martes, 4 de febrero de 2020

UN RETAZO del 2011…


UN RETAZO del 2011…

El profesor Arístides Sarmiento se levantó de su sillón forrado en semicuero y se acercó hasta una cafetera eléctrica encendida. Todavía había suficiente café y su aroma había invadido la habitación. Sirvió de nuevo dos tazas. Omar Yagüe parecía ensimismado en sus pensamientos y permaneció sentado en su sillón. Arístides le ofreció el café y le acercó la azucarera. El padre no rechazó su sugerencia edulcorante y tras colocarle dos cucharaditas tomó la taza con un ligero temblor de su mano, todavía sin decir una palabra. Tras sentarse de nuevo y beber un sorbo, fue Arístides quien al remover algunas carpetas y tomar unos infolios de la mesa que estaba a su lado, reinició a la conversación.

-Fíjate Omar, es importante que hayas venido. Me interesa que estemos aquí para ser yo mismo quien pueda demostrarte algunas cosas, con papeles de mis propios archivos, para darte datos precisos que puede que te sirvan para que se te abra más la mente. Te digo esto porque sé cuál es la base de tu preocupación. Estamos en un mundo globalizado. Esto es un hecho incontrovertible y tú tienes que saber, por esta misma sencilla razón, que existe un fenómeno que algunos denominan “el efecto mariposa”. Lo sabes, ¿cierto? Lo que hagan en Rusia, en China, en California o en Irán puede repercutir en tu pueblito. Esto es preciso. Entonces para antes de comenzar, escúchame lo que te leo aquí: “Agentes de la CIA que trabajaron como espías en Pakistán detectaron desde los inicios del siglo XXI que fue un alemán, Mohsen Vanaki el espía que le vendió a los iraníes la tecnología para desarrollar armas nucleares”. Los agentes de la CIA le dieron seguimiento a las actividades de Abdul Qadeer Khan el cerebro del proyecto nuclear iraní y descubrieron como desde el año 2003, este personaje le había ofrecido tecnología nuclear a Corea del Norte y a Libia con la idea de crear potencias nucleares para enfrentar el imperio norteamericano. ¿Me entiendes por qué esto es algo que tú tienes que saber? Al menos, creo yo que tendrías que sopesar este tipo de informes si estás en negocios con esta gente, digo con los iraníes...

El cura Yagüe apuró totalmente el café de su taza, frunció el rostro y haciendo un gesto de rechazo interrumpió la perorata del profesor Sarmiento para decirle. -Sigo creyendo estimado doctor, que a pesar de todas las cosas que le he relatado inicialmente, yo insisto en que usted está exagerando. Entiéndame usted que también la CIA está metida en estas cosas. La CIA está en todo, todo lo sabe, créamelo profe, la CIA está al tanto de todo cuanto se hace en este país. ¿Acaso no ve usted que siempre el país ha estado sometido como a una contraofensiva? Esto de que la CIA diga cosas, como las que usted me acaba de leer, es un cuento. Yo se lo puedo garantizar, es que lo sé de fuentes muy seguras, yo también he aprendido a tener buenas conexiones.

