domingo, 26 de julio de 2026

José Eduardo y Vicencio

 

Siempre, supe que, durante la dictadura del Juan Vicente Gómez, en Maracaibo hubo un presidente de nuestro Estado que hizo algunas obras, pero cuya actuación fue cruel con muchos presos y en pugna con los comerciantes y empresarios de la ciudad tuvo muchos desacuerdos. Esto era lo que yo sabía, o había escuchado sobre Vicencio Pérez Soto, y tempranamente, en febrero del año 2020, -el año terrible cuando la pandemia del Covid 19 no se habría desatado todavía-  relataría en este mismo blog (lapesteloca) como fue que en un par de meses mi curiosidad aumentó al plantearse la posibilidad de que su imagen estuviese suplantando a la de Rafael María Baralt en el teatro que lleva su nombre…

 

Decidí entonces escribirle brevemente a mi colega y amigo José Esparza…

 

Hola José. Hace un mes he tratado de hacer contacto con José Eduardo Espinoza de quien sé que tú eres uno de las tres personas afortunadas que tienen una conexión con él. Le escribí solicitándole más información sobre un asunto que vi hace un par de semanas atrás y sobre el cual tú también opinaste, pero que ya le perdí la pista. El tema se refiere a la figura de Vicencio Pérez Soto y la imagen de Rafael María Baralt en el teatro Baralt.  

 

La conexión funcionaría y logré contactar con el señor Espinoza a quien conocíamos a través de “las redes” por sus escritos y por lo bien informado que siempre había demostrado estar sobre nuestra ciudad y su pasado y quien con el correr del tiempo ha terminado siendo nuestro buen amigo y contertulio, pudiendo admirar siempre que nos reunimos, su prodigiosa memoria, ahora ya en conocimiento de su estrecha conexión con la Facultad Experimental de Ciencias de LUZ y con sus profesoras doctoras Délida Acosta y con Julita… Todo aquello fue otra grata sorpresa.

 

José Eduardo Espinoza D

., en aquellos días, me contestó amablemente dispuesto a conversar sobre el tema de Pérez Soto y complementaría sus comentarios mostrándome una foto del General Vicencio Pérez Soto (que destaco aquí nuevamente). José Eduardo llamaría mi atención sobre la posibilidad de que Antonio Angulo, realmente pretendiese pintar a Rafael María Baralt, y en tal caso, bien pudiera ser posible que se hubiese inspirado en un dibujo de Pierre Roch Vigneron (1789-1872) el cual recreaba a Baralt de 31 años, imagen que aparece en el libro de Julio Portillo, sobre Baralt y su iconografía…

 

José Eduardo Espinoza con muy buen criterio, terminaría por opinar comentandome: “…a mi discreto entender, si Angulo quiso hacerle un guiño al mandamás de turno, nunca lo sabremos, pero casi puedo asegurar que los sicofantes de Vicencio Pérez Soto se lo deben haber sugerido”.


Regresando a la historia patria, se supone que cuando el Presidente, General Juan Vicente Gómez decidió en 1926 enviar al General Vicencio Pérez Soto para que se encargase del conflictivo Estado Zulia, lo hizo porque ya sabía que contaba con un hombre duro, quien había tenido experiencias actuando rudamente en el Estado Apure, y sin embargo, el dictador esperaba que el hombre no tuviese que macharse nuevamente sus manos con sangre” por lo que le sugirió que gobernase tratando a la gente como si usara un pañuelo de seda”. 

 

En el Zulia, se dijo que “Pérez Soto fue colocado por Gómez para restablecer el orden perturbado por el impacto de la nueva industria petrolera y por algunos movimientos de sus pobladores y de las propias compañías extranjeras”.

 

Cuando Gómez impuso a Pérez Soto en la presidencia del Zulia, en 1926 sería aplaudido ya que se esperaba fomentaría el progreso de la región castigando a los jueces venales, controlando las actividades de los “jefes civiles” y de los Consejos Municipales. Habría de perseguir el crimen para que hubiese justicia, pero en realidad sus prácticas chocarían con las decisiones de los zulianos que controlaban la agricultura y el comercio de la región, fueran o no amigos del régimen.

 

El profesor Ángel R. Lombardi Boscán describió a Pérez Soto como: …éste Presidente zuliano (1926) cuyos antecedentes sádicos, sí hemos de creerle a Salvador de la Plaza, en la era gomecista fue un fiel servidor de la dictadura de ese entonces. No obstante, su gestión se recuerda por la creación de la “gota de leche” y la construcción del Asilo de San José de la Montaña, en la ciudad de Maracaibo; Vicencio también culminó el puente sobre la Cañada de Morillo, asfaltó la avenida Bella Vista, construyó un edificio para el Consejo Municipal, el Aeropuerto de Grano de Oro, un nuevo Mercado Principal, la Plaza Urdaneta, y el teatro Baralt.

 

A pesar de estas obras, el pueblo no disculpó su crueldad ni el mantenimiento de la satrapía de Gómez y al fallecer el dictador la gente manifestó su rebeldía con violencia callejera y persecuciones. 

