domingo, 3 de enero de 2021

Canarios y migrantes

Canarios y migrantes

La habitación 230 del hotel Waikiki, en las Islas Canarias, solía estar ocupada por turistas. Desde noviembre 2020, sin embargo, fue el refugio temporal de Ousmane Ndao, uno de los miles de migrantes alojados en resorts de la Playa del Inglés. Este senegalés de 32 años con otros sesenta compatriotas durante los seis días de odisea que vivieron en el Atlántico hasta llegar a la isla de Gran Canaria, que fue descrita en una noticia del 17 de diciembre 2020 como “la región más pobre y aislada de España”...

“No somos racistas. Es solo que no nos gustan los pobres”. Así se titulaba la información periodística que insistía en destacar la crisis de migrantes en las Islas Canarias que le sirve para desnudar “la hipocresía de España ante la inmigración y desatado un pulso entre xenofobia y solidaridad que definirá el país que seremos por décadas”. Una vez en tierra, vecinos de la zona recibieron a los náufragos senegaleses con manifestaciones pidiendo su expulsión.

El gobierno español cubrió los 45 euros diarios de la estancia de Ndao y alrededor de otros 6000 migrantes en hoteles del sur de Gran Canaria, una solución que parecía razonable. Con los turistas extranjeros confinados en sus países, y las autoridades locales desbordadas, el programa de acogida ofrecía ingresos a los hoteleros y solventaba una crisis humanitaria. Pero la escena de senegaleses y marroquíes hospedados en resorts fue demasiado, y la extrema derecha, la presentó como la prueba de que los migrantes vienen a pegarse la gran vida y se aprovechan de ayudas que deberían ir solo a los españoles.


 

Todos los estudios económicos, en España y el extranjero, sostienen que el país necesitará a miles de futuros trabajadores como Ndao si quiere mantener su nivel económico y seguridad social: el sistema está seriamente amenazado por una población envejecida y uno de los índices de natalidad más bajos del mundo. Los intentos de distorsionar esa realidad, y criminalizar a los extranjeros, buscan despertar nuestros sentimientos más bajos.

La crisis se utiliza para explotar una falacia según la cual la inmigración pone en riesgo los empleos y “destroza la imagen de Canarias”, una teoría abrazada oportunistamente por algunos políticos locales para evitar preguntas incómodas: ¿Cómo es posible que el paraíso canario, que en 2019 atrajo 13 millones de turistas, siga siendo una de las regiones menos desarrolladas de Europa? ¿Es realmente la inmigración la causa de este atraso? O, más bien… ¿Será la corrupción, el caciquismo y la ausencia de visión política?

Las islas, situadas junto a la costa atlántica de África, lideran los peores datos nacionales en desigualdad, pobreza severa o desempleo -el paro juvenil supera el 60 por ciento-, todos estos problemas son muy anteriores a la crisis migratoria. La pandemia del año pasado, 2020, ha agravado la situación y ha ofrecido al populismo la combinación perfecta de una población frustrada y otra, en el lado africano, desesperada. Todas estas afirmaciones tan graves son desnudadas para considerar la posibilidad de que en el caso de enfrentarlas podría tener un premio electoral para la extrema derecha, que hasta ahora no ha logrado representación en el parlamento autonómico…

La noticia insiste en que los canarios opinan así: “Lo que define la altura de los muros que levantamos ante quienes vienen de fuera no es la raza ni el origen sino el dinero”. Los príncipes árabes que gastan en Marbella como si no hubiera mañana son bienvenidos; nadie va a exigir a los más de 350.000 británicos que viven en España que se marchen tras el brexit; y quienes se oponen a alojar a inmigrantes en hoteles vacíos no parecen ver un problema en que se conceda la residencia a los extranjeros que “adquieran inmuebles por valor igual o superiores a 500.000 euros”.

Pocos pueblos deberían sentir mayor empatía por quienes se niegan a resignarse a una vida sin futuro que el español... La guerra y la pobreza convirtieron a los canarios en emigrantes durante gran parte del siglo XX y más de 700.000 jóvenes se marcharon en la Gran Recesión que siguió al crash económico de 2008.  Ndao resume el motivo que le llevó a arriesgarlo todo con una frase: “En mi país los pobres siempre serán pobres”.

