sábado, 23 de febrero de 2019

Historia ... y novela ...



Historia… y novela…

Hace unos días que me desperté recordando a un personaje que conocí cuando estudiaba Medicina. Se llamaba, o se llama, José Sebastián Víctor, pero le decíamos sencillamente, Pippo. En realidad fue nuestro compañero durante el primer año y luego se fue a Italia, y viviría en la Rua Mingazzini 22 en Roma, donde terminaría su carrera y se haría psiquiatra. Años más tarde supe que se había transformado en uno de los activos psiquiatras psicoanalistas (freudomarxistas) sucesores de las enseñanzas del humanista y psicólogo judío alemán Erick Fromm (1900-1980) fundador del Instituto Mexicano de Psicoanálisis. Fromm fue muy conocido por tres libros (El miedo a la libertad, El arte de amar y El corazón del hombre), libros que publicaría para divulgar sus ideas sobre el “psicoanálisis humanista”. Pero yo lo que quiero en esta oportunidad es, relatarles, como en un fragmento de una de mis novelas, que está aun inédita, Pippo adquiere la apariencia de un personaje de ficción, el colorado Pachelli. He querido interpretar lo que él dice y relata al encontrarse con un amigo de la escuela, a quien apodan Castorcito, o el CastorEnano…

“Aquella noche del 14 de marzo del 62, Castorcito, invitado por Rob a la fiesta de su matrimonio, ya había cumplido con el acostumbrado saludo a los novios y avanzaba en la penumbra del gran salón de baile del Club Náutico campaneando un whisky en su vaso, a ratos meneando los hielos con el dedo índice de la misma mano, cuando al acercarse a una de las mesas redondas, en la periferia de la concurrida fiesta, se alegró al ver al fin, una cara conocida. José Sebastián Pachelli, antiguo compañero del colegio, ahora también médico conversaba animadamente con una hermosa mujer rubia. El Castor se acercó decidido a interrumpirles, y se detuvo sonriente mientras esperaba que Pachelli le reconociese, antes de decirle:-¡Al fin veo a un cara e común! Ya me sentía como cucaracha en baile de gallinas…  El colorado Pachelli lo reconoció de inmediato, imposible no hacerlo, y riéndose le respondió mientras se ponía de pie para darle un abrazo. -¡Como no reconocer esa peineta, que ostentas en tu…, boca, de poeta, mi pequeño liliputiense!  Ambos se palmeaban las espaldas ante la mirada sorprendida y risueña de la rubia acompañante, tanto que Víctor creyó necesario explicarse mejor ante ella, pues había interrumpido la conversación que sostenía con Pachelli. -Es que hay demasiados médicos en esta rumbosa fiesta, hermosa dama, y yo, quien tan solo intenta ser un escribidor, ya me sentía cual cucaracha en baile de gallinas, o en todo caso, como si estuviese simplemente, mirando pa San Felipe… Ella sin levantarse le extendió su mano y se presentó como Nora Fuenmayor, para servirle, señor. De inmediato José Sebastián invito al Castor para que compartiese en la mesa con ellos mientras proseguía dándole explicaciones a su amigo. -Ella es la única doctora suma cum laude de nuestra promoción médica del año 1961. ¡La muy querida y hermosa doctora Norita Fuenmayor! Víctor volvió a darle la mano con un gesto de admiración y galante hizo como si intentase besársela, y mientras tomaba asiento, rememoró detalles olvidados sobre su amigo, el parlanchín y colorado Pachelli.
Víctor ya era Castorcito cuando Pachelli llegó al Colegio para cursar el sexto grado de instrucción primaria y lucía unos tirantes rojos que hacían juego con sus cachetes por lo que desde entonces le conocerían como “el colorado”. José Sebastián, hablaba con un acento ítalo-argentino que lo hacía muy peculiar y le servía para explayarse en explicaciones cuando surgían preguntas entre sus compañeros. Él les decía, que habiendo nacido en Etiopía, su familia italiana se trasladó durante la guerra mundial a la Argentina. Luego, desde el momento cuando todos vivían en Maracaibo, él decía estar seguro de que iba a estudiar Medicina para graduarse y ser un psiquiatra como Sigmund Freud. Quizás por eso, Pachelli quien hablaba indeteniblemente, sabía cosas que para sus compañeros eran absolutamente desconocidas. Él era capaz de contar historias truculentas, e insistir en que sabía tanto de Astronomía como de Astrología.
A pesar de tan lejanos recuerdos, Víctor siempre había admirado a José Sebastián sin olvidar su emocionante verborragia productiva de incontables aventuras que sin duda alguna si alguien decidiera publicarlas, haría las delicias de lectores en el mundo entero. Ciertas o no, ElCastor siempre percibiría como  las historias de Pachelli alimentaban de cierta manera su vena de escritor en ciernes. Historias y leyendas de salvajes de Abisinia, escape en las arenas del desierto africano entre los panzers del General Rommel, una tormenta con naufragio en el Océano Atlántico, gauchos de facón al cinto agitando las boleadoras para cazar en la pampa austral que se perdía en el infinito, el mismo espacio que Pachelli siempre vislumbraba como un firmamento cuajado de estrellas y de constelaciones. Quizás lo que más le llamaba la atención a Víctor sobre su amigo, era la unidad de su familia ante las asechanzas del destino, y él quien había perdido a su madre siendo muy niño, admiraba y envidiaba a quienes luchaban y se defendían unidos. Víctor había visto a su padre casarse nuevamente y dejarlo a él con sus abuelos para irse a vivir en el extranjero con su madrasta y sus pequeños hijos.
En ocasiones Víctor analizaba las cosas sin quejarse y hablaba de su buena suerte por haber tenido todo el cariño de su abuela y haber contado con la gigantesca biblioteca de don Tito Castro León, su abuelo, un letrado retirado quien estimuló siempre su sed de lectura. Víctor aprendería a apreciar su nombre propio gracias a José Sebastián quien insistía en que lo llamasen por su nombre completo Giuseppe Sebastián Vittorio Emanuel. Esto le daba pie para relatar la historia de Verdi el compositor, y de cómo los italianos escribían su nombre en las paredes para significar su apoyo a Vittorio Emanuel Rey de Italia. Gracias al colorado Pachelli, aprendió el CastorEnano que Víctor, con la V de la victoria,  era un nombre emblemático, y ciertas o falsas, las historias del colorado en su viaje desde Trípoli a Buenos Aires esquivando submarinos nazis, eran inverosímiles, pero lo que a él le constaba, era que su familia tenía una zapatería donde manufacturaban en cuero los zapatos más elegantes de su ciudad, y que su hermanita, era una preciosa rubita de grandes ojos azules, que se había transformado en “un hembrón” tan imponente que al no volver a verla, supuso él que posiblemente había sido contratada en Cinecitta para residir en Roma hasta brillar en el estrellato internacional”. 
Mississauga, en Ontario en cero C°, el 23 de febrero de 2019