 

Existe una amplia documentación sobre el gobierno de Pérez Soto en el Zulia en un trabajo titulado con la expresión que usara el dictador a pedirle al Pérez Soto que no fuese tan cruel con el Zulia. Con un pañuelo de seda”. Este trabajo es un extenso documento en inglés que resume las actividades desde antes de la llegada del nuevo Presidente: “Vincencio Pérez Soto and Political Centralization in Zulia 1926-1935, escrito por Peter S. Linder del Departmento de Historia y Ciencias Políticas, el cual fue redactado para ser presentado en la Reunión de la Asociación de Estudios Latinoamericanos en septiembre 2001 en Washington DC.

 

Tras la muerte de Gómez, Pérez Soto se trasladó al Estado Lara y a raíz de los sucesos del 14 de febrero de 1936, se vería obligado a salir del país, dirigiéndose a Costa Rica. Regresó a Venezuela en el año 1941, y años más tarde, con el golpe de Estado del 18 de octubre de 1945 volvería al exilio… Pérez Soto falleció en la ciudad de Caracas el 18 de noviembre de 1955.

 

En Maracaibo, el domingo 26 de julio del año 2026

 

 

sábado, 25 de julio de 2026

El Quijote de Orson Welles

 

Esta es una historia que relaté en este blog –lapesteloca- en enero del año 2016. Ya han trascurrido unos años desde aquel entonces, y  creo vale la pena volver sobre el tema de la novela de Cervantes y famoso director de cine, Orson Wells quien una vez proagonizaria el famoso episodio en la radio ocurrió el 30 de octubre de 1938 cuando el joven director adaptó la novela de ciencia ficción "La guerra de los mundos" de H.G. Wells. Narrada en formato de noticiero de última hora, la dramatización hizo que miles de oyentes creyeran que la Tierra estaba siendo invadida por extraterrestres

Orson Wells afirmaría categóricamente que : “Don Quijote es la mitad de España y Sancho la otra mitad. El hidalgo es el sueño español de la caballerosidad en toda su absurda maravilla. Es la locura llena de nobleza, de dignidad y de incorruptible galantería que ilumina el carácter español. Su escudero es la tierra española misma. Es todos los hombres que han vivido sobre esa tierra desde que se aró por vez primera”.  

Si a algún director de cine se le puede aplicar, el adjetivo de quijotesco es a Orson Welles. El rodaje de sus películas fue siempre una aventura comparable a las del ingenioso hidalgo de La Mancha. Si el personaje de Cervantes se enfrentó con molinos de viento para dejar en alto su honor de caballero andante, Welles, decidido a hacer arte sin la incómoda supervisión de los productores de Hollywood; también tuvo que lidiar con obstáculos de todo tipo, desde inversionistas que le fallaban en el último momento, hasta actrices que se arrepentían de hacer el papel de Desdémona en su adaptación de Otelo. Así, en una perenne falta de presupuesto se veía obligado a interrumpir sus filmaciones y no le quedaba otra alternativa que dirigir algún documental para la televisión con tal de poder reunir el dinero que le permitiría sacar adelante su proyecto personal.

Enamorado de España y de su cultura, Welles soñó siempre con adaptar El Quijote al cine. Cuando en 1957 el canal de televisión CBS le encargó un documental de media hora, no dudó en proponer como tema la famosa novela de Cervantes. El rodaje comenzó en la ciudad de México y las escenas iniciales mostraban al propio Welles narrándole a una niña americana llamada Dulcie las aventuras del caballero y su escudero. Por cierto, el papel de Dulcie lo interpretaba Patricia McCormack, quien en 1956 había dejado perplejo al público al encarnar a una encantadora niña asesina en el thriller La mala semilla y de ella hablaremos uno de estos días...

Los pasajes en los que aparecían el Quijote y Sancho fueron concebidos por Welles en el estilo de las comedias silentes. Para dar vida a los famosos personajes seleccionó a dos excelentes artistas. Francisco Reiguera, actor nacido en Madrid, pero enraizado en México, era el hidalgo ideal: alto, enjuto, demacrado, con una larga barba blanca y un inusitado ímpetu. El rol del escudero estaba a cargo de Akim Tamiroff, el versátil y carismático actor estadounidense de origen georgiano que también colaboró con Welles en Sed de malMr. Arkadin y El proceso.  

Cuentan que Welles estaba tan entusiasmado con su Quijote que no se afectó mucho cuando después de ver las secuencias iniciales, los productores decidieron cancelar el proyecto. Afortunadamente, el arreglo al que llegaron le permitiría usar el material filmado en una obra personal. Wells estaba decidido a prescindir del personaje de la niña y hacer algo más que un simple documental. El Quijote y Sancho hablarían. Recrearía sus andanzas. Tenía en mente todo un largometraje inspirado en la obra de Cervantes.   Pero… ¿y el dinero?

Welles se las ingenió para continuar rodando cada vez que reunía algo de dinero. Los fieles Reiguera y Tamiroff, enamorados también del proyecto, acudían a su reclamo siempre que el cineasta les avisaba que podían continuar. De esa manera siguieron filmando distintas escenas, hasta finales de los años 60, en locaciones de México, Italia y España. Habitualmente una película tiene un único director de fotografía; pero por la producción del Quijote de Welles pasaron, sucesivamente, siete. También utilizó cinco editores diferentes para montar algunas secuencias.

