jueves, 9 de julio de 2026

De La Ciencia Ficción


La Ciencia Ficción es, un género que encuentra sus mejores resultados en diversas artes narrativas, como la literatura, el cine, la televisión, el cómic, etc. La literatura desde hace muchos años ha sido utilizada para hablar de ciencia ficción y al hacerlo se ha incursionado en áreas tan importantes como la lucha de clases o los sistemas totalitarios.

 

Inicialmente, y en principio, este tipo de publicaciones no se consideraron capaces de reseñar y trasmitir argumentos trascendentes. El llamado “comic” y “el cine fantástico” fueron desarrollados dependiendo de dibujantes, o de guionistas y escritores quienes parecían trabajar en función del entretenimiento y sus publicaciones se producían impresas en papel barato e inicialmente nacieron ciertas producciones cinematográficas de baja calidad técnica con módicos presupuestos que no obstante rendían buenos beneficios. 

 

Tras haber sido un género ignorado y despreciado por el mundo académico, la Ciencia Ficción ha logrado por sus propios méritos, formar parte de los currículos de la docencia escolar de las universidades anglosajonas. Inicialmente, la Ciencia Ficción era un elemento en la enseñanza de la Literatura y la Lengua inglesas, pero la historia del uso docente de la Ciencia Ficción, llevó a la creación en 1970 de la Science Fiction Research Association (SFRA) el cual hoy día cuenta con casi medio millar de profesores en todo el mundo. La SFRA se encarga de “el estudio de la Ciencia Ficción y la Fantasía, para mejorar la enseñanza en el aula, para evaluar los nuevos libros y los nuevos métodos y materiales de enseñanza”. Se trata, de utilizar la indiscutible atracción que los jóvenes pueden sentir por la temática de la Ciencia Ficción para su uso en las aulas. Como resultado de la actividad de la SFRA y sociedades parecidas existe un creciente conjunto de artículos, de libros de carácter académico y de revistas universitarias especializadas en el género sobre los temas propios de la Ciencia Ficción. 

 

“Extrapolation” creada en 1959 por Thomas Clareson y editada tres veces al año por la Universidad del Estado de Kent en Ohio, sería la primera revista académica del mundo dedicada al estudio de la ciencia ficción y la fantasía. Esta publicación evaluaría literatura, cine, televisión, cómics y videojuegos. En 1972, “Foundation” iniciada por Malcom Edwards en el Politécnico del Noreste de Londres y luego, “Science Fiction Studies” fundada en 1973 por Darko Suvin y R.D. Mullen en el Departamento de Inglés de la Universidad Concordia en Montreal. Posteriormente la publicación de libros como “Teaching Science Fiction: Education for tomorrow” editado por Jack Williamson en 1980, y han surgido ayudas docentes como “Science Fiction: A teacher´s guide & ressource book” editada por Marshall Tymm en 1988.

 

Las mejores y más completas colecciones bibliográficas sobre Ciencia Ficción se encuentran en algunas de las mejores universidades norteamericanas: Science Fiction Society Library del Massachussets Institute of Techonology (M.I.T.) de Boston, la Science Fiction Research Collection de la Texas A&M University, la J. Lloyd Eaton Collection de la Universidad de California Riverside, y en las universidades de Siracusa, Eastern Nuevo Mexico entre otras la Ciencia Ficción es regularmente estudiada. Sin olvidar la Sección de Ciencia Ficción de la Biblioteca Gabriel Ferraté de la Universidad Politécnica de Cataluña en Barcelona, que dispone ya de más de 6.000 volúmenes. Quisiera referirme a tres escritores que pueden verse como los pioneros de la actualmente muy desarrollada Ciencia Ficción: Herbert George Wells, Eric Blair y Stanislaw Lem.

 

Herbert George Wells (Bromley, Kent 1866-Londres 1946),​ más conocido como H. G. Wells, fue un escritor, novelista, historiador y filósofo británico. Su producción se puede dividir en tres etapas: la de novela científica, la familiar y la sociológica. H. G. Wells, es considerado junto con Julio Verne uno de los padres de la ciencia ficcióndistaba mucho del optimismo con que el novelista francés enfrentaba lo que estaba por venirCon ocho años, Herbert se rompió la pierna y durante el tiempo que estuvo convaleciente se hizo un ávido lector de los libros que le traía su padre de la biblioteca. Se dice que su inicio en la literatura empezó cuando descubrió la magnífica biblioteca de Uppark: sumergido entre libros leyó muchas de las obras clásicas de las estanterías. Por sus manos pasaron la República de PlatónUtopía de Tomás Moro y las obras de Daniel Defoe.

 

En 1884 obtuvo una beca para estudiar biología en el Royal College of Science de Londres, donde tuvo como profesor a Thomas Henry Huxley. Estudió allí hasta 1887. En este período también ingresa a un club de debate de la escuela llamado Debating Society, y formo parte de los fundadores de The Science School Journal, una revista sobre literatura y temas sociales donde vio la luz por primera vez su novela La máquina del tiempo, pero con el título original: The Chronic Argonauts (Los Argonautas Crónicos). The Time Machine, (1895), fue su primera novela, de éxito inmediato, en la que se entrelazaban la ciencia, la aventura y la política. La máquina del tiempo, novela en la que el inventor de la máquina puede viajar hacia el pasado o el futuro con un sencillo movimiento de palanca. La visita maravillosa (1895), El hombre invisible (1897). Inventos y procedimientos científicos que marcaron el siglo XX fueron imaginados por Wells a finales del XIX, tales como la bomba atómica, y aparecen en novelas como La isla del Dr Moreau (1896), El primer hombre en la luna (1901), Manjar de dioses (1904) o La guerra en el aire (1908).   El hombre invisible (1897); La guerra de los mundos (1898) y Los primeros hombres en la luna (1901). Muchas de ellas dieron origen a varias películas.

