martes, 27 de enero de 2026

Karlheinz Grosser

 

Karlheinz Grosser es un escritor alemán nacido en Berlín en el año 1922, sin haber podido detectar la fecha de su muerte, o si es que aún vive, pero sabemos que es conocido principalmente por la creación de novelas históricas. Durante la Segunda Guerra Mundial fue piloto de caza. Después de la guerra, y antes de dedicarse a la literatura, trabajó como mecánico de tanques, representante comercial, soldador, investigador de mercados y corredor de seguros. Comenzó por fin a realizar labores en una editorial, y de ahí saltó al mundo cinematográfico colaborando en algunos guiones.

 

Su afición a la literatura se afianzó cuando se inició en la escritura de cuentos; proporcionándole un relativo éxito publicando sus obras en diarios y revistas. Su gran afición por el estudio de la historia antigua, le llevó a crear su más popular obra: Tamburas (1967), novela ambientada en la región mediterránea en el siglo VI a. C. Tuve la suerte de leer esta novela, en mi juventud y hube de releerla hace una década, para revivir historias similares a los viajes de Sinhué el egipcio por los antiguos reinos, entre la Persia de Cambises y el Egipto de Psamético. Con mercenarios jonios de por medio, narra la historia de un joven ateniense quien vive en la época en que reinaba Pisístrato como el tirano de Atenas.

 

Tamburas era un hijo no reconocido de Pisistrato y será desterrado de su patria. "He regresado nuevamente donde comenzó mi marcha. Gemmanos, el hombre al que llamé padre, ya no existe. Poseidón lo alcanzó en la tormenta. La que me dio el nombre, Tambonea, murió poco después. Sólo vive Agneta. Pero es la mujer de otro, y cada vez que mi mente piensa en ello mi espíritu se confunde y mi boca sabe a sangre. Pero al mal sueño sigue siempre el despertar y la prudencia se impone de nuevo a la irreflexión".

 

Así comienza la historia de Tamburas, un joven de una influyente familia ateniense que debe convertirse en guerrero y alejarse de su amada Agneta para huir de las insidias que se vierten contra él. Le tocará ayudar a Cambises y su corte persa en la conquista de Egipto. Apoyado en su fe en los dioses, creadores de lo eterno y lo pasajero, Tamburas saldrá al encuentro de pueblos y tribus, de príncipes y reyes; conocerá la guerra y la paz, el hambre y la saciedad, las dignidades y las humillaciones. Hallará amigos y enemigos, hasta recorrer la senda de la gloria y de la muerte.

 

Otra novela del mismo autor es El Babilonio (2003), en la cual el protagonista es Tamatam quien tras curar a Alejandro Magno de una grave dolencia pasaría a ser su médico personal; de modo que, en esta novela, como en Sinuhé el egipcio, el protagonista es también un médico de la antigüedad.

 

En una sinopsis de su trama, Tamatam es obligado a huir de Babilonia para continuar con sus estudios de medicina y es enviado por su hermano Naval, comandante de la sitiada Tiro, para negociar una alianza con Alejandro Magno, quien sólo contempla la rendición total. Pese al fracaso de su misión, el encuentro supondrá un giro total en la vida del joven ya que, tras curar a Alejandro de una grave dolencia, éste lo nombra su médico personal, instándolo a permanecer a su lado todo el tiempo. Así, desde esta posición de privilegio, el babilonio es a la vez testigo y narrador de la fabulosa campaña del gran macedonio contra los ejércitos persas de Darío, desde las legendarias ciudades de Mesopotamia hasta la desembocadura del Indo. Inmerso en las intrigas políticas y amorosas propias de la vida cortesana, Tamatam espera salvar a su hermana Tatia, entregada por su padre a un harén persa y ahora Tatia es parte del botín conquistado por Alejandro.

 

Con numerosos detalles de valor documental e histórico, que enriquecen una trama plena de acción, Karlheinz Grosser ha escrito una novela que es también fuente de conocimientos sobre la vida de Alejandro Magno, considerado por muchos el mejor guerrero y estratega de la Historia.

Maracaibo, martes 27 de enero del año 2026


lunes, 26 de enero de 2026

El rinoceronte lanudo


Esta es la historia de un rinoceronte lanudo, que fue hallado en el estómago de un lobo que vivió hace 14.400 años… No prosigue ni finaliza esta historia diciéndoles que era una broma, o un cuento… ¡No! Seriamente hablando, me he enterado de que unos investigadores del Centro de Paleontología de Estocolmo el año 2018 lograron recuperar el genoma de un rinoceronte lanudo a partir de un pequeño trozo hallado en la autopsia de una cachorra de lobo gris…

 

Les cuento: resulta que hace 14.400 años, unas cachorras de lobo gris de apenas dos meses de vida se resguardaban en su madriguera después de cenar un suculento pedazo de carne de un rinoceronte lanudo.  La cueva, que se encontraba cerca de donde hoy se erige la aldea de Tumat, en el noreste de Siberia, y súbitamente se derrumbó sobre ellas, sepultándolas.

