lunes, 4 de mayo de 2026

Casi al final…


Un vapor de tierra húmeda lo impregnaba todo. Los guásimos, los aceitunos y hasta los caimitos de la plazoleta dormían bajo la llovizna. Más allá, los almendrones lavados mostraban tiznes rojizos entre las hojas verde tierno tremolando altas bajo el soplo de la lluvia fina. Los goterones fueron pesando cada vez más, desgajándose de las nubes. Arrastrándose casi, los uveros se retorcían bajo el peso del aguacero.

La lluvia se había precipitado antes de que él decidiera regresar a la casucha y no había tenido más recurso que refugiarse bajo el alero. Hacia el poniente se notaba desleída una banda oleaginosa, color caramelo, como la mirada de la gringa... Los reflejos ambarinos siempre le revolvían la bilis y regresaba inexorablemente a los ojos seductores de Paulina... Es por la humedad, pensó y estremeciéndose cerró sus párpados.

Al sentir las gotas salpicando su rostro desde el alero los abrió de nuevo para ver hacia abajo como su pantalón iba empapándose con el escupiteo pringante desde las charcas grises. Oía el repiqueteo saltarín, agudo, asincrónico y mirando a lo lejos imaginó como brincarían las gotas de lluvia en el techo de zinc. La llovizna arreciaba lavando la plaza. Fue entonces que recordó los tiempos de su vida rural, en Casigua, con aquella pluviosidad inclemente de las tierras al sur del lago, la corriente encrespada del Gran Catatumbo, grandes troncos flotando río abajo, una curiara, cargada de plátanos verdes...

Las gotas reventaban como piedras en el techo de latón corrugado y para no mojarse, él se incrustaba en el vano de la puerta. Nadie le abría. Ni una hendija. Si por lo menos se hubiera podido refugiar en un zaguán... Su mirada se perdió borrosa muy lejos y entonces suspiró. De nuevo percibía la presencia de Natalia. Como quisiera poder amanecer abrazado a ella, se había acostumbrado a escuchar el rumor de la lluvia en la madrugada, tantísimas veces, abrazados...

Suspiró muy hondo queriendo creer que ella regresaría y se extasió admirando los hilos de agua que espiralados descendían del alero. Chorritos, se dijo a sí mismo e intentó sonreír. Añoraba el calor de su piel morena. ¡Oh Nata! Me he vuelto un viejo, musitó, pensando en sus adoloridas coyunturas e imaginó que sus huesos eran unas esponjas que absorbían y acumulaban la lluvia, una garúa helada de siglos y siglos. El agua lentamente había disuelto el color de las cosas. Comenzaba a soplar una brisa gélida cuando él salió de su refugio.

Emergió entumecido y se dirigió a su casa sintiendo cuchilladas de frío en las costillas. El rumor del viento creaba aullidos entre los vidrios rotos de las casas vacías. Cuando entró en el jardincito del frente a pesar del chubasco y de la lluvia prolongada, percibió el vapor de los nardos. Huele a muerto, rezongó para sí mismo y luego guiñando los ojos miró por última vez hacia la plaza. Entonces se dijo en voz baja. Estas son las vainas de llegar a viejo.

Había cesado la brisa en la calurosa madrugada de calma chicha y los zancudos venían desde las ciénagas buscando alimento, sangre tibia las hembras, polen de flores y mieles de frutos los machos con sus palpos engalanados de pelos y de plumas. Pensó en Ramos Sucre, en Blanco Fombona, en Bello y en Simón Rodríguez.

Después su mente se detuvo en El Cabito, el presidente capachero, el de “los sesenta” y los nuevos ideales. ¿Era acaso un Ulises aquel diminuto andino que jamás pudo regresar? Sin volver a Itaca... San Pedro Alejandrino y Simón Antonio, rascacielos neoyorquinos y José María enfermo y decepcionado, también estaba José Antonio, tocando violín, ¿un centauro anciano trastocado en músico? Un pulque hirviente en el recodo del camino hacia Cuernavaca, ¿un auto transformado en amasijo de hierros para Andrés Eloy?

El fantasma de Ulises le estremeció el cuerpo. Entonces, él mismo se vio sobre su mula y no supo, si él era Lucidio o si su amigo era él. Sus manos eran fuertes y morenas ciertamente pero, a él no le correspondía estar jugando ese papel... ¡No es un juego! Parecía como si Crisanto le hablase categorizando la situación. ¡Es un drama cursi! El Coquimbo con su verborrea y sus delirios de escritor posiblemente era el culpable de aquel disparate. Seguramente él escribiría sobre Penélope.

Lucidio Soto, si, ¡él leía a Joyce! Qué demonios podía saber él mismo sobre esas cosas si él escasamente era tan solo un médico, ¡un investigador! Se dijo a si mismo que nunca podría imaginarse leyendo a Proust, a Elliot o a Ezra Pound. Sí, él era diferente, él casi tan solo conocía aquello de "cuando venga el hombre de las sillas negras", y eso porque lo había leído hasta aprenderlo y memorizarlo cuando niño…

¿Cómo se iba a ver escribiendo ahora? ¡No era este su papel! Capaz era sí, de mezclar a Hegel con Rama o al maestro Cabrujas con Bretch. Sentado, en su silencio obligado, pobre carcomido de recuerdos, ahora, ¿iba a ponerse a reunir trozos deshechos? No. ¡Ese no era él! Su papel era un desaguisado, era un absurdo. ¿Qué diablos hacía interpretando al exilado? ¿Acaso había sido él un político? ¿Un hombre de partido? ¿Un banquero o un testaferro haciendo grandes negocios? ¿Un claretero metido a redentor?

