martes, 8 de septiembre de 2026

Los postimpresionistas


El postimpresionismo es un término del arte que agrupa los diversos estilos de pintura que siguieron al impresionismo, a finales del siglo XIX y principios del siglo XX y seria el crítico británico Roger Fry quien, en 1910, usó esta palabra por primera vez para una exposición en Londres con obras de artistas como Paul Cézanne, Paul Gauguin y Vincent van Gogh. El movimiento postimpresionista surgió en Francia como una extensión y, a la vez, un rechazo del impresionismo.

De manera que debe recordarse que el postimpresionismo no fue un movimiento artístico unido, ni tuvo reglas fijas, sino un grupo de artistas con estilos personales diferentes en la época cuando los pintores dejaron de buscar el reflejo exacto de la naturaleza, los colores dejaron de ser reales y se usaban de forma intensa y simbólica al parecer los pintores preferían mostrar sus emociones y su mundo interior.

Entre los artistas de esta época, Vincent van Gogh es famoso por sus pinceladas en remolino que mostraban su carga emocional. Paul Cézanne buscaría en la estructura geométrica en la naturaleza, sentando las bases del cubismo. Paul Gauguin usando colores planos y temas de lugares lejanos creo pinturas muy originales y Georges Seurat aparecerá como creador del puntillismo, usando puntos de color.

De manera que podemos entender el postimpresionismo como una continuación del impresionismo; o una forma evolucionada del impresionismo donde las diferencias pueden ser sutiles, pero principalmente aceptando que las razones de su existencia corresponden a una categorización histórica donde la pista más fácil para ubicarlo es la fecha de las pinturas: antes de 1886, definitivamente la pintura corresponde al impresionismo; después de 1886, podría ser impresionista o postimpresionista.

Otra pista sobre el mismo tema puede ser el binomio color/luz. Los impresionistas representaban escenas comunes y cotidianas; normalmente salían y pintaban lo que veían, exactamente como lo veían. Los colores están pensados para verse precisos a la vida.

Los postimpresionistas llevarían su pintura hacia temas más simbólicos, expresivos y extraordinarios, más inclinados a combinar múltiples imágenes para crear algo nuevo, o a pintar a partir de la imaginación. Generalmente usaban colores más exagerados, más brillantes y vívidos que la vida real. Algunos de ellos usan áreas planas de color con contornos oscuros distintivos como buscando una combinación de esas características, y estos detalles ayudan a distinguirlos.

Los cuatro pilares del arte moderno simplificando las cosas, podríamos afirmar que sin mucho dudarlo, que el  surgiría de Vincent Van  Gogh como en realidad surgió de PaulGauguin el primitivismo, y nacería de Paul Cezanne el cubismo y de Georges Seurat el fauvismo.

El término “expresionismo” se acuñó para describir la obra de Van Gogh que siempre mostro se algo más allá del impresionismo.  Durante su etapa como pintor en Arlés, al sur de Francia, pintaba con una pasión y una energía desbordantes. Sus pinceladas amplias y enérgicas vibraban con vitalidad y, al mismo tiempo, distorsionaban la realidad al exagerar lo que consideraba esencial, dejando los detalles superficiales difusos. Sus lienzos reflejaban el tormento de sus recurrentes crisis epilépticas, plasmado en formas retorcidas y convulsas contra cielos turbulentos. Muchos consideran que su inestabilidad mental fue clave para su expresividad emocional.

Gauguin reaccionó de manera diferente ante el impresionismo y el realismo francés del siglo XIX. Al igual que Cézanne, creía que debía preservarse la bidimensionalidad del lienzo y que la pintura no debía tratarse como si fuera escultura. El estilo propio de Gauguin, llamado cloisonismo , surgió en pinturas de Bretaña caracterizadas por patrones de color brillantes y planos, y contornos marcados.

El revolucionario estilo pictórico de Cézanne equiparaba color y forma. Cada pincelada asumía una posición definida y predeterminada en el espacio. No le interesaba imitar el mundo real, sino recrear formas tridimensionales y los espacios entre ellas sin alterar la bidimensionalidad del lienzo. Para ello, colocaba objetos uno frente al otro, los superponía y utilizaba rojos y amarillos cálidos, que parecían avanzar en la pintura, en contraste con los azules y verdes fríos, que retrocedían.

Seurat desarrolló la técnica pictórica del puntillismo, en la que miles de diminutos puntos de colores brillantes y puros se aplicaban uno al lado del otro sobre el lienzo. En teoría, el ojo del espectador mezclaría los colores, de modo que quien observara la imagen de una flor compuesta por pequeños puntos azules y rojos vería una flor púrpura. Su método lento y meticuloso, buscaba lograr una mayor precisión en los detalles y resaltar la viveza de los colores bajo la luz del sol. Seurat fue un agudo observador de la vida parisina de su época y buscaba devolver la solidez y el orden arquitectónico a la pintura impresionista mediante una técnica nueva e innovadora.