 

Las bajas temperaturas provocaron que aquella tumba quedase congelada en el tiempo durante milenios. No obstante, aquel trágico momento se ha convertido en un feliz hallazgo que ha permitido a investigadores del Centro de Paleogenética de Estocolmo recuperar todo el genoma de aquel animal peludo el cual, a pesar de estar extinto ahora, hace mucho tiempo que sirvió como última cena a aquellas cachorras de lobo.

 

Los resultados fueron publicados en la revista 'Genome Biology and Evolution' con el comentario de que:”Nunca antes se había secuenciado el genoma completo de un animal de la Edad de Hielo hallado en el estómago de otro”; esto lo afirmaba Camilo Chacón-Duque, quien fue investigador del Centro de Paleogenética y ahora trabaja en la Unidad de ADN antiguo de SciLifeLab, de la Universidad de Uppsala. “Además, es la primera vez que se obtiene con tan alta resolución a partir de una muestra tan inusual”.

 

Ahora que vivimos tormentas de hielo y nieve en el planeta tierra, toda esta inusual historia sobre aquella cachorra de lobo viene “al pelo” y podemos pensar que comenzaría cuando Sergey Fedorov, de la Universidad Federal del Noreste (Rusia) y su equipo encontraron en 2011 su cadáver enterrado en el permafrost. Se muestra la cueva donde se hizo el hallazgo (ver). Después de los análisis iniciales, años más tarde, en 2018, Fedorov junto con Mikkel Holger Strander Sinding, de la Universidad de Copenhague, examinaron el contenido de su estómago.

 

“En aquel momento, ellos se encontraron un pedazo de carne –así lo relató el investigador-.“y fue un hallazgo inesperado, dado el nivel de preservación en el que se encontraba el tejido, que no había sido digerido en absoluto”. De inmediato, los investigadores supieron que aquella 'última cena' pertenecía a un “mamífero mediano o grande”. Su primera sospecha fue que, por el color, aquel trozo, en el que claramente se distinguía músculo, piel e incluso pelaje, perteneció a un “león de las cavernas”. “Pero como no estaban seguros, le pidieron a Love Dalén (Universidad de Estocolmo) y a David Stanton (Universidad de Cardiff) que hicieran un análisis genético del tejido, lo cual permitió obtener suficiente ADN para identificar la especie con certeza”; así lo relataría Chacón-Duque.

 

¡Epa! No crean ustedes que el trabajo fue fácil: nada que ver. El ADN del rinoceronte lanudo se mezcló con el de la loba gris… Los análisis de ADN les sacaron de su error: aquellos restos pertenecían a un rinoceronte lanudo (Coelodonta antiquitatis), un enorme animal de hasta cuatro metros de largo por dos de alto y que podía pesar más de tres toneladas. No obstante, este espécimen, aunque muy común en Europa y el norte de Asia en el Pleistoceno, era especial: se trataba de uno de los últimos rinocerontes lanudos recuperados hasta la fecha (al menos, una pequeña parte de sus restos), muy cercano al momento de la extinción de la especie, que se dio hace unos 14.000 años.

 

Pero como decía, el trabajo no fue fácil. Aunque el permafrost había conseguido preservar el tejido y el ADN en buenas condiciones, al estar en el estómago de la cachorra de lobo gris, los materiales genéticos de ambos animales se mezclaban, complicando los análisis. Además, el objetivo que se marcó el equipo era una empresa muy ambiciosa: a partir de aquel material, su intención era reconstruir todo el genoma del rinoceronte lanudo; es decir, todo el 'libro de instrucciones' genético de aquella especie.

 

“Fue realmente emocionante, pero también muy desafiante”, dice la estudiante Sólveig Guðjónsdóttir, autora principal del estudio, quien realizó el trabajo como parte de su tesis de máster en la Universidad de Estocolmo. Usando técnicas moleculares de laboratorio muy sofisticadas para trabajar con ADN altamente degradado, además de tecnologías de secuenciación, los científicos del Centro de Paleogenética pudieron rescatar todo ese tesoro genético.

 

“Las condiciones de baja temperatura y de congelamiento relativamente constantes que ofrece el permafrost nos dan una oportunidad única de recuperar ADN de especímenes que murieron hace decenas de miles de años e incluso cientos de miles de años”, señala Chacón-Duque. “Por ejemplo, el año pasado lideré un estudio donde logramos extraer información genómica de varios mamuts desde cientos de miles e incluso hasta más de un millón de años. Y Love y otros miembros de nuestro equipo han logrado recuperar genomas completos de individuos de más de un millón de años”.

