martes, 14 de julio de 2026

Los Nudibranquios


En septiembre del año 2016, en este blog (lapesteloca) hablamos sobre una babosa marina que prefiere vivir de la luz del sol a tener que deambular por el fondo del mar en busca de comida, era la Elysia Clorótica, con el aspecto de una hoja verde de la que sobresalen sus dos cuernecillos blandos como para recordarnos que no es un vegetal, sino un molusco de apenas seis centímetros. Las babosas de mar son moluscos que científicamente se conocen como nudibranquios,

Así queLas babosas”, no son tan “babosas”… Taxonómicamente se conocen por ser del orden de los moluscos, gasterópodos sin concha y de la infraclase de los opistobranquios, a los que se les conoce como “las babosas de mar” y el significado de su taxonomía es el de “andar con las branquias al desnudo”

Se caracterizan por tener el cuerpo no segmentado, con simetría bilateral, sin concha ni opérculo y su coloración alerta de su gran toxicidad (aposematismo). Poseen una cavidad o celoma en su interior donde se sitúan los órganos, una cabeza diferenciada con órganos sensoriales y un pie musculoso en la parte ventral que sirve de medio de locomoción. Lo que más llama la atención son sus espectaculares coloraciones. Algunas especies tienen el cuerpo transparente y la capacidad para emitir luz. Las especies más grandes pueden alcanzar los 40 cm. Respiran por branquias que tienen distintas formas y se localizan en distintas zonas del cuerpo. Poseen dos órganos sensoriales a modo de cuernos, muy coloreados, situados en la cabeza, denominados rinóforos.

De costumbres bentónicas, la mayoría pasan su vida adulta en el fondo del mar; algunas especies son pelágicas, (del griego pelagos, que significa océano) como todo lo que vive, ocurre o se encuentra en las aguas abiertas y libres de los océanos o grandes lagos, lejos de la costa y del fondo marino. Pueden vivir prácticamente en todas las profundidades en agua salada, pero consiguen su mayor tamaño en aguas profundas; hay más diversidad en aguas cálidas y poco profundas.

La dieta de estas singulares babosas es carnívora ya que se alimentan de otros invertebrados y hasta de los huevos de otros nudibranquios; para ello usan una lengua abrasiva llamada rádula. Son animales venenosos y con un eficiente sistema de defensa. Son hermafroditas y se reproducen en los meses de primavera y verano. Los huevos se agrupan por miles en cintas o ramos, no siempre de los mismos colores. No tienen depredadores, pero su supervivencia está muy condicionada por la temperatura del agua y las condiciones climatológicas. Algunos son de costumbres diurnas y durante la noche se esconden enterrándose en la arena. No tienen interés gastronómico.

Su llamativo color sirve para alertar a sus depredadores de su toxicidad. Algunos son luminosos o miméticos, pero siempre, perdida la cáscara, la belleza es su principal defensa. Así, la defensa de los nudibranquios se basa en el arte de la advertencia a través de sus colores. Las sustancias químicas se sitúan principalmente en las branquias y son generados gracias a su alimentación y las pueden captar de las esponjas que consumen. Los nudibranquios son ciegos y sus ojos solo son capaces de percibir la oscuridad de la claridad. Por el contrario, el olfato y el gusto lo detectan a través de sus apéndices sensoriales de su cabeza. Su tamaño es muy pequeño ya que lo más habitual es que midan escasos milímetros o centímetros.

Existen más de 3.000 especies de nudibranquios en el mundo y los científicos aseguran que todavía queden muchas más por descubrir. Los nudibranquios del Mediterráneo, son más de 200 especies, y son visibles en oquedades de las rocas y habituales de las costas, aunque la mayoría de ellos pasa su vida adulta en el fondo del mar. Su tamaño suele ser mayor en aguas profundas, aunque sí es cierto que la variedad es mayor en aguas cálidas y poco profundas. La alimentación de los nudibranquios se construye en base a otros invertebrados. Sin embargo, estas babosas marinas pueden alimentarse hasta de los huevos de otros nudibranquios. En cualquiera de los casos emplean la rádula, nombre específico que recibe su abrasiva lengua. De modo que nos encontramos ante una especie hermafrodita simultánea cuya reproducción tiene lugar en la parte central del año, es decir, durante los meses de primavera y verano. La puesta se compone de miles de huevos que pueden tener diferente coloración. Una curiosidad, es la escasa velocidad a la que se mueven los nudibranquios y se les ve cuando reposan sobre las rocas. Este es el motivo que ha llevado a que los buceadores se sientan especialmente atraídos por ellos y estas babosas marinas hayan adquirido semejante fama.