Finalmente, el término postimpresionismo fue utilizado por primera vez por el artista y crítico de arte británico Roger Fry en 1910, cuando organizó la exposición "Manet y los postimpresionistas" ese mismo año. Con este escrito breve he aprovechado para mostrar algunas obras del postimpresionismo…

Maracaibo, martes 8 de septiembre del año 2026

lunes, 7 de septiembre de 2026

Cabeza de ratón…


Este relato se inicia cuando el Director del Instituto de Patología del hospital Vargas de Caracas, había sido designado como Ministro de Sanidad en el llamado Primer Gobierno de CAP (Carlos Andrés Pérez) y el Dr. Javier Arias Stella prominente patólogo peruano ocupaba su cargo vacante y se lucia brillando en las reuniones con los ginecólogos del hospital; era cuando los Drs Héctor Vegas Rodríguez, Manuel Emilio Labrador y Felix Valderrama eran los patólogos adjuntos en el Instituto, encargados de las biopsias, las reuniones con los Servicios del hospital y de la enseñanza de autopsias y patología quirúrgica a los médicos, futuros patólogos cursaban la residencia en anatomía patológica.

 

El respeto y la veneración hacia la egregia figura de “el director en comisión de servicio”, luchando por organizar “el cuero tieso” que siempre ha representado el Ministerio de Sanidad del país, se percibía como algo casi místico. En realidad, el Dr Blas Bruni Celli, era un gran anatomopatólogo, de ganado prestigio, respetado por sus aportes académicos en diversas ramas de las ciencias… En ese ambiente aparezco yo, venido del Zulia, contratado para cumplir durante un año sabático universitario, trabajando casi exclusivamente como neuropatólogo.

 

Mis primeras experiencias con los tres médicos patólogos adjuntos del Instituto, me enseñaron que las cosas no eran igual que en mi tierra natal. Fui captando prontamente ciertas novedades, como advertir que cuando hablaba y no me entendían era por decír cosas con esa especie de “tomadera de pelo” que caracteriza a la gente de mi región, y entretanto me enteré de que en Caracas no existían “lampazos” sino coletos, que no se debía decir “coger” por tomar y que las cholas no eran unas chancletas. Me parecía impresionante como ir a almorzar en algún restaurante en La Candelaria con mis colegas patólogos era un acontecer común y luego aprendería a salir con varios residentes, Valdemar Balza, Justo Roa y Rojitas, a beber cerveza en las inmediaciones de La Candelaria en el centro, y más tarde con los estudiantes y con mi personal técnico, y paso a paso irían quedando para el recuerdo muchas reuniones agradables y felices, informales, especialmente imborrables momentos en El Pozo Canario.

 

Se me hace difícil no personalizar esta temporada de un año, desde julio 1975 a julio del 76, pero debo tratar de referirme en particular a la situación de la microscopía electrónica(ME) en el Instituto de Patología del hospital Vargas. Existía un ME Hitachi HS-7S, abandonado en el sótano del Instituto, y con la esperanza de poder usarlo para proseguir los trabajos iniciados en mi tierra traté de ponerlo a funcionar. Me traje a un joven técnico, el hijo de nuestro técnico de ME, JesúsVivas, quien se había trasladado al Instituto de Investigación Clínica de LUZ y así, Francisco (Quico), me ayudó a entrenar a dos jóvenes recién graduadas como histotecnólogas en el mismo Instituto, Saudy Escorihuela y Teresa Cabañas, quienes se habían interesado en aprender a cortar en el ultramicrotomo y a procesar material para su estudio ultraestructural. Era poco lo que se podía hacer con el equipo HS-7S por lo que introduje una solicitud ante el CONICIT para lograr un ME Hitachi H-500 y poder proseguir los estudios sobre el virus de la encefalitis equina(EEV).

 

Mis obligaciones como neuropatólogo en el Instituto, consistían en fijar los cerebros de las autopsias, examinar las biopsias neuroquirúrgicas y todos los viernes a las 9 de la mañana, hacer en la sala de autopsias una reunión -para cortar los cerebros ya fijados de las autopsias- a la cual asistían los patólogos, los neurólogos y los neurocirujanos del hospital. El mismo día viernes de 10 a 12m hacíamos una reunión clinicopatológica en el auditórium del Instituto, con la presentación de un par de casos de Neurocirugía y de Neurología, los cuales se discutían, y donde los neurólogos del Dr Ponce Ducharne y su Sra, capitaneados por el incansable Jaime Boet, planteaban sus opiniones logrando que los cirujanos del Dr. Martinez Coll, discutiesen usualmente acaloradamente, sus diversos puntos de vista.

 

Aquellas reuniones marcaron toda una temporada de febril actividad con gran interés por las actividades neuropatológicas en el hospital Vargas. Durante cada semana, uno de los residentes de Neurología permanecía en el espacio que me habían designado en el Instituto, examinando aspectos de interés sobre neuropatología, en lo que constituyó un experimento de docencia que me llevó a conocer y a querer como buenos amigos a colegas, que serían destacados neurólogos como Freddy González Merlo, Douglas Barrios y la diminuta y hermosa Dra Beatriz González. Estando en Caracas, aproveché para reactivar mis contactos de Virología en el IVIC con el Dr José Esparza y reactivamos los planes para hacer investigación sobre EEV, particularmente en el desarrollo del proyecto para demostrar experimentalmente el daño intrauterino provocado por este virus.

 

Casi había transcurrido un año cuando sucedió algo que resultaba impensable, pero que los patólogos del Instituto Anatomopatológico (IAP) de la Universidad Central de Venezuela (UCV) ya me lo habían advertido. El Director del Instituto de Patología tuvo que regresar del MSAS; el Dr Arias Stella le entregó su cargo y afortunadamente fue acogido por su amigo el Dr Luís Carbolnell en el IVIC (Javier era para el momento un exiliado político), y a mí se “me sugirió” que regresase a mi ciudad, con el argumento de que “es mejor ser cabeza de ratón que cola de león”.


 

Debía pues regresar a Maracaibo, cuando casi se cumplía el tiempo de mi año sabático. Avisado como estaba de que esa situación podría plantearse, traté de sostenerme argumentando que había recibido la aprobación del CONICIT para un nuevo ME y que deseaba quedarme y reactivar las actividades de investigación en ultraestructura. Supe entonces que existían otros proyectos del Dr BruniCelli que incluían el regreso de un nefrólogo para hacer inmunofluorescencia en las biopsias renales y me dijo que bien podía yo utilizar el ME del Instituto del Dr Convit, puesto que un nuevo ME era un compromiso demasiado complicado para la dirección del Instituto… ¿Cabeza de ratón?

 

Vino un fin de semana tormentoso donde los patólogos en el IAP de la UCV me recordaron lo que ya me habían anunciado, pero también se mostraron amables y amistosos, de manera que tras conversar con el Dr Pedro Grases director del IAP, acepté pasar a la UCV si se hablaba en buenos términos con el director del Instituto del hospital Vargas y podía ingresar al IAP con el nuevo ME Hitachi H-500 del CONICIT. Estos trámites se cumplieron en cosa de una semana y pasé a incorporarme como “Profesor Contratado” en el Instituto Anatomopatológico de la Facultad de Medicina de la UCV hasta tanto se pudiese “homologar” mi cargo de Profesor Asistente en LUZ.

 

Esta “tramitación” duró casi tres largos años durante los cuales, con 5 hijos en colegios privados, y un sueldo básico en la UCV, pasé a pintar al óleo con espátula por las noches y logré hacer varias exposiciones de pintura hasta llegar a vender más de un centenar de cuadros que me permitieron sobrevivir mientras me ocupaba de organizar la Sección de Microscopía Electrónica del IAP de la UCV, y colorín colorao, esta historia que no es cuento, se ha terminao.

 

NOTA: El jueves 24 de enero del año 2013, este trabajo fue publicado en este blog (lapesteloca) con el título de “La neuropatología en el hospital Vargas”.

 

Maracaibo, lunes 7 de septiembre del año 2026

domingo, 6 de septiembre de 2026

Rafael Nogales Méndez

 

Rafael de Nogales nació en el Táchira el 14 de octubre de 1877 y su familia era de origen vasco; su abuelo el coronel Pedro de Inchauspe había cambiado su apellido a Nogales, durante la guerra de la Independencia y se había radicado en San Cristóbal, la capital del Táchira, el estado fronterizo con Colombia, estableciendo una familia de abolengo y acomodada… Su padre Felipe ahora de Nogales, era biznieto del coronel Luis Felipe Inchauspe que terminaría sumándose a la causa independentista y su madre Josefa Méndez Brito descendía del conquistador español Diego Méndez. Como su progenitor negociaba café con empresas alemanas, a muy temprana edad Rafael fue enviado a estudiar en Alemania, Bélgica y España donde el joven recibiría una cuidadosa educación que incluyo formación castrense.

 

Esa instrucción terminaría marcando su vida y su nombre como el de un aventurero que dejaría todo por irse a la guerra en acciones que recuerdan las de otro aventurero, el inglés Thomas Edward Lawrence (1888-1935) apodado Lawrence de Arabia, quien ya en 1924 dos años antes de que publicara su autobiografia “Los siete pilares de la sabiduría”, donde relato su experiencia en el Medio Oriente durante la Primera Guerra Mundial. Nogales Méndez fue otro trotamundos, un venezolano que correría con una historia similar, en su libro, no solamente narraría sus vivencias en las batallas combatiendo con el ejercito del ya desaparecido Imperio Otomano, sino que expuso con -o sin-intención, el llamado genocidio armenio y sus revelaciones hicieron de él una celebridad internacional en la década de lo años 20 del siglo pasado, algo similar a lo sucedido con el inglés Edward Lawrence.


En 1898 cuando Rafael de Nogales cumplió los 18 años, y ya estaba junto a los españoles peleando en Cuba contra la invasión estadounidense. En esta guerra denominada la Campaña de Cuba, participó como Teniente Segundo, y tras la derrota ese mismo año 1898, regresó a Venezuela. En 1902 participó en la llamada Revolución Libertadora contra el gobierno de Cipriano Castro. Tras el triunfo del ejercito de Cipriano Castro bajo el mando del general Gómez en la batalla de La Victoria, Nogales tuvo que salir del país y se irá a Europa. Desde España luego viajará a Agfanistan y a Beluchistan como explorador y comerciante.

