miércoles, 20 de julio de 2016

El Dr Wassell y el zuavo de Malakoff




EL DR WASSELL Y  EL ZUAVO DE MALAKOFF

Mucho se ha hablado sobre la importancia de incentivar la lectura en los niños aportándoles libros y no subestimar sus capacidades para absorber lo leído que estimulará la imaginación y sus dotes creativas. Había comentado antes sobre las dificultades de poder aficionarse tempranamente a la lectura en el mundo actual tan mediatizado por el bombardeo informático. La idea merodeaba los métodos para lograr que los niños y jóvenes tuviesen la fortuna de ingresar en el maravilloso mundo de los libros. Recuerdo haber recibido como un regalo siendo muy niño, las leyendas de Becker a los 6 o 7 años, quizás es exagerado el ejemplo, pero insisto para referirme al tema de leer tempranamente, no solamente libros “infantiles” creo que siempre será una suerte tener acceso desde la niñez a la literatura. Con estas reflexiones me llegan a la mente dos novelas leídas hace muchos años y cuya pista al envejecer se las perdí totalmente. Una es La historia del Dr Wassel. De todos bien sabido es el axioma que “todo se encuentra en Google”, y eso hice, la busqué y si, existía como libro, La historia del doctor Wassell, es una novela de James Hilton de la  Editorial Poseidón (Buenos Aires 1945). Pero lo que no puedo recordar es, si verdaderamente la leí o sencillamente vi la película, ya que The Story of Dr. Wassell fue un filme dirigido el año 1944 por Cecil B. DeMille, con Gary Cooper, Laraine Day, Signe Hasso y Dennis O'Keefe, basado en la novela de James Hilton, su único libro que no era de ficción pues recogía la historia del Dr Corydon M. Wassell, de la Marina norteamericana y se hizo popular al haber sido divulgada por el presidente Franklin Delano Roosevelt en una alocución radial en abril del año 1942.

El otro libro, y en este sí que no pudo ayudarme Google, fue El zuavo de Malakoff. Sé queZuavo” es el nombre que se le dio en 1830, a los combatientes alistados en determinados regimientos de Infantería en la armada francesa, los cuales sirvieron en la mayoría de las campañas militares del ejército francés hasta el año 1962. Originarios de Argelia, tanto el nombre como el uniforme distintivo de los zuavos se extendió por el mundo y fue utilizado por las fuerzas armadas de los Estados Unidos de América, los Estados Pontificios, España, Brasil y el Imperio Otomano. El año 1830 durante la conquista de Argelia, el general Bertrand Clauzel del ejército expedicionario francés, hizo contacto con una tribu de la etnia bereber quienes habían sido por muchos años reclutados por los turcos y formó una unidad de élite, Los Zouaouas. Originarios de Djurjura un macizo montañoso del norte de Argelia, llegaron con Abrahman Kenni, quien se presentó ante el mariscal Bourmont y le ofreció 2000 hombres para luchar por Francia. Bajo este Mariscal comenzarán a denominarse Zuavos e intervendrán en las campañas guerreras hasta lograr la pacificación de Argelia en 1847. Por su fiereza les denominaban “los chacales”. Durante el reinado de Napoleón III los Zuavos alcanzaron fama mundial por participar en las mayores campañas del Segundo Imperio Francés, la Guerra de Crimea, la campaña de Italia, en la invasión francesa de México y la guerra Franco-Prusiana. Durante la guerra de Crimea, los Zuavos obtendrán fama por su participación en varias de las batallas más importantes de este conflicto, Alma, Inkerman, el ataque a Malakoff y el sitio de Sebastopol.

En el encuentro de Inkermann del 5 de Noviembre, el tercer regimiento de Zuavos sufrió grandes pérdidas en un forcejeo mano a mano con los agresores rusos; también estuvieron los Zuavos en Balaclava, donde la Brigada Ligera Inglesa hizo su famosa carga. Pero fue en el prolongado y costoso sitio de la ciudad fortaleza de Sebastopol donde estos guerreros de llamativos colores ganaron inmortal renombre. El 7 de Junio de 1855, más de 500 Zuavos cayeron tomando a punta de bayoneta el terraplén conocido como Mamelon Vert. Tres meses después, el 8 de Septiembre, el Mariscal MacMahon condujo personalmente a los soldados del 1er regimiento en una carga que arrasó el Malakoff, un punto fuerte que era el eje de las defensas rusas. La batalla de Malakoff (o batalla de Malájov Kurgán), durante la guerra de Crimea, fue luchada entre los ejércitos de Francia y Rusia el 7 de septiembre de 1855 como parte del asedio de Sebastopol. Resultó en una victoria francesa bajo el comando del general Aimable Pélissier elevado poco después a Mariscal de Francia. El zuavo francés Eugène Libaut fue el primero en clavar la bandera francesa en la cumbre del reducto principal ruso. En esta batalla murieron la mayoría de los almirantes rusos: Pável Najímov, Vladímir Istomin y Vladímir Kornílov. Esta batalla sería la primera vez que los cuatro regimientos de Zuavos participarían en un conflicto fuera del Norte de África, y sería durante esta campaña cuando los regimientos de Zuavos entablarían una relación de amistad con los regimientos de los Highlanders del ejército Británico.

