jueves, 25 de junio de 2026

La eliminación de Feos


Escuchemos cantar a Andy Montañez con El Gran Combo de Puerto Rico … y Mirna Silva y Ruth Hernández, en un adiós y de repente, Bobby Capó y Tito Puente. Cayó El Indio y Blas Hernández, Daniel Santos donde andes dile goodbye al cheleo, a Yomo Toro y a Cheo, que se despidan del nene que esta semana que viene: Van a eliminar los feos


A Machito y a La Lupe, Armando Vegas y Los Conde, Pichín pa que más no rondes…Te diré lo que ayer supe, Celia Cruz que ni se ocupe, Ismael Miranda y su jaleo, Joe Quijano ya te veo, diciendo adiós por las calles, pues según dijo John Valle: van a eliminar los feos. Chiquitín, Corozo y Juanchín Junior, Julito y Charón Piro, Montilla y Cuchón, Martín Quiñónez tu fin, a Grillo el del cornetín, Vaso lindo y Galileo, Cortijo le da un paseo. Adiós Odilio González. Ya se acabaron tus males…


Van a eliminar los feos


Al Trío de Vegabajeñoe, se despidan de su afán José Antonio Salamán, dile adiós al Borinqueño, ya Caco dejó su empeño, se quedó con el deseo, Eddie Palmieri yo creo, que se te acabó el mamey pues pasaron una ley… Para eliminar los feos. Mira, Tomy Medina, Raffi Mercado, Cheo Pichiche, este, quién es, Federico Pagani, Pete Rivera, Paco Fino ¡Fuera! ¡Fuera esa gente! Allá en Panamá Cabeza, en Miami Antón Eh, Eddie Martínez, y Cesar ¡Fuera! ¡Fuera! Olivencia, que se flochee. Bizcocho. Se me olvidaba lo más feo, Johnny Bravo y toasu banda ¿Y por qué será que los eliminan?

¿Y por qué será que los eliminan? Porque asustan al nene de Marcolina. ¿Y por qué será que los eliminan? Porque pa los feos no hay penicilina. ¿Y por qué será que los eliminan? Es que son muy feos, eso no camina. ¿Y por qué será que los eliminan? Bueno yo no sé, pregúntale a Fina. ¡¿Y por qué será que los eliminan?! Es que se merecen la guillotina. ¿Y por qué será que los eliminan? Es que nadie los quiere… ¿Ni en las vitrinas? ¿Y por qué será que los eliminan? Porque son muy feos para las tarimas. ¿Y por qué será que los eliminan? ¿Ah…?


Hablando de a pa atrás en el calendario, resulta que… El 20 de octubre del año 2020, el mismo año de la pandemia del Covid 19, mi estimado amigo José Eduardo Espinosa, escribiría un artículo sobre El inevitable encanto de la fealdad (como es lógico pensarlo todo esto surge por el tema de “los feos”) y mi amigo lo publicaría en Facebook, según era su costumbre. He regresado a su trabajo del 2020, (-que además me pareció que estaba con puntuación de 20/20-), y sin solicitar su venia ni que me autorizase a relatarnos nuevamente su cuento sobre lo feos, de manera que ahora tendremos la suerte de leer en lapesteloca, y saber cómo fue que nos lo relató José Eduardo…

… y dijo : 

Umberto Eco sostenía que la belleza es aburrida porque siempre sigue “ciertas reglas”, mientras que la fealdad, en cambio, emerge de forma impredecible, ofreciendo “un abanico infinito de posibilidades”. Ya se sabe: un ojo de más, una ceja de menos... Si decimos, como se ha dicho y se dice, que la belleza es “esto”, entonces la fealdad puede ser todo lo demás, y no tan solo todo lo contrario. El italiano lo sentenció con guasa: “La belleza es finita. La fealdad es infinita, como Dios”.

Más de una década después de que Umberto Eco abordase el tema, Gretchen E. Henderson recoge el testigo del italiano y publica un ensayo que explora la historia de todo eso que ha dado en llamarse “feo”. En Grecia “inventaron” la belleza (esa a la que no paramos de volver: Renacimiento, Neoclasicismo…), pero también negaron la fealdad. En una misma civilización tenemos a Fidias esculpiendo deidades de cuerpos perfectos y a Aristóteles proponiendo una ley para impedir la crianza de hijos deformes. Por no hablar de Esparta, donde los padres estaban obligados a abandonar a los bebés con malformaciones.

 

En el Siglo XIX proliferaban los Ugly Face Club (Club de las caras feas), que entroncaban con una tradición secular de hermandades de feos. En el de Liverpool era necesario tener deformidades faciales para entrar: bastaban unos «labios gordos» o unos “ojos saltones”, aunque tampoco le hacían ascos a una “narizota de patata con un forúnculo”. Su lema: “Ante todo, una cara fea”. Era el tiempo en el que “deformidad” y “fealdad” se intercambiaban como sinónimos, el tiempo en el que nadie le quitaba el ojo de encima a Joseph Carey Merrick, que pasaría a la posteridad como “El hombre elefante”. Noventa años después de su muerte, en 1980, David Lynch le dedicó una película que triunfó en taquilla y cosechó ocho nominaciones a los Oscar. La crítica, ojo, la tildó de “bellísima”. Lo cierto es que la fealdad interesa. ¿Por qué? “Porque está rodeada de cuestiones sobre la mortalidad. Los seres humanos no somos inmortales ni estamos fijados en el tiempo y el espacio. Estamos vivos y somos susceptibles a la deformación” Gretchen dixit.

