El 30 de enero del 2016, en lapesteloca.blogspot.com, conversé sobre el don Quijote de Cervantes en el cine; como lo vieron los rusos, cuanto luchó con el personaje Orson Wells (https://bit.ly/1St69Ae) hasta que en una segunda parte (https://bit.ly/1WUikXm), hablaría sobre el Quijote de Terry Gilliam, un director de cine que nació exactamente un año después de mi fecha de natalicio (22/11/1939), y sobre las desventuras de este polifacético director de cine quien luchó durante 17 años para finalmente presentar en el Festival de Cannes 2018 la película “El hombre que mató a Don Quijote”, filme que recién logré ver, disfrutándolo gracias a un “link” que me hizo llegar mi hijo Francisco Javier (Murmullo) quien es un cinéfilo, con Fernando mi hijo menor quien es chef de cocina en Madrid, y está hoy (18/03/2026) de cumpleaños!!
Les contaba que estaba yo reunido con dos de mis hijos y comenzamos todos, una quijotesca charla sobre el Quijote en el cine, tomándonos unas cervezas en el Centro Plaza de Caracas… Esto que hoy relato, sucedió un día de diciembre del año 2015. Hoy en 2026, quiera hablar sobre el director de cine de varias de mis películas favoritas y pongo a El pescador de ilusiones con el genial Robin Williams como ejemplo.
Terrence
Vance Gilliam ( 22 de noviembre de 1940)
es un actor y director de
cine, reconocido por haber sido uno de los miembros
del grupo humorístico británico Monty Python. Gilliam
nació en Medicine Lake, Minnesota, exactamente un año después de mi
nacimiento en Maracaibo, y estudió Ciencias Políticas en California, aunque su infancia transcurrió en la
comunidad rural de Medicine Lake. En 1951 se trasladó con su familia a
California. Su padre era carpintero, y aficionado a la magia, afición que
adoptó su hijo quien escondía sus sentimientos, detrás de sus dibujos. A los 14
o 15 años, al ver una película de Kubrick (Senderos de Gloria) sobre la injusticia de la guerra, tuvo una
auténtica epifanía, pues descubrió que el cine tenía poder, para decir algo y
que valía la pena escuchar.
Sentía una gran afición por el
dibujo, y una especial admiración hacia Disney y leía muchos cómics, le
gustaban las ilustraciones clásicas, las caricaturas y tiras cómicas de los
periódicos especialmente la publicación MAD, un cómic por aquel
entonces, que se volvería MAD Magazine unos años después,
dando forma al particular imaginario y estilo humorístico, satírico y
sarcástico de Terry Gilliam. Fue a la Occidental College, empezando a estudiar
Física, cambiándose más tarde a Arte y terminó por graduarse en Ciencias
Políticas. Se vio encargado de la revista Fang
de la universidad, creando un cómic de gags y con dibujos satíricos copiando el
estilo de la revista de humor de ámbito nacional, Help! Pagaba sus
estudios con pequeños trabajos hasta que consiguió un trabajo como drama coach
en un campamento selecto para niños de Hollywood donde experimentó con el mundo
del teatro y de la producción teatral realizando algunos sketches que más tarde
daría lugar a una enorme reflexión sobre la posible compatibilidad entre esta
nueva pasión y su compromiso político, la cual es evidente en su
filmografía.
Marchó rumbo a Nueva York con el
fin de trabajar en algo similar, y se vio encargado de gran parte de la revista, Help!
A la que tanto había admirado y trabajó junto a su ídolo como su mano
derecha. Gilliam y el británico John Cleese en un trabajo para una de las
historietas al estilo fotonovela. Durante su estancia en Nueva York, vivió en
una pequeña habitación cerca de la Universidad de Columbia, con una “cucaracha
mascota”. Realizó muchos dibujos sobre la lucha de los derechos civiles y
caricaturas políticas, en una América que estaba en constante cambio y que se
enfrentaba a la Guerra de Vietnam. Help! empezó a tener serios
problemas financieros, así que Gilliam decidió dejar su puesto e irse una
temporada a Europa. Viajó por todo el continente: Turquía, España, Italia,
Francia... e incluso pasó un tiempo en Marruecos.
