miércoles, 25 de septiembre de 2019

Samantha Reed


Samantha Reed Smith

Samantha Reed Smith (1972-1985) fue una niña estadounidense que alcanzó fama mundial como pacifista, después de escribir una carta en plena Guerra Fría al entonces secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética, Yuri Andrópov. Samantha tuvo una infancia normal junto a sus padres, Arthur, profesor de literatura en la Universidad de Maine, y su madre Jane, asistente social. A los cinco años, le escribió una carta a la reina Isabel II del Reino Unido, en la cual le contaba que le caía simpática. En 1980, cuando había terminado el segundo grado, su familia se mudó a Manchester en el Estado de Maine, donde concurrió a la Escuela Elemental de Manchester. 

Cuando en 1981 Ronald Reagan asumió la presidencia de los Estados Unidos, decidiría instalar bases de lanzamiento de misiles crucero en varios países de Europa aumentando la tensión con la ex-URSS. El presidente Reagan, había dejado de lado la política de la coexistencia pacífica para instalar misiles de crucero y Pershing en Europa. La URSS había estado involucrada en Afganistán por más de tres años, lo que también contribuyó a elevar la tensión entre las superpotencias. En el mes de noviembre de 1982, murió el presidente soviético Leonid Brézhnev, y su reemplazante, Yuri Andrópov traía muchas más dudas que esperanzas en la sociedad estadounidense, hecho este que fue reflejado de manera casi apocalíptica en los medios. Los principales diarios y revistas estadounidenses dedicaron portadas y artículos destacados sobre el nuevo Presidente del Presidium del Soviet Supremo, prevaleciendo las opiniones negativas sobre su llegada al poder y las repercusiones que tendría. Durante esta época se realizaban a menudo en América del Norte y Europa masivas marchas contra el uso de armas nucleares, y en Estados Unidos había expectativa por el inminente estreno de la película El día después

Al asumir Andropov la jefatura de Estado de la Unión Soviética, Samantha, que para entonces era una niña de solo 10 años, leyó una revista TIME, que por casualidad llegó a sus manos, y  asustada le preguntó a su madre. ¿Por qué nadie le mandaba una carta a Andrópov  y le pregunta si realmente él quiere  tener una guerra con los Estados unidos?  La madre de la niña le respondió con otra pregunta: ¿Y por qué no se lo preguntas tú? La carta, breve y concisa, que escribió Samantha fue remitida a la embajada soviética sin muchas expectativas.
Estimado Sr. Andropov:
Me llamo Samantha Smith. Tengo diez años de edad. Felicitaciones por su nuevo trabajo. Estuve preocupada pensando en la posibilidad de que Rusia y los Estados Unidos se involucren en una guerra nuclear. ¿Votará por la guerra o no? Si no, por favor cuénteme cómo ayudará a evitar una guerra. Esta pregunta no la tiene que responder, pero me gustaría saber por qué quieren conquistar el mundo o al menos nuestro país. Dios hizo el mundo para que viviéramos juntos en paz y no para pelear.
Atentamente,
Samantha Smith
Cinco meses después, la carta llegó a las manos del propio Yuri Andrópov, quién contra la opinión de sus asesores, no solo respondió personalmente la carta, sino que hizo que ambas fueran publicadas en el diario "Pravda", órgano de propaganda soviético.
Estimada Samantha:
Recibí tu carta, que es como tantas otras que me llegaron en este tiempo de tu país y otros países del mundo. Me parece —lo infiero por tu carta— que eres una niña valiente y honesta, parecida a Becky, la amiga de Tom Sawyer en el famoso libro de tu compatriota Mark Twain. Este libro es muy conocido y querido por todos los niños en nuestro país. Dices que estás ansiosa por saber si habrá una guerra nuclear entre nuestros países. Preguntas si estamos haciendo algo para evitar la guerra. Tu pregunta es la más importante de las que se puede hacer cualquier persona inteligente. Te responderé seria y honestamente.
Sí, Samantha, nosotros en la Unión Soviética tratamos de hacer todo lo posible para que no haya guerras en la Tierra. Esto es lo que quieren todos los soviéticos. Esto es lo que nos enseñó el gran fundador de nuestro Estado, Vladimir Lenin. El pueblo soviético sabe muy bien cuan terrible es la guerra. Hace cuarenta y dos años, la Alemania nazi, que buscaba dominar el mundo entero, atacó a nuestro país, quemó y destruyó miles de nuestros pueblos y villas, mató a millones de hombres, mujeres y niños soviéticos. En esa guerra, que terminó con nuestra victoria, fuimos aliados de los Estados Unidos: juntos peleamos por la liberación de mucha gente de los invasores nazis. Supongo que sabrás esto por tus clases de Historia en la escuela. Hoy ansiamos vivir en paz, comerciar y cooperar con nuestros vecinos de esta Tierra —con los cercanos y los lejanos—. Y por supuesto con un gran país como son los Estados Unidos. En los Estados Unidos y en nuestro país hay armas nucleares —armas terribles que pueden matar millones de personas en un instante—. Pero no queremos que sean jamás usadas. Por eso precisamente es que la Unión Soviética declaró en forma solemne por todo el mundo que nunca —nunca— será la primera en usar armas nucleares contra ningún país. En general nos proponemos discontinuar su producción futura y proceder a la destrucción de todos los arsenales existentes. Me parece que esta es suficiente respuesta a tu segunda pregunta: "¿Por qué quieren hacerle la guerra al mundo o al menos nuestro país?". No queremos nada parecido. Nadie en nuestro país —ni trabajadores, ni campesinos, ni escritores ni doctores, ni grandes ni chicos, ni miembros del gobierno— quiere una guerra grande o "chiquita". Queremos la paz —hay cosas que nos mantienen ocupados: sembrar trigo, construir e inventar, escribir libros y volar al espacio—. Queremos la paz para nosotros y para todos los pueblos del planeta. Para nuestros niños y para ti, Samantha. Te invito, si tus padres te lo permiten, a que vengas a nuestro país; el mejor momento es este verano. Podrás conocer nuestro país, encontrarte con otros de tu edad, visitar un centro internacional de la juventud —"Artek"— a orillas del mar. Y verlo con tus propios ojos: en la Unión Soviética, todos quieren la paz y la amistad de los pueblos.
Gracias por tu carta. Jovencita, te deseo lo mejor.
Y. Andropov
La familia aceptó la invitación generando una furibunda respuesta del departamento de estado, que hizo todo lo posible por impedir el viaje, destacando que no se haría responsable por la seguridad de la niña en la URSS. Samantha ya era una celebridad en la URSS incluso antes de llegar. El 2 de Julio de 1983 cuando Samantha arribó a la capital soviética, fue tratada como una visita de Estado, se priorizó que tuviera contacto con niños y se la incorporó a contingentes de estudiantes para visitar museos en Leningrado y Moscú. La mayor parte del viaje se alojó en el Campo Antek, el campamento para estudiantes más grande del bloque socialista, donde aprendió a nadar, nociones básicas del idioma ruso, bailes tradicionales y, sobre todo, charló con sus pares que demostraban un conocimiento fluido del inglés.

