sábado, 22 de agosto de 2026

Samuel Shepard

 

Samuel III, o Samuel “Sam” Shepard (1943- 2017)  fue un dramaturgo, guionista y actor  estadounidense, ganador del Premio Pulitzer en 1979 por su drama "Buried Child". Su padre, Samuel Shepard Rogers Jr. (1917-1984), fue oficial de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, cuando Sam nació, durante la II Guerra Mundial, estaba destacado en Italia como piloto de bombardero y posteriormente se dedicó a la enseñanza del español; Sam Shepard lo describiría como "un bebedor, un alcohólico dedicado". Su madre, Jane Elaine Schook (1917-1994), había nacido en Chicago y fue profesora.


La juventud de “Sam” estuvo marcada por la caída de su padre en el alcoholismo y el consiguiente deterioro familiar. Durante su paso por el High School empezó a escribir poesía y a actuar, a la vez que trabajaba como mozo de cuadra en un rancho de caballos. En esa misma época leyó la obra de Samuel Beckett Esperando a Godot, que le causó una gran impresión. "Buried Child". Es una producción teatral en directo de la obra de Sam Shepard sobre un nieto que lleva a su novia a casa para que conozca a su familia y descubre la naturaleza destructiva de los oscuros secretos familiares.

Buried Child, la obra de teatro escrita por Sam Shepard, se estrenó en 1978 y ganó el Premio Pulitzer de Drama en 1979 catapultando a Shepard a la fama nacional como dramaturgo. La obra retrata la fragmentación de la familia nuclear estadounidense en un contexto de decepción y desilusión de la mitología estadounidense y el sueño americano, la desaceleración económica rural de la década de 1970 y el colapso de las estructuras y los valores familiares tradicionales. En 1979, Shepard también ganó el Premio Obie de Dramaturgia. Shepard ganó los premios Obie (otorgados por el periódico Village Voice ) por sus obras Chicago, La madre de Ícaro y Cruz Roja . La producción de Broadway fue nominada a cinco Premios Tony en 1996 , incluyendo Mejor Obra .

Con 19 años se instaló en Nueva York, donde empezó a utilizar el nombre de Sam Shepard. Su debut como autor se produjo el 16 de octubre de 1964, con el estreno conjunto de Cowboys y Rock Garden en el Genesis Theatre. El estreno recibió buenas críticas. En 1966 recibió una beca de la Universidad de Minnesota y ese mismo año ganó tres premios Obie, por sus obras ChicagoIcarus's Mother y Red Cross. Estos premios impulsaron su carrera. Tras recibir una beca de la Fundación Rockefeller y una beca Guggenheim, se convirtió en escritor a tiempo completo. El 9 de noviembre de 1969 se casó con la actriz O-Lan Jones, de la que se divorció en 1984 y con la que tuvo a su primer hijo, Jesse Mojo Shepard. En 1971 tuvo una relación con la estrella de rock y poetisa Patti Smith y juntos escribieron la obra Cowboy Mouth. En 1971 se trasladó con su familia a Inglaterra, donde residió hasta 1974.

Shepard vivió en Inglaterra de 1971 a 1974, y varias obras de este período, en particular El diente del crimen (producida en 1972) y Geografía de un soñador de caballos (producida en 1974)—se estrenó en Londres . A finales de 1974 se convirtió en dramaturgo residente en elEl Magic Theatre de San Francisco , donde se estrenaron la mayoría de sus obras durante la década siguiente. Las obras de Shepard de mediados de la década de 1970 mostraron una intensificación de técnicas y temas anteriores. Por ejemplo, en Killer's Head (producida en 1975), el monólogo divagante, un recurso habitual de Shepard, mezclar el horror y la banalidad en los últimos pensamientos de un asesino antes de ser electrocutado; Ángel City (producida en 1976) retrata la maquinaria destructiva de la industria del entretenimiento de Hollywood ; y Suicide in B-flat (producida en 1976) explota el potencial de la música como expresión del carácter.

Cuando cumplió 30 años, ya había escrito 30 obras estrenadas. Al regresar a los Estados Unidos se instaló en San Francisco y trabajó como autor residente (inglés: playwright-in-residence) del Magic Theatre de dicha ciudad durante diez años. Fue durante esa época en San Francisco cuando escribió las obras que consolidaron su prestigio: Curse of the Starving Class (1976), Buried Child (1979), una historia de incesto y asesinato con la que ganó un Premio Pulitzer; y El auténtico Oeste (1980).