 

La caída del régimen del General Cipriano Castro en Venezuela le permitió regresar a su país, y lo hace en 1908, tras el golpe de estado de Juan Vicente Gómez donde deja a su compadre Cipriano fuera de la presidencia. No obstante, Rafael Nogales volvió a exiliarse debido a su enemistad con el General Gómez. Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, se ofreció para servir en el Ejercito Belga, pero no lo admitieron por su condición de extranjero e intento nuevamente alistarse en los ejércitos de Montenegro, Serbia y de Rusia, con igual resultado. Encontrándose en Sofía mientras continuaba haciendo las mismas gestiones ante el Ejercito Búlgaro, le presentaron al Embajador Turco, Fetty Bey y Nogales en abril de año 1915, ingresó en el Ejército Turco con el grado de ¨Bimbasi¨ lo que era Comandante, del Cuerpo de Estado Mayor.


 Años más tarde, a mediados de 1920, Nogales escribió un libro sobre sus años de servicio en el Imperio Otomano titulado "Cuatro años bajo la Media Luna" ; alli  Nogales relataría como, tras participar y dirigir el sitio de la ciudad de Van, en Armenia, protestaria y terminaría asqueado de las matanzas que le tocó ver y solicita ser relevado. Se había alistado como oficial del Ejercito Otomano para participar en una guerra honorable, dijo y no para ver como aplicaban la consigna dada por el Ministro de la Guerra Enver Pacha a sus Tropas, “quema, roba, y mata”, contra las minorías cristianas de Armenia. Tras estos sucesos, sería trasladado a Siria, y en la ciudad de Alepo, donde va a ejercer un cargo como Inspector de los Servicios de Transporte del Ejército. Luego será destinado a Bagdad, a las órdenes del General Von der Golz, al mando de una Fuerza de Caballería. 


Sería destinado al Estado Mayor III del Ejército turco en el Frente del Cáucaso, con sede en Ezerzerum al mando del General Mahmund-Kimail Pacha. En abril de 1915, durante los días más críticos de la Batalla de Van en Armenia, Rafael de Nogales Méndez ya tenía 37 años y cruzó el Lago Van desde Adilcevaz hasta Edremit para unirse a las fuerzas turcas que se encontraban atrincheradas en el castillo de Van, comandadas por Cevdet Baskale antes de que su arsenal cayera ante el avance de las columnas de los cosacos rusos.



En enero de 1917 es destinado al frente de Palestina, al 12 Regimiento de Infantería con guarnición en Belén y luego pasará la Zona de Gaza. Participó con la 3ra División de Caballería en dos de las tres batallas por Gaza y realizaría una incursión contra las fuerzas aliadas en el Sinaí. Fue Gobernador Militar de la costa de Palestina, y gracias a su amistad con el Ayudante de Campo del nuevo Sultán, sería nombrado segundo Comandante del Regimiento de Lanceros de Constantinopla.  En abril de 1919, tras el armisticio y la derrota de Turquía, pidió la baja en el Ejército Turco, que le dieron con el grado de Coronel de Estado Mayor, y abandonará el país con rumbo a España.

 

En 1919, era la época de la fiebre del oro, en los Estados Unidos y Nogales se hizo rico en Nevada. Sería vaquero en Arizona, época esa cuando se hacía llamar “Nevada Méndez”.  Sólo por curiosidad va a Alaska, a descansar luego de sus aventuras en China para encontrarse en Port Arthur en plena guerra Ruso-Japonesa en el año 1904 y participaría en la guerra, como espía a favor del Japón…Luego fue también pescador de ballenas con los esquimales, y en sus memorias cuenta sus aventuras en todos estos países, haciendo un pormenorizado recuento de sus amigos, relaciones, actividades, costumbres. 

 

Más tarde vivirá en México en plena Revolución Mexicana. Al final de ésta estuvo al lado de Madero. También fue amigo y colaborador de Augusto César Sandino, y publicó un libro llamado “El saqueo a Nicaragua”. En los entretiempos planificaba acciones contra Gómez.

 

A la muerte de éste regresará a Venezuela donde López Contreras aparentemente desconfiaba de él porque Nogales siempre estaba en la oposición contra todos los gobiernos, no obstante, le concedió un puesto de jefe de aduana en Las Piedras, en el Estado Falcón, donde un año después, muy molesto con el trato recibido, olvidadas sus aventuras y desilusionado con el nuevo régimen, Nogales Méndez renunciará y se radicará en Panamá, donde morirá de pulmonía después de una operación en 1937.

 

Maracaibo, domingo 6 de septiembre del año 2026

sábado, 5 de septiembre de 2026

Juan Marsé, embrujador…


Hoy hace ya nueve años, cuando en el canal Antena 3 de la TV española, un domingo a las 10:30 pm volví a ver una película del cine español, El embrujo de Shanghai. Hoy en 2026 regreso a relatarles esta historia sobre un genial escritor español.

Personalmente recordé que cuando vi la película, ya había leído la novela homónima de Juan Marsé y en el mes de marzo del 2017, hablé sobre esta película en este blog y comentaría que como fue la primera vez que la vi y me gustó mucho en aquella ocasión por lo que quiero volver a compartir mis impresiones con ustedes.