Arístides Sarmiento parecía querer insistir en la repercusión que sobre el cura pudiesen tener sus informes y sus datos sobre las negociaciones de los iraníes, por lo que volvió a la carga.  -Mire padre Yagüe, puede que lo que me dice sobre la CIA sea cierto, pero el asunto de las evidencias del comercio y de las ofertas de armas nucleares que le acabo de leer, se supo en el mundo entero. Las denuncias sobre el señor Abdul Qadeer fueron de tal magnitud que estuvo preso hasta el año 2005, y sin embargo, las influencias le valieron y lo pusieron en libertad. Se ha dicho por la prensa que el Premier ruso actual, Dimitri Medveded no está de acuerdo con el desarrollo de pruebas misilísticas por parte del gobierno de Ahmadineyad. Él ha firmado tratados hasta con el presidente Obama. Esto es algo que puede sonarle lógico a cualquiera, nadie dice querer más armas nucleares, pero lo que nadie sabe es hasta qué punto a Valdimir Putin, o al presidente de nuestro país, les parezca adecuada esta opinión. Para el mundo no es un secreto la amistad muy publicitada entre el presidente de nuestro país petrolero y caribeño con el jerarca ruso Vladimir Putín. Todos conocemos de la participación de los rusos en la faja petrolífera del Orinoco, ellos están en eso, y lo mismo sabemos sobre el otro ruso, sobre Lukashenko. Las ofertas para que monten bases rusas en el país las ha gritado nuestro presidente al mundo, y aunque fuese una alharaca para contrarrestar lo de las bases militares en suelo colombiano, es él mismo quien lo ha dicho. Además, sobre Ahmadineyad, los muchos convenios firmados, los que se conocen y las manifestaciones públicas de cariño y admiración entre ambos líderes que se las dan de revolucionarios han llenado páginas de la prensa mundial. ¿Y el armamentismo de esta pseudorevolución? ¿Quiere que le hable también más sobre los intereses muy bien conocidos del gobierno de Lukashenko? Fíjese padre que ni le he mencionado a Cuba, a Cubita la bella…

El padre Yagüe se veía bastante molesto por lo que replicó de inmediato. -No. No tiene que decir mucho más. Muchas gracias. Lo que me dice usted, profesor, no es nada nuevo. Para mí, todo esto puede también considerarse como la repetición de una campaña de descrédito que montan el imperialismo yanqui y la CIA. Están todos, especialmente la oligarquía, empeñados en acabar con una revolución que ha beneficiado a quienes nunca tuvieron nada, ni poder, ni participación en las ganancias del petróleo, nada…

-¿I ahora si lo tienen?- Arístides replicó enfático poniéndose las manos en la cabeza mientras parecía esperar una respuesta inmediata y sin embargo no dejó que el cura replicara. - ¿A unas bolsas de comida y a dejar que los cubanos, con su G2 hayan penetrado todos los estamentos de este país, a eso es a lo que llamas tú la participación del pueblo en las ganancias? ¡Carajo! ¿Estás ciego o te haces el loco? ¿No sabes nada de la boliburguesía? ¿No consideras acaso que la entrega de los estamentos militares a las directrices de los militares cubanos es una vil traición a la patria?

Yagüe replicó presto: -Creo que nos estamos desviando del tema y de porqué vine a verle profesor. El cura al decir esto, pareció querer adoptar un tono más conciliador, y sin dar tiempo a que Arístides replicara, agregó. -Le hablé sobre alguna gente peligrosa y eso no pareció interesarle mucho. Usted se caería deapatrás si le nombro a algunos personajes que están metidos hasta el cuello en negocios muy turbios. Ellos son de los que usted podría creer que son sus amigos, le digo que son aparentemente oposicionistas, y están podridos en dinero pero son unos pillos… ¡Empresarios, comerciantes, banqueros inescrupulosos! ¡Ojh!

El profesor Sarmiento se adelantó entonces para preguntarle. -¿Cuántos presos tenemos por delitos de opinión? ¿Cuántos periodistas están siendo perseguidos por decir lo que piensan? ¿Cuántos están tras las rejas por corrupción?, ¡Ja!... El profesor Sarmiento parecía haber cambiado el ritmo de la discusión, pero Omar haciendo gestos negativos prosiguió su disertación.

-De esto, de las intransigencias, no quiero saber, pero he venido a pedirle que me ilumine para salir de un embrollo en el que estoy metido. Por esto es que he querido venir a hablarle esta noche. Hablarle de mi isla. La isla de mi proyecto. Ahora creo saber qué es lo que viene preparándose para mi isla, y le repito que esto que sé, que recién conozco, no me gusta. Por eso es que he querido que conversemos sobre lo que le he contado, lo que le he confiado, lo que me tiene muy preocupado. No vine a hablar de vainas sobre presos políticos y de escuálidos resentidos, menos aún deseo hablar sobre política internacional…