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En 2005 se calculó que los estadounidenses gastaban como mínimo 12.400 millones de dólares en cirugía estética, un importe superior al producto interior bruto de más de cien países, desde Albania hasta Zimbawe, que todos juntos superan los mil millones de habitantes». 

 

La chica de la foto es “La duquesa fea”, del pintor flamenco Quentin Massys (1466-1530). La duquesa fea (c.1525, National Gallery, Londres) John Tenniel lo usó para su retrato de la Duquesa de Alicia en el país de las maravillas. Parece tratarse de una persona con la enfermedad de Paget, aunque a veces se dice que se trata de un retrato metafórico de Margarete Maultasch, condesa de Tirol (maultasch es un calificativo aplicado a mujeres de feas costumbres, por sus escándalos maritales). También se piensa que quizá no sea el retrato de una persona real sino una ilustración para la obra de Erasmo de Róterdam El elogio de la locura

 

Nota: aquí finaliza este merequetén de la eliminación de “los feos”, entre mi amigo José Eduardo y este blog lapesteloca, y por leernes, muy agradecidos 3 veces (“a lo pedrovargas”).

 

En Maracaibo el día jueves 25 de junio del 2026

 

 

miércoles, 24 de junio de 2026

Un homenaje a Ednodio


Hace varios años ya, que pretendí hacerle un homenajeen mi blog (lapesteloca) al escritor Ednodio Quintero… Tenía copiado en anexo un glosario con dichos, y refranes que había extraído de sus novelas, pensando en la brillante originalidad de muchos de sus comentarios y ocurrencias, y me gustaba la idea de que podían ser compartidos y divulgados entre mis lectores de este mi blog lapesteloca… 

Me inventé un soliloquio, ciertamente disparatado y lo escribiría con la intención de homenajear que no es lo mismo que decir, “ojomenear” a mi muy admirado escritor Ednodio Quintero. Además, lo salpiqué con imágenes de mis viejas pinturas, de cuando “viví de mi arte”…

Aunque creo recordar que Ednodio es primariamente fan del imperio japonés, doy inicio a esta reláfica pensando que no es lo mismo “una pelota en China que una china en pelota”, y me basta recordar a la china para ponerme “más contento que chino en bicicleta”, y eso que no entro en detalles sobre la real identidad de los chinos-guajiros, o de los chinos-japoneses. Feliz estaba,” feliz sí, y no era alegría de tísico”, aunque había comenzado a sentirme en un callejón sin salida cuando dije para mí como si anduviese acompañado:” hasta aquí nos trajo el río y si te he visto no me acuerdo”.

Aunque creí estar pasando desapercibido “en aquel guiriguay, ya casi una grisapa”, me detuve al hallarme ante mí a un pequeño ser “con mirada de basilisco”. “En menos de lo que espabila un loco”, aquel enano siniestro me miró de frente y le escuché cuestionarme interrogante… “¿Me comprendes Méndez?” Él me inquiría y yo, casi de soslayo únicamente logré musitar entre dientes…”La puta que te parió”.

El fruncido bicho como que percibía que yo casi estaba “viviendo una alegría de tísico”, y pensé que sería por escuchar mi cumplido, y “yo mismo -de ñapa- sentí como el petiso iba torciéndome los ojos” mientras con “su torva mirada recorría mi humanidad”. Luego, tan solo ronroneó… “No te conozco mosco”… Al instante y convencido de que “el papel lo aguanta todo”, pensé pedirle “que me lo caligrafiara”. Mi consigna había sido: ¡No lo diga, escríbalo! Pero no creí ni probable que hubiese entendido aquellas mañas mías de un pasado remoto.

Quise creer que “aquel pequeño engendro” seguramente” mantenía su dragón en una hornacina profunda” y mientras él, -“desde abajo-me miraba oblicuo e iba frunciendo su cara de perro de Barkesville” llegaría a decirme de lo más fríamente y para mi sorpresa: “-Heráclito es mejor que le atiendas a tu vaina porque si parpadeas pierdes”. Si resbalas, será la vaina ... Callado lo pensé e imaginé que “el bichito ni idea tendría de aquel programa de concursos”, pero no andaba yo para” resbaladeras ni pistoladas” cuando ya seguro estaba de que me confundía con algún amigo griego, quien sabe cuál y pensé en, ¡el propio Heráclito!

Queriendo tranquilizarme me dije que con o sin dragón guardado en pétreas hornacinas era para mí muy evidente, que aquel bicharraco no era maracucho, ni por su griega conexión esdrujuliana y bien sabía yo, que atendiéndole al viejo Calderón, amigo mío, los sueños, sueños son; persuadido así mismo y es que “de cajón estaba”, y aunque “con hambre no hay amor que dure”, y si el enanito creía “tener ya clavada una pica en Flandes”, no me entusiasmaba para nada “estirar la pata con mis Reebox puestos”…

Fue entonces cuando pensé que aquel elfo, me veía “como si solo yo cargara el bacalao” y no estaba ni tan siquiera reconstituido con la emulsión de Scott y fue así como empecé a comprender que la caverna de Platón estaba como la nevera de los Guacos, hasta los meros tequeteques llena de “cucarachas ebrias de Baygón” y ante las evidencias, hube de regresar al dicho aquel “de cada oveja con su pareja” y estiré entonces “el cuello a la manera de los avestruces” concretando mis ideas y me dije: “¡Perros a cagar!”

A estas alturas del partido, pude escuchar como el bichito me sugería o más bien, como que me lo ordenaba... “¡Suéltala que ella baila sola!” Yo que siempre he sido sordo para el baile, imaginé que “el taimado enano me propinaba un golpe bajo” remachado con aquella cruel ironía y aunque siempre me he caracterizado por “hablar burda de paja y gamelote”, había quedado sin entender un carajo y fue entonces, puedo jurarlo, cuando sentí que comenzábamos a llegar al llegadero.

Persistía “en el backstop de mi conciencia” la idea de que muy en el fondo estaba enfrentando “la aciaga intención de aquel engendro” que intentaba sacarme de quicio al persistir en “su especie de leimotiv colmado de salvajes cuestionamientos”. Todo me obligaba a tranquilizarme si quería sobreponerme y mientras me cuestionaba repitiendo para mí -aonde barro si no ha llovío- cuando decidí cortar por lo sano y analizar en detalle al pequeño engendro.

Noté como “lucía una téticas de perra flaca”, lo cual evidentemente contrastaba con su “fama de fiero sabueso” y de sus ingeniosas tácticas marciales. Entonces fue cuando “sentí como un pálpito” mientras iba captando cual en una epifanía, que el mero escenario de nuestro conciliábulo era nada más y nada menos que la transcavidad de un recoveco que existe en la propia entrada del Averno y que estábamos a la espera de la orden de partida…

Allá van, parejos, me perifoneaba un locutor en mi mente cuando ya creía comenzar a entender de lo que simplemente aquello se trataba; era un vulgar mollejero y no debería mortificarme por estar sintiendo algo que parecía ir más allá de fuego-fuego-fuego, y es que no eran las chicas del can, era simplemente un calorcito tropical que de repente me trasladaba a otra noche de apagón en mi tierra del sol amada.

Con los ojos ya pelados, mientras seguía sudando ya lo tenía más claro, finiquitaba mi propósito de ojo-menear a Ednodio y despertaba sencillamente inundado de la luz fecunda de las regiones índicas, aquellas que mentaba el poeta José Ramón… 

Así, ante tan disparatada reláfica, para “el ojomeneo” a un escritor fantástico y muy admirado mientras yo tendría que aceptar la realidad de despertar simplemente, en casa, viviendo en Maracaibo, un viernes de septiembre del año 2024…

Maracaibo, el miércoles 24 de junio del año 2026

martes, 23 de junio de 2026

San Francisco -por arriba-.


Esta crónica se puede parecer demasiado, a una del mes de agosto del año 2021 cuando relataría como en noviembre de 2018 me tocó acercarme hasta el “Terminal de pasajeros” de la ciudad de Maracaibo. Acompañábamos a un buen amigo que no consiguió un boleto aéreo, dada la urgencia y las dificultades para conseguir puesto en los autobuses de transporte -los llamados “expresos”-, llegaríamos con él hasta “el Terminal de Pasajeros”. Aquella crónica, la intitulé “Haticos por abajo”, pero hoy en 2026 quiero hablar de “San Francisco-por arriba-“

En 2018, la prolongación de la Avenida Las Delicias estaba bloqueada, con patrullas y fiscales motorizados, por quien sabe cuál razón, por lo que la necesidad de desviarnos del curso normal nos llevó por callecitas y callejones hasta el Mercado de Santa Rosalía y más allá, sorteando calles con múltiples cráteres e íbamos fluyendo entre personas y automóviles destartalados y gente que se veía tan maltratada como los autos y las calles y las casas mismas parcialmente derruidas, hasta que logramos acercarnos a la parte trasera del Terminal que pudimos reconocer por la cerca que era una pared pintada de color azul pastel. El auto no logró penetrar al estacionamiento ya que estaba “prohibido entrar por detrás”. Así nos lo dijo un vigilante mal encarado y dejamos al viajero en la calle confiando en que habría de llegar hasta un autobús y finalmente –nos enteramos luego de 48 horas- arribaría a su destino capitalino.

Desde el sitio donde dejamos al amigo, detrás del Terminal, se veía la Iglesia de La Milagrosa, de color amarillo pues eran las cinco de la tarde y con el sol radiante, lucía hermosa. En ese momento pensé que devolvernos con el merequetén aquel de policías y autos buscando salidas, sería muy complicado... Entonces decidí regresar a casa, pero “rumbo al sur” atravesando el territorio de Los Haticos en aquella que era una doble vía paralela al lago y que me traería recuerdos de mi lejana infancia y juventud.

Si seguimos por aquí, le dije a Julita con un dejo de ilusión, terminaremos por llegar hasta el zoológico y más allá hasta “el Sanatorio”, mientras venía a mi mente el sitio donde había trabajado 8 años –(del 68 al 75)- cuando lo vi crecer y transformarse en lo que es ahora, el hospital General del Sur…. Pensé igualmente que aquel viaje me serviría paso a paso para revivir recuerdos de mi infancia, y regresé a rememorar la Cervecería Regional con el olor a cebada, la casa de mi recordado compañero “el santo Lückert” por arriba, el jardín zoológico por abajo y la pequeña iglesia casi al frente, y sin pensar que habría de llegar hasta la fábrica de cemento, hasta recordé una tagüara,- también por abajo-, donde con Enrique escuchábamos tangos de Gardel mientras bebíamos cerveza muy fría …

La desilusión comenzó a embargarme desde que dejé atrás a La Milagrosa, pues la doble vía no funcionaba. Existía la carretera, pero era de un solo canal. ¿Cómo? Es que “el otro”, me lo explicó un sonreído peatón. –“Desde hace años, apuuuff “…e hizo un gesto muy explícito, mientras sonreía, antes de pasar a informarme que la vía se destruyó al reventarse unas cloacas y nunca más fue reparada… Aquello transformaba el viaje dentro de una nube de polvo rodando por una sola vía con frecuentes obstrucciones y cruces para pasar de derecha a izquierda y viceversa y yo pensaba en aquello que decía el morocho del Abasto, de “que veinte años no es nada”… ¿Nada? Entonces… Por lo menos nosotros, sí que sobrevivimos a pesar de estos larguísimos años de destrucción masiva… “Febril la mirada”… Seguimos hacia adelante como si fuésemos errantes en las sombras, pero ya era tarde y vino a mi mente de nuevo Gardel cantando “el sol del 24 viene asomando”… En realidad, era ocultándose pues era ya el atardecer e íbamos rumbo al sur…

En aquellos años de mi “paseo” por los Haticos por abajo, recordé mi novela “Ratones desnudos” en su Capítulo 9 donde relataba la historia de “un restaurante en Los Haticos”, y donde hablo de la casa de los Roncajolo y hasta de Udón Pérez y de “La hoguera que deslumbra, cuando al zénit se encumbra la cuadriga del sol.” que tendrán que leerla en el “Haticos por abajodel domingo 1 de agosto del año 2021 en este blog(el “buscador” es excelente) . Hoy, recordando lo que eran “Los Haticos” que ya no reconocería en 2018, ni tampoco vi ahora en 2026 cuando voy a hablar de un San Francisco que ni pude ver “por abajo” pues “el chofer del taxi no utilizo la vía de “Los Haticos” y estuve en otro sitio, desconocido para mi,  y “por arriba”.

El San Francisco de mis recuerdos estaba después de “La Plaza de las banderas” que si seguíamos a la derecha estaríamos en “el Sanatorio del Dr Iturbe” y hacia adelante vendría la Fábrica de Cemento y más allá la plaza de un pueblo donde vendían unos cepillados ricos con leche condensada y hacia fresco en un ambiente donde existían muchas matas, supongo que de mango…

Hace un par de días, estábamos invitados (Rafito y yo) a hablar sobre el libro que venimos escribiendo e intentando publicar desde hace ya varios años, sobre nuestro sabio, el doctor Humberto Fernández Morán y la propuesta venia del Rectorado y Vicerrectorado de la Unerbm y de la Dirección de Cultura de la Alcaldía de San Francisco. Nos ofrecieron un chofer que nos llevaría y desde el momento de estar ya frente al elevado sobre La avenida Las Delicias comenzó para mi entender, una crucial diferencia; nos acercaríamos a San Francisco por otra ruta, para mi poco conocida; nada de Los Haticos y la ruta aquella de “por abajo”…

Resulta que San Francisco es ahora en 2026, es una ciudad y un municipio en el estado Zulia, que además tiene latente la cultura de la gaita. La señora Ada Ferrer, cronista del municipio, señalaba que; “No se puede fijar una fecha exacta de los primeros pobladores hispanos en los territorios del actual San Francisco, desde las primeras décadas de 1600.” En 1989 pasaría a formar parte del Municipio Maracaibo y el 22 de enero de 1995, lograría su autonomía mediante la reforma de la Ley de División Político Territorial del Estado Zulia, al ser es declarado Municipio San Francisco, con 7 parroquias: San Francisco, Domitila Flores, Francisco Ochoa, Marcial Hernández, Los Cortijos, El Bajo y José Domingo Rus.

Llegamos a lo que resultaría para mí, ser otra ciudad, sus “parroquias” al oeste de la San Francisco, de la plaza de los cepillaos y del frescor del lago, ahora para mi, fue otra cosa. Visitamos una Universidad con el nombre de un militar, y hablamos ante jóvenes que nos escucharon con atención porque no sabían mucho o casi nada sobre nuestro sabio. Al final, dijimos: misión cumplida y agradecimos la oportunidad y su cordialidad a la poeta Maru Bravo… Fue San Francisco “por arriba”, por todo lo alto.

Maracaibo, martes 23 de junio, del 2026

lunes, 22 de junio de 2026

Maupassant y las Potockas


Sobre Guy de Maupassant hablamos en este blog en noviembre del año pasado 2025, (https://tinyurl.com/562ndcwb)pero sobre las condesas Potockas y sus estrechos nexos con Maupassant y con Chopin, habíamos conversado ya, desde 2016  (https://tinyurl.com/y4t35kpn )y luego de nuevo en 2020.

Henry René Albert Guy de Maupassant

(1850-1893) Fue un novelista francés, hijo de una familia de pequeños aristócratas y librepensadores. Su gran maestro y amigo Gustave Flaubert lo introdujo en el círculo de escritores de la época, Émile ZolaIván Turgueniev, Edmond GoncourtHenry James.

Maupassant siempre estuvo marcado por el pesimismo y un nihilismo existencial. El escritor hace del cuento algo angustioso de leer y la fusión de lo fantástico y la neurosis: el inconsciente, la personalidad múltiple, el sonambulismo o la histeria, que desembocan en las tesis de Freud y Jung. Maupassant empleó el terror para abrirnos la puerta hacia nuestra otra existencia, hacia la vida de ese doble que todos llevamos dentro, hacia nuestros propios fantasmas y demonios.

Maupassant renovó el tema del doble, presente en la literatura fantástica desde Hoffmann, utilizando las últimas reflexiones científicas y médicas de moda, en particular la hipnosis y los trabajos sobre la histeria de Jean-Martin Charcot en el Salpêtrière. Delfina Potocka nació en (lo que antes era Polonia, ahora Ucrania) en Marzo 1807. En 1825 se casó con el Conde Mieczysław Potocki y pasó a ser condesa. Tuvo 2 hijas de un matrimonio mal avenido que terminó en divorcio. Fréderick Chopin en 1831 recién había conocido a la Sra Condesa Potocka (24 años) bella esposa del conde Mieczysław.

La condesa Emmanuela Potocka, fue la 

más célebre conquista de Guy de Maupassant. Nacida en Nápoles, en 1852 de una ilustre familia, Emmanuela Pignatelli di Cergharia era una auténtica condesa, hija del duque Dio Regina, embajador de Nápoles en Rusia, y de una “devota romana”,.  y se casó con el conde polaco Félix-Nicolas Potocki, procedente de una gran familia polaca inmensamente rica, La condesa Potocka se hizo famosa, no solo por su belleza, que según Proust, una “belleza florentina” de una “elegancia parisiense”. Emmanuela también regía un salón en París que fue uno de los más brillantes de los años 1880. Pianista avezada, anfitriona sin igual, dotada de un encanto excepcional, sedujo e inspiró a numerosos espíritus de su tiempo.

Delfina Potocka nació en Murowane, lo que antes era Polonia,y  ahora es Ucrania, en Marzo 1807. En 1825 se casó con el Conde Mieczysław Potocki y pasó a ser condesa. Tuvo 2 hijas de un matrimonio mal avenido que terminó en divorcio. Fréderick Chopin en 1831 recién había conocido a la Sra Condesa Potocka (24 años) bella esposa del conde Mieczysław.

La condesa Emmanuela Potocka, fue la más célebre conquista de Guy de Maupassant. Nacida en Nápoles, en 1852 de una ilustre familia, Emmanuela Pignatelli di Cergharia era una auténtica condesa, hija del duque Dio Regina, embajador de Nápoles en Rusia, y de una “devota romana”, y se casó con el conde polaco Félix-Nicolas Potocki, procedente de una gran familia polaca inmensamente rica. La condesa Potocka se hizo famosa, no solo por su belleza, que según Proust, una “belleza florentina” de una “elegancia parisiense”. Emmanuela también regía un salón en París que fue uno de los más brillantes de los años 1880. Pianista avezada, anfitriona sin igual, dotada de un encanto excepcional, sedujo e inspiró a numerosos espíritus de su tiempo.

Georges Legrand, amigo de Guy de Maupassant le presentó a Emmanuela (30 años) en 1882 y sin lugar a dudas, Maupassant inspirado en la condesa, describiría  a Christiane Andermatt, la heroína de “Mont-Oriol”, novela publicada en 1887 donde Christiane Andermatt, la protagonista de la obra es una mujer casada quien trasladada al lugar para tratarse de una supuesta esterilidad, y vivirá una relación adúltera que tendrá sus consecuencias, mientras su marido hace pingües negocios con las tierras. Maupassant aprovechó la trama para criticar la situación de la mujer en la sociedad de la época y también para hacer una parodia de la profesión médica,

La condesa Potocka debe haberle servido a Maupassant de modelo para la baronesa de Frémines en “NotreCoeur”, una criatura neurótica conocida en París como extravagante de la alta sociedad.  Emmanuela aparece en la lógica creadora del escritor en la frecuente asistencia a los salones de Marie Kahn y de la condesa Potocka tan bien como a los de la augusta princesa Mathilde realizarndo una viva descripción de esos ambientes… Emmanuela no era de fácil acceso. Fría, y calculadora e irónica, era las que se divertía contemplando la corte de adoradores que a su alrededor se presentaban en su salón, y cuya calidad no era siempre similar a la idea que ella tenía de sí misma, de su propio valor.  Maupassant en 1889 ya estaba agotado por la enfermedad que pronto terminaría por enajenar su razón.

Afectado durante toda su vida de graves trastornos nerviosos, en 1892, tras un intento de suicidio en Cannes, Maupassant fue ingresado en el manicomio de París, donde murió, después de dieciocho meses de agonía, en medio de una parálisis general.

Maracaibo, lunes 22 de junio del año 2026

 

 

domingo, 21 de junio de 2026

De los Artrópodos, las arañas…


El sábado, 24 de enero de 2026, en este blog (lapesteloca) hablamos (https://surl.li/jemmku) sobre los artrópodos y de cómo hace  unos 530 millones de años, cuando la vida estaba aún en sus inicios, se experimentó una revolución sin precedentes denominada “la explosión del Cámbrico” y de repente surgieron todos los géneros de seres vivos que se conocen en la actualidad.

En octubre de 2020, hablamos también sobre el pintor nerlandes, Hieronymus van Aken, (https://tinyurl.com/44wpy5x6) el pintor flamenco que dibujaba y pintaba seres fantásticos, designados como bichos, los cuales, imaginarios o asignables al concepto medieval de araña, escorpión, o simplemente bichos”  esos curiosos seres creados por Hieronymus, destacan en su obra pictórica, realizada en Hertogenbosch vecindades de el “Bosque del Duque de Brabante, en Borgoña.

Ya hemos comentado sobre los artrópodos, entre los que se encuentran los insectos, que es el filo animal más numeroso y abundante del planeta. Algunos dicen que pueden ser el 40% del total. Además, en muchas ocasiones, son los causantes de malestar para muchas personas.

 

Artrópodo significa pie articulado. Hasta la fecha se han registrado más de un millón de especies y los cálculos del número total llegan hasta cincuenta millones. Los artrópodos abundan prácticamente en todos los hábitats. Se ha estimado que en cada kilómetro cuadrado de la zona templada hay, en ciertas estaciones, unos veinte millones de individuos, que se encuentran estratificados en la atmósfera como los organismos en el plancton.

