martes, 30 de noviembre de 2021

Correspondencia…

Correspondencia…

El 26 de octubre de 2014, mi amigo Roberto Simancas, escribió un exhaustivo análisis sobre mi relato “Las Ordalías” y a continuación, quiso publicar la carta que yo le había enviado para responder a sus comentarios. Reproduzco hoy esta misiva tal y como él la quiso mostrar, titulada como “La carta que me envió el profesor JorgeGarcia Tamayo”. Yo aprovecho para mostrarla aquí siete años después…

 

Lic. Roberto Simancas:         Estimado amigo, me da la impresión de que tenemos una concepción diferente de lo que es y para lo que sirve la literatura. Dices en tu cuento: “La literatura es un ensueño, un querer negar la realidad de nausea para caer al fin de bruces ante la maldad humana”. Para mi  podrá ser un ensueño, más no creo que exista para negar una realidad de nausea y menos para caer de bruces ante la maldad…

 

No es, no puede ser “una tragedia y un dolor en una indagatoria permanente”,  ni siento que es  “sentirse lacerado”, o creer que siempre se escribe para sufrir, con una saeta más que una pluma en la mano, horadando, rasgando, y además pensar o parecer convencido de que: así tiene que ser… No me parece que sea necesario, o indispensable “sufrir la escritura”, más bien pienso que sobre todo se impone aquello que ya te decía antes, parafraseando a Oswaldo Trejo, “lo menos que se le puede pedir a un escritor es que escriba bien”…

 

Si no se cree en el textualismo, se puede comenzar a dudar de la sintaxis o de la prosodia. Quien dice “no “deificar” la palabra” pudiese en algún momento darle una patada a la ortografía, y luego, hasta pensar que eso es una hazaña… ¿Cómo crear relatos, cuentos o novelas con ritmo, con tono, y como al sostener estos parámetros sin mostrar coherencia y precisión en el lenguaje?, ¿cómo ordenar las palabras escritas nacidas de ideas en la mente de uno mismo de manera que puedan ser interpretadas por otros? Esto no es fácil, no sale así como así, eso tú bien lo sabes, es cierto, sí, hay que trabajar, es por esto que se habla de “el oficio de escribir”…

 

Me cuesta mucho al leer un relato imaginar que el autor busque con sus palabras “fijar posición en torno al mito del amor cristiano”, mientras intenta “devorar la violencia”. Eso no es un cuento o un relato, es otra cosa, es algo como un propósito ultra-super-máximo, que va por encima de mi imaginación… Sobre todo por que debo repetirte que mi idea es que al escribir (y esto lo aprendí hace unos cuantos años ya) es importante como te dije antes, “que se pueda sentir lo menos posible que existe un compromiso personal”, una conexión directa entre lo que tú quieres y lo que escribes, y que nunca debemos “dictar cátedra, o sea, nunca opinar para tratar de dirigir los sentimientos del lector, porque esto trampea el asunto”.

 

La literatura no es, no debe ser, no está hecha para eso... Te recomiendo leer a Cortázar, a Borges, a Fuentes, leer mucho y analizar menos, leer por el placer de escuchar en tu mente las palabras, como música, mientras dejas fluir tu imaginación sin querer saber para donde te quiso llevar el autor, porque la literatura no es de los autores, es, tiene que ser, de los lectores, y será en esos momentos cuando se crean los “vasos comunicantes”  entre el escritor y sus lectores, es así como funciona la magia de la escritura y la lectura….

 

Me parecen interesantes tus análisis, algunos acertados sobre ciertos detalles puntuales, otros que se sienten indagadores de la psiquis y hasta del subconsciente del escritor, me parecen absolutamente erráticos, y esto se debe, se produce, porque tal vez sería posible hacer estos análisis si quien escribió el relato o el cuento analizado, lo hizo con un fin, para inducir ideas, o guiar pensamientos, para señalar caminos, pero afortunadamente, casi nunca es así, no debe ser así, y en el caso que nos ocupa, pues, sencillamente no es así. Tal vez si conoces la historia personal del escritor, puedas atreverte a discurrir haciendo análisis como los que haces con Las Ordalías… Como ejercicio lúdico el análisis así conducido está bien, pero al hacerlo de otro modo, te puedes equivocar de medio a medio, sobre todo si quien escribió el relato lo hizo tan solo por el placer de escribir, no para sufrir, ni para introducir metamensajes en el texto…

 

Quizá es por esa idea descifradora que te puedes crear laberintos e ideas equivocadas donde solo hay palabras utilizando nuestro muy rico idioma sin querer caer en una erudición exagerada (te decía en “Taller de Narrativa” sin querer ser “erudito en exceso” cual Fernando Del Paso en Palinuro ni como nuestro Denzyl), sencillamente adecuando el lenguaje al momento, a la situación,  para mí, frente al mar Caribe, tal vez en un sitio como Cartagena de Indias… Voy a remitirte a Germán Espinoza, un escritor colombiano de quien hace muchos años leí una novela “Los cortejos del Diablo” sobre la inquisición en Cartagena “El personaje histórico debe conservar las líneas de su carácter, pero, cuando se escribe novela histórica, lo que se persigue no es la verdad del historiador (fundada en documentos oficiales acomodados). 

 

 

El novelista puede explayarse en su fantasía. Y creo que muchas veces está más cerca de la verdad o de lo que debió ser, que el historiador. La función de la novela histórica es buscar una verdad más profunda y puede, explicar mejor muchas cosas. El novelista es soberano. En 'Los cortejos del diablo' El inquisidor Juan de Mañozga, personaje histórico, es un hombre lleno de soberbia, que aspiraba a ser Papa. En 'Los cortejos del diablo', Mañozga se niega a aceptar su decadencia. Dice Espinoza: "Para este personaje me basé en un español que conocía, muy anciano, abatido pero con arrestos para demostrar juventud y poder. Así como se expresa Mañozga, hablaba él. Por otra parte, tomé como modelo a un hombre con una soberbia enorme como el maestro León de Greiff. Cuando pensé en hacer una novela sobre La Inquisición en Cartagena, di con el Inquisidor de la época y dije este es el personaje para darle esa personalidad”. 

 

A pesar de que hacía muchos años que la leí y no he vuelto a leerla, recuerdo que aquella novela destacaba en medio del horror descrito por la musicalidad de un relato fundamentalmente barroco. De ella dijo el autor…"Se me imponía por eso. Muchos comentaristas me han dicho que es una novela muy oscura. Y la verdad es que fue escrita de noche, oyendo música de Beethoven, Mozart y Brahms". Creo que esos recuerdos influyeron en mí cuando escribí “Las Ordalías”, como algunas veces se me atraviesan escenas de películas en mis relatos, o en las novelas (vg. En “Escribir en La Habana”, puedes leer el prólogo de Ildemaro Torres donde señala mi amor por el cine), siempre fui muy cinéfilo y por darte un ejemplo, “El séptimo sello” de Bergman está en muchas cosas de las que he narrado…

 

A propósito de algunas de las palabras que me preguntas, como kukurbata, la use para referirme a la curbata, que es un tambor pequeño que se coloca parado sobre sus "patas"; es de la etnia africana dahomeyana y se percute con dos palos, así  mientras “la curbata” va marcando los tiempos en forma acentuada, la “mina” va improvisando frases rítmicas entre golpe y golpe. El mina es un tambor africano que se toca en las fiestas de San Juan del mes de Junio en Venezuela. El Mina es un tambor largo hecho de un tronco de árbol cilíndrico que se coloca inclinado sobre dos palos cruzados y amarrados que sirven como soporte. “Barlovento” de Eduardo Serrano fue compuesta en  1936 y dice inolvidablemente “que se van de fiesta, su cintura prieta y al son de la curveta y el taqui-taqui de la mina”.

 

Por último conviene recordar que La Ordalía fue como dices, una “prueba que se usó mucho en Europa con las personas acusadas de brujería, pero en todas las civilizaciones, las ordalías tuvieron un origen mágico y estaban encargadas a los sacerdotes, como comunicadores escogidos entre el hombre y la divinidad. Cuando la Iglesia asumió junto a su poder espiritual parcelas del poder temporal, tuvo que pechar con la responsabilidad de una costumbre que era difícil de hacer desaparecer rápidamente, y no pudiendo prohibirla bruscamente se esforzó en modificar su uso para hacerle perder el aspecto mágico que la Iglesia consideraba demasiado vecino a la brujería. El denominado Santo Oficio de la Inquisición fue creado por el Papa Gregorio IX en el año de 1233, extendiendo su acción a toda la cristiandad Europea. Hacia el año 1480, los Reyes Católicos de España establecieron la Inquisición en todo el reino, para utilizarla como uno de los instrumentos en su estrategia para la unificación religiosa y política de la nación. El tribunal de la Inquisición de Cartagena fue establecido en 1610.