 

Una vez que el equipo rescató el genoma del rinoceronte de Tumat, lo comparó con los de otros dos genomas más antiguos de la misma especie, datados en torno a 18.000 y 49.000 años atrás. Estas comparaciones permitieron a los investigadores examinar cómo la diversidad genómica, los niveles de endogamia y el número de mutaciones perjudiciales cambiaron a lo largo del tiempo durante la última Edad de Hielo. Aquí se muestra el fósil de un rinoceronte lanudo (ver) hallado en el permafrost -no es el espécimen objeto de estudio- (Mammoth museum of North-Eastern Federal University).

 

El resultado les sorprendió: esperaban encontrar signos de deterioro genético a medida que la especie se acercaba a la extinción, pero no los hallaron. Esto indica que el rinoceronte lanudo probablemente mantuvo una población estable y relativamente grande hasta justo antes de su desaparición, y que se extinguió de manera 'súbita'.


“Si bien esto no era lo que esperábamos encontrar, no es una idea completamente nueva. En la última década, muchos estudios que usan genomas obtenidos a partir de especímenes de museo de especies que aún existen hoy en día, han demostrado que en algunos casos este colapso puede ocurrir en 100 o 200 años. Estas cosas dependen mucho de la historia natural de una especie. A veces una población puede permanecer estable por miles de años (pero con una adaptabilidad y diversidad genética muy reducidas), incluso después de haber sufrido colapsos poblacionales (esto lo encontramos el año pasado en un estudio en el que analizamos mamuts lanudos de la Isla de Wrangel, el último lugar en el que existieron, donde vivieron por más de 6000 años)”.

 

El equipo piensa que la hipótesis más factible es que el colapso se produjo por el cambio climático. Este periodo final de 400 años coincide perfectamente con el inicio de un fenómeno de calentamiento climático ampliamente descrito en la literatura científica, el Máximo Tardiglaciar. Dado que el rinoceronte lanudo era una especie altamente adaptada a condiciones temperadas y que no se caracterizaba por dispersarse fácilmente y colonizar otros hábitats”, incide el investigador.  Dalén señala también: “Nuestros resultados muestran que los rinocerontes lanudos tuvieron una población viable durante 15.000 años después de que los primeros humanos llegaran al noreste de Siberia, lo que sugiere que el calentamiento climático, más que la caza humana, causó la extinción”.


Maracaibo, lunes 26 de enero del año 2026

 

 

domingo, 25 de enero de 2026

MikaToimi y Sinuhé

 

Mika Toimi Waltari (Helsinki, 1908-1979) fue un escritor finlandés, conocido internacionalmente, especialmente por sus novelas históricas que han sido traducidas a casi todos los idiomas. Fue hijo de Toimi Armas Waltari, un profesor de secundaria, y Olga Maria Johansson. En 1931 se casó con Marjatta Luukkonen (1909-1978), con quien tuvo una hija, Satu (nacida en 1932).

 

Waltari es uno de los autores de Finlandia más famosos, e internacionalmente conocido de manera muy especial por sus novelas históricas. Fue un autor muy prolífico. Escribió por lo menos 29 novelas, 6 colecciones de poesía, 26 obras de teatro y, además, varios guiones para radio y cine, traducciones y cientos de reseñas y artículos.

 

Inicialmente, sus novelas y relatos de los años veinte y treinta enriquecieron la prosa finlandesa. Su primera novela, La gran ilusión aparecida en 1928, es un documento sobre la juventud de los "años del jazz. El tren del hombre solitario (1929), destaca el clima europeo en el momento de libertad y de alegría que caracterizarían a los años veinte. Los relatos de Mika Waltari se consolidarán con Los gigantes están muertos (1930), Fine van Brooklyn (1938) y Nunca un mañana de 1943.

 

Después de la experiencia de la Segunda Guerra Mundial, La gran ilusión se transformará en una gran desilusión, que se haría patente en sus novelas de carácter histórico Sinuhé, el egipcio (1945), Vida del aventurero Mikael Karvajalka (1948), Mikael Hakim (1948), El ángel sombrío (1953), El etrusco (1955), Marco, el romano (1959) y Lauso el cristiano (1984).

 

Las novelas de Waltari sobre temas históricos están cuidadosamente documentadas, y bien ambientadas en el mundo de la antigüedad alrededor del mediterráneo. Sus personajes muestran una cierta ironía o escepticismo derivado de las ideas del autor. La novela más famosa de Mika Waltari es Sinuhé, el egipcio (1945). Fue adaptada para el cine en 1954 y refiere las aventuras de un médico egipcio por el mundo antiguo, entre babilonios e hititas, y después, sus peripecias durante el reinado de Amenhotep IV y su fracasada reforma religiosa. La trama de la novela se puede resumir así:

  

Sinuhé médico, como su padre Senmut, aprenderá el oficio de trepanador y a embalsamar cadáveres y decide ejercer su profesión en la ciudad de Tebas. Descubre a Kaptah, que será como Sancho con don Quijote. El faraón enferma y se muere. Sinuhé conoce a su hijo y sin saber quién es lo ayuda. Sinuhé y Horemheb son hechos presos pero el joven nuevo faraón los libera y les da el cargo de médico real a Sinuhé y a Horemheb de jefe del ejército. Sinuhé se enamora de una prostituta llamada Nefernefer, quien aprovechándose de la obsesión de Sinuhé por ella, le roba todos sus bienes y los de sus padres adoptivos. Sinuhé, desesperado, deja Egipto con Kaptah y volverá a ser pobre. Horemheb lo ayudará y Sinuhé viajará por Siria, Mitanni, Babilonia y Creta. Al regresar a Egipto el nuevo Farón ha instaurado una religión monoteísta, basada en Atón. Sinuhé atenderá al faraón. Una sierva de taberna, Merit, se enamora de Sinuhé. Durante la guerra civil, todos los adoradores de la nueva religión son perseguidos. Merit, quien tuvo un hijo con Sinuhé, es asesinada por los soldados. Después de su muerte, Sinuhé en una conspiración envenena al Faraón Akenatón y al morir éste, Horemheb asumirá como nuevo Faraón junto a Bakhetamón, quien es hermanastra de Sinuhé ya que éste, resultará ser un príncipe no reconocido. Horemheb restaura los antiguos dioses y se convierte en el nuevo faraón y Sinuhé será exiliado de por vida.


Tuve la suerte de leer esta novela a finales de los años 50 y debo acotar que para la época no existía Internet por lo que nunca pude saciar mi curiosidad sobre la identidad de Mika Waltari. En abril de 2016, me referí en este blog al autor finlandés y a su novela histórica (https://bit.ly/2IxkPCO), y es que la película, dejó impresas para siempre en mis recuerdos las imágenes de aquella historia. Hace ya unos años, conseguí un ejemplar de Sinuhé el egipcio entre las novelas históricas publicadas por el diario El País de España y nuevamente con la emoción que la relectura produce, disfruté la historia de la vida errante del médico del Antiguo Egipto, en medio de una revolución religiosa.

 

Pude releyendo, dejarme llevar de nuevo por todo el mundo conocido catorce siglos antes de Jesucristo, volviendo a percibir la vida en los reinos asirios, de la Babilonia decadente, y de Creta antes de la Hélade con la autenticidad de la reconstrucción histórica que logra Waltari a través de la personalidad entrañable de Sinuhé quien escribe su historia siendo ya un anciano y nos va relatando su vida a lo largo del reinado de cuatro faraones Amenhotep III, Amenhotep IV conocido como Akhenatón, Tutankamon y el general Horemheb.

 

Mika Waltari escribió la novela en primera persona por lo que es el propio Sinuhé, conocedor de los hechos, quien escribe desde el exilio en la Ciudad del Horizonte de Atón, enviado allí por el faraón Horemheb para evitar que al hablar lo traicionase. "Yo, Sinuhé, estoy hastiado de la mentira. Por eso escribo para mí solo lo que he visto con mis propios ojos o comprobado como verdad”...

 

Sinuhé, el egipcio,  la película, fue producida en CinemaScope por Darryl F. Zanuck para la 20th Century Fox en 1956 y fue dirigida por Michael Curtiz-el famoso director de Casablanca-. Protagonizada por Edmund Purdom como Sinuhé y Peter Ustinov como el tuerto Kaptah ayudante de Sinuhé. Jean Simmons como Merit, Gene Tierney es Baketamon, Victor Mature en el rol de Horemheb, y Bella Darvi en el papel de la seductora Nefernefer.

 

Maracaibo, domingo 25 de enero, del año 2026

sábado, 24 de enero de 2026

De los artrópodos…


El 80% de las especies de animales de la Tierra pertenece al grupo de los artrópodos que son animales con patas articuladas. Los artrópodos (Arthropoda), es el filo más numeroso y diverso del reino animal que incluye animales invertebrados con un esqueleto externo y apéndices articulados.

Estos constituyen los insectosarácnidoscrustáceos y miriápodos, entre otros pues hay más de 1.300.000 especies descritas,]​ en su mayoría insectos (estimados entre 941.000 a 1.000.000 de especies), ​ que representan al menos el 80 % de todas las especies animales conocidas.

Ellos son los que más han influido en su ecología en los últimos 500 millones de años. Su esplendor comenzó a principios del Cámbrico, hace unos 541-485 millones de años, cuando los océanos se llenaron de trilobites, hasta que, desde hace unos 300 millones de años, se impusieron los crustáceos. Los trilobites (Trilobita, del latín, «tres lóbulos») son una clase de artrópodos ya extintos. Sus fósiles son los más característicos del Paleozoico. Se han descrito cerca de 22 000 especies. Aparecieron en el período Cámbrico (al inicio del Paleozoico, hace unos 540 millones de años) y empezaron a diversificarse ya en el Cámbrico inferior. Tras su extinción masiva de finales del Cámbrico solo sobrevivieron las formas que habitaban ambientes pelágicos, de aguas profundas. 

En tierra, otros representantes de los artrópodos, los insectos y los arácnidos, son en la actualidad las especies más abundantes. Aunque la historia de los atrópodos no está clara, porque solo llega hasta nosotros a través de yacimientos de fósiles, sabemos que los primeros artrópodos, con su caparazón duro y sus eficientes y versátiles patas, fueron una revolución para la naturaleza, porque introdujeron un nuevo modo de organización corporal que se pudo diversificar en todas direcciones, como si fueran una nueva y revolucionaria tecnología, dando lugar a muchas nuevas especies, algunas de las cuales hoy parecen extravagantes.

 

Una investigación realizada por científicos del Instituto de Geología y Paleontología de la Academia China de Ciencias (NIGPAS) ha publicado los resultados de su estudio de una nueva especie de artrópodo del Cámbrico, a partir de fósiles hallados en el yacimiento de Chengjiang, en China. Su nombre es Kylinxia zhangi, y es un animal con un aspecto similar al de una gamba, pero con cinco ojos, cuyo estudio aporta importantes revelaciones sobre el origen de los artrópodos. Estos hallazgos se han publicado en Nature.


 

Kylinxia es una especie quimérica muy extraña, ha dicho en un comunicado Huang Diying, coautor del artículo. “Combina rasgos morfológicos de diferentes animales, como el "kylin", una criatura quimérica de la mitología tradicional china”. De ahí su nombre, que también incluye el término que en chino significa gamba.

Dejando a un lado a esa criatura conocida como «kylin», lo cierto es que el propio concepto de quimera proviene de la mitología clásica: Quimera era un monstruo híbrido con cuerpo de cabra, cola de serpiente y cabeza de león derrotado por Belerofonte, con la ayuda del caballo alado Pegaso. En este blog (lapesteloca) hemos hablado de las quimeras (https://surl.li/vjknmy). Por eso, este monstruo describe bien Kylinxia zhangi  es un artrópodo que tuvo rasgos propios de varios grupos diferentes.

 

Para entender cómo algo así puede ocurrir conviene no olvidar que K. zhangi vivió a comienzos del Cámbrico, una época en la que la competencia en los mares primitivos era baja y los animales, hasta los más extraños, tenían más fácil la supervivencia. Sin embargo, con el posterior endurecimiento de las condiciones, las formas más antiguas y experimentales fueron reemplazadas por otras más perfeccionadas y que recuerdan más a las actuales, por medio del ensayo y error que da forma a la evolución. ¡Una gamba con cinco ojos y 520 millones de años de antigüedad!… Estos fósiles hallados en China han permitido estudiar una nueva especie y vincular a los artrópodos con sus antepasados.

 

Kylinxia zhangi quizás no representaba el diseño más exitoso, pero tenía los rasgos típicos de los artrópodos verdaderos, como una cutícula (o «piel») endurecida, un tronco dividido en segmentos y patas articuladas. Pero, además, tenía cinco ojos, como el extraño Opabinia, un fósil hallado en el yacimiento de Burgess Shale (ver); una estructura corporal similar al del grupo Megacheira , también extinto; y unos apéndices delanteros con los que sujetaba la comida, y que son muy similares a los que tenía Anomalocaris, un depredador de gran tamaño que no se considera como artrópodo verdadero. Por eso, tanto Kylinxia como Anomalocaris son criaturas cruciales para encontrar los “eslabones perdidos” entre artrópodos y sus ancestros. Ya pudimos ver la reconstrucción de cómo vivía «Kylinxia zhangi»,


 

Kylinxia es un fósil de transición crucial predicho por la teoría de la evolución de Darwin”, ha explicado Zeng Han, primer autor del estudio diría que- Kylinxia  es un puente que cierra el hueco evolutivo entre Anomalocaris y los artrópodos verdaderos, y es un verdadero "eslabón perdido» en el origen de los artrópodos”. Los investigadores hicieron un detallado estudio anatómico de seis fósiles de Kylinxia , en los que se puede observar parte del tejido nervioso, los ojos o el sistema digestivo. Después, demostraron que sus apéndices son homólogos a los de Anomalocaris, y afines a los de artrópodos actuales.“Nuestros resultados indican que la posición evolutiva de Kylinxia está justo entre Anomalocaris y los artrópodos verdaderos”, ha añadido Zhu Maoyan, otro de los coautores del trabajo. “Por tanto, nuestro trabajo ha llegado a las raíces evolutivas de los artrópodos verdaderos”. Por eso, K. zhangi es una oportunidad para comprender el origen de todos esos rasgos con los que los artrópodos conquistaron el planeta.

 

Estos resultados han sido posible gracias a estudios anatómicos muy detallados de fósiles encontrados en el yacimiento de Chengjiang, en China, donde se han hallado cientos de fósiles de animales blandos. De hecho, éste es uno de los yacimientos más importantes descubiertos este siglo para comprender la evolución de la vida en la Tierra, en especial durante la explosión del Cámbrico, radiación evolutiva del Cámbrico que consistió en una diversificación repentina, durante un periodo de alrededor de 40 millones de años, de organismos macroscópicos  multicelulares complejos durante el Cámbrico temprano (541-518 m.a.). Este período marca una brusca transición en el registro fósil desde formas poco diversas de cuerpo blando, concluyendo con la aparición de las formas basales de muchos filos actuales de metazoos.  


Aunque no existe una causa universalmente aceptada para explicar la explosión cámbrica, es un fenómeno constantemente sometido a discusión en la comunidad científica y se han propuesto variados factores biológicos y geológicos como posibles causas que propiciaron la radiación adaptativa de la explosión: la competencia ecológica, los genes HOX, la fragmentación del supercontinente Pannotia, cambios climáticos catastróficos, como una glaciación global, el aumento de la concentración del oxígeno atmosférico o el incremento de la capacidad de producir colágeno en los primitivos seres vivos. A ello se sumaría el desarrollo de nuevas adaptaciones competitivas aparecidas durante este periodo (la depredación, la visión, la natación activa, etc); avances que habrían ocasionado el desarrollo masivo de nuevas ramas evolutivas, al adaptarse al ocupar nuevos nichos.


Maracaibo lunes 26 de enero del año 2026

viernes, 23 de enero de 2026

Cézanne y el cubismo


Paul Cézanne (1839-1906) es el pintor francés posimpresionista que ha sido considerado ser el padre de la pintura moderna. Sin embargo, Cézanne fue un pintor ignorado que desconfiaba de los críticos, tenía pocos amigos y su trabajo se hizo en medio de un gran aislamiento. Hasta 1895 expuso solo ocasionalmente, siendo apreciado tan solo por algunos impresionistas.

Lo cierto es que no existiría el cubismo sin Cézanne. Con el paso de los siglos su imagen ha sido revalorizada y se ha comprendido mejor cual era la voluntad del pintor de la montaña de Santa Victoria, al pretender limitar la pintura impresionista, por su falta de rigor y de coherencia estilística, decía... Cézanne fue el artista que intentó poner remedio a esa situación de gracilidad y de aire de crónica, por eso los cubistas lo miraron años después del surgimiento de este movimiento inquiriendo… ¿Qué sería la pintura actual sin Cézanne?

La investigación terca de una forma cerrada no era para él solo una investigación estética, sino también un modo de crear algo duradero. Si para Van Gogh el paisaje era el teatro de la violencia sentimental que lo afectaba, para Cézanne el mismo paisaje era una sólida realidad que quería conservar en la solidez de la forma como único refugio para la inquietud de los sentimientos.

Para Cézanne el problema de la forma seguía siendo su preocupación esencial y se obligó a dejarse influir por las lecciones de Courbet y de Poussin afirmado que el impresionismo había entrado en crisis. Aceptó el naturalismo impresionista, pero solo llevándolo a la medida absoluta de la pintura antigua y explicó así las bases de su tratamiento de la naturaleza: La naturaleza siempre es la misma, pero nada queda de ella, de lo que aparece. Nuestro arte debe provocar el escalofrío de su duración, debe hacérnosla gustar en su eternidadMi tela estrecha las manos, no vacila, es verdadera, es densa, es plena. La investigación de una forma cerrada no era para él solo una investigación estética, sino también un modo de crear algo duradero: algo parecido a una certeza…

Como todos los impresionistas, Cézanne heredó de Courbet un odio contra la literatura en el arte y consideraba que un cuadro debía vivir solo por la fuerza de la pintura, contando tan solo con los medios que le son propios, sin ayudarse de las narraciones. Un procedimiento creativo que no era ni del todo científico ni del todo abstracto. Para Cézanne, la abstracción comenzaba tras profundizar en el conocimiento de un tema, estudiaba la naturaleza con meticulosidad, afirmaba que para pintar bien un paisaje debía conocer sus hasta características geológicas… -El aroma de los pinos, que es áspero al sol, debe desvanecerse ante el olor verde de los prados (…) Esto es lo que hay que captar, y solo con los colores, sin literatura- decía.

Del mismo modo que la naturaleza manifiesta su verdad a través de las formas coloreadas, igualmente a través de sus formas coloreadas la pintura debe manifestar su sustancia poética. El color era su único camino, y también, el medio fundamental de la naturaleza para manifestarse ella misma.

En Cézanne hay meditación y reflexión intelectual: El paisaje se humaniza, se refleja y piensa en mí- decía. Su obra ya plantea el problema moderno de la autonomía del arte: sus pinturas son entes en sí mismos, con leyes propias, aunque se originen en lo real, porque en él la creación no es un mero hecho especulativo. Quería que sus cuadros tuvieran vida propia y que no existieran más que por la fuerza de la pintura, sin mezclarse nunca con la literatura o la música, ni siquiera con la ciencia: Cada pincelada que doy es como un poco de mi sangre mezclada con sangre de mi modelo, en el sol, en la luz, en el color- decía.

Es también un pintor orgánico; incluso el color no es para él una entidad abstracta sino una auténtica energía natural, pero también era forma. Para Cézanne, el dibujo en sí no debía existir porque la naturaleza no dibuja y este se halla ya en la plenitud de la forma. Por eso su pintura no podía ser gráfica o dibujada, sino plástica y de volúmenes; afirmó: En la naturaleza todo está modelado según tres módulos fundamentales: la esfera, el cono y el cilindro. Es necesario aprender a pintar estas sencillísimas figuras y luego ya se podrá hacer todo lo que se quiera.

Pero una vez creadas las formas, hay que relacionarlas entre sí, y ese es el problema de los planos, su orden y articulación: la composición. En ese aspecto Cézanne inició una nueva solución del problema de la perspectiva. Miró los objetos no desde un único punto de vista, sino desde varios. Solo así conseguía captar mejor los volúmenes: un mismo objeto yacía en perspectivas diversas que lo deformaban en el sentido vertical, longitudinal y hacia abajo, y la línea del horizonte perdía su misma horizontalidad para inclinarse conforme a las exigencias plásticas del cuadro.

Esas modificaciones llegarán en el cubismo a la destrucción completa de la perspectiva renacentista y al nacimiento de una nueva dimensión del espacio pictórico, una dimensión que excluía la idea de la distancia, el vacío y la medida, en definitiva, la idea de un espacio material en favor de la de un espacio evocativo, no ilusionista, en el que los objetos podían abrirse, explayarse y superponerse.

Los primeros que comprendieron e interpretaron con intransigencia a Cézanne fueron Picasso, Braque y Léger. Y ese es otro capítulo en la historia de la pintura…

Maracaibo, viernes 23 de enero del año 2026 

jueves, 22 de enero de 2026

Ana Crespo bióloga canaria


La bióloga canaria Ana Crespo quien nació en Santa Cruz de Tenerife, en 1948, es la presidenta de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de España (RAC) desde el 27 de octubre del año 2025. Hija de familia numerosa y extensa, sintió desde siempre un gran respeto por la ciencia. Desde su despacho de la RAC, con la imagen de Santiago Ramón y Cajal a sus espaldas, rememora sobre su vida, la propia doctora Crespo. “Había sobre todo médicos y algún historiador. Y muchas mujeres profesionales”.

Electa el 27 de octubre de 2010, tomó posesión el 28 de noviembre de 2012 con un Discurso de recepción: "El discurrir de una Ciencia amable y la vigencia de sus objetivos: de Linneo al código de barras de ADN se pasa por Darwin". Apasionada de su trabajo, reniega de que la ciencia la escogiera, porque dice que es una frase “terriblemente petulante”; desde que comenzara a estudiar Biología, cada vez fue a más, sobre todo cuando se especializó en líquenes, organismos capaces de colonizar casi todos los ecosistemas que se conocen. Quienes la eligieron fueron 37 de los 46 académicos que votaron en junio para nombrarla como la nueva cabeza de la RAC, la primera mujer al frente de esta institución desde su creación, en 1847. En total, fueron 177 años de historia en los que los nombres femeninos han brillado por su ausencia.

La primera académica numeraria fue la bioquímica Margarita Salas, elegida en 1986. La segunda fue la matemática Pilar Bayer, electa en 2004. Y la propia AnaCrespo fue la tercera, en 2010, reconocida tras una extensa carrera y condecorada con distinciones como la Acharius Medal (máxima distinción individual por mérito científico que otorga la International Association for Lichenology) o la Medalla de la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo.