 

Su primera novela, La máquina del tiempo trata fundamentalmente la lucha de clases. Los hermosos Eloi eran descendientes de los antiguos capitalistas, y los Morlocks de los proletarios, enterrados junto con las máquinas y la industria y que, en la novela, acaban por dominar a sus antiguos opresores. Convencido de la necesidad de un sistema social más justo, se uniría a la Sociedad Fabiana, cuyo objetivo era instaurar el socialismo de forma pacífica, si bien diferencias con ciertos miembros (por ejemplo Bernard Shaw) acabaron por distanciarlo del grupo. Wells criticó también la hipocresía y la rigidez de la época victoriana, así como el imperialismo británico. En su novela Ana Verónica (1909) se adelanta a lo que serían los movimientos de liberación femeninos.

 

Wells estaba convencido de que la especie humana podría ser mejorada gracias a la ciencia y a la educación. Sin embargo, se distanció de muchos de sus contemporáneos al ser uno de los primeros pensadores que advirtió del peligro de confiar ciegamente en las máquinas. Siempre postuló que era el hombre quien debería dominar a las máquinas, y no al revés. Durante la última época de su vida, Wells asumió la tarea de defender en escritos y conferencias todo aquello que considerara positivo para el progreso, así como en criticar las grandes guerras que asolaron Europa.Todas las obras de H. G. Wells están influidas por sus profundas convicciones. En La máquina del tiempo (1895) abordó el tema de la lucha de clases; en La isla del doctor Moreau (1896) y en El hombre invisible (1897), los límites éticos de la ciencia y la obligación del científico de actuar de forma ética más allá del poder que le otorgan sus descubrimientos; en La guerra de los mundos (1898), la crítica de los usos y costumbres de la época victoriana y las prácticas imperialistas británicas. Esto en lo que respecta a sus primeras novelas, que lo han convertido en uno de los más grandes escritores de ciencia ficción. A partir de 1900 comenzó a escribir novelas que describían la vida de la gente humilde, entre las que se encuentra Ana Verónica (1909), en la que aborda el tema de la liberación de la mujer.


Eric Blair (Motihari, India, 1903-Londres, 1950) Fue un escritor británico más conocido como George Orwell fue novelistaperiodistaensayista y crítico nacido en la India, autor entre otras obras de las famosas novelas distópicas Rebelión en la granja (1945) y 1984 (1949). Vivió en París y en Londres, y conoció la pobreza; de esta etapa su novela Sin blanca en París y en Londres (1933). Su obra lleva la marca de las experiencias autobiográficas vividas por el autor en tres etapas de su vida: su posición en contra del imperialismo británico que lo llevó al compromiso como representante de las fuerzas del orden colonial en Birmania durante su juventud; a favor del socialismo democrático, después de haber observado y sufrido las condiciones de vida de las clases sociales de los trabajadores de Londres y París; y en contra de los totalitarismos  nazi y estalinista ,tras su participación en la guerra civil española, en el bando republicano. En la Guerra Civil española (Orwell era socialista) casi lo fusilan los republicanos, de allí Homenaje a Cataluña (1938). Rebelión en la granja (1945) y 1984 (1949),sus  famosas novelas donde describió una sociedad controlada totalitariamente por métodos burocráticos y políticos. El mundo previsto por Orwell, es uno donde el lavado de cerebro, el soborno, el control y la manipulación de la verdad son las claves del totalitarismo perverso características que serían habituales en numerosos países y cada vez más dentro de la perversión del mal llamado socialismo. 


Stanislaw Lem nacio en Cracovia el 30 de octubre de 2005. Escritor polaco, uno de los grandes maestros de la literatura de ciencia ficción, autor de títulos como Solaris (1961), llevada al cine en dos ocasiones con éxito (en 1972 por el director soviético Andrei Tarkovski y en 2002 por Steven Soderbergh).  Stanisław Herman Lem

estuvo caracterizado por escribir con un tono satírico y a la vez filosófico. Sus libros, Solaris (1961) y Ciberíada (1965), se han traducido a 40 lenguas y se han vendido millones de ejemplares. Lem es considerado como uno de los mayores exponentes del género de la ciencia ficción. Stanisław terminaría también interesándose por la medicina, e iniciaría sus estudios en la Universidad de Leópolis, pero la Segunda Guerra Mundial le obligaría a interrumpirlos. Durante la guerra fue miembro de la resistencia. Su núcleo familiar, era católico pero de ascendencia judía, y se salvó del Holocausto por suerte; no así la mayoría de sus parientes, quienes murieron en los pogromos de Leópolis o ejecutados en Belzec, solamente su primo Marian Hemar sobrevivió…

 

Lem es un referente absoluto de la literatura fantástica, a través de sus obras, caracterizadas por el rigor científico. Hombre de Marte (1946), El hospital de la transfiguración (1948), Los astronautas (1951), La nebulosa de  Magallanes (1965) Diarios de las estrellas (1957), Edén (1959), Memorias encontradas en una bañera (1961). Fábulas de robots   y Ciberíada (1965), Congreso de futurología (1961)  futurología (1961). Lem nunca se consideró un escritor de ciencia ficción y paradójicamente no ocultó su desprecio por este género.

