Nació en Nola, cerca de Nápoles. Su nombre de
pila era Filippo, pero adoptó el de Giordano al ingresar en la Orden de
Predicadores, con los que estudió la filosofía aristotélica y la teología
tomista. Giordano era un pensador independiente de espíritu
atormentado. Abandonó la orden en 1576 para evitar un juicio en el que se le
acusaba de desviaciones doctrinales e inició una vida errante que le
caracterizaría hasta el final de sus días. Mejor
conocido por su nombre religioso, Giordano
(1548-1600) este es un personaje trágico en la historia de Italia. En realidad,
se llamaba Felipe y era un filósofo, quien fue. ordenado sacerdote en 1572, y
se doctoró en teología en 1575. Él consideró a las tres "personas" de
la Trinidad como “poder, sabiduría y amor” del único Dios que es la misma alma
universal.
Después de 1572, no pasarán más de cuatro años
cuando comienza el calvario de Bruno —que culminaría en 1600—, bajo sospecha de
herejía y acusado de ateo. Huye a Roma, donde lo acusan de asesinato, por lo
que huye, esta vez hacia Génova, y allí cuelga los hábitos sacerdotales, retoma
su nombre de pila, Filippo, y comienza a enseñar gramática y astronomía. De 1583
a 1585 fue el periodo más productivo de su vida ya que durante
estos años escribió "La cena de las
cenizas" (1584) y "Del
Universo infinito y los mundos" (1584), así como el diálogo "Sobre la causa, el principio y el uno"
(1584).
En 1585 retó a los seguidores del Aristotelismo a
un debate público en el College de Cambrai, donde fue ridiculizado, atacado
físicamente y expulsado del país. En los cinco años siguientes vivió
en diversos sitios del centro y este de Europa como Marburgo, Mainz,
Wittenberg, Praga, Helmstedt, Frankfurt y Zurich. Se dedicó a escribir muchos
trabajos en latín sobre cosmología, física, magia y el arte de la memoria.
Demostró, aunque con un método equivocado, que el Sol es más grande que la
Tierra.
En 1591 recibió una invitación para ir a Venecia
de parte de Zuane Mocenigo, quien lo requería para aprender sobre el arte de la
memoria. Las relaciones entre profesor y alumno no fructificaron, en parte
porque Mocenigo tenía una idea de Bruno como un mago y no como el pensador que
era. Al tratar de abandonarlo, Monciego lo denunció a la inquisición por las,
según él, ideas herejes que le había transmitido. Bruno fue apresado por la inquisición
e interrogado en Venecia, sin embargo, al ser solicitado por Roma fue
trasladado a esa ciudad. Tuvo que alejarse de Nápoles a causa de un proceso
de herejía contra él, y de Roma lo mismo ya que fue acusado de un asesinato sin
culpabilidad alguna. Así llegó a Liguria; luego a Turín, a Venecia y,
sucesivamente, a Bérgamo, Saboya y finalmente a Ginebra donde fue acogido por
un adepto napolitano del calvinismo e inscrito en la universidad, pero en poco
tiempo, de pronto se rebeló contra sus maestros y se dirigió a
Francia…
Estuvo en Toulouse durante dos años, y se trasladó
a París, donde le ofreció al rey Enrique III
de Francia uno de los textos de mnemotécnica que había hecho imprimir.
Entonces fue Profesor en París, y de allí se fue a la corte de Isabel I de
Inglaterra, tras el embajador de Francia y pasó dos años y medio
entre Oxford y en Londres donde publicó las dos trilogías de los Diálogos italianos, y El Candelero, La Cena del
Miércoles de Ceniza, De la causa, principio y uno (la
obra más leída de Giordano Bruno), Del
infinito universo y Mundos donde critica la física y la
cosmología aristotélicas, que él sustituye por una idea del universo infinito
en su extensión y gran número de mundos (los astros) que lo
integran.
Al regresar a Francia, Giordano Bruno criticaría
las obras de Aristóteles.
En Alemania, publicó el segundo grupo de sus textos. Del mínimo donde propone el concepto del
mínimo físico, el átomo, y de mínimo matemático, el punto, entendido cual la
esfera más pequeña posible. De
la mónada, similar a los escritos mágicos darían lugar a la tríada, la
tétrada, hasta la década. De lo
inmenso y de los innumerables reanudando el tema Del infinito con una nueva
conciencia de los progresos contemporáneos de la astronomía.
Giordano Bruno afirmó que las estrellas en el cielo
eran otros soles como el nuestro, a las que orbitan otros planetas. Indicó que
el apoyo de esas creencias no contradecía las Escrituras o
la verdadera religión. Bruno también afirmó que el universo era homogéneo,
compuesto por los cuatro elementos (agua, tierra, fuego y aire),
en lugar de tener las estrellas una quintaesencia separada.
