domingo, 4 de enero de 2026

Maracaibo en 1971


Fragmentos de una Conferencia dictada por el Dr. Ruy Pérez Tamayo para inaugurar el Primer Simposio Venezolano de Patología Ultraestructural el 19 de abril del año 1971.

… "Hemos escuchado ahora al Dr García Tamayo, y todo este Simposio de Patología Ultraestructural está dedicado a un análisis concienzudo de detalles sobre esta ciencia, y yo procuraré eliminarlos y mantener mis comentarios a un nivel muy amplio, muy general.  Respecto a la Medicina, los físicos filósofos, aceptaban galantemente la elegante y desde luego absurda proposición de que la Medicina es un arte. Presentada sobre todo por médicos o literatos, que probablemente pensaban de esta manera, y nos calificaban como artistas cuando lo más que llegamos, dicho sea con dignidad, es a aspirar a artesanos…

…¿Qué entendemos cuando se habla de Patología Experimental? A primera vista parece muy sencillo; se trata del estudio de las enfermedades por medio de experimentos, casi siempre en animales de laboratorio. El análisis más detallado nos permitirá ver que tal definición aunque en principio impecable, emite problemas en los tres aspectos importantes para otorgarle valor operacional… Mencionaré tres de sus características: En primer lugar, se trata de cambios anormales provocados por el investigador

…El ejemplo…  Pasteur sumergiendo las patas de unas gallinas en agua fría con lo que las gallinas desarrollarán cólera. Si Pasteur no trata de esta manera extraña a las gallinas, éstas no desarrollarán la enfermedad.  En segundo lugar, la intención de investigador es reproducir un fenómeno que ocurre espontáneamente en otra especie animal y muy frecuentemente en el hombre. Esta característica de la Patología, calificada como experimental, ocurre con frecuencia, casi exclusivamente diría yo, en la literatura paracientífica que se conoce con el término general de Literatura. Los ejemplos que vienen a la mente son naturalmente Arrowsmith” de Sinclair Lewis o los “Cazadores de Microbios” de Paul de Krruief uy otras novelas de este tipo…

Es a través de la Patología que la casi infinita versatilidad de la materia viva encuentra una expresión más objetiva. En el Dr Faustus, Thomas Mann expresa con penetración clarividente la idea que ya asoma en su Montaña Mágica, “el genio se expresa más en la adversidad”. Lo mejor que tenemos asoma cuando la salud flaquea. Koch sin tuberculosis, van Gogh sin locura, Beethoven sin cirrosis hepática. ¿Qué hubiera sido de estos genios? ¿No es acaso cierto que el ruiseñor ciego canta mejor? La Patología es una oportunidad, un teatro donde se representan obras grotescas, pero todavía vivas, reveladoramente vivas. Una tribuna donde la vida dice, todavía puedo hacer esto y esto más.

…Las excepciones a estas reglas generales del modo de ser de la materia viva, no hacen sino confirmar el hecho importantísimo de que la gran mayoría de los seres biológicos están hechos de acuerdo con un mismo plan fundamental. En otras palabras, que lo que vale para el elefante, también vale para la Echerichia coli.  El postulado de la unidad del mundo biológico se opone a la objeción, tantas veces repetida, a éste y otros métodos que se apartan del hombre para estudiar la enfermedad humana. Tal objeción es que siempre existe la duda de si el modelo utilizado, generalmente animales de laboratorio, se comporta de manera idéntica a la enfermedad humana…

…Por lo tanto, al simplificar los fenómenos con el objeto de entenderlos y manejarlos mejor, debe tenerse cuidado de no alejarse demasiado de las condiciones que se trata de reproducir, de modo que el modelo resulte aplicable al propósito… …A veces el animal de laboratorio puede estar muy lejos de la especie humana en la escala zoológica y al mismo tiempo muy cercana a ella en el fenómeno especial que se estudia.

Un claro ejemplo de esa dicotomía es el primer estudio de la fagocitosis, realizado por Metchnikoff en 1884. Este lo considero el experimento más romántico de toda la Patología. La razón es que Metchnikoff utilizó una espina de rosa y una estrella de mar para demostrar que las células ameboides se dirigen al sitio de la lesión e ingieren el agente responsable y los restos de los tejidos dañados. El fenómeno como tal ocurre a todo lo largo de la escala zoológica y sus características parecen ser idénticas o muy semejantes a pesar de que se trate de fagocitos derivados de platelmintos, de ratones o de humanos. De hecho, no solo se presenta a animales multicelulares, sino que constituye uno de los mecanismos fisiológicos fundamentales de organismos unicelulares. Aquí el genio de Metchnikoff estableció una generalización biológica a partir de un modelo extremadamente simple…

Cualquier hipótesis necesita ciertas bases, un grupo más o menos amplio de observaciones, que permitan elegir una explicación susceptible de análisis experimental objetivo, o bien necesita del sueño de un genio. Por ejemplo, mientras el estudio de muchas enfermedades infecciosas se hizo posible con los descubrimientos fundamentales de Pasteur y de Koch que abrieron fecundos surcos de trabajo experimental y establecieron la teoría infecciosa de la enfermedad, los padecimientos del tejido conjuntivo como la esclerodermia o la dermatomiositis, cuya naturaleza es todavía un misterio, no han sido reproducidos experimentalmente.

