martes, 3 de noviembre de 2026

Simpatía por King Kong


Ibsen Martínez Pimentel (1951-2024) fue un narrador, columnista, ensayista y dramaturgo venezolano, de quien hemos conversado en este blog (lapesteloca) en los años 2023 y 2024, alcanzó gran notoriedad como «intelectual público» en la década de 1990, cuando la telenovela  Por estas calles (1992) y su columna dominical en el diario El Nacional lo catapultaron a la primera línea de los debates políticos y culturales venezolanos. Pero... ¡¿Que hay de KingKong?!

Su infancia transcurrió en la urbanización Prado de María, en Caracas. Su madre, María Teresa Pimentel,era maestra normalista y su padre, Luis Roberto Martínez, un empleado bilingüe de oficina en el área comercial de la Phillips Petroleum Company. En 1956, se traslada al oriente del país, cuando la compañía petrolera inicia la campaña de exploración liderada por el geólogo Brendan Hatch.  De niño, Ibsen era aficionado a la lectura, a los 11 años de edad, leyó Las fieras cebadas de Kumaon, una novela de Jim Corbett, que resultaría  inspiradora para la carrera de Martínez.  ¿Y de KingKong?

Ibsen, estudiaría secundaria en el liceo Fermín Toro, en Caracas y posteriormente, estudió 6 semestres en la Facultad de Matemáticas en la Universidad Central de Venezuela. Durante su estancia universitaria, se dedicó a realizar traducciones de artículos y libros técnicos, lo cual fue suficiente para que el decano de la Facultad de Ciencias, Alonso Gamero, lo contratara para escribir los guiones de radio del programa del Conicit 10 minutos de ciencia, en la Radio Nacional de Venezuela. En 1975, militó en el partido Movimiento al Socialismo, en la comisión de propaganda, con el dirigente Teodoro Petkoff... ¿Nos olviaremos de KingKong?...

Martínez trabajó para diversos medios, entre ellos El Nacional, El Universal, Tal Cual, El Mundo, economía y negocios, Foreign Policy, El Espectador, Fox News, La Nouvelle Revue Française, Revista de Occidente, ABC y La Nación. Martínez ejerció también y durante décadas el oficio de la escritura, comenzando a finales de 1970 como dialoguista del equipo de José Ignacio Cabrujas, su maestro y mentor como dramaturgo y articulista de prensa. Además de sus numerosas telenovelas, como Señora (1988), Amanda Sabater (1989) y El perdón de los pecados (1996). 

Ibsen Martinez escribió los guiones de La hora Texaco (1985) de Eduardo Barberena,  y los de Ratón en ferretería (1985) de Román Chalbaud e igualmente algunas obras dramáticas de menor calado. Como novelista, tempranamente Ibsen publicaría  El Mono Aullador de los Manglares (2000), y mas adelante en 2009, El señor Marx no está en casa. En 2023 escribiría la curiosa historia de Kiko Mendive en Simpatía por King Kong (2013), y finalmente Oil Story (2023), basada en su obra de teatro Petroleros suicidas (2011).

Su mayor logro como autor lo constituiría la telenovela Por estas calles, dirigida por Renato Gutiérrez. Una pieza que registraba la atmósfera de decadencia y descomposición de la democracia venezolana, todas aquellas circunstancias que fueron la antesala del ahora reconocido como

un trágico fenómeno nacional que se llamó Hugo Chávez Frias. La obra televisiva, se produjo evadiendo las fórmulas tradicionales del melodrama latinoamericano al ir desplegando una serie de personajes alegóricos que se adentraban en problemáticas políticas y sociales. Todo aquello, inolvidablemente se transmitió por RCTV entre 1992 y 1994, y se reconoce como uno de los mayores éxitos de la televisión del país.

En El mono aullador de los manglares novela publicado por Grijalbo y por Random House Mondadori en el año 2000 fue el momento cuando en su escritura, Ibsen comenzó a exorcizarse de su imagen pública y de aquel mundo absurdo de la televisión surgiria la novela Simpatía por King Kong (2013) la cual terminó por ofrecer con un dejo de amabilidad, las historias alrededor de la vida y pasión de Kiko Mendive “el Casanova noventa” y nos dio a conocer la vida del protagonista como sonero en los 40 y luego con Pérez Prado, el Rey del Mambo, asi como también relataría en la novela los sucesos de “el Caracazo”que conllevaron a la muerte de Mendive. Hasta aquí el asunto de King Kongás de su exitosa columna de opinión en El Nacional, que  apareció ininterrumpidamente  entre 1995 y 1996, se fue proyectando Ibsen Martínez como figura intelectual de referencia. Sus escritos se publicaron también en El Nuevo Herald, The New York Times, Letras Libres, El País de Madrid, El Malpensante, El Universal, Foreign Policy, El Espectador, La Nouvelle Revue Française, Washington Post, Revista de Occidente, ABC y La Nación.