viernes, 22 de febrero de 2019

El futuro muy cercano



El futuro muy cercano

A propósito de las recientes novelas de Rosa Montero https://bit.ly/2IpLEIB  o de los replicantes de Blade Runner y del futuro extraño e incierto que se nos avecina a pasos agigantados, les invito a compartir esta conferencia: 

 https://www.youtube.com/watch?v=1h2tFIAT2do de un venezolano, y le doy crédito a mi amigo RicardoGogorza por haberme pasado el dato sobre “la singularidad tecnológica” hacia  el futuro, que me devolvió al pasado para recordar cuando Humberto Fernández Morán me hablaba en  la misma tónica sobre cosas que ahora si comprendemos porque ya llegaron, pero que provocaban en la gente llamarlo loco, o "el Brujo de Pipe"...  

Existen diversas conferencias de José Luis Cordeiro en distintos países sobre el futuro y la tecnología al igual que lo ha hecho Oppenheimer y otros, quienes han señalado como puede mejorar la humanidad. 
La ciencia y la tecnología han evolucionado hasta ofrecernos todos los elementos para que podamos convertirnos en potencias mundiales… 

En este otro video Cordeiro habla de PDVESA comparándola con el emporio de Disney… Disfrútenlo: https://www.youtube.com/watch?v=mT9kTKIISoA

Mississauga, Ontario, el 23 de febrero del año 2019, fecha muy importante para el futuro de Venezuela.

jueves, 21 de febrero de 2019

El G2, desde hace años…



El G2, desde hace años…

En el discurso que pronunció el lunes 18 de febrero, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en la Universidad Internacional de la Florida sobre la crisis humanitaria en Venezuela, afirmó que todo el continente americano pronto sería "libre por primera vez en la historia" con la derrota de las "tiranías" de Venezuela, Cuba y Nicaragua”. Ante esta posibilidad, puede ser interesante tocar por enésima vez el tema del G2 cubano y su injerencia en la política y en las fuerzas armadas venezolanas. 