Ni siquiera eso, no poseía lo que llaman un verbo encendido, ni era un luchador social como lo fue Crisanto ¡No, no era él! ¡Carajo! Era más que ridícula esa obligada situación que lo mantenía en el destierro, que lo acogotaba todo el tiempo y lo envolvía trasmutándolo en un Cipriano Castro de pacotilla sin haber nunca disfrutado ni de sus poderes ni de sus placeres. ¿Él? Precisamente él, quien se había apropiado por motus propio del rol de Rangel, dedicando su vida a la investigación…

¡Él!, era absurdo encontrarse ahora por obra y gracia de su curiosidad morbosa, o de la amistad quizás, en esto, en esta lejanía, en esta soledad. En un pueblo costero, de la tierra de nadie, donde no pudiesen hallarlo... ¡Escondido! ¡Cobarde situación! ¿Por qué no enfrentar la muerte buscando la verdad de frente? ¿Por qué no ir tras la verdad y abrazarla con guadaña, mortaja y todo?

Aquel afiche que tenía Lucidio Soto en su cuarto de joven lo expresaba bien. “Morir de pie o vivir arrodillado”. Se es o no se es decía Marcos Vargas. ¡Como era uno de iluso! Niñez, juventud, años sesenta, una década, dos décadas, ¿tres? ¿Cuántos años? ¿Qué edad tendría el año dosmil?... Cada quién posee una verdad diferente. ¿Conveniencias? Cabeceó y creyó dormirse. ¿Falsedades?

NOTA: Texto tomado sin modificaciones de la novela La Peste Loca(Maracaibo 1997).

En Maracaibo, el martes 5 de mayo del año 2026

 

Las Danzas polovtsianas


Mi historia de hoy, en mayo del 2026, se remonta a una época muy lejana, de cuando estudiaba el bachillerato, y recordaría a Jesús Cupello, uno de mis compañero del Gonzaga y después colega ya fallecido, a quien una vez el padre Villar (un joven maestrillo jesuita con gran talento y amplio conocimiento musical), le escuchó en el recreo silbando una melodía y al preguntarle que, ¿de dónde conocía las “Danzas polovtsianas” de Borodin?, Jesús sorprendido le dijo que no, que eso era de una película que recién había visto y que se llamaba “Un extraño en el Paraíso”…

 

El episodio se grabó en mi memoria y creo haberlo relatado en este blog en 2017, por eso, ayer-hace un par de días- cuando mi hijo mayor Jorge Eduardo, me comentaba que Ella, “mi nieta brillante”, bailaría de nuevo y por última vez con la Academia de Ballet donde desde muy niña ha venido danzando en innumerables ocasiones (-antes de comenzar su carrera universitaria en Brown University en Rhode Island al sur de Boston), quisiera hablar de Alexandre Borodin y sobre su reducida producción musical, la cual alcanza su clímax en su ópera “Knyas Igor (El príncipe Igor) y, referirme particularmente a las famosas danzas de los pólovtsy o danzas polovetsianas de Borodin, quien era médico, químico y también era uno del grupo de cinco grandes músicos rusos.

 

Borodín nació en San Petersburgo en 1833. Era hijo ilegítimo de Luka Gedevanishvili, un noble georgiano, que lo inscribió como hijo de uno de sus siervos, Porfiri Borodín. Su madre de 25 años, fue Evdokia Constantínovna Antónova apodada por el diminutivo Dunia. Su padre murió cuando Alexander tenía 7 años, pero él lo incluyó en su testamento. Alexander fue autodidacta, aprendió a tocar flauta, violonchelo y piano. Tuvo una vida confortable y recibió clases de piano, francés y alemán. A los catorce años ya hablaba con soltura alemán, francés, inglés e italiano, y tocaba el piano y la flauta. A los 15 años se inscribió en la Facultad de Medicina, y en 1850 ingresó en la Academia Médico-Quirúrgica de San Petersburgo, donde estudió botánica, zoología, cristalografía, anatomía y química.

 

En 1856 se licenció y fue nombrado profesor ayudante de Patología General. En 1858 recibió el título de doctor en medicina con su tesis “Sobre las analogías de los ácidos arsénico y fosfórico en su comportamiento químico y toxicológico”, la primera que se presentaba en ruso, y no en latín, en una universidad rusa. Entre 1859 y 1862, trabajó en la universidad alemana de Heidelberg, en el laboratorio del químico Emil Erlenmeyer, hoy recordado por el matraz que lleva su nombre. También pasó una temporada en la Universidad de Pisa. En 1862, Borodín regresó a San Petersburgo, donde comenzó a estudiar composición musical con Mily Balakirev a la vez que ejercía de profesor de Química de la Academia de Medicina. Por acá comenzó esta historia…

 

La trayectoria científica de Aleksander Porfírievich Borodin, osciló prontamente hacia la química. Su vocación lo inclinaba hacia la investigación, más que hacia la práctica hospitalaria, a veces cruel. La Academia Militar de San Petersburgo, en la cual recibió su formación, lo integró prontamente a su cuerpo de investigadores y docentes. Su investigación sobre los aldehídos transformó a Borodin en una verdadera autoridad en la materia, hasta el punto de compartir con Charles-Adolphe Wurtz, científico alemán, el mérito de descubrir la reacción aldólica. En 1858 publicó su investigación sobre Analogía del ácido arsénico con el fosfórico, la que le valió reconocimientos internacionales.