Solo en la última semana de octubre casi medio millar de personas se ahogaron en la ruta a Canarias, utilizada con más frecuencia por los africanos ante el cierre de vías alternativas. Los gritos de un grupo de náufragos alertaron la noche del 25 de noviembre a los vecinos de Órzola, una aldea de la isla canaria de Lanzarote. Alumbrados por la luz de sus teléfonos móviles, se lanzaron al agua en un intento de salvar a los supervivientes. Ignacio Fontes, un joven pescador, relató su impotencia al no poder atender a tiempo las llamadas de auxilio de un niño mientras sacaba a otra persona del mar. “Cuando volví, el llanto del niño no se oía más”, declaró a El País. Ocho migrantes murieron ese día.

Mientras una minoría de la población canaria acosaba y señalaba a los migrantes, otros se arrojaban al mar para salvarlos, les traían alimentos y los confortaban en sus comunidades. El contraste entre xenofobia y solidaridad quedó reflejado en un reportero local que, al ver a sus vecinos increpar a los recién llegados, rompió a llorar durante su narración en la radio. Más allá de lo que cada uno pensemos sobre la política migratoria, si debe ser más laxa o endurecerse, deberíamos estar de acuerdo en la obligación humanitaria de ayudar a quienes alcanzan nuestras costas.

Ousmane Ndao fue trasladado a Barcelona el 6 de diciembre; en Cataluña le esperaba una hermana que emigró diez años antes, con la que vive a la espera de encontrar empleo. “Marcho a trabajar como peón al campo. Después espero lograr los papeles para quedarme”, me dijo este miércoles. Aunque solo sea por egoísmo, todos deberíamos empujar porque Ndao tenga éxito y demuestre que en España los pobres sí tienen una oportunidad para dejar de serlo. Todas estas interesantes reflexiones son hechas públicas por David Jiménez (@DavidJimenezTW) quien es escritor y periodista. Su libro más reciente se titula como  “El director”.

Maracaibo, domingo 3 de enero del año 2021.

 

sábado, 2 de enero de 2021

Gloriosa victoria

Gloriosa victoria

Con el título de “Vargas Llosa y “Tiempos recios” en octubre del año pasado (2019) publicaría en este blog algo (https://bit.ly/358LKdN) sobre la novela del laureado Premio Nobel peruano. En esta oportunidad quisiera volver sobre el tema de Guatemala y del anticomunismo de Joseph McCarthy, aquel fascista gringo que dirigió la “caza de brujas” en el senado norteamericano durante los primeros años de la guerra fría, entre 1950 y 1956.    

El muralista mexicano Diego Rivera pintó un cuadro titulado “Gloriosa victoria” que prohibido en los Estados Unidos desapareció completamente durante los siguientes cincuenta años...  El artista le había regalado esta obra de 1954 sobre un lienzo de 2u5 metros durante sus años de militancia comunista, a la Unión de Pintores de la Unión Soviética, y dicha agrupación, la donó a su vez al Museo Pushkin en Rusia, el año 1958, donde fue expuesta en varias ocasiones hasta su desaparición. En el año 2000, el cuadro fue encontrado en una bodega del museo Pushkin, y desde entonces, está en calidad de préstamo y en exhibición permanente en México.

En el centro del cuadro, el secretario de estado de los EE.UU, John Foster Dulles le da la mano al coronel Castillo Armas. El jefe de la CIA, Allen Dulles, y el embajador estadounidense en Guatemala, John Peurifoy aparecen regalando dinero a los comandantes militares, mientras que los indígenas trabajan como esclavos, cargando los barcos de la United Fruit Company con bananos. A los pies del embajador, hay una bomba antropomorfizada que contiene la cara sonriente del presidente Dwight Eisenhower. En el fondo está el arzobispo Mariano Rossell y Arellano se observa oficiando una misa sobre los cuerpos masacrados de los trabajadores. 

