lunes, 29 de julio de 2019

Berta Singerman



Berta Singerman

La diva de la poesía romántica entre 1920 y 1960, conocida con el sobrenombre de "la lira viviente", se llamó Berta Singerman. Ella había nacido un 9 de setiembre de 1901 en Mozir, un pueblo de la rusa zarista. Su padre era un revolucionario y debió huir camino a Buenos Aires, antes que lo atraparan por lo que a los 5 años con su familia, Berta viviría en la República Argentina, donde conviviría con muchos rusos judíos exilados.

Desde muy pequeña, Berta hacía obras de teatro que ella dirigía, con sus hermanos y vecinos. A los 8 años tuvo su primer papel, haciendo de huérfana en una obra de teatro. Ya a los 10 años integró un elenco que dirigía el actor judío norteamericano Moris Moskovich. La familia era pobre pero Berta consiguió becas de estudio por su afición a la Literatura y la Historia y en particular por su capacidad para recitar. Entró becada a la Escuela del Concejo de Mujeres y allí logró sostenerse y ayudar a su familia, dando clases de declamación a otras niñas. A los 15 años se hace novia del que fuera luego su marido, Rubén Enrique Stolek, un intelectual y gran lector.
La riqueza cromática de su voz, su sentido del sonido, el ritmo y el gesto la impulsaron a la declamación profesional. El primer gran éxito de Berta Singrman lo tuvo en 1918, con solo diecisiete años, en su primera salida de la Argentina a Montevideo. Allí actuó en el Teatro Albeñiz. Serían seis funciones, cada día con más y más público hasta obtener lleno completo. En Montevideo conoció a la poeta Juana de Ibarbourou, de la cual adoptó el poema El dulce milagroy al poeta Carlos Sabat Ercasty de quien tomó su poema “Alegría del Mar”. A los 18 años contrajo matrimonio con el empresario Rubén Stolek

En 1920 Berta debutó en el film mudo La vendedora de Harrods, de Francisco Defilippis Novoa. Posteriormente en 1942 filmaría Ashes to the Wind y Nada más que una mujer en 1934.  En 1932 fundó y dirigió la compañía del Teatro de Cámara y en la década de 1940 tuvo su propia compañía, con la que puso en escena obras clásicas como La dama del mar, de Henrik Ibsen. Berta logró repetir en Buenos Aires la hazaña de Montevideo al lograr llenar el teatro en las noches subsiguientes, cuando la prensa comenzaba a elogiar sus presentaciones.  

De Chile, Berta y Enrique siguieron a Lima y de allí a México. En México estaba la poeta chilena, premio nobel, Gabriela Mistral, con quien hizo amistad. Berta estuvo en casi todos los países de América Latina en su larga carrera. Cosechó éxitos incluso en el Brasil donde en su primera presentación en Río de Janeiro, a teatro lleno, no recitó un solo poema en portugués. Fue la primera mujer argentina en aparecer de solista en el Teatro Colón en 1937. Recibiría la “Orden de San Carlos” del gobierno colombiano y la “Orden Rubén Darío” del gobierno de Nicaragüa, y la “Orden Cristobal Colón” de la República Dominicana.

“Le devolví la poesía al pueblo. Saqué la poesía de los libros a los que solo accedían minorías selectas”, dijo Berta. Popularizó la mayoría de los poemas que recitó: me quieres blanca" de Alfonsina Storni, El Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías, de FedericoGarcía Lorca, la "Canción de la vida profunda", de Porfirio Barba Jacob, Esa Negra Fulô, de Jorge deLima “Cuento" de José Batres Montufar, "Encuentro con Hiroshima" de Eugen Jebeleanu, “La Marcha triunfal” de Rubén Darío, y Soledad de María Enriqueta Camarillo. En 1945 recibió el Premio Municipal a la Mejor Actriz y la Casa de Cultura Americana de México la galardonó con el Premio América. Fue nombrada Ciudadana Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires. Su última representación teatral tuvo lugar en el Teatro Colón de Argentina. Tuvo una hija, Myriam y muchos nietos y bisnietos que alcanzó a gozar en su madurez. Enrique, su marido, murió en 1972 y ella, falleció a los 97 años, el 10 de diciembre de 1998.

