sábado, 14 de febrero de 2026

Planarias de agua dulce (2)


Alejandro Sánchez-Alvarado, el director ejecutivo del Instituto Stowers para la Investigación Médica, es un investigador que nos ha explicado cómo es que un animal diminuto nos puede enseñar a regenerar órganos, y continuara explicándonos… Hay otros animales, sin embargo, que toman otra estrategia muy diferente: en vez de mantener las células somáticas jóvenes el mayor tiempo posible, las envejecen con gran rapidez para poder reponerlas inmediatamente con células nuevas. ¿Y de dónde provienen esas células? De células madre. Esos organismos tienen muchísimas células madre, mientras que nosotros, en comparación, tenemos muy pocas, porque el tejido somático vive muchísimo tiempo.

Por ejemplo, nuestras neuronas viven prácticamente toda la vida; se mantienen vivas por casi ochenta años. La musculatura, por meses, mientras que otros organismos la reemplazan casi cada 24 o 48 horas. Otros tejidos del cuerpo tardan muchísimo tiempo en repararse. Por ejemplo, las células del corazón prácticamente se mantienen vivas hasta que nos morimos, y no se reemplazan constantemente. Ese tipo de estrategia de supervivencia, pienso yo, ha determinado que ciertos organismos hayan mitigado su capacidad de regeneración y, al mismo tiempo, ganado una estabilidad somática que les permite mantener la especie y propagarla. Hay animales que reemplazan los tejidos muy rápidamente, y animales como nosotros, que reemplazamos gran parte de nuestras células muy lentamente.

Lo que necesitamos es comprender cómo hacer para trasladar esas capacidades deseables de estos organismos más capaces de regenerarse a otros sin tener efectos indeseados y lo primero que habría que hacer es tener un entendimiento mucho más profundo de cuál es la relación dinámica durante el envejecimiento de un organismo entre las células madre y las células somáticas. Entender cómo estas células están o no están envejeciendo en relación una con la otra. Y una vez que tengamos una noción de cómo esas relaciones son establecidas, uno podría imaginarse una estrategia que nos permita modular esas interacciones en un tejido que normalmente no se regenera.

Todas las células de nuestro cuerpo, con la excepción de los eritrocitos [los glóbulos rojos], tienen un núcleo, y ese núcleo tiene todo el genoma, o sea que esencialmente todas las células potencialmente son capaces de producir un individuo completo porque tienen toda la información genética necesaria. Imagínate, por un momento, que uno pudiese modular el estado de diferenciación de un tejido ya establecido —como el músculo, por ejemplo, o las neuronas de la médula espinal— y cambiar ese contexto de tal forma que ahora los núcleos de esas células sean capaces de activar genes que normalmente están reprimidos para producir más células.

En casos como el Párkinson o el Alzhéimer, en los cuales esas células se van perdiendo, si nosotros pudiésemos de cierta forma reactivar la capacidad de expresión génica de las neuronas que están en la vecindad del daño para que se reproduzcan y reestablezcan esos lazos, eso se podría hacer sin necesidad de introducir células foráneas, reactivando la capacidad proliferativa y regenerativa de las células que ya tiene el cuerpo. Como todas las células tienen la información genética, eso, teóricamente, se podría hacer.

¿Qué tiene que suceder para que nosotros podamos manipular todo el potencial del genoma en una célula diferenciada? Hay muchas cosas que no entendemos, sobre todo cómo se comunican los genes unos con otros para que se activen de una forma que produzca algo que se parezca a una función biológica normal, y no una cosa horrorosa que esté fuera de control.

Eso creo que va a llegar con más rapidez de lo que pensamos, a menos que, por supuesto, como especie nos destruyamos. Pero imaginando que eso no vaya a ocurrir, creo que, al menos en este siglo, a mí no me sorprendería mucho que nuestros nietos puedan experimentar una medicina o un tratamiento médico que hoy en día nos parecería totalmente futurista. Y también vamos a tener una capacidad extraordinaria de prevenir muchas enfermedades.

Pero no sabemos explicar por qué animales que comparten casi todo el genoma, como pasa con chimpancés y humanos, son tan diferentes. Es cierto y creo que es porque solamente hemos rascado la superficie de lo que es posible en la biología. ¿Por qué? Porque solamente hemos estudiado una ínfima parte de todos los organismos animales que existen en el planeta. Y cada forma de asumir una función biológica por esos organismos es una solución nueva que no hemos estudiado, no entendemos y no estamos incluyendo en la forma en que interpretamos la poca biología que conocemos.

Cada vez que identificamos un animal que se regenera, la mayoría de la gente nos dice: “Esa especie, ese grupo de animales, no son capaces de regenerarse”. ¿Y qué pasa? Que siempre hay una especie que no recibió el memorándum que le prohibía regenerarse, y se regenera sin ningún problema. Estos animales que rompen nuestras reglas —reglas que definimos con nuestros experimentos utilizando nada más que siete u ocho organismos—, nos muestran que esas reglas no son las reglas de la naturaleza. La naturaleza tiene quién sabe cuántas otras reglas que desconocemos por completo.

Al no saber qué es posible en la biología, va a ser muy difícil para nosotros poder responder preguntas como la que tú me hiciste: si hay tanta similitud entre una mosquita y un ser humano, ¿por qué son tan diferentes? Yo puedo tener toda la secuencia del genoma de las moscas y de los seres humanos, y uno no podría predecir, solo con esa secuencia, el aspecto del animal que está codificando. En un futuro, yo me imagino que si a mí me dan la secuencia genética de un animal desconocido, sin decirme cuál es su anatomía, su ciclo de vida, etcétera, uno podría aproximar una predicción de qué aspecto puede tener ese animal. Pero hoy estamos tan lejos de eso que parece imposible.

La realidad es que no sabemos por qué, por ejemplo, las especies tienen un número definido de cromosomas: nosotros tenemos 23 pares, las mosquitas tienen 4 ¿por qué no tienen solo uno y nosotros veinte? Abordar estos problemas con menos arrogancia y con el armamento tecnológico que tenemos hoy en día, nos permitiría abordar la biología de una forma totalmente nueva, que quizás cambie la forma en que pensemos sobre nosotros mismos, nuestra relación con otras especies y la forma en que la vida ha estado evolucionando en nuestro planeta.

Ser pesimista es mucho más fácil que ser optimista. El optimismo requiere mucha energía, y pienso que para ser científico tienes que ser optimista. Ahora, también existe la posibilidad de ser demasiado optimista y prometer cosas que a lo mejor no son posibles. Me preocupa que si le prometes a alguien que en 20 años morir va a ser su elección y en 20 años eso no sucede, la gente empiece a perder confianza en la ciencia. Lo lindo de la ciencia es que está basada en hechos verificables a través de la experimentación. Tú puedes tener todo el optimismo del mundo, pero los hechos experimentales no apoyan ese tipo de optimismo. Yo creo que hay que tomarlo con un poquito más de medida, hay que ser un poquito más modestos. Ahora, que sea posible, sí, pero lo veo muy poco probable. Porque no entendemos las bases del envejecimiento, no entendemos por qué las especies viven los años que viven, ni siquiera lo entendemos para los mamíferos.

Déjame poner un ejemplo. Los mamíferos tienen un origen evolutivo común, hace 300 millones de años, en un animal que se parecía a un ratoncito del que salieron todos los mamíferos, incluidas las ballenas. Entonces, puedes tomar un ratoncito diminuto, de Madagascar, y compararlo con una gran ballena. El ratón vive un año y las ballenas décadas, y son 100.000 veces más grandes. El tamaño de su genoma es casi el mismo. Si nosotros de verdad entendiésemos por qué el mismo genoma puede producir animales que son pequeños, que solamente viven por un año y animales que son gigantescos, que pueden vivir por décadas, yo diría, ok, a lo mejor sí podemos llegar a hacer realidad ese sueño de hacer opcional la muerte, pero no lo entendemos y nadie está estudiando estos organismos con este fin. Y asi finaliza el blog lapesteloca con el curioso tema de “las planarias”…

En Maracaibo, el viernes 14  de febrero del año 2026

 

viernes, 13 de febrero de 2026

Planarias de agua dulce (1)


Si se corta una planaria (Schmidtea mediterranea) en varios fragmentos, incluso en 279 cachitos, cada uno de ellos es capaz de regenerar un organismo completo, perfecto y funcional en cuestión de días o semanas. Por ejemplo, un trozo de la cola regenerará una nueva cabeza, y uno de la cabeza, una nueva cola. Estos pequeños gusanos planos, que se pueden encontrar en ríos o estanques de regiones costeras mediterráneas como Cataluña o Mallorca, están repletos de células madre con capacidad de convertirse en cualquier célula, y su estudio encierra la esperanza en que, algún día, comprenderemos cómo hace su milagro y podremos imitarlo para regenerar nuestros órganos.

El 14 de julio de 2024 hablamos de este “gusanito inmortal” en este blog(lapesteloca) y de su capacidad denominada “regeneración celular” que funciona gracias a los neoblastos que no son otra cosa más que células madres pluripotentes, las cuales pueden analizar las estructuras corporales que se han perdido para volver a generarlas. Además, la memoria celular con la que cuentan les permiten crear tejidos de exactamente el mismo tamaño de los que han perdido, por lo que en la reproducción asexual en realidad se generan dos animales de las mismas características.

Schmidtea mediterranea

 es una especie de tricládido de agua dulce, de la familia de los dugésidos, que vive en el sur de Europa y Túnez. Como puede imaginar quien haya ya leído sobre este “gusanito” especial, es este un modelo muy usado en estudios sobre regeneracióncélulas madre y el desarrollo de tejidos como el cerebro y la línea germinal. Schmidtea mediterranea se encuentra en algunas zonas costeras e islas del Mediterráneo occidental; en Cataluña, Menorca, Mallorca, Córcega, Cerdeña, Sicilia y Túnez. Las altas temperaturas del agua (25-27 °C) tienen efectos deletéreos en las poblaciones de S. mediterranea, mientras que las variaciones en el pH del agua (6,9-8,9) no parecen tener una influencia importante en la supervivencia de esta especie. S. mediterranea se puede encontrar con fauna asociada como son los bivalvos, gasterópodos, insectossanguijuelas y nemátodos.

Los ejemplares sexuales de Schmidtea mediterranea producen capullos entre noviembre y abril. En mayo, cuando la temperatura del agua aumenta por encima de los 20 °C, pierden su aparato reproductor. A pesar de esto, no se reproducen asexualmente (por escisión) durante los meses de verano. Casi cualquier parte de un individuo de Schmidtea mediterranea puede regenerar un organismo completo en pocos días.[]​ Esto es en parte posible gracias a la presencia de abundantes células madre pluripotenntes, los llamadas neoblastos ya antes mencionados.

En la década de 1960, Sydney Brenner buscó un organismo simple, transparente y fácil de manipular para estudiar cómo los genes controlan el desarrollo y el sistema nervioso. Lo encontró en el gusano C. elegans, con el que descubrió, entre otras cosas, cómo los genes controlan el desarrollo de los órganos o programan la muerte celular, hallazgos que son pilares en la investigación del cáncer o las enfermedades neurodegenerativas. Asi fue como Morgan y Brenner se interesaron por el potencial de las planarias.

Pero ha sido un tercer pionero el que lo ha convertido en un modelo poderoso y manejable. A finales de la década de 1990 y principios de los 2000, un venezolano, Alejandro Sánchez Alvarado (Caracas, 61 años) aplicó las herramientas de la biología molecular y la genética moderna para diseccionar los secretos de estos animales y ponerlos al servicio de la medicina regenerativa. Sánchez-Alvarado, que es director ejecutivo del Instituto Stowers para la Investigación Médica en Kansas City (EE UU).

Alejandro Sánchez-Alvarado, es el director ejecutivo del Instituto Stowers para la Investigación Médica, un investigador que nos ha explicado cómo un animal diminuto nos puede enseñar a regenerar órganos. Este es modelo animal, fácil de manipular y estudiar, puede suponer para la regeneración. A principios del siglo XX, Thomas Hunt Morgan y su equipo de la Universidad de Columbia sentaron las bases de la genética moderna estudiando las moscas de la fruta (Drosophila melanogaster). Conceptos como gen o mutación pasaron a entenderse como realidades físicas gracias a los experimentos con estos insectos.

Los tricládidos (Tricladida, del griego antiguo "tres", y klados / "rama") son un orden de platelmintos turbelarios de vida libre. Es un grupo muy bien conocido, pues se han realizado muchos estudios de regeneración y expresión génica. Los tricládidos han colonizado el medio marino (marícolas), el agua dulce(planaridos, Kenkiidae, Dendrocoelidae,  Dugesiidae) y el medio terrestre (geoplánidos). También se encuentran en cuevas (Dimarcusidae). Se desconoce cuándo aparecieron debido a la ausencia de registro fósil.

Los tricládidos se conocen desde hace siglos por su capacidad de regeneración. De hecho, constan entre los primeros animales en los que se estudió la regeneración. En 1774 Pallas fue el primero en darse cuenta de que un pequeño fragmento de cabeza de tricládido era capaz de regenerar el organismo entero.[ ​ En 1814, Dalyell después de realizar experimentos con Polycelis nigra escribió que esta especie podía ser "casi considerada inmortal bajo la hoja de un cuchillo". ​La capacidad de regeneración en los tricládidos proviene de unas células madre pluripotentes llamadas neoblastos, que pueden diferenciarse en cualquier otro tipo celular.]​ Los tricládidos no son los únicos platelmintos de vida libre o planarias que son capaces de llevar a cabo la regeneración.

Alejandro Sánchez-Alvarado regresa a conversar para informarnos que: en los últimos diez años, hemos visto avances extraordinarios en nuestra capacidad de generar tejidos específicos y restaurar tejidos dañados. Por ejemplo, la córnea del ojo humano puede ser restaurada con células madre, y hemos podido curar enfermedades que afectan a la forma de los glóbulos rojos, a través de una combinación de células madre y la aplicación de tecnologías como CRISPR-Cas9.

Hay mucha esperanza en que estos avances continúen al mismo ritmo, pero yo pienso que, todavía, la regeneración, si no está en su infancia, está entrando en su adolescencia. No estamos en un punto en el que podamos decir que en cinco años vamos a regenerar una mano, por ejemplo, o un órgano completo. Eso todavía está dentro del ámbito de lo posible, pero de lo muy poco probable, por la sencilla razón de que todavía no entendemos, por ejemplo, cómo los animales que son capaces de regenerar tejidos muy complejos logran reintegrar el tejido funcionalmente al tejido preexistente.

Regeneramos tejidos en una placa de Petri, un tejido específico, pero de ahí a que ese tejido pueda ser reinervado, revascularizado y puesto bajo control del organismo... Y cómo se lleva todo eso a cabo en un ámbito adulto —en un ámbito embrionario es distinto— es ampliamente desconocido. La evolución funciona como un proceso de esculpimiento de la selección natural sobre el genoma del organismo, dependiendo de las condiciones en las cuales existe, para permitirle procrear y perpetuar la especie. Si todos los mecanismos fuesen idénticos, no habría diversidad en el planeta. Todos los animales serían prácticamente iguales. Hay organismos que generan los gametos casi inmediatamente, porque no saben cuánto tiempo van a sobrevivir. Serían los nemátodos y las moscas, por ejemplo, que viven muy poco tiempo, una semana o algo así, y después se mueren, pero procrean como locos.

En nuestro caso, la procreación es mucho más tardía: a los 15 o 16 años, cuando entramos en la edad que nos permite la producción de gametos [óvulos y espermatozoides]. Entonces, si uno tiene que mantener ese tejido de una forma estable sin introducir cambios que puedan dañar la herencia genética, lo va a proteger mucho. Y eso va a predeterminar hasta qué punto el animal es capaz de reparar daños o restaurarlos.

En nuestro caso, se argumenta que desarrollamos una forma de protegernos muy diferente a la de otros animales: mantener nuestras células lo más jóvenes posible durante la mayor cantidad de tiempo posible. Pero a los 60 años empiezan a aparecer todas las enfermedades que vemos en los adultos. Empiezan a emerger tumores, degeneraciones, porque ya las células somáticas —las células de nuestro cuerpo— no pueden mantenerse jóvenes, sino que envejecen y se pierden.

NOTA: este curioso tema de “las planarias” y la Biologia molecular, continuara y finalizara mañana.

Maracaibo, jueves 13 de febrero del año 2026

jueves, 12 de febrero de 2026

Guido Tonelli


El bosón de Higgs o partícula de Higgs es una partícula fundamental propuesta en el modelo estándar de física de partículas. Recibe su nombre en honor a Peter Higgs, quien, junto con otros, propuso en 1964 el hoy llamado mecanismo de Higgs para explicar el origen de la masa de las partículas elementales. El bosón de Higgs constituye el cuanto del campo de Higgs (la más pequeña excitación posible de este campo). Según el modelo propuesto, no posee espíncarga eléctrica o color, es muy inestable y se desintegra rápidamente: su vida media es del orden del zeptosegundo. En algunas variantes del modelo estándar puede haber varios bosones de Higgs

El bosón de Higgs ha sido objeto de una larga búsqueda en física de partículas. La sigla CERN provisional utilizada en 1952, que responde al nombre en francés Conseil Européen pour la Recherche Nucléaire, es decir, Consejo Europeo para la Investigación Nuclear), una organización de investigación europea que opera el laboratorio de Física más grande del mundo. El 4 de julio de 2012, el CERN anunció la observación de una nueva partícula “consistente con el bosón de Higgs”; pero se necesitaría más tiempo y datos para confirmarlo. Todavía permanece la cuestión de si es el bosón de Higgs del modelo estándar o quizás el más liviano de varios bosones predichos en algunas teorías que van más allá del modelo estándar.

