domingo, 6 de septiembre de 2020

El rey Baltasar

El rey Baltasar

Poca gente sabe que el rey mago Baltasar, el que aparece citado en la Biblia llevando mirra al niño Jesús, se inspira en el rey de Babilonia, Belhsasar. Esto es algo, que por otro lado no debe extrañar a nadie, ya que varios personajes de Babilonia aparecen citados en la Biblia, incluso mitos mesopotámicos como el del diluvio universal aparecen también en el libro sagrado del cristianismo. Nabónido llevaba unos 10 años en el trono de Babilonia cuando decidió marcharse a Tayma, un oasis en medio del desierto de Arabia, dejando el gobierno en manos de su hijo Bel-sharra-usur, también conocido como Belsasar, el rey Baltasar de la Biblia.

Baltasar, el príncipe caldeo de Babilonia, aparece citado en la Biblia, y más concretamente en el libro de Daniel y después en los evangelios, y es mencionado por algunos historiadores antiguos, varios siglos posteriores a él. Sin embargo existen tres documentos contemporáneos con los que se puede estudiar la vida de este rey. Uno de ellos es la “Crónica de Nabónido”, una tablilla escrita en acadio que recoge los acontecimientos del reinado de Nabónido hasta la caída de Babilonia a manos de los persas; se cree que el texto original habría sido escrito unos pocos años después de los hechos que narra. El segundo es conocido como el “Cilindro de Ciro” que actualmente se expone en el British Museum de Londres; este texto se encontró en unas excavaciones en Babilonia, escrito en el siglo VI y narra la entrada de los persas en Babilonia. El tercero de los documentos en realidad son varios y son los conocidos con el nombre de “Cilindros de Nabónido”, uno procedente de Sippar y cuatro en Ur. Estos últimos se encontraban en los cimientos del zigurat y parece ser que contienen el mismo texto.

Podemos deducir por las fuentes escritas, que Baltasar o Belsasar fue un buen soldado, pero aparentemente fue mediocre en el plano político. Los grupos contrarios a él se hicieron cada vez más influyentes en Babilonia. Por otro lado, Ciro II, presentándose como libertador de pueblos y aplicando tolerancia con los conquistados, iba conquistando nuevos territorios para el Imperio Persa. Esta política de Ciro el Grande fue percibida por algunos babilonios como una posibilidad para librarse de Nabónido y de su hijo Baltasar, en esos momentos príncipe encargado del reino de Babilonia.

Así estaban las cosas, cuando Ciro II se dispuso a atacar Babilonia en el 539 a. C. Por aquel entonces Nabónido ya había vuelto de su retiro de Tayma y ordenó a su hijo, Baltasar, que desplegase sus tropas a lo largo del Tigris para impedir el paso de los persas. El ejército persa de Ciro, era mucho más numeroso que el babilonio comandado por Baltasar, pero sobre todo, el persa era un ejército fiel, cosa que no puede decirse de su enemigo. Ugbaru, gobernador de Gutium y encargado de defender el flanco izquierdo del ejército babilonio, desertó y se unió al bando persa…

Dice la Biblia que el rey Baltasar ofreció un gran festín con mucho vino a mil de sus dignatarios cuando aturdido por el vino escanciado en copas de oro y plata, las mismas que Nabucodonosor se había llevado del Templo de Jerusalén, vio aparecer una mano que iba escribiendo en la pared. Aquí muestro un famoso cuadro de Rembrandt (1606-1669) titulado: ”El festín de Baltazar”(1636-8), sobre el rey que ve los dedos escribiendo en la pared del palacio real: “mené, téquel, fares”. Daniel fue llevado de inmediato a la presencia del rey y le diría: “mené” quiere decir “contado”: Dios ha contado los días de tu reinado y ha terminado;  téquel” quiere decir “pesado”: has sido pesado en la balanza y te falta peso; y “fares” quiere decir “dividido”, es decir: tu reino

ha sido dividido y entregado a medos y persas. Baltasar ordenó entonces que vistieran de púrpura a Daniel, y que pasara a ocupar el tercer puesto en su reino. Aquella misma noche, Baltasar, rey de los caldeos, fue asesinado. En la “Crónica de Nabónido” aparece relatado el enfrentamiento en el que los persas se impusieron sin grandes complicaciones a los babilonios y cuenta como Baltasar murió asesinado en Opis. Finalmente los propios babilonios, ansiosos de libertad, abrieron las puertas de Babilonia a Ciro, quien entró sin encontrar ninguna resistencia.


Maracaibo, domingo 6 de septiembre del, 2020 y seguimos en pandemia…

 

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