domingo, 22 de marzo de 2026

Una entomóloga famosa

                                                         Para Ángel Luis Viloria por su recién descrita mariposa

                                                                                                                                                       Fernanmorana insignis


María Sibylla Merian era hija de Matthäus Merian el Viejograbador en talla dulce y editor que se hizo relativamente famoso gracias a las ediciones de Teatro Europeo y de  Topografías (Topographien). Matthäus Merian murió cuando Maria Sibylla tenía tres años. Su madre, Johanna Sibylla Heim, era la segunda esposa de Matthäus Merian, y más tarde, su padrastro, Jacob Marrel, famoso por sus cuadros de flores, le enseñó a pintar, a dibujar y grabar.

 

A los trece años ya pintaba sus primeras imágenes de insectos y de plantas a partir de modelos que capturaba ella misma. En mi juventud me dediqué a buscar insectos. Empecé con los gusanos de seda de mi ciudad natal de Fráncfort. Después me di cuenta de que, a partir de otras orugas, se desarrollaban muchas de las bellas mariposas diurnas, como lo hacen los gusanos de seda. Esto me llevó a recoger todas las orugas que podía encontrar para observar su transformación.


Maria Sibylla contribuyó originalmente a la entomología con el descubrimiento de nueve especies de mariposas y de dos de escarabajos, además de seis plantas, las cuales fueron bautizadas con su nombre. Merian fue pionera no solo por su capacidad para dibujar y pintar en detalle la evolución de los insectos, sino también por su decisión de emanciparse. Su amor por el arte y la naturaleza se puede resumir en una de sus frases: “El arte y la naturaleza siempre estarán luchando hasta que finalmente se conquisten uno al otro para que la victoria sea el mismo trazo y línea”. 

A los 18 años, en 1665, María Sibylla se casó con un pintor especializado en arquitectura, Johann Andreas Graff. Dos años más tarde tuvo su primera hija, Johanna Helena, y la familia se mudó a Núremberg. Fueron hijas suyas las también conocidas pintoras de láminas botánicas Johanna Helena Herolt y Dorothea Maria Graff. Maria Sibylla fue ignorada durante mucho tiempo, pero hoy es considerada como una de las más importantes iniciadoras de la entomología moderna, gracias a sus detalladas observaciones y descripciones, con ilustraciones propias, de la metamorfosis de las mariposas.

 

La creencia de la época aseguraba que los insectos eran el resultado de la “generación espontánea en el lodo en putrefacción”. Esta opinión se remontaba a Aristóteles y había llevado a la Iglesia a designar a estos animales como “bestias del Diablo”. A pesar de esta creencia, María se preguntaba cómo podían surgir las más bellas mariposas de las orugas. Estudió la metamorfosis, los detalles de la crisálida y las plantas de las que se alimentan las orugas. Ilustró así todos los estadios del desarrollo en su libreta de bocetos.

 

Una libreta de bocetos es la trama de su primer libro, publicado cuando tenía 28 años, en 1675, con el nombre de Nuevo libro de flores. En esta obra solo se incluyen imágenes de flores, reproducidas de forma muy ingeniosa y detallada. Los dos últimos volúmenes del libro salieron a luz en 1677. En 1678 nació su segunda hija, Dorothea Maria, y un año más tarde publicó su libro La oruga, maravillosa transformación y extraña alimentación floral que es su segunda gran obra. En este libro presenta los distintos estadios de desarrollo de las diversas especies de mariposas sobre las plantas de las que se alimentan.


En 1685 Maria Merian se separó de su marido y se mudó al castillo de Waltha (Holanda) durante cinco años con su cuñado, sus dos hijas y su madre para vivir en una secta pietista labadista. El castillo pertenecía a Cornelis van Sommelsdijk, gobernador de Surinam, lo que le permitió estudiar desde Holanda la fauna y flora tropical sudamericana gracias a los ejemplares que recibía desde allí. Luego se instaló en Ámsterdam. Allí se puso en contacto con otros naturalistas y con varios propietarios particulares de orangeries y pajareras. Divorciada ya en 1685, se marchó con sus hijas a vivir en una comuna pietista en Ámsterdam.

 

En 1699, a los 52 años, Maria-Sibylla emprendió un viaje a Surinam, la antigua Guayana Holandesa, un país tropical semidesconocido y ella iba con la intensión de recolectar y cultivar especímenes de flora y fauna exóticas. Aunque amigos y conocidos de María le desaconsejaron hacer ese viaje a Surinam, ella no abandonó su proyecto. Para su viaje, María obtuvo una beca de la ciudad de Ámsterdam. Desde Paramaribo, la capital del país, las dos mujeres hicieron numerosas excursiones al interior de Surinam. María describió todo lo que fue descubriendo sobre la metamorfosis de los insectos tropicales de Surinam y realizó un gran número de dibujos y acuarelas. ​En 1701 se contagió de malaria y debió interrumpir su estancia y volver a Ámsterdam. Dos años después regresó a Europa y reunió los resultados de su investigación en su obra maestra: Metamorphosis insectorum Surinamensium, publicada en 1705.


Maria-Sibylla, en el prólogo del libro Metamorfosis de los insectos en Surinam escribiría:  Para la realización de este trabajo no fui codiciosa, pero me consideré satisfecha en cuanto recuperé lo que había desembolsado. No he reparado en gastos para la ejecución de esta obra. Hice grabar las placas por un maestro famoso y aporté el mejor papel para satisfacer no solo a los aficionados al arte, sino también a los aficionados a los insectos, y siento mucha alegría cuando oigo decir que alcancé mi meta y que doy felicidad al mismo tiempo.

 

La obra original es un grabado sobre cobre con el estilo rococó. En él no se representan las distintas etapas de la metamorfosis como una sucesión de figuras apartadas de su entorno, sino que las representa junto a plantas con las que los insectos están relacionados. Estas plantas están representadas en su etapa de florecimiento. Su libro era para la época bastante caro y había pocos compradores, por lo que Maria Sibylla Merian no podía vivir solo gracias a su pintura. Nunca pudo publicar un libro sobre la fauna de Surinam por la falta de interés de los posibles compradores. Se dedicó a dar cursos de dibujo y a la venta de utensilios de pintura y preparaciones a base de plantas y animales de todo tipo de especies. Así mismo, trabajó asiduamente para la colección de álbumes de láminas de naturaleza encargados por Agnes Block.

 

En su época era realmente raro que alguien se interesara por los insectos. La metamorfosis de los animales era casi desconocida. El hecho que ella publicara La oruga, maravillosa transformación y extraña alimentación floral en alemán, la hizo popular en la alta sociedad. Por esa misma razón, era rehuida por los científicos de su tiempo, ya que la lengua oficial para la ciencia era el latín. Paralelamente a la metamorfosis, Maria Sibylla Merian describió también muchos otros detalles de la evolución y vida de los insectos. Mostró, por ejemplo, que cada oruga depende de un pequeño número de plantas para su alimentación y que, por lo tanto, los huevos eran puestos cerca de esas plantas. Este trabajo hizo de ella una de las primeras naturalistas que observaba realmente los insectos, lo que le permitió descubrir muchos aspectos sobre su desarrollo.

 

Merian, que contaba con una gran reputación de naturalista y artista, murió a los 69 años en Ámsterdam. Hacía dos años que debía desplazarse en silla de ruedas tras haber sufrido un ataque de apoplejía. Tras su muerte, en 1717, su nombre cayó en el olvido hasta que fue redescubierta como figura científica en el siglo XX.


Maracaibo, domingo 22 de marzo del año 2026

 

 

 

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