sábado, 7 de diciembre de 2013

DE: El año de la lepra (novela)



"Escribir la historia de Luis Daniel Beauperhuy desde la isla de los leprosos en medio del río Esquibo fue siempre una pretensión mía. Debo confesar que esta idea, la acariciaba desde hace varios años cuando a través de Ruth me enteré de la vida del personaje, un investigador nato, del siglo antepasado, esto es del XIX. Mis conexiones con las bibliotecas nacionales me llevaron a recopilar abundante información sobre el llamado “médico de Cumaná”. Tengo cuadernos plenos de datos y un hilo conductor para la historia. Lo que nunca imaginé es que fuese justamente la lepra la que me llevase a caer en este proyecto para contrapesar mi situación personal. No obstante, no fue sino hasta haber caído en la desgraciada circunstancia de ser arrollado, digamos que por los avatares del destino, me ha tocado estar involucrado en una desgraciada investigación sobre la lepra. Una investigación real y actual, de ahora del siglo XXI y lo que es más serio, con complicaciones políticas graves en lo que a las consecuencias personales y familiares se refiere. Ahora cuando estoy sumergido en esta especie de caos en el que me encuentro desde hace meses, tomé una decisión definitiva. Si me remito al diario de Ruth, tengo sus cuitas de adolescente y durante mi irrupción mía en su vida, mis lazos de cariño con su madre y más allá, ir tras Ruth en Caracas y cambiar el curso de mi vda. Su diario, retomado por ella después de una década y aunque se hiciera telegráfico por razones evidentes, existe pleno de vivencias. En sus páginas es impresionante leer sobre un fantasma que ronda la isla de Lázaros frente a la ciudad de fuego. Este espectro pareciera corear las estrofas de la canción de autor anónimo que por la radio, en Ondas del Lago, vertía con su guitarra al mediodía “el cantor de todos los tiempos” Don Armando Molero. “Adiós hermano querido, te estáis portando tirano”…

Estos planteamientos están en mi novela "El año de la lepra" que puede adquirirse en algunas librerías de Caracas y de Mérida, algunas menos de Maracaibo... El comentario que quería hacer es, que dentro de esa novela, está una historia real y verdadera, algo que sucedió y es la vida de un personaje que nació en la isla caribeña de Guadalupe, se casó con una joven venezolana y vivió en Cumaná donde descubrió que la fiebre amarilla era trasmitida por un mosquito de patas rayadas de blanco. También creyó descubrir como curar la lepra y publicó todo lo que veía pero los franceses no creyeron que un mosquito era capaz de trasmitir enfermedades,  y después, los ingleses al leer sus trabajos sobre la lepra, le montaron un leprocomio en una islita en medio del río Esequibo, allá donde este río se une al Mazaruni para desembocar en el Mar Caribe. Esto sucedió en 1871, cuando el doctor Luis Daniel Beauperthuy a quien llamaban "el médico de Cumaná" quienes le conocían, yendo y viniendo desde un pueblo de pescadores a la orilla del río hasta su islita para atender a los leprosos, falleció. Sus restos se quedaron por allá, en lo que fue la Guayana inglesa y ahora es territorio en reclamación, o ya es parte de Guyana...  Quería que quienes me lean, supiesen esto, por que es parte de nuestra historia, que es triste y deja un amargo sabor, pero es nuestra y debemos conocerla.

Jorge García Tamayo

1 comentario:

Dem Villa dijo...

Estimado Jorge García Tamayo, soy de México y admirador de la obra y vida del Dr. Luis Daniel Beauperthuy. Quiero tener el libro que usted escribió (El año de la lepra), desafortunadamente en México no puedo obtener este libro. Le agradecería enormemente si a través de usted puedo comprar su libro.

Agradezco de antemano su atención.

Le dejo mi correo electrónico

demvilla@gmail.com

Demetrio Villanueva