 

Maracaibo el jueves 9 de julio del 2026

miércoles, 8 de julio de 2026

María Antonia (2)

 

En un pueblo lejano y muy distante, en Punta Cardón, en la península de Paraguaná a orillas del mar Caribe, se fue a vivir MariaAntonia sin decirle nada a nadie. Sola con su hija pequeña, en la casa de una prima casi olvidada de su familia. Allí, frente al mar, criando Julimary lloró hasta que el llanto se le secó con el sol, la sal y el yodo, para interminablemente continuar “canturreando las canciones más tristes, le diré a todo el mundo lo que tú me quisiste”... Sin poder olvidarlo, algunas veces pensaba...  Doquiera que tu vayas, si te acuerdas de mi, la pena que me invade, en sol se ha de convertir, fatalidad ya no existe, tu recuerdo será, resplandor en las noches doquiera que tú vas”...   Fuiste tomando color con tanto sol y te gustaba cantar los boleros tristones de Felipe Pirela y las canciones de puro despecho de Julio Jaramillo. Te divertía imaginar que tu Julio, lejos, en algún sitio, quizás también cantaría... “Yo sufro lo indecible si te entristeces, no quiero que la duda te haga llorar, hemos jurado amarnos hasta la muerte y si los muertos aman después de muertos amarnos más”... En las noches y ante la luna que se elevaba rielando en el mar, cantabas imitando a Blanca Rosa Gil... “Tengo el corazón hecho pedazos”..: “noches y más noches sin descanso” ... y luego, con lágrimas en los ojos decías para ti... “Más frágil que el cristal fue tu amor por mí”... Mirabas el astro de la noche para gimotear... Luna, ruégale que vuelva y dile que lo quiero, que por ti  lo espero a la orilla del mar... Luna tú que le conoces”...  Seguías amándolo, y buscabas justificarlo, pero siempre en silencio, mientras sin poder ocultar tu dolor entonabas... “Estoy sola, irremediablemente sola...  Hoy te has ido para siempre de mi vida y has abierto una herida, que jamás ha de cerrar”... ¡Ay Julio mío! “A tu amor mi cariño se aferró desesperadamente y no sé por qué tus labios pronunciaron, el adiós”.  En aquella soledad con el viento salobre del Caribemar pensaste que cada día transcurría como un mes y cada mes ya te parecía un año... “Un siglo de ausencia” y cantabas desgarrada de amor... “Tan separada de ti, pensar que no he de verte otra vez, fingir que soy feliz sin tu amor, llorar con mi dolor”... 

 

Pero todo tiene un final, hasta los dolores nacidos de amores contrariados, se acaban, y MariaAntonia pareció recapacitar. Con Julimary ya caminando, regresó un día a su casa del Barrio Obrero en Sabaneta. Allí se encontró otra vez con la sombra del Julio que ella había amado, un Julio arrepentido, enflaquecido, quien había sido despedido de su trabajo y vegetaba solo y contrito, en su casa, que parecía un mudalar de escombros. MariaAntonia volvió para hacer una limpieza profunda, y para tomar las riendas. En esa oportunidad fue cuando se entrevistó con el doctor José Asunción Carloni-Corso quien estaba a punto de abrir un Instituto de Neurología y Psiquiatría en la ciudad de fuego, y necesitaba una administradora que le llevara las cuentas y le organizara todo lo relacionado con el personal que estaban contratando. Así fue como MariaAntonia Polanco comenzó a formar parte del INP y de todos los festinados preparativos destinados a inaugurar en la cercanía del hospital y de la Facultad de Medicina, lo que debería haber sido una prestigiosa institución.

 

MariaAntonia nunca pensó que en aquel cargo habría de durar más de quince años, y menos aún que sería ella quien en muchas oportunidades habría de llevar las riendas para guiar y tascarle el freno a tantas gentes como las que trabajarían y debatirían sus vidas en aquella casa de locos.  Una de las críticas que siempre pesaron sobre la gestión de MariaAntonia es su querida institución, fue la protección que, desde su posición directiva, ejerció siempre sobre su hermana menor. Cuando Carloni la contrató en el INP, ella le consiguió un cargo como secretaria y quizás afortunadamente, Antonieta decidió casarse varios meses después y se fue a vivir en la ciudad de los crepúsculos con su marido nuevo, un flamante abogado más joven que ella con unas agallas de escualo depredador. En 1982, con dos hijas, de 5 y de 3 años, regresó a vivir con su madre, Chela Polanco, en el restaurante de Los Haticos. Más pronto que tarde, MariaAntonia lograría para su hermanita un cargo de secretaria en la biblioteca del INP, donde tendría bastante tranquilidad y además, sobrado margen para incumplir los horarios supervisados por su propia hermana. (…) No obstante, en el decir de Vitico Chourio, el “office boy” del INP, Antonieta lo que estaba era, comenzando, “a dar más funciones que El Variedades”. 