Regresó a Estados Unidos en 1966
y se mudó a Los Ángeles. El movimiento hippie y antibélico en aquellos años
estaba tomando una importancia considerable, y el país estaba enfrentado entre
los belicistas conservadores de pelo corto y los pacifistas “traidores” de pelo
largo. Gilliam sufrió varios incidentes durante los cuales sufrió agresiones o
amenazas debido al largo de su cabello. Esta inseguridad constante, sumado a su
experiencia durante una manifestación pacífica frente al Hotel Century Plaza
(1967) que él estaba cubriendo como fotógrafo junto con su novia Glenys
Roberts, una periodista de origen inglés, donde los policías agredieron a los
manifestantes injustificadamente, y fueron detonantes para que dejase el país
de forma definitiva y emigrase a Londres.
Al llegar a Gran Bretaña lo
primero que hizo fue vender un par de sketches cómicos que había escrito, pero
luego pasó a hacer caricaturas para el programa We Have Ways of Making
You Laugh, usando la técnica de la animación cut out, y
a partir de entonces fue haciendo animaciones para diversos
programas desarrollando su técnica, tomando imágenes de sus contextos
originales y creando nuevas piezas en un marco lo más bizarro posible. Trabajó
también con Marty Feldman, para la BBC, en It’s Marty, haciendo
unas animaciones. El 5 de octubre de 1969 se estrenó, en la BBC, Monty Python’s Flying Circus, un
programa humorístico de sketches en el que Terry Gilliam actuaba y se encargaba
de las animaciones. La intención de Monty Python era
experimentar y romper con todos los códigos previamente establecidos que
consideraban aburridos. Terry Gilliam era el menos conservador de entre todos
los Monty Python’s, quienes eran más gentiles y menos violentos.
Las animaciones cómicas de Terry Gilliam eran totalmente surrealistas y
humorísticas, en las que aparte de focalizar el interés en los movimientos de
las figuras también se daba especial importancia al sonido, que era grabado y
añadido por el mismo Terry Gilliam.
Su primera película como director
fue Monty Python and the Holy Grail. Sus
películas, de estilo surrealista están marcadas por viajes en el tiempo; (Time Bandits, el éxito de
la cual, le convirtió en director A-List o de primera línea en Hollywood, Doce monos) y la realidad
confundida por los sueños, la fantasía o la imaginación, como Brazil, que
logró cierto interés en el circuito Europeo aunque fue rechazado en el
estadounidense, logrando proyectarlo finalmente en salas resultó ser un fracaso
en taquilla, pero un triunfo personal para Terry Gilliam, que había logrado
distribuir una película de autor, no convencional, en el sistema de estudios de
Hollywood. La mayor parte de sus películas se sitúan en el punto donde la
realidad se encuentra con el mito o la fantasía.
Monty Python and the Holy Grail (Los caballeros de la mesa cuadrada)
(1975); Jabberwocky (La
bestia del reino) (1977);Time Bandits (1981); The Crimson
Permanent Assurance, cortometraje incluido en *The
Meaning of Life (El sentido de la vida) (1983); Brazil (Brasil) (1985); Las aventuras del barón Munchausen (1989); El rey pescador (Pescador
de ilusiones) (1991); Twelve
Monkeys (Doce monos) (1995); Fear and Loathing in Las Vegas (Miedo
y asco en las Vegas) (1998); The Brothers Grimm( Los
hermanos Grimm) (2005); Tideland (2005);The Imaginarium of Doctor Parnassus (2009);The Zero Theorem (2013);El hombre que mató a Don Quijote (2018).
La mayor parte de sus películas se sitúa en el punto en que la realidad se encuentra con el mito y la fantasía. En ellas no solo refleja su profunda inquietud política y social, sino también la ambivalencia de la relación entre lo rural y lo urbano. Aunque consideraba la ciudad el refugio de la cultura y el arte, la veía también como una conspiración del hombre para oscurecer y distorsionar la visión del mundo natural, que él concebía como el centro de la imaginación
Maracaibo, miércoles 18 de marzo del año 2026
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