Mientras tanto, Orson Wells filmaría dos de sus grandes creaciones, también basadas en obras maestras de la literatura: El proceso (1963), sobre la novela de Franz Kafka, y Campanadas a medianoche (1966), adaptación de varias obras teatrales de William Shakespeare. La relación de Orson Wells-director con El Quijote era algo intensamente personal, una suerte de “psicoanálisis secreto” de sí mismo y así vemos que su versión dista mucho de ser una adaptación fiel del texto de Cervantes: Alonso Quijano y Sancho Panza viajarían por la España de Franco, y serían testigos de procesiones religiosas y de corridas de toros, y se admirarían ante invenciones como la televisión.

mediados de los 1960 un grupo de periodistas le hizo en el aeropuerto de Roma la pregunta “¿Cuándo piensa terminar El Quijote?”, y Welles les explicó que se trataba de una película experimental, “casera”: el tipo de trabajo que a él le gustaba hacer; “Cuando la termine, la estrenaré”… Él aclararía que no tenía apuro por concluirla. Don Quijote y Sancho no son marionetas; son libres, curiosamente independientes. Lo que me preocupa para poner fin a la película es que quizás el mundo moderno les destruiría. Y sin embargo no logro ver a Don Quijote destruido. Ése es mi problema”...

Después de más de una década de rodaje, la muerte de los dos protagonistas paralizó definitivamente el proyecto. Reiguera falleció en Ciudad de México, en 1969, y Tamiroff en California, tres años más tarde. Orson Welles los sobrevivió hasta 1985 y, según parece, poco antes de su muerte estuvo revisando las escenas editadas del más quijotesco de sus filmes, con la intención de replanteárselo una vez más y sacarlo a la luz.  Hasta entonces El Quijote de Welles había sido una leyenda, una película de la que todos hablaban, pero sin saber con certeza de qué se trataba.

Al año siguiente de la muerte de Wells, en el festival de cine de Cannes 1986 se estrenó una versión de 40 minutos de duración, preparada por el cineasta griego Costa Gavras con los negativos que pudo localizar con la ayuda de la Cinemateca Francesa. Sobre este cineasta hablamos en lapesteloca de 2018 (https://tinyurl.com/bdfsfbm2). El público quedó admirado y sorprendido. Pero no fue hasta 1992, durante la exposición mundial de Sevilla, cuando se pudo apreciar una versión más extensa, de 116 minutos, preparada por el español Jess Franco, quien había trabajado con Welles en la realización de Campanadas a medianoche. Para presentar esta nueva reconstrucción, hubo que realizar un trabajo de detective, pues los rollos filmados entre 1957 y 1968 estaban dispersos por distintos países.

 

Los primeros trabajos de Jess Franco como directo(mostramos una foto del cineasta-(Ver)  y dieron como fruto películas culturales, normalmente documentales de corta duración, Pronto aplicó su experiencia y conocimientos en la realización de su primer largometraje, la comedia Tenemos 18 años (1959). Tras este debut dirigió películas de poca trascendencia como Vampiresas 1930 (1962). El mismo año alcanza cierto éxito con la película de terror, género poco abordado en el cine español de la época, Gritos en la noche (1962). Otras películas destacadas de esta primera época son La muerte silba un blues (1964), La mano de un hombre muerto (1962) y Rififí en la ciudad (1963).  Su conocimiento del inglés le permitió trabajar como director de unidad secundario para Orson Welles en Campanadas a medianoche (1965). Con Welles repetiría en los proyectos, inacabados, del cineasta estadounidense La isla del tesoro y Don Quijote.


Finalmente, Jess Franco logró reunir decenas de cajas que contenían más de 100 mil metros de película (un filme común y corriente tiene unos 3 mil metros de duración) y durante varios meses se dio a la tarea de armar el complejo rompecabezas. Para hacerlo, se guio por las instrucciones escritas que había dejado Welles. Aunque este montaje ha sido criticado por algunos, representa un esfuerzo admirable. Evidentemente no es exactamente la película que Welles tenía en su cabeza, pero al menos nos permite acercarnos a la originalidad, el humor y el humanismo de la lectura que hizo el más grande director de cine de todos los tiempos de una novela que, cuatro siglos después de su primera edición, sigue fascinando a lectores del mundo entero. Welles no trató de trasladar El Quijote al cine, sino que, por así decirlo, optó por llevar el cine al universo de El Quijote. Su aventura fílmica, sorprendente y quijotesca de principio a fin, es uno de los más sentidos homenajes que jamás se hayan rendido a la obra cumbre de Cervantes.

Maracaibo, sábado 25  de julio, de 2026

viernes, 24 de julio de 2026

Las paradojas literarias


Hace ya muchos años, Víctor Bravo nos dijo que Borges, había creado un campo narrativo de juego, como lo hiciera Lewis Carroll, imaginaría una especie de vértigo de combinaciones y desplazamientos, de inversiones y de rupturas de límites, donde se refutaba lo real prefigurándose en otros mundos que emergen de un fondo de paradojas y de laberintos. Según Víctor Bravo, Jorge Luis Borges (ver) como lo hiciera antes Carroll, aprendería que podemos ser soñados por otros, que es posible invertir la causalidad y que la paradoja puede crear mundos distintos, quizás muy extraños, aunque estén íntimamente ligados a las presuposiciones lógicas del mundo que conocemos…

A finales del siglo XVIII y principios del XIX, Samuel Taylor Coleridge (1772-1834) escribió un conocido poema (ver): “¿Y si durmieras? ¿y si en sueños, soñaras? ¿y si en el sueño fueras al cielo, y allí cogieras una extraña y hermosa flor? y si, al despertar... tuvieras esa flor en la mano?” Jorge Luis Borges en Otras inquisiciones escribió un texto titulado "La flor de Coleridge" donde trata uno de sus temas favoritos: la creación literaria como conjunto limitado de imágenes y de formas que se despliegan en una serie infinita de versiones diferentes, dentro de las cuales se confunden el original y la copia, o mejor aún, no existe ni uno ni la otra, sin atreverme a concluir con la consabida frase de “sino todo lo contrario”.  