Guido Tonelli (1950) es un italiano, profesor de Física General en la Universidad de Pisa, y físico de partículas, quien participó en el descubrimiento del bosón de Higgs en el Gran Colisionador de Hadrones, considera que la ciencia y la religión comparten la idea de la asombrosa fragilidad de todo cuanto existe. 

En su último libro, 'La elegancia del vacío' (Ariel), el profesor de Física e investigador del CERN (el laboratorio de física de partículas más grande y prestigioso del mundo), nos invita a observar con atención mirando donde parece no haber nada. Pues para él, somos, literalmente, hijos de una fluctuación cuántica y el vacío es un actor vibrante que sostiene la arquitectura cósmica.

En una entrevista, Guido Tonelli navega entre la ciencia y la filosofía para advertir, con una sonrisa serena, que el suelo que pisamos es mucho más frágil y fascinante de lo que imaginamos. Al hablar con él de partículas, se termina hablando del destino de la humanidad, de la estética de las leyes físicas y de esa “nada” que, lejos de darnos miedo, debería maravillarnos por su absoluta elegancia, pues no es otra cosa más que el gran relato de la creación del universo. 

Tal vez tenían razón los griegos cuando afirmaban que al principio solo reinaba el caos, y esto es algo que parecen confirmar muchas observaciones de la física moderna. ¿Qué ocurrió en los primeros instantes de vida del universo? Y podemos preguntarnos si hoy en día… ¿Es el universo ese sistema organizado y fiable que creemos ver, o sigue estando dominado por el desorden primordial?

Para responder a estas preguntas, hay una multitud de científicos explorando cada día los rincones más recónditos de la materia. ¿Podemos decir entonces que… ¿Los grandes telescopios y los aceleradores de partículas, al igual que los relatos mitológicos en la Antigüedad, tratan de comprender la singularidad que dio origen al universo y reconstruir los mecanismos que caracterizan a muchas de las maravillas que nos rodean y que nos resultan familiares? Pues, si, en eso están… ¿Qué fue lo que ocurrió en los primeros instantes de vida del universo? ¿Es el universo ese sistema organizado y fiable que creemos ver o sigue estando dominado por el desorden primordial? 

Guido Tonelli nos lo demuestra valiéndose de la mitología griega, en su extraordinario libro donde nos ofrece el gran relato de los orígenes de la ciencia moderna y nos permite comprender la importancia de las cosmogonías para hallar nuestro lugar en el universo. ¿Podemos decir que los grandes telescopios o los aceleradores de partículas, al igual que los relatos mitológicos en la Antigüedad, tratan de comprender la singularidad que dio origen al universo y reconstruir los mecanismos que caracterizan a muchas de las maravillas que nos rodean y que nos resultan familiares? Guido Tonelli, así nos lo demuestra en su extraordinario libro 'La elegancia del vacío'. Valiéndose de la mitología griega, el autor nos ofrece el gran relato de los orígenes y de donde se deriva la ciencia moderna y además, nos permite comprender la importancia de las cosmogonías para hallar nuestro lugar en el universo.

Guido Tonelli desde 1976, trabaja en el campo de la física de alta energía, participando en los experimentos NA1, NA7 y ALEPH del CERN y en el experimento CDF en FermilabBatavia (USA). Entre sus contribuciones se encuentran las primeras mediciones de precisión del tiempo de vida de los mesones encantados, las pruebas de precisión del Modelo Estándar de las interacciones fundamentales, la búsqueda del bosón de Higgs y de varias firmas de supersimetría o nueva física más allá del Modelo Estándar .

Desde principios de los 90, su actividad se ha centrado principalmente en el Solenoide Compacto de Muones (CMS), experimento propuesto para el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) del CERN, Ginebra (Suiza). Tonelli participa en el CMS desde su diseño conceptual, aportando la idea original de un seguidor central basado íntegramente en dispositivos semiconductores. Fue elegido Portavoz del CMS para el período 2010-2011.  

El 24 de octubre de 2012, el  Presidente de la República Italiana, le otorgó el título de Comendador de la Orden del Mérito de la República Italiana a Guido Tonelli por su contribución al descubrimiento de una nueva partícula similar al Higgs en el LHC. El 11 de diciembre de 2012 se le concedió el Premio Especial de Física Fundamental 2012 "por su papel de liderazgo en el esfuerzo que condujo al descubrimiento de la nueva partícula similar al Higgs mediante las colaboraciones ATLAS y CMS en el LHC". El 23 de julio de 2013, recibió el Premio Enrico Fermi 2013 de la Sociedad Italiana de Física. La Sociedad otorgó el premio a Guido Tonelli por el descubrimiento, mediante el experimento CMS, de una nueva partícula fundamental con una masa de alrededor de 125 GeV y propiedades consistentes con un bosón de Higgs, predicha teóricamente hace casi 50 años, cuya existencia garantiza un gran avance en la comprensión del Modelo Estándar de la física de partículas.  

En 2013 fue galardonado con el Premio Especial de Descubrimiento en Física Fundamental por su papel en el descubrimiento de la nueva partícula similar al Higgs. En 2014, recibió los máximos honores de la ciudad de Pisa en el marco de las "Celebraciones por los 450 años del nacimiento de Galileo Galilei". El 11 de marzo de 2014 se le concedió la Torre de Plata y el 24 de octubre de 2014, la Medalla de Honor del Presidente de la República, Giorgio Napolitano . 

Según las motivaciones, los premios se otorgaron a "Guido Tonelli, protagonista clave del descubrimiento del bosón de Higgs, que llevó al Premio Nobel de Física de 2013 a François Englert y Peter Higgs. Guido Tonelli, científico del CERN y profesor de la Universidad de Pisa, es el último ejemplo de una tradición de excelencia que comenzó con Galileo Galilei y continuó con Enrico Fermi, Bruno Pontecorvo y Carlo Rubbia".