Durante el intenso período de rebullicio, que giró alrededor del regreso de Antonieta, la vida ordenada y metódica que MariaAntonia había consolidado alrededor de su importante posición en el INP, comenzó a sufrir un nuevo percance. Julio, después de una larga temporada, que él denominaba risueño, “de paro forzoso”, consiguió un nuevo trabajo, como supervisor de planta para el personal en una conocida fábrica de cerveza de la ciudad de fuego, situada precisamente en Los Haticos. MariaAntonia no había necesitado hacer de tripas corazón cuando perdonó a Julio y regresó a vivir con él. No estaba dispuesta a criar a Julimary sola y las letras de sus boleros la hacían cantar... “Esta vez, ya no soporto la terrible soledad, ya no te pongo condición, harás conmigo lo que quieras bien o mal”. Ella volvería a poner todo su empeño para olvidar los efluvios de la negrota inmensa que le había desquiciado a su marido, y se repetiría constantemente que tenía que creer en él, que necesitaba amarlo como antes... “Llévame si quieres hasta el fondo del dolor, hazlo como quieras por maldad o por amor, pero esta vez, quiero entregarme a ti en una forma total, no con un beso nada más, quiero ser tuya sea por bien o sea por mal”.

 

Un año después nacería otra niña, y Julio quería llamarla Zulay, pero se impuso MariaAntonia para ponerla Yolanda, como la de la canción de Pablito Milanés. “Si me faltaras no voy a morirme, si he de morir quiero que sea contigo, mi soledad se siente acompañada por eso sé que a veces necesito tu mano, tu mano, eternamente tu mano”... Julio trabajando en la cervecería, tenía la tentación al alcance de la mano... Entonces ella habló con el doctor Carloni y le pidió dos semanas de vacaciones. Sabía que necesitaba reflexionar y regresó a Cardón. Otra vez se hallaba frente al mar. Con sus dos hijas pensó que estaba en una nueva disyuntiva con su Julio y de nuevo cantó cuanto quiso, pero esta vez no lloró como antes lo había hecho. “Me tienes, pero de nada te vale, soy tuya, porque lo dicta un papel, mi vida la controlan las leyes, pero en mi corazón, que es el que siente amor tan solo mando yo”... Miraste el mar hasta que los ojos se te cansaron de otear la línea del horizonte, y pensaste... “Permíteme igualarme con el cielo, que a ti te corresponde ser el mar”... No sabías porqué, pero tú no podías dejar de quererlo.  No obstante, Julio ya se había atrevido a sincerarse. Te lo había dicho, había perdido el interés en tu vida, y en tus cosas...  Aunque ni Julio ni ella se querían divorciar el distanciamiento entre los dos fue cada día más grande... Ella confiaba en un milagro, pero sabía que él se sentía muy mal, porque su sueldo no era ni la mitad del de ella, y la argumentación de ella insistiendo en que esa era una actitud machista que debía superar, supuestamente era escuchada, mas no atendida. Ella sabía que sus palabras ya no surtían ningún efecto sobre Julio.  


Al regresar MariaAntonia de Punta Cardón, Julio comenzó a perderse de la casa por temporadas. A ella no le interesaba el divorcio, y argumentaba que no quería dejar a sus hijas sin padre. Antonieta discutiría con su hermana hasta cansarse. Había jurado que la convencería, y la invitaría reiteradamente, e insistiría en que tenía que salir, que conocer a otros hombres. Ella al fin aceptaría sus sugerencias y saldría una noche, y bebería hasta sentirse achispada, y su pareja que sería un hombre serio que ella bien conocía, un divorciado que sabía lo que buscaba, no era suficiente, y al final ella no se atrevería, y lo rechazaría. Ella no aceptaría sus propuestas, ¿cómo imaginarlo? En la madrugada habría de regresar a su habitación y sería un llorar interminable, amargamente, porque definitivamente ella estaría convencida de que la sombra negra de Julio no le dejaría vida, nunca más...  

 

Pero de todas aquellas cosas, querida MariaAntonia, lo que más furia te daba, ciertamente, era pensar en Julio, todo el tiempo, constantemente. Era oírte a ti misma, musitando en las noches, “en la multitud, busco los ojos que me hicieron tan feliz, y no logro hallar en otros labios la ilusión que ya perdí”... Era, imaginarte a Julio, con su melodiosa voz de terciopelo como otrora, diciéndote al oído. “Me da pena que sigas sufriendo tu amor desesperado, yo quisiera que tú te encontraras de nuevo otro querer”.  Era ya el colmo, y en medio del trabajo, que era tu único aliciente, peor resultaría tener que enterarte cada semana de una nueva historia de tu hermanita. Te enervaba saber que la hermosa Antonieta, día a día, bajo tu control, y tu supuesta supervisión, estaba cortando en su trabajo, rabo y orejas, o como ella misma lo decía, tumbando las chiritas por el cogote, iba tirándole palo a todo mogote, dándole por donde era a tutilimundachi, no importándole nada y haciendo su personal revolución.

 

NOTA: hasta aquí y para este blog (lapesteloca) la historia de MariaAntonia que es tan solo un fragmento de la novela “Ratones desnudos” (puedes buscarla en Amazon).

 

Maracaibo, el miércoles 8 de julio del año 2026

martes, 7 de julio de 2026

María Antonia (1)


Extraña manera esta de comenzar la historia de las hermanas Polanco en el INP, (así comienza el capítulo 10 de la novela “Ratones desnudos) pero es, al fin y al cabo, diferente, como casi todo este asunto. Sabemos que ambas dos, estaban bien preparadas, especialmente MariaAntonia, graduada de Contaduría Pública y de Economista, y Antonieta tenía también varios cursos de Secretariado Comercial, aunque en realidad la menor se dedicaría a ser la esposa de su marido, un joven abogado de la ciudad de los crepúsculos a donde se marchó a vivir la pareja en el 76, un año después de haberse casado tras un breve noviazgo. MariaAntonia era una mujer con una personalidad fuerte y decidida, de una eficiencia ejecutiva poco común, por lo que no le fue difícil transformarse en el cerebro pensante de las finanzas del INP. Carloni supo reconocer estos dones en cuanto la conoció y la contrató de inmediato durante el año 1975 cuando recién se había inaugurado el INP. Hablar sobre MariaAntonia obliga a asociarla con la música y especialmente con los boleros. Esto puede parecer extraño, puesto que ella es una fiel exponente de su signo astrológico, Libra, exageradamente equilibrada, precisa hasta hacer impensable una equivocación en cualquier renglón de su vida, y menos aún en el desempeño de su trabajo. Desde su ingreso al Instituto, y durante más de 15 años, esta mujer con gran capacidad de trabajo y un espíritu aparentemente ponderado, demostró poseer un alma romántica, que la llevó silenciosamente a ser víctima de una pasión melomaníaca incurable. Con una inquebrantable firmeza sería ella quien llevaría los hilos conductores de las finanzas del Instituto de Investigación Neurobiológica más importante del país nacional.

 

Julio Díaz era un sujeto moreno, alto y delgado, de labios gruesos y con una voz de locutor de radio que lograba tonos sedosos y registros profundos, acariciantes, sobre todo al desplegar su sonrisa, permanente e impecable, de nívea blancura. Julio era un tipo especialmente elegante. Vestía siempre con un flux de pana gris y corbata de colores radiantes, lucía un sombrerito adornado con una pluma de loro y fumaba cigarrillos “Camel” o “Chesterfield”, pero nunca en su sitio de trabajo. Desde hacía una década, era chofer exclusivo de una línea de taxis de las más antiguas y prestigiosas de la ciudad de fuego. En su diario trajinar “haciendo carreras”, Julio había conocido a MariaAntonia Polanco. En aquellos tiempos, ella era estudiante de la Universidad, ya se había graduado de Contabilista, estaba empleada en la Tesorería de la Municipalidad, y estudiaba por las tardes y noches Ciencias Económicas. Sus gastos por traslados desde la Tesorería en la plaza Bolívar hasta la Universidad en autos de la línea “Concordia”, eran costeados por el tesorero del Municipio, un viejo amigo de la señora Chela, su madre, quien de paso sea dicho, abrumaba a la hija con sus propuestas y galanteos. Para la época, la hija mayor de Chela Polanco de veinticinco años, se había transformado, de linda joven en una bella mujer, y sus amigos nunca le habían conocido novio fijo ni duradero. A pesar de no haber querido nunca comprometerse, asegurando que primero estaban sus estudios, MariaAntonia era una enamorada de la música romántica. Ella aseguraba conocer la letra de todos los boleros y, además, los cantaba magistralmente. (…) Por su buena educación, fluida conversación, y su natural elegancia, Julio Díaz, fue día a día, viaje tras viaje, envolviendo con su charla a la estudiante. Con rumorosa trama, el moreno arrullaba a la despierta muchacha, quien comenzó queriéndolo como un buen amigo. Lentamente, el elegante y conversador chofer, casi una década mayor que ella, se atrevió a insinuársele, y posiblemente él fue el primer sorprendido cuando la hija mayor de Chela Polanco aceptó su propuesta matrimonial. Antonieta objetó a aquel señor viejo, ¡de casi treinta y cinco años!, y con una sospecha pendiente sobre su vida, el hecho curioso de no existir ni una mácula en el historial del cumplido chofer de la línea “Concordia”. A pesar de los resquemores y de los chismes, Doña Chela les dio su bendición, y se casaron en la iglesia de San Judas Tadeo, para irse a vivir en una casita del Barrio Obrero, en el sector de Sabaneta, una populosa barriada de la ciudad de fuego... 


Estabas viviendo el amor de tu vida. Habías hallado en Julio algo especial, un no sé qué antes no conocido. Enamorada, cantabas las canciones de Benny Moré, preguntándote que como había ocurrido todo aquello... “Como fue, no sé decirte como fue, no sé explicarme que pasó, pero de ti me enamoré”. Así llegó hasta ti la felicidad, y se querían como locos, y se respetaban con una seriedad casi de personas mayores, y se amaban en el inmaculado apartamento del Barrio Obrero. Eran almas gemelas en el orden y en la pulcritud, en lo metódicos y comedidos, en lo desenfrenados en la cama, y era que no podías olvidar sus palabras, con aquella, su voz melodiosa de terciopelo, y por tantas cosas como eran, le creíste, confiaste en él con los ojos cerrados... “Muy juntitos los dos hallaremos un rincón cerca del cielo”, con un amor que prometía ser eterno, o al menos para toda una vida, “estaría contigo, no me importa en qué forma ni cómo ni dónde pero junto a ti”, y cantabas todo el tiempo, emocionada, “sin un amor, la vida no se llama vida, sin un amor, le falta fuerza al corazón, sin un amor el alma muere derrotada, desesperada en el dolor, sacrificada sin razón, sin un amor no hay salvación”. Eran, la pareja perfecta. Salían casi todos los fines de semana, tomados de la mano y se iban a sitios diferentes. Les encantaba tomar cerveza, o bailar, y se miraban lánguidos, perdidamente enamorados. No faltó la oportunidad de cantar a duo... “Cuando se quiere de veras, como te quiero yo a ti, es imposible mi cielo, tan separados vivir”... Ya les conocían en varios sitios nocturnos de la ciudad de fuego. Con tanto amor y romanticismo, vivías tus boleros, emocionada... “Por algo está el cielo en el mundo, por hondo que sea el mar profundo, no habrá una barrera en el mundo que mi amor profundo no rompa por ti...”  En tu casa, jugando entre las sábanas, le decías a Julio... “Tus besos se llegaron a recrear aquí en mi boca, llenando de ilusión y de pasión mi vida loca... tus labios me enseñaron a sentir lo que es ternura y no me cansaré de bendecir tanta dulzura”. Tú y Julio parecían estar convencidos de que, “una vez nada más, se entrega el alma, con la dulce y total renunciación, y cuando ese milagro realiza el prodigio de amarse, hay campanas de fiesta que cantan en el corazón”.


Así llegaron al embarazo y a la fecha cercana al nacimiento de Julimary, cuando en medio de tanta felicidad se produjo el accidente. Un camión con parachoques tipo “mataburros”, de esos usados para transportar ganado en zonas fronterizas, atropelló por detrás al LTD de la línea “Concordia” conducido por Julio Díaz y el atildado chofer habría de pasar varios meses en cama y luego otros tantos envarado, con un collarín, sin poder regresar a su trabajo. El seguro pagaría los daños del auto y sus gastos médicos, pero en la larga convalecencia, Julio comenzó a salir con varios amigos. Al nacer Julimary, todavía estaba incapacitado para conducir, mas no así para empinar el codo y para opinar con unas cervezas y unos rones de más, que él hubiese querido un varón como su primer hijo y no aquella bebé morena y regordeta. Como era de esperarse, estas cosas descontrolaron a MariaAntonia quien se sintió muy afectada por el comportamiento de su marido. Él, continuó llegando tarde con tragos encima, y ella comenzó a pelear, de manera que las cosas fueron empeorando. Antonieta estimulaba la querella mientras la abuela Chela suspiraba y la madre sufrida cargaba a su hija todo el tiempo dándole de mamar, y se pasaba las noches en un ir y venir, llorando, examinando camisas en busca de señales y husmeando la ropa de su marido quien dormía a pierna suelta con trepidantes ronquidos. MariaAntonia a pesar de que comprendía que algo anormal estaba sucediéndole a su Julio, no quería aceptar que los curiosos vahos que desprendían su ropa interior y sus camisas, pudiesen tener algo que ver con otra mujer. Ella seguía por lo bajito, cantando... “Entre tu amor y mi amor, debe existir la verdad, ya no podemos jugar, con nuestras almas los dos”... Pero era evidente que algo más que unos amigos y unas cervezas estaban trastornando la vida de su marido. Algo estaba creando un conflicto en la pareja, y ella no sabía cómo hacer para intentar una reconciliación. MariaAntonia cantaba amargada... “La distancia entre los dos es cada día más grande, de tu amor y de mi amor no está quedando nada, sin embargo el corazón no quiere resignarse, a escuchar el triste adiós que sea tu retirada”... Estaba dándole la teta a Julimary cuando una vecina chismosa vino a contarle que era una negra. Una negra grandota, más alta que él, ¡ y así de doble!, ¡así!, le decía su amiga de lo más expresiva, mientras ella lloraba en silencio convencida de que hasta allí había llegado su linda historia de amor y de cariño sincero. Pasaron varios días hasta la noche cuando Julio, medio borracho, con la camisa pintada “de creyón de bemba” como le dijera MariaAntonia, llegó, y sin escucharla se derrumbó rendido en la cama, antes de que ella tomase una decisión trascendental. Cargó con su hija y se fue de la casa sin decirle ni una palabra más. Esa misma noche desaparecería de la ciudad de fuego.

NOTA: esta historia que es parte de una novela, continuara y finalizara mañana miércoles para los lectores de lapesteloca.blogspot.com.

 

En Maracaibo, el martes 7 de julio del año 2026

 

lunes, 6 de julio de 2026

Las “células sintéticas”


Las células son los componentes fundamentales de la vida, pero están lejos de ser simples. El cuerpo humano contiene unos 37 billones de células, una cifra superior al número de estrellas en el cielo, y los científicos todavía no saben con exactitud cómo funciona cada tipo de célula ni qué contiene cada una de ellas.

Desde hace décadas, los científicos modifican mediante bioingeniería células naturales para resolver problemas humanos. Un ejemplo conocido es la inserción de genes de la insulina humana en células de la bacteria E. coli para producir insulina y tratar la diabetes. Los investigadores sostienen que las células sintéticas representan la próxima frontera de este campo, ya que podrían conducir al desarrollo de nuevos tratamientos contra el cáncer y de formas innovadoras de capturar carbono o fabricar sustancias químicas.

En Madrid el 01 de julio de este año 2026, el diario El País de España, nos muestra a Kate Adamala, una joven investigadora de la Universidad de Minesotta quien informa que su equipo ha publicado un estudio no revisado aun por expertos independientes en el que describe su creación... Aseguran haber creado una “célula sintética” capaz de realizar un ciclo completo: nacer, alimentarse y reproducirse.

El objetivo del equipo era explorar la vida artificial, algo que muchos equipos de todo el mundo persiguen desde hace años, pero el anuncio de Kate Adamala se ha hecho de forma completamente irregular, sin publicar un estudio revisado por expertos independientes, sino con un largo documento de 190 páginas que se ha subido a la web del equipo.

