poner un yogur en permafrost y aún podría ser comestible 50.000 años después. No obstante, todo esto de lo que hablamos no es un temor gratuito, pues en 1918, en cadáveres enterrados en fosas comunes de Alaska se descubrieron fragmentos de ARN del virus de la gripe española. Y los científicos creen que la viruela y la peste bubónica también pueden estar enterradas en Siberia.

Si resumimos la historia de los virus del permafrost, veremos que en 2014 un equipo de científicos de Francia y Rusia encontró en el permafrost de Siberia un nuevo virus que había permanecido en el hielo durante 30.000 años. El Pithovirus sibericum es el mayor virus conocido y un pariente suyo, el Pithovirus massiliensis. Ambos infectan solo a amebas, organismos unicelulares, y son inofensivos para el ser humano. Este es también el caso del Mollivirus sibericum, hallado también en el permafrost en 2015, con otros 13 nuevos virus publicados en 2023. El más antiguo, Pandoravirus yedoma, tiene una edad de 48.500 años. Se han aislado infinidad de bacterias del permafrost, incluso resistentes a antibióticos y brotes de ántrax en Siberia que han afectado a poblaciones de renos y a comunidades humanas, se han asociado a la posible reactivación del Bacillus anthracis en el permafrost fundido.

Asimismo, en un estudio de 2011 Boris Revich y Marina Podolnaya afirmaban que, por el derretimiento del permafrost, infecciones mortales de los siglos XVIII y XIX pueden volver. Y señalaban que las zonas cerca de los cementerios, donde fueron enterradas las víctimas de estas enfermedades, pueden ser los focos. Este estado de alerta no solo se extiende a las zonas con hielo, dado que, en 2017, científicos de la NASA ya encontraron microbios de 10.000 y 50.000 años de antigüedad en cristales en una mina mexicana. Patiño también destaca que los virus que pueden aflorar de la deforestación de selvas. Virus que ha estado dentro de determinados animales en lo profundo de la selva y que pueden entrar en contacto con el ser humano. «Vivimos en un mundo muy globalizado y cualquier cosa nos afecta a todos», afirma el profesor de microbiología.

Los científicos han comenzado a desplegar una red de vigilancia del Ártico para la detección de casos de personas infectadas por microorganismos antiguos. Que a su vez servirían para contener la expansión del brote. Para ello se han centrado en las regiones del sur. Por el contrario, el biólogo evolutivo Jean-Michel Claverie señala que se ha desatendido la posibilidad de que un brote pudiera surgir en el extremo norte y viajar al sur. «Creo que eso es un descuido. Hay virus ahí arriba que tienen el potencial de infectar a los humanos y provocar un nuevo brote de enfermedad».

Existe una advertencia constante de los científicos por un problema latente y verdadero, ellos sobre todo, inciden en el grave precio que se corre de no estar preparados.

Maracaibo, jueves 16 de mayo, del año 2024

miércoles, 15 de mayo de 2024

Lisosomas y la autofagia


En la década de 1960, el doctor Christian de Duve en 1974 ganaría el Premio Nobel por haber descubierto la existencia de los lisosomas. Se supo así que las células tienen una maquinaria por la cual pueden degradar sus componentes. El lisosoma dentro de la célula y sirve para descomponer y reciclar partes dañada de la célula. Desde entonces, de Duve acuñó también el término autofagia.

En el interior de las células hay unas vesículas que detectan la parte que quieren degradar, la envuelven, la transportan, la fusionan y la meten en el lisosoma, en donde se reciclan esos restos celulares. Este proceso es la autofagia. Inicialmente no se entendía cómo el lisosoma degradaba estos componentes. Sin embargo, varios años después, al estudiar en la levadura cómo se lleva a cabo el proceso de autofagia, investigadores japoneses encontraron, a nivel molecular, los genes necesarios para que esto ocurra.
A partir de estos descubrimientos hoy se sabe cuáles genes se necesitan para que se formen estas vesículas, llamadas autofagosomas, que son necesarias para que se detecte y reconozca la parte de las células que se deben de comer, y qué necesitan para llevarlo al lisosoma y que dentro de éste se degraden. Yoshinori Ohsumi recibió en 1966 el Premio Nobel por el descubrimiento detallado del proceso de la autofagia.

Asimismo, se sabe que la autofagia se induce cuando le faltan nutrientes a la célula. Cuando esto ocurre activa un mecanismo que consiste en elegir proteínas que no son muy importantes, las degrada y reúsa. Esto le permite a la célula aguantar más tiempo mientras le vuelvan a llegar nutrientes.

“La autofagia degrada los diferentes componentes para generar los elementos de los que estamos hechos, pero si ésta no sirve interfiere con todo el metabolismo: puede fallar la cantidad de glucosa que la célula puede utilizar o la cantidad de ATP que ésta genera o la síntesis de proteínas”. También, si falla la autofagia se pierde la función de eliminar las partes de las células que están dañadas. Esto lleva a que se acumulen las moléculas dañadas dentro de las células y haya un mal funcionamiento de éstas.

La doctora Susana Castro Obregón, quien cursó su doctorado en Biomédica Básica, explica que gracias al descubrimiento de los genes que participan en la autofagia también se ha conocido que existen mutaciones en éstos que impiden que se regeneren y reparen las células.

En enfermedades como Alzheimer y Parkinson se ha visto al microscopio que algunas vesículas que deben promover el buen funcionamiento de la autofagia están acumuladas, lo que interrumpe el proceso de regeneración. “como que se indigestan las neuronas, se queda a la mitad el proceso”. En este sentido, estas fallas pueden generar enfermedades neurodegenerativas.

Un mal funcionamiento de la autofagia en personas jóvenes está asociado a fallas en el sistema inmune. Asimismo, en enfermedades como el cáncer, la autofagia tiene un doble papel. Cuando está empezándose a formar un tumor, las células que están en medio de él no reciben nutrientes y, al no haber una regeneración celular, se evita que se desarrolle el tumor.

También una ausencia de autofagia puede provocar que las células sean más sensibles a la quimioterapia y el tumor se elimine, pero en otras ocasiones la autofagia ayuda a que la quimioterapia mate a las células tumorales. “Parece que depende del tipo de tumor si la autofagia ayuda o perjudica al tratamiento”, destaca la investigadora.
Uno de los procesos que activa la autofagia es el del “ayuno intermitente”, el cual se considera un posible método para la pérdida de peso e incluso para retrasar el envejecimiento. Sin embargo, la doctora Castro aclara que no se debe hacer sin seguimiento médico, porque si personas con diabetes o síndrome metabólico ayunan se pueden enfermar más.

Esto ocurre porque al ser uno de los inductores más importantes de la autofagia la ausencia de nutrientes, entonces, si una persona ayuna, éstos no llegan a la célula y activará la autofagia. Sin embargo, dijo la universitaria, los beneficios de esto deben medirse según el tipo de población, el género y la edad, además, de que es necesario que todo tratamiento para perder peso sea llevado de la mano con un especialista. La Dra Castro Obregon señala que en particular en la población mexicana, en donde muchas personas con síndrome metabólico, diabetes o prediabetes, no es recomendable hacer ayuno, pues resulta negativo que una persona con estas enfermedades deje de comer mucho tiempo.

“Jugar con la ingesta, hacerse pasar el ayuno, puede ser en detrimento para las personas que ya tienen problemas metabólicos, que es la mayoría de la gente y desde niños en México. No es recomendable que uno diga ‘yo solita, me voy a poner a ayunar’; hay que hacerlo, pero con tratamiento médico, porque como la autofagia es una integradora del metabolismo, entonces, el cuerpo mismo lo hace, o sea, si tú estás sana es que está funcionando bien, no necesitas retarla”.

La mejor manera y mucho más saludable y segura de inducir la autofagia, hasta en las neuronas, es el ejercicio aeróbico. También cuando falla la autofagia, esto hace que las neuronas se vuelvan senescentes y que empiecen un proceso de envejecimiento. La investigadora explica que el tubo neural es fundamental para la formación del sistema nervioso, tanto del cerebro como de la médula espinal, y han visto que en ratones que no pueden llevar a cabo la autofagia no se forma ese tubo, por lo que están estudiando por qué la autofagia es necesaria para su formación.

Entender las bases moleculares de la regulación de la autofagia y su influencia en el desarrollo y envejecimiento del sistema nervioso, es el propósito de los estudios llevados adelante por la Dra Susana Castro Obregon (scastro@ifc.unam.mx) en México.  En su laboratorio, combinan estudios en rata o ratón con modelos celulares de humano, ratón o ratopín (rata topo lampiña) para estudiar la estabilidad del genoma y la senescencia, así como cultivos de embriones de ratón para estudiar el desarrollo de la médula espinal y el cerrado del tubo neural.

La autofagia es un proceso en el cual las células se comen a sí mismas cuando han cumplido su función en el organismo, nos lo explica la investigadora del Instituto de Fisiología Celular. Mantener el mecanismo de la autofagia para que sea eficiente es importante para detener el deterioro cerebral en la vejez y evitar diversas enfermedades neurodegenerativas.

Nuestro laboratorio está muy interesado en entender como los lisosomas y la autofagia participan en los procesos de envejecimiento fisiológico. Hemos demostrado que en la retina envejecida existe una disminución de la capacidad de las células de inducir autofagia y que esto correlaciona con una pérdida de la visión nocturna y muerte de las células sensibles a la luz, los fotorreceptores. Hemos demostrado que este fenotipo es muy similar al que se observa en la retina de animales deficientes de autofagia y así mismo se observa durante el envejecimiento de la retina en humanos.

Por otro lado, nuestros estudios demuestran que los animales deficientes en autofagia tienen un fenotipo de envejecimiento acelerado y que por ello son también más susceptibles a las enfermedades asociadas a la edad, como el glaucoma. Nuestra investigación se centra en entender cuáles son las alteraciones tanto a nivel celular como de tejido que aceleran esta susceptibilidad con la idea de poder buscar nuevas dianas terapéuticas que se puedan utilizar para estas y otras enfermedades asociadas a la edad.

Maracaibo, miércoles 15 de mayo del año 2024