Esencialmente, las mismas leyes físicas estarían operando en todas partes.
Espacio y tiempo, para Bruno eran ambos infinitos, y no había lugar en su
universo estable y permanente para las nociones cristianas de la Creación y del Juicio Final.
La cosmología de Bruno está marcada por la infinitud, homogeneidad e isotropía,
con sistemas planetarios con vida distribuidos uniformemente a lo largo
de todo el universo.
En Física, la evidencia dada por Giordano Bruno de
la relatividad del movimiento es famosa. Bruno mostró que la Tierra no es
estática. Si cae una piedra desde la parte superior del mástil de un barco en
movimiento, caerá aún al pie del mástil, sin importar el movimiento del barco.
Demostrando que uno no puede considerar el movimiento de un cuerpo en términos
absolutos solo con un sistema de referencia. Todas las cosas que
hay sobre la Tierra se mueven con la Tierra. (Giordano Bruno. La Cena
de le Ceneri).
Sobre la mnemotécnica y también la magia, Giordano
Bruno fue denunciado en Venecia ante Santo Oficio y entonces sería cuando
Giordano Bruno, extraditado por la Inquisición romana, fue encarcelado,
e interrogado, hasta que finalmente, fue condenado a una muerte
cruel. El estudio de la magia en Bruno se muestra como
la capacidad de reconocer el conjunto de relaciones vinculatorias que se
suscitan dentro del reino de lo fantástico. Por ello, el mago debe
conceder fuerte atención al trabajo de la imaginación,
que es la puerta de acceso a todos los afectos que pueden conmover a un ser
viviente. Hay tres accesos para vincular: la visión, a través de
formas, gestos, movimientos y figuras adecuadas; el oído,
mediante la voz y el discurso y la mente o imaginación. Los
vínculos se establecen a través de los sentidos, y el mago o manipulador, debe
ser consciente en todo momento de que para atraer a uno o más individuos y debe
considerar toda la variedad de intereses de los sujetos a hechizar. La
concepción metafísica de Bruno está emparentada con las ideas de Pico della Mirandola quien
consideraba al hombre con una posición intermedia entre las partes superiores
(divinas) y las partes inferiores (materiales). Del mismo modo, Bruno extiende
las teorías elaboradas por Marsilio
Ficino, quien como San Agustín, distinguía tres reinos: el reino
material, el divino y el espiritual.
La acción mágica utiliza un gran instrumento de
manipulación: el eros, pues todo puede definirse en relación con el amor;
los afectos se reducen a uno, dos o tres: el amor y, o el odio, y, o el miedo,
deseo y, o repugnancia. Otro componente importante a la hora de poner en
práctica la técnica del mago, es la fe, pues sin ella no se
puede llevar a cabo nada, así lo menciona Bruno en sus tesis de magia. El mago
o manipulador se distingue del común de los mortales sometidos a un sin fin de
afectos o fantasías. Por esto, tiene importancia el arte de la
manipulación. Hoy día se puede ver la técnica mágica en actividades como
la mercadotecnia y la publicidad,
incluso en la política y hasta la religión en tanto que son actividades
que se dirigen a la manipulación de los individuos con un fin en concreto
Estuvo prisionero en Roma durante siete años. En
muchas ocasiones Bruno ofreció retractarse de sus acusaciones, sin embargo, no
le fueron aceptadas. Finalmente decidió no retractarse, aunque no se sabe por
qué tomó esta decisión. El
20 de enero de 1600 el papa Clemente VIII ordena que se dicte sentencia, y el 8
de febrero se le declara apóstata, herético, impenitente, pertinaz y obstinado.
Bruno es expulsado del seno de la Iglesia y entregado al brazo secular para que
se cumpla la condena de morir en la hoguera. Ante la lectura de la condena,
Bruno declara: “Tenéis acaso más miedo vosotros en pronunciar la sentencia
contra mí, que yo en recibirla”
Pareciera
ser que las palabras de Sofía, en La expulsión de la Bestia triunfante,
se cumplían puntualmente: “Las tinieblas ocultarán la luz. A la muerte
se le tendrá por más provechosa que la vida. Por loco se le tendrá al
religioso, por vacío al prudente, por valeroso al furioso, por bueno al
malvado. Y creedme que incluso se dictará la pena capital contra quienes se
dediquen a la religión de la mente”. El 17 de febrero de 1600, en las
primeras horas de la mañana Giordano Bruno fue conducido al Campo de las
Flores, en donde murió quemado vivo.
La obra completa de Bruno figura en el Índice de libros prohibidos de
la Iglesia católica. Honores que se le han
rendido: el cráter Giordano Bruno de
22 kilómetros de diámetro situado en la cara oculta de la Luna y el asteroide (5148)
Giordano llevan su nombre. El asteroide (13223) Cenaceneri se llama como su
libro.
Maracaibo, el martes 28 de julio del año 2026
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