En Maracaibo. el miércoles 12 de febrero del año 2026

miércoles, 11 de febrero de 2026

Carne de iguana


Thomas Belt, en su libro “El Naturalista en Nicaragua”, dice que los indios carcas, viajaban todos los años, hacia orillas del Lago de Nicaragua, para proporcionarse cacamucas, para su alimentación. Recuerdo en mis visitas a Nicaragua, aquella que naciera en las ilusionadas aspiraciones del Sandinismo verdadero, supe que la cacamuca, era un alimento muy codiciado entre los indios sumos y misquitos.  

La cacamuca es la iguana,y quien en el pasado, visitaba los mercados nicas orientales particularmente durante los días de cuaresma (antes del régimen Murillo-Ortega, evidentemente) podía admirar los centenares de iguanas, listas para el expendio, con las patas amarradas con los tendones de sus dedos, o por los “ñervos”, como dicen los indígenas, y la veríamos con las fauces cosidas con cuerdas y tiras de cabuya, y de esta manera, comprobarian cuan cierto es que el verso popular que dice…“Que feas son las iguanas, amarradas del hocico”.

La palabra «iguana» deriva del nombre taíno para este animal: iwana. Iguana iguana es la especie de este género que fue descrito por primera vez en 1768 por el naturalista austríaco Josephus Nicolaus Laurenti en su libro Specimen Medicum, Exhibens Synopsin Reptilium Emendatam cum Experimentis circa Venena. En los libros de Ciencias Naturales antiguos, como el de Lauglebert, los estudiantes podían leer, lo que se afirmaba acerca de ella: “cuya carne”, dice, “es comestible”.

Autores posteriores lo han sabido exponer mejor. Ángel Cabrera, por ejemplo, explica en su “Zoología Pintoresca”: “Su carne es blanca, tierna y bastante sabrosa, asemejándose, según quienes la han probado, a la pechuga del pollo”. Debo informar a quienes “se muestren esquivos” a ingerir carne tan excelente, que el nombre con que la conoce la ciencia es, entre otros sinónimos: Iguana delicatisima tuberculata. Aunque les suene feo lo de “tuberculata” se llama a la iguana “delicadísima” y así se reconocen sus especies: Iguana delicatissima (Laurenti, 1768) - Iguana antillana común, Iguana iguana (Linnaeus, 1758).

Desde el año 2014 habíamos hablado en este blog (lapesteloca) sobre las iguanas (https://tinyurl.com/ytyy9pec), cuando lo mostramos como “un plato nicaragüense y zuliano” y en 2019, hasta mencionamos a las iguanas en el cine… En agosto del 2023 al hablar de “el basilisco” también comentamos su parentesco con las iguanas, de manera que resulta que la Familia Iguanidae: (viene su nombre del arawak, iwana), es un lagarto, que ya fue citado por Cristóbal Colón, y se dice que por este animal se le dio nombre a la isla de Guanahani… ¿Recuerdan la historia patria? La isla, aquella que fue bautizada con el nombre de San Salvador, habitada por el pueblo taíno y descubierta una madrugada por el navegante genovés… Como conclusión: la carne de Iguana posee un alto valor nutritivo, debido a su bajo contenido en grasas y su elevado contenido proteico, transformándose en una alternativa a la proteína animal para el consumo humano.

Estos lagartos se clasifican así: Reino: Animalia, Subreino: Eumetazoa, Rama: Bilateria, Grado: Coelomata, Serie: Deuterostomia, Phylum: Chordata, Subphylum: Vertebrata, Infraphylum: Gnathostomata, Superclase: Tetrapoda, Clase: Reptilia, Subclase: Lepidosauria, Orden: Squamata, Suborden: Iguania. Familia: Iguanidae, Subfamilia: Corytophaninae, Genero: Basiliscus

La iguana verde (Iguana iguana) es una especie silvestre prehistórica y ha sido fuente de alimento para el hombre por más de 7.000  años debido a su excelente sabor y calidad de carne, lo que ha traído que en el en Perú, como una consecuencia, su comercialización ha aumentado significativamente y esta especie se encuentra en vía de extinción debido al consumo de su carne y de su huevos. Para evitar su extinción y brindarle a la población otra alternativa de proteína animal en países de centro américa como Costa Rica y en Puerto Rico una de las soluciones es implementar zoocriaderos de dicho animal (Bell 2007).

Una iguana verde, de esas maracaiberas, también conocida como iguana común (Iguana iguana), es un ejemplar de la familia Iguanidae, que puede medir hasta 2 metros. Son animales herbívoros y se reproducen por medio de huevos, que son colocados bajo tierra y después del nacimiento alcanzan la madurez sexual a los 16 meses de edad, pero son consideradas adultas a los 36 meses, cuando miden 70 cm de largo. El color verde de su piel les permite confundirse con la vegetación de su entorno. Su piel está recubierta de pequeñas escamas; tienen una cresta dorsal que recorre desde su cabeza hasta su cola, que muy vistosa en los machos y que también se caracterizan por un gran repliegue debajo de la barbilla similar a una papada.

Aunque para algunos parezca un alimento desagradable, para otros la carne de iguana es un manjar, que puede venderse hasta en 40 dólares una libra (aproximadamente medio kilo) en Estados Unidos. De acuerdo al Departamento de Recursos Naturales y Ambientales de Puerto Rico (DRNA), la carne de iguana tiene un sabor muy similar al de la carne de pollo, “pero no tan desabrido“. En países de América del Sur y Centro América, donde las iguanas son especies nativas, la carne de iguana es parte de la dieta frecuente de los sus residentes.

De hecho, en la mayoría de esos países el consumo de iguana ha llevado a esta especie casi a su extinción. Basado en esta premisa y el alto valor nutritivo de la carne de iguana, es que el Gobierno de PuertoRico ha optado por fomentar el consumo y exportación de los derivados de iguana como la estrategia más poderosa para controlar la especie en la vida silvestre“, establece el DRNA en su página web.

Creo haber mencionado que en estudio realizado en la Universidad del Zulia, en Maracaibo, Venezuela, concluyó que “la carne de iguana constituye una fuente alterna de proteína y minerales frente a las de especies tradicionales“. Asimismo, esa institución señaló que la carne de iguana tiene “un nivel nutritivo bastante aceptable”, esto al compararla con la carne de pollo y de res.

De acuerdo a la Universidad del Zulia, la carne de iguana tiene menos grasa que el pollo y puede ser una fuente alterna de proteína para las personas. La Universidad de San Carlos en Guatemala, comparó el valor nutricional de diversas carnes, resultando la carne de iguana la segunda de mayor contenido de proteínas. Según su estudio, un kilogramo de carne de iguana tiene un total de 24.4 gramos de proteína, la misma cantidad si fuese pollo (18.6 gramos), cerdo semimagro (15.5 gramos), res semimagra (18.7) y conejo (21.8 gramos). Todos los valores de las carnes mencionadas en el estudio se refieren a la carne cruda. A pesar del alto valor nutricional de la carne de iguana, diversas instituciones de salud han recalcado que es necesario velar las condiciones en el que el animal es cazado y procesado, para disminuir la posibilidad de que el animal esté contaminado.

De acuerdo a la Universidad del Zulia, la carne de iguana tiene menos grasa que el pollo y puede ser una fuente alterna de proteína para las personas. A pesar del alto valor nutricional de la carne de iguana, diversas instituciones de salud han recalcado que es necesario velar las condiciones en el que el animal es cazado y procesado, esto para disminuir la posibilidad de que el animal esté contaminado.

Maracaibo, martes 11 de febrero del 2026

martes, 10 de febrero de 2026

Verdad y mito del famoso triángulo


El jueves 5 de febrero del año 2026 en este blog hablamos (https://surl.lu/uhzekh) de una región del Atlántico Norte supuestamente muy peligrosa para la navegación, quizás por olas gigantes y fenómenos magnéticos como causas probables de la desaparición de 50 buques y 20 aeronaves, alrededor de las islas Bermudas.

Un auténtico misterio científico, no por ser el famoso “Triángulo” en el que desaparecen barcos y aviones, pues resulta que estas islas “están encaramadas” en una extraña estructura cristalina, -especie de “flotador” sin el cual hace millones de años que se habrían vuelto a hundir en el océano del que surgieron.

Esta estructura, descrita como una especie de “hinchazón en la corteza terrestre”, no debería estar ahí, y las islas, tampoco. Según ciertas teorías actuales, los científicos llevan más de medio siglo dándole vueltas al tema y ahora, sismólogos, como William Frazer, del Instituto Carnegie de Ciencias, y Jeffrey Park, de la Universidad de Yale, acaban de dar, una explicación presentada en un trabajo que se acaba de publicar en 'Geophysical Research Letters'.

Este asunto, no se trata de tecnologías alienígenas, ni de portales tridimensionales, es algo, más sorprendente que las algunas veces disparatadas propuestas:  una estructura geológica única y desconocida hasta ahora, una especie de 'segundo suelo' de 20 kilómetros de espesor -oculto bajo las islas- que actúa como un gigantesco flotador de roca. Esto es algo que se aleja por completo del modo en que funciona “la fábrica de islas” del planeta.

Si pudiésemos comparar la Tierra con una olla llena hasta arriba de una sopa caliente y espesa (el magma del manto, que forma una capa de casi 3.000 km de profundidad), ella está cubierta por una fina “espuma” sólida de roca fría (la corteza terrestre, que sólo tiene entre 15 y 50 km de grosor). De vez en cuando, una burbuja de calor extremo (lo que podemos llamar “una pluma del manto”) sube desde las profundidades hasta la superficie, y lo hace actuando como un soplete. Pero como la corteza terrestre se mueve, debido a la tectónica de las placas, ese soplete va quemando y agujereando la corteza en diferentes puntos a medida que las placas le pasan por encima, creando una hilera de volcanes.

Así nacieron, por ejemplo, las islas Hawái: que son una cadena de islas donde las más viejas se van apagando y erosionando hasta hundirse bajo el mar, mientras que las nuevas surgen llenas de furia y lava. Es un proceso lógico, ordenado y predecible. El archipiélago canario es también algo parecido.

Resulta que las Bermudas no funcionan del mismo modo. Para empezar, es un archipiélago solitario, no una cadena ordenada por edades. Sus 181 islas e islotes son los restos de un volcán que se formó hace unos 33 millones de años. Según el manual, una vez que el volcán se apaga (y el de Bermudas lleva muerto una eternidad) y la placa se mueve, alejándose de la fuente de calor, la corteza debería enfriarse. Y al enfriarse, se vuelve más densa y pesada, lo que inevitablemente debería hacer que, como en Hawái, el suelo marino se hunda, llevándose la isla consigo. Aquí se observan las Bermudas, en una imagen obtenida en 2024 desde la Estación Espacial Internacional NASA.

Resulta evidente que eso, en las islas Bermudas, no ha ocurrido. De hecho, el archipiélago descansa sobre lo que los geólogos llaman un 'oleaje' o 'abultamiento' del fondo marino. Es como si, bajo la 'piel' de la Tierra, hubiera una hinchazón, una especie de 'grano' que se niega a bajar. ¿Pero qué está empujando ese abultamiento hacia arriba si ya no hay fuego debajo?

Dado que por ahora resulta imposible bajar hasta ahí para comprobarlo, Frazer y Park optaron por la segunda mejor solución: escuchar, y así repasaron los datos de una estación sísmica permanente instalada en las islas para analizar cómo las ondas de los terremotos atravesaban el suelo bajo las Bermudas. Este procedimiento puede compararse con una ecografía. Cuando un médico quiere ver qué hay dentro del cuerpo de un paciente, usa ultrasonidos. Aquí, los científicos usan ondas sísmicas, las vibraciones de los terremotos, que viajan a diferentes velocidades según sea la densidad del material que atraviesan: corren rápido por rocas densas y frías, y se frenan en materiales calientes o menos densos.