 

Todos los artrópodos están segmentados, una característica que sugiere fuertemente un antecesor común con los anélidos (los gusanos). Sin embargo, en el curso de la evolución de los artrópodos, el cuerpo se ha acortado y tiene menos segmentos, cuyo número ha quedado fijo y están más especializados. En muchos artrópodos, la tagmosis ha progresado mucho más que en los anélidos, pues los segmentos se han fusionado para formas distintas regiones corporales: una cabeza, un tórax (en algunas ocasiones fusionado con la cabeza para formar un cefalotorax) y un abdomen.

La Clase Arachnida constituyen más de 100.000 especies reportadas, entre las que destacan las temibles arañas que impresionan por sus quelíceros que parecen guantes de boxeo, que estos arácnidos los utilizan para la defensa y ataque cuando inyecta la tóxina mortal a su presa. Las mordeduras de araña, son dolorosas, causan hinchazón y enrojecimiento de la zona afectada.

Los arácnidos llamados asi, Arachnida, del griego (-αράχνη -aráchne, "araña") son unos artopodos, quelicerados y han sido descritas más de 102 000 especies, e incluye formas tan conocidas como las arañas, los escorpiones, las garrapatas y otros ácaros. Por un  error, se los confunde con los insectos, pero se diferencian de aquellos en que tienen 4 pares de patas y carecen de antenas, en tanto que los insectos tienen tres pares de patas, poseen antenas y tienen dos pares de alas por lo que pueden volar a diferencia de los arácnidos y otros artrópodos.

El cuerpo posee dos regiones o tagmas más o menos diferenciados, el prosoma, o cefalotórax y el opistosoma o abdomen. Los apéndices se insertan en el prosoma y son un par de quelíceros, junto a la boca, un par de pedipalpos, a veces muy desarrollados y cuatro pares de patas. Carecen de antenas, y suelen tener uno o más pares de ojos simples, en lugar de grandes ojos compuestos como los insectos. En algunos casos esos ojos son muy eficaces para su tamaño.

El aparato digestivo de las arañas consta de tres partes, estomodeo, mesodeo y proctodeo, de las que la primera y la última son de origen ectodérmico y la intermedia, endodérmica. Se alimentan succionando líquidos más que tragando porciones sólidas, para lo cual a menudo realizan una predigestión externa secretando o inyectando enzimas digestivas sobre el alimento.

La mayoría de los arácnidos son carnívoros, y la digestión se hace en parte fuera del cuerpo. La presa es retenida por los quelíceros y sobre ella se vierten jugos digestivos producidos por el mesodeo (intestino medio). El alimento, cuando ya es líquido, pasa a una cámara prebucal, luego a la boca, faringe, esófago e intestino medio. La faringe es el principal órgano de bombeo o aspiración.[  El esófago, en algunos arácnidos funciona como bomba auxiliar. En la pared del mesodeo hay células que producen las enzimas digestivas que efectúan la digestión parcial del alimento, y también se producen otras enzimas, que completan allí la digestión química. En la parte posterior del abdomen se encuentra el intestino corto y luego el ano. A este sector se lo denomina proctodeo. Algunas especies de arañas pueden permanecer más de dos años sin ingerir alimento y algunos escorpiones hasta un año.

En los arácnidos existen diez corazones, que aparecen como un tubo dorsal, situados en una cámara pericárdica, en la mitad anterior del abdomen. Primitivamente estos corazones estaban segmentados, y presentaban dilataciones entre cada segmento. A cada lado de los corazones hay una hendidura, que permite el ingreso de la sangre desde la cámara pericárdica. En los arácnidos podemos encontrar distintos órganos encargados del intercambio de gases respiratorios: filotráqueas o pulmones en librotráqueas, o ambas a la vez.

Las Glándulas coxales se abren en la parte posterior de los apéndices, cerca de las coxas. Cada glándula coxal es una bolsa esférica sumergida en sangre. Los Tubos de Malpighi, son uno o dos pares de túbulos aislados, originados en la parte posterior del mesodeo, que se ramifican hacia delante entre los divertículos. Toman los productos de excreción de los distintos divertículos digestivos, a través de sus pares sinciciales. Y se eliminan como cristales de guanina por el proctodeo.

El Sistema nervioso de las arañas está concentrado por la fusión de numerosos ganglios nerviosos, formando una gran masa que se conoce como cerebro. Esa masa ganglionar anterior, situada sobre el esófago está dividida en dos sectores. El anterior en conexión con los centros y nervios ópticos, y el posterior que inerva los quelíceros.  En los arácnidos podemos encontrar receptores sensitivos, como: Pelos táctiles, frecuentes en la superficie del cuerpo. Incluso un solo pelo sensorial (la sensilia o tricobotrio) se cree que puede identificar las vibraciones transmitidas por el aire y ser una especie de radar. Ojos simples, que son análogos todos, con córnea y cristalino. Las células fotorreceptoras pueden estar dispuestas hacia el fondo luminoso (ojo directo) o hacia una membrana post-retiniana. También existen Órganos en hendidura o filiformes. Que son depresiones de la cutícula, con forma de hendiduras llenas de líquido, las cuales actúan como órganos cinestésicos, es decir, informan sobre la posición de los distintos sectores del cuerpo.

Los arácnidos son siempre unisexuados, con desarrollo generalmente directo. Las gónadas están ubicadas en el abdomen y pueden ser únicas o pares. Existe transmisión indirecta de espermatozoides en casi todos los arácnidos, con producción de paquetes de espermatozoides (espermatóforos) que luego son introducidos en el cuerpo de la hembra con el pedipalpo del macho. La hembra reacciona frente a estímulos químicos, táctiles y visuales.

Todos los araneidos tienen la capacidad de producir seda, si bien solo algunas especies tejen telarañas. La seda es una escleroproteína líquida que se solidifica con contacto con el aire. Las telas pueden ser lisas, en embudo o en red. La seda también la utilizan las arañas para otros muchos fines: confección de capullos para alojar huevos, construcción de redes que lanzan para capturar presas, para transportar el esperma, para englobar las cutículas de las mudas, para tapizar el interior de las galerías que construyen, para construir trampas de caza, para dejarse llevar por el viento, etc. Otro día hablamos de “el hombre araña” (Peter Parquer).

En Maracaibo, el domingo 21 de junio del año 2026

sábado, 20 de junio de 2026

Los primos de Jorge


Me tomaré la libertad, o el atrevimiento, de transcribir esta crónica de mi amigo José Eduardo Espinosa, un estimado profesor de LUZ, nonagenario quien por una degeneración macular es invidente desde hace ya varios años, pero quien goza de una memoria prodigiosa. Este relato que él me obsequiara hace ya muchos años, lo plasmaré en este mi blog (lapesteloca) con la sincera admiración rendida a la memoria de mi amigo, que es comparable quizás con la de Funes el memorioso de Borges. Aquí, les dejo pues, para disfrutar, de su historia sobre mis primos.

 

Jorge García Tamayo es un talentoso caballero con el cual comparto impresiones en FB desde hace poco más de un año, somos entonces amigos de FB, un amigo común José Esparza me comunicó el interés que JGT tenía por conectarse con mi persona en razón de una información que precisaba acerca del Teatro Baralt, hicimos lo que teníamos por hacer y comenzamos a compartir cordialmente en dicha red social.

 

Tenemos muchas cosas en común ambos tenemos a LUZ como nuestra Alma Mater, somos profesores jubilados, nos gusta el cine que jode, no somos robolucionarios, vivimos en la misma calle y si sigo en esta onda van a pensar que le voy a pedir plata prestada; por supuesto que tenemos uno que otro disenso pero, nada del otro mundo.  Crecí en una Maracaibo de ambiente pueblerino donde todos nos conocíamos a pesar de que tenía 200.000 habitantes donde estrenábamos ropa para presentar exámenes, para la procesión de Semana Santa y para las fiestas de fin de año. Nadie conocía a la Virgen de Chiquinquirá como La Chinita, la gaita era para los viejos, decir malas palabras era pecado y si te mentaban la madre tenías que agarrarte a trompada limpia.

 

Aristóteles el Estagirita postulaba que el hombre era un animal social (Zoom politikon), hoy casi todos mis amigos ya no están, solo me queda la certeza de que soy un animal que socializa por FB y que desde quedé viudo en 2017 vivo en una eterna cuarentena… Hecho este introito, vamos con los primos. Puedes quererlo como un hermano o sentirlo distante como un extraño, si tienes mala leche puede ser alguien que te abochorna encontrar.

 

Un primo es una pizca de la infancia que nunca podrá perderse. Y nos vienen de rechupete cuando haya que contar una historia en la que se pasa vergüenza contar con un primo así sea lejano. No hubo primos de esa clase hasta el momento de mi colación y no era porque físicamente no existieran, sino que la diferencia de edad era abismal. Mi primer contacto con primos como apunta Jorge fueron los números primos en cuarto grado en la Aritmética de Guillermo Bruño.

 

El deja vu de Jorge nos trae una reláfica acerca de sus primos ubicados en la mitad de un camino entre un amigo y un hermano… Los amigos y personas en común van y vienen en tu vida, pero los primos son para siempre los de Jorge son de esta estirpe, fueron sus primeros amigos y fueron parte de su cotidianidad, es por eso que nunca estarán lejos de sus pensamientos y en su memoria. Enhorabuena.

Ahora, vamos a quiénes de esos primos conocí tangencialmente lo que no quita que en alguna ocasión coincidimos en algún lugar e incluso intercambiamos palabras. A tal efecto consulté una genealogía de J. Morales Manzur acerca del apellido Nebot de origen catalán llegado a nuestra ciudad a finales del Siglo XVII, la data de JMM no es fácil de digerir y al final encontré lo que buscaba. Los García Nebot eran tres Luis Jesús y José solo recuerdo al mayor Luis en razón de que era más mediático flamboyant, blanco, alto, bigote y una hallaquita de corbata; vivía en la calle Venezuela entre Vargas y Colón al lado de la Óptica Belisario Aponte en una Quinta, una de las pocas si acaso la única en el viejo casco de la ciudad era propietario de Ecos del Zulia una radiodifusora en la calle Vargas, de sus hermanos no tengo registro de haberlos visto.

 

