Debo
confesar que la imagen de Fernández Morán me llega con recuerdos de mi infancia
a través de las palabras de mi padre, Jesús García Nebot, conocido comerciante
marabino, quien trabajaba diariamente al frente de la casa MacGregor en la
Plaza Baralt.
De modo que es fácil para mí, recordar al doctor Humberto
Fernández Morán y sus investigaciones con el microscopio electrónico y es que resultaría
algo muy especial por el hecho de verme involucrado en la patología
ultraestructural, desde que me gradué como médico-cirujano en la Universidad
del Zulia, en julio del año 1963 y tuve la suerte de comenzar a estudiar
anatomía patológica. En realidad, dedicaría más de cincuenta años de mi vida a
hacer investigación con el microscopio electrónico.
Fernández Morán como todos deben recordar, terminaría
siendo vilipendiado y execrado de Venezuela por motivos primariamente
políticos, esto supuestamente ya que además sería señalado como “el brujo de
Pipe, y saldría del país para desembocar en su genial "ostracismo
creador", expresión usada por el doctor Roberto Jiménez Maggiolo, en la
biografía sobre la vida del sabio.
El 25 de febrero del año
1976, el doctor Humberto Fernández Morán fue entrevistado por el Subcomité de Investigación y Energía de la
Cámara de Representantes de los Estados Unidos de Norteamérica y sus
palabras sorprendieron a los asistentes al acto, pues se referiría en
particular al general Francisco de Miranda, precursor de la Independencia de
Venezuela, quien, -les recordó a los presentes- que había luchado con los
franceses en las guerras que culminaron con la independencia de Norteamérica…
Miranda, finalmente,
-relataría el expositor- se sacrificaría por Venezuela, luchando
infructuosamente para consolidar la independencia de su país… El doctor
Fernández Morán, no hizo mención ni del “bochinche
siempre bochinche”, ni de la muerte del precursor en la prisión de la Carraca, pero evidentemente, sentiría
identificarse con el general Miranda pues él mismo, había desde el año 1950
propuesto -y por escrito- publicado en la Revista Acta Científica Venezolana,
la creación de un Instituto de Investigación en su patria que nacería el año
1959 y el cual debería servirle a los millones de habitantes de los países
latinoamericanos, una región muy extensa con recursos naturales increíbles…
Humberto Fernández Morán, en palabras de Jaime Requena, estuvo siempre “signado
por una absurda controversia política que pretendió mostrar sus importantes
logros como intrascendentes, accidentes sin mayor importancia ni influencia
sobre nuestra comunidad o sobre el mundo”. Una "Comisión Asesora"
que analizó su trabajo en el IVNIC (sin peritos expertos en sus hallazgos de la
vera-ciencia) se centraría en su desempeño personal y se le consideró entre
otras cosas: “intolerante, preso de un delirio de omnisciencia, dictatorial
y demasiado exigente”. Terminaría
siendo calificado como “brujo”…
En febrero del año 2023 tuve la oportunidad de conversar públicamente en
la Biblioteca Pública del Estado Zulia, en Maracaibo, sobre mi relación
personal con el doctor Humberto Fernández Morán, y en aquella ocasión,
repetiría los mismos conceptos que había venido divulgando desde muchos años
antes, en Caracas y en distintas ciudades de Venezuela, los cuales fueron
publicados en la Revista Academia Médica Digital VITAE de la UCV el año 2003. (García
Tamayo J. Humberto Fernández Morán. Legado científico invaluable de Venezuela
para el mundo. Academia Biomedica Digital VITAE No 14 Enero-Marzo 2003).
Bastaría con mencionar -les
dijo a los políticos presentes en su discurso ante la Cámara de Representantes
de los Estados Unidos – que el 25% de los
bosques del planeta se encuentran en las selvas de los ríos Orinoco y Amazonas.
Es necesario preparar a la juventud de
Latinoamérica incorporándolos al desarrollo tecnológico y a los avances de la
Medicina. Para aquella tarea, él había planificado el Instituto de Investigaciones
Neurológicas fundado en abril de 1954 en Los Altos de Pipe, e insistiría en
atender a las palabras que recién había dicho el presidente de la Universidad
de Chicago William Rainiere Halper, al llamar la atención sobre el momento que
se vivía, señalando que, “ahora
precisamente podemos ya por la vía satelital estar todos conectados”.
En su discurso prosiguió
diciendo: Vamos a poder intercambiar
programas para la formación de personal de investigación en instituciones que
estarán en los Andes venezolanos, en Costa Rica o en el Caribe. Veremos en
esos Centros, como se desarrollarán importantes proyectos sobre energía solar
con tecnología fotovoltaica, sobre la microbiología del petróleo y la
microscopia electrónica. Crecerán las instituciones que aprovecharán los
recursos de cada región cubriendo necesidades termoeléctricas locales y habrá
instituciones que desarrollen la computación y la investigación criogénica y
sus aplicaciones en regiones tropicales y subtropicales.
Veremos cómo se
desarrollarán la Biología Molecular, la Biomedicina y la Neuropatología, para
en resumen llegar a la imperiosa necesidad de sostener las conexiones creadas
que resultarán efectivas entre todos los centros de investigación de América
del Sur y finalmente terminaremos examinando en detalle la microbiología del petróleo…
Relato estas situaciones
particulares, quizás poco conocidas, sobre nuestro genial sabio Humberto Fernández
Moran …
En
Maracaibo, el día lunes 15 de junio del año 2026
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