Más adelante, Borges se refirió a una novela que Wells bosquejó en 1887 y reescribió siete años después, en el verano de 1894. La primera versión se tituló The Chronic Argonauts, la definitiva, The Time Machine”. Herbert George Wells (1866-1946-ver), en esa novela, continúa en la antiquísima tradición literaria de ir sobre la previsión de hechos futuros. El protagonista de Wells, viajará físicamente al porvenir, y desde allí regresará rendido y maltrecho, un “volver con la frente marchita”, con las sienes encanecidas, desde una remota humanidad habitada por especies que se odian, por ello lo que nos trae del porvenir es una flor marchita. “Esa flor ya no retoña” pensará cualquier melómano, pero Borges, como siempre, mucho más acertado, afirmaría sobre este hecho, que, tal es la flor futura, la contradictoria flor cuyos átomos ahora ocupan otros lugares y no se combinaron aún”…    

Henry James dejó inconclusa una novela titulada The Sense of the Past la cual aparece cómo una variación de The Time Machine. “El sentido del tiempo, de Henry James (1843-1916) (ver) es una obra inacabada, según la opinión de expertos y ha apasionado a la crítica por estar oscurecida por detalles autobiográficos, por lo que también ha sido considerada como su testamento. Henry James revive su propio pasado en el personaje de Ralph Pendrel, un historiador americano, quien, a partir del retrato de un joven antepasado inglés, emprende una fantástica inmersión en el tiempo y regresa al pasado siglo XVIII. El nexo entre lo real y lo imaginativo, en este caso no es una flor, es un retrato que misteriosamente representa al protagonista quien fascinado se encuentra con su antepasado de 1820, un ser obsesionado por el futuro, mientras que el historiador de 1910 se encuentra sumido en el pasado y esta situación lleva a que ambos personajes se crucen en una especie de doble viaje en direcciones opuestas a través del tiempo, así el vínculo entre las épocas se rompe, y el historiador corre el peligro de encontrarse encerrado en el pasado, sin posibilidad de retorno, de manera tal que Henry James creó un regressus ad infinitum. James fue amigo de Wells quien posiblemente desconocía el texto de Coleridge, él si lo conocía y además admiraba el texto de su amigo Wells, de manera que puede aquí validarse la doctrina de que todos los autores son un autor, aunque finalmente Borges concluya opinando sobre este tema que tales hechos descritos son insignificantes ya que la literatura es lo esencial, y no los individuos.

El 6 de diciembre el año 2015, en un texto “Sobre la lectura y la relectura en la literatura” publicado en lapesteloca.blogspot.com, se me ocurrió tocar el tema de la literatura y las premoniciones, al referirme a la novela de Paul Auster(1974-2024) (ver) “La noche del oráculo” donde el autor hablaba de la literatura como premonitora de acciones futuras. En la novela de Auster, su personaje Sydney Orr recordará haber conversado sobre un poeta quien escribió sobre un niño ahogado, a quien unos meses después se le ahogó su hija. El personaje Sydney, para quien era absurda la relación entre lo escrito y la realidad, explicaba lo sucedido diciendo que “vivimos en el presente, pero el futuro está siempre en nosotros”. En la misma novela, Auster inventará a Nick Bowen, otro personaje, supuestamente creado por el escritor ficticio Sidney Orr, y quien se obsesiona con la lectura del manuscrito de una novela inédita de una autora famosa en los años veinte, novela que se titula “La noche del oráculo”. 

Lemuel Flagg, es en esta novela de Auster, un moderno Tiresias (famoso vidente de la mitología griega). Flagg es un soldado en la Primera Guerra Mundial, quien quedó ciego cuando explotó un mortero en su trinchera, y desde ese momento, adquirió el don de la profecía. Tal como se decía en la mitología de Tiresias, quien por insistir en que la mujer disfrutaba en el sexo más que el hombre, logró enfadar a Hera, que lo dejó ciego y aunque nada pudo hacer. Zeus para rectificar la crueldad de Hera, pero el supremo del Olimpo compensaría a Tiresias dándole el don de la clarividencia. Esta cualidad que en la novela de Auster caracteriza a Lemuel Flagg, lo convierte en un personaje famoso. Cuando Flagg regresa a la Gran Bretaña conoce a Bettina Knott su futura esposa, pero antes de que se celebre la boda, tiene una visión en la cual Bettina lo traicionará antes de que acabe el año, lo que induce en Flagg en una obsesión vertiginosa a decidir suicidarse… Paul Auster, creador de Sidney Orr y éste a su vez inventor de Nick Bowen, quien a su vez lee una novela y es seducido por su protagonista Lemuel Flagg, todos se encuentran en una cadena de paradójicas consecuencias que no son más que ficciones literarias sin sustento real alguno, pura imaginación, como tiene que ser y en particular es, una característica resaltante en el escritor Paul Auster.