En 2016 fue demandado por el exmilitar y político chavista Hugo Carvajal, junto a un grupo de periodistas y dueños de medios de comunicación, por difamación agravada continuada. Hugo Carvajal (alias “El Pollo”) estaba siendo investigado por la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos y decidió emprender acciones legales contra aquellos que habían reseñado o comentado un episodio de detención ocurrido en Aruba, en 2014. Martínez había escrito una columna en el diario Tal Cual, de intención humorística, que relacionaba el apodo del exfuncionario y Los Pollos Hermanos, la franquicia ficticia de la serie televisiva Breaking Bad. Los causa fue admitida y un juez ordenó medidas de prohibición de salida del país para Martínez, que debió exiliarse en Bogotá.

La trayectoria de Ibsen Martínez dio un giro en 2019, cuando un artículo de la escritora y profesora Sandra Caula publicado en la revista Cinco 8 bajo el título  «Secreto a voces» develaba lo que muchos sabían en la escena cultural venezolana: el conocido comportamiento del escritor como protagonista de varios casos de violencia contra la mujer. La denuncia de Caula surtió algún efecto, aunque el caso sólo terminó de explotar a gran escala cuatro años después, cuando en El País apareció el trabajo «Ibsen Martínez, el intelectual que pegaba a las mujeres: “Estás solo, huevón, porque eres un maltratador», de Braulio García Jaén, con una pequeña pesquisa que desnudó el carácter violento del reconocido autor caraqueño y un historial de agresiones a mujeres que había ejercido impunemente durante décadas y que no dudó en admitir ente el periodista. Antes, en el año 2000, el mismo Martínez había confesado a Milagros Socorro en una entrevista para Gatopardo que se arrepentía «de haber sido durante años un maltratador doméstico y no haber hecho nada al respecto.»

Ibsen Martínez no fue nunca juzgado por los hechos denunciados, y su visibilización masiva condujo finalmente a una condena moral pública tardía favorecida por el auge de una campaña en las redes sociales. El 16 de diciembre de 2023, el diario El País canceló finalmente su columna, que había publicado allí por nueve años, e inmediatamente la revista colombiana El Malpensante lo retiró de su nómina de colaboradores. Residenciado en Bogotá, el autor comenzó a viv entonces un doble exilio, aquel al que lo había condenado la debacle chavista y, finalmente, un exilio social y cultural producto del repudio y la condena de sus pares. Poco después, el autor volvió a Caracas donde falleció ayer víctima de un infarto.

 Maracaibo martes 3 de noviembre del año 2026ir

lunes, 2 de noviembre de 2026

VEGF en DMAE y Bevacizumab


El martes 9 de junio del año 2004 hablamos detalladamente en este blog (lapesteloca) sobre La Degeneración Macular de la retina asociada a la edad, sus siglas son DMAE y sus síntomas. Entonces señalamos que existen muy pocas esperanzas de tratamiento. Hoy en 2026 traemos el tema de nuevo para destacar que aunque solo funciona en los casos de Degeneración Macular asociada a la edad en su variante Humeda( que lamentablemente es la variante menos frecuente ) existe una modalidad de tratamiento a través del Factor de Crecimiento endotelial (VEGF).

VEGF es el factor de crecimiento endotelial vascular (FCEV o VEGF, por Vascular Endothelial Growth Factor) es una proteína señalizadora implicada en la vasculogénesis (formación de novo del sistema circulatorio embrionario) y en la angiogénesis (crecimiento de vasos sanguíneos provenientes de vasos preexistentes).

Las acciones del VEGF han sido estudiadas en las células endoteliales vasculares, aunque también tiene efectos sobre otros tipos celulares (por ejemplo, estimula la migración de monocitos/macrófagos, neuronas, células epiteliales renales y células tumorales). Se ha demostrado que el VEGF estimula la división y la migración de células endoteliales in vitro. El VEGF también es un vasodilatador e incrementa la permeabilidad vascular; originalmente recibía el nombre de factor de permeabilidad vascular. 

