miércoles, 27 de mayo de 2026

Alias “Perdioapollo”

 

 El 7 de diciembre del año pasado (2025)… No hace mucho… Solo unos 5 meses atrás, pero, es que el “buscador” de éste, mi blog (lapesteloca) es de una eficiencia aterradora, y… Regresé hoy a tropezarme … con la madre de indiecito guaraní …

¡No puede ser! … Me dije sorprendido… ( La memoria hace meses que me juega este tipo de “truquitos”…) ¡No lo recordaba! Ni sabía si se lo habría enviado a Miriam Josefina… Me dije entonces… Esto tengo que habérselo enviado a Miri-Miri (así le decía a Miriam, cuando ella era un Médico Residente del postgrado de Anatomía Patológica en el IAP de la UCV hace más años que el siruyo)… OK, OK… Para detener esta perorata sin sentido, voy a publicarlo de nuevo. Y punto.

Se me ocurrió hoy (en diciembre del año pasado) escribir algo que quiero dedicárselo a Miriam quien estaba en esos días en La Asunción, visitando a su hijo, un periodista deportivo quien nació el mismo día que mi hijo menor, Fernando Augusto, quien es cocinero en Madrid… ¡Las vueltas que da la vida!  Me lo dije y puede que no me lo quieran creer, pero hace ya un tiempo que pude escuchar esta conversación entre dos maracuchos, que se las daban dizque de musicólogos… 

-¿Vos no sabéis como se llama la madre del indiecito guaraní?

-¡A la jaiba! ¡Que motrenca! Vos ya no halláis que inventar… 

-¿I vos no lo sabéis? Versia, si eso, es algo que lo sabe todoelmundo…

-Si, a las dos pasadas, hasta Raymundo, y tooermundo, Ajá… Vai, decime…

-¿Ajá? Vai, cantá la canción pues pa que vos mismo veáis…

El chamo, quien, si se la sabía, (e insisto pa los que creen que solo los viejos conocieron a el pájaro Chogüi, directamente cantando el joven de la Balandra, Nestor Zavarce) de manera que arrancó cantando, hasta imaginándose (hecho el wuillymais) ser una copia del propio Zavarce.

“Cuenta la leyenda que en árbol se encontraba encaramado un indiecito guaraní/ y que sobresaltado por el grito de su madre perdió apoyo, y cayendo se muriooó/”…y  que entre los brazos maternales por extraño sortilegio en Chogüi se convirtió/… Chogüi, chogüi, chogüi… ¿Qué más queréis?

-¡Véis! La mama del indiecito se llamaba “Perdioapollo”, un nombre guaraní para quien seguramente era una madre paragüaya autóctona…

-¡Vértica! ¡Que molleja de inventor sois vos! ¿Perdioapoyo o Perdioapollo? No es lomismo…

-Sí, eso es “una enfermedad del lomo”… Lo de, “lomismo” digo yo…  -

-No me suena muy guaraní ese nombre…

-Maginate que yo –soy experto en dialecto guaraní- y hasta ya sabía que Che Pykasumi, en guaraní significa “mi pequeña paloma”, y que hasta hay una película sobre el tema musical de la canción Che Pykasumi, y que, además, te informo que fue internacionalizada por el cantautor catalán Joan Manuel Serrat. Yo si se de lo que te estoy hablando… ¡Noooj!

-Pues pa que sepáis vos, en el año 2011 Ermes Medina Valiente filmó una película, de las que le dicen largometraje, aunque solo dura 20 minutos, se filmó con el nombre de Che Pykasumi sobre un poema que el poeta Cecilio Valiente escribiera en 1928 para que años más tarde Eladio Martínez le compusiera la música completada por José Asunción Flores y la cantó Serrat… ¡Veis que no sois solo vos el que sabéis!?

Reacomodemos el negocio: en realidad el Pájaro Chogüí, es una polka paraguaya del músico argentino Guillermo Breer, que fue compuesta en 1945 y es conocida en Paraguay como Pájaro Choguy. La canción hace alusión al celestino, o chogüí un pajarito que gusta comer naranjas, es una de las polkas paraguayas que internacionalmente ha sido más interpretadas y suena a través del arpa paraguaya e instrumentos andinos. Guillermo Breer publicó la obra a mediados del siglo XX bajo el seudónimo de Pytaguá (extranjero en guaraní)

-¡¡Vértiale, vos sabéis más que el gas!! Pero no te olvidéis de que fue Néstor Zavarce quien la popularizó en Venezuela.

-¡!Faltaba mas!!

Ahora vengo yo mismo a decirles que como todo este cuento ha sido una especie de “atentado poético-musical”, el mismo se originó por culpa de Miriam, quien estaba de visita en Paraguay. Entonces, se me ocurrió indagar sobre el nombre de Miriam, si, así con M al final. Es que además de la mamá con el hijo en Paraguay, mi secretaria en la dirección del IAP de la UCV también se llamaba Miriam y desde los tiempos del uso del papel carbón para copiar las paginas, hasta ingresar en la modernidad de la informática y las computadoras, ella fue siempre de una eficiencia impresionante. Lo afirmo yo quien para aquel entonces era un “escribidor” principiante.

Míriam era hija de Amram, y Iojebed, era la hermana mayor de Aarón y de Moisés. Esto era según el Viejo Testamento de la Biblia, el período en que los israelitas vivían en Egipto como esclavos y el faraón había decidido matar a todos los hijos varones que nacieran. Eran “tiempos recios” para usar el título de una novela de Vargas Llosa.  Resulta que Iojebed, dio a luz a Moisés y, para protegerlo, intentó mantenerlo escondido, pero, no pudiendo ocultar más al recién nacido, por miedo a que lo delataran los llantos y toda la familia muriera, Miriam "tomó una barquilla de juncos y la calafateó con asfalto y brea, y colocó en ella al niño y lo puso en un carrizal a la orilla del río" (Éxodo 2:3-4). 