 

 

Cuando el gobierno de Guatemala tras haber decretado la Reforma Agraria, se tomó en serio el examen de los libros de contabilidad de la United Fruit Company, -compañía bananera que veía amenazados sus intereses económicos por la reforma agraria de Árbenz que le quitaba importante cantidad de tierras ociosas- el gobierno de Dwight Eisenhower lo consideró un atropello, y aquella impresión norteamericana se la hizo saber el gobierno al presidente Jacobo Árbenz a través del embajador John Peurifoy. Árbenz pretendió pagarles como indemnización, el valor que la propia empresa había atribuido a sus tierras; pero John Foster Dulles, secretario de Estado, exigió veinticinco veces más…

John Foster Dulles, secretario de Estado norteamericano y enemigo declarado del comunismo era un fuerte “macartista”. Su firma de abogados Sullivan and Cromwell había representado los intereses de la United Fruit (UFCO) y hecho negociaciones con gobiernos guatemaltecos. Su hermano Allen Dulles era el director de la CIA y miembro del Consejo Directivo de la UFCO. Junto a su hermano John, estuvo en la planilla de la UFCO durante 38 años. John Moors Cabot era hermano del Subsecretario de Estado para Asuntos Interamericanos y había sido presidente de la UFCO. Ed Whitman, quien era el principal lobista de la United Fruit ante el gobierno, estaba casado con Ann C. Whitman, quien era la secretaria personal del presidente Eisenhower. ​En Maracaibo hubiéramos dicho… ¿y qué más queréis?

Sin lugar a dudas la intervención norteamericana de 1954 en Centroamérica estuvo inspirada en el pensamiento de McCarthy pero regida por motivos económicos. En este sentido, a comienzos de 1953 durante la administración del presidente Dwight D. Eisenhower, se puso en marcha un plan para derrocar el gobierno de Jacobo Arbenz Guzmán el presidente democráticamente electo de Guatemala. Ya en agosto del año 53, J.C. King, jefe de la CIA para el hemisferio occidental, informó sobre el plan Operación PBSUCCESS iniciado con una acción de propaganda anticomunista que se complementaría con una invasión armada contando con el apoyo de los dictadores Anastasio Somoza de Nicaragua, Marcos Pérez Jiménez de Venezuela y Rafael Leónidas Trujillo de la República Dominicana. La CIA organizó, financió y dirigió una operación, en la que se autorizaron vuelos de los B-26 y de los P-47 desde Nicaragua para bombardear territorio guatemalteco, y fue seleccionado el coronel Carlos Castillo Armas, un rival castrense del presidente Arbenz. Así, bajo la supervisión del Departamento de Estado de los Estados Unidos, el 23 de diciembre de 1953 se presentó el “Plan de Tegucigalpa”.​

La manipulación comunicativa del publicista Edward L. Bernays para su cliente el presidente de la multinacional estadounidense United Fruit Company, proporcionaba información falsa a diarios liberales de Estados Unidos, y terminó convenciendo al gobierno de Dwight Ike Eisenhower de que la Guatemala de Árbenz se estaba convirtiendo en una cabecera de playa de la Unión Soviética de Nikita Krushchev con el oscuro propósito de apoderarse del estratégico canal de Panamá y extenderse por América Latina. ¡Ve que molleja!

El Movimiento de Liberación Nacional, salió a la luz pública presentando el “Plan de Tegucigalpa” como su plataforma política. Ya desde la década de 1950 el Movimiento de Liberación Nacional, era un grupo paramilitar y partido político de derecha, brazo político que contribuiría a derrocar al gobierno de Jacobo Arbenz en el 54. En Guatemala los mítines y las manifestaciones de apoyo al régimen iban siendo cada vez menos frecuentes; los sermones y advertencias de la Iglesia arreciaban y en las principales ciudades del oriente guatemalteco, las paredes decían: “El día de la liberación: los que apoyen a Castillo Armas vivirán, los que apoyen a Árbenz morirán”. Había que salvarse del comunismo inminente. El papel del clero secular de la Iglesia Católica fue determinante.  El arzobispo Mariano Rossell y Arellano entró de lleno a la arena política y al anticomunismo militante, utilizando al Cristo Negro de Esquipulas como bandera, terminaría por convencer al pueblo de que el gobierno era comunista y enemigo de la religión y lo puso en su contra.  

El 21 de febrero de 1954, el influyente periódico “The New York Times“, que hasta entonces se había mostrado cauteloso a la hora de referirse al gobierno guatemalteco tanto del Dr. Juan José Arévalo como del presidente Jacobo Arbenz,  publicó una nota que decía: “los comunistas estaban listos para asumir el control directo”. En junio de 1954, con el apoyo de los Estados Unidos, bajo el mando del coronel Carlos Castillo Armas que se encontraba exilado en Honduras la invasión entró al municipio de Esquipulas junto con el llamado Ejército de Liberación.

