El cine,
y lo he dicho antes, para mí ha servido como una herramienta para
entender la realidad del mundo en que vivimos. Me parece que el cine tiene la
capacidad de sintetizar historias o narraciones que puede haber sido escritas
en papel durante siglos, pero verlas en el cine, sus personajes actuando como
transmisores de actitudes morales o representando formas de transmisión
cultural, de cierta manera nos permite estar informados y a la vez, también
pueden influir sobre nuestros sentimientos. Las imágenes que representan
historias reales o ficticias nos pueden llevar a sentir empatía o no, hacia los
personajes e igualmente hacia actores y actrices de las películas.
La masificación del cine mudo en
blanco y negro, y el nacimiento de figuras tan conocidas como Buster Keaton, Charles
Chaplin o Harold Lloyd, basaron
su actuación en el llamado “gag visual” que mostraba
un mundo en constante movimiento. La gente salía
del cine cansada, o excitada físicamente, con ganas de hacer cosas como las que
habían visto, un fenómeno que absolutamente era una consecuencia del efecto de
las neuronas espejo de las
que ya hablamos en 2022 en este blog ( https://tinyurl.com/4yru5bcu
)
Uno
de los pilares de una rama de la denominada “neurociencia cognitiva” ha resultado ser la Memoria, y ya hemos conversado también
sobre sus conexiones con el sistema límbico que reside fundamentalmente en la
amígdala cerebral (https://bit.ly/3AZ25mn). Al
“recordar”, serán los mecanismos de “la memoria” los que se reactivarán para
poder reconstruir mentalmente los hechos, toda la recreación fílmica, tiene su
base en estos mecanismos que se reactivarán con el recuerdo de los que hemos
disfrutado o padecido observando las películas (https://bit.ly/3s1oiw2) sobre las que también nos
referimos en este blog en junio del año 2022.
Mi interés por el cine me llevado
a escribir artículos sobre diferentes tópicos; he hablado sobre Nikos Kazantzakis (1883-1957), escritor griego
autor de poemas, novelas, ensayos y obras de teatro. Posiblemente, fue el
escritor griego más importante del siglo XX y el más traducido. Famoso desde el
estreno en 1964 de la película de Michael Cacoyiannis Zorba el griego, un film de 1964 dirigido por Cacoyannis, con
Anthony Queen, y basado en la novela Alexis Zorba de Nikos Kazantzakis.
Con siete nominaciones a los Oscar, Oscar a la mejor actriz (Lila Kedrova) y se
hizo famosa la música de Theodorakis, e igualmente por su actuación, Irene
Pappas, o Irene Lelekou una popular actriz y cantante folkclórica griega, quien
actuó en el mencionado ya filme Zorba
el Griego de Cacoyannis (1964). Irene Pappas interpretó cantando la
música de Teodorakis y tambien fue la actriz protagonista como heroína griega, en
el film Bouboulina (1959) una
película que se refiere a Laskarina
Bouboulina (1781-1821) heroína de la independencia griega, nacida en una
prisión de Constantinopla donde su madre visitaba al padre preso por los
turcos, y la heroica Boubulina plantó en 1821, la primera bandera en la lucha
contra los turcos.
También en este blog, hemos
conversado sobre el cine negro y en
octubre del 2015 mencionamos a los escritores de novelas policiacas, así fue
como en diciembre de ese mismo año 2015 (https://bit.ly/3lhU31v) me referí a Maigret el inspector creado por Georges Simenon. Curiosamente,
releyendo la novela “El año de
la lepra”, regrese a mi personaje Alejo Plumacher, quien
expresaba sus cinéfilas ideas, así: “supongamos una novela como “El halcón Maltés”, diría yo que
seguramente por culpa de Bogart, Dashiel Hammett para muchos parecerá un
escritor más cinematográfico que policial, y es que el cine, como sucede con la
música, en general con todo lo leído y lo vivido, pueden ser importantes causales
de ese supuesto azar de las novelas… Que puedo decir si siempre que pienso en
el inspector Maigret de Georges Simenon es el actor Jean Gabin quien viene a mi
mente”. (https://bit.ly/3NtWt9s).
Daphne du Maurier (1907-1989), fue una escritora británica mejor conocida por su novela Rebeca, publicada en 1938, y Mi Prima Raquel, ambas llevadas al cine, así como lo fueron sus relatos Jamaica Inn y Los pájaros el conocido filme de Alfred Hitchcock. El cine no solo es capaz de reproducir diferentes
realidades, sino que nos permite aplicar nuestra comprensión sobre ellas. Gracias a nuestras neuronas espejo los humanos somos capaces de imitar los movimientos que vemos en pantalla como si fuésemos nosotros quienes los estamos realizando. Esto genera automáticamente, que tratemos de comprender los comportamientos que llevan a cabo los personajes del cine a partir de sus actos. A través del cine, no solamente somos capaces de transmitir una realidad y una razón en base a lo que admiramos, podemos emocionarnos y prácticamente “vivir” lo que estamos viendo.Si regreso a mi infancia y adolescencia, siempre recalábamos en
“nuestro cine Venecia”, el de la cañada
atrás, y el último paga y, ¿quién yo?, nojó, yo no los conozco, y a correr
tocan, a esmachetarse, dispérsense, a esmondingarse que van a prender las
luces, y quizás a tratar de escaparse saltando por la ventanita del baño…
El “Venecia”, ya lo dije antes, fue para mí, el de la nouvelle vague del cine
francés y el del neorrealismo italiano, el “Venecia” que nos presentó a Fernadel, y a Totó, y al increíble Fanfán La Tulipe o al sufrido Raf
Vallone. Siempre en el Venecia era la cita bajo las estrellas, en las calurosas
noches marabinas.
NOTA: El original de
estos disparates ha sido modificado y
es en parte texto en “La Entropía Tropical”, novela publicada por Ediluz Edits,
en Maracaibo, Venezuela, el año 2013 y
publicado todo el sábado 18 de junio del año 2022.
En Maracaibo del 2026 el día miércoles 16 de
septiembre.