Desde “mi cinemania”, les comento que, la novela de Lowry Bajo el volcán, fue convertida por Cabrera Infante en un brillante guión y filmada luego por John Huston. Este fenómeno no es lo habitual en las películas sobre obras literarias. El hecho coincide con la impresión de Vicente Molina Foix, quien escribiría que, con la excepción de Shakespeare, y de Gustave Flaubert, Juan Marsé “es el único autor capaz de trasladar más de una versión de su libro propio a otro medio”.

Marsé lograría este difícil cometido con la película de El embrujo de Shanghai y hay constancia de su arduo trabajo por la publicación de su largo guión perteneciente al limbo del cine invisible ya que la película que iba a ser dirigida por Víctor Erice, por desavenencias con Andrés Vicente Gómez el productor, terminaría dirigida por Fernando Trueba, afortunadamente diría yo, pues fue él quien en realidad no utilizaría el guion ya escrito y preparado.

Juan Faneca Rocanació en Barcelona en 1933, y tras la muerte de su madre en el parto fue adoptado por un matrimonio, de quienes tomó sus apellidos, pasándose a llamar Juan Marsé Carbó. Inició su carrera literaria en 1958 con unos relatos que aparecerían en las revistas Ínsula y El Ciervo. En 1959 obtuvo su primer premio literario, el “Sésamo de cuentos” por su relato Nada para morir y dos años más tarde publicó su primera novela Encerrados con un solo juguete.

 

En 1959 se instaló en París, ciudad en la que residiría hasta 1962 como profesor de español, traductor y mozo de laboratorio en el Departamento de Bioquímica Celular del Instituto Pasteur. Regresó a Barcelona, donde colaboró con el mundo publicitario, de una empresa editorial y fue guionista cinematográfico. Como periodista ha sido redactor jefe de la revista Boccaccio y colaborador de la revista Por favor, en la que llegó a ocupar el puesto de jefe de redacción. Se casó en 1966 con Joaquina Hoyas, de la que tendrá dos hijos, Alejandro en 1968, y Berta en 1970; en este mismo año aparecería su novela La oscura historia de la prima Montse, donde están las claves del universo literario que continuaría cultivando y existe hasta el presente. La década de los 90 supone la consagración definitiva del escritor barcelonés. En 1990 recibe el Premio Ateneo de Sevilla por El amante bilingüe; en 1994 le conceden por El embrujo de Shanghai el Premio de la Crítica

 

Entre una veintena de premios recibidos por Juan Marsé destacan, en 1965 el Premio Biblioteca Breve Seix Barral, en 1978 Premio Planeta, en 2001 el Premio Nacional de Narrativa, y en el año 2008 el Premio Cervantes. Sus novelas han sido adaptadas al cine:  La oscura historia de la prima Montse (Jordi Cadena, 1977); La muchacha de las bragas de oro (Vicente Aranda, 1980);Últimas tardes con Teresa (Gonzalo Herralde, 1984); Si te dicen que caí (Vicente Aranda, 1989)El amante bilingüe (Vicente Aranda, 1993); Domenica (Wilma Labate, 2001) -adaptación de Ronda del Guinardó-El embrujo de Shanghai (Fernando Trueba, 2002); Canciones de amor en Lolita's Club (Vicente Aranda, 2007),

 

“El embrujo de Shanghai” (1993), su novela que fue galardonada con el Premio Nacional de la Crítica y el Aristón, y llevada al cine por Fernando Trueba en 2002, es relatada por Dani, un joven que comparte con Susana la ausencia de un padre que murió en la guerra y donde ella, como una odalisca presa en un castillo, será su primer amor que lo marcará para siempre. Cuando el capitán Blay le encarga a Dani para hacer un retrato de Susana, él encuentra por fin la manera de llegar a la torre donde está recluida su princesa enferma de tuberculosis. Forcat aparecerá como un personaje envuelto en el misterio de poseer extraños poderes y guardar graves secretos, y les narrará a los jóvenes la historia de Kim, (el padre ausente de Susana, y también el padre idealizado por Dani). Kim y sus aventuras en Shanghai, pasarán a ser las de un personaje imaginario especie de un héroe de tebeo y será entonces cuando aparecerá Mascaró, apodado el Denis, la nube negra, detonante de la violencia que los envolverá haciéndolos víctimas de una tragedia. 


Marsé era experto en el arte de narrar como muestra sus novelas Si te dicen que caí (1973); La muchacha de las bragas de oro (1979); Un día volveré (1982); Ronda del Guinardó (1984); El fantasma del cine Roxy (1985); La fuga del río Lobo (1985); Teniente Bravo (1986); El amante bilingüe (1990); El embrujo de Shanghai (1993); Rabos de lagartija (2000)Cuentos completos 1957-1994 (2002); La gran desilusión (2004) Canciones de amor en Lolita's Club (2005); Caligrafía de los sueños (2011). Cuando Trueba, escribió su propia adaptación de El embrujo de Shanghai, Marsé estuvo allí para filmar con él dos embrujos distintos. Marsé pudo leer la atrevida trasposición al papel firmada por Erice, y a continuación sentarse en los cines para ver la hermosa película que Trueba extrajo de las páginas de su novela. Ganadora del Goya 2002, con premios a la mejor dirección artística para Salvador Parra; mejor diseño de vestuario para Lala Huete y premio al mejor maquillaje y peluquería ganado por Gregorio Ros y Pepito Juez. 