Quizás lo que realmente he venido a decirles a ustedes, no es lo que creo yo que es la Patología Experimental, sino a decirles que yo creo que si somos hombres de ciencia, si somos investigadores, nos debemos preocupar por la estructura filosófica general del área del conocimiento a que nos dedicamos. Esto no es un signo de caducación intelectual; todo lo contrario, creo que esto es un signo de reconocimiento de la postura que nos corresponde en el momento actual dentro de la evolución de la Biología.  

Muchas gracias.

NOTA: El Dr Rui Perez Tamayo (1924) falleció en México en enero del año 2022. (La Conferencia completa está publicada en la Revista Investigación Clínica con el título de LA PATOLOGIA EXPERIMENTAL O EL ELEFANTE Y LA ESCHERICHIA COLI.  (Experimental pathology, or the elephant and the Escherichia coli) Dr. Ruy Pérez Tamayo.  Invest Clin Noº 40: 5-16. 1971).

Maracaibo, domingo 4 de enero del año 2026

sábado, 3 de enero de 2026

El Monje


Después de dos días de ciencia con avances sobre la luz y el cáncer y la oscuridad y los futuros trasplantes de retina, habíamos iniciado un 2026 lleno de optimismo, a pesar de estar viviendo el país una situación extremadamente irregular que finalmente hoy se ha concretado… Un plan militar de los EEUU se ha llevado a Maduro y su mujer para ser juzgados por sus delitos ya conocidos. Confiemos en que el país estará a la altura…

 

Paso por tanto a beisboleramente hablando aplicar un cambio de velocidad para hablar de la novela gótica y ya mañana, con más claridad, volveremos sobre la actualidad.

 

El monje (The Monk: A Romance) es una novela gótica escrita por Matthew Gregory Lewis, que se publicó por primera vez en 1796. Lewis la escribió antes de cumplir los veinte años y dijo que tardó solo diez semanas en escribirla. El monje es una de las novelas góticas “más escabrosas y transgresoras y es también una de las primeras que destaca por mostrar a un sacerdote como villano”, lo que sirvió como modelo para otros trabajos literarios futuros como Nuestra Señora de París.

Con el tema del judío errante, hay en la novela, actos demoníacosviolacionesincesto, castillos en ruinas y la Inquisición españolaEl monje es un compendio del género literario hoy llamado gótico, donde Ambrosio, un hipócrita frustrado por su propia lujuria y mala conducta sexual dentro de las paredes de conventos y monasterios, es un villano vivamente retratado, con una incorporación de muchas de las tradicionales desconfianzas inglesas en el catolicismo, con su penitencia, su autoritarismo político y religioso y su estilo de vida enclaustrado.

A pesar de los críticos comentarios sobre su crudeza y carencia de profundidad. El monje ha probado ser una de las novelas más populares del período del romanticismo literario. Fue escrita por un joven británico imbuido en el ambiente “antipapista” y antiespañol que se vivía en la Gran Bretaña de su época.

La primera historia gira en torno a Ambrosio, el monje del título, muy respetado en el monasterio y que atrae a grandes multitudes a sus sermones. Ambrosio es considerado casi un santo, y cuando Matilde una hermosa joven intenta seducirlo, se ve tentado a romper sus votos y tras sucumbir a esta primera tentación, Ambrosio cometerá un crimen tras otro. También se nos ofrece un extenso relato de las aventuras del joven Marqués de las Cisternas.

Cuando el Marqués rescata a una baronesa de una banda de bandidos, es invitado a acompañarla al Castillo de Lindenberg en Alemania, donde conoce y se enamora de su sobrina, Agnes, y descubre la leyenda de la Monja Sangrante. Finalmente, seguimos a un amigo del Marqués, Lorenzo de Medina, quien resulta ser hermano de Agnes. Cuando una joven murciana llamada Antonia llega a Madrid, ella y Lorenzo se enamoran, pero las cosas no van bien para la pareja y Antonia pronto se ve en grave peligro. Al principio parecía que las historias de Agnes y Antonia no tenían nada que ver con la trama de Ambrosio y Matilda, pero pronto Lewis tejía los hilos de la historia. Ambrosio es un personaje complejo y fue fascinante leer sobre su caída.

Algunas partes del libro son espeluznantes y perturbadoras. Los pasajes que describen el sufrimiento de Agnes y Antonia son horrorosos. El capítulo final del libro es impresionante. La historia podría haber terminado de varias maneras, pero el final que eligió Lewis fue perfecto. Este libro contiene casi todos los elementos imaginables de la novela gótica: apariciones fantasmales, castillos encantados, antiguos monasterios, mal tiempo, gitanas adivinas, una malvada priora, oscuras mazmorras y criptas sombrías, brujería, magia y pactos con el diablo. Además, es muy atrevido para el siglo XVIII; con temas de asesinato, violación, incesto, violencia y tortura, entiendo perfectamente por qué fue tan controvertido en su época.