Después de la invasión por aire y tierra, Castillo Armas se convirtió en presidente de la República para un período que habría de concluir el 15 de marzo de 1960, según lo fijó la Asamblea Nacional Constituyente, elegida al mismo tiempo. Las primeras acciones del gobierno contrarrevolucionario fueron ilegalizar al Partido Guatemalteco del Trabajo, prohibir las asociaciones, los sindicatos y los partidos políticos, se suspendieron los programas favorables a los indígenas y a la clase obrera, se impuso una severa censura, y se disolvió el Congreso iniciando una dura persecución en contra de los intelectuales de izquierda.

Casi tres semanas después, el 23 de julio de 1954, el secretario de Estado John Foster Dulles enviaría un telegrama al embajador John Peurifoy en el que le solicitaba seleccionar toda la documentación que pudiese ser utilizada apropiadamente para reconstruir el patrón de la influencia comunista en Guatemala. Anticipando el fracaso de sus propios objetivos, la agencia indicaba que los documentos para demostrar las relaciones de los comunistas guatemaltecos con Moscú “habían sido destruidos”. Pese a esta “decepción”, sobre un inventario preliminar se presentó un informe en Washington, el 20 de julio con documentación que resultaría de interés para el presidente Eisenhower.

“Mi impresión -diría Vargas Llosa en la presentación de su novela “Tiempos recios” en Casa de América, en Madrid- es que la historia sería otra si Estados Unidos no hubiera derrocado a Árbenz. Fidel Castro no se hubiera radicalizado”… Los venezolanos habríamos de ver como décadas después, el comunismo penetraría a través de la invasión cubana auspiciada por la traición de una cáfila de militares serviles ante Fidel, para finalmente lograr la debacle del país que caería en las garras de un grupo de forajidos narcotraficantes ante la apacible y en algunos risueña y complaciente aceptación de las naciones del mundo. En 20 años destruirían un país que había sido el más rico y próspero de América.

Maracaibo, sábado 2 de enero, 2021

 

viernes, 1 de enero de 2021

Mercurio, y no es el de Freddy…

 

Mercurio, y no es el de Freddy…

El jueves, 8 de diciembre del año 2016 en este mismo blog y teniendo la suerte de encontrarnos en Mississauga, en la periferia de Toronto, -no del chocolate sino el Toronto de Canadá-, escribí una reláfica sobre el mercurio, en dos colores y hoy para comenzar pintando un nuevo año, el 2021 que aspiramos todos (la humanidad entera) sea mejor que el 2020, voy a repetir este asunto del mercurio en dos colores. Aprovecho para señalar que lo de “Freddy” puede ser tomado como el de Queens, o como el propio Krugger de dedos filosos, pero es igual, pues de lo que trata este asunto es del mercurio (Hg); el de la tabla periódica y como siempre, del lago de Maracaibo.

 


Corría la-época-de-Lusinchi cuando el rubicundo hijo de Esculapio, con su sonrisa estereotipada, disfrazado de dios Baco, por gordo, obtuso y concañero de partido, se iba de frente en una rumba mitológica... Decime, vos acaso sabías que Mercurio... ¿El que tiene alitas en los ñames? Si ese, pero no me interumpáis. No, es que te iba a preguntar si era de la familia Cromo. ¡Bírtica!, vai cristiano, ¡dejate hablar! ¡Ajá! Bueno ve, figurate vos que Mercurio era jalabolas de Zeuss. ¿Zeuss es el mismo Presidente Júpiter, verdad? ¡A vaina chico, me vais a chalequear el cuento! Oíme. Mercurio era como te dije el alcahuete de Zeuss y andaba a que Vulcano poniéndole unas curitas en sus cauchos… ¿Ah? Los de él no, los neumáticos, okey, entonces, ¿a qué vos no sabéis lo que le pasó? Ni idea… Inmaginate que se encontró a dos culebras que estaban peleando, y él que andaba siempre con una varita, cogiolas dioles un toquecito y las separó. ¿Separolas? Ve chico, ¡quedebolas!, como el hada madrina. Sí, tan dulce y fina, por eso es que la varita con las culebritas son el símbolo de Mercurio. ¡A la vé! ¿Quién lo hubiera dicho?, ¡por eso usan el símbolo y el mercurio en los hospitales! Bueno, yo no sé sobre esa remolleja chico, a lo mejor es verdad, pero atendeme, yo te digo que por eso Mercurio es el Dios de la paz, el que tiene la vara y separa. ¿Cómo un referí? Poco más o menos, de allí posiblemente sale aquello de, con la vara que midas serás medido. ¿Eso no tiene nada que ver con el Rey Midas? No, ese era otro Presidente. A ese también le gustaba el oro, ¡con bolas! ¿Pelotas de oro?, ya entiendo, ya, son las bolas, y decime, los que miden, ¿no son los jueces? ¡Pero bueno que varilla con vos! ¡Ladilla no, yo solo estoy preguntándote para aclarar vainas! Está bien, fijate cristiano, por casualidad, ¿vos sabías que Mercurio es el Dios de los médicos? Nooo. ¿No?, ajá, veis, ¡ya te agarré fueraebase!, y decime, ¿vos sabías que Mercurio también es el Dios de los comerciantes y de los ladrones? ¿De los ladrones? Sí señor, paquetelocepilléis. ¡Coño, eso sí que es una novedad! Eso parece una interpretación mitológica de los fenómenos de la historia contemporánea. Sí, es casi como una solución por arriba y con alitas en los pies a un problema de aquí, de por abajo, pero pa qué te cuento más sobre Mercurio, mejor hablemos del mercurio…