El embrujo de Shanghai representa ese arte de crearnos ilusiones que nacen en la pantalla del cinematógrafo. Marsé, Erice y Trueba, con una gran dosis de lirismo nos presentarían la fachada del cine de barrio y su taquillera rubia con la angustia del franquismo, y el hirsuto el capitán Blay en un armario cual ogro benéfico de un cuento, y sentimos como el niño Dani la primera vez que con él descubrimos voluptuosamente a Susana, la odalisca tuberculosa.

Uno de los grandes logros de Trueba fue desarrollar sutilmente su película a partir de la mirada del niño, que no ve nada diferente a lo que observamos todos, excepto Shanghai que resulta ser una falsificación interesada de lo real, eso que se llama un ensueño. Erice en su libreto decidió mostrar a Shanghai en unos simulacros de postales y novelitas populares, y Trueba abordará a Shanghai ayudado por ese artista de la luz que es López-Linares construyendo atmósferas, temperaturas, en blanco y negro que hacen confluir armónicamente las dos vías dramáticas de esta fiel adaptación de la novela de Marsé. Los discrepantes relatos oídos sobre el asesinato al final destacarán la figura del capitán Blay con toda la gracia que Fernán-Gómez aportó siempre a sus interpretaciones. Marsé creó una crónica de lo que era la podredumbre moral de la posguerra, y un personaje que representa la conciencia que emerge como un referente entre las fantasiosas tragedias de la Guerra Civil, las apariciones y desapariciones de los maquis, desde el otro lado de la frontera, con las historias de sus aventuras que era lo único que animaba el ambiente gris de la posguerra, la de los exiliados y sus mutiladas familias viviendo bajo la égida del dictador Franco.

Juan Marsé se convirtió en uno de los referentes de la literatura española actual, memoria literaria de la infancia de posguerra. Su vida se apagó la noche del sábado 18 de julio de 2020 en el Hospital de Sant Pau de Barcelona, a los 87 años de edad.

Maracaibo, sábado 5 de septiembre del 2026

viernes, 4 de septiembre de 2026

Amaurosis fugaz


En mayo 2023 hablamos en este blog lapesteloca, sobre la retina y sus fotoreceptores (https://tinyurl.com/4nwy6w5w) y regresamos en noviembre de 2024 al “fondo del ojo” para enfatizar algo, sobre si el término “retinitis”era siempre inflamatorio. Muchas veces (vale la pena hacer uso del  “buscador” del blog, ya que es muy eficiente), para saber que este blog (lapesteloca) ha tratado sobre la retina y el ojo en general. Hoy hablaremos sobre la amaurosis fugaz.

 

La amaurosis fugaz (o amaurosis fugax) es la pérdida temporal e indolora de la visión en un solo ojo que dura desde unos pocos segundos hasta varios minutos. Se siente como si una sombra o una cortina oscura cubriera parte o todo el campo visual antes de que la vista vuelva a la normalidad. La amaurosis fugaz no es una enfermedad en sí misma. Es un signo de otros trastornos. 

Las causas principales de este fenómeno pueden ser: 1-Problemas en la carótida: Un pequeño coágulo o placa de grasa que bloquea de forma momentánea la arteria carótida o la arteria que irriga la retina. 2-Problemas del corazón: Alteraciones del ritmo cardíaco o pequeños émbolos de origen cardíaco. 3-Trastornos vasculares: Presión arterial alta, diabetes o inflamación de los vasos sanguíneos de la retina.

La amaurosis izquierda es la pérdida total o parcial de la visión en el ojo izquierdo. A menudo se presenta como un episodio temporal (amaurosis fugaz), donde se siente como una sombra o cortina negra que baja, o puede ser permanente dependiendo de la causa subyacente.

Sus principales causas como ya hemos señalado, son problemas circulatorios que llevan a una falta de flujo de sangre hacia la retina o el nervio óptico del ojo izquierdo, u obstrucción carotidea, problemas en la arteria carótida izquierda que reducen el paso sanguíneo. Pueden también ser parte de migrañas; nombre que se le da a cefaleas intensas acompañadas de alteraciones visuales temporales. Un ataque isquémico transitorio (AIT), debe ser siempre una señal de alerta vascular que requiere atención urgente.

Inicialmente, debe hacerse una revisión vascular ya que es vital descartar problemas del corazón o de las arterias principales. Controlar factores de riesgo: medir la presión arterial y revisar los niveles de colesterol

¿Por qué es izquierda la amaurosis fugaz? ¡Ojo! No necesariamente es izquierda… Cuando existe una hemianopsia homónima, esto es la pérdida de la mitad del campo visual (derecho o izquierdo) en ambos ojos, que es causada por una lesión en el cerebro y no en los ojos. En la Amaurosis hay pérdida de la visión en el lado —derecho o izquierdo— del campo visual en ambos ojos. No es un problema del ojo en sí, sino una consecuencia de una lesión en las vías ópticas o en el cerebro, por lo general tras un derrame cerebral o un golpe en la cabeza. La hemianopsia es causada por lesiones neurológicas en el cerebro que dañan las vías ópticas o el lóbulo occipital. No se origina por un problema en los ojos en sí, sino en la forma en que el cerebro procesa la información visual. La causa más común es un accidente cerebrovascular (ictus), seguido por traumatismos y tumores.