Pero los Zuavos no sobrevivieron al baño de sangre de la Primera Guerra Mundial. Durante el verano y el otoño de 1914 algunos batallones de Zuavos perdieron nada menos que 800 hombres en una única carga, con formaciones de llamativos colores lanzándose inútilmente sobre la artillería y el fuego de las ametralladoras alemanas. Hacia mediados de 1915 los uniformes azul oscuro y rojo de la infantería francesa fueron reemplazados por los más prácticos azul horizonte y el quepi rojo dejó paso al casco de acero. Todas las tropas coloniales, incluidos los Zuavos, vestirían con sombríos tonos marrón mostaza, el camuflaje remplazaría al color, y esto sería adoptado por todos los ejércitos del mundo.

Maracaibo, 20 de mayo del 2016

lunes, 18 de julio de 2016

El emperador, retirado y su médico, lejano ...





EL EMPERADOR RETIRADO Y SU MÉDICO LEJANO

Tras la abdicación de Carlos V, el emperador no volvería a ver a su arquíatra Andrés Vesalio, pero le recompensó por sus años de trabajo y dedicación con una pensión vitalicia y el nombramiento de conde palatino, restituyéndole su condición de nobleza que le regresaba el derecho a usar su escudo con las tres comadrejas. Carlos V regresaría a España desde Flandes hasta Laredo en barco, para residenciarse en la comarca extremeña de Jarandilla de la Vera, lugar donde se hospedó gracias a la hospitalidad de Fernando Álvarez de Toledo y Figueroa, Conde de Oropesa, quien lo alojó en su Castillo de Oropesa, desde el 11 de noviembre hasta el 3 de febrero del año siguiente, 1557. 

En aquellos años, el emperador ya retirado, vivirá en compañía de frailes de la orden de los Jerónimos. Antes de fallecer, don Carlos el emperador retirado en Yuste, estimuló con algunos decretos la necesaria solidez de la Iglesia Católica, y a través de su correspondencia dejó plasmado su interés en la defensa de la religión, acicateando de esta manera, y también de manera más directa, las actividades de la Inquisición. Cuando años más tarde hicieran preso a Andrés por orden de la Santa Inquisición, seguramente él pensaría en Carlos V muchas veces desde su encierro. Le imaginaría tal vez solo, en sus aposentos del monasterio, cada vez más enfermo, seguramente meditando sobre su vida que se acercaría ya al final de sus días. Juana La Loca, la madre del emperador ya retirado de su vida pública, estuvo encerrada por siempre jamás por decisión del abuelo don Fernando, un basilisco enfurecido, así lo imaginó Carlos desde muy niño, y ella, su madre, doña Juana, desgreñada hablando sola y gritando, así era como él la recordaba, para después de delirios y agitación, regresar ella misma a conversar con el fantasma de su padre, el hermoso Felipe. El emperador la había sabido loca desde niño, desde su infancia, ella en España, él allá en Malinas, mas él mismo la había mantenido encerrada durante todo su reinado. Ella presa y su hijo, el emperador más poderoso del orbe, reinando, ella aullando encerrada, y él, degustando carnes y bebiendo tinto vino borgoñón. ¿Acaso llegó a preguntar por ella alguna vez?… 