Para no perder la costumbre cinéfila, de nuestro blog (lapesteloca) muestro un afiche de The Time Machine (La máquina del tiempo), película del año 1960 dirigida por George Pal, basada en la novela de H. G. Wells The Time Machine (1895), protagonizada por Rod Taylor, Alan Young, Yvette Mimieux y Sebastian Cabot.  El año 2002 se hizo un nuevo film, dirigido por Simon Wells, biznieto de HG Wells, el cual es en realidad un remake de la película de ciencia ficción de 1960. The Time Machine fue protagonizada por Guy Pearce, Jeremy Irons, Orlando Jones y Samantha Mumba. Hay que mencionar también el film Time After Time (1979) dirigido por Nicholas Meyer en 1979, con música de Miklós Rózsa con el título en español de “Escape al futuro” protagonizado por Malcolm McDowell en el papel de H. G. Wells y David Warner como Jack el Destripador. Filmada en Panavision , fue el debut como director de Meyer, cuyo guion se basa en la premisa de la novela Time After Time de Karl Alexander (que estaba inconclusa en ese momento) y en una historia de Alexander y Steve Hayes. La película presenta una historia en la que el autor británico H.G. Wells usa su máquina del tiempo para perseguir a Jack el Destripador en el siglo XX. Finalmente “Time After Time” fue el título de es una canción escrita por Cyndi Lauper y el músico Rob Hyman que fue muy popularizada en la década de los 80.

   En Maracaibo, el viernes 24 de julio del año 2026

 

jueves, 23 de julio de 2026

Gerzaín Rodríguez Toro

 

El doctor Gerzaín Rodriguez Toro, Profesor Titular y Maestro Universitario, fue un referente de la patología colombiana e investigador ejemplar, formando a diferentes generaciones con ciencia, ética y humanidad. Gerzain fue un médico cirujano de la Universidad Nacional de Colombia, con estudios de posgrado en patología y microscopía electrónica de North Western University y del Instituto Mexicano del Seguro Social. En su vida profesional hizo aportes valiosos a la ciencia desde su posición como jefe del Grupo de Patología del @insaludcolombia, integrante del Comité Científico de la revista Biomedica desde 1991, al igual que docente e investigador de la Universidad Nacional de Colombia, la Universidad de La Sabana y el Centro Dermatológico Federico Lleras Acosta.

Honramos su legado académico que abarca más de un centenar de publicaciones científicas nacionales e internacionales. Hoy después de repasar su nombre en mi memoria esta noche estaba recordándolo y me he enterado de esta triste noticia. Gerzaín Rodriguez Toro, mi buen amigo, fallecería en septiembre del año pasado 2025 en Bogotá.

 

A Gerzaín Rodríguez Toro lo había invitado a participar en el Primer Simposio Venezolano de Patología Ultraestructural, en Maracaibo. ¡Muchos años atrás! Fue en el mes de abril del año 1971; el año de la visita de Fernández Moran al laboratorio de microscopia electrónica (ME) del Sanatorio del Dr Iturbe, el año del Primer Simposio Venezolano de Patología Ultraestructural que organizáramos en el hotel del Lago en el mes de abril y ese mismo año 1971, en noviembre se dio el Congreso de la Sociedad Latinoamericana de Patología en el hotel del Lago cuando, con JT Nuñez Montiel decidimos usar el ME para investigar el cuello uterino de sus pacientes. De allí nacería la historia del VPH relatada en 1973…

A Gerzaín lo había invitado al Simposio para que nos hablara de su trabajo sobre los virus usando el ME y mi amigo colombiano, si, llegaba de “el hermano país” que es de donde él era el número uno en la ultraestructura de las enfermedades virales. Existe la foto de Gerzaín, un joven de pelambre hirsuta, quien, en 1971, aparece entre los maestros doctores Franz Wenger y Rui Pérez Tamayo (ver).

Como dice aquel bolero, “pasaron desde aquel ayer, ya tantos años”, hasta que sería en el año 1995, cuando me invitaron a un Curso Internacional de Microscopía Electrónica en Santa Fe de Bogotá, donde no reconocía a un señor calvo quien intervenía para hacer un sin fin de acertadas preguntas, y quien resultó ser: ¡el propio Gerzaín! Poco tiempo después, casi al año siguiente, yo lo invité a Caracas y nos dio un par de conferencias en nuestro Instituto, el IAP de la UCV. Fue en aquella ocasión, cuando juntos cantamos el corrido de Juan Charrasqueado en una casa en San Antonio de Los Altos y consolidamos nuestra amistad. Nuevamente, han pasado desde aquel ayer ya muchos años, pero por internet me había enterado de que él estaba bien y siempre me contentaba saber que seguía siendo un gran patólogo del hermano país.

Había hecho algunos intentos en “la búsqueda de nombres perdidos”, ciertamente, aunque usualmente resultarían infructuosos. Recordaba a menudo a otro colega patólogo colombiano que por su simpatía y capacidad para relatar historias verídicas pero chistosas era un personaje maravilloso, pero de cuyo nombre no lograba acordarme, recordaba a su hija, igualmente una buena patóloga. Hasta enterarme hace ya más de un año que Raúl Sánchez vivía (yo suponía ya había fenecido) y recuerdo que le diría a Goyo Orta, de cuanto recordaba yo un encuentro que revivía en un sótano del Museo del Prado en Madrid, allí surgió de la nada Raúl con su risa contagiosa. Qué lástima no haberlo antes sabido pues estuve con Julia, anclados en Bogotá más de 15 días en 2024, para renovar la visa americana, donde no logré contactar a Gerzaín Rodríguez, mi muy recordado colega del hermano país, aunque afortunadamente me enteraría de que todavía vivía y estaba ejerciendo en Bogotá… Hubiésemos podido visitar a Raúl, le dije a Goyo cuando afortunadamente nuestro gran amigo el poeta Víctor Vielma nos alegró aquellos días en Colombia.

Hoy, no puedo decir lo mismo; el recuerdo de la bonhomía de Gerzaín permanece inalterable, y así esta noche, estaba pensando en mi amigo, y pude regresar memorizando conversaciones telefónicas, y recordé a Goyo con quien compartiría  el susto de mi diagnosticado melanoma y sobre tantos “casos de inmuno” conversados con Hilda a quien recuerdo le dejé con Gregorio mis saludos, allá lejos en el oriente del país y pude rememorar aquel trio que Hilda completaba con Zayda y Eugenia, todas patólogas crecidas en “el Vargas”, la escuela natural donde se forjaría lo que iba a ser el IAP de la UCV, donde pase todo aquel año 75 ejerciendo como neuropatólogo y al final me pasaría al IAP de la UCV que con los años sería designado Centro Nacional de Referencia en Anatomía Patológica cuando soñábamos aspirando darle ayuda a los Servicios de la especialidad del país, para terminar verlo ahora transformado en un cascarón semivacío, aunque sus paredes estén recién pintadas.

Como es comprensible, en mis pensamientos también y muy especialmente rememoré a mi maestro JoséÁngel, pues tras su partida, tan solo su viuda Claudia y yo, aparecemos casi como, los últimos sobrevivientes de la lamentable desaparición del IAP, de la UCV, aunque estén recién pintados sus muros… El desastre del país bajo el “socialismo del siglo XXI”, recién sella su impronta con la catástrofe de los edificios desplomados por los terremotos que nos convierte en observadores atónitos ante la debacle a lo ancho y largo del país-nacional desde el inicio de este siglo; un corolario de tristes consecuencias de muerte y dolor para miles de familias venezolanas cuando durante los últimos 27 años, le entregaron una nación otrora soberana, rica y poderosa, a una isla caribeña por razones dizque ideológicas, que ahora evidentemente ante los hechos, al fin todos entienden que eran otro cosa…

Sé que me he desviado de lo que debería ser un homenaje a la amistad de un gran amigo, Gerzaín Rodríguez Toro, quizás es por la terrible carga emotiva de esta tragedia que vivimos… Confío y espero que los lectores de este blog, por ello  entiendan y sepan excusarme.

En Maracaibo, el jueves 23 de julio del año 2026

miércoles, 22 de julio de 2026

Ratones con orejas


La pregunta era¿Qué animal tiene las orejas más grandes en relación con su cuerpo? La respuesta nos obligará a meternos en un tema que nos llevará a revisar la historia del ratón orejudo más famoso del mundo…

 

Podríamos comenzar hablando de los ratones Husky Dumbo unos animalitos que destacan por sus grandes orejas y por un pelaje muy particular que suele cambiar de tonalidad a medida que crecen. Además de su apariencia, son animales muy inteligentes y sociables. Pueden reconocer a sus dueños, responder a su nombre e incluso aprender algunos trucos sencillos. Su carácter es tranquilo y el cambio gradual de su pelaje los han convertido en una de las variedades de ratas domésticas más populares entre quienes las tienen como mascotas.

En realidad, podrán ser muy simpáticos y aparentar ser querendones, pro estos “ratones” no son tales: son RATAS Las ratas Husky Dumbo son una variedad de rata doméstica (fancy rat) y ciertamente ellas se caracterizan por tener orejas grandes y redondas ubicadas a los lados de la cabeza y un pelaje que puede cambiar de color a medida que envejecen. Si observan en la fotografía anexa, todos dirán que sí, y comprenderán que no es casualidad que muchas personas los consideren ¡Unos de los “ratoncitos” más adorables que existen!

Lucen “orejas Dumbo”, o sea, que tienen orejas más grandes y bajas que las ratas comunes. Esto les da un aspecto muy tierno, especie de orejas de Dumbo, el elefantito de Disney. Tienen Pelaje Husky: nacen con marcas oscuras y claras. El gen roaning hace que estas marcas cambien o se aclaren con el tiempo. Esto de el “pelaje husky” ameritaría una explicación ya que la palabra husky tiene varios significados dependiendo de si se usa como sustantivo o como adjetivo. Es una Raza de perro, pero usado como sustantivo, es el nombre general para los perros de trineo del Ártico, como el famoso Husky Siberiano. Husky se usa en inglés, para designar a una voz profunda, áspera o ronca, o puede servir para señalar a una persona corpulenta: y también en inglés, se usa para describir a una persona (o a su ropa) grande, fuerte o robusta. Lo que no puede negarse es que son unos animales “con personalidad” en el sentido de que son animales muy inteligentes, sociales y cariñoso.