A su regreso se transformó en la niña mimada de los EUA, y pese a las presiones de las administración Reagan, fue invitada a noticieros y se publicarían reportajes donde se mostraba encantada por su experiencia, siendo hasta contactada por Disney para ser su embajadora, lo que hizo que viajara regularmente por todo el país. En 1985 la cadena ABC le ofreció aparecer en la serie "Lime Street" junto a Robert Wagner. El 25 de agosto de 1985, volviendo de una grabación, el avión en el que viajaba junto a su padre se estrelló poco antes de aterrizar en el aeropuerto de Lewinston; todos sus ocupantes murieron.

En un vuelo de regreso de la filmación de un segmento para Lime Street en el verano de 1985, el avión de Smith perdió la pista del Aeropuerto regional de Lewiston-Auburn en Auburn, el aeropuerto de Maine por 200 yardas y se estrelló, matando a todos a bordo (seis pasajeros y dos tripulantes), incluidos Smith y su padre. Mucha especulación sobre la causa del accidente circuló después. Se realizó una investigación en los EUA y el informe oficial, que no respaldaba ninguna de las teorías de conspiración, se hizo público. Se indica en el informe, que el accidente ocurrió aproximadamente a las 10:05 pm, el punto de impacto en el suelo ubicado a una milla al suroeste del aeropuerto. El informe señalaba;"El ángulo de trayectoria de vuelo relativamente empinado y el actitud ( orientación de la aeronave en relación con el horizonte, dirección de movimiento, etc.) y la velocidad del avión en el impacto sobre el suelo impidió que los ocupantes sobrevivieran al accidente". El punto principal del informe fue la conclusión que destaca la noche oscura y lluviosa, los pilotos que carecían de experiencia y un fallo accidental, pero no infrecuente y no crítico en el radar de tierra. El avión utilizado para el vuelo fatal fue un Bar Harbor Airlines Beechcraft 99. 

 Al funeral acudió el embajador ruso Vladimir Kulagin quién le hizo llegar a su madre las condolencias enviadas por Mijaíl Gorbachov, presidente de la Unión Soviética. El gobierno de los EUA decidió no enviar a ningún representante y utilizó todos los medios para que Samantha fuese olvidada rápidamente. En la URSS por el contrario, se emitió un sello postal conmemorativo, su nombre le fue puesto al diamante más grande encontrado en suelo ruso, a una variante de tulipanes y a una compañía de teatro infantil estatal que aún existe, y también se erigieron 2 imponentes monumentos en Moscú y Leningrado.

Maracaibo,  miércoles 25 de septiembre de 2019

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