Había decidido retirarse del mundanal ruido, y ahora, está en Yuste. En algunos momentos se detiene y la recuerda, y es que existe una razón constante, persistente… Tal vez ella esperaba por él. Quizá esperó siempre por su hijo, toda la vida, gritando desde su encierro, aguardando una visita que jamás se dio… Tordesillas. Ahora, su madre ya ha muerto y él ha abdicado. Don Carlos ya no es el emperador, ahora camina lerdo, va arrastrando los pies, se aferra al bastón con su mano sarmentosa, una garra deforme por los tofos gotosos, aquella, su mano poderosa que le duele y hace que él molesto levante la mirada… Busca observar a las mujeres de los grandes retratos, esos que pintó Tiziano, los lienzos que muestran la belleza de sus hermanas, María de Hungría y Leonor de Francia, las mira de soslayo y después se detiene ante el gran lienzo de Tiziano, el óleo que le regalara el pintor italiano tan solo tres años atrás. Él trata entonces de erguir su encorvada figura, allí, de pie ante el gran cuadro, remoja con su lengua el labio inferior de su rostro prognático, chasquea y quiere imaginar cómo serán realmente las Tres Divinas Personas, si acaso son como las pintó Tiziano y si estará verdaderamente entre nubes El Paraíso. A él le agradó aquel regalo, ciertamente, pues allí también estaba él presente, aparecía arropado en un sudario blanco amarillento, él y sus hermanas, y su mujer, la difunta Isabel y estaba también Felipe, su hijo, el actual monarca, ahora que él ya ha abdicado… Lo piensa y mira los cortinajes negros que oscurecen el ambiente, así él mismo lo ha pedido, y avanza con dificultad hacia la única ventana, así él ha solicitado que se organice su cenobio, su refugio, en Yuste, con los Jeromitas. Ha decidido vivir junto al coro de la iglesia para poder asistir a la santa misa desde su cama… 


Vacilante continúa mientras con el aroma del incienso percibe el olor de la esperma que chisporrotea en el tope de los grandes cirios que titilan iluminado su paso cansino, y en un instante la música del órgano reinicia un salutare nostrum quia voluntuas tua, y él esgarra sus flemas tras un acceso de tos, y tras mirar las baldosas del piso a un lado y hacia el otro, deglute con un gesto de dolor sus mucosidades para ser aquejado de nuevo por un acceso de tos… Entonces recuerda al médico flamenco, al hijo del viejo apoticario, Andreas. Él le podría tal vez haberle recetado algún jarabe… No mucho tiempo hace, cuando él decidió nombrarlo Conde Palatino, pero ahora, ya no está para servirle, se quedó en Flandes, es y será el médico de Flandes…

Maracaibo 17 de julio 2016
Texto con mínimas modificaciones, extraído de la novela “Vesalio el anatomista”    de Jorge García Tamayo: en prensa.

sábado, 16 de julio de 2016

CINE Y NOVELAS: BLADE RUNNER 1989 y 2017




CINE Y NOVELAS: BLADE RUNNER 1989 y 2017 


¿Qué se puede decir de uno de los grandes clásicos de la ciencia-ficción? Blade Runner es un filme magistral en su desarrollo, brillante en su formato, inquietante en su trasfondo. Tras haber dirigido a Alien en 1979, Ridley Scott en 1982 dirigiría una película, para muchos insuperable, sublime de donde nace… "He visto cosas que vosotros no creeriais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia...". Esta perorata de Blade Runner expresada por un replicante es ya clásica e inolvidable entre los filmes de ciencia ficción. La historia puede resumirse como lo sucedido a principios del siglo XXI, cuando la poderosa Tyrell Corporation desarrolló un nuevo tipo de robot llamado Nexus, unos seres virtualmente idénticos al hombre y conocidos como Replicantes. Los Replicantes Nexus-6 eran superiores en fuerza y agilidad, e iguales en inteligencia a los ingenieros de genética que los crearon. En el espacio exterior, los Replicantes fueron usados como trabajadores esclavos en la arriesgada exploración y colonización de otros planetas. Después de la sangrienta rebelión de un equipo de combate de Nexus-6 en una colonia sideral, los Replicantes fueron declarados proscritos en la Tierra bajo pena de muerte. Brigadas de policías especiales, con el nombre de Unidades de Blade Runners, tenían órdenes de tirar a matar al ver a cualquier Replicante invasor. A esto no se le llamaba ejecución, se le llamaba retiro. La película se basó en la novela de Philip K. Dick ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? Si bien en principio la audiencia en los Estados Unidos la evitó, Blade Runner llegó a ser popular internacionalmente y es considerada una película de culto. Se ha dicho que sin la versión cinematográfica de Blade Runner no existiría la trilogía Matrix tal como la conocemos, pero  sin duda alguna que la versión de Ridley Scott no existiría sin la novela original de Philip K. Dick, un clásico de la literatura que dio pie a un clásico del cine.


¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? es una novela corta de ciencia ficción del  escritor norteamericano Philip K. Dick (1928-1982) publicada inicialmente en 1968 que fue adaptada libremente por Ridley Scott para hacer  la película Blade Runner de 1982. Dick lamentablemente murió ese mismo año, antes de que se estrenara la película. La acción de la novela se sitúa en un mundo cubierto de polvo radiactivo, tras una guerra nuclear que ha matado a casi todos los animales, por lo que la gente tiene animales eléctricos. El protagonista es Rick Deckard, un ex-policía y experto cazador de androides renegados, tarea a la que él mismo se refiere como retirar. En la historia tendrá que retirar a un grupo de androides de última generación, modelo denominado Nexus 6, que tienen como peculiaridad ser casi idénticos a seres humanos, que han llegado hasta la Tierra huyendo desde una colonia espacial debido a las terribles condiciones a las que estaban sometidos. La profesión de Deckard le causa también problemas con su esposa. Sin embargo, los nuevos androides con características especiales, son casi humanos, lo que dificulta notablemente su labor y puede llevarle a enfrentarse a problemas que es incapaz de imaginar siquiera.

Rosa Montero narra en su novela “Lagrimas en la lluvia” (Seix Barral, 2011), una búsqueda en un futuro imaginario donde el mundo funciona bajo la égida de los Estados Unidos de la Tierra, en Madrid, del año 2109, hay muertes de replicantes que enloquecen donde alguien transformará el archivo central de documentación de la Tierra para modificar la Historia de la humanidad. Agresiva, sola e inadaptada, la detective Bruna Husky se ve inmersa en una trama de alcance mundial mientras se enfrenta a la constante sospecha de traición de quienes se declaran sus aliados con la sola compañía de una serie de seres marginales capaces de conservar la razón y la ternura en medio del vértigo de la persecución. Esta novela de la brillante escritora española incursiona en temas sobre la moral política y la ética individual, el amor, y la necesidad del otro, la memoria y la identidad, en una acción vertiginosa y de humor, herramienta esencial para comprender el mundo.

Warner Bros no ha querido soltar prenda sobre un filme del que se hablará sin duda en la Comic-Con del próximo fin de semana, 21 al 24 de este mes de julio en San Diego, California, o en Caracas, ( Caracas Comic Con. 15-16-17, 22-23-24 y 29-30-31 de Julio 2016 en el Urban Cuplé, Nivel C2, del CCCT). Me estoy refiriendo a una secuela de la mítica película de 1982, que se denominará  en esta ocasión,  Blade Runner 2 y que espera estrenarse el 6 de octubre del próximo año 2017. La extrañísima aventura de continuar la famosa cinta de Ridley Scott había surgido a mediados de los 90, cuando la editorial Bantam, en la cresta de la ola por las continuaciones de Star Wars, decidió hacer la misma operación con esta película. El escritor K.W. Jeter, un autor de ciencia ficción quien conoció a Philip K. Dick y le había servido de inspiración a este para crear al personaje escéptico y descreído de su novela Sivainvi (Valis en las modernas ediciones en castellano).Aunque aún no está muy clara la trama de la cinta, poco a poco se conocen pequeños detalles de la misma.


En Blade Runner 2 Ridley Scott abandona la dirección de la película para ocupar el puesto de productor ejecutivo, y el encargado de dirigir la película será el canadiense Denis Villeneuve (Un 32 aout sur terre (1998), Maelström (2000), Polytechnique (2009), Prisoners (2013) y Sicario (2015). De nuevo Harrison Ford volverá a interpretar a Rick Deckard, quien en esta ocasión tendrá que investigar una información que le ofrecerá la sobrina de Eldon Tyrell, secundado por el actor, escritor, director de cine y músico canadiense Ryan Gosling.

Maracaibo, 17 de julio del año 2016

martes, 12 de julio de 2016

La Cruzada de los niños: dos novelas sobre una tragedia.





LA CRUZADA DE LOS NIÑOS
Dos novelas sobre una historia trágica

Peter Berling (1934) es un escritor alemán conocido por ser el autor de cinco novelas denominadas Los Hijos del Grial y de otras tantas sobre la Edad Media. En 1905 publicaría La Cruzada de los niños, a la que este artículo se refiere, sobre un hecho histórico que se produjo a principios del siglo XII cuando dos expediciones de niños partieron desde Alemania a Tierra Santa cuando en Francia y Alemania, miles de niños y adolescentes creyeron escuchar la llamada de Jesucristo y caminaron hacia Marsella para embarcar hacia Jerusalén.