El G2 fue de los primeros en su estilo en la región, de tal modo que  este grupo ha llegado a ser comparado con organismos de inteligencia como la CIA estadounidense y la KGB rusa; y es que no era para menos. Gracias a las labores de ese poderoso equipo de contraespionaje, Cuba llegó a infiltrar agentes dentro de Estados Unidos durante la época de la guerra fría, tal como lo señalaba años atrás el doctor en historia de la Universidad Central de Venezuela (UCV) Alejandro Mendible. De acuerdo con Mendible, para lograr sus objetivos, el G2 era capaz de implementar cualquier tipo de conocimiento a nivel psicológico, comunicacional, sociológico y político, y tienen un gran dominio instrumental defensivo. El año 2017, un ex-oficial chavista le informó al diario español ABC, de como el G2 cubano controlaba absolutamente todos los servicios de inteligencia en Venezuela. Toda la información acaba en manos de los servicios de inteligencia cubanos, el G2", declaró al diario ABC de España, Gyoris Guzmán, exdirector general de Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo de Venezuela entre 2013 y 2015, quien vivía refugiado en España, donde había pedido asilo político. Según una resolución de la Presidencia venezolana, publicada el 14 de julio del año 2017 en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana, “se designó al ciudadano Leonardo Alfredo Bello Ortega como Director General del Centro Estratégico de Seguridad y Protección de la Patria (CESPPA)”. 

El CESPPA fue creado por Nicolás Maduro en 2013 para unificar la información confidencial que antes manejaban de forma separada la Dirección de Inteligencia Militar (DIM), el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y los cuerpos policiales. Además de nutrirse con los datos de los organismos de inteligencia, "el CESPPA cuenta con una maquinaria de espionaje propia –un grupo de hackers y expertos electrónicos, con sofisticados dispositivos–, destinada a las escuchas electrónicas". Gyoris Guzmán aseguró en 2017 que en una ocasión fue invitado a una conferencia a CESPPA, y le sorprendió que no lo hiciera su director, Gustavo González López, que además no era jefe del Sebin, sino un oficial cubano conocido como coronel Camilo, quién para esa época sería el representante del G2 en Venezuela. El ex oficial bolivariano también afirmó que los mandos cubanos destinados en Venezuela reciben un trato preferente, y en ese sentido relató cómo sus superiores le hicieron entregar un apartamento de primera línea de playa en Tucacas, para uso del coronel Camilo, a quien además le facilitó una camioneta decomisada. El número de “asesores” cubanos en Venezuela en los últimos años del régimen ha decrecido debido a la crisis que atraviesa el país. Cuando Maduro llegó al poder se estimaba que había 45.000 cubanos, señaló el diario ABC.
El general retirado Antonio Rivero recordó vívidamente hace ya algunos años, cómo, cuando estaba en un curso de Estado Mayor el recién investido presidente Hugo Chávez llegó a dar una charla en la Escuela Superior del Ejército, en Caracas, y les saludó “¡buenos días, camaradas!”. El general Rivero, fue testigo de excepción de cómo el régimen cubano fue penetrando las estructuras del Estado venezolano a través del G2 y gracias a la puerta franca que le ofreció el presidente Chávez que posteriormente mantuvo Nicolás Maduro. Según datos que recabó el general Rivero, con fuentes que siguen en su país, él aseguró que, en promedio, hay unos 80.000 cubanos enviados por el régimen castrista asentados en Venezuela, de los cuales el 20 por ciento cumplen labores de seguridad e inteligencia.

Según el periodista Leandro Dario, subeditor de noticias internacionales de El Diario Perfil, publicado en febrero de 2010, para aquel momento, Hugo Chávez había incorporado a militares cubanos a la Fuerzas Armadas del país con el objetivo de sumar a altos mandos de Cuba para garantizar el dominio en los cuarteles y proyectar el socialismo. Uno de los primeros en denunciar públicamente esta movida de Chávez fue el general venezolano Antonio Rivero, actualmente exiliado en EE. UU. La intromisión de los cubanos en el mando de la FAN hizo que Rivero pidiera la baja del Ejército el 17 de marzo de 2010, y denunciara “la politización y a la pérdida de la instrucción democrática que existe en la FAN”. Rivero reveló que los oficiales de la isla, imparten, hacen el seguimiento y supervisan los “elementos doctrinales militares a niveles de comando y Estado mayor”, y además denunció que para aquel entonces los cubanos ya ordenaban y mandaban en el Comando Estratégico Operacional, en la Ingeniería Militar, en la Inteligencia, en el área de Armamento y en Comunicaciones.

Carlos A. Romero, politólogo y profesor titular en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad Central de Venezuela (UCV), en un papel de trabajo titulado “La política exterior de la Venezuela bolivariana, publicado el 4 de julio de 2010, escribió que la agregaduría militar de Venezuela en Cuba se estableció desde el año 2007, y desde el año 2009 existe la Agregaduría Militar, Naval y Aérea cubana y un Grupo de Coordinación y Enlace de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba en Venezuela, que estaba al mando del general de brigada Frank Yánez. El especialista destacó que lo que comenzó como una misión de intercambio de personal militar se había convertido en una misión estratégica, dentro de la cual se le había dado desde el mes de enero de 2010, al Comandante de la Revolución y Ministro de Telecomunicaciones e Informática del gobierno de Cuba, Ramiro Valdés la co-coordinación del plan de racionamiento eléctrico en Venezuela. “Esto forma parte de la profundización de la cooperación entre Venezuela y Cuba que ya se ha convertido de hecho en una complementación económica y que ahora pudiera pasar a una ‘fase militar”, escribió Carlos A Romero en su papel de trabajo.