Matthew Gregory Lewis (1775-1818) fue un escritordramaturgo, terrateniente, alto funcionario del Ministerio de la Guerra y diputado británico. A raíz de su primera obra, la novela gótica El Monje (1796), ambientada en la Inquisición española que le hizo popular entre los británicos, Lewis seria conocido por Monk Lewis. Hhijo de un embajador con varias plantaciones en la Jamaica británica, Matthew se educó en Oxford y joven recorrió de FranciaAlemania, atrapado por la obra de Goethe, y Holanda, concretamente en La Haya, tuvo que escapar cuando la embajada inglesa fue atacada. Su madre, hija del magistrado Thomas Sewell,  pese a ser condenada "por adulterio", llegaría a ser dama de compañía en Buckingham.

El Monje, de buena acogida entre la mayoría de la población, fue muy criticado por obsceno entre los intelectuales británicos, lo que obligó al autor a dulcificar la segunda edición de 1798, publicada cuando ya era miembro del Parlamento. Es una novela gótica donde se ironiza sobre la hipocresía religiosa. La escribió en tan solo diez semanas. Lord Byron y el Marqués de Sade le dieron su visto bueno a la novela en sus correspondientes escritos.

Escribió Cuentos de terror, (1799); Cuentos maravillosos (1801); obras teatrales El espectro del castillo (1796); El indio,(1799) y Alfonso (1801). Tradujo a Schiller y a Kotzebue. El Monje fue reivindicada por André Breton y Antonin Artaud como la mejor novela gótica y uno de los mayores logros del Romanticismo. Diario de un plantador de las Antillas, fue publicado póstumamente en 1833.

En 1812, tras la muerte de su padre, se hizo cargo de las posesiones de este en Jamaica. Volvió a Inglaterra, y estuvo ocasionalmente en Suiza, donde coincidió con sus amigos Lord ByronJohn William PolidoriMary Shelley y Percy Shelley, fue uno de los invitados de lord Byron quienes estuvieron en la quinta Diodati en Suiza cuando se gestaron las obras, Frankenstein de Mary Shelly y El vampiro de William Polidori. Luego viajó a Jamaica y de vuelta a Europa en 1818 contrajo fiebre amarilla y murió en el océano Atlántico.

Luis Buñuel y Jean-Claude Carrière intentaron filmar una versión de El Monje en la década del 60, pero el proyecto no prosperó debido a la falta de fondos. Un amigo de Buñuel, el director griego Ado Kyrou, usó ese guion como base para su película de 1972Le Moine, con Franco Nero como actor principal (ver) Otros actores Nathalie Delon, Eliana de Santis, Nadja Tiller y Nicol Williamson.

En 1986Juan Tovar, dramaturgo mexicano, publicó su adaptación a teatro de la novela. Originalmente escrita como adaptación (también a teatro) de la novela Manuscrito encontrado en Zaragoza del autor polaco Jan Potocki.  En 1990, Celtic Films rodó otra adaptación cinematográfica de la novela. Paul McGann como actor principal. Escrita y dirigida por Francisco Lara Polop. En 2011, otra adaptación cinematográfica con la participación de Vincent Cassel como actor principal. Fue escrita y dirigida por Dominik Moll.

En Maracaibo, el sábado 3 de enero del año 2026

viernes, 2 de enero de 2026

Prótesis de retina


Quizás les sorprenderá saber que existe un grupo de investigadores de varias universidades chinas que ha desarrollado una minúscula y fina prótesis de retina para recuperar la visión de ratones y monos ciegos.

El estudio, ha sido publicado en el verano del 2025 en la revista Science, y concluyó que el dispositivo no solo restauró la vista de los animales, además les permitió percibir el espectro infrarrojo, que es invisible al ojo humano. Los autores hablan de una “visión aumentada” o incluso de una forma de “supervisión”: el aparato posibilitó ver en condiciones de baja iluminación o completa oscuridad, gracias a su capacidad de ampliar el rango de sensibilidad visual.

El camino hacia los ensayos en humanos es todavía largo, pero los desarrolladores aseguran que no sería éticamente correcto aplicarlo en personas con los ojos sanos. La investigación se planteó como objetivo restaurar la visión en casos de ceguera causada por enfermedades degenerativas de la retina, como la retinitis pigmentosa o la degeneración macular asociada a la edad. El diminuto implante, de dos milímetros de alto y ancho, y 0,1 de espesor, reemplaza los fotorreceptores dañados para imitar sus funciones.

Se diferencia de otras prótesis de la misma membrana porque está construido con nanohilos de telurio, un material conductor con amplia sensibilidad a la luz que le permite absorber fotones tanto visibles como de baja energía, imposibles de captar para los seres humanos.

El telurio o teluro es un elemento químico cuyo símbolo es Te y su número atómico es 52. Es un semimetal que se encuentra en el grupo 16 y en el periodo 5 de la Tabla periódica de los elementos y fue descubierto en 1782 en minerales de oro por Franz-Joseph Müller von Reichenstein, en Transilvania (Rumanía), denominándolo metallum problematicum. En principio se confundió el telurio con el antimonio.

El telurio es un elemento relativamente estable, insoluble en agua y ácido clorhídrico, pero soluble en ácido nítrico y en agua regia. Reacciona con un exceso de cloro para formar dicloruro de teluro, TeCl2 y tetracloruro de teluro, TeCl4. Se oxida con ácido nítrico y produce dióxido de teluro, TeO2, y con ácido crómico para dar ácido telúrico, H2TeO4. Con el hidrógeno y ciertos metales, forma telururos, como el telururo de hidrógeno, H2Te, y el telururo de sodio, Na2Te.

La científica Jiayi Zhang, de la Universidad de Fudan, es una de las que participa en la investigación, OPIMS WIR:: “Al convertir la luz en señales eléctricas espontáneas que se transmiten al cerebro, la prótesis imita y amplía la función de los fotorreceptores naturales, logrando tanto restaurar la visión en casos de degeneración retiniana, como extender el rango de sensibilidad visual más allá de lo normal”.

Los ratones y macacos ciegos implantados con la prótesis recuperaron el reflejo pupilar y reconocieron patrones geométricos. Además, mostraron actividad neuronal en la corteza visual al ser expuestos a luz con longitudes de onda de hasta 1.550 nanómetros. En comparación, los fotorreceptores humanos solo son sensibles hasta aproximadamente 700 nanómetros. “Teóricamente, la capacidad de percibir el espectro infrarrojo podría permitir acceder a un rango más amplio de señales ambientales, como visión nocturna, detección térmica o incluso aplicaciones de visión a través de obstáculos”, asegura Zhang.

Los resultados en monos con los ojos no dañados fueron todavía más sorprendentes para los científicos. La “visión extendida” se mostró compatible con la visión natural, y los animales fueron capaces de percibir objetos a niveles de iluminación aún más bajos que los empleados en los roedores. El estudio señala que otra de las virtudes del telurio es su biocompatibilidad, ya que los primates sobrevivieron con el implante durante más de tres meses. “El dispositivo posee propiedades físicas favorables, incluido su diseño pasivo, el tamaño reducido y el perfil ultrafino, lo que reduce significativamente la complejidad quirúrgica y minimiza el daño al tejido retiniano circundante durante la aplicación”, explica Zhang.

El horizonte se muestra entonces optimista para su uso clínico en humanos con células fotorreceptoras dañadas por enfermedades degenerativas en fases avanzadas, aunque los autores llaman a la cautela. “Nuestro objetivo inmediato es continuar con el desarrollo y la validación en el ámbito académico, aunque estamos abiertos a otras vías de emprendimiento si surgen oportunidades”, asegura la investigadora de la Universidad de Fudan.

También les presenta un dilema ético al comprobarse que, al menos en primates con una fisiología cercana a la humana, no solo se restaura la visión, sino que también se amplía a nuevos rangos espectrales: “¿Estamos simplemente tratando la ceguera o también potenciando las capacidades humanas? Esa tensión probablemente influirá en cómo evoluciona esta tecnología”. La disyuntiva adquiere mayor complejidad cuando aparecen posibles usos más allá de lo médico, como el tecnológico o incluso el militar.

El estudio habla de un tipo de “pseudo-visión escotópica en infrarrojo”, equivalente a la visión nocturna, que otorga mejor contraste y detección de objetos en entornos difíciles, junto a una notable capacidad de identificar fuentes de calor. Por ello, la implantación de la prótesis en personas con visión normal “no es éticamente permisible”, asegura Zhang. “Además, para quienes tienen la vista intacta, la detección de infrarrojo puede lograrse fácilmente con dispositivos externos, por lo que la intervención quirúrgica no es necesaria”, completa.

La discreción del equipo no puede ocultar un marcado optimismo en su aplicación futura. Este es el primer estudio que utiliza nanohilos de telurio en una prótesis retiniana, lo que permite un contacto más natural con las capas de la retina, reduciendo la inflamación y mejorando la transmisión de señales. Junto a su nivel de compatibilidad con el cuerpo humano, se destaca que no necesita una fuente eléctrica externa como otros modelos, ya que la energía proviene directamente de la luz absorbida, sin necesidad de equipos auxiliares voluminosos.

La ilusión de la científica no cede cuando se le pregunta sobre el costo del dispositivo y su factibilidad en la salud pública. “En la actualidad, el coste fabricar la prótesis basada en telurio es relativamente de bajo debido a la simplicidad de los materiales y al carácter escalable del proceso de producción”. Sin embargo, quedan varias tareas pendientes antes de pasar a las pruebas clínicas, como optimizar la fabricación, garantizar el cumplimiento regulatorio y validar la eficacia a largo plazo.

Las aspiraciones son claras: Si se logra trasladar exitosamente a la producción clínica, anticipamos que el coste podría mantenerse significativamente más bajo que el de muchos sistemas protésicos visuales existentes”.

Maracaibo, para lapesteloca el viernes 2 de enero del año 2026

jueves, 1 de enero de 2026

Luces LED y cáncer

 

Se investiga si el calor dirigido como una vía en estudio para combatir el cáncer. Un equipo de las universidades de Oporto y Texas desarrolla un sistema fototérmico que abre la puerta a nuevos tratamientos en zonas periféricas e incluso a intervenciones domiciliarias

La principal barrera para el desarrollo de la terapia fototérmica (PTT, en inglés) para combatir el cáncer ha sido su alto coste y la logística especializada que exige. Generar el calor necesario para destruir tumores cancerígenos requiere láseres clínicos precisos y de precios muy elevados, además de una infraestructura hospitalaria avanzada y personal altamente capacitado para operarlos. 

Una investigación conjunta entre la Universidad de Oporto y la Universidad de Texas busca superar este obstáculo mediante un método “movible y de bajo coste”, a partir de luces LED que producen un calentamiento localizado. “Los LEDS están por todas partes, son muy económicos, ligeros, portátiles y mucho más seguros que los láseres”, explicaria a EL PAÍS (Artur Pinto) uno de los líderes del proyecto en Portugal.

La PPT aumenta la temperatura en una zona específica del cuerpo, en este caso los tumores. El calentamiento se canaliza a través de un agente fototérmico inyectado en el organismo, que absorbe la luz artificialmente generada y la transforma en calor para destruir los tejidos tumorales. La terapia utilizaba tradicionalmente potentes láseres como fuente lumínica, y el material más usado para captar esa luz solían ser partículas de oro, por su capacidad de absorción y su biocompatibilidad.

El estudio del equipo de Oporto y Texas, publicado en la revista ACS, cambia estas bases por luces LED comunes y láminas atómicas de óxido de estaño, un material parecido al grafeno. A diferencia de otros estudios de terapia fototérmica, aquí las pruebas no se han realizado todavía en humanos. La aplicación ha sido en modelos tridimensionales de tumores vascularizados, es decir, con vasos sanguíneos que imitan mejor un entorno real. Las conclusiones muestran que, durante 30 minutos de exposición, se eliminaron hasta el 92% de las células de cáncer de piel y el 50% de las de cáncer colorrectal. Han sido en total cuatro ciclos de irradiación, tras los cuales las nanoláminas permanecieron intactas.

Pinto asegura que estas nanoláminas —“millones de veces más delgadas que un pelo humano”— ofrecen mayor eficiencia térmica, biocompatibilidad potencial y una fabricación accesible. “Imagina un tumor dentro del cuerpo: aunque puede crecer, está confinado en una región limitada y rodeado de tejidos normales. Si enfocamos el proceso en ese tumor, inyectando las nanopartículas directamente en él o cubriéndolo, en caso de tumores superficiales como los de piel, y luego dirigimos la luz sobre esa zona, destruimos únicamente las células tumorales”, explica.

Las partículas que transforman la luz, o agente fototérmico, fueron obtenidas mediante un complejo método electroquímico. El material resultante tiene un átomo de grosor, por lo que puede exfoliarse fácilmente, a diferencia de las partículas de oro, que no se eliminan de forma sencilla del cuerpo. Pinto lo detalla: “Comenzamos con el grafeno y fuimos optimizándolo, ajustando su grado de oxidación. Es necesario encontrar un punto intermedio para maximizar la absorción de luz, porque si eliminamos demasiado oxígeno del material, pierde estabilidad en el agua y termina sedimentándose. Pero si lo dejamos con demasiado oxígeno, absorbe menos luz”.

El objetivo en los últimos estudios de terapia fototérmica es reducir todo lo posible la cantidad de material que se introduce en el cuerpo, para minimizar la toxicidad. Por ello, el grafeno se presenta como una opción segura: está hecho solo de carbono y algo de oxígeno. El material debe además alcanzar una temperatura precisa para afectar únicamente a las células cancerígenas. “Trabajamos dentro de una ventana térmica de entre 45 y 50 grados Celsius; por encima de ese rango comenzarían a dañarse también las células normales. La temperatura exacta depende de varios factores: el tipo de nanomaterial empleado, la ubicación y el tamaño del tumor, entre otros”, expone Pinto. El proceso también se aplica a células sanas para asegurar que no se dañe el tejido normal. El científico Artur Pinto junto al dispositivo LED en una imagen cedida por la Universidad de Oporto

“Logramos destruir las células cancerosas y, además, estimular una respuesta inmunológica que hace que el cuerpo infiltre células defensivas en el tumor”, cuenta Pinto, y asegura que las células tumorales destruidas liberan señales que activan el sistema inmunológico, evitando futuras recaídas.

La terapia, afirma el investigador portugués, puede servir por sí sola en tumores menos agresivos: “Por ejemplo, en cáncer de piel, puede ofrecer mejores resultados estéticos porque no quema los tejidos. Muchos de estos tumores aparecen en zonas como el rostro o el cuello y los tratamientos actuales con láser o crioterapia suelen dejar cicatrices”. Aun así, Pinto recuerda que esto no sustituye completamente a los tratamientos convencionales, sino que funciona mejor como complemento a alternativas más controladas.

Un uso ideal podría ser el de tratamiento de mantenimiento para destruir células cancerosas residuales. Al ser un tratamiento localizado y repetible, puede aplicarse después de los procesos convencionales. No obstante, Pinto subraya que la mayor ventaja es su accesibilidad y su bajo precio. “Los LEDS permiten aplicar el tratamiento no solo en hospitales, sino también en centros de salud, clínicas rurales o incluso en lugares con pocos recursos, como algunas regiones de África. Incluso en tratamientos domiciliarios, con la asistencia de una enfermera, para ciertos tipos de cáncer, como el de piel”, señala. Todo el conjunto experimental, con capacidad para irradiar hasta 24 muestras al mismo tiempo, tuvo un coste aproximado de 510 euros y su fácil reproducibilidad podría permitir varios tratamientos simultáneos.

