miércoles, 20 de octubre de 2021

De La Conquista al postmodernismo

 

De La Conquista al postmodernismo

Después de conversar hace unos días en tres ocasiones sobre las luchas primigenias de un par de “conquistadores del Nuevo Mundo”, tan paradigmáticos como el Almirante Cristóbal Colón y don Alonso de Ojeda, (https://bit.ly/3aGS4yo) supongo que no faltará quien lejos de admirar el coraje de aquellos europeos o de considerar como una gesta heroica la conquista y colonización de América, regresen a remover las oscuras historias de “la leyenda negra” y se sientan hasta entusiasmados al empaparse de la postmoderna idea del “supremacismo indigenista”.

El “supremacismo indigenista”, se ha descrito como un fenómeno social y aunque usted no lo crea, se está cultivando con visos de “rencor intestino” en muchos países de América con antepasados indígenas, como pueden ser Perú, Bolivia, Venezuela, Chile o Brasil, tal y como lo señalaba recientemente en PanAm Post (15/10/2021) Raúl Tortolero, al explicar el mencionado fenómeno “supremacista” como una estrategia del marxismo posmoderno, idea esta que a mi modo de ver no luce tan descabellada…

En su versión posmoderna, quizás parcialmente “Lyotardizada”, el fenómeno está basado en la premisa de que los conquistadores del Nuevo Mundo no aportaron absolutamente nada y sólo vinieron para despojar a los indígenas de sus tierras y sus riquezas naturales, violar a sus mujeres y diseminar enfermedades, como la viruela, que causó millones de muertos. En este sentido, el “supremacismo indigenista” se puede englobar dentro de los diversos “supremacismos” que en la actualidad postmoderna se conocen, como serían el homosexual, el feminista, el negro y el ecologista...

El “supremacismo indigenista” se suma al marxismo posmoderno e imbuidos en una suerte de resentimiento social, hay quienes sueñan con restaurar viejos imperios perdidos, o regresar a la grandeza de sus tribus, pero siempre mediante el rechazo o el ataque directo al legado de la hispanidad. Idealizar el pasado indígena como algo magnífico, armónico y muy avanzado no tiene sustento en la antropología histórica, ni tampoco se puede asumir que todos los españoles eran delincuentes crueles, ignorantes y ambiciosos.

La tesis de la sobrecarga psicopática que gravita en la población iberoamericana desde la Conquista hasta nuestros días, fue explicada por el psiquiatra Francisco Herrera Luque, en su obra, "Los Viajeros de Indias" donde nos señalaba a los habitantes del Hispanoamérica como herederos de las aberraciones, enfermedades mentales y criminalidad que los conquistadores europeos trajeron a nuestras tierras hace cinco siglos. Herrera Luque para comprender la carga psicopática del venezolano actual y sus raíces migratorias recientes, iniciaría una búsqueda que lo llevó más a fondo, hasta llegar a los conquistadores españoles del siglo XVI. La demostración fenomenológica comenzó en el libro I de su obra: “La sobrecarga mental de Venezuela y sus raíces migratorias”, y desde allí, continúa en la parte II llamada “Psicopatología de los viajeros de Indias”.

 

Más recientemente, hace un par de meses, el profesor universitario argentino Marcelo Gullo Omodeo, declaró a la Agencia Efe, que España “estaba en peligro de muerte”.  Gullo Omodeo es especialista en Relaciones Internacionales, y ha publicado en España, con prólogo de Alfonso Guerra, "Madre Patria. Desmontando la leyenda negra desde Bartolomé de las Casas hasta el separatismo catalán" (Espasa). Él afirmó que: La leyenda negra es el huevo de la serpiente; es el corazón del relato histórico que los enemigos tradicionales de España escribieron como propaganda política. Nació en Italia, por envidia, pasó a Holanda, por la guerra religiosa, y llegó a Inglaterra, donde se convirtió en la obra más genial del márketing político británico. No podían derrotar a España por lo militar y lo hicieron por lo político, por la propaganda. Lo convirtieron en política de Estado y lograron convencer a toda Europa de que España era el mal personificado”.

Cuando López Obrador presidente de México le pidió al Rey de España que se disculpara por la historia de su país, Marcelo Gullo Omodeo comentaría que: “Los presidentes mexicanos son muy valientes delante de los reyes de España pero muy cobardes ante cualquier presidente de EEUU. Los políticos mexicanos reflotan el mito de la "conquista" de México por Hernán Cortés, cada vez que tienen problemas. Pero, a ninguno se le ocurre decir, ni siquiera en voz baja, que el 60 % de su territorio le fue robado por EEUU”.

Nos recordaba Gullo Omodeo como “La mayoría de la población que entonces habitaba México estaba sometida al imperialismo más atroz que ha conocido la historia de la humanidad, el imperialismo antropófago de los aztecas. En México había una nación opresora y cientos de naciones oprimidas, en realidad la batalla contra la leyenda negra no pertenece a la derecha ni a la izquierda sino a todos los hombres que luchan por el establecimiento de la verdad histórica”. El profesor argentino compararía el día de la caída de Tenochtitlán con el día de la Liberación de la Alemania nazi y recuerda como los pueblos mesoamericanos, estaban cruelmente oprimidos por los aztecas, una nobleza y una casta sacerdotal atroz y de paso señalaba quelas pruebas, hoy en día, son apabullantes”.

Regresando a mis artículos recientes (https://bit.ly/2XkP33T) sobre Cristóbal Colón y don Alonso de Ojeda debo destacar que Bartolomé de Las Casas, llegó a La Española como laico y entonces se hizo fraile y sacerdote dominico. Sería nombrado "protector de los indios", renunció a su encomienda en 1515, y ante el rey Carlos I de España, abogó por los derechos de los nativos de manera que el rey Carlos I promulgó el 20 de noviembre de 1542 las “Leyes Nuevas” que prohibieron la esclavitud de los indios y ordenaron que todos quedaran libres de los encomenderos y fueran puestos bajo la protección directa de la Corona.

A finales de ese mismo año, Bartolomé de Las Casas terminó de redactar en Valencia su obra más conocida, Brevísima relación de la destrucción de las Indias, dirigida al príncipe Felipe, futuro rey Felipe II, entonces encargado de los asuntos de Indias. Aunque abogó por la defensa de los indios, se ha cuestionado su defensa de los negros ya que se ha señalado que las Casas entabló sus reclamaciones ante los consejeros flamencos que en ese tiempo rodeaban al emperador Carlos V, proponiéndoles sustituir el trabajo de los indios por el de los negros, de los cuales ya se habían llevado algunas pequeñas partidas a las Antillas, con permiso de los Reyes Católicos.

Más adelante, las Casas se retractaría de esta postura, pues consideraba que ambas formas de esclavitud eran igualmente malas. Se conoce  un opúsculo suyo titulado “Brevísima relación de la destrucción de África como parte de la Brevísima relación de la destrucción de las Indias”, contra el maltrato de la población africana contra los abusos perpetrados por gente de Castilla y de Portugal. Esta obra de las Casas, quedó inédita hasta 1875.

Maracaibo, miércoles 20 de octubre del año 2021

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