En 1978 empezó su carrera como actor de cine y ese mismo año inició su colaboración con Joseph Chaikin, que tendría como fruto varias obras teatrales. En 1982 conoció a la actriz Jessica Lange durante el rodaje de la película Frances, en el que ambos participaban, aunque nunca se casaron. Tuvieron dos hijos, Hannah Jane Shepard y Samuel Walker Shepard, con los que convivieron en un rancho en las afueras de StillwaterMinnesota. En la década de 1980 continuó su carrera teatral obteniendo numerosos premios. Su carrera cinematográfica como actor y guionista comenzó a despegar. Su película más popular y aclamada, París, Texas, ganó la Palma de Oro del Festival Internacional de Cine de Cannes de 1984. El guion era un encargo del director Wim Wenders y estaba inspirado en el libro de Shepard Crónicas de motel. En la década de 1990 siguió escribiendo teatro, pero a un ritmo más lento que en las décadas precedentes. Mientras su carrera como actor de cine seguía floreciendo.Como actor ha aparecido en películas como Elegidos para la gloriaMagnolias de aceroEl informe PelícanoBlack Hawk Down y Don't come knocking.

Entre las películas de Shepard se encuentran El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford (2007) y Blackthorn (2011), en las que interpretó a los forajidos estadounidenses Frank James y Butch Cassidy , respectivamente. Interpretó al tío curtido de un par de hermanos en la ruina (interpretados por Casey Affleck y Christian Bale ) en el violento drama de pueblo pequeño Out of the Furnace (2013) y a un padre cuyo suicidio precipita una crisis familiar en August: Osage County (2013), una adaptación de la obra de teatro de Tracy Letts . Shepard fue elogiado por su sombría interpretación de un hombre cuyo hijo muere durante un robo en el thriller de humor negro Cold in July (2014). En 2016 apareció en el drama In Dubious Battle , que fue basado en una novela de John Steinbeck sobre trabajadores agrícolas en huelga. También «Sam» Shepard Rogers, brilló en el cine como actor y fue nominado al Óscar por la película Elegidos para la gloria.  Shepard volvió a actuar a finales de la década de 1970, ganando elogios de la crítica por sus interpretaciones en películas como Días del cielo(1978), Resurrección (1980); Elegidos para la gloria (1983), por la que recibió una nominación al Premio de la Academia ; y Fool for Love (1985), escrita por Shepard y basada en su obra de teatro homónima de 1983. En 1982 fue elegido para participar en Frances, y durante el rodaje inició una relación con Jessica Lange que duró hasta 2009. También apareció en adaptaciones cinematográficas de novelas de otros autores, como The Pelican Brief (1993), Snow Falling on Cedars (1999), All the Pretty Horses (2000) y The Notebook (2004).

Entre las demás obras de Shepard se incluyen La Turista (1967), The Unseen Hand (1969),  Operation Sidewinder (1970), Seduced (1978), A Lie of the Mind (1985),Simpatico (1994 en película 1999), The God of Hell (2004), Ages of the Moon (2009) y  Heartless (2012) y A Particle of Dread (estrenada en 2014). Además, publicó varias colecciones de relatos, como Day out of Days (2010). En 1986, Shepard fue elegido miembro de la Academia Estadounidense de las Artes y las Letras. Mientras luchaba contra la esclerosis lateral amiotrófica , Shepard escribió su última obra, la novela. Espía en primera persona, donde se centra en las reflexiones de un hombre moribundo. El libro se publicó en diciembre de 2017, unos cinco meses después de la muerte de Shepard quien fallecería el 27 de julio de 2017 en Midway, Kentucky.

Maracaibo, el sabado 22 de agosto del año 2026.

viernes, 21 de agosto de 2026

Comiendo insectos


Comíamos insectos, sí, y claro está, que lo hacemos, pero muchos menos que los neandertales. Mientras nuestros 'primos evolutivos' devoraban moscas y mosquitos de forma habitual, un hallazgo con sello español revela que nuestros ancestros directos en Europa solo los ingerían por puro accidente

 

Hace alrededor de 45.000 años, cuando los humanos modernos (Homo sapiens, nosotros) pisamos por primera vez Europa, la cosa no estaba como para desaprovechar ninguna fuente de proteínas. De modo que junto a las bayas, las raíces, las frutas y la caza, a nuestra dieta se sumaban también los insectos. ¿O quizá no? Un nuevo estudio español, recién publicado en 'Science Advances' y llevado a cabo por un equipo de científicos del Instituto de Biología Evolutiva (centro mixto del CSIC) y la Universidad Pompeu Fabra (UPF), acaba de descubrir que nuestros antepasados directos consumían insectos, sí, aunque casi nunca de forma consciente y deliberada. Más bien se los tragaban por accidente, bichos ocultos en las hojas de las que se alimentaban, o ahogados en el agua que bebían.