“Se pueden tener varios sistemas en un hospital, en centros de salud o dentro del sistema nacional de salud. Los médicos podrían formarse para aplicar los tratamientos sin necesidad de que los pacientes viajen largas distancias”, asegura Pinto. Ya está trabajando en el siguiente paso antes de llegar a los ensayos clínicos: pulir todos los detalles técnicos para asegurarse de que el sistema funcione siempre igual y sin riesgos antes de aplicarlo por primera vez en pacientes humanos.

En Maracaibo para lapesteloca el  jueves 1 de enero del año 2026

miércoles, 31 de diciembre de 2025

El año del verano oscuro


Annus horribilis es una expresión latina que puede traducirse como "año terrible", expresión se utiliza al finalizar un año cuyo balance es negativo. Procopio de Cesarea (f. 565), historiador bizantino  escribió en el año 536, en su informe sobre las guerras contra los vándalos que durante todo aquel año, el Sol daba su luz sin brillo, como si fuese la Luna llena, y se parecía completamente al Sol eclipsado, porque sus rayos no eran claros tal y los hombres no estuvieron libres ni de la guerra ni de la peste ni de ninguna cosa que no llevara a la muerte y todo sucedió en el momento en que Justiniano estaba en el décimo año de su reinado.

Suena catastrófico comenzar en la despedida del 2025 estas reflexiones, pero no exageremos, ha habido años peores, y para este que se inici mañana, les deseo a mis lectores de este blog lapesteloca, un Feliz Año 2026 , lleno de salud, paz y prosperidad.

Análisis de anillos en un roble irlandés, realizados por el dendrocronólogo irlandés Michael G. L. Baillie, de la Universidad Queen’s de Belfast, mostraron un crecimiento anormalmente pequeño en el año 536 y, patrones similares se registran en los anillos de árboles de Suecia y Finlandia, en la Sierra Nevada de California y en los anillos de árboles chilenos. Los núcleos de hielo de Groenlandia y la Antártida muestran evidencia de importantes depósitos de sulfato en torno al 533-534 (±2 años), que evidencian  un extenso velo de polvo ácido cambios que se debieron a las cenizas o el polvo lanzado al aire después del choque de un cometa, o meteorito, o después de la explosión de un volcán, un fenómeno conocido como “invierno volcánico”.

La evidencia de depósitos de sulfato en muestras de hielo apoya firmemente la hipótesis del volcán; la capa de sulfatos es aún más espesa que la que acompañó al episodio menor de aberración climática en 1816, conocido popularmente como “el año sin verano”, que se ha relacionado con la explosión del volcán Tambora en Indonesia. La catástrofe de una erupción volcánica en los mares del sur con un tsunami en las costas de Bali, con la nube de azufre y ceniza y cristales volcánicos que ennegreció el cielo de la península de Indochina y que los monzones se fueron llevando hacia el norte, desatando el cólera en la India, ahogando muchedumbres en las inundaciones del Yangtsé y del río Amarillo y supuestamente oscureciendo en aquellos días el cielo de Europa.

El escritor William Ospina (Padua, Colombia, 1954), (https://surl.li/vkcygv) explicó que él se sorprendería al entender que la erupción de un volcán a mediados de 1815, en Indonesia, hubiera podido ser la causa indirecta del nacimiento de la moderna leyenda del vampiro y de la pesadilla de crear un ser viviente con fragmentos de cadáveres. Ospina, el escritor, explica que una reunión que duró tres largos días de oscuridad y lluvia de ceniza, eran la consecuencia de la erupción de un volcán en Indonesia, y toda aquella historia que unía cosas extremas, abarcando medio mundo, conjugando fenómenos geológicos y meteorológicos con hechos históricos, y personajes literarios con criaturas fantásticas, dando lugar a la creación su novela El año del verano que nunca llegó (Penguin Random House Grupo Editorial SOS, 2015).

La novela de William Ospina, narra una investigación literaria sobre los hechos ocurridos en el verano de 1816, en Villa Diodati en Ginebra el 15 de junio, durante el verano de 1816, cuando Lord Byron, John Polidori, Percy Bysshe Shelley y su esposa Mary Shelley coincidieron en la Villa Diodati, junto al Lago Leman, en Suiza, mientras las inclemencias del clima, provocadas por la catastrófica erupción volcánica de Tambora, en Indonesia, cubriría el cielo de nubes de ceniza y de azufre, que les impidieron abandonar la villa durante tres días, y fueron unas largas y tenebrosas noches cargadas de misterio y nerviosismo, con relámpagos y ráfagas de viento mientras relatos del Phantasmagoriana eran leídos en voz alta bajo los fulgores del fuego de la chimenea. Así se gestaron dos de los grandes mitos de la novela gótica: Frankenstein y el vampiro.