 

Pero aclaremos primero lo de la música, aquella que silbando Jesús Cupello escucharía el padre Villar: “Un extraño en el paraíso”, la película que recién mi compañero había visto, era un filme del año 1955, dirigido por Vincente Minnelli y Stanley Donen y protagonizado por Hodward Keel, Ann Blyth, con Dolores Gray, Vic Damone, Monthy Wolley, Sebastian Cabot y Mike Mazurki. La película recreaba la historia de un califa quien decide vivir de incógnito entre los habitantes de su reino para saber lo que piensan realmente de su gestión, y así conoce a una joven de la que se enamora; pero las diferencias sociales son tan profundas que el califa no sabe si debe desvelar su verdadera identidad...

 

Con ese argumento surgió la obra musical “Kismet (Kismet es una palabra que se utiliza en Turquía para referirse al destino, la suerte o el plan divino que determina el curso de la vida. Se cree que cada persona tiene un destino único e inevitable que ya está predeterminado…). “Kismet” triunfaría en Broadway y el año 1953 fue la ganadora del mejor musical de 1954 e inmediatamente dio origen a la producción de la Metro Goldyn-Mayer dirigida por Minnelli el año 1955, con la música de Aleksander Porfírievich Borodin.


El carácter exiguo de la producción musical borodiniana se explica por el escaso tiempo que dedicaba a la crear musica. Se le conocen tres sinfonías tradicionales, inconclusa la tercera; canciones aisladas y dos inefables cuartetos de cuerda, entre los que destaca el segundo, verdadera joya melódica y contrapuntística. “En las estepas del Asia Central”, que su obra maestra, y describe el lento y progresivo encuentro de dos caravanas, representadas con armónicos del primer violín y el corno inglés. La ambientación de la obra, su creciente tensión dramática y, sobre todo, la belleza melódica que asoma constantemente, la hacen comparable con la Noche en el monte Calvo de su amigo Modest Mussorgsky o con “La gran pascua rusa”, de Nicolai Rimski-Korsakov. La reducida producción musical de Borodin ya señalamos que alcanza su clímax en su ópera “El príncipe Igor y, particularmente, en sus danzas polovetsianas. Su ancestro nacionalista crece en esta imborrable mezcla de ritmos, sonidos y sensualidad, que tan pronto llama a la guerra como a la paz.

 

Borodin habría de fallecer en un baile de disfraces que ofrecía en su residencia, cuando súbitamente moriría víctima de una apoplejía que le arrebató la vida en medio del proceso de creación de su tercera sinfonía.

 

En Maracaibo, el lunes 4 de mayo de 2026

domingo, 3 de mayo de 2026

Un pulpo carnívoro


Desde septiembre en 2017 conversábamos en este blog sobre los pulpos y su habilidades, hablamos de los pulpos “de sangre azul” (https://bit.ly/3mVTpe7). Algunos investigadores dadas sus extrañas habilidades han llegado incluso a proponer que los pulpos vinieron del espacio. El 3 de agosto de 2015, cuando el genoma del pulpo se publicó en 'Nature', algunos de los científicos que trabajaron en su secuenciación se referían a este animal como a “lo más parecido a un extraterrestre” .  En septiembre, el año 2022 mostramos unos pequeños pulpos de anillos azules (https://bit.ly/3mZUiSO) que son muy venenosos, pero regresemos a los pulpos gigantes…

El “Kraken” era una criatura fruto de la imaginación humana, el pulpo gigante que se enrollaba alrededor de los barcos y los arrastraba al fondo del mar para devorar a sus marineros, según las leyendas. Ahora conocemos un estudio publicado en la revista Science donde se demuestra que la leyenda tenía un fundamento paleontológico asombroso. El estudio describe dos especies de pulpos con enormes aletas, potentes mandíbulas y posiblemente inteligentes, que cazaban en los mares del Cretácico; se ha descubierto un pulpo carnívoro de hace cien millones de años que medía 19 metros…

En los océanos del Cretácico tardío, hace entre 100 y 72 millones de años, existieron pulpos gigantes con aletas que podían alcanzar los 19 metros de longitud, que eran carnívoros y que ocuparon la cima de la cadena alimentaria, compitiendo con los grandes reptiles marinos que hasta ahora se consideraban los únicos amos de aquellos mares.

El equipo científico que ha hecho este descubrimiento, está liderado por Shin Ikegami, de la Universidad de Hokkaido (Japón), e identificó dos especies de cefalópodos extintos —Nanaimoteuthis jeletzkyi y N. haggarti— a partir del análisis de 27 mandíbulas fosilizadas recuperadas de sedimentos marinos de Japón y de la isla de Vancouver, en Canadá. La especie mayor, N. haggarti, habría alcanzado entre 7 y 19 metros de longitud total, cifras que la sitúan entre los invertebrados más grandes jamás descritos en el registro fósil, y que la colocan al mismo nivel que los mosasaurios, los gigantescos reptiles marinos del Cretácico, y los plesiosaurios (ver).

Los pulpos siempre han sido muy difíciles de estudiar en el registro fósil porque son invertebrados. A diferencia de los dinosaurios, no dejan huesos, y a diferencia de los amonites, no dejan conchas. Lo que sí perdura son sus mandíbulas, estructuras duras que los científicos llaman “picos” por su parecido con los de las aves de presa. Esos picos, cuando se conservan bien, cuentan muchas historias: no solo permiten calcular el tamaño del animal, sino también qué comía. El desgaste de las mandíbulas es la clave del estudio. Los cefalópodos que se alimentan de presas de concha dura —crustáceos, moluscos, peces óseos— desarrollan un desgaste característico en el filo y la punta del pico, que se erosiona con el uso reiterado. Es el mismo principio que un cuchillo que se afila contra piedras: la herramienta guarda la memoria de su trabajo.

En los ejemplares adultos de Nanaimoteuthis, el desgaste llegó a eliminar hasta el 10% de la longitud total de la mandíbula, más que en cualquier cefalópodo moderno conocido, lo que sugiere una actividad depredadora intensa y sostenida durante toda la vida del animal. Sobre la solidez de esas estimaciones, Ikegami es cauto pero firme: "N. haggarti era comparable en tamaño al calamar gigante actual, y muchas estimaciones lo superan. La conclusión de que estuvo entre los mayores invertebrados de la historia de la Tierra es robusta", afirma el investigador. Ikegami admite que no se puede medir la inteligencia en un fósil, pero sí inferirla: “El desgaste asimétrico no demuestra directamente la inteligencia, pero sugiere que Nanaimoteuthis no era solo un depredador grande y poderoso: puede que también tuviera un comportamiento avanzado e incluso conductas individuales, similar en cierta manera a los pulpos modernos".

Una pregunta inevitable es… dónde vivían? Los pulpos gigantes modernos habitan las profundidades abisales. Pero Ikegami descarta que Nanaimoteuthis llevara ese estilo de vida: “No era un entorno costero, pero tampoco el tipo de ambiente de aguas profundas donde viven hoy muchos pulpos gigantes. Era un ambiente de mar relativamente abierto, con una vida marina diversa. Nanaimoteuthis era probablemente un gran depredador; usaba sus largos brazos, sus poderosas mandíbulas, su gran cuerpo y su enorme movilidad para capturar y devorar presas como amonites, grandes bivalvos, peces y otros cefalópodos".

Además, hay un detalle más revelador todavía: el desgaste no es simétrico. El filo derecho de la mandíbula aparece más gastado que el izquierdo en ambas especies. Esta lateralización, es decir, la tendencia a usar preferentemente uno de los dos lados del cuerpo, está asociada en animales modernos a cerebros más desarrollados y a comportamientos cognitivos más complejos. Los pulpos actuales la presentan, y su inteligencia, documentada en numerosos estudios, es comparable a la de muchos vertebrados. El hallazgo sugiere que los pulpos ya eran animales inteligentes hace 100 millones de años.

Recordemos que el Cretácico tardío, hace entre 100 y 66 millones de años, es el período que termina con el gran impacto que extinguió a los dinosaurios. Era un mundo de mares cálidos y poco profundos que cubrían amplias zonas de los continentes actuales. En esos mares reinaban, según el consenso científico, los grandes vertebrados: mosasaurios de hasta 17 metros, plesiosaurios de hasta 12, tiburones aplastadores de conchas como Ptychodus, de hasta 10 metros. Los invertebrados eran, en ese relato, las víctimas; organismos que desarrollaron conchas cada vez más gruesas y elaboradas como respuesta evolutiva a la presión depredadora de los vertebrados.

El nuevo estudio pone patas arriba ese relato. Nanaimoteuthis haggarti no era una víctima: era un competidor. Con sus entre 7 y 19 metros de longitud, sus poderosas mandíbulas, sus largos brazos flexibles —la estrategia de caza de los pulpos no requiere una boca enorme, sino extremidades que atrapen y sujeten mientras el pico desmembra— y su probable inteligencia, estos cefalópodos gigantes probablemente ocuparon el mismo nivel en la cadena alimenticia que los mosasaurios. Si se cruzaron, nadie lo sabe aún.

Pero la posibilidad de que un pulpo del tamaño de un autobús articulado cazara reptiles marinos deja de ser ciencia ficción. Y, en cualquier caso, vertebrados y cefalópodos llegaron al mismo punto —ser grandes depredadores inteligentes— por caminos distintos, pero sorprendentemente paralelos. Los vertebrados perdieron sus placas de armadura y redujeron sus escamas para ganar velocidad y agilidad. Los cefalópodos, finalmente, eliminaron su concha externa para convertirse en animales de cuerpo blando, más rápidos, con mejor visión y mayor capacidad cognitiva. Ambos grupos desarrollaron mandíbulas potentes.

Una parte fundamental del estudio fue metodológica. Una docena de las 27 mandíbulas analizadas no fueron encontradas con pico y martillo, sino con lo que los autores llaman “minería digital de fósiles”: una combinación de tomografía de alta resolución —que genera imágenes de secciones transversales de la roca a escala microscópica— y un modelo de inteligencia artificial, entrenado para detectar estructuras orgánicas, o sea, restos animales, en enormes conjuntos de imágenes. La técnica, desarrollada por el propio equipo, permitió encontrar mandíbulas que habrían pasado completamente desapercibidas con métodos convencionales, dicen, y visualizarlas como modelos tridimensionales digitales sin necesidad de dañar la roca que las contiene.

Maracaibo, domingo 3 de mayo del año 2026

sábado, 2 de mayo de 2026

Camburcitos


La anemia de células falciformes es una de las enfermedades monogénicas más estudiadas en genética médica. Su origen radica en una mutación puntual en el exón 1 del gen HBB, que reemplaza un ácido glutámico por valina en la posición 6 de la cadena β de la hemoglobina. Este cambio estructural origina la hemoglobina S (HbS), que tiende a polimerizarse en situaciones de baja oxigenación, lo que provoca una deformación de los eritrocitos, generando las clásicas células en forma de hoz. En nuestro entorno los compararíamos con los cambures, en Maracaibo pueden denominarse guineos y en España les dicen plátanos que usualmente llegan desde Canarias.

 

Cuando era niño, aprendí que muchos cuentos, relatados en inglés, se iniciaban con la frase de “once upon a time” (hubo una vez hace mucho tiempo) y de esto, hace ya más de seis años que hablamos en este blog (lapesteloca) y relataría una historia o cuento que sucedería en la Universidad Central de Venezuela (UCV), hubo una vez, sí, años atrás, en un Instituto de la Facultad de Medicina que se abreviaba como el IAP de aquella universidad, donde aprendimos que los glóbulos rojos también llamados eritrocitos, en ocasiones dejan de ser redondos y toman la apariencia de un plátano…

 

Ya sobre las hemoglobinas (https://bit.ly/35ZLXCj) habíamos hablado en este blog, y de cómo y cuándo, les decía yo los “camburcitos” a los eritrocitos modificados por la HbS, y les informaba a los jóvenes residentes, del IAP de la UCV (me imagino que tal vez para no confundirles, nunca les denominaba “guineítos”, como les diríamos en la República de Zulia); recuerdo también que en 2012 hablé en el blog de mi estimado maestro el doctor Rafael Muci Mendoza quien analizó este asunto en el juicio crítico al trabajo de incorporación a la Academia de Medicina del doctor José María Guevara Iribarren, titulado Desarrollo del Estudio de las Hemoglobinas Anormales en Venezuela, y nuevamente recordé, los “camburcitos”, y las historias de “mis residentes de patología”…

 

Pensé también en unos casos de paludismo (con cambures) al ser examinados con el microscopio electrónico, que me llevaron a visitar al doctor Arnoldo Gabaldón.  También vino a mi mente la isla de Toas, en la salida del Lago de Maracaibo de cara al Golfo de Venezuela, y los estudios de Núñez Montiel y col., en los años 1962 y 1979, y luego, Lennie Pineda y Lisbeth Borjas publicados en Investigación Clínica (27: 5·14) en 1986, señalando todos ellos que Toas, representa una de las poblaciones con mayor incidencia de hemoglobinopatía S en el país, y por consiguiente, con casos con anemia de células falciformes.


Toda esta historia de los eritrocitos tomando la apariencia de cambures, la habíamos aprendido mirando casos en el microscopio electrónico al detectar la estructura de la HbS con apariencia de cristales rigidos (ver) dentro de los eritrocitos. Así que, cuando “controlábamos” microscópicamente la histología de las autopsias, al ver los cambutes en la sangre, taimadamente me llevaba a plantearle a “mis residentes”, la procedencia de cualquier paciente examinando las láminas, vg. así… “A que este caso tiene que ser de una persona morena de los Valles de Tuy”…

También con mis estimadas colegas Cathy y Mariaelena publicamos en la revista GEN varios (21) casos de “cambures en la sangre”… Hernández C, Ruiz ME, García Tamayo J. Anemia drepanocítica, lesiones hepáticas: estudio clínico, morfológico y ultraestructural de 21 casos. GEN 46: 183-190, 1992

 

Se estima que cada año nacen en el mundo cerca de 300,000 niños con anemia de células falciformes, cifra que podría alcanzar los 400,000 para 2050. Entre los años 2000 y 2021, la prevalencia global aumentó de 5.46 a 7.74 millones de casos, y la carga de mortalidad continúa siendo alarmante, especialmente en África subsahariana, India y en comunidades de ascendencia africana alrededor del mundo. Nosotros como ya señalaba, tenemos la más alta tasa del país en la isla de Toas. Las consecuencias fisiopatológicas de todo este fenómeno en los pacientes incluyen hemólisis crónica, episodios vaso-oclusivos recurrentes, inflamación sistémica y daño multiorgánico progresivo.

 

La mayor incidencia de HbS se concentra en África y Asia, Latinoamérica también presenta una carga genética considerable, sobre todo en poblaciones afrodescendientes y costeras. La persistencia del alelo falciforme se explica, en parte, por su efecto protector frente a la malaria. En México, la implementación del tamizaje neonatal es heterogénea, con variaciones regionales y una cobertura desigual. Estas brechas limitan el diagnóstico temprano y el acceso a intervenciones oportunas, resaltando la urgencia de estrategias preventivas y terapias dirigidas que aborden la raíz genética del trastorno.

 

En cuanto al tratamiento convencional de la anemia de células falciformes se basa en hidroxiurea, transfusiones crónicas o fármacos moduladores de hemoglobina, que solo ofrecieron alivio sintomático, sin corregir la causa subyacente. El trasplante alogénico de médula ósea, considerado la única cura funcional, se ha visto limitado por la escasez de donantes compatibles, su toxicidad y elevado costo. Sin embargo, el panorama cambió radicalmente con la llegada de la edición genética, CRISPR del cual hablamos en este blog desde enero del año 2017( https://tinyurl.com/8zst4r8r ).

 

En el 2012, Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna propusieron que el CRISPR-Cas9 podía ser reprogramado para cortar y modificar secuencias específicas de ADN, un hallazgo que transformó la biología molecular y abrió un nuevo en medicina genética. El sistema CRISPR-Cas9 combina una endonucleasa Cas9, que funciona como tijera molecular, junto con una guía de ARN (sgRNA) que dirige la enzima hacia la secuencia diana. Tras el corte de doble cadena, la célula puede reparar el ADN por dos vías principales: Unión de extremos no homólogos (NHEJ): un mecanismo rápido, sin plantilla de reparación, propenso a inserciones o deleciones (indels). Es útil para inactivar genes reguladores negativos, como BCL11A, con el objetivo de reactivar la hemoglobina fetal (HbF). Reparación dirigida por homología (HDR): requiere una plantilla donadora con la secuencia correcta, lo que permite corregir con precisión mutaciones puntuales, como la Glu6Val en HBB.

 

Las células madre/progenitoras hematopoyéticas (HSPCs) representan el blanco ideal para las terapias génicas, al ser responsables del mantenimiento de la hematopoyesis a lo largo de la vida y capaces de transmitir corrección genética a todas las líneas celulares sanguíneas. Estas células se sitúan en la cúspide de la jerarquía hematopoyética, caracterizadas por su capacidad de autorrenovación y diferenciación multipotencial. De ellas derivan los progenitores multipotentes (MPPs), que conservan la capacidad de diferenciarse, pero pierden la autorrenovación, y posteriormente los progenitores comprometidos (CMP y CLP), responsables de generar las células maduras de la sangre periférica. La edición precisa de HSPCs permitiría restaurar la función normal de la hemoglobina o compensar la mutación mediante la activación de vías alternativas, proponiendo una solución potencialmente curativa.

 

Hasta aquí por hoy en un país donde la búsqueda de cambures tiene otras acotaciones mayormente perversas---

 

Maracaibo, sábado 2 de mayo del año 2026

jueves, 30 de abril de 2026

Otra “nueva ola” en América


La «nueva ola» fue un fenómeno cultural que tuvo lugar en varios países de Hispanoamérica entre finales de los años 1950 y mediados a finales de los años 1960, y  ligado a la expansión de nuevos estilos musicales orientados a los jóvenes (como el pop, el rock and roll y el twist) que “constituyeron los canales fundamentales para la transformación del consumo, el ocio y las modas juveniles” de la época.  

La Nueva Ola (New Wave), también conocida por New Thing (en inglés), es también una corriente literaria dentro de la ciencia ficción surgida durante los 60 y que duró hasta los 70. Nouvelle vague (traducido literalmente del francés, “nueva ola”) es la denominación que la crítica, especialmente de la revista Cahiers du Cinéma, utilizó para designar a un nuevo grupo de cineastas franceses de finales de la década de 1950. Surgido como un movimiento de reacción contra las convenciones y estructuras presentes en el cine de masas de ese momento, estos nuevos realizadores postularon como máxima aspiración la libertad de expresión y la libertad técnica en la producción fílmica.

Cuando Cristóbal Colón descubrió a América en el siglo XV encontraría toda una civilización particular que había florecido en aquellas tierras, las cuales para los europeos, eran desconocidas. “Los conquistadores” encontrarían, que los naturales habían levantado grandes ciudades, en determinadas regiones con magníficos templos en los que adoraban a sus propios dioses en sus extrañas lenguas…

 

Se dice que nuestros antepasados tienen la cuna de la humanidad en África… Entonces, ¿Cómo y cuándo llegaron los primeros humanos a aquellas lejanas tierras separadas por un vasto océano? Aquellas imponentes ciudades no crecieron de la noche a la mañana: habían pasado milenios desde que estos homo-sapiens se habían establecido allí.

 

Se ha dicho que fueron grupos de personas hace 15.000 años quienes cruzó a América desde Asia, por el estrecho de Bering -que en ese momento estaba cerrado y conectaba los dos continentes en lo que hoy están Siberia de un lado y Alaska del otro-. De ahí, se expandieron de norte a sur, por todo el territorio, aquellos los 'americanos originales' (todos los actuales moradores descienden de ellos salvo un reducto en el Ártico). Relativamente poco tiempo después, hace 9.000 años, tuvo lugar una segunda oleada migratoria que sustituyó, en parte, a la primera; “los conquistadores”

Otros resultados, con algunas sorpresas más, acaban de publicarse en la revista 'Nature'. Ahora, el ADN de 199 individuos indígenas contemporáneos de 53 poblaciones (incluidas Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, México, Paraguay y Perú) reescribe la historia y revela una tercera migración desconocida ocurrida hace unos 1.500 años (mucho antes de la llegada de Cristóbal Colón) que también influyó de manera patente en los genes de los actuales nativos de Sudamérica.

 

El trabajo, de Nature fue liderado por el Instituto de Biología Evolutiva (IBE-CSIC) y la Universidad Pompeu Fabra (UPF), junto con la Universidad de São Paulo, y es el mayor estudio genómico realizado hasta la fecha sobre poblaciones nativas en América. “Hasta ahora, solo se habían caracterizado genéticamente dos poblaciones indígenas amazónicas, y debido a la naturaleza particular de su entorno y su aislamiento, no eran muy representativas”, explica Marcos Araújo Castro e Silva, investigador postdoctoral del IBE y primer autor del artículo.

 

Esta información genética, también ha sido completada con datos de ADN antiguo, es que, efectivamente, la primera oleada ocurrió hace 15.000 años tras la llegada inicial a Norteamérica. Sus huellas aparecen en algunos de los restos humanos más antiguos del continente, desde Montana hasta Chile y Brasil. La segunda, que ocurrió hace 9.000 años, aún se puede sentir en el ADN de los actuales moradores de las regiones andinas y del Cono Sur. Después está la sorpresa de la nueva ola hace 1.300 años. Aquellos nuevos pobladores venían de Mesoamérica, la región que hoy ocupan el sur de México y parte de Centroamérica. Desde allí, grupos humanos se habrían desplazado hacia Sudamérica y el Caribe, dejando una señal genética detectable tanto en poblaciones indígenas actuales como en individuos antiguos caribeños.

 

En pocas palabras, el ADN de los indígenas sudamericanos señala que no hubo dos oleadas masivas de homo sapiens, sino tres. La última, ocurrida hace 1.500 años desde lo que hoy es México y Centroamérica hacia el sur, conformando la genética de los actuales pobladores del sur de América.

 

El estudio también pone de manifiesto hasta qué punto la ciencia había dejado fuera a estas poblaciones. Los investigadores detectaron más de un millón de variantes genéticas nunca registradas en bases de datos globales. No son genes 'nuevos', sino fragmentos de diversidad humana que simplemente no habían sido estudiados hasta la fecha, produciendo sesgos en el mapa genético actual. De hecho, este es uno de los grandes problemas de la genómica moderna. «Estos resultados demuestran la necesidad de representar mejor a estas poblaciones», señala Tábita Hünemeier, investigadora principal del IBE y líder del estudio. «Desde el diseño de fármacos hasta la prevención de enfermedades, comprender la diversidad genómica humana beneficia tanto a las comunidades indígenas como a la población mundial».

 

Ella sabe de lo que habla, ya que fue  su equipo el que describió en 2023 la resistencia genética a la enfermedad de Chagas en poblaciones amazónicas. Aparte, lideró el proyecto 'ADN de Brasil', publicado en 2025, en el que se arroja luz sobre el país con el mayor mestizaje reciente del mundo. Así, buceando entre los nuevos datos, se encontraron mutaciones vinculadas al sistema inmunitario, al metabolismo, crecimiento, fertilidad y desarrollo físico. Esto responde a que aquellos moradores tuvieron que adaptarse a ambientes extremos: Amazonía húmeda, altiplanos andinos con poco oxígeno, zonas áridas, bosques tropicales y regiones frías. Miles de años viviendo allí dejaron huella genética en ellos que ahora es revelada por este nuevo estudio.




 

El estudio también ha puesto de manifiesto hasta qué punto la ciencia había dejado fuera a estas poblaciones. Los investigadores detectaron más de un millón de variantes genéticas nunca registradas en bases de datos globales. No son genes 'nuevos', sino fragmentos de diversidad humana que simplemente no habían sido estudiados hasta la fecha, produciendo sesgos en el mapa genético actual. Este es uno de los grandes problemas de la genómica moderna. «Desde el diseño de fármacos hasta la prevención de enfermedades, comprender la diversidad genómica humana beneficia tanto a las comunidades indígenas como a la población mundial», es la opinión de Tábita Hünemeier, investigadora principal del IBE y líder del estudio.

 

No toda la historia genética habla de miles de años. Parte de ella habla de los últimos cinco siglos. El estudio confirma un enorme 'cuello de botella' demográfico tras la llegada europea. Ese colapso poblacional masivo fue causado por epidemias, violencia, esclavitud, desplazamientos y destrucción de formas de vida. Señalan los autores, que en muchas regiones la población indígena cayó hasta un 90%. Eso también queda escrito en los genomas en forma de menos diversidad, más fragmentación y más aislamiento. Y aun así, sobrevivió algo extraordinario: en ciertas zonas puede rastrearse continuidad genética de más de 9.000 años. Es decir, los genes de esa gente y sus antepasados apenas cambiaron en nueve milenios. La foto muestra mujeres y niños yanomami en un jardín forestal en Brasil. Brasil

 

Además, como la mayoría de poblaciones no africanas, los ancestros indígenas americanos también heredaron fragmentos de ADN de grupos humanos extintos como neandertales y denisovanos. Concretamente, entre el 1% y el 3% del genoma analizado procede de esos cruces antiguos, con variantes relacionadas con la inmunidad, el metabolismo y la piel. Viejas herencias que quizá ayudaron a sobrevivir en nuevos ecosistemas. Más allá de cifras y porcentajes, la gran lección es otra: la historia indígena americana no fue simple, aislada ni uniforme. Porque el ADN no solo guarda enfermedades o parentescos. Guarda memoria. Y la de Sudamérica acaba de volverse mucho más compleja.

 

Maracaibo, 1 de mayo del año 2026

miércoles, 29 de abril de 2026

Rosario Murillo


Rosario nació en Managua, Nicaragua, en 1951, en una familia acomodada que se dedicaba a la explotación agro-ganadera. Su padre Teódulo Murillo Molina (1915-1996), era productor de algodón y ganadero Su madre, Zoilamérica Zambrana, era sobrina del héroe nacional Augusto César Sandino (1895-1934), luchador contra la ocupación estadounidense en Nicaragua. La abuela materna de Murillo, Zoilamérica Sandino Tiffer, era media hermana paterna de Augusto César Sandino.

Rosario Murillo cursó sus estudios en el Colegio Teresiano de Managua, una escuela católica para niñas, la Academia Santa Teresa. Asistió a la escuela secundaria en el Greenway Convent Collegiate School de Tiverton, Gran Bretaña, y estudió arte en el Institut Anglo-Suisse Le Manoir de La Neuveville en Suiza. Murillo posee certificados en inglés y francés de la Universidad de Cambridge en Gran Bretaña. Asistió a la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua en Managua, donde fue profesora de idiomas.  Maneja con fluidez el inglés y el francés. Aún adolescente, con sólo 17 años, se unió al movimiento guerrillero sandinista.

Rosario Murillo se unió al Frente Sandinista de Liberación Nacional en 1969 y brindó refugio a guerrilleros sandinistas, en su casa, del Barrio San José Oriental en Managua, entre ellos a Tomás Borge, uno de los fundadores del FSLN.  Comenzando la década de 1970, trabajó para La Prensa como secretaria de Pedro Joaquín Chamorro y de Pablo Antonio Cuadra. Rosario Murillo fue arrestada en Estelí en 1976 por sus actividades políticas, y poco después, huyó y vivió durante varios meses en Panamá y en Venezuela. Se trasladó a Costa Rica, donde conecto su trabajo político con el FSLN, fundaron la Radio Sandino y allí conoció a, Daniel Ortega, también exiliado. Murillo ya había tenido tres hijos de distintos matrimonios. Prolífica, con el dirigente sandinista tuvo otros seis. Cuando cayó Somoza, en 1979, la pareja retornó a Managua para insertarse en la revolución sandinista.

Fue diputada y luego ministra de Cultura durante el primer mandato de Ortega (1985-1990). Cuando se desplomó el gobierno de su marido, Rosario esperó a que pasara el desencanto popular, y fue férrea en la defensa de su marido, tanto que hasta llegó a condenar a su hija Zoilamérica, fruto de otro matrimonio, por atreverse en 1998 a denunciar a Ortega por abuso sexual. La hija aseguró que por dos décadas Daniel Ortega la violaba. Rosario nunca se lo perdonó, y la persiguió hasta que la joven, su hija, se exilió en Costa Rica.

 

En el 2001 se puso al mando de la campaña política para restituir a su pareja en el poder, y lo logró cinco años después. Política y religiosidad se fundieron en Murillo en una estrategia de masas que dio sus frutos. ¡Ortega y Murillo se casaron por la iglesia, en una alianza beatificante! “No son carismáticos, simplemente tienen poder, más del que nadie ha logrado en este país. Y lo quieren conservar a toda costa”, dice Sergio Ramírez, escritorperiodistapolítico y abogado nicaragüense un sandinista quien se hartó de los Ortega. “No hay una dictadura en el sentido clásico, esto es un fenómeno atípico, una forma de absolutismo, casi una monarquía”. Tras la protestas de la primavera de 2018 contra el ejecutivo sandinista, en septiembre de 2021 se dio una orden de detención contra él, que en aquel momento viajaba a España, donde se quedó como exiliado. Los Ortega llevan ahora más de una década en el poder y, junto a socios, controlan empresas productoras de combustible, canales de televisión y constructoras de obras públicas. Todo por obra y gracia de Rosario, "la mujer de los anillos."

 

Murillo ha desempeñado diversos cargos como portavoz principal del gobierno nicaragüense,  ministra de gobierno , presidenta de la Asociación Sandinista de Trabajadores Culturales y coordinadora de comunicaciones del Consejo de Comunicación y Ciudadanía. Prestó juramento como vicepresidenta de Nicaragua el 10 de enero de 2017.


La pareja ha eliminado las libertades políticas, ha reprimido a los opositores políticos y consolidado el poder en manos del ejecutivo. Desde que asumió la vicepresidencia en 2017, la pareja gobernante ha purgado y arrestado cada vez más a leales al régimen para evitar cualquier desafío a la pareja gobernante. Numerosos comentaristas, incluyendo al periodista Nahal Toosi y miembros de la oposición nicaragüense, la consideran a ella y a su esposo como dictadores de un régimen autoritario. En agosto de 2021, fue sancionada personalmente por la Unión Europea por violaciones de derechos humanos 

 

La dictadura en Nicaragua forzó a líderes cristianas a dejar Managua y Chinandega. Según el periódico Mosaico CSI, la orden del régimen fue ejecutada en la noche del 28 de enero, obligando a cerca de 30 cristianas a partir. «Les dijeron que tenían que irse y les permitieron llevarse algunas de sus pertenencias», Martha Patricia Molina, abogada, investigadora y autora del informe «Nicaragua: ¿una Iglesia Perseguida?», describió lo ocurrido como “una noche de terror”. Es conocida por documentar casi mil ataques del régimen contra la iglesia en el país latinoamericano desde 2018.

 

En marzo de 2023, el fallecido papa Francisco calificó como una "dictadura grosera" el régimen de Ortega en Nicaragua, un mes después de la condena por "traición a la patria" del obispo Álvarez a 26 años y cuatro meses de prisión, ahora exiliado y desnacionalizado. Ortega, a su vez, disolvió y expropió a la Compañía de Jesús - conocidos como los jesuitas-orden a la que pertenecía el sumo pontífice, y también ha calificado de "mafia" y antidemocrática a la Iglesia.

 

El jueves 3 de abril del año 2025, un informe del Grupo de Expertos en Ginebra concluiría en que todos los funcionarios señalados desempeñaron un papel fundamental en la ejecución de políticas de represión, vigilancia, tortura, detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, despojo de nacionalidad y confiscación de bienes. Todos actuaron con la coordinación de Daniel Ortega y Rosario Murillo, quienes dirigen el aparato de mando represivo, que tan solo en 2018 ejecutó a más de 350 personas con disparos letales dirigidos a sus cabezas, cuellos y tórax. Además, se suman casi 900.000 nicaragüenses desplazados a otros países en los últimos siete años como consecuencia de la persecución política y la precariedad económica aparejada a la falta de libertades.

 

Finalmente, para el 1 de mayo de este año 2026, se die que esperan la libera ración de algunos prisioneros y con este lenguaje la presidenta Murillo dice… Así, Gracias Infinitas al Padre Celestial, és que Vamos Adelante. Por eso decimos y no nos cansamos de decir: cuidemos la Paz. Reverenciemos a Cristo Jesús en la Paz que nos da, la Paz que nos deja, la Paz que resguardamos, y la Paz que és el camino seguro hacia el Porvenir”.

 

En Maracaibo, el jueves 30 de abril del año 2026