La alarmante floración roja en un estanque de Alabama comenzó como
una masa verde bajo la superficie del agua a principios de año. Lentamente,
durante el verano, fue ascendiendo y adquiriendo un tono más rojizo cada día.
Al ver la imagen de arriba, uno podría pensar que se trata de una broma pesada
del Día de los Inocentes, pero se trataba del alga Euglena: uno de los organismos
unicelulares más rebeldes que jamás encontrarás, y no solo cuando tiñe tu
estanque de un rojo intenso, también frustró a los primeros científicos que
intentaron clasificarla como planta o animal. Tras años de debate, los
científicos acabaron creando un reino completamente nuevo para clasificar a la Euglena
y a sus rebeldes compañeros protistas, y es que esta resistente alga también te
frustrará cuando intentes expulsarla de tu estanque.
Euglena pertenece
a un género de protistas unicelulares
del grupo de los Euglénidos,
que puede contener numerosos cloroplastos en
forma de lente o aplanados, cada uno con un pirenoide. Este género
de protistas unicelulares que habitan en aguas dulces Poseen un orgánulo simple
sensible a la luz denominado mancha ocular,
compuesto por fotorreceptores y una mancha adyacente de pigmento. Posee de uno a numerosos
cloroplastos, que solo pueden realizar fotosíntesis si disponen de un nutriente
esencial como la vitamina B12.
Pueden perder los cloroplastos por intoxicaciones químicas o por no estar
expuestos a la luz durante mucho tiempo, cuando esto ocurre, se alimentan de
forma heterótrofa.
Los organismos que se someten a la oscuridad por cierto tiempo pierden los cloroplastos y se alimentan únicamente de manera heterótrofa, es decir, englobando partículas u otros organismos. Si llegan a recuperar la radiación lumínica pueden volver a sintetizar cloroplastos. Es decir, son autótrofas fotosintéticas pero en condiciones de ausencia de luz de son heterótrofas, ingiriendo el alimento presente en el agua circundante. Como todos los euglenoides verdes, ellos se movilizan hacia la luz cuando esta escasea, y se alejan de ella cuando es muy intensa. Esto lo logran mediante un fotorreceptor ubicado en la base del flagelo y dos estructuras pigmentadas llamadas estigmas ubicadas alrededor del fotorreceptor. Los estigmas se acomodan de forma que el fotorreceptor, al recibir la señal lumínica, emite a su vez una señal al flagelo, que se ubica de forma que el organismo nade en relación con la dirección y la intensidad de luz.
En
ocasiones, las euglenas son fotoautótrofas típicas, que utilizan
la energía de la luz solar para sintetizar carbohidratos a partir de dióxido de
carbono y luego emplean estos carbohidratos como fuente de energía en la
respiración celular y como materiales de construcción para sintetizar diversas
biomoléculas. Almacenan carbohidratos en un polímero de glucosa diferente al
del almidón típico: las unidades de glucosa se combinan mediante un enlace 1,3,
en lugar del enlace 1,4 presente en el almidón normal. También pueden
comportarse como heterótrofos y adquirir material por ingestión (fagocitosis) o
por absorción de solutos de su entorno acuático. Algunas formas de euglena carecen de
cloroplastos y son exclusivamente heterótrofas.
Euglena es
un género de organismos unicelulares de agua dulce muy comunes en estanques y
pequeños cuerpos de agua, especialmente si son ricos en nutrientes y, por
consiguiente, presentan una alta concentración de algas (también conocidas como
"lodo de estanque"). Euglena a
veces es fotosintética y forma parte del lodo verde presente en dichos
estanques. En otras ocasiones, no es fotosintética y forma parte de la diversa
comunidad de organismos que se alimentan del lodo verde o, quizás, de otros
organismos que se alimentan de él. Importantes en ambientes acuáticos, desempeñan un
papel tanto como productor primario, siendo consumida por otros organismos,
como descomponedora (heterótrofa), que consume otros organismos y los
descompone, o consume materia orgánica muerta y la descompone. Ciertas especies de
Euglena (por ejemplo , Euglena sanguinea) pueden teñir de rojo un
estanque y también pueden producir toxinas que matan a los peces.
Existen muchas especies de Euglena,
La que nos debe interesar es la que infesta estanques y lagos con una floración
que cambia de color compuesta por protistas unicelulares extraordinariamente
versátiles, cubiertos por una película proteica flexible pero resistente. La
Euglena también libera gránulos desde su centro que forman una capa aún más
dura para protegerse del daño solar cuando es necesario. Esto produce su
brillante color rojo. De hecho, la Euglena puede reaccionar al aumento de la
luz y cambiar de verde "abierto" a rojo "cerrado" en menos
de 10 minutos, lo cual es fascinante de observar, pero solo cuando no cubre
todo el estanque o lago. En resumen, regresaremos al comienzo de este relato
sobre las euglenas, en los estanques pero la euglena además se come
todas las algas beneficiosas y no contribuye en absoluto a un entorno acuático
saludable. En realidad, esta gran floración roja es un problema, pero
deshacerse de ella es más fácil si se entiende qué la provoca.
Maracaibo, el día martes 21 de julio del año 2026