 

Finalmente debo decirte que precisamente fue por mi consubstanciación con lo africano, y con el sincretismo religioso que se puede percibir en “Escribir en La Habana”, con la defensa de la negritud y de esos verdaderos hijos sufridos de la revolución cubana, los mismos habitantes de las cumbes en la novela primigenia de Carpentier “Ecue Yambao”, una de las razones por las que como escritor recibiera en 1994 el José Rafael Pocaterra en Narrativa, pero además me ha tocado vivir fuera de Maracaibo, en el centro y el oriente del país y desde compenetrarme con Acosta Saignes hasta disfrutar de los tambores de San Juan en Barlovento o en otros pueblos venezolanos, conozco algo sobre nuestra negritud, esto lo digo en lo personal.

 

Te aclaro estas ideas por que posiblemente no tienes una claridad de lo que realmente pienso ni siento sobre ciertos temas… Te sugiero leer de “Escribir en La Habana” la páginas final de la 31 y 32 y parte de la 33, están fáciles, y puede que me entiendas como alguien diferente… Para finalizar creo que debes examinar de nuevo las dos afirmaciones que haces: “La literatura es cuento, la ficción una evasión”. Otro día podemos conversar sobre esto, pues, no me parecen acertadas, en particular creo que sin la ficción, la literatura puede ser historia, o sucesos, o llegar a ser como decía Lavoe, un periódico de ayer, y entonces, ¿para qué leer?   

Un saludo, mañana martes es 22 y si vamos a tener una reunión, espero saber la hora y me imagino que el sitio será la Librería del Sur… Espero confirmación, pues había entendido que nos reuniríamos los miércoles o los jueves… Avísame. Un saludo.

Jorge García Tamayo

Maracaibo,  martes 1 de diciembre del año 2021

 

 

lunes, 29 de noviembre de 2021

¿Arrancará la CPI?

¿Arrancará la CPI?

Al no iniciarse aun el proceso de investigación penal y juzgar a los responsables de cometer crímenes de lesa humanidad durante 2017, como se lo exige el memorándum de entendimiento firmado con el fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), Karim Khan, en su reciente visita al país, Rafael Narváez hoy 29 de noviembre en El Nacional y en diversos otros medios de divulgación noticiosa, rechazó categóricamente la conducta de impunidad que mantiene actualmente el sistema de justicia en Venezuela.

Para el doctor Rafael Narváez @rnarvaezc, exparlamentario y abogado defensor de Derechos Humanos y Civiles en el país, el sistema de justicia tiene congelado el memorándum de entendimiento firmado con el Fiscal General de la Corte Penal Internacional Karim Kham. A través de la cuenta oficial @intiCrimCourt Venezuela aparece bajo investigación por la CPI, pero al parecer al Estado se le olvidó su obligación  de procesar penalmente y juzgar sin ningún tipo de privilegios a los autores materiales de los atroces crímenes de lesa humanidad, como los jefes de los organismos de seguridad, incluyendo altos mandos militares.

Narváez fustigó así la conducta de impunidad que mantiene actualmente el Sistema de Justicia en Venezuela, al no iniciar el proceso de investigación penal y juzgar a los  responsables de cometer crímenes de lesa humanidad durante el año 2017, tal como se lo exige el memorando de entendimiento firmado con el Fiscal General de la CPI durante su reciente visita al país, y agregaría que tampoco ha iniciado una verdadera reforma judicial por concursos y méritos en la búsqueda de ka autonomía e independencia substraída por el poder político.“El Gobierno venezolano luce equivocado con la historia de la CPI y subestima sus acciones emprendidas contra Jefe de Estados en ejercicio y militares de alto grado”.

“Si revisan la página oficial de la CPI podrán observar que Venezuela está bajo investigación y esto no se trata de un juego sino de una gran verdad al igual que los crímenes horrendos cometidos que no prescriben ni tienen fronteras. Estas verdades las dijo Narváez quien insistió en su tesis de esperanza en la CPI, tomando en cuenta que Venezuela no tiene la autonomía y determinación suficiente para hacer justicia y enviar a la cárcel a los responsables, y puntualizó que “en nuestro país lo que si hay es justicia penal politizada”. Señaló igualmente que la CPI tampoco ha iniciado una verdadera reforma judicial por concursos y méritos en la búsqueda de la autonomía e independencia sustraída por el poder político.