VEGF es un Mitógeno endotelial y por ello, estimula directamente la división, multiplicación y migración de las células endoteliales que recubren el interior de los vasos sanguíneos. VEGF incrementa notablemente el paso de líquidos y proteínas a través de las paredes vasculares (de hecho, originalmente se le llamó "factor de permeabilidad vascular").  Como vasodilatador: Promueve la liberación de óxido nítrico, induciendo la relajación y ensanchamiento de los vasos sanguíneos. Cuando un tejido experimenta hipoxia (falta de oxígeno), las células aumentan drásticamente la producción de VEGF. Esta proteína viaja y se une de forma específica a unos receptores especiales (VEGFR1, VEGFR2 y VEGFR3) situados en la superficie de las células endoteliales. Esta unión desencadena una cascada química interna que ordena a las células crecer hacia la zona con falta de oxígeno, construyendo nuevas vías de suministro de sangre

Bevacizumab (conocido por marcas como Avastin, Mvasi o Alymsys) es un anticuerpo monoclonal antiangiogénico. Su función principal es bloquear el factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF), una proteína que estimula la formación de nuevos vasos sanguíneos. Al impedir este riego sanguíneo, el medicamento frena el crecimiento y la propagación de los tumores.

El Bevacizumab (conocido por su nombre comercial más común, Avastin) es un medicamento biológico del tipo anticuerpo monoclonal que actúa como agente antiangiogénico. Esto significa que bloquea la acción de la proteína llamada VEGF (factor de crecimiento endotelial vascular), la cual estimula la formación de nuevos vasos sanguíneos. Al impedir que se formen estos vasos, el fármaco frena el riego sanguíneo que nutre los tumores o los tejidos dañados. El Bevacizumab se utiliza en Oncología (vía intravenosa) solo o combinado con quimioterapia para tratar diversos tumores sólidos, como: Cáncer colorrectal metastásico-Cáncer de pulmón de células no pequeñas (no escamoso)-Cáncer de riñón (células renales)-Cáncer de cuello uterino (cérvix)-Cáncer de ovario, trompas de Falopio o peritoneo-Glioblastoma (cáncer cerebral). Carcinoma hepatocelular (hígado). 

En Oftalmología (se ha usado por vía intraocular): Se utiliza off-label (fuera de indicación principal aprobada en ficha técnica para este uso específico, pero de forma extendida) para tratar enfermedades de la retina asociadas a neovascularización anormal, como: La Degeneración macular asociada a la edad (en su forma húmeda)- El Edema macular diabético-Para las oclusiones o trombosis venosas de la retina. La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) es una enfermedad ocular crónica que daña la mácula, la zona central de la retina encargada de la visión nítida y detallada que permite leer, conducir o reconocer rostros.

La DMAE seca (atrófica): Es la más común (representa cerca del 80%-90% de los casos). Se produce por el adelgazamiento de la mácula y la acumulación de unos depósitos amarillos llamados drusas, provocando una pérdida de la visión central lenta y progresiva. La DMAE húmeda (neovascular o exudativa): Es menos frecuente pero más grave. Crecen vasos sanguíneos anormales y frágiles debajo de la retina que gotean sangre o líquido, causando una distorsión visual rápida y severa (como ver las líneas rectas onduladas o una mancha oscura central). Administración: Se aplica mediante una inyección intravítrea (directamente en el interior del ojo) realizada por un oftalmólogo bajo anestesia local. Generalmente se inicia con una fase de carga de tres dosis mensuales consecutivas, seguida de un seguimiento para reevaluar la necesidad de nuevas aplicaciones. Consulta más detalles en la revisión de The Medical Letter vía JAMA. 

¿Es realmente efectiva la administración introcular de BEVACIZUMAB para la degeneracion macular de adulto mayor? Sí.  La administración intraocular (intravítrea) de bevacizumab (conocido comercialmente como Avastin) es altamente efectiva para tratar la Degeneración Macular Relacionada con la Edad (DMAE), pero específicamente en su variante húmeda o exudativa. Este fármaco logra detener la progresión de la pérdida visual en aproximadamente el 95% de los pacientes.

Maracaibo, lunes 2 de noviembre del año 2026

domingo, 1 de noviembre de 2026

Al sur del Ecuanil


El escritor venezolano, René Augusto Rodríguez Morales (conocido comúnmente como Renato Rodríguez) nació en Porlamar (estado de Nueva Esparta) el 3 de julio de 1927. A los cuarenta días de nacido su padre los llevó a vivir a Cumaná. Dos años después, la familia se instaló en La Guaira, Estado Vargas. Su abuelo, fue el general José Asunción Rodríguez, un caudillo insular que, con el rango de teniente de milicias, levantó el oriente en época de montoneras a fines del siglo XIX. Llegaría a ser General de Brigada durante el gobierno de Andueza Palacios y luego obedeció a Cipriano Castro. Durante la larga dictadura del Gómez, se retiró, pero su nombre llegó a oídos del Benemérito, enredado con el de los cabecillas de una conspiración en la que se había negado a participar. Los últimos años padeció sin quejarse las privaciones del exilio en Trinidad. Cuando regresaba a morir a Venezuela, en 1923, su hijo, padre de Renato el escritor, envió desde el barco un cable al ministerio de Guerra y Marina anunciando que el viejo general volvía muy enfermo a su tierra. Por orden del tirano, Tobías Uribe, ministro de Guerra y Marina, hizo que Asunción Rodríguez fuese atendido por los mejores médicos y que le fuesen rendidos honores militares en el entierro.

Renato estudió bachillerato en el Liceo San José de los Teques. Allí pensó dedicarse al sacerdocio, pero su superior, el padre Ojeda, lo hizo desistir y lo motivó a escribir, momento que recordaría él como crucial en su decisión de convertirse en escritor. Tras finalizar el bachillerato, viajó a Colombia donde se inscribió en una academia militar para obtener el bachillerato superior. Conoció a un joven cantante, y decidió convertirse en su representante, de manera que así comenzó a viajar con él al sur. Una vez en Quito, Ecuador, se separó del cantante. Se trasladó a Lima, y de ahí a Santiago de Chile. En 1950 regresó a Venezuela, donde entre Caracas y Cumaná trabajó como productor de leche, agricultor y oficinista. Durante estas estadías en Venezuela trabajó en el manuscrito de su primera novela, Al Sur del Equanil

De la obra de Renato Rodríguez su primera novela “Al sur del Equanil”, resultó ser un libro que le llevo a ser comparado con grandes nombres de la literatura como Henry Miller o Kerouac. El título de la novela proviene de un error de Salvador Garmendia al escuchar una conversación de Renato con unos amigos en un bar. Renato comentó que su novela se llamaba Al Sur del Ecuador, pero Garmendia entendió «Equanil», famoso ansiolítico de la época.​ La novela Al sur del Equanil. narra las vivencias de David en el proceso de convertirse en escritor. A través de las más diversas experiencias en Venezuela, Colombia, Ecuador, Chile y finalmente París, David -que cambia de nombre a Augusto y a Cirilo a través de la narración- encuentra su vocación e identidad en una compleja trama con los más diversos personajes y situaciones que van desde la sordidez hasta el humor. La novela, fue considerada autobiográfica, como parecen ser la mayoría de las obras de Renato, al contener muchas de las experiencias durante sus constantes viajes. 

A propósito de la complejidad del texto, los cambios de identidad y los viajes de Renato, en el prólogo de Al sur del Equanil, Carlos Noguera escribió: “La rotación de identidades que la diversidad de los textos antes citados ejemplifica y porta, esconde una certeza más profunda: la de que el protagonista puede tener cualquier nombre, porque en realidad no ostenta ninguno. No ostenta ninguno porque él mismo parece negárselo hasta que llegue el momento de merecerlo. La palabra que lo nombre se posterga por el proceso mismo que él, como escritor, cumple: el del aprendizaje de nombrar. No son sólo las etiquetas y las identidades las que rotan y viajan, la metáfora del viaje, de la peregrinación, subtiende el sentido mismo de la novela toda al expresar la vida en construcción como un espacio que sucede a otro y como un tiempo que muta, transfigurando a su vez al cuerpo que lo atraviesa”.

Tras finalizar el bachillerato, Renato viajó a Colombia donde se inscribe en una academia militar para obtener el bachillerato superior. Tras conocer a un joven cantante, decidió convertirse en su representante y comenzó a viajar con él al sur. Una vez en Quito, Ecuador, se separó del cantante. Se trasladó a Lima, y de ahí a Santiago de Chile. En 1950 regresó a Venezuela, donde entre Caracas y Cumaná trabajó como productor de leche, agricultor y oficinista. Renato decidió irse a Nueva York, donde trabajó en un restaurante italiano. Luego se mudó a Los Ángeles donde en un hotel trabajaba recogiendo platos sucios. Se mudó a San Francisco para luego de una breve estadía, regresar a Nueva York, donde trabajó en la Westinghouse Broadcasting Company, en el show de Merv Griffin. Luego viajó a Europa, y vivió en París. Allí sostuvo amistad con el escritor peruano Julio Ramón Ribeyro. También conoció a Julio Cortázar, a Mario Vargas Llosa y a Alfredo Bryce Echenique. Visitó Bélgica, Suiza, Italia y vivió en Alemania trabajando en una fábrica de piezas para automóviles. Renato Rodríguez fue una figura controversial dentro del ámbito literario venezolano, sus textos representaron una rareza en la narrativa del país.

La escritura de Renato Rodríguez fue objeto de severas críticas por parte de sus contemporáneos, las cuales él mismo plasmó en la contraportada de su segunda novela El Bonche (Novela, 1976). También publicaría: ¡Viva la pasta! o Las enseñanzas de Don Giuseppe (Novela, 1984); La noche escuece (Novela, 1985); Ínsulas (Novela, 1996); Quanos (Relatos, 1997); y El embrujo del olor a huevos fritos (Novela, 2008).

El Bonche narra las aventuras de José, inmigrante venezolano en una comunidad de latinos en Nueva York. La narración en primera persona, insiste en algunos temas de Al sur del Equanil, como, las reflexiones del personaje en cuanto al propósito de la vida, la experiencia de la pobreza y la búsqueda de identidad ya no como escritor, sino a través de sus disímiles oficios: carpintero, cocinero y empleado de una fábrica, entre otros. El relato alterna las experiencias de José en diversas fiestas (bonches) con sus viajes a París y Alemania, recuerdos de la infancia, y particulares relaciones sexuales en una sucesión de historias que se entrelazan. La novela, continúa el carácter autobiográfico de muchas de las obras de Renato.

Cuatro relatos componen a Quanos: En el Chaparral, No hay como el aire de la montaña, Tan solo un sueño y La presa. Apartándose de sus novelas, tanto el tema como el estilo de estos relatos no son ni autobiográficos ni una sucesión de historias entrelazadas. Acercándose más al relato tradicional y omnisciente, los cuentos de Quanos poseen matices costumbristas, también crímenes o elementos fantásticos con un tono irónico, que los hacen más próximos a la novela negra y a ciertos relatos de Horacio Quiroga y de Kafka. Como advierte en el prólogo el mismo autor, la palabra «quanos» es una contracción de “quasi” y “novelas”, idea que tuvo luego de leer Introduction to science de Isaac Asimov y descubrir que Quasar era la contracción de “quasi” y “star”. El relato En el Chaparral está dedicado a Julio Ramón Ribeyro, de quién admite haber tomado el tema del cuento Mar Afuera. 

Renato Rodríguez regresó a Venezuela, dónde desde 1997 vivió aislado en una montaña en la población de Tasajera, ubicada en el municipio José Rafael Revenga del estado Aragua. Su obra se vio reconocida en 2006, cuando recibió el Premio Nacional de Literatura de Venezuela, pocos años antes de fallecer. Anciano, padeció de glaucoma, sordera en un oído y una artritis que lo obligaba a caminar con dificultad. Falleció a los 84 años de edad en El Consejo (estado de Aragua) el 22 de junio del año 2011.

Maracaibo, domingo 1 de noviembre del año 2026

sábado, 31 de octubre de 2026

Covid y los pulmones


Sabemos que “la covid” puede destrozar los pulmones de los enfermos más graves. En los pacientes que acaban muriendo por una neumonía bilateral, se conocían las consecuencias, pero no el detalle de lo que sucede en el tejido pulmonar. Científicos del Instituto de Investigación Sant Pau, en colaboración con hospitales de Madrid y Suecia, publicarían un estudio que usa una tecnología espacial para revelar cómo en los casos más graves el SARS-CoV-2 transforma un pulmón sano en tejido cicatrizado, y señala fármacos ya existentes que podrían frenarlo, y señalaron fármacos ya existentes que podrían frenar esta severa patología .

Lo que han visto es un colapso progresivo del sistema pulmonar de intercambio de oxígeno. Las células que forman una fina barrera a través de la cual el oxígeno pasa del aire a la sangre y los pequeños vasos sanguíneos que las acompañan desaparecen progresivamente a medida que avanza la enfermedad. Al mismo tiempo, irrumpen células inmunitarias y células formadoras de cicatriz, y es precisamente una de estas células, el fibroblastos peribronquial que aumentara de forma explosiva en la fase más aguda de la infección respiratoria. A medida que se va desintegrando la estructura normal del pulmón, estas células avanzan, restando capacidad a los pulmones. Al mismo tiempo, va desapareciendo la primera línea de defensa frente a las infecciones virales (las natural killers), que disminuyen de manera sostenida conforme empeora la enfermedad.

Los investigadores han localizado una vía molecular que hace de “motor de la fibrosis”, que endurece el tejido pulmonar hasta que lo inutiliza, al mismo tiempo que se desactiva otra vía que hace de freno a este fenómeno. Esto es algo que, según explica el estudio, ocurre específicamente en la covid y no en otras enfermedades pulmonares, como la neumonía convencional o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Al examinar cada célula, los autores comprobaron cómo las supervivientes con características de células madre (las AT2) intentaron regenerar las células destruidas que se encargaban del intercambio de oxígeno, las AT1. Pero no lo consiguieron. Este proceso natural de reparación parecía incompleto o alterado en los casos más graves, lo que puede ayudar a explicar por qué algunos pacientes nunca se recuperan plenamente.