La responsable principal del estudio, Kate Adamala, de la Universidad de Minnesota, asegura que envió el estudio a la revista Cell, un referente de la investigación en biología molecular, y que lo rechazaron diciendo que esto no era biología, según la sección de noticias de Science. Tras este rechazo, Adamala contactó a unos cuantos periodistas de Estados Unidos para contarles el avance. Medios como The New York Times, CNN o el especializado Quantamagazine han publicado este miércoles la noticia.

La joven Kate Adamala explica que no le quería poner su nombre a su creación, así que decidió llamarla Spudcell, “célula patata”. Se trata básicamente de una esfera de grasa microscópica que compone el esqueleto celular, y en cuyo interior hay unas 90.000 letras químicas de ADN que componen un genoma reducido a su mínima expresión, unas 50 veces más pequeño que el de microbios naturales. Este material incluye la maquinaria molecular para leer y copiar ese ADN para permitir que estas células artificiales puedan replicarse.

Según el documento publicado por el equipo de Adamala, estas células creadas desde cero son capaces de alimentarse cuando los científicos les proporcionan alimento —pequeñas vesículas rellenas con compuestos bioquímicos—. También pueden poner en marcha su sencilla maquinaria genética y copiar su ADN para replicarse y producir otras células hijas. Pero este sistema funciona solo si los científicos intervienen aplicando fuerza para producir la división celular.

El proceso, además, es muy imperfecto. Para lograr múltiples rondas de división, los investigadores tuvieron que pasar las células a presión a través de una membrana con agujeros diminutos. Al hacer esto surge otro problema: debido a que los genomas replicados no se separan limpiamente durante la división, solo el 30% de las células resultantes conserva el genoma completo tras cinco ciclos de división. Y además los elementos clave de la maquinaria molecular necesaria van estropeándose y dejan de funcionar.

Los científicos aseguran que este nuevo sistema no solo se alimenta y reproduce, sino que también evoluciona. Han introducido una mutación en el genoma que hace que las células se alimenten con más avidez que otras y crezcan más rápido. En cinco generaciones, esa mutación se hace mayoritaria. Parece evolución natural, pero realmente no lo es, porque la mutación ha sido introducida adrede y la división celular, asistida por los científicos.

Uno de los principales objetivos de este campo de la biología sintética es crear formas de vida capaces de realizar “funciones a la carta”, como producir energía limpia a partir de residuos. Más allá, este tipo de experimentos intenta entender cómo pudo surgir la vida por primera vez y diseñar nuevos sistemas capaces de realizar las funciones fundamentales de las entidades vivas, sin ser exactamente seres vivos.

Hasta ahora, los mayores hitos en este campo se habían conseguido con una aproximación de características opuestas: partir de un microbio real, vivo, e ir reduciendo su genoma hasta su mínima expresión. Este esfuerzo, liderado por el recientemente fallecido Crag Venter, consiguió crear vida más sencilla que la vida natural.

La aproximación de Adamala es precisamente lo contrario: empezar de cero e ir construyendo los componentes básicos de un sistema autorreplicante, hecho de 36 enzimas, 90.000 letras de ADN y una membrana lipídica que envuelve el conjunto en una pequeña burbuja de grasas.

La célula sintética que Adamala y sus colegas construyeron “no representa “vida creada en el laboratorio”, sino “un verdadero hito en el camino hacia esa cuestión”, esto lo afirmó Yuval Elani, profesor asociado de Tecnologías Bioquímicas en el Imperial College London, quien no participó en la investigación.

Maracaibo, el lunes 6 de julio del año 2026

domingo, 5 de julio de 2026

La consulta médica y la IA


La fragmentación autonómica, la falta de formación y obsolescencia tecnológica ralentizan su avance, pero aquí van algunos datos sobre el uso de la inteligencia artificial (IA) en el diagnóstico médico. La IA avanza como una tecnología llamada a transformar el ecosistema sanitario en los próximos años. Veamos el ejemplo en España.

Para el sector de la salud, la IA ya no es una promesa futurista. En los últimos años, se ha empezado a implantar en centros de salud, hospitales, laboratorios clínicos y servicios de radiología, aunque de forma desigual y fragmentada, desde herramientas que transcriben automáticamente la conversación entre médico y paciente hasta algoritmos capaces de detectar lesiones en mamografías o a predecir riesgos clínicos.

En España, el Ministerio de Sanidad quiere convertirla en uno de los ejes de la transformación digital del Sistema Nacional de Salud (SNS). Para ello, el Consejo Interterritorial de este organismo aprobó en noviembre de 2025 la estrategia nacional de IA eI ASNS, una hoja de ruta que prevé desplegar de forma coordinada esta tecnología con las comunidades autónomas hasta 2029 y que sitúa entre sus prioridades ámbitos como la medicina personalizada, la monitorización remota, la detección precoz de enfermedades crónicas y los asistentes quirúrgicos robóticos.

“La implantación de la inteligencia artificial en España en atención primaria es parcial y muy dependiente de la comunidad autónoma”, explica Jorge Pérez González, coordinador del grupo de IA de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SemFYC). Esta tecnología se está utilizando sobre todo para automatizar tareas administrativas, reducir burocracia y agilizar consultas. Uno de los usos más habituales son los sistemas capaces de transcribir conversaciones entre médico y paciente y generar borradores automáticos de informes clínicos. A ello se suman los modelos de lenguaje como ChatGPT o Gemini, que los profesionales están empleando para resolver dudas farmacológicas, interpretar pruebas complementarias o consultar evidencia científica reciente.

“Los últimos motores interpretan bastante bien electrocardiogramas o espirometrías. No sustituyen al profesional, pero sirven como una segunda opinión”, afirma Francisco Javier Sanz-García, coordinador del Grupo de Trabajo de Innovación Digital en Salud de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen). El especialista también cita otros casos de uso cotidianos: desde cálculos de dosis pediátricas hasta revisión de interacciones farmacológicas en pacientes polimedicados o generación automática de respuestas administrativas. “Antes podía tardar media hora en contestar una reclamación; ahora puedo responder cinco en el mismo tiempo”, añade…

El diagnóstico por imagen es otro de los ámbitos donde la IA está avanzando con más rapidez. Cataluña, una de las comunidades más activas en este terreno, ha impulsado el programa Salut/IA y una infraestructura común denominada IA-HES para integrar algoritmos de inteligencia artificial en el sistema sanitario público catalán. Entre los proyectos impulsados figuran herramientas para detectar retinopatía diabética a partir de imágenes del fondo del ojo, sistemas de apoyo al cribado de cáncer de mama mediante mamografías, análisis de radiografías de tórax para identificar patrones compatibles con neumonías o insuficiencia cardíaca y soluciones de apoyo al diagnóstico y priorización de lesiones dermatológicas sospechosas.

La revolución también alcanza a los laboratorios clínicos. Daniel Prieto Arribas, miembro de la Comisión de Ciencia de Datos de la Sociedad Española de Medicina de Laboratorio Semedlab, apunta que la IA ya está presente en áreas como hematología, microbiología o genética. “No partimos de cero. Los laboratorios clínicos llevan años incorporando automatización, sistemas de ayuda a la validación, algoritmos clínicos y herramientas de análisis de datos”, señala.

La inteligencia artificial aplicada a la salud deberá adaptarse a dos grandes normas europeas, el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y la nueva Ley Europea de Inteligencia Artificial (AI Act). Esta última entró en vigor el 1 de agosto de 2024 y se aplicará de forma progresiva hasta 2027. Se prevén varias fases: desde febrero de 2025 quedaron prohibidos los sistemas considerados de “riesgo inaceptable”; en agosto de 2025 comenzaron a aplicarse obligaciones para modelos de IA generativa de propósito general; y a partir de agosto de 2026 entrarán plenamente en vigor la mayoría de las exigencias para sistemas de “alto riesgo”, categoría en la que se incluyen muchas aplicaciones sanitarias.

En salud, esto implica que las herramientas de IA deberán garantizar supervisión humana, trazabilidad, transparencia y control de sesgos, además de cumplir las estrictas normas europeas sobre protección de datos clínicos sensibles. Sin embargo, precisa que en la actualidad las nuevas herramientas pueden integrar más información, reconocer patrones más complejos y ofrecer apoyo a la decisión en tiempos compatibles con la práctica asistencial.

“No ha venido para sustituirnos, sino para hacernos mejores médicos o más eficientes”, sostiene Sanz-García, y este especialista de Semergen compara la irrupción de estas herramientas con la llegada de la historia clínica electrónica hace dos décadas. En aquel entonces, algunos profesionales se adaptaron rápidamente y otros mostraron mayor resistencia inicial, pero la digitalización finalmente terminó imponiéndose.

Pese al plan de Sanidad y al optimismo generalizado, los especialistas coinciden en que los desafíos por delante son aún enormes. El primero es tecnológico: muchos sistemas sanitarios continúan utilizando infraestructuras antiguas y poco interoperables. “La principal barrera es la integración de la inteligencia artificial en los sistemas de atención primaria”, avisa Pérez González. “Si para usarla tengo que abrir cuatro pestañas distintas, probablemente deje de utilizarla”, recalca. La fragmentación autonómica añade otra dificultad. “Estamos repitiendo el error de las historias clínicas electrónicas: cada comunidad desarrolla sus propias herramientas”, advierte Sanz-García. Los especialistas alertan de que esta falta de homogeneidad puede dificultar la interoperabilidad entre sistemas, ralentizar la implantación de soluciones a gran escala y generar desigualdades entre territorios en el acceso a determinadas tecnologías.

También complica la creación de bases de datos amplias y estandarizadas, uno de los elementos clave para entrenar algoritmos fiables y eficaces en el ámbito sanitario. La formación es otro desafío central. Los profesionales sanitarios necesitan aprender a utilizar estas herramientas de manera segura, no solo desde el punto de vista técnico, sino también ético y legal. “Aunque aprendamos a hacer buenos prompts, debemos tener siempre clara nuestra responsabilidad y la privacidad de los datos”, insiste Pérez González. A ello se suma la necesidad de generar confianza social y garantizar la protección de información especialmente sensible. Aunque los médicos consideran que el marco legal europeo es sólido, recuerdan que el verdadero desafío será ejecutar correctamente esa protección en la práctica diaria. Pese a todo, el consenso entre médicos, Administraciones y empresas es claro: la IA tendrá un papel central en la sanidad de la próxima década.

“Vamos hacia un modelo mucho más proactivo”, resume Mar Pujadas, CEO y cofundadora de Omniloy, una startup española especializada en asistentes conversacionales clínicos integrados en historias médicas electrónicas. La IA permitirá monitorizar pacientes de forma continua, reducir listas de espera, automatizar tareas repetitivas y liberar tiempo para que los profesionales puedan centrarse en lo verdaderamente importante, el paciente. El gran reto, y todos parecen coincidir en ello, es cómo integrar esta tecnología de forma segura, homogénea y útil en un sistema sanitario sometido a una creciente presión asistencial.

Maracaibo, domingo 5 de julio del año 2026