El Estado venezolano, según Narváez, luce equivocado con la CPI desde su creación. Subestima las acciones emprendidas contra jefes de Estado en ejercicio y militares de alto rango ya que ante todo han impuesto la disciplina partidista, con la que vulneran el acceso a la justicia a quienes expresan diferencias y se rebelan en contra de un Estado que mantiene a un pueblo sin derechos.

Yo le sugiero al público, dice Narváez, que a través de la publicación de hoy 29 de noviembre en El Nacional, intitulada “Sistema de justicia congela memorándum de entendimiento firmado con la CPI”, entrar en la página oficial de la CPI y verán que Venezuela aparece en investigación. No es un juego, es una verdad. Asimismo, les recuerdo que estos crímenes horrendos no prescriben. Por todas estas razones, Narváez insiste en mantener su tesis de que: “la única esperanza que tenemos los venezolanos es la CPI, tomando en cuenta que el sistema de justicia en el país no tiene la autonomía y determinación suficiente para enviar a la cárcel a ninguno de los responsables”. Para concluir enfatiza nuevamente que aquí en Venezuela “estamos en presencia de una justicia penal politizada”.

Maracaibo, lunes 29 de noviembre del año 2021.

 

Las Ondinas

Las Ondinas

En la mitología germana, se relata que las hijas del rey Rhein, eran unas ondinas quienes custodiaban el oro del fondo del río (el río Rin, o Rhein, o Rijn ), pero se cuenta de Alberich, un enano nibelungo venido de un lejano y nublado país pretendía a las ondinas, y al sentirse despechado por las hijas de Rhein, decidió robarse el oro… Pero esa es una historia larga y compleja como para ser tratada ahora, así que la dejo pendiente para otra ocasión porque hoy quiero hablar de las ondinas…

Ondina, es un nombre latino que significa, pequeña ola. Se me antoja es un bonito nombre para alguna maracucha, y me imagino que existirá alguna Ondina por aquí, quizás cercana… En la mitología germánico-escandinava, las ondinas eran unas ninfas acuáticas de espectacular belleza que habitaban en los lagos, ríos, estanques o fuentes. Ondinas, sí… Entonces recordé a una maracucha llamada Nereida, y surgió en mí la duda de si acaso las Nereidas, ¿serían Ondinas?

Resulta que las nereidas son las ninfas del Mar Mediterráneo, que viven en las profundidades y no obstante, emergen a la superficie para ayudar a marineros, siendo el relato de los Argonautas los famosos navegantes (https://bit.ly/3487PIT) que sabemos fueron auxiliados por las Nereidas mientras ellos viajaban en la búsqueda del vellocino de oro. A diferencia de las sirenas quienes utilizan sus cantos engañosos para atraer a los hombres, las nereidas utilizan su belleza femenina, para ayudar a los marineros del Mar Mediterráneo, incluso algunas veces son representadas con un peine y un espejo en las manos.

Ya en la Odisea de Homero, Circe le diría a Ulises primero llegarás a las Sirenas, las que hechizan a todos los hombres que se acercan a ellas. Quien acerca su nave sin saberlo y escucha la voz de las Sirenas ya nunca se verá rodeado de su esposa y tiernos hijos, llenos de alegría porque ha vuelto a casa”. En la mitología griega se reconocen las Sirenas como seres con cuerpo de pájaro y cabeza de mujer, hijas del dios del río Aqueloo y de Calíope, la musa de la elocuencia. En el Liber monstrorum de diversis generibus (VII-VIII), por primera vez la Sirena pasa a tener cola de pez. Las Nereidas que eran hijas de Nereo y de Doris tenían también cuerpo de mujer y cola de pez. Entre las nereidas más conocidas se encuentra Tetis, madre de Aquiles.

Las sirenas en su origen fueron seres con cabeza de mujer y cuerpo de aves que entonaban cánticos que atraían a los navegantes hasta que ellos estrellaban sus naves contra los peñascos de las islas que habitaban, siendo luego devorados por estos seres. Aún en los tiempos de Apolonio de Rodas las sirenas eran caracterizadas bajo esta forma. En la Odisea, su protagonista principal Ulises, se hace amarrar al mástil de su nave y obliga al resto de la tripulación a tapar sus oídos con cera para poder él escuchar el canto de las sirenas sin poner en riesgo su vida.

En el románico nos encontramos mujeres con cola de pez, mujeres con doble cola de pez y cabeza de mujer con cuerpo de ave. Si tomamos el Fisiólogo, que sin duda fue la gran fuente de inspiración para crear el bestiario románico, la sirena tiene cuerpo volátil. San Isidoro en sus Etimologías llegará a establecer una clara diferenciación entre sirenas-ave y sirenas pez. Se levantarán voces a favor del Fisiólogo o a favor de San Isidoro, pero de lo que no hay duda es que la iconografía románica es heredera de las mitologías que la preceden y el cristianismo que se encargó de convertirlas en seres infames, protagonistas de los actos más lujuriosos.