Peter Berling iniciará su novela diez años después de los terribles sucesos, cuando uno de los niños, Rik van de Bovenkamp, ya convertido al islam y siendo preceptor del hijo del emir de Mahdia en Túnez, reconstruirá los hechos a través de algunos supervivientes para que narrasen la historia, de algo que nunca debió suceder. La novela comienza en 1221 en Madhia, una recóndita fortaleza de Túnez administrada por Kazar al-Mansur, quien le contará a su hijo Karim la historia de su madre Melusina de Cailhac muerta durante el parto y reúne a personajes que la conocieron y acompañaron nueve años atrás en el sur de Francia cuando su hogar fue arrasado en la cruzada contra los cátaros. El alemán Rick Van de Bovenkamp, preceptor de Karim les relatará la historia del pastor iluminado que en julio de 1212, inició la cruzada y arrastró en un viaje sin retorno a la mayoría de los niños alemanes quienes cerca de Colonia, se reunieron alrededor de Nicolaus, un muchacho de diecinueve años que portaba un bastidor, en el cual iba montada una cruz semejante a la T latina. A esos primeros peregrinos infantiles se les agregaron, en Borgoña y Francia, bastantes campesinos y tunantes, con peligrosos aventureros, que iban sembrando el rumor de que los niños, tenían de cruzar a pie el mar y establecer en Jerusalén un reinado de paz. Para esto, solicitaban limosnas que se las gastaban en borracheras y juegos tabernarios. En pocas semanas la expedición había llegado a veinte mil niños. Entre bandoleros y embaucadores de la chusma de experiencia, iban los niños inocentes que habían prestado oído a la llamada de la lejana Jerusalén. Muchos de ellos, ya en Alemania, perecieron de hambre, muriendo al borde del camino, si se habían rezagado. Incontables niños lisiados buscaban el remedio a sus tormentos. Hombres sin conciencia los habían mutilado en la temprana infancia, privándolos de una pierna o de un brazo, o saltándoles un ojo, para poder despertar con ellos la compasión. Estos desdichados hallaban, alivio a su situación entre los entusiastas expedicionarios. Las dificultades de las escarpadas pendientes alpinas y la inclemencia del tiempo no entibió su loco entusiasmo y cuando muchos de los mayores se retiraron ellos continuarían solos e indefensos. Por millares fueron cayendo y quedando atrás, en espera de la muerte dolorosa de los abandonados. Muchos perecieron de hambre y quedaron insepultos en el camino. De veinte mil niños que habían emprendido la peregrinación, sólo algunos miles 11egaron el 20 de agosto hasta Piacenza, y cinco días después, hasta Génova. En esta última exigieron que los peregrinos abandonasen inmediatamente la ciudad y casi a rastras, se fueron alejando en dirección al puerto de Brindisi para esperar allí a que se secase el Mediterráneo y les permitiese entrar a pie en la Tierra de Promisión. El Obispo de Brindisi, les ordenó a los hambreados niños restantes que regresasen al hogar. Cuando la expedición infantil alemana se dirigía a Brindisi, llegaron a Marsella veinte mil niños franceses y borgoñones, quienes buscaban la playa mediterránea mientras esperaban el prodigio de la retirada de las aguas. Dos importantes mercaderes Ugo Ferri y Wilhelm des Posqueres, después de haber estado esperando largo tiempo, le ofrecerían al Consejo Municipal marsellés, el servicio gratuito de evacuarlos en siete barcos a Siria. Por el "amor de Dios" Ugo Ferri evacuaría a los niños hasta Tierra Santa, por 80.000 ducados de oro. Junto a la isla de San Pietro, cerca de Cerdeña, dos de los barcos naufragaron en una tempestad. Los otros cinco barcos arribaron a Bugía y Alejandría, donde los millares de niños restantes fueron conducidos, con cuatrocientos religiosos que habían acompañado la expedición, al mercado de esclavos y puestos a la venta. Eustaquio, el hijo de unos nobles, y Conrado, de una cortesana, alcanzaron retornar a la ciudad de Colonia, descalzos y en los huesos, como dos fantasmas.

Marcel Schwob (1867–1905), (Mayer André Marcel Schwob) fue un joven escritor judío-francés que se caracterizó por sus historias cortas y se ha dicho que por su forma de escribir, fue un precursor del surrealismo, y que influenciaría a importantes escritores como Jorge Luís Borges y Roberto Bolaño. El exquisito escritor francés, basó en los hechos terribles que hemos relatado su obra La Cruzada de los Niños, una de las cotas más altas y más delicadas de su producción. Schwob, fiel a la estética se dedicó a imaginar y seleccionar los momentos clave que, una vez reunidos, narran lo esencial de una historia que ha sido hermosamente traducida al español por Luis Alberto de Cuenca   ( 2012 Editorial Reino de Cordelia, o en EDICIONES DE AQUI).

Maracaibo, 12 de julio de 2016