-Es que padre Yagüe, usted tiene que saber bien que la revolución bolivariana prometió implantar aquí un modelo que ya ha demostrado su inviabilidad y su fracaso en el mundo entero desde la caída de la Unión Soviética y de los países detrás de la Cortina de Hierro. Pero es ese, el modelo que obsesiona al presidente y su paradigma es el modelo cubano; lo que él denomina “la isla de la felicidad”. Cuba, una isla que necesita de nuestros generosos subsidios para subsistir. Los tuvo cuando los rusos jugaban a la guerra fría. Este, el que se está planteando para nuestro país, como otros sistemas autocráticos, son modelos políticos que persiguen a la disidencia, donde no se respetan los derechos humanos, ni la propiedad privada, donde no existe la alternabilidad republicana ni hay equilibrio de los poderes del Estado; el juego de las ideas y la libertad de expresión están conculcadas, y esto bien lo sabe usted. Cuanto le leí antes, sucede en el mundo, y tiene que ver directamente con lo que nos ocurre aquí adentro. Esto del mundo globalizado es un hecho. Estamos, aunque no nos agrade saberlo, metidos en un lío internacional y ha sido ésta, nuestra República, quien así lo ha decidido. Agentes de la CIA, que no son unos inocentes, han destapado algunas claves sobre cosas que ahora todo el mundo conoce. Se ha publicado bastante, también sobre Irán y sus proyectos sobre la energía nuclear. Cuando el río suena, ya usted sabe. ¿Acaso no fueron agentes de la CIA quienes acabaron con la revolución de Allende? Todos lo sabíamos y no fue hasta que el gobierno militar de Pinochet cayó cuando todo lo sucedido se pudo hacer público. Así han sido los gobiernos de militares en América. ¡La CIA no es el Corazón de Jesús! ¿Quién no lo sabe? Es una verdad tan grande, casi como no querer aceptar que este es un gobierno militarista, centralizado y  autocrático que paso a paso nos está conduciendo hacia una tragedia nacional.

El cura Yagüe se levantó de su asiento y avanzó unos pasos por la habitación. Arístides aprovechó el momento para retomar uno de los infolios que reposaban en la mesa, y de nuevo insistió, presentándolo ante él.  -Permítame que le lea esta otra noticia. Escúcheme: “Se ha podido demostrar fehacientemente que fue a través del Kurdistán iraquí como Teherán logró obtener la tecnología necesaria para fabricar ojivas nucleares, misiles como los que se creían que solo poseen los gobiernos de Gran Bretaña y de los Estados Unidos”. Estas son noticias del año pasado. Esto no es nada nuevo Omar… Ahora vienes tú, y me cuentas sobre tus socios iraníes y me hablas de unos sótanos y de unos laboratorios en nuestras narices, aquí mismo frente a la “ciudad de fuego” y… ¿Te parece que esto que te estoy leyendo es una bobada? ¡Medicamentos genéricos!

El padre Yagüe se volvió hacia el profesor con un gesto de rabia o de dolor. De momento pareció desesperar e hizo un ademán como de ponerse a llorar cuando compungido expresó.
-¿Qué quiere que le diga? ¿Palabra de Dios? 

Todo el texto anterior es extraído de mi novela “El año de la lepra”. Editada el año 2012 por elotro@elmundo (Mérida), distribuida por EdicVen; y destaco no haber percibido jamás, ni un céntimo por ella, y sin que pueda tampoco dar información alguna de si todavía existen ejemplares editados… Pero volviendo al tema: no creo sea premonitor lo que dije en la novela, pues tan solo relata hechos precisos, conocidos de todos, acaecidos el año 2011 y hoy día, en 2020, el país continúa viviendo en una narcotiranía, en total bancarrota y controlado por los mismos malandros: (y, de nuevo, cito) “aparentemente oposicionistas, y están podridos en dinero pero son unos pillos… ¡Empresarios, comerciantes, banqueros inescrupulosos! ¡Ojh!!” 

Es como para repetir incesantemente…que vea quien tenga ojos y que oiga quien tenga oídos”…

Maracaibo, martes 4 de febrero, del año 2020

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