La amaurosis fugaz bilateral es la pérdida rápida y temporal de la visión en ambos ojos a la vez, que dura pocos minutos y regresa sola. A diferencia de la forma común en un solo ojo (por problema en la carótida), puede afectar ambos lados suele indicar un problema en el flujo de sangre de la parte posterior del cerebro o causas generales.    

Hemos dicho que la amaurosis fugaz puede ocurrir por diferentes causas y repetiremos algunas de ellas: enfermedades cardíacas, especialmente latido irregular del corazón. Alcoholismo. Consumo de cocaína. Diabetes. Antecedentes familiares de accidente cerebrovascular. Presión arterial alta. Colesterol alto. Edad avanzada. Tabaquismo (las personas que fuman un paquete al día tienen un doble riesgo para un accidente cerebrovascular). Otros problemas en el ojo, como la inflamación del nervio óptico (neuritis óptica) -Una enfermedad de los vasos sanguíneos llamada poliarteritis nodosa. Tumor cerebral. Esclerosis múltiple (EM), una inflamación de los nervios debido a que las células del sistema inmunitario del cuerpo atacan el sistema nervioso. Lupus sistémico eritematoso, una enfermedad autoinmunitaria en la cual las células del sistema inmunitario del cuerpo atacan los tejidos sanos a través del organismo.

El tratamiento de la amaurosis fugaz depende de cuál sea su causa. Cuando la amaurosis fugaz se debe a un coágulo sanguíneo o placa, la preocupación es prevenir un accidente cerebrovascular. Lo siguiente puede ayudar a prevenir: 1) Evitar los alimentos grasos y llevar una dieta saludable, baja en grasas. 2) No tomar más de 1 a 2 bebidas alcohólicas al día. 3) Hacer ejercicio regularmente: 30 minutos al día si no tiene sobrepeso, 60 a 90 minutos al día si tiene sobrepeso. 4) Dejar de fumar. 5) La mayoría de las personas debe esforzarse por lograr una presión arterial por debajo de 120 a130/80 mm Hg. 6) Si tiene diabetes o ha tenido un accidente cerebrovascular, apuntar hacia una presión arterial más baja. Si tiene diabetes, enfermedad cardíaca o endurecimiento de las arterias, su colesterol LDL (malo) debe estar abajo de 70 mg/dL. Algunos expertos recomiendan un objetivo incluso más bajo, menos de 55 mg/dL.

Se pueden necesitar solo visitas regulares para revisar la salud de su corazón y las arterias carótidas. Ácido acetilsalicílico (aspirin), warfarina (Coumadin) u otros anticoagulantes para disminuir el riesgo de un accidente cerebrovascular. Si una gran parte de la arteria carótida parece estar bloqueada, se realiza una cirugía de endarterectomía carotídea para eliminar la obstrucción. La decisión de practicar la cirugía también se basa en su salud general.  La amaurosis fugaz parece incrementar su riesgo para un accidente cerebrovascular. Nombres alternativos para la amaurosis fugaz: Ceguera monocular transitoria; Pérdida de visión monocular transitoria; Pérdida de la visión binocular transitoria; Pérdida temporal de la visión

Maracaibo,  viernes 4  de septiembre del año 2026

jueves, 3 de septiembre de 2026

Nuevamente los insectos


El  26 de agosto de este año 2026, Miguel Ángel Criado periodista del diario El País, España, nos mostraría como un fósil de 324 millones de años, el 'Chosa praecursor' que tenía partes de los crustáceos marinos, pero también de los primeros insectos terrestres, según reportaron Tihelka et al., valdría para descubrir como conquistaron la tierra los insectos.

 

Para los navajos (o diné, como se llaman a sí mismos estos indígenas americanos), los primeros pobladores del mundo fueron los insectos. En su mito de la creación, existían unos seres como insectos quienes son los protagonistas de la emergencia hacia la Tierra actual, descendiendo de ellos todos los demás pueblos.

Esta historia inspiró a un grupo de paleoentomólogos para ponerle nombre a un ser que salió del agua para vivir en la tierra hace unos 324 millones de año, y lo han llamado Chosa praecursor. La primera palabra identifica el género y viene de ch′osh, el término que en navajo usan para referirse los insectos. La segunda se refiere a la especie y, en latín, quiere decir predecesor o pionero.

Pero “Chosha no fue el primer insecto que pisó la Tierra”, aclara Erik Tihelka, un paleobiólogo de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) quien es el primer autor del estudio en detalle de esta publicacion de Nature. En un principio, durante millones y millones de años, solo hubo vida compleja en el agua. Fue necesario esperar a que hace unos 405 millones de años cuando algunos hexápodos (seis patas) se aventuraran en la superficie terrestre. “Ya lucían completamente terrestres: poseían extremidades prensiles y un intestino lleno de material vegetal terrestre con esporas de hongos”, añade Tihelka. La datación genética apunta a que divergieron de sus antepasados, los crustáceos marinos, varias decenas de millones de años antes. “Chosha vivió hace unos 324 millones de años. Llegó más tarde a esta historia por 80 millones de años o más”, completa.

