Thomas Belt, en su libro “El Naturalista en Nicaragua”, dice que los indios carcas, viajaban
todos los años, hacia orillas del Lago de Nicaragua, para proporcionarse cacamucas, para su alimentación.
Recuerdo en mis visitas a Nicaragua, aquella que naciera en las ilusionadas
aspiraciones del Sandinismo verdadero, supe que la cacamuca, era un alimento
muy codiciado entre los indios sumos y misquitos.
La cacamuca
es la iguana,y quien en el pasado, visitaba
los mercados nicas orientales particularmente durante los días de cuaresma
(antes del régimen Murillo-Ortega, evidentemente) podía admirar los centenares
de iguanas, listas para el expendio, con las patas amarradas con los tendones
de sus dedos, o por los “ñervos”,
como dicen los indígenas, y la veríamos con las fauces cosidas con cuerdas y tiras
de cabuya, y de esta manera, comprobarian cuan cierto es que el verso popular
que dice…“Que feas son las iguanas,
amarradas del hocico”.
La palabra «iguana» deriva del nombre taíno para este animal: iwana. Iguana iguana es la especie de este género que fue descrito por primera vez en 1768 por el naturalista austríaco Josephus Nicolaus Laurenti en su libro Specimen Medicum, Exhibens Synopsin Reptilium Emendatam cum Experimentis circa Venena. En los libros de Ciencias Naturales antiguos, como el de Lauglebert, los estudiantes podían leer, lo que se afirmaba acerca de ella: “cuya carne”, dice, “es comestible”.
Autores posteriores lo han sabido
exponer mejor. Ángel Cabrera, por ejemplo, explica en su “Zoología Pintoresca”: “Su
carne es blanca, tierna y bastante sabrosa, asemejándose, según quienes la han
probado, a la pechuga del pollo”. Debo informar a quienes “se muestren esquivos” a ingerir carne tan excelente,
que el nombre con que la conoce la ciencia es, entre otros sinónimos: Iguana
delicatisima tuberculata. Aunque les suene feo lo de “tuberculata” se llama a la iguana “delicadísima”
y así se reconocen sus especies: Iguana delicatissima (Laurenti, 1768) - Iguana antillana
común, Iguana iguana (Linnaeus,
1758).
Desde el año 2014
habíamos hablado en este blog (lapesteloca)
sobre las iguanas (https://tinyurl.com/ytyy9pec), cuando lo mostramos como “un plato nicaragüense y zuliano” y en
2019, hasta mencionamos a las iguanas en el cine… En agosto del 2023 al hablar
de “el basilisco” también comentamos su parentesco con las iguanas, de manera
que resulta que la Familia Iguanidae: (viene su nombre del
arawak, iwana), es un lagarto, que ya fue citado por Cristóbal Colón, y se dice
que por este animal se le dio nombre a la isla de Guanahani… ¿Recuerdan la historia patria? La isla, aquella que fue
bautizada con el nombre de San Salvador, habitada por el pueblo taíno y
descubierta una madrugada por el navegante genovés… Como conclusión: la carne
de Iguana posee un alto valor nutritivo, debido a su bajo contenido en grasas y
su elevado contenido proteico, transformándose en una alternativa a la proteína
animal para el consumo humano.
Estos lagartos se
clasifican así: Reino: Animalia, Subreino: Eumetazoa, Rama: Bilateria, Grado:
Coelomata, Serie: Deuterostomia, Phylum: Chordata, Subphylum: Vertebrata,
Infraphylum: Gnathostomata, Superclase: Tetrapoda, Clase: Reptilia, Subclase:
Lepidosauria, Orden: Squamata, Suborden: Iguania. Familia: Iguanidae,
Subfamilia: Corytophaninae, Genero: Basiliscus…
La iguana verde (Iguana
iguana) es una especie silvestre prehistórica y ha sido fuente de alimento
para el hombre por más de 7.000 años
debido a su excelente sabor y calidad de carne, lo que ha traído que en el en
Perú, como una consecuencia, su comercialización ha aumentado significativamente
y esta especie se encuentra en vía de extinción debido al consumo de su carne y
de su huevos. Para evitar su extinción y brindarle a la población otra
alternativa de proteína animal en países de centro américa como Costa Rica y en
Puerto Rico una de las soluciones es implementar zoocriaderos de dicho animal
(Bell 2007).
Una iguana verde,
de esas maracaiberas, también conocida como iguana común (Iguana iguana),
es un ejemplar de la familia Iguanidae, que puede medir hasta 2
metros. Son animales herbívoros y se reproducen por medio de huevos, que son
colocados bajo tierra y después del nacimiento alcanzan la madurez sexual a los
16 meses de edad, pero son consideradas adultas a los 36 meses, cuando miden 70
cm de largo. El color verde de su piel les permite confundirse con la
vegetación de su entorno. Su piel está recubierta de pequeñas escamas; tienen
una cresta dorsal que recorre desde su cabeza hasta su cola, que muy vistosa en
los machos y que también se caracterizan por un gran repliegue debajo de la
barbilla similar a una papada.
Aunque
para algunos parezca un alimento desagradable, para
otros la carne de iguana es un manjar, que puede venderse hasta
en 40 dólares una libra (aproximadamente
medio kilo) en Estados Unidos. De acuerdo al Departamento de
Recursos Naturales y Ambientales de Puerto Rico (DRNA), la carne de
iguana tiene un sabor muy similar al de la
carne de pollo, “pero no tan desabrido“. En
países de América del Sur y Centro América, donde las iguanas son especies
nativas, la carne de iguana es parte de la dieta frecuente de los sus
residentes.
De hecho, en la mayoría de esos países el consumo de
iguana ha llevado a esta especie casi a su extinción. Basado en esta premisa
y el alto valor nutritivo de la carne de iguana, es que el
Gobierno de PuertoRico ha optado por fomentar el consumo y exportación de los
derivados de iguana como la estrategia más poderosa para controlar la especie
en la vida silvestre“, establece el DRNA en su página web.
Creo haber mencionado que en estudio realizado en
la Universidad del Zulia, en Maracaibo, Venezuela,
concluyó que “la carne de iguana
constituye una fuente alterna de proteína y minerales frente a las
de especies tradicionales“. Asimismo, esa institución señaló que la
carne de iguana tiene “un nivel nutritivo bastante aceptable”, esto al
compararla con la carne de pollo y de res.
De acuerdo a la Universidad del Zulia, la
carne de iguana tiene menos grasa que el pollo y puede ser una fuente
alterna de proteína para las personas. La Universidad de
San Carlos en Guatemala, comparó el valor
nutricional de diversas carnes, resultando la carne de iguana la segunda de
mayor contenido de proteínas. Según su estudio, un kilogramo de carne de iguana
tiene un total de 24.4 gramos de proteína, la misma cantidad si fuese pollo
(18.6 gramos), cerdo semimagro (15.5 gramos), res semimagra (18.7) y conejo
(21.8 gramos). Todos los valores de las carnes mencionadas en el estudio se
refieren a la carne cruda.
A pesar
del alto valor nutricional de la carne de iguana, diversas instituciones de
salud han recalcado que es necesario velar las condiciones en el que el
animal es cazado y procesado, para disminuir la posibilidad de que el
animal esté contaminado.
De acuerdo a la Universidad del Zulia, la carne de iguana tiene menos grasa que el pollo y puede ser una fuente alterna de proteína para las personas. A pesar del alto valor nutricional de la carne de iguana, diversas instituciones de salud han recalcado que es necesario velar las condiciones en el que el animal es cazado y procesado, esto para disminuir la posibilidad de que el animal esté contaminado.
Maracaibo,
martes 11 de febrero del 2026