Mauricio, Raimundo y Marina eran primos de Jorge los varones eran estudiantes del Colegio Champagnat de los Maristas, Mauricio iba dos años delante, era un chico serio distante jamás hablé con él, Rainundo, bueno Raimundo era otra cosa muy diferente, la última vez que hablé con él fue en casa de los Carrillo Vílchez, más tarde se casó y estuvo en el servicio consular en los Países Bajos luego se divorció y nunca más se supo. Marina era de muy buen ver, guapa chica, un bojote de años supe que estuvo de casorio con un argentino profesor ordinario, bien ordinario por cierto. Del casorio resultó un hijo que es párroco en Los Puertos, con este clérigo primo en segundo grado de Jorge que jamás he visto, ni siquiera en fotos, tuve un pequeño disenso en una página de un grupo maracaibero que compartíamos acerca de una serie que nunca vi conocida en Maracaibo como “La bala de bronce” cuyo protagonista, vale decir el Catire quedó inmortalizado en la memoria local como “el catirito de la bala bronce”, tenía un interés particular por conocer el nombre del actor y pregunté al grupo y el único que respondió fue el primo II°, Hopalong Casiddy fue su apuesta, y le comuniqué mis dudas al respecto y él me respondió molesto afirmando que conocía la respuesta pues sus tíos le habían transmitido ese conocimiento apuntalado por la peregrina afirmación de que sus tíos eran unos tíos incapaces de mentir, luego de una escaramuza por FB la discusión se hizo bizantina y yo levanté mi gallo. A esta altura por mi parte, desconocía quien era mi interlocutor en todos los sentidos. Uno de mis hijos muy talentoso para la búsqueda encontró los datos y pude saber que fue una serie del cine silente estrenada en 1919 y proyectada por primera vez en Maracaibo en el Cine Odeón en 1925. Ni los tíos Mauricio y Raymundo, ni yo mismo habíamos visto la condenada serie. La ingenuidad de los sobrinos en su infancia puede llegar al punto de creer que sus tíos no dicen mentiras.

 

Otro primo que sí conocí fue Ernesto García McGregor (RiP). EGM era un caballero sin espada, reputación consagrada en el buen decir. Nos conocimos en 2017 en una charla que él dictó con motivo del aniversario de la fundación de Maracaibo, como buenos veteranos fuimos los primeros en llegar, de manera que nos dio oportunidad para un palique de unos 20 minutos, nos presentamos, hablamos de la Alquería, del Venecia y de TANA, me contó de la reciente muerte de Heberto Carrillo Vílchez, por mi parte le conté que era lector de su columna , que había escrito dos libros 1001 noches en el Colón y Béisbol Negro que por cierto le obsequié, nunca supe si lo leyó, pero cuando estuve en Houston pude constatar que en una de sus obras hacía referencia bibliográfica de Béisbol Negro. Éramos moderadores de una página grupal maracaibera y una vez me hizo llegar un link sobre un trabajo en PDF sobre el apellido García en Maracaibo, que hoy no recuerdo donde lo guardo.

 

En la revisión del apellido Nebot de JMM encuentro un personaje que es lo más cerca que estuve con la parentela de Jorge y cito: C/b.- “Alejandro Calcaño Nebot (empleado de confianza y apoderado de la Casa Breuer, Moeller & Cía., de Eduard von Jess Werner y de Kurt Nagel Bahn por muchísimos años), con sucesión.- Nacido en 1877”- El Sr. Calcaño era un caballero sesentón y dele, de buen alto, catire calvo siempre vestido como mi papá de lino 100 irlandés y tocado con su Stetson o Borsalino, mi papá trabajó en la Casa Breuer hasta su desaparición, el Sr. Calcaño estuvo en mi casa en diversas ocasiones, una de ellas el entierro de mi madre en 1941 junto al Sr. Larsen. Recuerdo que el Sr. Calcaño vivía en la calle Natividad al ladito de la Iglesia de Santa Lucía en una quinta con jardín y baranda, similar a la de LGN guardando las distancias. Recuerdo dos hijas rubias del señor Calcaño ya mayores de edad y hasta aquí e alcanza la memoria.

 

En la reseña de Jorge, también aparece un personaje que me resulta familiar se trata de Ángel Inciarte (a) “Pata e croché” quien al lado su hermano Hugo en 1949 con ocasión a la Carrera automovilística CCS-MAR-CCS representaron entre otros los colores zulianos, Hugo era chofer de los carritos de a medio y Ángel era un mecánico que tenía un modesto garaje -taller en la calle Trinidad en las vecindades de Bar El Dollar a tiro de pedrada de mi casa de habitación. Hugo era el favorito sentimental pero el pata e croché llegó en mejor puesto. De Hugo nunca más se supo, pero a su hermano le terminó yendo mejor.


Y concluyo este panegírico con El primo Basilio, ¡jodedor el viejito!, con JGT, nos hemos visto una sola vez: fue un martes en el ciclo de charlas del CPJ LUZ cuando Jorge nos habló entre muchas cosas del Teatro Baralt, al final de la exposición en el tiempo de las preguntas, me tocó hacer la última de ellas, cuando todos los añejos participantes se disponían a caerle encima a los tequeños del refrigerio le expresé mis dudas acerca de R.M. Baralt fuera el epónimo, Jorge mirando de reojo los tequeños me respondió con aire de Magister dixit, ----olvídate si es el epónimo---yo me lo quedé mirando y pensé---este está como yo, más perdido que Adán el día de las madres---  Y como dijo Cantinflas ---Ya estuvo suave…

 

Retomo yo (el Jorge de la historia de mis primos) el hilo de esta extraña raláfica para recordar cómo fue que hace un tiempo ya (diciembre del año 2024) y en este mismo blog mostré a Tarzán con su familia a todo color, (ver) en la portada del libro de JoséEduardo Espinosa publicado por la UNICA en Maracaibo el año 2006 y titulado: “Mil y una noches en el Colón”. José Eduardo me dijo imaginarse que poca gente lo había leído, y un par de meses atrás -todavía en el año 2024- me relató los detalles de aquella edición que él creía ya desaparecida. Pero allí estaba, en mi libro, el mismo que JoséEduardo me había obsequiado y donde encontré detalles sobre el Tarzán del cine, que me parecen deben ser los más completos que se hayan publicado, al menos en español…  Ahora sí, le pondremos punto final a toda esta curiosa historia.


En Maracaibo, el sábado 20 de junio del año 2026