¿Sabías que la actividad física actúa como un “superalimento para las neuronas”? Y más allá… ¿Sabías que lo de “la actividad física” viaja en los
genes? “El ejercicio físico esculpe el cerebro porque cambia su arquitectura,
su función y le otorga resistencia”.
Esto, no lo digo yo, aquí en mi blog: no… Esto la ha indicado un
experto, y se lo he escuchado en una charla, en la que ahondaba sobre el hecho
cierto de que: la actividad física actúa como
un «superalimento para las neuronas».
Hoy en día conocemos mucho más sobre los beneficios cerebrales del ejercicio pueden heredarse de padres a hijos. Llevar un estilo de vida activo es una de las herramientas más importantes para educar a nuestros hijos, ya que ellos aprenden más de que ven que de lo que escuchan. Integrar el movimiento como algo natural, divertido y valioso en el día a día les servirá, sin ninguna duda, para ser un adulto más saludable. El movimiento no solo transforma el cuerpo: también deja una huella profunda y duradera en el cerebro, capaz incluso de transmitirse a las siguientes generaciones.
Así lo explica en una entrevista con ABC, José Luis Trejo, neurobiólogo del Centro de Neurociencias Cajal del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas organismo adscrito al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades de España), que lleva más de dos décadas estudiando cómo el movimiento moldea nuestro cerebro y nuestra mente. En su nuevo libro, Neuronas en marcha (Geoplaneta Ciencia), el científico recopila los últimos hallazgos sobre la llamada neurobiología del movimiento, desde los efectos del sedentarismo hasta los límites del exceso deportivo.¿Por qué? Por la sencilla razón de que favorece la salud de las células
nerviosas, estimula la generación de nuevas neuronas en el hipocampo y crea lo
que se conoce como una reserva cognitiva, un tipo de escudo mental frente al
deterioro cognitivo, la demencia o las enfermedades neurodegenerativas.
Uno de los
descubrimientos del equipo del investigador es que los beneficios cerebrales
del ejercicio pueden heredarse de padres
a hijos e incluso a los nietos, mediante mecanismos epigenéticos. Así, la
actividad física no se contagia como un efecto 'espejo' sino que viaja de
generación en generación en los genes. Una afición deportiva que no solo dejará
huella sino también un legado saludable.
El ejercicio físico
regular es fundamental para la salud, ya que fortalece el corazón, músculos y
huesos, mejora la circulación y ayuda a controlar el peso. Reduce
significativamente el riesgo de enfermedades crónicas (cardíacas, diabetes,
hipertensión) y cáncer. Además, mejora el estado de ánimo, reduce la ansiedad,
potencia la función cognitiva y mejora la calidad del sueño.
El experto recuerda
que esta herencia no es eterna, y que los efectos positivos tienden a atenuarse
en los nietos, especialmente cuando predomina el sedentarismo. «Del mismo modo que se heredan los
beneficios del ejercicio, también se hereda la falta de movimiento»,
advierte. Movernos no solo puede moldear
nuestro cerebro, sino también el de las generaciones futuras.
Maracaibo, jueves 28 de mayo del año 2026
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