Lo que Frazer y Park encontraron resultó asombroso y las imágenes de alta frecuencia de la litosfera, en efecto, revelaron dos interfaces o “fronteras” muy claras. Una era el fondo de la corteza oceánica antigua (el llamado Moho fósil), pero debajo había algo más: una capa masiva, nunca antes vista, de unos 20 kilómetros de espesor. Pero lo más sorprendente es que esa capa extraña no es magma caliente, sino roca sólida que, de algún modo, ha sufrido una profunda alteración química. En su estudio, los investigadores sugieren que esa capa se formó hace más de 30 millones de años, durante la violenta juventud volcánica de las islas. La interacción de los materiales fundidos con el manto circundante creó una nueva clase de roca, una que es significativamente menos densa que el manto normal.

En concreto, esta roca es unos 50 kilogramos por metro cúbico más ligera que el material que la rodea. Puede parecer poco, pero cuando tienes un bloque de 20 kilómetros de grosor de este material ligero, el principio de Arquímedes hace el resto y es lo que en geología se llama 'underplating' (o subplacado), pero el que nombramos existe a una escala descomunal. Por eso la isla no se hunde. Es como querer sumergir una tabla de madera en una piscina; la madera flota porque es menos densa.

Lo que Frazer y Park nos dicen es que debajo de las islas Bermudas hay un inmenso 'chaleco salvavidas' de roca ligera adherido a la base de la corteza. Esa flotabilidad extra es lo que mantiene a las islas por encima del nivel del mar, desafiando a la gravedad y al tiempo, impidiendo que el océano se las trague tal y como dictan las normas del enfriamiento térmico.

Ese hallazgo es importante porque 'tumba' varias teorías anteriores que hasta ahora habían intentado explicar la anomalía de las Bermudas con modelos complejos: desde una 'pluma térmica débil' propuesta por Jason Morgan en los años 80, hasta corrientes de convección impulsadas por los bordes de las placas, o incluso el reciclamiento de materiales volátiles en la Zona de Transición del Manto, como sugerían estudios geoquímicos llevados a cabo en 2019.

Ninguna de esas teorías explicaba satisfactoriamente por qué el abultamiento persistía sin una fuente de calor activa. Si fuera calor lo que levanta la isla, al apagarse el fuego, la isla caería, como un suflé que baja al sacarlo del horno. Pero el archipiélago es una estructura sólida, y no se sostiene por el calor, sino gracias a una alteración química en la composición de las rocas que tiene debajo.

Inevitablemente, la solución al verdadero misterio de las Bermudas plantea nuevas preguntas. ¿Se trata de una simple excepción a la regla o de un mecanismo más común de lo que se creía? ¿Cuántas otras islas están siendo sostenidas por 'flotadores' de roca invisibles? No lo sabemos, pero los investigadores ya planean buscar el mismo tipo de estructuras ligeras bajo otros archipiélagos del planeta, mientras que el misterio del triángulo de las Bermudas parece haber quedado, por fin, resuelto.

Maracaibo, martes 10 de febrero del año 2026

 

 

lunes, 9 de febrero de 2026

Tatuajes

 

En 1991 se encontró una momia neolítica dentro de un glaciar de los Alpes de Ötztal, con 61 tatuajes formados en 19 grupos de líneas paralelas y cruzadas en las piernas, la espalda, el torso y la muñeca. Esta momia es conocida como el “Hombre de Hielo»y es el cadáver humano con piel más antiguo que se ha encontrado y le han calculado en unos 5200 años de antigüedad. Se cree que, por su posición- en el “Hombre de Hielo”- las marcas cumplieron un fin terapéutico, semejante a la acupuntura. Otras momias antiguas con tatuajes, han sido la momia de Amunet, proveniente del Antiguo Egipto, demostrando que la práctica del tatuaje es tan antigua como la historia de la humanidad.

Se han hallado  tatuajes en momias las distintas culturas que utilizaron el tatuaje lo hicieron de distintas maneras; y los más antiguos se encontraron en una  momia perteneciente a la Cultura Chinchorro, en la costa de Chile. En estas se conservan tatuajes existentes datados en el año 2000 a. C. Este tatuaje es un bigote delgado sobre el labio superior de un hombre adulto...

En 2006, en la costa norte de Perú, se dio a conocer una momia de hace 1500 años: la Dama de Cao, en cuyos brazos y manos aún se conservaban tatuajes de serpientes, arañas, cocodrilos, monos y leopardos. Según creencias religiosas se presume que el origen de este arte en la antigüedad estaba dedicado al culto hacia los muertos, ya que en muchos casos la tinta era en realidad cenizas resultado de una cremación. En la Biblia se menciona con cierta similitud con esta hipótesis en el libro de Levítico 19:28 en el que se les prohibió este tipo de comportamiento a los israelitas cuando iban camino a la tierra prometida.

El tatuaje como un arte y en el sentido de creación de significados rituales o simbólicos, también se utilizaba en algunas tribus para diferenciarse los unos con los otros, o el tatuaje como protección mágica en el Antiguo Egipto, o para marcar o señalar a los criminales, que es el caso de las antiguas Grecia y Roma.

La palabra tatuaje posiblemente proviene del samoano ”tátau”, que se incorpora al español a través del francés, tatouage. Los marineros que viajaban por el océano Pacífico encontraron a los samoanos, y quienes quedaron fascinados por sus tatuajes y equivocadamente tradujeron la palabra “tatau” como tatuaje. En japonés, la palabra es usada para los diseños tradicionales, es “horimono”, mientras que “tattoo” se usa para diseños de origen no japonés.