Mississauga, Ontario, lunes 29 de julio, 2019

domingo, 28 de julio de 2019

Leer, escribir y pensar



Leer, escribir y pensar

Fechado en 10/22/2016, hoy, todavía en julio del  2019, me tropecé con un artículo en internet titulado así: “Es así de contundente: si no lees es difícil que puedas pensar bien. Me detuve a pensar en que, a pesar de que una de mis reiteradas afirmaciones ha sido “para escribir bien hay que leer bien”, se me antojó como exagerada la contundencia del título y quisiera compartir con mis lectores del blog, algunas de sus ideas y lo que sus lectores opinaron, aunque de esto hace ya varios años…

Los planteamientos son muy concretos y seducen: la lectura es una actividad superior a la escritura. La lectura es la materia prima de la escritura. Escribir, tiene más glamour,  pero grandes escritores nos dicen que la felicidad en realidad está en la lectura. Borges lo dijo: "Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído", y Juan José Arreola, afirmaría contundentemente: "Si no lees, no sabes escribir. Si no sabes escribir no sabes pensar".

El autor, quienquiera que fuese pues responde a un e-mail (@alepholo), continuaría señalando que: las personas toleran no ser buenos lectores, pero si se les dice que no saben pensar, esto lastima su orgullo, pero la lectura es una herramienta de desarrollo fundamental, y donde mejor se desenvuelve esta herramienta es en los libros. El encuentro con el lenguaje merece un espacio de concentración, un encuentro a fondo con la mente de un autor que puede haber muerto hace cientos de años pero que vive, al menos miméticamente, en el texto que se trasvasa a nuestra mente. Estas son verdades que yo he venido repitiendo por escrito desde hace años…

Para concluir y tras algunas interesantes consideraciones sobre las religiones y los textos, el autor finalizaría afirmando… De cualquier manera queda claro que la lectura como surtidor de las palabras que animan nuestra conciencia es un aspecto esencial de lo que es un ser humano que piensa el mundo. Finalmente, en un arranque poético citaría a Hölderlin: “Sin embargo, nos compete, bajo la tormenta de Dios, Oh poetas, erguidos y con la cabeza descubierta, Asir con nuestras propias manos el rayo de luz del Padre, Y pasar, envuelto en canción, ese regalo divino a la gente”.

Algunos lectores del artículo opinarían sobre el mismo de manera diferente y me pareció que podría ser interesante  escuchar sus ideas: ///más importante es saber seleccionar lo que se lee///  Saber seleccionar lo que se lee tiene su grado de dificultad, porque ¿Cómo saber seleccionar lo que es bueno de lo que es malo?   ///Hay un libro del crítico y estudioso literario Harold Bloom, que se titula "Que leer y por qué", es una buena guía para orientarse. /// "Si no lees, no sabes escribir. Si no sabes escribir no sabes pensar". La frase es bastante paradójica, porque para que las personas tuvieran que empezar a leer, alguien tuvo que empezar a escribir, de lo contrario cuando no había nada que leer, entonces nadie habría podido aprender a escribir o pensar. Se puede concluir que pensar y escribir son superiores a la lectura, porque sin éstos no existiría material para leer, o en otras palabras, sin pensamiento propio no existiría la lectura.  ¡Touché!... diría yo…

Finalmente, otro grupo de lectores rematarían sus comentarios así:  ///Obviamente no es literal. En la frase, cambia la palabra escribir por expresar. Espero te quede más claro./// Totalmente de acuerdo. "Si no lees no sabes escribir, Si no sabes escribir no sabes pensar". De acuerdo también en la primacía del pensamiento discursivo sobre las experiencias de conciencia inefables. Gracias por el bello escrito. ///  En desacuerdo, tal vez. La experiencia es todo. Y todo es imaginación. El lenguaje es apenas un tosco andamiaje virtual. A algunos, muy pobres, les basta, pero a fuerza de ignorar el real sabor del vino, la frescura de una brisa efímera, el ansia de húmedo sexo, la paz de quien muere con los ojos abiertos... Nada de eso está en estas letras. /// jajajaja no mames...