—¿Qué se siente al ser la primera presidenta de la Real Academia de Ciencias de España? Le preguntaron en una entrevista: -Yo no me siento especial. Pero sí me gusta pensar que soy un símbolo de que las mujeres podemos hacer lo que los hombres hacen, en igualdad profesional. Con eso sí que siento orgullo. La única responsabilidad que tengo es la de hacerlo bien, la misma que los anteriores presidentes.

Ana Crespo fue la tercera mujer en entrar en la Academia, un lugar donde no se permitieron mujeres hasta el año 1986. Ella aclara: —En realidad no es que no se permitiera, es que no se las nombraba. Hay que tener en cuenta que existen diferentes tipos de académicos: numerarios o de pleno derecho; supernumerarios, que es una categoría voluntaria a la que acceden los numerarios; correspondientes nacionales, que están por debajo de los numerarios; y académicos extranjeros. Salvo la última categoría, el resto están limitadas por número, por lo que hay competencia.

Le hacen la pregunta de que si ella se ha sentido discriminada por ser mujer... - He vivido muchísimas anécdotas al respecto, pero la mayoría de las veces la discriminación venía porque, aunque en general te trataban muy educadamente, pero no te hacían caso. Era común que un profesor no te dedicara tiempo si eras chica, más aún mediterránea, porque pensaba “esta luego se casa, lo deja todo y se está perdiendo el tiempo con ella'. Una vez que tu carrera se estabiliza puedes estar más asentada, pero después viene la maternidad y ahí te conviertes en mujer orquesta: tienes que hacer de todo, y tener mucha suerte para que las decisiones de la maternidad sean compartidas con tu pareja y tener un buen apoyo familiar. Aun así, creo que se puede ser científica y feliz. Tenemos que trabajar muchísimo, pero es algo tan apasionante, tan atractivo, tan bonito, que tira de ti. Muchas veces me cuesta distinguir el trabajo del ocio.

A la pregunta de: ¿Qué opina de la financiación de la ciencia en España? La Dra Crespo responde: -La investigación no es algo de hoy para mañana: siempre que hay un hallazgo científico, hay mucho trabajo de años atrás, mucha investigación constante. Yo creo que la gestión de los presupuestos de ciencia tiene que contar con el compromiso del país. Y para eso se tiene que poner de acuerdo, en primer lugar, la sociedad, que le tiene que dar la importancia adecuada a la ciencia, no tratarla como si fuera un adorno o un collar. La Ciencia es la base del desarrollo armónico de un país.

-¿Cree que, hay poca conciencia de lo que significa la investigación? -Se tiene respeto social, pero poca confianza en sus posibilidades. Es decir, yo no percibo que la gente piense que la ciencia puede resolver sus problemas o crear un país más próspero. Es como si la ciencia fuera una medalla que te cuelga. Pero no es eso. Y se ha demostrado con la pandemia, por ejemplo.

 

-Como sociedad… ¿Nos hemos olvidado ya de aquello? -No, no lo creo. Sigue creciendo el presupuesto desde entonces -aunque con el techo de gasto no sé en qué va quedar-. Pero sigue creciendo. El mismo sistema ya detecta sus errores, sus carencias, y se ha hecho transparente, de tal forma que es más difícil equivocarse en términos de financiación. Y el asesoramiento que presta la ciencia se escucha más. Los científicos nos sentimos libres, tanto si se nos pide una opinión como si no, para darla. Muchos científicos, de hecho, participamos en la elección de los integrantes de la Oficina Nacional de Asesoramiento Científico.

 

—Los científicos ya asesoraban al Gobierno y hubo quien dijo que era duplicar cargos. El sistema estaba inspirado en el modelo inglés que allí ha funcionado muy bien. Aquí habrá que verlo. También es mucho más difícil inventarse un sistema de cero: yo opino que los experimentos, con el método científico y en el laboratorio. Para este tipo de cosas no puedes estar con prueba y error. De momento partimos con un sistema que ha funcionado en otro país, formado por 22 personas elegidas por expertos de procedencias diversas, desde las Academias, los grandes centros de investigación, los sindicatos. Es decir, los mimbres están puestos. Posiblemente algunas cosas no funcionarán, otras sí… pero habrá mejorado el diálogo y la participación de los científicos en la actividad de distribución del poder.

 

-En resumen, la Real Academia de Ciencias de España está inmersa en un profundo proceso de transformación, con el objetivo de adaptarnos a los desafíos del siglo XXI y mantener nuestra relevancia en el panorama científico español. Diversidad, juventud y excelencia científica son los pilares sobre los que estamos construyendo este nuevo proyecto. Finalmente, quiero destacar que este proceso de transformación se basa en el consenso y el respeto mutuo entre los académicos, lo que nos ha permitido avanzar de manera sólida y cohesionada. Estamos decididos a implementar estos cambios de manera eficaz.

En Maracaibo, para lapesteloca, el viernes 23 de enero del año 2026