jueves, 13 de agosto de 2026

Johann Baptist Strauss II


Johann Baptist Strauss II (1825-1899) fue un compositor austriaco muy conocido especialmente por sus valses, tan populares como El Danubio azul. Era hijo del compositor Johann Strauss y hermano de los compositores Josef Strauss y Eduard Strauss. En realidad, Johann Baptist Strauss II es el músico más famoso de la familia Strauss.

Johann Baptist Strauss nació en St. Ulrich, cerca de Viena, Austria, el 25 de octubre de 1825. Su padre era el compositor Johann Strauss I y su madre fue la primera esposa del compositor, de nombre Maria Anna Streim. El bisabuelo paterno de Johann Baptist era judío húngaro, un hecho que los nazis, quienes ensalzaban la música de Strauss como "tan alemana", intentaron ocultar posteriormente. Su padre no quería que su hijo Johann Baptist se convirtiera en músico; quería que fuese en banquero. Sin embargo, Johann Baptist Strauss Jr. en secreto desde niño estudió violín con Franz Amon quien era el primer violinista de la orquesta de su padre.

Cuando un día su padre descubrió a su hijo practicando el violín a escondidas, le dio una fuerte paliza, diciendo que iba a sacarle la música a golpes. Parece que en lugar de intentar evitar una rivalidad, el mayor de los Strauss, Johann Strauss I, decía que “solo quería que su hijo escapase de los rigores de la vida de músico”, un planteamiento teórico poco comprensible, pero lo cierto fue que cuando se disgustó con su hijo, se fue de su casa a vivir con una amante la Sra Anna Trampusch la pareja de Johann Strauss I, el compositor de la famosa Marcha Radetzky y padre del denominado rey del vals, su hijo Johann Strauss. Su relación había comenzado cuando este aún estaba casado con Maria Anna Streim y la Sra  Anna Trampusch tuvo con el compositor Johan Strauss I, ocho hijos ilegítimos, que nacieron entre 1835 y 1846.

Al ser descubierto por su padre, aprendiendo violín, Johann siempre recordaría la desagradable y violenta escena cuando su padre que no quería saber nada de “sus planes musicales” pues al parecer, quería “evitar que Strauss se convirtiera en su rival” ( ? ), el padre que deseaba apartar a su hijo de “los rigores de la vida de músico”, fue entonces ante aquel disgusto cuando Strauss padre abandonó a su familia y encontró una amante muy “activa y prolífica” la señora Trampusch. Toda esta situación ocurriría cuando Johann de quien nos ocupamos en este recuento, tenía 17 años y con la ayuda de su madre Maria Anna Streim había decidido concentrarse plenamente en la carrera de compositor…

Todos estos detalles con una situación familiar comprometida fueron producto del trabajo del compositor padre Johann Baptist y sus constantes ausencias de Viena durante muchas giras sosteniendo su voluntad expresa de que Anna no les acompañase que fueron haciendo mella en el matrimonio, hasta el  momento cuando quizas encontraba a su esposa carente de atractivo, recordándole que no era el amor lo que les había unido, sino la llegada inminente del pequeño Johann Baptist, de modo que el compositor buscó refugio en brazos de otra mujer, una hermosa joven llamada Emilie Trampusch, de muy modesta condición…

Los años felices en la querida Viena de los Strauss, solo iban a verse oscurecidos por los comienzos para Johann hijo ya que la demanda judicial de Anna, que reclamaba una manutención que no satisfacía convenientemente y que, finalmente los tribunales resolvieron a favor del padre, quien con respecto al hijo, y receloso de que quisiera hacerle la competencia, no le prestó ningún tipo de ayuda. De tal modo que el joven Strauss tuvo que fundar su propia orquesta sin apenas fondos, apoyándose en el gran número de músicos en paro existentes en la ciudad.

La primera función le vino de la mano de Ferdinand Dommayer, que llevaba años suplicando a Johann padre que tocase en sus salones. A modo de desquite contrató al hijo, consiguiendo una gran afluencia de público que acudió tan solo por el placer morboso de asistir al nacimiento de una rivalidad. Como era de suponer, el progenitor, sumamente inquieto, no apareció y mandó a varios amigos para que le informasen sobre el estreno. Deseoso de honrarle, el joven dirigió el vals más célebre del ausente, Los sones del Rín en Lorelei, y después presentó oficialmente su primer vals propio, que a petición del público fue bisado ¡hasta veinte veces!

Sin embargo, los dueños de los grandes salones y una buena parte del público siguieron inclinándose por el Strauss original, quizás pensando de que su hijo pretendía sacar partido de su nombre. En 1843, el patriarca fue nombrado director de la Banda del Primer Regimiento Imperial, alegría que se vio empañada al fallecer Lanner, director de la Banda del Segundo Regimiento, y su puesto le fue concedido al solicitante Johann Strauss hijo. La rivalidad pronto se haría patente en el tipo de composiciones: mientras que el padre ponía su talento al servicio del poder establecido, con homenajes a los adalides militares, el hijo simpatizaría con la causa revolucionaria componiendo canciones de barricada y hasta piezas alusivas a las distintas nacionalidades no germánicas del Imperio Austro-Húngaro. En ese tiempo se produjo la cruel Revolución del 48, con varios cientos de muertos en Viena, entre estudiantes y obreros sublevados contra el poder imperial.

Para entonces, las relaciones entre ambos, padre e hijo, parecían haberse relajado bastante, gracias, a la buena voluntad del hijo, que incluiría obras paternas en todos sus conciertos. Sin saberlo esa reconciliación fue providencial, ya que no le quedaba mucha vida al «Rey del vals». El mismo año de la revolución Johann Baptist padre, emprendió su última gira, visitando Belgrado y Bucarest, el año cuando compone varias marchas de fuerte carácter nacionalista, que alcanzan su cenit con la célebre Marcha Radetzky, en honor al general Joseph Graf Radetzky, que acababa de triunfar en Italia con una sangrienta campaña. Poco después acomete un encargo de Isabel II de España, dos marchas militares, una para la Guardia Real y otra para la Infantería Española y ya en el año 1849 nuevos festejos en honor de Radetzky imponen otra creación musical en su honor para el 22 de septiembre, pero nunca verá la luz. Un brote de escarlatina surge de repente en el hogar del músico y una de sus hijas le contagia. Su agonía no durará ni un día. Inquietos por su ausencia en los festejos, la familia mandó a Joseph Baptist que fue el que descubrió, no solo la muerte de su padre, sino también que Emilie Trampusch había huido llevándose a sus hijos, sin dejar ni rastro, acaso por miedo a que se vengasen de ella por haber sido la causante del abandono de Anna. Nunca más se supo de ellos.

Tras relatar esta convulsionada historia de la familia creadora de tan importantes valses que hacen de Viena una ciudad muical, recordemos que “El Danubio azul” el famoso vals, fue compuesto por Johann Baptiste Strauss II  en 1866 y su significado principal habría de de ser un símbolo de esperanza, alegría y paz para Austria tras una dura derrota militar, convirtiéndose además en un himno cultural de Viena y de la música occidental.

Maracaibo, jueves 13 de agosto del año 2026

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