Mississauga, Ontario, el domingo 28 de julio, del 2019

sábado, 27 de julio de 2019

Canarios y saharauis


Canarios y saharauis

Cuando en el mes de noviembre del año 1975, el príncipe Juan Carlos I, se comprometió a defender los derechos del pueblo saharaui en El Aaium, el rey de Marruecos Hasan II, violando disposiciones del Tribunal Penal Internacional decretó “La marcha verde” hacia el Sahara Occidental y muy pronto a la expansión de Marruecos se le uniría Mauritania, de tal manera que al año siguiente, en 1976 Marruecos entró en guerra con Argelia, penetró en el Sahara y arrasó El Aaium, mientras Mauritania se apoderaba de Lagoira, y Argelia también invadiría también el Sahara Occidental ( https://bit.ly/2DwEqy5 ).

Hasan II bombardearía las ciudades saharauis usando Napalm y fósforo blanco, y la cruel represión obligó a la población saharaui a escapar hacia las naciones vecinas de Argelia y Mauritania, al punto que esta nación decidiría en 1979 retirarse del conflicto y reconocer la soberanía del pueblo saharaui. Decidió entonces edificar un muro de más de 2.500 Kms, con extensos sembradíos de minas y control por radar a lo largo de la frontera con Mauritania, dentro del territorio del Sahara Occidental. Se crearían entonces campos de refugiados en su territorio y en Argelia para quienes en precarias condiciones escapaban de la represión marroquí y así subsisten desde hace ya más de 40 años. 

Hoy día es bien sabido que la dictadura de Marruecos aunque no tiene ni tuvo nunca derecho alguno para haber expulsado de su territorio a los saharauis y para llevarlos a vivir durante más de 40 años en campamentos de refugiados, el gobierno marroquí continúa oprimiendo al pueblo saharaui. Ahora Canarias, una coalición electoral de partidos políticos, Alternativa Nacionalista Canaria, Congreso Nacional de Canarias y Unidad del Pueblo que funcionan en las Islas Canarias, y que lucha por restablecer los derechos del pueblo saharaui ha declarado en este mes de Julio de 2019 sobre esta grave situación.

 El 24 de julio de este año 2019, “Ahora Canarias” manifestaría su indignación por la represión de la población saharaui en los territorios ocupados del Sahara Occidental. La represión se había agudizado desde el viernes 19, de julio, día cuando la población de El Aaiún salió a la calle para celebrar la victoria de Argelia en la final de la Copa de África de Naciones (CAN), y las concentraciones callejeras derivaron en un grito que clamaba por la reivindicación del “Derecho de Autodeterminación para el Sahara Occidental”.

Las fuerzas antidisturbios de ocupación se emplearon a fondo en reprimir a la población que se manifestaba en las calles con gases, balas de goma y cañones de agua. En el transcurso de dicha ofensiva la estudiante Sabah Anjori, de 24 años, murió atropellada por vehículos antidisturbios y, al menos, dos jóvenes resultaron heridos de gravedad. Desde entonces las calles de las ciudades saharauis, especialmente el Aaiún, se vive en una tensión permanente que, por otro lado, suele ser la tónica habitual gracias a la ocupación permanente por parte las fuerzas marroquíes del territorio de un pueblo que va quedando en el olvido de los organismos internacionales. 

Mississauga, Ontario, vecindario de Toronto, el día sábado 27 de Julio del 2019

viernes, 26 de julio de 2019

Los guiones de Kubrick



Los guiones de Kubrick 

Nathan Abrams, es profesor de cine de la Universidad de Bangor y experto en el séptimo arte. Abrams es un erudito de Stanley Kubrick (1928-1999) y en 2018 encontró un guion perdido del cineasta. Se trataba de “Ardiente secreto, adaptación de la novela homónima escrita por Stefan Zweig en 1913. Kubrick sentía una gran admiración por el cineasta Max Ophuls, quien en 1948 llevó a la pantalla grande Carta de una desconocidabasada en la novela de Stefan Zweig Ardiente secreto escrita en 1922. Nathan Abrams, cuando encontró el guion de Burning Secret, estaba planificado para una cinta escrita por el cineasta en 1956. Por más de seis décadas estuvo desaparecido aquel guion del año 1956 el cual había sido adaptado en colaboración con el novelista estadounidense Calder Willingham. Según el cortejo de las fechas, este proyecto lo trabajo se hizo en paralelo con el primer guion de Senderos de gloria”.
 