Pero esta especie es especial: “Aún conservaba el conjunto completo de herramientas ancestrales: patas articuladas y funcionales que recorrían su vientre, en nueve de sus once segmentos”, cuenta Tihelka. Ningún insecto vivo posee algo similar. “Esas patas son las mismas extremidades que un camarón usa como aletas para nadar. Los insectos vivos las han reducido a muñones inútiles, las han fusionado en un resorte de salto o las han perdido por completo”, añade el investigador. Su relevancia, por tanto, no está tanto en su antigüedad, “sino en ser nuestra mejor ventana para comprender la transición [hacia la vida terrestre]”. Todo apunta a que C. praecursor era un animal anfibio que no estaría aún totalmente adaptado a la tierra.

“En el proceso por el que los animales colonizaron la tierra han podido haber diversos intentos en el pasado, pero fructíferos han sido poquísimos”, recuerda el investigador de la Universidad de Barcelona y coautor del estudio, Jesús Lozano. Uno de esos casos de éxito fue el de los primeros tetrápodos terrestres, de los que provienen todos los vertebrados posteriores, humanos incluidos. “Lo interesante que tienen los artrópodos es que, como mínimo, tres de sus grupos: arácnidos (arañas, escorpiones,…), miriápodos (cienpiés y milpies) y hexápodos (que incluye a los insectos) han colonizado el medio terrestre de manera independiente", añade Lozano, especializado en paleobiología de invertebrados y el proceso de terrestrialización de estos animales. “El registro fósil indica que lo hicieron los primeros”, completa el investigador.

Como recuerda Lozano, “hace ya unos 30 años que se estableció que los hexápodos no son más que un linaje, increíblemente exitoso, de crustáceos que colonizaron la tierra”. Pero entre el primero, el de hace unos 405 millones de años, y los tiempos de C. praecursor pasan otros 80 millones que los expertos llaman el vacío de los insectos. Todo indica que deberían estar ahí, pero el registro fósil aún los esconde. “Nuestra opinión es que es un artefacto del registro fósil; creemos que tal vez hubo pocas posibilidades de preservación de ecosistemas terrestres durante esa época”, opina el científico español. Por eso reunieron y reanalizaron los ejemplares hallados (no más de cinco) de ese periodo, de los que se tiene aún muy poca información, para intentar llenar el vacío.

“El papel del fósil principal que mostramos, Chosa praecursor, es que acortamos ligeramente ese vacío de los hexápodos por un millón de años (no obstante, sigue quedando uno de muchísimos más años)”, destaca Lozano. Pero, para él, como para Tihelka, lo relevante es que demuestran que C. praecursor es un hexápodo y no un crustáceo, “concretamente un insecto, que posee tanto características específicas de insectos, como división del tórax o tipo de antenas, y de crustáceo, como son extremidades en el abdomen, que potencialmente se utilizaban para nadar”. Según creen, tenía vida terrestre y podía hacer incursiones en medio acuático. “Es posible que durante la evolución haya habido muchos experimentos fallidos de transición agua-tierra, y pocos hayan resultado exitosos”, termina.

Poco después de que aquel ser medio insecto, medio gamba, viviera en las cercanías de algún lago o poza de lo que hoy es el oeste de Texas, se produjo la definitiva explosión de los insectos, apareciendo por cientos en los estratos fósiles inmediatamente posteriores. De aquel tiempo son los primeros insectos alados. Hoy, con un millón de especies descritas y quizá veinte veces más por descubrir, es el mayor grupo de animales que hay, siendo también los que mayor biomasa suponen. Lo llamativo es que, habiendo surgido del mar, solo haya cinco especies marinas de entre tanto millón.

“Todas pertenecen a un único género, Halobates, conocido en inglés como patinadores marinos. Son parientes cercanos de los patinadores de estanque que se ven en cualquier estanque de España”, cuenta Tihelka, el primer autor. “Son animales extraordinarios. Viven permanentemente en la capa superficial del océano abierto, a cientos de kilómetros de tierra firme, sin tocarla jamás, completando allí todo su ciclo vital”. Como detalla Tihelka, estos seres diminutos tienen mucho que ver con las ballenas: “Abandonaron el mar, pasaron 400 millones de años teniendo un éxito espectacular en tierra y en agua dulce, y luego un pequeño grupo regresó. La familia de los patinadores marinos tiene solo unos 55 millones de años, así que este regreso ocurrió muy recientemente en términos de insectos. Las ballenas comenzaron a regresar al agua hace unos 50 millones de años. Los dos viajes son esencialmente contemporáneos”. Pero hay una gran diferencia, que destaca el científico: “Las ballenas se adentraron completamente. Los patinadores marinos solo llegaron hasta la superficie. Caminan sobre el mar; nunca entran en él”.

Maracaibo, jueves 3 de septiembre del año 2026