Ospina, el escritor explicaría: “Me sorprendió que la erupción de un volcán a mediados de 1815, en Indonesia, hubiera sido una de las causas contribuyentes del nacimiento en Occidente de la moderna leyenda del vampiro y de la pesadilla del ser viviente hecho con fragmentos de cadáveres. Sentí el extraño agrado de ver cómo se unían en una sola historia, que yo presentía vagamente, las vidas de Byron y Shelley con la catástrofe de una erupción volcánica en los mares del sur, con un tsunami en las costas de Bali,y una nube de azufre, ceniza y cristales volcánicos que ennegreció el cielo de la península de Indochina y que los monzones se fueron llevando hacia el norte, desatando el cólera en la India y ahogando muchedumbres en las inundaciones del Yangtsé y del río Amarillo. Aquella historia unía cosas extremas, abarcaba medio mundo, conjugaba fenómenos geológicos y meteorológicos con hechos históricos, personajes literarios y criaturas fantásticas.

El año del verano que nunca llegó es la novela de William Ospina y el hallazgo fundamental del libro es que lo que ocurrió en Villa Diodati en 1816 es, ante un haz de circunstancias. Desde un inicio Ospina lo intuye y presenta como tal. De ahí que a lo largo de todo el relato encontremos al autor tratando de ponderar su magnitud. Políticas, culturales, históricas, estéticas, geográficas, climatológicas, científicas, biográficas y estéticas, sus hallazgos de las circunstancias nos dejan ver a un narrador que se deleita ante el descubrimiento de una historia y el de su propio papel en ella. La fisiología histórica desentrañada por el libro muestra el enigma de cada uno de sus personajes: los reales, los imaginarios y especialmente los que en el proceso de investigación muestran pertenecer a ambos mundos. Ya entre ellos, Ospina es el personaje más íntimo de su propia historia, la que cuenta o la que descubre para sí.

Su segunda novela El país de la canela, narra el descubrimiento del río Amazonas por parte de Francisco de Orellana y la historia de Gonzalo Pizarro, lo hizo merecedor del Premio Rómulo Gallegos, galardón del habla hispana que otorga Venezuela desde 1967. En 1996, Mario Vargas Llosa describiría el trabajo de Ospina como hechizante y de alta calidad, aunque no está de acuerdo con los postulados de estos ensayos, describe al autor como habilidoso fabricante de ficciones sociológicas que transfiere hacia un pasado mítico..

En noviembre de 2013 William Ospina presentó en Colombia su libro de ensayos Pa' que se acabe la vaina ​en el que hace un recorrido por la historia política, económica, social y artística de Colombia para explicar -según él-, de dónde vienen los problemas que enfrenta el país hoy. Su trabajo de narrativa ha sido analizado y elogiado por íconos de la literatura latinoamericana.

Se acabó este año 2025!!  Que el 2026 sea de paz, salud y dicha para todos!!!!

Maracaibo, miércoles 31 de diciembre del año 2025

martes, 30 de diciembre de 2025

Terrence Vance Gilliam


Nacido el  22 de noviembre en 1940, exactamente un año después de mi fecha de natalicio, Terry Guilliam, es un actor y director de cine, británico quien nació en Minnesota, Estados Unidos, y es reconocido por haber sido uno de los miembros del grupo humorístico británico Monty Python. Gilliam estudió Ciencias Políticas en California, pero su infancia transcurrió en la comunidad rural de Medicine Lake, donde su padre era carpintero. En 1951 se trasladó con su familia a California. 

El 30 de enero del año 2016, en este blog lapesteloca, conversé sobre el don Quijote de Cervantes en el cine y de cómo lo vieron los rusos, y cuanto luchó con el personaje el director de cine Orson Wells (https://bit.ly/1St69Ae ) hasta que luego, en una segunda parte (https://bit.ly/1WUikXm), hablaría sobre el Quijote de Terry Gilliam, como director de cine y sobre las desventuras de este polifacético personaje quien luchó durante 17 años para finalmente presentar en el Festival de Cannes del año 2018 su película “El hombre que mató a Don Quijote”.

En aquellos días, que ahora siento muy lejanos, en el 2016 había logrado al fin ver la película y la había disfrutado gracias a un “link” que me hizo llegar mi hijo Francisco quien con Fernando mi hijo menor tomándonos unas cervezas en el Centro Plaza de Caracas  en diciembre del 2015 y comenzamos una quijotesca charla sobre DonQuijote en el cine. Hoy voy nuevamente a hablar sobre este director de cine, ya comentado en varias de mis películas favoritas y antes ya escribiría sobre una de ellas: El pescador de ilusiones.

El padre de Terry Guilliam era aficionado a la magia, y su hijo la aprendió de él, pero escondía sus sentimientos, detrás de sus dibujos. A los 14 o 15 años, al ver una película de Kubrick (Senderos de Gloria) sobre la injusticia de la guerra, tuvo una auténtica epifanía, al descubrir que el cine tenía el poder, para decir algo que valíera la pena escuchar. Con una gran afición por el dibujo, y una especial admiración hacia Disney, Terry leía muchos cómics, le gustaban las ilustraciones clásicas, las caricaturas y las tiras cómicas de los periódicos especialmente la publicación MAD, por aquel entonces y que se volvería MAD Magazine unos años después, dando forma al particular imaginario estilo humorístico, satírico y sarcástico de Terry Gilliam.