Tras el discurso del presidente Trump, hace unos días en Miami, el canciller cubano negó este martes 19 su acusación sobre la presencia de tropas de su país en Venezuela, pero la realidad es que los hechos y testimonios repetidos muestran otra cosa. Desde hace muchos años, la participación de comandos militares cubanos en Venezuela ha sido reseñada públicamente con constantes visitas para entrenamientos, y la más reciente hecha pública fue la ocurrida en septiembre de 2018 y reseñada sin tapujos por el Comando Estratégico Operacional de las FANB. En fecha reciente, octubre 2018, se conoció que tropas cubanas participaron en maniobras militares junto a la Fuerza Armada Nacional (FAN) de Venezuela. En aquellas maniobras militares estuvo presente "un contingente" de número indeterminado de las "Fuerzas especiales (Avispas Negras) de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba". Este domingo 17 de febrero el Ejército cubano se apuntó a la recogida de firmas a favor del régimen de Maduro. Lo cierto es que lo del G2, viene desde hace una veintena de años repitiéndose y que hoy día, la mayoría de los verdaderos “presos políticos” en el país, son militares venezolanos.

Mississauga, Ontario 21 de febrero del 2019

miércoles, 20 de febrero de 2019

Los tiempos del odio



Los tiempos del odio


Rosa Montero (Madrid, 1951) siempre se entrega al lector sin reservas, tanto en novelas tan personales como La hija del canibal  (1997), La loca de la casa (2003), o La ridícula idea de no volver a verte (2013), como a través del mundo que ha montado para el personaje de Bruna Husky y que inauguró con Lágrimas bajo la lluvia (2011), para continuar con El peso del corazón (2015). En noviembre del año pasado 2018, Rosa Montero publicó Los tiempos del odio (Seix Barral), su tercera novela con la detective replicante Bruna Husky como protagonista. La autora nos dice de este personaje que es el más cercano a ella en un sentido "muy íntimo". Con otra novela y un ensayo entre manos como proyectos previos, la periodista espera poder escribir "una cuarta Bruna" dentro de unos años y defiende que el mundo que describe en estas obras, siendo ciencia ficción, es un relato metafórico de los tiempos que corren. He terminado de leer la novela Los tiempos del odio y me parece preferible copiar parcialmente, para ustedes, una entrevista realizada a la escritora y periodista, donde expresa sus propias impresiones sobre esta maravillosa novela.

Nos espera un futuro tan catastrófico? La ciencia ficción para mí es una herramienta metafórica para hablar del aquí y el ahora…Cuando empecé la primera novela creé un reino teocrático, reaccionario, terrorífico… y a los pocos años surgió el ISIS, mucho más atroz.   
 ¿Tenemos solución? Creo que vivimos en los tiempos del odio claramente y que lo que cuenta la novela es de una actualidad sobrecogedora... La democracia nunca ha estado en un momento tan bajo de credibilidad y de legitimidad
Al hablar de androides y de replicantes nos viene a la cabeza Blade Runner, ¿se ha inspirado en ella? Claro. Lágrimas en la lluvia se llama así entre otras cosas como reconocimiento. Pero lo que he hecho ha sido revisar el mito contemporáneo del replicante de Philip K. Dick para vehicular dos preocupaciones que he tratado en todas mis novelas obsesivamente: la muerte y el hecho de que la memoria es un artificio, creemos que recordamos las cosas pero en realidad nos las inventamos.   
 Cuando publicó la segunda entrega hace tres años dijo que en España no tenía éxito la ciencia ficción porque faltaba cultura científica. ¿Ha habido cambios? En España se piensa que si no sabes quién es Shakespeare eres un analfabeto pero si no tienes ni idea sobre entropía no pasa nada… 
 ¿Esas nuevas tecnologías de las que hablaba y las redes sociales nos están llevando a dar una imagen de nosotros mucha más positiva que la real? Vivimos en un mundo de la imagen que está además muy edulcorada… Pero por otro lado también está toda esa furia y rabia que atraviesa las redes sociales. Ahí está palpitando el odio, el sectarismo, la intolerancia… Me preocupa es que empleamos al día cuatro o cuatro horas y media a mirar el smartphone. La lectura de libros ha bajado brutalmente porque no tenemos tiempo de leer.
Les invito a leer esta saga futurista creada por las tres últimas novelas de Rosa Montero, entretanto, ya en otra oportunidad conversaré sobre lo interesante e inusual que resulta enfrentarse a lo que podría ser el mundo en el año 2110.
Mississauga, Ontario, aún bajo cero C° en el 19 de febrero del 2019