La novela corta Relato soñado (1926) del escritor austríaco Arthur Schnitzler (1862-1931), fue un viaje imposible al territorio de la infidelidad y los celos, algo que de una manera u otra Stanley Kubrick bosquejó en los guiones recién descubiertos: The married man (El hombre casado), The perfecte marriage (El matrimonio perfecto) y Jeaolusy (Celos). Tres guiones incompletos del cineasta hallados en Londres que describen su amarga visión de la institución matrimonial, anticipando su último filme, que hoy cumple 20 años.  

Se podría decir que Stanley Kubrick tardó 45 años en completar el camino iniciado con los tres guiones inconclusos, encontrados en Londres por Abrams. Los tres hablan de la institución matrimonial en una manera casi terminal, como si se tratara de vivir en prisión. Fueron escritos entre 1954 y 1956, y rápidamente saltan a la vista las imágenes de Ojos bien cerrados, la película de Kubrick estrenada el 16 de julio de 1999 en Estados Unidos, apenas cuatro meses después de su muerte. Ojos bien cerrados es aquel filme con Nicole Kidman y Tom Cruise, basado en el respetable matrimonio formado por el doctor Harford y su esposa, el cual caería tarde o temprano en el precipicio de la desconfianza, la rutina y el desamor. Alguien fundamentalmente pesimista como Kubrick lo pensó así desde que tenía 26 años.

Todas estas reflexiones hablan del tono amargo, cínico y, hay que reconocerlo, bastante misógino de los escritos hallados en el Archivo Kubrick de la Universidad de las Artes de Londres. El más extenso es The married man, consistente en 35 páginas escritas a máquina, más una no despreciable cantidad de hojas con anotaciones manuscritas. Le sigue The perfect marriage, compuesto de notas a mano y siete páginas de escenas. Finalmente está Jealousy, 13 hojas mecanografiadas y manuscritas sobre un matrimonio agobiado por las recriminaciones mutuas.

Las líneas iniciales de The married man son explícitas: “El matrimonio es como una larga comida cuyo postre se sirve al principio”. En esa época Kubrick andaba entre los 26 y 28 años, y ya iba en su segunda relación conyugal, esta vez con la bailarina Ruth Sobotka, de la que se separó en 1957, un año después de escribir en The married man reflexiones como ésta: “¿Puedes imaginar el horror de vivir con una mujer que se aferra a ti como una ventosa y cuya vida entera gira en torno a ti, mañana, tarde y noche? Es como ahogarse en un mar de plumas. Y hundirse más y más en las suaves y sofocantes profundidades de la costumbre y la familiaridad. Si tan solo ella se decidiera a combatirlo. Enfadarse, o ponerse celosa, aunque solo fuera por una vez. Mira, anoche salí para dar un paseo. Justo después de la cena. Llegué a casa a las dos de la mañana. No me preguntó dónde estaba”.

Nathan Abrams publicó su nuevo libro Eyes wide shut: Stanley Kubrick and the making of his final film, que se refiere a la cinta final del director de 2001: Odisea del espacio (1968). El profesor británico Nathan Abrams, en conversación con el diario The Guardian, en julio de 2018 destacaría que aunque sus hallazgos “son tratamientos de guión e ideas en desarrollo”, al mismo tiempo les da un valor único. “Los años 50 son probablemente el período menos conocido en la vida de Kubrick. Estos guiones muestran que estaba trabajando en muchas más cosas de lo que creíamos. Era muy productivo. Estaba probando su mano como escritor, aunque después de su primer largometraje, El beso del asesino (1955), nunca más hizo una película basada en una idea original. Las haría con alguien y a partir de algo ya existente”, afirmó Abrams al periódico inglés.

La historia de un señor mayor que se hace amigo de un niño de 10 años con el objetivo de seducir a su mamá es la trama de Burning Secret, la adaptación que Stanley Kubrick hizo la novela de 1913 escrita por Stefan Zweig. Abrams se refiera a la historia como “una Lolita a la inversa” y, en entrevista con The Guardian, ha expresado que es “un guion que puede ser completado por cineastas de hoy en día”. El proyecto, que se consideró “perdido”, es bien conocido entre los fanáticos de Kubrick, pero se desconocía que el proyecto había progresado tanto como lo había hecho Kubrick, quien falleció en 1999 mientras trabajaba en el filme AI, el cual tuvo que ser finalizado por Steven Spielberg

Mississauga, Ontario, sábado27 de julio de 2019.