Terry estudió en la Occidental College, empezando allí a estudiar Física, cambiándose más tarde a Arte y terminó por graduarse en Ciencias Políticas. Se vio encargado de la revista Fang de la universidad creando un cómic de gags y dibujos satíricos copiando el estilo de la revista de humor de ámbito nacional Help. En esos días, pagaba sus estudios con pequeños trabajos hasta que consiguió trabajo como drama coach en un campamento selecto para niños de Hollywood donde experimentó con el mundo del teatro y de la producción teatral realizando algunos sketches que más tarde darían lugar a una enorme reflexión sobre la posible compatibilidad entre esa su nueva pasión y su compromiso político, el cual es evidente en su filmografía. 

Terry se marchó a Nueva York con el fin de trabajar en algo similar, y se vio encargado de gran parte de la revista Help! que tanto había admirado y trabajó junto a su ídolo como su mano derecha. Gilliam y el británico John Cleese en un trabajo de historietas al estilo fotonovela. Durante su estancia en Nueva York, vivió en una pequeña habitación cerca de la Universidad de Columbia, con una “cucaracha mascota”. Realizó muchos dibujos sobre la lucha de los derechos civiles y caricaturas políticas, en una América que estaba en constante cambio y que se enfrentaba a la Guerra de Vietnam. Help! empezó a tener serios problemas financieros, de modo que Gilliam decidió dejar su puesto e irse una temporada a Europa. Viajó por todo el continente: Turquía, España, Italia, Francia... e incluso pasó un tiempo en Marruecos. 

Regresó a los Estados Unidos en 1966 y se mudó a Los Ángeles. El movimiento hippie y antibélico en aquellos años estaba tomando gran importancia, y el país estaba enfrentado entre los belicistas “conservadores” de pelo corto y los pacifistas “traidores” de pelo largo. Gilliam sufrió varios incidentes durante los cuales sufrió agresiones y amenazas debido al largo de su cabello. Esta inseguridad constante, sumado a su experiencia durante una manifestación pacífica frente al Hotel Century Plaza en 1967 que él estaba cubriendo como fotógrafo junto con su novia Glenys Roberts, periodista de origen inglés, donde los policías agredieron a los manifestantes injustificadamente, y fueron detonantes para que dejase el país de forma definitiva y emigrase a Londres. 

Al llegar a Gran Bretaña, lo primero que hizo fue vender un par de sketches cómicos que había escrito, pero luego pasó a hacer caricaturas para el programa We Have Ways of Making You Laugh, usando la técnica de la animación cut-out, y a partir de entonces fue haciendo animaciones para diversos programas desarrollando su técnica, tomando imágenes de sus contextos originales y creando nuevas piezas en un marco lo más bizarro posible.

Trabajó también con Marty Feldman, para la BBC, en It’s Marty, haciendo unas animaciones. El 5 de octubre de 1969 se estrenó, en la BBC, Monty Python’s Flying Circusun programa humorístico de sketches en el que Terry Gilliam actuaba y se encargaba de las animaciones. La intención de Monty Python era experimentar y romper con todos los códigos previamente establecidos los cuales consideraban aburridos. Terry Gilliam era el menos conservador de entre todos los Monty Python’s, quienes eran más gentiles y menos violentos. Las animaciones cómicas de Terry Gilliam eran totalmente surrealistas y humorísticas, en las que aparte de focalizar el interés en los movimientos de las figuras también se daba especial importancia al sonido, que era grabado y añadido por el mismo Terry Gilliam.

Su primera película como director fue Monty Python and the Holy GrailSus películas, de estilo surrealista están marcadas por viajes en el tiempo; (Time Bandits, el éxito de la cual, le convirtió en director A-List o de primera línea en Hollywood (Doce monos) y la realidad confundida por los sueños, la fantasía o la imaginación, como Brazilque logró cierto interés en el circuito Europeo aunque fue rechazado en el estadounidense, logrando proyectarlo finalmente en salas resultó ser un fracaso en taquilla, pero un triunfo personal para Terry Gilliam, que había logrado distribuir una película de autor, no convencional, en el sistema de estudios de Hollywood. La mayor parte de sus películas se sitúan en el punto donde la realidad se encuentra con el mito o la fantasía.

Monty Python and the Holy Grail (Los caballeros de la mesa cuadrada) (1975); Jabberwocky (La bestia del reino) (1977);Time Bandits (1981); The Crimson Permanent Assurance, cortometraje incluido en *The Meaning of Life (El sentido de la vida) (1983); Brazil (Brasil) (1985); Las aventuras del barón Munchausen (1989); El rey pescador (Pescador de ilusiones) (1991); Twelve Monkeys (Doce monos) (1995); Fear and Loathing in Las Vegas (Miedo y asco en las Vegas) (1998); The Brothers Grimm( Los hermanos Grimm) (2005); Tideland (2005);The Imaginarium of Doctor Parnassus (2009);The Zero Theorem (2013). Finalmente en 2018 filmaría El hombre que mató a Don Quijote (2018).

NOTA: un artículo similar a este, fue publicado en el blog lapesteloca desde Mississauga, Ontario, en enero de año 2019. Hoy regresa muchos, bastantes años después para ser parte de una etapa sobre cine en este siglo XXI que recientemente casi que finiquitabamos con “Bugonia” pero que con esta -que es “de película”- ya casi a punto de culminar el año 2025, el de “la invasión de los marines”, me adelanto a desearles un Feliz 2026…

Maracaibo, el martes 30 de diciembre del año 2025