 

Desde luego, resulta irónico que nosotros, herederos de aquellos humanos que al final acabaron perdiendo la capacidad genética para digerir un simple grillo, vayamos a volver a hacerlo muy pronto. Con la superpoblación y la crisis climática apretando las tuercas, instituciones como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ya nos avisan de que las granjas de insectos serán en un futuro inmediato el pan nuestro de cada día. No en vano, hasta ahora 1.611 especies de insectos ya han sido catalogadas como comestibles.

Los chapulines son saltamontes comestibles con arraigo prehispánico en México, muy populares en estados como Oaxaca, Puebla y la Gobierno de México. Destacan por su alto contenido de proteína (hasta 60-70%), minerales y bajo impacto ambiental, consumiéndose tostados con limón, ajo y chile como botana o en tacos

El chapulín que más se come es el chapulín de la milpa o Sphenarium purpurascens. Es un pequeño saltamontes originario de México, muy popular en estados como Oaxaca, Puebla, Tlaxcala y la Ciudad de México. Comer chapulines es muy sano y nutritivo. 100 gramos de estos insectos aportan entre 60 y 70 gramos de proteína de alta calidad, vitaminas del complejo B, minerales como calcio, zinc y magnesio, además de ácidos grasos buenos y fibra en su caparazón que ayuda a la digestión.  Los beneficios principales de ingerir chapulines es que son ricos en proteínas. Mucha proteína, ¡Pos si! Superan por mucho el porcentaje proteico de la carne de res o de pollo. Bajos en grasa: Contienen pocas grasas y son insaturadas, es decir, saludables para el corazón. En cuanto a la salud digestiva: su exoesqueleto aporta fibra que beneficia la flora intestinal: El cuerpo los absorbe y digiere con mucha facilidad. Al comer chapulines, hay cosas que debes cuidar:1- Exceso de sal: Muchas veces se preparan tostados con sal, chile y limón en grandes cantidades, lo que eleva el sodio. 2- El origen y limpieza: Debes comprarlos en lugares limpios y confiables para evitar residuos de tierra, químicos o contaminantes del campo.  ¿Alergias? Si eres alérgico a los mariscos (como los camarones), podrías tener una reacción parecida porque comparten compuestos similares en su caparazón.

Como exploradores que estuvieses lanzados en busca del ADN de insectos, y dirigidos por el investigador Pablo Librado, y con Manuel Piñero como primer autor del estudio, los científicos se lanzaron a una misión que hace apenas una década habría sido imposible: rastrear el ADN de los insectos consumidos hace miles de años. ¿Y dónde buscaron semejante tesoro? En el sarro dental de nuestros lejanos antepasados. Para Librado y sus colegas, de hecho, examinar ese sarro prehistórico fue como tener acceso a una 'cápsula del tiempo' microscópica, porque a medida que esta placa se acumula y se calcifica (formando el cálculo dental), atrapa y preserva para la posteridad minúsculos fragmentos genéticos de todo lo que pasó por la boca de aquel individuo: bacterias, microscópicos restos de plantas, trazas de animales y, por supuesto, bichos.

La investigación demuestra que la repulsión occidental a comer bichos está escrita en nuestros genes. Así, y a través de complejas técnicas de metagenómica (que equivalen a reconstruir trillones de letras de un código de barras biológico destrozado por el tiempo) los investigadores lograron 'sentarse a la mesa' del Pleistoceno. El equipo analizó ni más ni menos que 745 muestras de sarro de individuos Homo sapiens de hasta 33.000 años de antigüedad repartidos por toda Europa y Asia central y oriental, y cruzó después esos datos con los de 18 neandertales y 96 grandes simios actuales. Los resultados no dejaron lugar a dudas. La placa de nuestros antepasados sapiens de Eurasia apenas tenía trazas de ADN de insectos. Y las pocas especies identificadas indicaban, sin duda, una ingesta inintencionada.

Al examinar la dentadura de los neandertales, sin embargo, la película cambió radicalmente. Nuestros fornidos 'primos' evolutivos, que dominaron Europa durante cientos de miles de años hasta su abrupta desaparición hace 40.000 años, poco después de nuestra llegada, sí que consumían insectos de forma habitual e intencionada. Su ingesta, de hecho, era tan abundante que resulta comparable a la de los chimpancés occidentales en la sabana africana actual. Curiosamente, los neandertales sentían una especial predilección por los dípteros, el gigantesco grupo al que pertenecen las moscas y los mosquitos. Resulta irónico que nosotros, herederos de los humanos que acabaron perdiendo la capacidad genética para digerir un simple grillo, vayamos a volver a comerlos muy pronto.