Para observar todo este proceso, los investigadores estudiaron muestras pulmonares de 19 pacientes fallecidos por covid y las compararon con pulmones sanos que usaron de control. En lugar de triturar el tejido y perder toda referencia de dónde ocurría cada proceso —como en la mayoría de los estudios anteriores—, el equipo empleó una tecnología llamada transcriptómica espacial  que permite ver qué genes están activados en cada punto concreto del pulmón, conservando intacta la arquitectura del tejido. “Es como sustituir una fotografía aérea borrosa de una ciudad por un mapa satelital calle a calle que muestra con precisión qué barrios prosperan y cuáles se derrumban”. Manel Esteller, que lidera la investigación, explica que estos hallazgos pueden abrir la puerta al uso de fármacos ya existentes o experimentales para los casos más graves de covid y de otras infecciones pulmonares que en el futuro puedan causar pandemias. Son los medicamentos antifibróticos ya aprobados para la fibrosis pulmonar, como pirfenidona y nintedanib, y diversas moléculas que bloquean la vía de cicatrización detectada.“Creo que ahora sería bueno hacer estudios preclínicos induciendo esta reacción [en los tejidos] y comprobar si los fármacos que proponemos tienen el efecto que pensamos”, dice Esteller. La ventaja, añade, es que, como muchos de ellos ya se usan y han demostrado su seguridad, es más sencillo que se aprueben mediante lo que se denomina un “reposicionamiento”.

La covid no es ya la amenaza para la salud pública que fue, y en la mayoría de los casos cursa de forma muy leve. Sigue, sin embargo, causando enfermedad grave en personas vulnerables o de edad muy avanzada. En 2024, últimos datos consolidados disponibles del INE, fallecieron más de 5.000 pacientes con el virus identificado. También podrían tener interés para síntomas relacionados con la covid persistente, como la niebla mental. Los investigadores apuntan a una curiosa relación molecular entre la lesión pulmonar y una proteína asociada al alzhéimer, aunque subrayan que esta hipótesis sigue siendo especulativa. Se pudo comprobar cómo el tejido sano se convierte en cicatrizado y anula la capacidad de ventilación de los pulmones. Lo que han visto es un colapso progresivo del sistema pulmonar de intercambio de oxígeno. Las células que forman una fina barrera a través de la cual el oxígeno pasa del aire a la sangre y los pequeños vasos sanguíneos que las acompañan desaparecen progresivamente a medida que avanza la enfermedad. Al mismo tiempo, irrumpen células inmunitarias y células formadoras de cicatriz. Una de estas células, los fibroblastos peribronquiales, aumentan de forma explosiva en la fase más aguda. A medida que se va desintegrando la estructura normal del pulmón, estas células avanzan, restando capacidad a los pulmones. Al mismo tiempo, va desapareciendo la primera línea de defensa frente a las infecciones virales (las natural killers), que disminuyen de manera sostenida conforme empeora la enfermedad.

Los investigadores han localizado una vía molecular que hace de “motor de la fibrosis”, que endurece el tejido pulmonar hasta que lo inutiliza, al mismo tiempo que se desactiva otra vía que hace de freno a este fenómeno. Esto es algo que, según explica el estudio, ocurre específicamente en la covid y no en otras enfermedades pulmonares, como la neumonía convencional o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Al examinar cada célula, los autores comprobaron cómo las supervivientes con características de células madre (las AT2) intentaron regenerar las células destruidas que se encargaban del intercambio de oxígeno, las AT1. Pero no lo consiguieron. Este proceso natural de reparación parecía incompleto o alterado en los casos más graves, lo que puede ayudar a explicar por qué algunos pacientes nunca se recuperan plenamente.

Para observar todo este proceso, los investigadores estudiaron muestras pulmonares de 19 pacientes fallecidos por covid y las compararon con pulmones sanos de control. En lugar de triturar el tejido y perder toda referencia de dónde ocurría cada proceso —como han hecho la mayoría de los estudios anteriores—, el equipo empleó una tecnología llamada transcriptómica espacial. Esta permite ver qué genes están activados en cada punto concreto del pulmón, conservando intacta la arquitectura del tejido. “Es como sustituir una fotografía aérea borrosa de una ciudad por un mapa satelital calle a calle que muestra con precisión qué barrios prosperan y cuáles se derrumban”, ejemplifican. 