Algunas babosas marinas roban los "paneles solares" de las algas llamadas cloroplastos. Luego, los usan para hacer la fotosíntesis, que es el proceso de transformar la luz del sol en energía. Ellas absorben estos pequeños órganos vegetales al comer. Luego, los usan para hacer la fotosíntesis, que es el proceso de transformar la luz del sol en energía. Esto les permite vivir meses sin buscar alimento. Este proceso tiene pasos y datos muy interesantes: 1-El robo: La babosa marina Elysia chlorotica come algas llamadas Vaucheria litorea. 2-Secuestro celular: La babosa no digiere los cloroplastos por completo. En su lugar, los guarda dentro de sus propias células. 3-Energía solar: Los cloroplastos siguen funcionando dentro de la babosa. Fabrican azúcares usando agua, dióxido de carbono y luz solar.4-Supervivencia: Gracias a este sistema de "energía solar", la babosa puede sobrevivir hasta nueve meses sin comer nada más.  

Elysia chlorotica  desarrolla una relación endosimbiótica subcelular con cloroplastos del alga marina estramenopila  Vaucheria litorea de la que “toma prestados” sus cloroplastos que le proporcionarán un color intensamente verde por lo que también la llaman Elysia Chlorotica (Ver),

Es igual a tener un motor que funciona con luz. Un ejemplo real es la Elysia chlorotica, también llamada babosa esmeralda. Tiene forma de hoja y color verde brillante para captar mejor los rayos del sol. Se encuentran cloroplastos activos dentro de ciertas especies de babosas de mar. Este fenómeno científico real se conoce como cleptoplastia. Uno se preguntaría por el secreto genético: ¿Cómo hacen las babosas para reparar los cloroplastos si no son plantas? El proceso funciona mediante los siguientes mecanismos biológicos: Las babosas gasterópodas (principalmente del orden Sacoglossa) usan su aparato bucal para perforar las algas y succionar su contenido. En lugar de digerir los cloroplastos, sus células intestinales los absorben por fagocitosis. Los almacenan intactos en los divertículos digestivos, unos tejidos ramificados que recorren todo su cuerpo. Elysia se alimenta de un alga llamada

Así, se mantienen fotosintéticamente activos. Estudios científicos confirman que estos orgánulos capturan la luz solar. Con ella, fijan el carbono y el nitrógeno para sintetizar azúcares directamente dentro del tejido animal. El tiempo que dura esta actividad varía según la especie de babosa de mar.  Existen especies como Elysia timida que mantienen los cloroplastos funcionales por un par de meses. La babosa esmeralda (Elysia chlorotica) posee los registros más largos. Puede mantenerlos activos hasta por 9 o 10 meses. Esto le permite sobrevivir toda su etapa adulta sin ingerir alimento extra, sirviéndose únicamente de energía solar.  Investigaciones publicadas en revistas científicas como ScienceDirect detallan que las babosas crean estructuras celulares especializadas llamadas cleptosomas para proteger estos cloroplastos de la degradación.

La "oveja de mar" (Costasiella kuroshimae), otra famosa babosa fotosintética. La oveja de mar (una babosa marina llamada Costasiella kuroshimae) puede hacer la fotosíntesis. No fabrica este poder por sí misma. Se alimenta de algas y les roba los cloroplastos. Los cloroplastos son las partes de la planta que usan la luz del sol para crear energía.

Maracaibo, el martes 14 de julio del año 2026

No hay comentarios: