La Ciencia Ficción es, un género que encuentra sus mejores resultados en
diversas artes narrativas, como la
literatura, el cine, la televisión, el cómic, etc. La literatura desde hace
muchos años ha sido utilizada para hablar de ciencia ficción y al hacerlo se ha
incursionado en áreas tan importantes como la lucha de clases o los sistemas
totalitarios.
Inicialmente, y en principio, este tipo de publicaciones no se
consideraron capaces de reseñar y trasmitir argumentos trascendentes. El
llamado “comic” y “el cine fantástico” fueron
desarrollados dependiendo de dibujantes, o de guionistas y escritores
quienes parecían trabajar en función del entretenimiento y sus publicaciones se
producían impresas en papel barato e inicialmente nacieron ciertas producciones
cinematográficas de baja calidad técnica con módicos presupuestos que no
obstante rendían buenos beneficios.
Tras haber sido un género ignorado y despreciado por el mundo académico,
la Ciencia Ficción ha logrado por
sus propios méritos, formar parte de los currículos de la docencia escolar de
las universidades anglosajonas. Inicialmente, la Ciencia Ficción era un
elemento en la enseñanza de la Literatura y la Lengua inglesas, pero la
historia del uso docente de la Ciencia Ficción, llevó a la creación en 1970 de
la Science Fiction Research Association (SFRA) el cual hoy
día cuenta con casi medio millar de profesores en todo el mundo. La SFRA se encarga de “el estudio de la
Ciencia Ficción y la Fantasía, para mejorar la enseñanza en el aula, para
evaluar los nuevos libros y los nuevos métodos y materiales de enseñanza”.
Se trata, de utilizar la indiscutible atracción que los jóvenes pueden sentir
por la temática de la Ciencia Ficción para su uso en las aulas. Como resultado
de la actividad de la SFRA y sociedades parecidas existe un creciente conjunto
de artículos, de libros de carácter académico y de revistas universitarias
especializadas en el género sobre los temas propios de la Ciencia
Ficción.
“Extrapolation” creada en 1959 por Thomas Clareson y editada tres veces al año por
la Universidad del Estado de Kent en Ohio, sería la primera revista académica del mundo dedicada
al estudio de la ciencia ficción y
la fantasía. Esta publicación evaluaría literatura, cine, televisión, cómics y
videojuegos. En 1972, “Foundation” iniciada por Malcom Edwards en el Politécnico
del Noreste de Londres y luego, “Science Fiction Studies” fundada
en 1973 por Darko Suvin y R.D. Mullen en el Departamento de Inglés de la
Universidad Concordia en Montreal. Posteriormente la publicación de libros como
“Teaching Science Fiction: Education for tomorrow” editado por Jack
Williamson en 1980, y han surgido ayudas docentes como “Science Fiction: A
teacher´s guide & ressource book” editada por Marshall Tymm en
1988.
Las mejores y más completas colecciones bibliográficas sobre Ciencia
Ficción se encuentran en algunas de las mejores universidades
norteamericanas: Science Fiction Society Library del Massachussets
Institute of Techonology (M.I.T.) de Boston, la Science
Fiction Research Collection de la Texas A&M
University, la J. Lloyd Eaton Collection de la
Universidad de California Riverside, y en las universidades de Siracusa,
Eastern Nuevo Mexico entre otras la Ciencia Ficción es regularmente estudiada.
Sin olvidar la Sección de Ciencia Ficción de la Biblioteca Gabriel
Ferraté de la Universidad Politécnica de Cataluña en Barcelona, que dispone
ya de más de 6.000 volúmenes. Quisiera
referirme a tres escritores que pueden verse como los pioneros de la
actualmente muy desarrollada Ciencia Ficción: Herbert George Wells, Eric Blair y Stanislaw Lem.
Herbert George Wells (Bromley, Kent 1866-Londres 1946), más
conocido como H. G. Wells, fue un escritor, novelista,
historiador y filósofo británico. Su producción se puede dividir en tres
etapas: la de novela científica, la familiar y la sociológica. H. G. Wells, es considerado junto con Julio Verne uno
de los padres de la ciencia ficción, distaba mucho del optimismo con que el
novelista francés enfrentaba lo que estaba por venir. Con ocho años, Herbert se rompió la pierna y
durante el tiempo que estuvo convaleciente se hizo un ávido lector de los
libros que le traía su padre de la biblioteca. Se dice que su inicio en la
literatura empezó cuando descubrió la magnífica biblioteca de Uppark:
sumergido entre libros leyó muchas de las obras clásicas de las
estanterías. Por sus manos pasaron la República de Platón, Utopía de
Tomás Moro y las obras de Daniel Defoe.
En 1884 obtuvo una beca para estudiar biología en el Royal
College of Science de Londres, donde tuvo como profesor a Thomas Henry Huxley. Estudió allí hasta 1887.
En este período también ingresa a un club de debate de la escuela llamado Debating
Society, y formo parte de los fundadores de The Science School
Journal, una revista sobre literatura y temas sociales donde vio la luz por
primera vez su novela La máquina del tiempo, pero con el
título original: The Chronic
Argonauts (Los Argonautas Crónicos). The Time Machine, (1895), fue su primera novela, de éxito
inmediato, en la que se entrelazaban la ciencia, la aventura y la política. La máquina del tiempo, novela en la que el
inventor de la máquina puede viajar hacia el pasado o el futuro con un sencillo
movimiento de palanca. La visita maravillosa (1895), El
hombre invisible (1897). Inventos y procedimientos científicos que
marcaron el siglo XX fueron imaginados por Wells a finales del XIX, tales como
la bomba atómica, y aparecen en novelas como La isla del Dr Moreau (1896), El
primer hombre en la luna (1901), Manjar de dioses (1904)
o La guerra en el aire (1908). El hombre invisible (1897); La guerra de los mundos (1898)
y Los primeros hombres en la luna (1901).
Muchas de ellas dieron origen a varias películas.
Su
primera novela, La máquina del tiempo trata
fundamentalmente la lucha de clases. Los hermosos Eloi eran
descendientes de los antiguos capitalistas,
y los Morlocks de los proletarios, enterrados junto con las máquinas y la industria
y que, en la novela, acaban por dominar a sus antiguos opresores. Convencido de
la necesidad de un sistema social más justo, se uniría a la Sociedad
Fabiana, cuyo objetivo era instaurar el socialismo de forma
pacífica, si bien diferencias con ciertos miembros (por ejemplo Bernard Shaw)
acabaron por distanciarlo del grupo. Wells criticó también la hipocresía y la
rigidez de la época victoriana, así como el imperialismo británico.
En su novela Ana Verónica (1909)
se adelanta a lo que serían los movimientos
de liberación femeninos.
Wells
estaba convencido de que la especie humana podría ser mejorada gracias a la
ciencia y a la educación. Sin embargo, se distanció de muchos de sus
contemporáneos al ser uno de los primeros pensadores que advirtió del peligro
de confiar ciegamente en las máquinas.
Siempre postuló que era el hombre quien debería dominar a las máquinas, y no al
revés. Durante la última época de su vida, Wells asumió la tarea de defender en
escritos y conferencias todo aquello que considerara positivo para el progreso,
así como en criticar las grandes guerras que asolaron Europa.Todas las obras de
H. G. Wells están influidas por sus profundas convicciones. En La máquina del tiempo (1895)
abordó el tema de la lucha de clases; en La isla del doctor Moreau (1896) y en El hombre invisible (1897), los
límites éticos de la ciencia y la obligación del científico de actuar de forma
ética más allá del poder que le otorgan sus descubrimientos; en La guerra de los mundos (1898),
la crítica de los usos y costumbres de la época victoriana y las prácticas
imperialistas británicas. Esto en lo que respecta a sus primeras novelas, que
lo han convertido en uno de los más grandes escritores de ciencia ficción. A partir de 1900 comenzó a
escribir novelas que describían la vida de la gente humilde, entre las que se
encuentra Ana Verónica (1909), en la que aborda el tema de
la liberación de
la mujer.
Eric Blair (Motihari, India, 1903-Londres, 1950) Fue un escritor británico más conocido como George Orwell fue novelista, periodista, ensayista y crítico nacido en la India, autor entre otras obras de las famosas novelas distópicas Rebelión en la granja (1945) y 1984 (1949). Vivió en París y en Londres, y conoció la pobreza; de esta etapa su novela Sin blanca en París y en Londres (1933). Su obra lleva la marca de las experiencias autobiográficas vividas por el autor en tres etapas de su vida: su posición en contra del imperialismo británico que lo llevó al compromiso como representante de las fuerzas del orden colonial en Birmania durante su juventud; a favor del socialismo democrático, después de haber observado y sufrido las condiciones de vida de las clases sociales de los trabajadores de Londres y París; y en contra de los totalitarismos nazi y estalinista ,tras su participación en la guerra civil española, en el bando republicano. En la Guerra Civil española (Orwell era socialista) casi lo fusilan los republicanos, de allí Homenaje a Cataluña (1938). Rebelión en la granja (1945) y 1984 (1949),sus famosas novelas donde describió una sociedad controlada totalitariamente por métodos burocráticos y políticos. El mundo previsto por Orwell, es uno donde el lavado de cerebro, el soborno, el control y la manipulación de la verdad son las claves del totalitarismo perverso características que serían habituales en numerosos países y cada vez más dentro de la perversión del mal llamado socialismo.
Stanislaw Lem nacio en Cracovia el 30 de octubre de 2005. Escritor polaco, uno de los grandes maestros de la literatura de ciencia ficción, autor de títulos como Solaris (1961), llevada al cine en dos ocasiones con éxito (en 1972 por el director soviético Andrei Tarkovski y en 2002 por Steven Soderbergh). Stanisław Herman Lem
estuvo caracterizado por escribir con un tono satírico y a la vez filosófico. Sus libros, Solaris (1961) y Ciberíada (1965), se han traducido a 40 lenguas y se han vendido millones de ejemplares. Lem es considerado como uno de los mayores exponentes del género de la ciencia ficción. Stanisław terminaría también interesándose por la medicina, e iniciaría sus estudios en la Universidad de Leópolis, pero la Segunda Guerra Mundial le obligaría a interrumpirlos. Durante la guerra fue miembro de la resistencia. Su núcleo familiar, era católico pero de ascendencia judía, y se salvó del Holocausto por suerte; no así la mayoría de sus parientes, quienes murieron en los pogromos de Leópolis o ejecutados en Belzec, solamente su primo Marian Hemar sobrevivió…Lem es un referente absoluto de la literatura
fantástica, a través de sus obras, caracterizadas por el rigor
científico. Hombre de Marte (1946), El
hospital de la transfiguración (1948), Los astronautas (1951), La
nebulosa de Magallanes (1965) y Diarios
de las estrellas (1957), Edén (1959), Memorias
encontradas en una bañera (1961). Fábulas de robots
y Ciberíada (1965), Congreso de
futurología (1961) futurología (1961). Lem nunca se consideró un escritor de
ciencia ficción y paradójicamente no ocultó su desprecio por este género.
Maracaibo el jueves 9 de julio del 2026