viernes, 28 de agosto de 2026

Elia Kazanjoglou

 

Elia Kazan (1909-2003) fue un director de cine estadounidense, de padres griegos y nacido en Turquía. A la edad de cuatro años se trasladó con su familia a Nueva York, donde cursó sus estudios primarios en la Mayfair School de New Rochelle y los estudios secundarios en el William College. Con veintiún años ingresó en la Universidad de Yale donde estudió arte dramático. Dos años más tarde, desempeñó todo tipo de trabajos en el Group Theatre hasta 1941. 

 

Kazan siempre se consideró como un forastero, casi un intruso, se percibía él mismo como un director fuera del sistema, él se sabía hijo de un vendedor de alfombras griego de Estambul que en 1913 instaló a su familia en Nueva York en busca de otro futuro. Su mayor momento de gloria llegaría en 1954, cuando con La ley del silencio consiguió ocho premios oscars, uno de ellos a la mejor dirección. 

 

Poco después, de salir del Group Theatre asumió la dirección de varias obras como ChrysalisMen in White y Gold Eagle GuyDesde 1941 su proyección teatral lo convirtió en uno de los referentes de la época. Tres años más tarde conseguiría el premio de la crítica por su puesta en escena de una obra de Thornton Wilder, The skin on our teeth. Su trayectoria cinematográfica como actor la inició en dos películas de Anatole Litvak (Ciudad de conquista, 1940 y Blues in the night, 1941). 

 

Debutó como director en 20th Century Fox con Lazos humanos (1945), un drama con el que obtuvieron el Oscar los actores James Dunn y la jovencísima Peggy Ann Garner. Se convirtió en uno de los mejores directores de actores que dio el cine estadounidense. En 1947 fundaría el Actor's Studio junto con Robert Lewis y Cheryl Crawford, un centro de formación que alcanzó con el tiempo un gran prestigio internacional. 


En su trayectoria cinematográfica, se suceden títulos siempre con comprometido con las realidades sociales. El justiciero (1947) sobre los errores judiciales; La barrera invisible (1948) sobre el antisemitismo, con Gregory Peck: un filme que le valió su primer Oscar como director, además de mejor película y mejor actriz secundaria.  En Pinky (1949) mostró la gravedad de los problemas raciales.

 

Los años relevantes en la carrera de Elia Kazan, fueron

precisamente los más controversiales, cuando el 10 de abril de 1952, le tocó vivir el peor momento de su vida al tener que presentarse ante el Comité de Actividades Antiamericanas donde delataría a varios compañeros de profesión. Poco antes había conseguido mostrar, con Pánico en las calles (1950), todo tipo de sugerencias sobre lo que suponía la iniciativa conocida como "caza de brujas" que había emprendido el senador Joseph McCarthy. En plena histeria anticomunista desatada a comienzos de los años cincuenta, Kazan denunciaría ante el Comité de Actividades Antiamericanas a algunos miembros del GroupTheatre. Otros muchos actores y directores participaron en la caza de brujas, la etapa más negra de la historia de Hollywood, entre ellos, Walt Disney, Ronald Reagan, Cecil B. DeMille y John Wayne, pero la traición de Kazan tuvo el mayor impacto cuando decidió nombrar a ocho miembros del Partido Comunista, al que él perteneció de 1934 a 1936.  


Kazan demostró una especial capacidad en la dirección de actores, inicialmente en Un tranvía llamado Deseo (1951), la adaptación de la obra de Tennessee Williams en la que Vivien Leigh, Marlon Brando y los actores secundarios y el decorado obtuvieron cuatro estatuillas de la Academia; después en ¡Viva Zapata! (1952), que supuso un Oscar para Anthony Quinn. En ambas películas Marlon Brando dio muestras de su calidad actoral y alcanzó su mayor éxito con La ley del silencioen Hispanoamérica “Nido de ratas”(1954), sobre la corrupción de los sindicatos en los muelles de Nueva York. El filme es casi un manifiesto cinematográfico con el que Elia Kazan pretendió justificar su criticada actuación ante el Comité del Senado. La película obtuvo ocho premios Oscar, entre ellos, a la mejor película, al mejor director (el segundo en la carrera de Kazan) y al mejor actor, que recogió Brando por su papel de Stanley Kowalski. 

