para Tomás mi maracucho vasco
Después de publicar en
este blog el 11 de mayo del año 2015
un artículo “El LABURU controversial signo de los celtas ¿y de los vascos?” Lo
que denominaré “las redes” se activarían,
y a través del buscador de este nuestro blog (lapesteloca) Limako Arantzazu Euzko Etxea – del LIMA BASQUE CENTER nos escribiría diciendo: -Creo
que te zumba la cabeza... ¿Quienes estuvieron antes? ¿Puedes aclararlo? Los
vascos estuvieron muy muy muy antes que los celtas ¿NO?
En este mismo orden de comunicaciones, el 20 de
abril del 2020, Jpascu, también nos informaría su opinión... -“Basándonos en los restos arqueológicos y
las fuentes clásicas, romanas, los celtas ocupaban lo que es hoy Álava, Vizcaya y Guipúzcoa. En aquellas zonas
primero eran los Celtas. Y seguramente también en otras zonas ya que de los
“Vascones” a como se referían las primeras fuentes que tenemos del que
seguramente sería el origen del pueblo Vasco, son más tardíos que de los
Celtas. Tenéis el estudio de Dr Martin Almagro Gorbea “Los orígenes de los
vascos” que te lo explica desde un punto de vista científico”.
Tres meses después, el 8 de julio, Nony me dijo por “las
redes”: -“No me sorprende para
nada tu indagación y su resultado. Prácticamente la "historia" o lo
que se nos ha hecho creer como "historia" está siendo continuamente
reescrita. Cuanto más indago en los trabajos de historiadores y científicos
(cualquier disciplina) non gratos para el stablishment más alucino. Al
principio un montón, en estos momentos pienso "¡Vaya! Otra más para la colección".
Hasta donde me parece comprender siempre o casi siempre hubo un pueblo
anterior. Así, antes de los Celtas, en lo que ahora es el País Vasco y, por
extensión el resto de la Península habitada, estaban los Íberos. Porque ...
¿Cuál era la región habitada por los Vascos antes de la migración de los
Celtas? Pero no hay forma de saberlo a ciencia cierta. Hace muchos años adquirí
un libro (que con el paso de los años extravié) editado por una pequeña
editorial Guipuzcoana entre 1973 y/ó 1975 (No recuerdo cual) titulado "España,
Ibérica o Vasca". El autor
haciendo un auténtico alarde de conocimientos en toponimia-etimológica, podía
sin esfuerzo tomar cualquier nombre de los sitios que ya eran antiguos cuando
llegó el azote de los romanos, y buscar la raíz en el Vascuence, pero no en esa
aberración llamada Batua, creada en un laboratorio de lingüistica en Madrid en
la década de los '70, sino en el Euskera de José Miguel de Barandiarán; que por
cierto, aún hay trabajos suyos solo accesible a eruditos y con permisos. Otra
gran estafa en la que los vendidos del gobierno vasco apoyaron en su día para
lanzar el Batua y así hacer que la gente olvidara el Vascuence de José Miguel,
fue la construcción de aquel libro feliz y casualmente encontrado en no me
acuerdo que biblioteca privada del País Vasco-Francés y que databa de un par de
siglos de antigüedad poniendo así el broche de oro y cerrando la disputa sobre
cómo se escribía en Vascuence. Para cualquiera que esté familiarizado con
"los expertos en reescribir la historia", la oportunidad del
"hallazgo" en el momento socio-político perfecto deja entrever que se
trató de una falsificación en toda regla; esto es, se edita un libro con papel
viejo o envejecido artificialmente, se encuaderna "a la antigua" y se
le vuelve a dar otro proceso de envejecimiento, et voilá. Siempre es lo mismo,
con todo y en todas partes.
Un año más tarde, el 24 de noviembre del año 2021 Josean respondería a través de “las redes”: -“Valiente tontería de cometario ¿Qué se ha robado a un pueblo vecino?
¿A cuál, a uno que desapareció hace 2000 años? Poco o nada tienen que ver los
que se hacen llamar cántabros o astures hoy en día con los cántabros y astures
celtas que lucharon contra los romanos como poco o nada tienen que ver los
vascos de hoy en día con los llamados vascones de hace 200 años. Todos los
símbolos que utilizamos todos hoy en día son préstamos que hemos tomado de
otras culturas, no vayas a caer en la misma estupidez de ésos que se creen
pertenecientes a un pueblo monolítico e inmutable a lo largo de los milenios.
Mejor utilicemos la simbología para unir y resaltar lo que tenemos en común que
para la discordia y las rencillas pueblerinas”.
Ya
regresando a este blog, en el referido artículo del 31 de mayo del 2015 diríamos: Ese símbolo lo utilizaban los antiguos
celtas, aunque la versión que tenemos procede del estandarte que utilizaban los
cántabros en las guerras y que era, según los romanos, similar a una cruz
inclinada (tan inclinada como nuestro lauburu), los celtas llamaban a aquel
estandarte lábaro y figuraba en muchas de sus obras artesanales y religiosas,
de hecho ha sido utilizada en sus diferentes versiones como decoración hasta el
día de hoy de modo ininterrumpido, entre los “lauburus” vascos no existe ni uno solo anterior al
siglo XVI, y como me da que los vascos no redescubrieron por acción divina un
viejo símbolo milenios después de no tenerlo(porque jamás lo tuvimos ni como
símbolo, ni como nada),deduzco que por alguna razón empezó a usarse.
Ese pseudo-nacionalismo vasco, anticipándose al nacionalismo actual, que
defendía los sistemas medievales de gobierno frente a la ilustración, el
ultraespañolismo de los vascos (los más españoles de España, pues resistieron a
los romanos…supuestamente) todo esto fue desechado en la propia época y consideraron
que no era muy normal decir sandeces, pero lograron que calara la imagen de que
esos cántabros, no podían haber luchado contra los romanos, y que aquellos
guerreros en realidad eran vascos. Que el lábaro, una cruz de 4 puntas,
procedía claramente de la palabra lauburu (4 cabezas) lo cual demostraba aún
más su vasquedad… Así fue como aterrizó el lauburu en euskadi, en base a una
historia falsa, pues la palabra lábaro no procede del vasco lauburu, sino que
del celta labaro, que significa “el que habla”,y es que los cantabros lo usaban
como estandarte(como bien explican las crónicas romanas),un estandarte sirve
para mandar mensajes, hablar, en mitad de una batalla donde de nada sirve
vocear, y de ahí su nombre, labaro “el que habla”, y no 4 cabezas… ¡Por Dios y
por Sabino!, un poco de por favor…
Llegamos al año 2015
hablando de el lauburu como símbolo del pueblo vasco milenario, y todos
creyendo que es así y en realidad, sea un símbolo robado de una región vecina,
el nacionalismo ha logrado que los vascos generen una identidad colectiva común
que les diferencia del resto de España y de Francia, y el lauburu, sea
falso o no lo sea, -es lo de menos-, es igual, no importa, que sea todo mentira
si todos nos lo creemos…
En 2026 podemos decir
que El lauburu
un antiguo símbolo vasco con forma de cruz y cuatro brazos curvados. Su nombre
significa "cuatro cabezas" en euskera. Representa al sol, la energía
vital y el equilibrio. Es muy común verlo en casas, joyas y tumbas en el País
Vasco,
Maracaibo,
miércoles 15 de julio del año 2026