Karl von
Frisch, el etólogo austriaco que descifró la danza de las abejas, y decía: “La vida de las abejas es un pozo mágico.
Cuanto más extraes de él, más rico fluye”…
Una abeja reina se cría en “cuna de lujo” y es cuidada por un séquito de abejas que hasta ahora
era desconocido, pero todo está calculado ya, no solo la alimentación decide quién será la líder de la colonia; hace
falta el esfuerzo coordinado de toda “una
corte de abejas especializadas”.
La reina
de las abejas y las obreras, comienzan sus vidas de la misma manera, como
huevos casi idénticos. Sin embargo, las primeras crecen más, maduran más rápido
y viven mucho más que las otras. Además, son las únicas que se reproducen y,
por lo tanto, las responsables de generar la siguiente generación de la
colonia.
Hasta ahora, los científicos creían que la transformación en reina se debía casi exclusivamente a la alimentación: si una larva común tomaba suficiente jalea real, una sustancia lechosa y rica en nutrientes secretada por las obreras, ya podía coronarse. Si solo ingería miel, se quedaba en obrera. Un equipo internacional de investigadores cree que esa explicación es demasiado sencilla. Según publican este miércoles en la revista 'Nature', convertirse en la nueva líder de la colonia no es solo una cuestión de dieta, sino que hace falta el esfuerzo meticulosamente coordinado de un grupo de abejas especializadas hasta ahora desconocido.
Este séquito de 'nodrizas', llamadas «constructoras de celdas reales», utiliza una cera especial para crear una cuna con forma de cacahuete para la futura reina, con propiedades distintas a las celdas hexagonales de las obreras y que influye en su crecimiento. Además, como si fueran damas de la corte, trabajan incansablemente en los cuidados de la heredera. «Se podría decir que es como el Palacio de Buckingham», afirma Boris Baer, entomólogo de la Universidad de California, Riverside (EUA.).
Mediante microscopía electrónica
de barrido, los autores descubrieron que las cámaras de cera donde se
desarrollan las futuras reinas, llamadas celdas o cunas reales, no son
simplemente refugios protectores, sino entornos cuidadosamente diseñados. Estas
estructuras están construidas con cera de propiedades físicas y químicas
distintivas: menos densa, más flexible y con mayor capacidad para mantener la
temperatura y la humedad necesarias para el desarrollo de las larvas. La cera
también se diferencia en sus ácidos grasos y señales químicas. Vemos una
celda de la reina con los guardias reales a su cargo. (Fang Yu/UCR).
Para evaluar la influencia de este entorno, los investigadores criaron reinas en 172 celdas selladas con cera de reina o de obrera durante siete días. Observaron que las reinas desarrolladas en cera de obrera tenían más probabilidades de morir y eran de menor tamaño, incluso con la misma dieta, lo que sugiere que este ambiente juega un papel fundamental en el desarrollo de las larvas. En el estudio, también hay obreras, generalmente más jóvenes que las demás obreras de la colmena, que mantienen temperaturas corporales elevadas y una fisiología alterada mientras cuidan de las futuras reinas. Este calor adicional parece acelerar el desarrollo: las abejas reinas maduran en unos 16 días, en comparación con los aproximadamente 21 días que tardan las obreras, lo que supone una ventaja cuando una colonia necesita urgentemente una nueva líder.
Para Baer, el proceso se asemeja más a una corte real que a una simple granja de insectos. “Hay un grupo de abejas dedicado exclusivamente a criar a la reina, señala. “Se podría decir que es como el Palacio de Buckingham y si no lo hacen bien, la colonia no puede reproducirse”. En lugar de simplemente reciclar la cera, las abejas recolectan, modifican y enriquecen activamente materiales para las cámaras reales. Además, activan diferentes procesos biológicos relacionados con la producción de cera, alterando el funcionamiento de sus cuerpos mientras cuidan a las futuras reinas. Aquí vemos a la reina recién nacida rodeada de guardias reales. (More than Honey/Markus Imhoof)…
Los
investigadores incluso rastrearon cómo las abejas reutilizaban material de
otras partes de la colmena. Al agregar pequeñas cantidades de grafito a los
panales comunes, el equipo demostró que la cera oscurecida aparecía con el
tiempo en las celdas de la reina, lo que evidencia que las obreras recolectaban
y transformaban selectivamente material para uso real. Los investigadores
encontraron el mismo patrón tanto en las especies de abejas asiáticas como en
las europeas, lo que sugiere que esta estrategia puede estar profundamente
arraigada en la evolución de las abejas.
“Este
trabajo pone de manifiesto la gran sofisticación que existe dentro de las
sociedades de insectos”, afirma el investigador. “Las colonias de abejas no son
simplemente conjuntos de individuos, funcionan como sistemas biológicos
integrados capaces de diseñar sus propios entornos”. Al igual que una
araña produce diferentes tipos de seda para su tela, las abejas también
modifican sus materiales de construcción según el lugar y según las abejas para
las que están destinadas.
Queda por responder si las obreras secretan un tipo específico de cera directamente o si “simplemente la modifican después de secretarla”, como lo plantea Michael L. Smith, del Departamento de Ciencias Biológicas de la Universidad de Auburn (EE.UU.), en un artículo que acompaña al estudio en 'Nature'. Este trabajo también plantea preguntas sobre la posibilidad de que numerosas señales y pistas estén integradas en esta arquitectura viva. Y… ¿Qué ocurre con la cera de la reina una vez que la nueva reina ha sido criada exitosamente? ¿Se modifica de nuevo en cera tipo obrera, o se diluye a lo largo del nido, criando generaciones de obreras con un leve indicio de la vida real que podrían haber vivido?”, se pregunta Judith…
Les cuento que, toda esta
historia, que nos la enseñaría Judith de
Jorge, el 03/06/2026 a las 17:09h. Judith de
Jorge, es la joven responsable de
la sección de Ciencia, del diario ABC; ella está licenciada en Periodismo y
Sociología Política por la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) y gracias a sus
datos sale este trabajito…
Para lapesteloca en Maracaibo, el martes 9 de junio del año 2026