La canasta fue encontrada por la hija del faraón, quien, al verlo, decidió adoptarlo. Míriam salió de su escondite, para decirle que le traería a una mujer que le diera pecho al bebé, enviándole a su propia madre. Al niño lo llamaron Moisés. Según el relato bíblico fue Miriam quien, a pesar de su edad avanzada, inició las danzas y los cantos para dar gracias a Dios por el milagroso paso del mar Rojo que permitió al pueblo de Israel escapar de Egipto. Míriam se encontraba a la cabeza de las mujeres del pueblo de Israel.

Si estuviésemos en la Semana Santa, pudiesen quizás como otrora, ver “Los diez Mandamientos” de Cecil B de Mille, “una fija” en la televisión, pero vivimos en otros tiempos (el siglo XXI) y como estamos en diciembre (ahora en mayo), puedo recomendarles más bien revisar el filme Ben-Hur, donde el mero Charlton Heston que era Moisés en el filme de, de Mille, aquí es Judá, que ayuda a Jesúcristo cuando cae con la cruz y se produce el milagro de curación de la lepra de su madre y de su hermana Tirzah quienes estaban condenadas a prisión por Messala, el mismo actor inglés de la famosa e inolvidable carrera de caballos en el circo romano…

Podemos aprovechar esta oportunidad para recordar que el autor de la novela Ben-Hur fue Lew Wallace (1827-1905) un norteamericano que combatió en la guerra de Secesión llegando al grado de general de la Unión, y quien había dedicado 5 años de su vida a investigar lo necesario para poder armar el argumento de la novela Ben-Hur: A Tale of the Christ, una novela escrita, hasta el día 12 de noviembre de 1880 cuando a Editorial Harper decidió publicarla.

No es casualidad que el propio Lew Wallace sobresaliera, pues además de ser héroe de la Guerra Civil, gobernador de Nuevo México y, posteriormente, embajador en Turquía, este gringo nativo de Indiana fabricaba y tocaba sus propios violines, dibujaba y pintaba con maestría, y poseía ocho patentes para diversos inventos, incluyendo un carrete retráctil oculto en el mango de una caña de pescar. Pero fue en la literatura donde Wallace realmente dejó su huella. Es el único novelista homenajeado en el Salón Nacional de las Estatuas del Capitolio de los Estados Unidos.

En Maracaibo, el miércoles 27 de mayo del año 2026

martes, 26 de mayo de 2026

Diferenciación en las flores


La diferenciación celular en las flores, ocurre como resultado de una complicada coreografía (sin coreógrafo) entre la química de medio intercelular e intracelular a través del uso de intrincados medios de comunicación entre las células. A diferencia de los animales, la morfogénesis en las plantas ocurre durante todo el ciclo de vida en grupos de células indiferenciadas llamados meristemos. Existen dos tipos de meristemos que son activos durante toda la vida de la planta, el de inflorescencia o "shoot apical meristem" (SAM) y el de raíz o "root apical meristem" (RAM).

En el primero, durante la formación de la flor, aparecen cuatro regiones concéntricas de células primigenias ("primordios") que eventualmente se convertirán en los cuatro órganos: sépalos, pétalos, estambres y carpelos, dispuestos desde fuera hacia adentro.  El patrón espacio-temporal de la morfogénesis de la flor es el mismo en el cuarto de millón de especies de plantas con flores, lo que sugiere que debe existir un mecanismo robusto y general en la formación de este patrón, pero que no se entiende bien hasta la fecha.

Romero-Arias y colaboradores, del Instituto de Física, de la UNAM, México; del Instituto de Ecología, de la UNAM, y del Centro de Ciencias de la Complejidad, UNAM, y de la Facultat de Física, Universitat de Barcelona, en su trabajo (Ver ref 1 ). En el trabajo mencionado, describen un modelo de coevolución entre dos sistemas físicos que reaccionan químicamente para describir la floración de Arabidopsis thaliana, una planta que ha sido uno de los organismos más estudiados y donde se pueden usar una gran cantidad de datos, tanto de la evolución temporal de los órganos como de la actividad de la genética responsable.

Si comenzamos partiendo del concepto básico de que las células indiferenciadas de un embrión, o células "madre" comparten no sólo el mismo ADN, sino que también los mismos genes y las mismas redes genéticas, durante el desarrollo de un ser vivo las células madre adquieren un destino específico indudablemente gobernado por diferencias en la expresión de sus redes genéticas. Hoy en día se acepta que esto ocurre en respuesta a señales que dependen de la posición o del linaje celular.

El patrón espacio-temporal de la morfogénesis de la flor es el mismo en el cuarto de millón de especies de plantas con flores, lo que sugiere que debe existir un mecanismo robusto y general en la formación de este patrón, pero que no se entiende bien hasta la fecha. En los meristemos que son activos durante toda la vida de la planta, el de inflorescencia o "shoot apical meristem" (SAM) y el de raíz o "root apical meristem" (RAM). En el primero, durante la formación de la flor, aparecen cuatro regiones concéntricas de células primigenias ("primordios") que eventualmente se convertirán en los cuatro órganos: sépalos(la hoja modificada que forma la parte externa de la flor), pétalos(cuya función biológica es atraer a los polinizadores-insectos y aves- para asegurar la reproducción), estambres (el órgano reproductor masculino) y carpelos (el órgano femenino de la flor), dispuestos desde fuera hacia adentro como se muestra en la fotografía con microscopia electrónica de barrido (Ver).

En la fotografía aparece el Mristemo de una flor joven, dividido en cuatro regiones, cada una conteniendo los primordios que posteriormente se desarrollaran en organos de la flor. De afuera hacua adentro, se encuentran los grupos de celulas que daran origen a los sepalos(Se), los petalos)Pe), los estambres (St), y carpelos(Car). Como se puede observar en la fotografia tomada de Albvares Buylla y col (ver referencia 2).

El modelo de la floración en Arabidopsis thaliana, llamado ABC propone un mecanismo de concentración de agentes químicos, que actúan como activadores selectivos de los diferentes “atractores de las redes genéticas” que producen los diferentes órganos. Sin embargo, la disposición geométrica de estos activadores en anillos concéntricos no se obtiene en este modelo solamente. La aparición de cualquier disposición geométrica es interesante de investigar.

Una propiedad de las superficies e interfases geométricas es la curvatura, la cual puede calcularse en cada punto del lugar geométrico localmente sin necesidad de tener información global del sistema. Generalmente esta disposición es el resultado de interacciones que obedecen leyes simples de la Física. Por ello, resulta interesante que estudios recientes in vitro de la floración de Arabidopsis thaliana los cuales sugieren que la información espacio-temporal necesaria para la construcción de una geometría anillada se obtiene a través de la curvatura local debido a una simetría cilíndrica en el crecimiento de los primordios y a que el cambio de la curvatura media del meristemo sufre cambios notables en la interfase donde conviven dos grupos de células primordiales.

En el artículo de Romero Arias y col., formulan un modelo coevolutivo espacio-temporal para entender la formación de primordios usando la curvatura media de la interfase donde conviven dos grupos de células primordiales. El modelo de coevolución descrito en este trabajo, entre dos sistemas dinámicos interactuantes puede ser utilizado para investigar el problema de diferenciación celular en general. El modelo simplemente se basa en la idea fundamental de que es necesario que las células indiferenciadas del tejido embrionario reciban la información espacio-temporal necesaria para decidir su destino final. El modelo ha sido detalladamente expuesto en la floración de Arabidopsis thaliana aprovechando el amplio conocimiento que se tiene tanto de los mecanismos biomoleculares como del desarrollo del meristemo en este organismo.

El modelo ha sido desarrollado en pasos, proponiendo un modelo espacial que describe la dinámica de los campos macroscópicos que se acoplan a las redes genéticas de cada célula para darles la información espacial que requieren. Esta parte se basó principalmente en las ideas expuestas por el modelo ABC y con la simplificación de la GRN inferidas de los datos experimentales. Este modelo simple por sí solo es capaz de reproducir la conformación de anillos concéntricos de los órganos que se observan experimentalmente.

Finalmente, Romero-Arias y colaboradores incorporaron la evolución temporal del proceso suponiendo que la reproducción celular resulta en el crecimiento isotrópico del meristemo. Derivaron las ecuaciones dinámicas del sistema y ajustados los parámetros para reproducir la aparición de los órganos en el lugar y el tiempo adecuados.

Provistos de estos resultados Romero-Arias y col. examinarían el poder predictivo del modelo, estudiando todas las posibilidades de mutaciones y fueron capaces de reproducir todas las variedades mutantes en estado silvestre y otras aún no encontradas como la C+ y la inversión de órganos por pares.

Referencias: 1-Romero-Arias, José Roberto, Barrio; Álvarez-Buylla, Elena, Roces, Rafael Ángel, Varea Carmen y Hernández-Machado, Aurora. Modelo de diferenciación celular en la floración de Arabidopsis thaliana. En TIP. Revista especializada en ciencias químico-biológicas, en su versión impresa  ISSN 1405-888X- TIP vol.13 no.2 Ciudad de México, dic.  2010))                        2- Albvares Buylla y col. Floral morphogenesis: Stochastic explorations of gene network epigenetic landscape. PLoS ONE 3 (2008).

Maracaibo, martes 26 de mayo del año 2026     

lunes, 25 de mayo de 2026

Copia textual…

 

“Levantas la vista y ves cajas de plástico en la esquina de la habitación, son rojas, azules y amarillas. Hay hombres jóvenes y ellos se agrupan alrededor de tres mesas. Gritan. Ellos creen que conversan, los acalla el estridor de la rockola. El barullo tan solo es interrumpido por los tiros que nacen de las piedras. Cena tres. Tres cinco. Viiiiiirga. ¡Callate no joda! Cinco dos. Atendele al juego.

 

Las botellitas ambarinas se han multiplicado sobre las mesas y en el piso tintinean. No se caen. Aroma de cebada, ellas pululan mientras tú escuchas el rasgar de la aguja sobre la pasta negra y piensas en el perrito y la vitrola. Las cuerdas vibran, la guitarra de Carlos, ¡es Caslitos si! "Sus ojos se cerraron y el mundo sigue andando, su boca que era mía ya no me besa más"...


Entonces piensas en Yolanda y en tus hijos. Se apagaron los ecos de su reír sonoro... Tú evocas la sensación aquella del asiento reclinable, avión de Viasa, regreso a casa, el cielo sangrante a treinta mil pies de altura. El mayor de tres años te mira y se asoma a la ventanilla. El segundo duerme en tus brazos. El pequeñito de meses en los brazos de su madre. Con Viasa de vuelta a casa. Pañales y teteros y deudas y tu primogénito te abraza.

 

La emoción de volver. Para tí, la incógnita del futuro cercano. Regresas en Viasa, te espera la casa, la casa grande, su hogar de niña. Retornar a tu tierra, volver a que tus padres, recuerdos de tu niñez y de tu adolescencia. Regresar con esposa y tres hijos. ¡Ya tú no eres el mismo! Recuerdas como repetías tercamente incansablemente, era como una letanía, nos arreglaremos, nos adaptaremos, nos acostumbraremos, nos acomodaremos, nos amoldaremos, nos que sé yo que más, nosotros, que fuimos tan sinceros, nosotros que nos quisimos tanto…

 

Tú piensas en Yolanda, Yoli, Yolita, recordando aquellos días... En realidad, era imposible buscar una casa aparte, era necesario vivir con los suegros por un tiempo, en la casa grande, ¿Con qué se sienta la cucaracha? Tú lo dijiste, ¿lo recuerdas? Cargas con el muerto, con el cargo, ¿cuál cargo?, aquel cargo, el cargo, el puesto, el empleo, la oferta, y tú, cargando muchachos, cargando sus padres con todos, tú sin cargo y entonces cargando tus padres contigo, cargando con tus deudas. Cargar con un par de profesionales…

 

Vivir en la casa grande, meses, desempleado, esperando el cargo prometido, el puesto ansiado, esperado, prolongado, prorrogado. Meses y meses y el ya veréis allí sonando, tranquilizate, se van a arreglar las cosas, despreocupate, ¡las teclas chico!, las palancas, los contactos políticos, tené confianza, que vos, ya vais a ver, te tienen que dar el cargo, estate quieto, quedate tranquilo, aguantate, ¿y tus investigaciones?...

 

Tú piensas en Lucidio y en su verborragia incandescente. "Penetraremos el cerco ultraderechista que controla el Consejo de la Facultad ". "Hay cacería de brujas chico". Lucidio el amigo, el periodista, el locutor. ¡A baile! Tú nunca creíste que todo aquello te pudiese ocurrir en tu propia ciudad. Tú sí, tú que ahora lo analizas y lo evalúas, entre el ruido de la rockola y los latidos de tu corazón cuando lo asumes y piensas otra vez en Yolanda...

 

Moveme las piedras, ¿quién es mano?, revolvé vai, así. Tiros del dominó y el ruido te lleva de Yolita a Lucidio. Los frentes populares, la lucha armada, la abstención electoral, la guerra, la célula del partido... Tú ves unas figuras con uniformes de color verde, en una selva. No son maoistas ni barbudos, empinas tu cuartico, los ves con tu mente en unas montañas y el barullo de las voces y la rockola y los disparos de las piedras, no te impiden construir esas imágenes.

 

Otro trago largo a tu cerveza. Ahora las ves en blanco y negro. Evocas recuerdos marchitos y crees olfatear una vaharada de emanaciones sulfurosas, clorinadas, de un universo apestado y es como si se hubiese roto algún séptimo sello apocalíptico.

 

Te hayas en un instante entre sanviteros de La Cañada, pero es curioso, tus pacientes coreicos parecen embatolados, esas bartolas raídas, te lucen conocidas, son sin duda del Siglo XIV. Ellos están preparados para la guerra, cota de malla, niple, mandoble, metralleta, caballeros templarios, guerrilleros, guerra santa, liceistas, cruzados, grupito ñángara, flagelantes, marginales, desempleados, trapos raídos y cilicios, espinas y llanto. ¡Oh como lloran! A gritos, familiares y amigos, asistentes al acto del sepelio.

 

Se murió Arsenio Pino y Luis José Montiel y Aquiles Espino, peinados de perfil, los murieron... Velorio, entierro, un samplegorio, plañideras guajiras, en Paraguachón y en Potreritos, el cementerio del Moján. Lloran gritando y gimen. Se escuchan desgarradores lamentos, son de las ululantes patrullas de la Digepol, los monstruos de hierro rellenos de tombos, aúllan. Se avecina la peste.

 

Tú crees ver a Lucidio viniendo desde el solar del fondo, a contraluz y tú sabes que no es cierto, que no puede ser real, pero oyes como te dice. Dos más. Él se acerca y no te cabe duda, es él, seguramente viene desde del urinario, piensas que es bueno saber que está vivo y que fue él quien al final ganó la partida de ajedrez.

 

Mas, al pasar otra vez del contraluz a la sombra, su figura desaparece, se disfumina”...

 

NOTA: este breve artículo es copia textual de un fragmento del Capitulo I de mi primera novela publicada, en Maracaibo el año 1997, con el título de “La Peste Loca”.

 

En Maracaibo el lunes 25 de mayo del año 2026

domingo, 24 de mayo de 2026

Hexapoda

 

Los insectos comprenden más de la mitad de todas las especies animales descritas y son estos insectos los Hexapoda, un linaje de artrópodos terrestres caracterizado por poseer seis patas. Los  hexápodos es el subfilo de los artrópodos, que más especies agrupa, e incluye a los insectos (con un millón de especies), así como a varios grupos de artrópodos primitivos muy relacionados con éstos, como los proturos, los dipluros y los colémbolos (unas 9 000 especies entre los tres). Su nombre deriva del griego y hace referencia a la más distintiva de sus características, la presencia de un tórax consolidado con tres pares de patas, una cantidad menor a la de la mayoría de los artrópodos.

Los hexápodos tienen una regionalización (tagmosis) característica, en la que el cuerpo aparece dividido en tres regiones (tagmas): cabeza, tórax y abdomen. Especialmente significativa es la distinción de dos partes detrás de la cabeza, de las cuales sólo el tórax, formado por tres segmentos, lleva otros tantos pares de apéndices locomotores.

Los miriápodos se han considerado tradicionalmente los parientes más cercanos de los hexápodos, sobre la base de la similitud morfológica.  Estos fueron entonces considerados subclases de un subfilo llamado Uniramia o Atelocerata. En la primera década del siglo XXI, esto fue refutado, y se encontró que los hexápodos evolucionaron de crustáceos, lo que hace a Crustacea un taxón parafilético.

Los hexápodos no insectos han sido considerados como una sola línea evolutiva, típicamente tratados como clase Entognatha, o como varias líneas con diferentes relaciones con la clase Insecta. En particular, Diplura parece estar más estrechamente relacionado con Insecta que con Collembola (colémbolos) y Protura. También hay alguna evidencia que sugiere que los grupos de hexápodos pueden no compartir un origen común y, en particular, que los colémbolos pertenecen a otra parte del árbol.

El crecimiento exponencial de los datos genómicos de los hexápodos ha venido a modificar sustancialmente nuestra comprensión sobre el origen y la evolución de la biodiversidad de los insectos. La filogenómica es una ciencia que ha proporcionado un nuevo marco para reconstruir la historia evolutiva de los insectos, resolviendo su posición entre los artrópodos y algunas controversias internas de larga data, como puede ser la ubicación de las termitas, o de los insectos de alas retorcidas, los piojos y las pulgas.

Sin embargo, a pesar del gran aumento en el tamaño de los conjuntos de datos filogenómicos, las relaciones controvertidas entre los insectos siguen sin resolverse. Los avances futuros en la filogenia de los insectos dependerá de la mejora de la modelización del proceso de sustitución para contrarrestar los artefactos en la reconstrucción de árboles filogenéticos, mientras que el contenido genético, la modelización de duplicaciones y deleciones, y la morfología comparada proporcionan evidencias complementarias... Finalmente, la integración de datos moleculares y morfológicos es la clave para la incorporación de especies fósiles en la filogenia de los insectos.

Los estudios futuros sobre la filogenia de los insectos deberían basarse en un enfoque experimental, impulsado por hipótesis, donde la robustez de las hipótesis generadas se ponga a prueba frente a modelos evolutivos cada vez más realistas, así como frente a fuentes complementarias de evidencia filogenética.

Los hexápodos, y dentro de ellos los insectos, constituyen el grupo de organismos más diverso de los seres vivos, y el mayor grupo de organismos terrestres en términos de biomasa. Hasta el presente se han descripto cerca de un millón de especies, pero su número real se ubicaría entre los 2,5 y los 10 millones. Según Grimaldi & Engel (2005) el número más ajustado sería de 5 millones. Si bien los insectos se conocen desde el Silúrico tardío (hace aproximadamente 420 millones de años-ma-), la mayoría de los órdenes modernos se registra a partir de los 250 ma y muchas de las familias vivientes, desde hace 120  ma (Cretáceo tardío). Su gran diversificación comenzó a partir de este período geológico, del cual proceden numerosos restos fósiles preservados en depósitos de ámbar, y habría acompañado la radiación de las angiospermas. Prueba de ello es que, de las 200.000 especies de angiospermas, el 85% son polinizadas por insectos.

Las relaciones entre los grandes grupos de Hexapoda han sido controvertidas desde los tiempos de Linneo y desde allí vienen las dificultades para arribar a una clasificación definitiva de esta superclase de artrópodos. Los rigurosos estudios anatómicos llevados a cabo por Richard Snodgrass (1933, 1935) aportaron conocimiento de gran importancia para establecer la homología de los caracteres morfológicos de distintos grupos. El marco epistemológico que posteriormente brindó Willi Hennig (1966), a través de la sistemática filogenética, fue fundamental para iniciar estudios tendientes a reconstruir las relaciones de parentesco entre los distintos órdenes, con una base metodológica sólida. Entre las primeras obras realizadas en este marco conceptual cabe destacar las de Boudreaux (1979), Hennig (1981) y las importantes contribuciones de Kristensen (1975, 1981, 1991, 1998).

El conocimiento de los fósiles de insectos para interpretar cómo habrían evolucionado ciertos caracteres, en especial aquellos de las alas, se acrecentó notablemente a partir de los trabajos de Kukalová-Peck (1978, 1985, 1987, 1991). En las últimas dos décadas, los datos de secuencias de ADN de un creciente número de genes y los aportes de disciplinas como evo-devo, han puesto en evidencia nuevas relaciones y viejos conflictos en la clasificación de los hexápodos, y han contribuido a formular nuevas hipótesis evolutivas sobre numerosas características anatómicas y del comportamiento en este taxón.

Existen actualmente dos hipótesis principales sobre la posición de los artrópodos con respecto a los demás phyla animales:1- la que propone los prostostomados que experimentan muda, y 2- la que propone un grupo integrado por Arthropoda y Annelida. En la última década, la primera de estas hipótesis ha ganado mayor soporte que la hipótesis tradicional de Articulata, pues según evidencias de estudios moleculares los artrópodos serían más próximos a los nemátodos y nematomorfos, que a los anélidos (Annelida, del latín anellus, "anillo pequeño") es un gran  filo de animales invertebrados protóstomos de aspecto vermiforme y por lo general con el cuerpo segmentado en anillos.

Hasta aquí, por hoy pues es suficiente de insectos y su conexión con los hexápodos con sus características seis patas…

Maracaibo, domingo 24 de mayo del año 2026

sábado, 23 de mayo de 2026

Filosófica retahíla


En el mes de agosto del año 2023, escribí este artículo como “Retahila filosófica”, dizque pretendiendo simplificar lo más profundo de las bases da la Filosofía tradicional anterior a Sócrates y a Platón, ¡Que molleja de pretensión! Y si me quedé corto, añadiré ya en el lenguaje de los autóctonos maracuchos de nombres muy esdrújulos, algunos comentarios sobre Asclepio, el dios de la Medicina, llevados desde los años de la pandemia (2021) en este blog (lapesteloca) hasta aquel agosto del 2023… Lo retrotraigo ahora en 2026, por la sencilla razón de que… Me dio la gana de hacerlo y por favor, perdónenme el estropicio lexical…

Tales de Mileto

 (650) … ¿Quién no ha oído hablar de Tales? (no es el de “tales y cuales”).  este Tales, era uno de los siete sabios de la antigua Grecia quien decía que todo lo que existe tiene un origen común; en realidad estaba más claro que el agua, pero… ¿De verdad agua? Su discípulo Anaximandro (610) coterráneo de Tales, fue más allá, y dijo que era algo más que el agua, sí, y hablo del ápeiron, algo único, y atemporal, el ápeiron, que no es agua, ni es tierra, ni fuego, ni aire; no tiene forma concreta, es infinito… 

Así se llegaría al concepto de: el cosmos, y Anaxímenes (590) plantearía que el principio es el aire, el pneuma, allí está todo, el cosmos y el ambiente… Habría de aparecer Pitágoras (570) de Samos, quien pensando aclarar las cosas se fue a Crotona con su grupo para señalar que el alma tiene un origen divino y está presa en el cuerpo. Además, propuso que el universo es armonía y está regido por las matemáticas.

Jenófanes (570) un jonio de la Magna Grecia decidiría cerrar la discusión al afirmar que la unidad del ser primigenio es el arjé. Heráclito (540) era un defensor del arjé e insistiría en que todo fluye en el cosmos, pero el alma de esa energía no es otra cosa que el fuego.

En aquel entonces, así andaban las cosas cuando surgieron los eleatas en la Magna Grecia con Parménides (515) de Elea, quien vino a refutar las ideas de los pitagóricos al establecer que solo hay dos cosas: la verdad guiada por el pensamiento y el error guiado por los sentidos. Para pensar en algo, es necesario que exista; si algo no puede ser pensado, es que no existe, ¡y punto! Así dijo Parménides y a él le siguieron un par de eleatas, Zenón de Elea y Meliso de Samos. Sera entonces cuando aparecerán los Monistas, con nuevas ideas. El siciliano Empédocles (490) de Agrinto, dirá que son cuatro los elementos que existen: fuego, tierra, aire y agua. Al morir la persona, el cuerpo va a disolverse en los 4 elementos y el alma retorna a su origen divino en armonía y amor.

Anaxágoras (500) apuntará que el principio del cosmos está en homehomerias que son partículas mínimas e infinitas de desigual tamaño. En ese tiempo, Luciano de Mileto era el maestro de Demócrito (460) quien será el último de los materialistas de Mileto y quien apuntaría que es en el vacío donde se agitan los átomos (solidos, indivisibles e impenetrables). Diferenciándose de Empédocles y de AnaxágorasDemócrito va a insistir en que es necesario recurrir a la razón. Es cierto que existe la ética, y el hombre, que es materia, también con la educación, debe ser capaz de alcanzar su propio destino

El dios de la Medicina que según los griegos se llama Asclepio, y para los romanos era el mismo Esculapio, cuenten lo que cuenten, al hablar de Asclepio es necesario mencionar a Quirón el centauro, quien fuera su maestro de medicina y cirugía. Quirón fue maestro, no solo de Asclepio sino también de Aquiles, lo digo tan solo por si forsi... ¿Lo sabías Aquiles?

Quirón era hijo de Cronos y de la Oceánida Filiria, una criatura que por el nombre pudiese entrar en el ranking de las maracuchas y no faltará quien diga que no era Filiria sino Filaria. Si este fuera el caso, si fuera Filaria, sería infecciosa porque sabemos que la Filaria Loa loa provoca edemas de las piernas si las microfilarias pululan en la sangre periférica, y pueden relacionarla igualmente con la filariasis linfática, que lleva a la elefantiasis y en este caso la Filaria es la que denominan Wuchereria bancrofti, la de la elefantiasis. Además, es bueno recordar que la trasmiten los mosquitos… Por si las moscas. Bueno, ya está bien. Es por culpa de Filiria, la del nombre exótico… Sigo. ¿Sí?

Homero, quien no es Simpson sino el señor invidente que escribió La Ilíada y La Odisea, llamó a Quirón “el más justo de los centauros”. El ya mentado maestro fue no solo del joven Aquiles sino que también lo fue de Castor y de Polux, de Teseo, de Nestor, de Meleagro y de Diómedes, y por supuesto, de Asclepio.

Homero en la Ilíada cita a Podalirio y a Macaón como hijos de Asclepio. ¿Verdad que suena como que hay ya demasiados maracuchos en este cuento? Es importante entender que “los asclépiades” eran los médicos, sacerdotes descendientes de Asclepio y que no todos los médicos griegos eran asclepíades

En realidad, Asclepio, de acuerdo con la Mitología era hijo del dios Apolo y de Coronis, hija del rey de Flegias. La historia relata como Apolo, el dios griego, sorprendió a la bella Coronis, hija de Fleijas que era rey de Tesalia, bañándose en el lago Bobeis  -este es el nombre del lago, y aunque les suene, no era “vos véis”- Apolo la vio pues, y le sucedió algo así como lo que contaba Simón Díaz con Mercedes la que estaba bañándose y le llegó su caimán y claro está, también con Simón mismo, morboseador voyeur él, en fin… Bueno, pues resulta que Apolo se enamoró de Coronis, y la doncella, como era de esperarse le correspondió y así en ausencia de caimán, su pae, o sea, su mero papá, un poco después del baño, le informaría que estaba destinándola a casarse con Isdup. Aunque tenía ese nombre medio extraño, su padre insistía en que ese y no otro, tenía que ser su marido.

Sigue el cuento, utilizando un cuervo que le servía como espía, y conste no era el de Edgar Allan que pasaba su tiempo aleteando para posarse en la cornisa de una puerta, o sobre la cabeza de Palas -otra diosa-; el pájaro espía de Apolo, era en realidad un cuervito decente y por eso, el mero dios Apolo lo envió de averiguador -tipo detective-, pero cuando se enteró del arreglo prenupcial por el zamurito que le chismeó sobre los proyectos del padre de Coronis, Apolo entró en cólera y lleno de ira, y ¡había que ver lo que era un dios enfurecido!, transformó al avechucho en un pajarraco de color blanco, ¡cual paloma de la paz!, ¿y qué culpa tengo yo? Diría el cuervito blanco y medio chueco, todo avergonzado se quedó, mientras de inmediato Apolo, fue al sitio. Esmollejadamente se apersonó -como dicen ahora-, y ríquiti, le dio muerte a Isdup; afortunadamente no informan la manera de hacerlo, o sea el cómo, pero, con seguridad olímpica, fue una terrible “matica de café”…  

Coronis y sus compañeras de juegos -pobrecitas- fueron muertas a flechazos por Artemisa, la hermana de Apolo, que no sé por qué, de pura asomada se metió en este cuento una vez que la pobre Coronis hubo expirado, y se preparaban familiares y amigos, para cremarla por los métodos de aquel entonces, hete aquí que Apolo se apareció y cuando vio a su amada Coronis en una pila funeraria ya chisporroteante, no se le ocurrió salvarla, sino que se le fue encima y le hizo una laparatomía exploradora –como si fuera un Asclepio cualquiera- y liberaría del vientre materno al hijo que aún no había nacido. ¡Me importa un rábano!, dizque dijo Apolo, y se llevó al fetico aquel volando y volando, y así llegó hasta el monte Pelión para dejárselo al centauro Quirón que vivía en su cueva…

¡Ve que molleja de historia la de Asclepito! y después dicen que si la televisión o el cine son los que conducen a la violencia… ¡No frieguen!

Maracaibo, sábado 23 de mayo del año 2026

viernes, 22 de mayo de 2026

Poesía tachirense

 

Fernando Carlos Tamayo fue uno de los poetas líricos más firmes y expresivos del Táchira. Hijo primogénito de Don Lorenzo Tamayo de la Madriz y de Doña Albina García de Tamayo, Fernando, nació en Valencia el año 1890 y antes de cumplir el año se trasladó con sus padres a San Cristóbal.

 

Tuve la suerte de conocer personalmente a mi tío Fernando, en Maracaibo el año 1947. En aquel entonces yo era un niño de ocho años, pero recuerdo perfectamente su visita a nuestra casa, “Los Arrayanes”. Mis hermanos y yo, sabíamos que era el mayor de nuestros tíos, que era poeta y que había combatido en “la guerra del catorce”.

Estuvo unos meses en Maracaibo, antes regresar a Los Estados Unidos, donde fallecería al año siguiente, en agosto de 1948.  No podía imaginarme, a la edad de ocho años, la importancia de mi tío como poeta, pero si comprendimos, mis hermanos y yo, que él era un personaje de esos que solo se encuentran en los libros de aventuras.

Fernando Tamayo formó parte de un grupo de jóvenes tachirenses, inquietos y talentosos, muchos de ellos agrupados en torno a la revista “Bloques”, escritores de poemas y de ensayos quienes mantenían viva la actividad cultural en la San Cristóbal de comienzos de siglo.  En aquellos duros días, en una Venezuela rural, acogotada por guerras y dificultades económicas, Fernando Tamayo, con José Abel Montilla, Ramón Leonidas Torres, Eduardo López Vivas, y su hermano Francisco Tamayo, comenzaban a descollar en la actividad literaria del Estado Táchira y del país nacional.

Se vivían los últimos años del régimen de Cipriano Castro y alboreaba la larga dictadura gomecista. En el año de 1907 tenía Fernando 17 años y un panorama imprevisto se abrió ante él. La posibilidad de abandonar el suelo nativo agitaría sin duda su corazón de soñador y poeta, seguramente él sopesaría la idea, posiblemente pensaría en sus padres, en sus hermanos, en Inés Dávila y decidiría aceptar el reto. A finales de ese mismo año, a lomo de mulas, en tren y luego embarcándose en varios vapores, marcharía lejos de su patria, para irse a estudiar en Norteamérica. 

En el Colorado College, de Colorado Springs habría de iniciar Fernando su periplo de personaje novelesco. Fue estudiante de ingeniería civil, profesor de español, deportista, dibujante, se fue a la guerra del 14 con sus compañeros y sus discípulos, y ya en el frente de batalla, en la cruenta guerra de las trincheras estuvo dirigiendo una compañía de Infantería siendo condecorado por sus servicios de guerra con la medalla “La Meuse Argone”.

Regresaría a Norteamérica y en el Colorado College volvería a ser profesor de español y se graduaría de Filosofía y Letras. Casó con una norteamericana, fue obrero en molinos para la extracción de oro, lavaplatos en un restaurante neuyorkino, actor de cine, cowboy, guionista de películas, director de Publicidad de la Columbia Pictures, asesor de Producción de la Fox, premiado con un Oscar de la Academia de Artes Cinematográficas en Hollywood por el guión de la película “Sombras de Gloria” en 1935, ejercería el periodismo en Nueva York y con una sólida cultura humanística, se transformaría en un erudito, versado en literatura y filología.

Durante sus años de estudio en Colorado Springs y con los avatares de su existencia, el poeta siempre tuvo presente su tierra tachirense, las montañas andinas, sus gentes, su familia, y será esa nostalgia del terruño la que formará la médula de su poesía. “Romance del camarada muerto”, fue escrita en un pueblo de Francia tres días después de la firma del armisticio en noviembre de 1918.

Extraño que en mis recuerdos/ de esta madrugada fría/ no se agiten torvos cuervos/ de pasiones agresivas;/ sino que en fugaces giros/ las alegres golondrinas/ de mi añoranza, pincelen/ en raudas policromías,/ paisajes inolvidable/ de mis lejanas campiñas

…   La niebla durmió en la selva, / y acre, la humarada pícrica/ que a la neblina emponzoña/ nos sofoca. Mis pupilas/ se esfuerzan por cotejar/ los “números” en las filas/con la voz que dice –Aquí/ sin el timbre de sonrisa/ que en mi mente conectaba/ la voz y fisionomía.

…    Las últimas instrucciones/ con su voz clara, ascerina,/ inalterable y sonora,/(tiene hoy dejos de caricia)/ las da el Sargento Primero,/ ductor de la Compañía:/ (se ve que quiere velar/ amarguras presentidas.) -Al removerse y dejar/ el rollo de sus cobijas!/ Si vuelven, aquí estarán/  para quien venga a pedirlas/ Y si no, pues... es...muchachos,/ que ya no las necesitan./ Good luck, boys, and give ´em hell !/ Después… la orden de partida./ Te vi marchar con los otros/ chiquillo de la alegría,/ inconsciente del peligro/ porque no lo presentías./ Despreocupado y casual/ fuiste a jugarte la vida/ cuando apenas enfloraba,/ chiquillo de la alegría,/ con el sol en los trigales”/ de Kansas en tus pupilas/ y en tus cabellos el oro” de sus repletas espigas./

…     Te vi marchar con los otros/ chiquillo de la alegría,/ inconsciente del peligro/ porque no lo presentías./ Despreocupado y casual/ fuiste a jugarte la vida/ cuando apenas enfloraba,/ chiquillo de la alegría,/ con el sol en los trigales/ de Kansas en tus pupilas/ y en tus cabellos el oro/ de sus repletas espigas.

…    Cuando te hallé, ya no eras.  / No había sol en tus pupilas /y el lodo había mancillado / el oro de tus espigas. / La medalla de la Virgen / sobre tu pecho pendía / y, compasiva besaba / un hueco de tus heridas. / Casco en mano, los sollozos /mi oración enronquecían... / Un instante, nada más, / y me sacudió la vida.

Para mí nunca habrás muerto, /chiquillo de la alegría; /había paz en tu semblante /que enmarcaba una sonrisa: / esa tarde, camarada, /rendido por la fatiga,  / te habías quedado dormido  / diciendo un Ave María.

                                    (Escrito en un lugar de Francia, en Noviembre de 1918 ).


He traido algunos fragmentos del poema de mi tío Fernando Carlos Tamayo (Romance del camarada muerto) aunque muy resumido, para ofrecerlo para los amables lectores de lapesteloca, y finalmente, muestro una foto de mi hijo menor quien, como mi hermano mayor y como su “tío-abuelo”, también se llama: Fernando.

Maracaibo, el viernes 22 de mayo del año 2026

jueves, 21 de mayo de 2026

El pequeño lagarto “carnicero”


Resulta que los museos no solo son valiosos por lo que exponen, también lo son por lo que esconden, o almacenan, en ocasiones sin saberlo, pero existen auténticos tesoros que, una vez que salen a la luz, pueden llegar a cambiar lo que se creía sobre algunos capítulos de la historia natural.

En 2022 identificaron “una sexta gran extinción masiva”, que impulsó el reinado de los dinosaurios, pero… ¿Cómo? ¿Sera posible que un lagarto descubierto en un armario adelante el origen de estos animales 35 millones de años? Pue así resultaría ser. El llamado 'pequeño carnicero' por sus dientes afilados, pasó desapercibido 70 años en los almacenes del Museo de Historia Natural de Londres.

 

Este el el ejemplo de un lagarto ha sido bautizado como 'Cryptovaranoides microlanius'. La primera parte de su nombre significa 'lagarto oculto', por haber permanecido en un cajón y también por el hecho de que vivía en grietas en la piedra caliza en pequeñas islas que entonces existían alrededor de Bristol. El dibujo, corresponde a la Impresión artística del lagarto Cryptovaranoides por Lavinia Gandolfi(Ver). En realidad, este es un género extinto de reptil del Conglomerado Magnesiano del Triásico Tardío de Inglaterra, el cual contiene una sola especie ,el  Cryptovaranoides microlanius.

La segunda parte de su nombre es 'pequeño carnicero', por sus mandíbulas repletas de dientes afilados para cortar, se puede apreciar en el dibujo de sus mandíbulas (Ver). Piensan que probablemente se alimentaba de artrópodos y pequeños vertebrados y este pequeño “carnicero” está emparentado con lagartos vivos como los monitores o los monstruos de gila, pero cuando fue descubierto en los años 50 nadie supo reconocer su valor, ya que entonces no existía la tecnología necesaria para exponer sus características contemporáneas.   El fósil de este pequeño lagarto, fue almacenado en una colección de museo, incluidos especímenes de una cantera cerca de Tortworth en Gloucestershire, al suroeste de Inglaterra.

David Whiteside, de la Escuela de Ciencias de la Tierra de Bristol, vio el espécimen por primera vez en un armario lleno de fósiles de los almacenes del museo, donde es un científico asociado. El lagarto estaba catalogado como un reptil fósil bastante común, un pariente cercano del Tuatara de Nueva Zelanda, que es el único sobreviviente del grupo Rhynchocephalia, que se separó de los lagartos escamosos hace más de 240 millones de años. Los científicos escanearon con rayos X el fósil, lo reconstruyeron en tres dimensiones y se dieron cuenta de que, en realidad, estaba más relacionado con los lagartos modernos que con el grupo Tuatara.

Según explica el equipo en la revista 'Science Advances', Cryptovaranoides es claramente un escamoso por diferentes características físicas, como las vértebras del cuello, la forma en que los dientes están colocados en las mandíbulas, la arquitectura del cráneo, etc. Solo hay una característica primitiva importante que no se encuentra en los escamosos modernos, una abertura en un lado del extremo del hueso del brazo superior, el húmero, por donde pasan una arteria y un nervio.

Además, el fósil tiene algunos otros caracteres aparentemente primitivos, como unas pocas filas de dientes en los huesos del techo de la boca, pero los expertos han observado lo mismo en el lagarto de cristal europeo moderno y existen muchas serpientes -como las boas y las pitones- que tienen múltiples filas de dientes grandes en la misma zona…

«En términos de importancia, nuestro fósil cambia el origen y la diversificación de los escamosos desde el Jurásico medio hasta el Triásico tardío», dice Mike Benton, coautor del estudio. «Esta fue una época de gran reestructuración de los ecosistemas terrestres, con el origen de nuevos grupos de plantas, especialmente coníferas, así como nuevos tipos de insectos, y algunos de los primeros grupos modernos como tortugas, cocodrilos, dinosaurios, y mamíferos«, explica.

«Agregar los escamosos modernos más antiguos completa el cuadro. Parece que estas nuevas plantas y animales entraron en escena como parte de una importante reconstrucción de la vida en la Tierra después de la extinción masiva del final del Pérmico hace 252 millones de años, y especialmente el Evento Pluvial Carniense, hace 232 millones de años, cuando los climas fluctuaron entre húmedo y cálido y causó gran perturbación a la vida».

 

El episodio pluvial del Carniense (EPC), también conocido como evento pluvial del Carniense, fue un intervalo de cambio climático global de hace unos 234-232 millones de años[ que coincidió con cambios importantes en la biota terrestre y marina. La parte final del Carniense, es una subdivisión del período Triásico Superior, el cual duró aproximadamente entre 1 y 2 millones de años. El EPC. Durante este el EPC aparecieron algunos de los primeros dinosaurios (incluyendo los ancestros de las aves), lepidosaurios (ancestros de los lagartos y serpientes modernos) y formas de mammaliaformes (ancestros de los mamíferos).

Los dinosaurios no siempre fueron tan frecuentes en los ecosistemas del Mesozoico como lo fueron durante el Jurásico y el Cretácico. A lo largo del Triásico Tardío , este grupo desempeñó un papel más discreto en los paisajes terrestres, y su radiación inicial abarcó algunos eventos clave. La mayoría de los primeros dinosaurios eran animales pequeños, de no más de 1,5 veces  el tamaño faunístico del Carniense , con unas 10 especies reconocidas hasta ahora; sus fósiles nunca representan más del 5 % de los registros de tetrápodos terrestres de las unidades estratigráficas en las que aparecen. Aunque esta hipótesis necesita ser examinada con mayor profundidad, estudios recientes han demostrado que esta diversificación inicial de los dinosaurios fue casi sincrónica con el Episodio Pluvial del Carniense, lo que sugiere que ambos eventos podrían estar relacionados de alguna manera. 

Maracaibo, jueves 21 de mayo, del año 2026