martes, 1 de septiembre de 2026

Una pierna dormida…


Sé que es “pavoso”, -jetta diría quizás mi amigo Gustavo que vive en Olavarria, provincia de Buenos Aires- de solo pensarlo y contimás por decirlo, y más pior aun será escribirlo, digo yo… Pues resulta que ayer desperté con mi pierna izquierda (suena a titulo cinematográfico) absolutamente dormida… No sé si era como para que me acordase de José Alfredo, aunque ni estaba como para llorar de alegría ni amanecía tampoco, pero la situación me puso a pensar y de inmediato recordé al “cocodrilo” de Bobby Capó y me sonó la voz del grillito en concordancia con mi hilo musical… “Estamos aquí reunidos, todos los animales…”.

Regresé entonces al tema de la “pavosidad” y pensé en aquello de que “si lo piensas mucho terminaras por creértelo” … Después de los puntos suspensivos, me dije medio envalentonado como José-José: “pero lo dudo” y lo repetí un par de veces en mi fuero interno.  Sin querer desviar el curso de mi historia, lo que llegaba a mi mente era la palabra “ictus” y me dije entonces: ¡Chamo, no sea pavoso! De inmediato recurrí a un axioma que se revela en hechos, desde hace unos 8 años de escritura diaria: “Todo está en lapesteloca”, entonces directamente fui al eficiente “buscador” del blog, y … ¡Eureka!

Pues sí: en abril del 2015, “Ictus” era el título de un artículo, y en octubre del 2023, el día 22 había conversado sobre “el ictus de Evanan Jesus” un tema de la novela La Peste Loca, y el jueves 24 y el viernes 25, había ido más allá, titulando dos trabajitos como ACV-1 y ACV-2. De todos estos detalles me enteraría después, evidentemente, ya que todavía con la pierna izquierda medio dormida salí de nuestra habitación refrigerada para mirarme en el espejo del cuarto de baño y entonces poder confirmar: si soy yo. Tuve que aceptar que Manolo Monterrey con el apoyo de la Billo s tenía razón, pues no había rejuvenecido ni un pelo de la noche a la mañana, ya no veía sin mis espejuelos, y tenía la cara toda arugaaaa…

Un dicho de La Rochela de don Tito Martinez del Box llegó a mi memoria…”I que va usted a hacerle, va usté a pegarle, hay que dejarle”… Al fin y al cabo, reflexioné, de que, si ya con mi “peripheral neuropathy” ampliamente diagnosticada y a diario padecida, estaban ambas piernas insensibles, el que una de ellas estuviese más dormida que la otra no era suficiente como para dramatizar la situación y caer en aquel jueguito desagradable de mi mente, programando disparates.

Existía un hecho incontrovertible que lo repetiría muchas veces Manolo, el cantante de la Billo s, yo ante el espejo: “me veo más viejo” y me sonaba, creo que de los argentinos de “La Mosca” aquello de estar hoy mejor que mañana y sin saber si lo que me animaba era de Mamerta y Cocomoco, o de Frijolito y Robustiana, repetí sesudamente que “lo mejor es no morirse” y para reforzar con ideas positivas me dije: “mañana será otro dia”…Con mis insensibles extremidades, preferí regresar al blog, aunque fuese como un sencillo “divertimento”.

En junio del 2025, hablando de las frutas tropicales, relataba como: “el 5 de abril del año 2015 con el título de “Ictus”(https://tinyurl.com/2w79nb68) publicaría en este blog lapesteloca un artículo extraído de mi novela homónima La Peste Loca (1997) y hoy he querido recordar aquel “conciliábulo introspectivo” de uno de mis personajes, quien aquejado por un ictus (antes le decíamos “derrame cerebral” o “accidente cerebrovascular”) cree escuchar lo que dicen alrededor de su cama “los doctores”…

No cedo a la tentación de finalizar este asunto tal cual, y como lo hiciera en 2015 parafraseando de nuevo, de “mi novela iniciática” La Peste Loca” (la del blog homónimo-este ), copiando algunos párrafos cual inocentes comentarios. “Comerse un mango entero, ahora con esta falta de aire, bun dumm, bun dumm, llega ese son, el sonsonete ese, tralalá que tralalá, pero lo que más me gusta, bun dumm, bun dumm, ¿y dejar luego el reguero? Se escucha el silbato.  Se acerca el tren y él está seguro de que es la hora señalada, a comerse un mango entero, él espera desnudo y embadurnado todo su cuerpo de mango, cubierto de hilachas húmedas, hebras anaranjadas…”¡Amiga de hacer favores!, desnudo y oliendo a trementina, dejar luego el reguero, con un frío estremecimiento en la piel, ¿por el viento será?, el que llega, ¿de dónde?, o por el alcoholado tropical, ¿es loción Marazul?, hasta cuando tendré que esperar por ese tren".

Maracaibo, el martes 1 de septiembre del año 2026