 

Estos datos encajan como un guante con otras investigaciones pioneras, también lideradas por españoles. un buen ejemplo es el estudio publicado en 'Nature' en 2017, en el que investigadores del CSIC, entre ellos Carles Lalueza-Fox y Antonio Rosasanalizaron el sarro de los neandertales de la cueva asturiana de El Sidrón y demostraron que estos homínidos no eran en absoluto los brutos supercarnívoros que pintaban los manuales. Incluso descubrieron que un individuo enfermo, al que le dolía una muela, se automedicaba masticando corteza de álamo (que contiene el principio activo de la aspirina) y hongos productores de penicilina, adelantándose a Alexander Fleming en casi 50.000 años. Ahora, el equipo del IBE añade un manjar inédito a ese menú: el consumo de mosquitos, cuyas larvas se recolectaban probablemente de los cadáveres de animales abandonados en áreas pantanosas.¡Guácala!

 

¿Y por qué los neandertales comían bichos como los mexicanos contemporáneos y nuestros ancestros europeos no? La respuesta no está en la cultura, sino escrita en nuestros genes. Los insectos están recubiertos de quitina, un polisacárido durísimo que forma una especie de 'armadura' biológica en su exoesqueleto. Y para digerirla sin dañar el estómago, el ser humano necesita fabricar unas 'tijeras químicas' muy concretas: las enzimas quitinasa ácida y quitobiasa. A través de complejas técnicas de metagenómica, el equipo de científicos logró 'sentarse a la mesa' del Pleistoceno usando el sarro dental como una cápsula del tiempo microscópica

Los científicos descubrieron que las poblaciones sapiens prehistóricas (y modernas) de Eurasia no tenían las mutaciones necesarias para producir estas enzimas de forma eficiente. En cambio, los neandertales, y también el enigmático homínido siberiano de Denisova, sí contaban con un genoma capaz de asimilar ese alimento. Como señala el propio Pablo Librado: «La escasa presencia de insectos en la dieta del norte de Eurasia sugiere que la ausencia de entomofagia no responde únicamente a factores culturales, sino también a una larga historia ecológica y evolutiva». En el fondo, todo se resume en términos de eficiencia energética. Al trazar el mapa mundial del genoma humano, a medida que nos acercamos al trópico las poblaciones conservan intacta esta capacidad enzimática. Manuel Piñero lo explica con total claridad: «Es necesario ingerir grandes cantidades de insectos para compensar el elevado gasto calórico que implica su recolección. En el trópico hay una mayor disponibilidad de insectos sociales, como termitas y hormigas: su biomasa y diversidad permiten una explotación sostenible durante todo el año, que incluso contribuye al control de plagas».

A diferencia de los 'sapiens', la ingesta de moscas y mosquitos entre los neandertales era tan abundante que resulta comparable a la de los chimpancés de la sabana africana actual. En los fríos y duros parajes de la Europa paleolítica, cazar moscas una a una, no era un 'negocio'. De manera que esa repulsión instintiva que hoy sentimos en occidente ante la idea de llevarnos un insecto a la boca no es un simple remilgo cultural moderno. Es el eco lejano de un instinto forjado durante decenas de miles de años de adaptación al frío. El procesado industrial moderno nos permitirá hoy aprovechar su valor nutricional sin necesidad de lidiar con su dura digestión. Un capricho evolutivo que, nos guste o no, terminará por devolvernos a una dieta que nuestros más lejanos tatarabuelos descartaron en la noche de los tiempos.

En Maracaibo, el viernes 21 de agosto del año 2026

 

jueves, 20 de agosto de 2026

La Expansión del Universo


El universo se está expandiendo. El propio tejido del espacio se estira y hace que las galaxias se alejen unas de otras. Este crecimiento comenzó con el Big Bang hace unos 13.800 millones de años y hoy en día ocurre de forma más rápida debido a la energía oscura.

Las galaxias lejanas muestran un cambio en su luz hacia el color rojo, lo que prueba que se alejan de nosotros. Cuanto más lejos está una galaxia, más rápido se aleja de nuestra posición.  A finales del siglo XX, los científicos descubrieron que el universo no frena su crecimiento. Al contrario, la expansión va cada vez más rápido. La fuerza misteriosa que causa esta aceleración se llama la energía oscura… Es una fuerza misteriosa y transparente que constituye aproximadamente el 68% del universo. A diferencia de la gravedad, que atrae la materia, la energía oscura actúa como una fuerza repulsiva que estira el tejido del espacio y acelera la expansión del cosmos. El universo visible desde siete planetas, donde la tierra (estrellas, planetas y gas) solo representa el 5%; la materia oscura es el 27%; y la energía oscura el 68% restante.

 

Recientemente se detectó en 1998 al observar que las supernovas (estrellas moribundas) lejanas se movían más rápido de lo esperado, algo que es constante y que no se debilita a medida que el universo crece; mantiene siempre la misma densidad en el espacio. Existe una constante cosmológica, la cual es una propiedad intrínseca del propio espacio vacío; el espacio tiene su propia energía que lo empuja a expandirse.

 

La expansión del universo fue descubierta mediante trabajos teóricos y observacionales independientes en la década de 1920. Desde entonces, la expansión se ha convertido en un aspecto fundamental del campo astrofísico de la cosmología .Muchos proyectos científicos importantes han buscado caracterizar la expansión y comprender sus efectos.

La expansión del universo puede definirse como  el aumento de la distancia entre las partes del universo lo que es observable que no están ligadas gravitacionalmente con el tiempo. Esto es una expansión intrínseca, por lo que no significa que el universo se expanda hacia algo o que exista espacio fuera de él. Si bien los objetos no pueden moverse más rápido que la luz, pero esa limitación se aplica solo con respecto a los sistemas de referencia locales y no limita las tasas de recesión de los objetos cosmológicamente distantes.

La expansión cósmica es una característica clave de la cosmología del Big Bang. Los físicos han postulado la existencia de energía oscura, que aparece como una constante cosmológica en los modelos gravitacionales más simples, como una forma de explicar eta aceleración tardía que se predice que será dominante en el futuro. El concepto de la expansión del universo es difícil de explicar, lo que da lugar a varias ideas erróneas sobre su naturaleza, origen y efectos.

Entre 1912 y 1914Vesto Slipher descubrió que la luz de galaxias distantes se desplazaba hacia el rojo, un fenómeno que posteriormente se interpretó como el alejamiento de las galaxias de la Tierra. En 1922, el astrónomo ruso Alexander Friedmann (1888-1925)(Ver) utilizó las ecuaciones de campo de Einstein para aportar evidencia teórica de que el universo se está expandiendo. La demostración astronómica clave de la expansión del universo se conoce como la ley de Hubble o, a veces, como la ley de Hubble-Lemaître. El nombre y, por lo tanto, el honor del descubrimiento, han sido objeto de debate. En 1924, el astrónomo sueco Knut Lundmark encontró evidencia observacional de la expansión. Si bien sus resultados fueron razonablemente precisos incluso para los estándares actuales, se basaron en mediciones del diámetro de las galaxias y la distancia a la galaxia de Andrómeda, que no estaban comprobadas en ese momento. 

En 1927Georges Lemaître (1894-1966), sacerdote católico  derivó soluciones para las ecuaciones de la relatividad general de Einstein y las aplicó a los datos publicados por Slipher y Hubble para proponer una relación lineal entre la distancia a las galaxias y su velocidad de recesión. (Ver) La relación lineal fue establecida firmemente por Edwin Hubble (1898-1929) uno de los más importante astrónomos estadounidenses del siglo XX, es famoso principalmente por haber demostrado en 1929 la expansión del universo midiendo el corrimiento al rojo de galaxias distantes a partir de las teorías de Georges Lemaître. Hubble es considerado el padre de la cosmología observacional aunque su influencia en astronomía y astrofísica toca muchos otros campos. 

El propio Hubble no asoció la relación ahora llamada ley de Hubble con la expansión del universo y su estimación de la constante de proporcionalidad fue demasiado grande por un factor de 7, pero sus publicaciones despertaron interés en el trabajo teórico anterior e iniciaron esfuerzos cada vez más sofisticados para medir la constante. El astrónomo Walter Baade recalculó el tamaño del universo conocido en la década de 1940, duplicando el valor anterior. 

El 13 de enero de 1994, la NASA anunció formalmente la finalización de las reparaciones relacionadas con el espejo principal del Telescopio Espacial Hubble, lo que permitió obtener imágenes más nítidas y, en consecuencia, análisis más precisos de sus observaciones. Poco después de que se realizaran las reparaciones, el Proyecto Clave de Wendy Freedman de 1994 analizó la velocidad de recesión de M100 desde el núcleo del Cúmulo de Virgo, ofreciendo una medición de la constante de Hubble. Más tarde ese mismo año, Adam Riess et al. utilizaron un método empírico de formas de curvas de luz en banda visual para estimar con mayor precisión la luminosidad de las supernovas, lo cual minimizó aún más los errores de medición sistemáticos de la constante de Hubble. En 2003, el análisis de David Spergel del fondo cósmico de microondas durante las observaciones del primer año del satélite Wilkinson Microwave Anisotropy Probe (WMAP) coincidió aún más con las tasas de expansión estimadas para las galaxias locales.

Un universo en expansión suele tener una edad finita. La luz y otras partículas solo pueden propagarse una distancia finita. La distancia comóvil que dichas partículas pueden haber recorrido a lo largo de la vida del universo se conoce como horizonte de partículas, y la región del universo que se encuentra dentro de nuestro horizonte de partículas se conoce como universo observable.

Si la energía oscura, que se supone domina el universo actual, es una constante cosmológica, entonces el horizonte de sucesos cósmicos converge a un valor finito en el futuro infinito. Esto implica que la porción del universo que podremos observar es limitada. Existen muchos sistemas cuya luz jamás podrá alcanzarnos, debido a un horizonte de sucesos cósmicos inducido por la gravedad repulsiva de la energía oscura.

En Maracaibo, para este blog (lapesteloca), el jueves 20 de agosto del año 2026.

miércoles, 19 de agosto de 2026

Naciones virtuales

 

Ogadén es una árida región situada en el extremo oriental de Etiopía, poblada mayoritaria por pastores nómades de la etnia somalí. La región tiene una población estimada en casi 4,5 millones de personas y cerca del 98% de ella es musulmana. Ogaden también es conocido como Región Occidental Somalí u Ogadenia, y está en la región más occidental de Etiopía. El territorio ha sido centro de disputas históricas y de un conflicto bélico que se dio en “el Cuerno de África” durante los años de la llamada Guerra Fría. Ogadén tiene fronteras con Djibouti al norte, Kenia al suroeste y Somalia al norte, este y sur. La capital de la región ha sido Jijiga desde 1994.

Debido a muchos años de guerra y principalmente a la negligencia del gobierno etíope, la calidad de vida en la región Ogaden está muy deteriorada. En cada casa viven casi 7 personas y el acceso al agua potable es de apenas el 38% de la población. La tasa de analfabetismo es elevadísima y la mortalidad infantil es de 57 por cada 1000 nacidos vivos. Demográficamente la región es dominada por la etnia Somalí, en cerca del 95% de toda la población. Buscando durante mucho tiempo la cooperación con el resto de Somalia para terminar con años de ocupación etíope, provocaron gran parte del antagonismo etíope contra Ogaden, en los años setenta del siglo XX, cuando Somalia invadió Etiopía, en apoyo a las guerrillas locales y se produjo “La guerra de Ogaden”.

La Organización de las Naciones Unidas no Representadas (UUN) considera que la población de Ogaden es la única con potestad para decidir sobre su futuro. Una de las organizaciones más importantes de la región, que lucha por la autodeterminación de Ogaden es el Frente de Liberación Nacional de Ogaden, que ha llamado a no participar en las farsas electorales a las que convoca Etiopía, porque considera que esto es solo para calmar a la opinión pública internacional y que oculta la naturaleza colonial del régimen etíope.

El Pueblo Ogaden, como una nación soberana, tiene el derecho a controlar su destino y el Frente asegura que la lucha continuará mientras Etiopía siga intransigente a conceder los derechos y deseos del Pueblo de Ogaden. La lucha del Pueblo de Ogaden y su movimiento está encaminada a obtener el derecho a la autodeterminación. Ese Pueblo nunca ha sido, histórica o políticamente, parte de Etiopía. Además, ellos abogan por que se aplique el capítulo de las Naciones Unidas y sus resoluciones en las que se llama a la eliminación del colonialismo.


Si nos situamos de nuevo en el mapa de África, miremos a el Sahara Occidental, que ahora no es un país soberano reconocido de forma universal ya que la Organización de las Naciones Unidas lo considera “un territorio no autónomo pendiente de descolonización” y prefieren pensar en que es “el último de su tipo en el continente africano…”  Lo cierto es que “el Sáhara Occidental no pertenece oficialmente a ningún país” de forma indiscutida” ya que formalmente está dividido y en disputa: Marruecos controla alrededor del 70% del territorio (y dice considerarlo parte de su país), mientras que el Frente Polisario controla el 30% restante bajo la autoproclamada República Árabe Saharaui Democrática (RASD). Para la ONU, supuestamente sigue siendo “un territorio pendiente de descolonización”… ¡Ja! … Pero ya todos saben cómo funciona la ONU…

El pueblo saharaui es una sufrida comunidad de origen nómada originaria del Sáhara Occidental, quienes tras la retirada de España, cuando se produjo la ocupación de su territorio en 1975 por el ejército marroquí, gran parte de la población saharaui se exilió en los campamentos de Tinduf en Argelia, mientras fundaban la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) a través del Frente Polisario.  

Aunque pueda sonar repetitivo, regresaré a recordarle a los lectores de este blog (lapesteloca) por qué existe y sigue sufriendo el pueblo saharaui en sus territorios y en los campos de refugiados, que antes fueron españoles… En un par de ocasiones, a propósito de señalar “el muro” (https://bit.ly/35NOEoZ) creado para encerrar a los habitantes originales del Sahara español, o (https://bit.ly/2u2Vg1k) en alguna otra ocasión ya en este blog desde 2017 me he referido a las causas de esta tragedia.

El territorio del Sáhara Occidental sigue disputado, dividido, usurpado por la dictadura del Sultán de Marruecos, sin que la población saharaui haya podido ejercer de forma definitiva su derecho a la autodeterminación mediante un referéndum acordado, mientras más de 170.000 personas sobreviven desde hace décadas en condiciones extremas en el desierto argelino, dependientes en gran medida de la ayuda humanitaria internacional.

En estos días de mediados del año 2026, cuando la población española de Ceuta parece ser amenazada por el gobierno del Sultán de Marruecos, quien, fomentando una invasión con la venia aparente del actual gobierno de España, en un tema que debería ser competencia de la ONU, la cual como siempre es manejada por las presiones de quienes ejercen el poder del dinero y las armas, la ONU está como los movimientos telúricos del planeta, en el tope de la discusión, destruyendo ciudades sin que se vislumbre datos para imaginar acuerdos trascendentales.

Si bien es cierto que desde hace años en este blog hemos llamado la atención sobre el “olvido político” del reino de España como nación para con la población saharaui, la historia de la guerra de Ogaden donde Etiopia con el respaldo de la Union Sovietica fue apoyada en su “guerra de Ogaden” sacrificando la vida de cientos de cubanos quienes murieron en combate, enviados a “la guerra” para respaldar el compromiso de Fidel Castro con la URSS, los “súbditos” de reinos comunistas son enviados a morir por sus “sultanes” sátrapas que ejecutan a su gente  para satisfacer intereses usualmente con sentido crematístico…

Lo cierto es que ante las náuseas, no provoca seguir discutiendo este tipo de acciones de los llamados ejecutores de la política, nacional o internacional, la misma miasma es, y si no lo creen, atiéndanle a la ONU…

En Maracaibo, todavía con más de un centenar de presos políticos sin liberar y sin contar los muertos en cautiverio, el miércoles 19 de agosto del año 2026

 

 

martes, 18 de agosto de 2026

Vesalio y Brueghel


La aventura de España parecía haber finalizado para Andrés Vesalio como médico de la corte española, y según opinaba su amigo, el cardenal Granvela, él debería sentirse afortunado por estar aún vivo. Andrés Vesalio, había sido condenado a morir en la hoguera como resultado de lo que algunos consideraron como “oscuras prácticas”. En realidad, las razones tuvieron que ver con el dictamen alrededor de una autopsia y la acusación ante la Inquisición que presentaba un alegato asegurando tener evidencias de que un cadáver estaba vivo y latía el corazón mientras se autopsiaba, aquel día, el 16 de enero del año del Señor de 1564.


El cardenal Antonio Granvela había firmado todos los documentos necesarios para autenticarlo a él, como apoderado de los bienes de la familia Andrés Vesalio. Extrajo de una voluminosa cartera de cuero llena de papeles, un documento y le hizo entrega a Andrés de su pasaporte, señalándole que había sido firmado personalmente por el rey Felipe II, asegurándole que lo ponía en sus manos, acompañado por las cartas credenciales que le valdrían como salvoconducto ante los representantes de la corona española en Milán y en Venecia y especialmente para el Guardián de los Santos Lugares en Jerusalén. Todos los documentos en sobres lacrados llevaban los sellos y la firma de su majestad imperial don Felipe II.  A quien Dios le conceda gracias por muchos años, repetiría el cardenal, mientras Andrés, acariciando su barba, pensó en que quizás todavía existiría para él una opción de volver a la universidad de Padua, pero prefirió no mencionar aquella idea.  


Era tan grande el pesar y la desesperanza de Andrés Vesalio ante las noticias que le ofrecía en confidencia su amigo el cardenal Granvela, que en sus pensamientos le asediaban aterradoras imágenes que él conocía como “El triunfo de la muerte”, la obra del pintor brabanzón Pieter Brueghel quien había decidido darle ese terrible nombre a aquel lienzo en el que el mundo parecía querer desaparecer por una guerra donde la muerte triunfaba sobre reyes y mendigos. Pieter Brueghel de Oude, llamado también “el Viejo”, (1525-1569) era un pintor y grabador brabanzón, fundador de una dinastía de pintores. Brueghel era sin duda, el pintor holandés más importante del siglo XVI. Con Jan Van Eyck, Hyeronimus Bosch llamado el Bosco y Pedro Pablo Rubens, Pieter llamado “el viejo” era considerado como uno de los cuatro grandes maestros de la pintura flamenca y Andrés Vesalio había tenido la oportunidad de conocer a Pieter Brueghel en Amberes.

 

 El pintor quien era más joven que él y había nacido en un pueblo de Brabante, y desde el año 1551 era un maestro del gremio de pintores de Amberes. Andrés, recién había conocido a Pieter dada la gran amistad que el pintor tenía con los maestros del grabado e impresores de aquella ciudad. También conocía Andrés Vesalio a Pieter Coecke van Aelst (1502-1550), un artista plástico que era considerado como el decano del gremio de artistas, pintores y arquitectos. Pieter Coecke van Aelst era hijo del teniente de alcalde de Aalst y también era  pintor, grabador, dibujante y  editor flamenco, y además, era el suegro de Pieter Brueghel “el Viejo”. (Pieter Coecke van Aelst se casó con Anna van Dornicke, hija del pintor Jan van Dornicke. Cuando este murió, Coecke heredó su taller, y Pieter Brueghel “el Viejo”, con el tiempo se casó con Mayken (María), la hija de van Aelst, que era su maestro. Pieter Breughel había sido el primer discípulo de Pieter Coeck, y de cuya hija Mayke, una niña a quien él había llevado en sus brazos, Pieter siempre estuvo enamorado y terminaría casándose con ella).

 

En 1562, a petición de la esposa de de Pieter Coeck, su futura suegra, Pieter Breughel se había trasladado a Bruselas, para vivir en el barrio de Marolles, en una casa con tejados escalonados de estilo medieval flamenco en el número 132 de la principal rue Haute, justamente en el vecindario donde Anne y Andrés Vesalio habían vivido durante muchos años. En la iglesia de Notre-Dame de la Chapelle, Pieter Brueghel se casaría, en 1563, con Mayken Coecke, la hija de su maestro Pieter Coecke van Aelst. Andrés Vesalio, recordaba bien al pintor por sus contactos en Amberes… De cierta manera, le remordía la conciencia, más lo cierto había sido que él tuvo la oportunidad de visitar al pintor en su casa de Bruselas y allí vio algunas de sus pinturas. Fue en esos días, cuando Pieter estaba pintando La torre de Babel, y Andrés pudo admirar igualmente en su taller, los lienzos de “El triunfo de la muerte” y el de “La caída de los Ángeles Rebeldes” que le recordaron a algunos cuadros de Hyeronimus Bosch (https://bit.ly/39Wbc8E), otro artista flamenco ya fallecido y cuyas pinturas, a pesar de sus apocalípticas escenas, sabía él que eran muy apreciadas por el rey Felipe II. 

 

De las visiones de los tormentos de la Inquisición, y de sus grandes temores durante el cautiverio, a menudo Vesalio regresaba a pensar en las escenas de los lienzos de Brueghel. Algunos personajes que él conociera personalmente, como Servet y el doctor Cazalla, se mezclaban en su mente hasta transformarse en pesadillas ardientes durante el sueño. Las escenas del lienzo de Pieter llegaban a su mente como fogonazos. Había visto las horrendas escenas de, el triunfo de la muerte, y versificados recordaba fragmentos memorizados desde niño, de unos versos que él prefería no haber nunca aprendido y sin embargo los repetía maquinalmente Mors stupebit et Natura, cum resurget creatura, iudicanti responsura...

 

Tal vez ensañándose imaginariamente contra sus captores había visto cientos de hombres desnudos huyendo desesperados, hundiéndose en negros socavones, tratando de ocultarse de sus torturadores, quienes cual caterva de monstruos les perseguían implacables arrastrando a seres desnudos e indefensos hasta los desfiladeros donde muchos otros les aguardan al borde de los acantilados paralizados de terror. A lo lejos donde solo hay cuerpos inanimados, los hombres huyen hacia un túnel y el ejército de esqueletos, con sus tapas de ataúd a modo de escudos avanza en apretadas filas sobre la masa que sucumbe al ataque de la vanguardia, desprevenidos están otros y hay una mesa, sin comensales, todavía repleta de manjares pero de la fiesta campestre no sobrevive nadie, cientos cadáveres ya han sido amortajados, mientras el tribunal de la muerte, presidido por la enseña de la cruz, contempla impasible aquella hecatombe

 

NOTA: este texto ha sido parcialmente extraído de mi novela “Vesalio el anatomista” (Maracaibo, 2016), similar a algo que fue publicado en este blog en octubre del año 2021.


Maracaibo, el martes 18 de agosto del año 2026