Manel Esteller, que lidera la investigación, explica que estos hallazgos pueden abrir la puerta al uso de fármacos ya existentes o experimentales para los casos más graves de covid y de otras infecciones pulmonares que en el futuro puedan causar pandemias. Son los medicamentos antifibróticos ya aprobados para la fibrosis pulmonar, como pirfenidona y nintedanib, y diversas moléculas que bloquean la vía de cicatrización detectada. “Creo que ahora sería bueno hacer estudios preclínicos induciendo esta reacción [en los tejidos] y comprobar si los fármacos que proponemos tienen el efecto que pensamos”, dice Esteller. La ventaja, añade, es que, como muchos de ellos ya se usan y han demostrado su seguridad, es más sencillo que se aprueben mediante lo que se denomina un “reposicionamiento”.

La covid no es ya la amenaza para la salud pública que fue, y en la mayoría de los casos cursa de forma muy leve. Sigue, sin embargo, causando enfermedad grave en personas vulnerables o de edad muy avanzada. En 2024, últimos datos consolidados disponibles del INE, fallecieron más de 5.000 pacientes con el virus identificado.

Nota al margen: comienzo a avisarles -desde ya- a mis asiduos lectores que por motivo de viaje, si Dios me da salud, es posible -lo mas probable- que ya en el año 2027 no prosiga en este divertimento que para mi ha constituido el escribir durante Ocho años TODOS LOS DIAS, alguna crónica para ustedes, mis amables  lectores del blog lapesteloca.

Maracaibo, sábado 31 de octubre del año 2026

viernes, 30 de octubre de 2026

 Voyager 1 

La Voyager 1 es una sonda espacial de la NASA lanzada el 5 de septiembre de 1977 para estudiar el sistema solar exterior y, posteriormente, el espacio interestelar.  Gracias a su actividad se logro la exploración de Júpiter en 1979 y de Saturno en (1980) y el 25de agosto de 2012 la sonda entraria en el espacio interestelar logrando cruzar la heliopausa es día, convirtiéndose en el primer objeto creado por el ser humano en alcanzar esta región. 

Actualmente Voyager 1 se encuentra a más de 167 unidades astronómicas (aproximadamente 25 000 a 26 000 millones de kilómetros de la Tierra), aproximándose a la marca histórica de un día luz de distancia (prevista para noviembre de 2026), lo que significa que una señal de radio tarda 24 horas en llegar a la sonda.

Josef Aschbacher, director general de la Agencia Espacial Europea (ESA), ha destacado recientemente la relevancia histórica de la sonda Voyager 1 en el marco de la comunicación de espacio profundo, vinculándola estrechamente con la infraestructura tecnológica que gestiona Europa. 

Una propuesta de la década de 1960 para realizar un Grand Tour con el fin de estudiar los planetas exteriores condujo a la NASA a empezar a trabajar en una misión a principios de la década de 1970.[] La información obtenida por la nave espacial Pioneer 10 ayudó a los ingenieros a diseñar a las Voyager para que pudieran enfrentar mejor la intensa radiación alrededor de Júpiter.[] Aun así, poco antes del lanzamiento, se aplicaron tiras de papel aluminio de cocina a ciertos cables para mejorar el blindaje contra la radiación.

 Inicialmente, la Voyager 1 fue planeada como la Mariner 11 del programa Mariner. Debido a recortes presupuestarios, la misión se redujo a un sobrevuelo de Júpiter y Saturno y se rebautizó como sondas Mariner Júpiter-Saturno. El nombre se cambió a Voyager cuando los diseños de las sondas empezaron a diferir sustancialmente de las misiones Mariner.[

 La Voyager 1 fue construida por el Laboratorio de Propulsión a Reacción (JPL). Cuenta con 16 motores de hidrazina, giroscopios de estabilización de tres ejes e instrumentos de referencia para mantener la antena de radio de la sonda orientada hacia la Tierra. En conjunto, estos instrumentos forman parte del Subsistema de Control de Actitud y Articulación (AACS), junto con unidades redundantes de la mayoría de los instrumentos y ocho propulsores de reserva.[ La nave espacial también incluye 11 instrumentos científicos para estudiar objetos celestes tales como planetas mientras viaja por el espacio.[

 El sistema de radiocomunicación de la Voyager 1 fue diseñado para ser utilizado dentro y fuera de los límites del sistema solar. Dispone de una Antena Cassegrain de 3,7 metros (12 pies) de diámetro y de alta ganancia para enviar y recibir ondas de radio a través de las tres estaciones de la Red de Espacio Profundo en la Tierra. Normalmente, la nave transmite datos a la Tierra a través del canal 18 de la Red de Espacio Profundo, utilizando una frecuencia de 2,3 GHz u 8,4 GHz, mientras que las señales de la Tierra a la Voyager se transmiten a 2,1 GHz.[  