Imaginate vos que en la parte norte de la bahía del Tablazo creció tremenda industria. Sí, desde el lago, las instalaciones se veían mollejuas, lo sé, eran imponentes. Chimeneas, tanques, vías de acceso, luces en la noche. Pero un humo espeso y asalmonado se acercaba por los aires hasta la urbe cuando el viento soplaba hacia el suroeste. Bueno, las chimeneas botan en humo los desechos… Aprovechamiento de la materia prima y de los desechos de la petroquímica; eso decía la propaganda, y para no desechar los productos residuales y con mínimos costos, se obtenían pingues ganancias. Un negocio redondo, con un pequeño problema solamente: ciertos residuos y, el mercurio. Otra vez el bendito mercurio. Nada menos que un chorro de mercurio que fluía hacia “el caño cotizón” y se dejaba rodar hasta las profundidades del lago, y había otro gran problema, un coñoemadre piazoecarajo, así le decían en la Asamblea Legislativa del Estado al tipo aquel que no se quería transar. ¿A cuánto aspiraría? ¿Con cuanto tendremos que callarle la jeta a ese mardito? Dizque así decían los empresarios inquiriendo ante los políticos… Ciertamente, decían los interesados, había una acumulación de un número escaso de residuales, si, bien sí, es cierto, había ciertos desechos mercuriales, pero no todos caían al lago. ¡No oh Dios misericordioso!, ¡eso jamás! Jejé, je, no iban a los caños, se iban puel caño, se iban pal coño, ¿no? ¡No me entendiste! Era que los tipos insistían en que se evaporaba, ¡se tiene que evaporar!, o ¿qué te creéis vos?, me decían. Yo sé de qué te estoy hablando, protestaban los carajos diciéndome, esaverga se licúa, se diluye, se volatiliza, ¿me entendéis? De bola tiene que ir a parar a algún sitio, y okey, está bien, supongamos que no es hacia el lago, que se todo se va para el caño, o hacia el cotizón… Pero, ¡ya va! Se creían que me jodían con eso, porque es el peor sitio, en realidad es el único sitio donde son evidentes los problemas, pero los tales problemas no son ni una ñinga, son una pendejada focal, si no entendemos lo del lago… Es, sí, pero eso lo vamos a resolver, insistían y me decían, ya vos veréis… ¿Qué cuándo?, antes de quesecoñoemadre siga hablando y diciendo disparates y marisqueras. ¿A quién se le ocurre? ¡Disque lluvias ácidas! ¡Infundios! La contaminación de los arrozales. ¡Falacias! Antipatriótico, eso es lo que es ese tipo, y decían, lo que es, es un subversivo, ya lo tenemos ubicado, ¿quién no lo conoce? Daños irreparables al norte de Falcón y del Zulia. ¡Habrase visto! ¡Ridiculeces! Segurito que así era como lo planteaban… La permisología estaba en regla, así decían, ¿divisas?, ¿créditos?, de los blandos y de los duros. Ellos hablaban de los millones que les iban a llover, como cagajones y, ¿qué te creéis? Bueno, estarían como caimán en boca e caño, con el billetaje y lo que vale un puñado de dólares, ¿quién no lo sabe? Ellos insistían que existía un rependepenguayaba con jota, que los estaba, ¡jodiendo y jodiendo! Pero pa que vos veáis, han pasado ya unos años y del asunto del mercurio se dejó de hablar, pero lo de la contaminación del lago se me llegó a clarificar absolutamente cuando conversé con un amigo sobre el tema de la contaminación… ¿Habéis oído hablar del Vanadio? Eso mismo me lo preguntó él, y yo le dije que no. Luego él me explicó. Es un elemento que proviene de las porfirinas del petróleo crudo y se integra a la cadena alimenticia ya que existe como un compuesto estable. ¿Dónde existe el Vanadio? En las almejas, me respondió él mismo. Esto se debe a que ellas filtran gran cantidad de fitoplancton. Me explicó entonces, que el Vanadio es un metal gris que se puede usar en aleaciones de metales ferrosos y se añade en las aleaciones de las tuberías de acero, y ese y otros elementos contaminan el lago. ¿Pero, porqué en las almejas? Ante mis preguntas, él respondía… En los peces igualmente. En la industria petroquímica, en el complejo petroquímico muchas cosas van al lago. Si, ahora capto la idea, estoy recordando que allí en El Tablazo, el Vanadio es usado como un catalizador, sobre todo para producir los plásticos y ácido sulfúrico. El Vanadio llega al agua en suspensión, pero se vuelve un coloide y se retiene en el limo y en los sedimentos. Allí en el sedimento se acumula. Es eso que cuando llueve se percibe como gredoso. Es eso que la gente denomina “el sipero”. Allí es donde en toda la extensión del lago se depositan los contaminantes y los hay más peligrosos, como el mercurio y el cobre, que además son muy solubles, tanto que los absorben los peces. ¿Entendéis la gravedad de lo que te estoy explicando? El mercurio se transforma en metil–mercurio y se va al fondo, se mezcla en el sedimento y hay peces que son bentónicos. Así se les dice a los que viven en la profundidad y por tanto se arrastran en el sedimento, se tragan todo el Vanadio y el mercurio. Esto les pasa a los bagres y al pez que llaman armadillo. Sí que tiene muchas espinas pero que es muy sabroso… Ellos se arrastran y se van contaminando… Por eso lo de las almejas, si…


 

Con gran serenidad mi amigo me habló también sobre una nube asalmonada nacida del complejo pertroquímico y de cómo a veces cubría la ciudad cuando el viento soplaba hacia el oeste. Él me habló de las descargas de lluvia ácida, y yo le confesé que ya antes habíamos hablado sobre este tema. Recordé algo que algo había leído en una novela de un tal García Tamayo en la que se decía que cada pescado del lago tenía más mercurio que un termómetro de hospital. Mi amigo asintió sonriendo y me informó que sobre el tipo del que ya habíamos hablado, de ese quien había hecho las denuncias desde la Asamblea Legislativa del Estado, él ni estaba seguro de si era parte de la novela o si era cierto, pero lo que si sabía era que nada se había modificado. Si volvemos a los peces será mejor. Lo importante es entender que el Vanadio es capaz de provocar efectos genotóxicos en los peces. Es algo que está comprobado. Se les estudian los cromosomas y son anormales. Esto me lo dijo un experto, para luego añadir… Déjame que te diga dos palabras sobre las Tilapias. Yo jamás había escuchado el nombre de Tilapia. Es un pez, me dijo él. Ah, pues yo sí sé que es originario del África y es muy resistente, robusto, soporta aguas calientes como pueden ser las del lago al mediodía. Yo lo sé, porque en la Universidad me enteré de que trajeron Tilapias para hacer unos experimentos y dizque iban a demostrar las anormalidades de sus cromosomas, eso me consta. Pero lo que no sabéis es que luego, las echaron en el lago y han creado un desorden ecológico. Estos peces, son depredadores, muy voraces y están acabando con otras especies autóctonas. Como veis, algunas veces los problemas son creados por los mismos investigadores. Menos mal que los pescadores comercian con las Tilapia porque tiene bastante carne y se venden. ¿Con cuánto mercurio y cuánto Vanadio? ¿Con cuántas anormalidades cromosómicas? Nos las comemos… Lo que nos vaya a suceder, jajaja,.. Eso no le importa a nadie… 

Maracaibo, viernes 1 de enero del año 2021