Existe otro pequeño roedor nocturno, de la familia de los dipódidos y único miembro del género Euchoreutes. Es el Jerbo de orejas largas (Euchoreutes naso) que se encuentra en Mongolia y en China, en los desiertos de Gobi y Taklamakán. Se conoce poco de la vida de la especie, aunque se sabe que durante el día permanece en madrigueras excavadas en la arena y en la noche sale de los túneles a alimentarse. Fue incluido entre las 10 especies investigadas en 2007 por la Sociedad Zoológica de Londres en el programa EDGE of existence, sobre especies de evolución diferenciada globalmente amenazadas, para estudiar el impacto humano en su hábitat. En 2007 fue divulgado por primera vez un vídeo que lo muestra y que ha servido en la campaña para proteger la especie. Los medios de comunicación de Rusia lo llaman shushpanchik. En realidad el animalitos es un tesoro del desierto al borde de la extinción…

Estos pequeños roedores se alimentan de insectos y habita principalmente en los desiertos de China y Mongolia y estacan por sus adaptaciones únicas al entorno desértico, como sus grandes orejas que le permiten detectar depredadores y sus patas traseras largas que le facilitan saltar como un canguro, permitiéndole moverse ágilmente entre la arena. El jerbo de orejas largas es un pequeño roedor que ha capturado la atención de científicos y amantes de la naturaleza por sus características físicas singulares y su hábitat remoto, se ha adaptado de manera excepcional a las duras condiciones de su entorno. Se destaca por su pelaje de color arena, que le permite mimetizarse con su entorno desértico, brindándole una ventaja crucial para evitar a los depredadores.

Su apariencia, con orejas desproporcionadamente grandes y patas traseras que le permiten saltar como un canguro, lo hace una criatura fascinante. A pesar de su diminuto tamaño, el jerbo de orejas largas desempeña un papel vital en su ecosistema y enfrenta serias amenazas debido a la actividad humana. Sus orejas, que son un tercio más largas que su cabeza, le permiten escuchar con precisión los sonidos más sutiles, una adaptación esencial para detectar a los depredadores furtivos en su hábitat. Estas orejas le otorgan una apariencia peculiar, lo que ha llevado a que se le compare con el icónico personaje de dibujos animados, Mickey Mouse.

Puede que Mickey Mouse no envejezca, pero su carnet de identidad asegura que hoy cumple más de 80 primaveras, toda una vida dedicada a arrancar sonrisas entre los más pequeños, aunque para ello, tan coqueto él, se haya retocado las orejas, la nariz o los ojos con el paso del tiempo.  Cuando pensamos en los dibujos de Walt Disney, es muy probable que nos vengan a la cabeza personajes tan icónicos como Donald o Goofy, pero, sin lugar a dudas, el primero que nos vendrá a la cabeza será Mickey Mouse.

El carismático ratón Mickey Mouse nació en la caricatura Loco por los aviones (1928), y su éxito lo llevó a evolucionar, como para reconocerlo solo con ver su silueta. Aunque Mickey Mouse ha logrado convertirse en el personaje más reconocible e icónico de Walt Disney, no fue el primer personaje de la compañía. Ese puesto le pertenece a Oswald, el conejo afortunado. Diversos problemas legales en aquella situación quedaron solventados al inventar a un nuevo personaje que solo se diferencia de Oswald por la forma de sus orejas. Este conejo aparece en el videojuego Epic Mickey (2010) y Epic Mickey 2: El poder de dos (2012), lo que ha permitido que muchos seguidores de Disney hayan conocido a la creación original de la compañía.

Maracaibo, miércoles 22 de julio del 2026

martes, 21 de julio de 2026

La Euglena

 

La alarmante floración roja en un estanque de Alabama comenzó como una masa verde bajo la superficie del agua a principios de año. Lentamente, durante el verano, fue ascendiendo y adquiriendo un tono más rojizo cada día. Al ver la imagen de arriba, uno podría pensar que se trata de una broma pesada del Día de los Inocentes, pero se trataba del alga Euglena: uno de los organismos unicelulares más rebeldes que jamás encontrarás, y no solo cuando tiñe tu estanque de un rojo intenso, también frustró a los primeros científicos que intentaron clasificarla como planta o animal. Tras años de debate, los científicos acabaron creando un reino completamente nuevo para clasificar a la Euglena y a sus rebeldes compañeros protistas, y es que esta resistente alga también te frustrará cuando intentes expulsarla de tu estanque.

 

Euglena es una eucariota unicelular, con un núcleo, con cloroplastos y con movilidad. En el agua, se mueve con ayuda de dos flagelos (uno de los cuales es corto e inactivo), mientras que sobre las superficies se mueve cambiando de forma con ayuda de una capa proteica flexible o más o menos rígida que posee por debajo de la membrana plasmática.

Euglena pertenece a un género de protistas unicelulares del grupo de los Euglénidos, que puede contener numerosos cloroplastos en forma de lente o aplanados, cada uno con un pirenoide. Este género de protistas unicelulares que habitan en aguas dulces Poseen un orgánulo simple sensible a la luz denominado mancha ocular, compuesto por fotorreceptores y una mancha adyacente de pigmento. Posee de uno a numerosos cloroplastos, que solo pueden realizar fotosíntesis si disponen de un nutriente esencial como la vitamina B12. Pueden perder los cloroplastos por intoxicaciones químicas o por no estar expuestos a la luz durante mucho tiempo, cuando esto ocurre, se alimentan de forma heterótrofa.