La región del mundo que posee la tradición tatuadora más amplia es la Polinesia. Las diferentes tribus de la Polinesia utilizaban el tatuaje como una ornamentación corporal. El tatuaje comenzaba a muy temprana edad y se prolongaba hasta que no quedase región del cuerpo virgen de los pigmentos. El tatuaje confería jerarquía y propiciaba el respeto comunal a quien los llevaba en su piel.  De manera particular, los maoríes usaban el tatuaje para la batalla. Los dibujos que llevaban en la piel contribuían a su famosa estrategia de asustar a sus enemigos. El tatuaje se utilizaba para identificar a un individuo. Además, indicaba el paso de la adolescencia a la madurez. ​

Las expediciones de Colón en América y del capitán James Cook a las islas de la Polinesia fueron el punto de partida del tatuaje hacia Occidente. En estas expediciones los marineros tuvieron contacto con los indígenas amerindios, con los maoríes y con otras tribus que les “enseñaron” el arte de tatuar. A su retorno, los marineros abrieron sus propios estudios de tatuaje y popularizaron esta disciplina entre los sectores populares.

En 1846 se abre en Nueva York lo que aparentemente fue el primer estudio de tatuaje. Durante la guerra de Secesión el arte del tatuaje experimentó un gran crecimiento y popularización. Fellows, Hildebrandt y O'Reilly, el inventor de la máquina de tatuar, fueron los encargados de hacer de la práctica tatuadora una profesión. Durante la Alemania nazi se utilizó el tatuaje para marcar a los prisioneros de los campos de concentración.

Desde finales del siglo XX, el tatuaje ha sido popularizado e incorporado progresivamente a la sociedad y hoy día este cumple funciones puramente estéticas, teniendo connotaciones negativas y hasta está prohibido o limitado a zonas no visibles (Fuerzas Armadas, Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado por citar dos ejemplos). En español, los entusiastas del tatuaje pueden referirse a ellos como «tattoos», o usan el término castellanizado «tatu». Actualmente las palabras 'tatuaje' y 'tatuar' están en la vigésimo primera edición del Diccionario de la lengua española.

El tatuaje se ha convertido en un común denominador entre los jóvenes, a veces como muestra de rebeldía, especialmente en la sociedad occidental. El aumento de tatuajes en el cine se da aunque históricamente, los actores debían ocultar sus tatuajes (o no tenerlos). Sin embargo, esto ha cambiado drásticamente: Investigaciones recientes indican que los tatuajes en el cine han pasado de ser exclusivos de "villanos" o "rebeldes" a ser atributos estéticos de superhéroes y protagonistas. No existe una "lista oficial" con porcentajes exactos de actores tatuados, pero la prevalencia ha subido tanto que los departamentos de maquillaje ahora suelen trabajar para incorporar o diseñar tatuajes falsos.

El incremento en la población general, especialmente entre la Generación Z y los Millennials, es masivo y medible: cifra Aproximada (2025-2026) La población mundial con tatuajes se estima en un 38% al menos uno. |En jóvenes (EUA / Europa) | un rangos de 18 a 35 años, la cifra supera el 40-45%. La industria del tatuaje crece a un ritmo del 10% anual, proyectando valer casi 5 mil millones de dólares para 2032.  

Cuando figuras de autoridad cultural (como estrellas de Hollywood o atletas) muestran tatuajes visibles, eliminan el estigma de "marginalidad". El tatuaje deja de verse como un acto de rebeldía para verse como un accesorio de moda de lujo o una extensión de la identidad. Estudios de consumo señalan que hasta un 60% de los jóvenes que acuden a estudios de tatuajes lo hacen influenciados por tendencias de redes sociales o por querer emular la estética de sus ídolos.

Los tatuajes tienen una elaboración a base de múltiples pinchazos que traspasan la epidermis y la tinta se fija en la dermis. No hay que ignorar que un tatuaje es una herida y por lo tanto susceptible a adquirir infecciones incluso si se toman las debidas precauciones. La hepatitis C es una enfermedad crónica causa de cáncer de hígado y que se adquiere por múltiples formas al practicar un tatuaje, la exposición directa en sangre, instrumentos previamente contaminados por el virus y por falta de medidas higiénicas, en general. Los estudios de tatuaje autorizados legalmente deben cumplir, con normativas de los institutos de salud y poseer equipos adecuados para sesiones libres de riesgo. Algunos tipos de hepatitis suelen permanecer latentes sin mostrar sintomatología durante 20 años, pero el virus de la hepatitis C puede mostrarse a los dos meses de haber sido infectado.


Hay que exigir a los estudios y sus artistas las medidas higiénicas que aseguren sesiones sin riesgos para la salud: No se puede ignorar el origen de las agujas (deben permanecer esterilizadas en bolsas individuales), las tintas que carezcan de estricto control higiénico y se debe exigir una certificación de que el artista está capacitado para el tatuaje. Actualmente hay centros homologados que imparten el curso imprescindible higiénico sanitario para ejercer la profesión con garantías de salud e higiene, ya que los materiales y el contacto con la piel hacen de vital importancia los conocimientos regulados a la hora de afrontarlos con calidad y seguridad. Tatuarse fue una obsesión para muchos malandrines y "Las marastruchas" del Salvador son un triste ejemplo...

Los tatuajes permanecen durante toda la vida salvo en el caso de que se eliminen con técnica láser. La razón de su permanencia es que la tinta se asienta en la dermis, la capa de la piel situada bajo la epidermis. La epidermis renueva constantemente sus células, que se eliminan hacia el exterior por descamación, mientras que los tejidos de la dermis no sufren esta renovación, por lo que la tinta no se elimina. 

Entre el 80 % y el 90 % de las personas con tatuajes quieren eliminarlos en algún momento de su vida. ​Por su parte, un dermatólogo señala que “el incremento en la cantidad de tatuajes ha traído un aumento correspondiente en el deseo de eliminarlos”. Aún con el moderno láser, el tratamiento para eliminar tatuajes puede ser doloroso, caro y consumir mucho tiempo.

Maracaibo, lunes 9 de febrero del año 2026