Entre la familia de mariposas más
diversa a nivel mundial se encuentra una pequeña mariposa marrón
de la familia Nymphalidae, es la Bicyclus anynana que
se encuentra principalmente en África oriental, -del sur de
Sudán hasta Eswatini-. Habita en zonas boscosas y
vuela cerca del suelo. La envergadura de las alas de los machos es de 35 a 40
mm y la de las hembras de 45 a 49 mm.
La mariposa parda
arbustiva es útil para la investigación ya que su tamaño y su época de
reproducción son ideales. Además, es una de las muchas especies de insectos que
varían su coloración según la estación, lo que la convierte en una
herramienta valiosa para estudiar la plasticidad fenotípica . Las
estaciones húmedas producen mariposas con grandes manchas oculares, mientras
que las estaciones secas producen mariposas de colores apagados.
Las mariposas macho participan en
la alimentación en charcos de barro, lo que
consiste en absorber nutrientes agregándose en suelo húmedo y estiércol. Los
machos usan feromonas para atraer a las hembras durante el cortejo,
sin embargo, el cortejo en la mariposa parda de los arbustos es notable
por su plasticidad: la temperatura durante el desarrollo adulto juega un papel
importante en la determinación de la tasa de cortejo de los machos, así como
los roles de machos y hembras durante el proceso de cortejo. La mariposa
parda de los arbustos usa sus manchas oculares como defensa contra los
depredadores aviares. Además, las hembras eligen a los machos como pareja
basándose en sus manchas oculares; en un proceso conocido como selección estabilizadora las manchas
oculares que son demasiado grandes o demasiado pequeñas son seleccionadas en
contra.
Un estudio científico apuntó que las
mariposas macho y hembra se turnan a la hora de tomar un papel activo en el
cortejo dependiendo de la estación en que nacieron. Una especie de
mariposas marrones oriundas de los bosques arenosos de África del sur y del
este –cuyo nombre científico es Bicyclus anynana- utiliza
manchas reflectantes con forma de ojo en sus alas para atraer posibles
parejas.
Esta especie de mariposas marrones
oriundas de los bosques arenosos de África del sur y del este –cuyo nombre
científico es Bicyclus
anynana- utiliza manchas reflectantes
con forma de ojo en sus alas para atraer posibles parejas. Los machos
nacidos en la estación lluviosa baten sus alas para que esas manchas emitan
reflejos llamativos. Sin embargo, en la estación seca, son las hembras quienes
toman la iniciativa.
Los machos nacidos en la estación
lluviosa baten sus alas para que esas manchas emitan reflejos llamativos. Sin
embargo, en la estación seca, son las hembras quienes toman la
iniciativa. Este comportamiento, apuntan los expertos, podría beneficiar a
las hembras, al permitirles tener el control del apareamiento en la época en
que la comida es más escasa.
En un estudio, publicado en la
revista Science, es el primero en demostrar que las mariposas desarrollan una
ornamentación de carácter sexual vinculada a su medio ambiente. Como muchas
otras especies de mariposas, la Byciclus anynana realizan un
cortejo basado en el aleteo. Un estudio científico apuntó que las mariposas
macho y hembra se turnan a la hora de tomar un papel activo en el cortejo
dependiendo de la estación en que nacieron. Este comportamiento, apuntan los
expertos, podría beneficiar a las hembras, al permitirles tener el control del
apareamiento en la época en que la comida es más escasa. Este estudio,
publicado en la revista Science, es el primero en
demostrar que las mariposas desarrollan una ornamentación de carácter sexual
vinculada a su medio ambiente.
Como muchas otras especies de
mariposas, la Byciclus anynana realizan un
cortejo basado en el aleteo. Normalmente, los miembros del sexo que protagoniza
el cortejo tienen alas con ornamentación más vistosa. Sin embargo, en la
Byciclus anynana, esa diferencia entre machos y hembras no es perceptible a
simple vista. Ante esta circunstancia, para entender cómo funciona el
intercambio de papeles en el cortejo en función de la estación, un equipo de
investigadores de la Universidad de Yale, en Connecticut, analizó el proceso de
apareamiento desde la perspectiva de una mariposa.
La investigación, dirigida por la
Doctora Antonia Monteiro, descubrió que en el centro de la mancha con forma de
ojo situada en el ala de las mariposas existe una «pupila» blanca que refleja
diferentes cantidades de rayos ultravioleta en función de la temperatura
ambiente en la que el ejemplar se gestó.
“Las temperaturas
más frescas aumentan la cantidad de rayos ultravioleta que reflejan los
ornamentos sexuales de las hembras, mientras que las temperaturas más cálidas
ejercen el mismo efecto en los machos. Estos cambios no son visibles por los
humanos porque no podemos percibir los rayos ultravioleta”, explica la
investigadora Kathleen Prudic. Pero las mariposas sí pueden ver los rayos ultravioleta.
De este modo, las hembras nacidas en la estación seca –una época del año más
fresca- son más capaces de atraer a los machos.
Según los investigadores, las
mariposas hembras podrían adoptar ese papel activo para sobrevivir en las
condiciones adversas de la estación seca. En este sentido, las hembras activas
en la atracción de los machos, que se aparean con más frecuencia, son más
longevas. Esta prueba corrobora estudios anteriores que sugerían que las
mariposas hembra se beneficiaban al recibir esperma y sus nutrientes asociados
durante el apareamiento.
Según la investigadora Kathleen
Prudic. “Las implicaciones de estos
hallazgos apuntan que las mariposas y otros insectos han desarrollado
comportamientos complejos y dinámicos en su apareamiento, que responden a
cambios previsibles en el medio ambiente”.
Originalmente, la mariposa parda del
arbusto se recolectaba para estudiar la genética evolutiva y ecológica.
Actualmente, esta investigación se utiliza principalmente para observar cómo el
entorno influye en la evolución fenotípica de la mariposa. La mariposa
parda de los arbustos estrabizados es ideal para la investigación. Su tamaño
relativamente pequeño facilita su cría y cuidado, a la vez que es lo
suficientemente grande como para colocarle etiquetas y manipularla
quirúrgicamente. Su plasticidad fenotípica en rasgos de
historia de vida, patrones de alas y hábitos estacionales, junto con el hecho
de que se ha secuenciado su genoma completo, la convierte en un sujeto ideal
para comprender cómo el ambiente afecta a los genes.
En Maracaibo, el jueves
14 de mayo del año 2026