En nuestra mente tiene más cabida la sirena de Hans Christian Andersen que la figura tenebrosa que nos describió el lejano Homero. En la mitología griega, las Nereidas ninfas del Mar Mediterráneo, emergen a la superficie para ayudar a marineros y simbolizan todo aquello que hay de hermoso y amable en el mar. Se las representa como muchachas muy hermosas, vestidas con túnicas de seda blanca con bordeados dorados, a veces totalmente desnudas, coronadas por ramas de coral rojo y van descalzas, portando el tridente de Poseidón, de cuyo séquito forman parte. Cantan con voz melodiosa y bailan alrededor de su padre.

 

La cola no era un elemento que formara parte de la iconografía original de las Nereidas, como puede verse en las imágenes de Tetis y Galatea entre muchas otras, que eran representadas con piernas, a veces en compañía de peces o montadas en delfines. Es posible que la cola fuese un elemento incorporado iconográficamente tras la confusión visual de ciertas pinturas donde no se distinguían claramente las piernas de una nereida montada en el lomo de un delfín, pudiéndose confundir la cola del mismo con la parte inferior del cuerpo de la nereida.

Hemos dicho que las ondinas eran ninfas que habitaban en los lagos. Hay una historia de una ondina bella e inmortal, que al enamorarse de un joven noble, renunció a estos dones... El noble y la ondina se amaron durante años y al casarse, en la ceremonia nupcial, pronunciaron sus votos: “que cada aliento que dé mientras estoy despierto sea mi compromiso de amor y fidelidad hacia ti”. Después de un año, la ondina dio a luz a su primer y único hijo, pero rápidamente su juventud y su belleza comenzaron a desvanecerse.

Así también se perdía el interés del noble hacia ella y un día, temprano ella escuchó unos ronquidos cerca de unos establos y allí encontró a su esposo, yaciendo en los brazos de otra mujer. La ondina despertó a su infiel marido y le dijo: “Me juraste fidelidad por cada aliento que dieras mientras estuvieras despierto y acepté tu promesa. Así sea. Mientras te mantengas despierto, podrás respirar, pero si alguna vez llegas a dormirte, ¡te quedarás sin aliento y morirás!”

La maldición de la ondina de esta historia es la que le da nombre al síndrome de ondina, llamado técnicamente Síndrome de hipoventilación central congénita (SHCC). Se trata de un trastorno respiratorio incurable que consiste en un paro cardiorrespiratorio durante el sueño y fatal en caso de no ser tratado (índice de mortalidad del 38%). Se estima que la prevalencia de esta patología es del caso entre 200.000 niños nacidos. Quienes padecen SHCC tienen normalmente una respiración normal durante la vigilia, pero en el sueño se produce una hipoventilación y en los casos más graves, los individuos son incapaces de realizar una respiración normal incluso despiertos. 

 


El gen PHOXB2, está presente en el cromosoma 4 humano y codifica para una proteína necesaria para la diferenciación celular de algunas neuronas encargadas del control nervioso autónomo del aparato respiratorio y digestivo. (ver) Una mutación dominante en el gen PHOXB2 (El 90% de los casos estudiados de SHCC presentan esta mutación en heterocigosis)provoca el Síndrome de hipoventilación central congénita (SHCC), o síndrome de ondina. En el 16-20% de los casos esta enfermedad se asocia al síndrome de Hirschsprung, otra patología relacionada con el sistema nervioso autónomo. El Síndrome de Ondina (SHCC) se produce por una alteración en la diferenciación neuronal durante el desarrollo, que lleva a un trastorno en la integración de la información proveniente de los quimioceptores (Proteínas que detectan la concentración de ciertos productos químicos) para el dióxido de carbono.

Los criterios para el diagnóstico de esta enfermedad son en primer lugar la presencia de respiración superficial durante el sueño y la ausencia de otras enfermedades que puedan explicar este cuadro de hipoventilación. El tratamiento es una traqueotomía y la administración de ventilación mecánica durante el resto de su vida. Otros métodos son el sistema de respiración artificial coraza bifásica y la estimulación del nervio frénico para la activación del diafragma.

Maracaibo, lunes 30 de noviembre del año 2021