Los organismos que se someten a la oscuridad por cierto tiempo pierden los cloroplastos y se alimentan únicamente de manera heterótrofa, es decir, englobando partículas u otros organismos. Si llegan a recuperar la radiación lumínica pueden volver a sintetizar cloroplastos. Es decir, son autótrofas fotosintéticas pero en condiciones de ausencia de luz de son heterótrofas, ingiriendo el alimento presente en el agua circundante. Como todos los euglenoides verdes, ellos se movilizan hacia la luz cuando esta escasea, y se alejan de ella cuando es muy intensa. Esto lo logran mediante un fotorreceptor ubicado en la base del flagelo y dos estructuras pigmentadas llamadas estigmas ubicadas alrededor del fotorreceptor. Los estigmas se acomodan de forma que el fotorreceptor, al recibir la señal lumínica, emite a su vez una señal al flagelo, que se ubica de forma que el organismo nade en relación con la dirección y la intensidad de luz.

Euglena posee una compleja estructura interna que incluye una vacuola contráctil capaz de expulsar agua y una mancha ocular roja. Las formas fotosintéticas contienen un cloroplasto. Poseen dos flagelos, uno largo y otro corto, que les permiten moverse. La Euglena también puede desplazarse cambiando de forma. Fuera de la membrana celular se encuentra una estructura flexible, de base proteica, llamada película. Aunque generalmente no se considera una pared celular, cumple funciones similares al proporcionar cierta rigidez y resistencia que la membrana no puede ofrecer. Sin embargo, la película es mucho más flexible que la mayoría de las paredes celulares y permite el cambio de forma que se observa con frecuencia en el movimiento de la euglena. También puede aparecer un flagelo corto que se fusiona con la base del flagelo largo. El núcleo es grande, siendo la división nuclear interna, sin rotura de la envoltura nuclear (mitosis cerrada), los microtúbulos se forman dentro del núcleo, aun cuando no se forma un típico huso acromático. Presenta una invaginación anterior (bolsa flagelar), donde se insertan los flagelos. Asociado al mastigonema se observa la mancha ocular que actúa como un tamiz de la luz, antes de llegar a la protuberancia flagelar. Una gran vacuola descarga su contenido la bolsa flagelar. Carecen de cubierta rígida exterior compuesta por celulosa, por lo cual poseen una película flexible dentro de la membrana celular hecha de tiras de proteínas. Euglena se reproduce asexualmente mediante la división celular. No se ha detectado reproducción sexual en este grupo.

En ocasiones, las euglenas son fotoautótrofas típicas, que utilizan la energía de la luz solar para sintetizar carbohidratos a partir de dióxido de carbono y luego emplean estos carbohidratos como fuente de energía en la respiración celular y como materiales de construcción para sintetizar diversas biomoléculas. Almacenan carbohidratos en un polímero de glucosa diferente al del almidón típico: las unidades de glucosa se combinan mediante un enlace 1,3, en lugar del enlace 1,4 presente en el almidón normal. También pueden comportarse como heterótrofos y adquirir material por ingestión (fagocitosis) o por absorción de solutos de su entorno acuático. Algunas formas de euglena carecen de cloroplastos y son exclusivamente heterótrofas.

Euglena es un género de organismos unicelulares de agua dulce muy comunes en estanques y pequeños cuerpos de agua, especialmente si son ricos en nutrientes y, por consiguiente, presentan una alta concentración de algas (también conocidas como "lodo de estanque"). Euglena a veces es fotosintética y forma parte del lodo verde presente en dichos estanques. En otras ocasiones, no es fotosintética y forma parte de la diversa comunidad de organismos que se alimentan del lodo verde o, quizás, de otros organismos que se alimentan de él. Importantes en ambientes acuáticos, desempeñan un papel tanto como productor primario, siendo consumida por otros organismos, como descomponedora (heterótrofa), que consume otros organismos y los descompone, o consume materia orgánica muerta y la descompone. Ciertas especies de Euglena (por ejemplo , Euglena sanguinea) pueden teñir de rojo un estanque y también pueden producir toxinas que matan a los peces.

Existen muchas especies de Euglena, La que nos debe interesar es la que infesta estanques y lagos con una floración que cambia de color compuesta por protistas unicelulares extraordinariamente versátiles, cubiertos por una película proteica flexible pero resistente. La Euglena también libera gránulos desde su centro que forman una capa aún más dura para protegerse del daño solar cuando es necesario. Esto produce su brillante color rojo. De hecho, la Euglena puede reaccionar al aumento de la luz y cambiar de verde "abierto" a rojo "cerrado" en menos de 10 minutos, lo cual es fascinante de observar, pero solo cuando no cubre todo el estanque o lago. En resumen, regresaremos al comienzo de este relato sobre las euglenas, en los estanques pero la euglena además se come todas las algas beneficiosas y no contribuye en absoluto a un entorno acuático saludable. En realidad, esta gran floración roja es un problema, pero deshacerse de ella es más fácil si se entiende qué la provoca.

Maracaibo, el día martes 21 de julio del año 2026