 Cuando la Voyager1 no puede comunicarse con la Tierra, su grabadora digital (DTR) puede registrar unos 67 kilobytes de datos para su posterior transmisión. Desde el 2023, las señales de la Voyager 1 tardan más de 22 horas en llegar a la Tierra.[]

 Voyager 1 tiene tres generadores termoeléctricos de radioisótopos (RTG) montados en un brazo. Cada MHW-RTG contiene 24 esferas prensadas de óxido de plutonio-238. Los RTG generaban unos 470 W de energía eléctrica en el momento del lanzamiento, mientras que el resto se disipaba en forma de calor residual. La potencia de los RTG disminuye con el tiempo debido a la semivida de 87.7 años del combustible y a la degradación de los termopares, pero podrán seguir manteniendo algunas de sus operaciones al menos hasta 2025. 

La sonda sobrevoló Júpiter, Saturno y Titán, la luna más grande de Saturno. La NASA tenía la posibilidad de elegir entre hacer un sobrevuelo de Plutón o de Titán; la exploración de la luna de Saturno tuvo prioridad porque se sabía que tenía una atmósfera considerable. Voyager 1 estudió el clima, los campos magnéticos y los anillos de los dos gigantes gaseosos y fue la primera sonda en proporcionar imágenes detalladas de sus lunas.

Fue lanzada 16 días después de su nave gemela, Voyager 2  y se comunica a través de la Red del Espacio Profundo (DSN) de la NASA para recibir órdenes rutinarias y transmitir datos a la Tierra. La NASA y el JPL proporcionan datos de distancia y velocidad en tiempo real. A una distancia de 167.45 hrsUA (25 000 millones de km) de la Tierra a fecha de febrero de 2025. Actualmente Voyager 1 sigue operativa con algunos instrumentos científicos activos y se comunica mediante la Red del Espacio Profundo de la NASA. Voyager 1 lleva un mensaje a bordo: transporta el Disco Dorado de las Voyager, un disco chapado en oro con sonidos, imágenes y saludos de la Tierra para posibles civilizaciones extraterrestres.

Voyager 1 es el primer objeto construido por la humanidad en alcanzar el espacio interestelar y actualmente es el más alejado del planeta Tierra La sonda abandonará el sistema solar al dejar atrás la nube de Oort, la frontera más distante del sistema solar, que alcanzará dentro de unos tres siglos y abandonará en aproximadamente 30 000 años.

Como parte del Programa Voyager y al igual que su nave hermana Voyager 2, la misión ampliada de la sonda espacial es localizar y estudiar las regiones y los límites de la heliosfera exterior y comenzar a explorar el medio interestelar. Voyager 1 cruzó la heliopausa y entró en el espacio interestelar el 25 de agosto de 2012, convirtiéndose en la primera sonda espacial en hacerlo. Dos años después, Voyager 1 comenzó a experimentar una tercera ola de eyecciones de masa coronal del Sol que continuó al menos hasta el 15 de diciembre de 2014, lo que corroboró que la sonda se encuentra en el espacio interestelar.

En 2017, el equipo de Voyager activó con éxito los propulsores de maniobra de corrección de trayectoria (TCM) por primera vez desde 1980, lo que permitió prolongar la misión en aproximadamente dos a tres años. Se espera que la misión ampliada de Voyager 1 continúe enviando datos científicos al menos hasta 2026, con una vida útil máxima que podría llegar hasta 2030. Sus generadores termoeléctricos de radioisótopos (RTG) podrían suministrar suficiente energía eléctrica para transmitir datos de ingeniería hasta 2036. 

El disco de oro de las Voyager (titulado en inglés como "The Sounds of Earth", en español como Sonidos de la Tierra) son dos discos fonográficos de cobre bañado en oro y de 30 cm de diámetro que acompañan a las sondas espaciales Voyager, lanzadas en 1977 y que tardarán 40 000 años en alcanzar las proximidades de la estrella más cercana a nuestro sistema solar.

Como las sondas son muy pequeñas comparadas con la inmensidad del espacio interestelar, la probabilidad de que una civilización que viaja por el espacio se encontrase con ellas es muy pequeña, sobre todo porque las sondas con el tiempo dejarán de emitir cualquier tipo de radiación electromagnética. Si alguna vez se encontrase con una especie extraterrestre, lo más probable es que sea en el momento en que pase por la estrella más cercana en la trayectoria de la Voyager 1, que alcanzará dentro de 40. 000 años.

En Maracaibo, el viernes 30 de octubre de 2026