 

¡Viva Zapata! es una película de 1952 dirigida por Elia Kazan, donde Marlon Brando interpretó la vida del dirigente mexicano Emiliano Zapata, desde sus orígenes campesinos y su trayectoria revolucionaria hasta su muerte. Este filme de Hollywood estaba dirigido por un anticomunista (https://bit.ly/2EymPXe) durante el macartismo y la Guerra Fría, y quiso contarnos la historia de Zapata y la Revolución Mexicana, con sugerencias veladas sobre sobre el estado del gobierno en los Estados Unidos y sobre los peligros del comunismo. El guionista Steinbeck y el director Elia Kazan lograrían que la película valiese como una advertencia sobre la manera en la que los movimientos revolucionarios pueden ser tan corruptos y represivos como fueron los líderes que intentaron derrocar, aunque paralelamente y en blanco y negro, la película retrataría a Zapata como un indiscutible líder de la revolución mexicana.


Elia Kazan con Zanuck estudiarían numerosas fotografías que se habían tomado entre 1909 y 1919, en los años de la Revolución. Se dice que Kazan quedó impresionado con la colección fotográfica de Agustín Casasola e intentó recrear su estilo visual en el filme. Steinbeck hizo una investigación extensa sobre Zapata y también organizó entrevistas con miembros del movimiento zapatista para tratar de apegarse a la historia de la Revolución. En esa investigación, por ejemplo, Steinbeck descubrió evidencia que indicó que Zapata estaba casado con Josepha (Jean Peters).

 

Kazan se refugió, inmediatamente después, en dos películas sobre el enfrentamiento fratricida por el cariño paterno de dos adolescentes Al este del Paraíso (1955) y los primeros amores y frustraciones en Esplendor en la hierba (1961), también premiadas por la Academia. Su obra más personal fue, sin duda, América, América (1963), adaptación de la novela que escribió sobre la trayectoria vital de su familia en Estados Unidos.  Seis años después adaptó otra de sus novelas en El compromiso (1969), y finalizó su carrera con El último magnate (1976), una historia que condensa la compleja relación que mantuvo Kazan con la industria del cine estadounidense. Años antes confirmó que su actividad literaria mejoraba obra tras obra, pues completó su carrera con dos buenas novelasLos asesinos (1972) y El monstruo sagrado (1974).

 

A sus 80 años, Elia Kazan publicó su autobiografía, cuya versión en castellano apareció con el título Mi vida, publicada por ediciones Temas de Hoy en 1990. En ella, Kazan no lamentaba su controversial delación y tan sólo decía sentir pena por los artistas e intelectuales que malgastaron su vida al servicio del comunismo. En el libro, Kazan cuenta su juventud de actor; sus experiencias como cofundador del Actor's Studio; el rodaje de sus películas; sus relaciones con James Dean, Marlon Brando, Marilyn Monroe, Arthur Miller o John Steinbeck.

 

Kazan explicaría que la precisión en las fechas y los detalles de su autobiografía, procedían del hecho de que, a lo largo de toda su vida, había llevado un diario, ha recortado muchos periódicos y revistas y ha conservado las cartas que recibía y copia de las que escribía. Mire usted, ahora es difícil creerlo, pero yo viví una época en la que si no apoyabas a los comunistas, eras considerado un fascista. Ese chantaje, esa gran presión a la que estaban sometidos los artistas e intelectuales, se producía en Estados Unidos y aún más en Europa. Mi verdadero acto horrible e inmoral no fue declarar ante el comité, sino los 17 años en que fui comunista”. Estas declaraciones aparecieron en la edición impresa de El País, España, el Lunes, 19 de febrero de 1990.

 

Nota: un artículo parecido, sobre este gran director de cine apareció en este blog, en agosto del año 2019, desde Missisagua, Ontario, Canada...

 

Hoy, en Maracaibo, el viernes 28 de agosto del año 2026

No hay comentarios: