domingo, 7 de junio de 2026

Miguel Toro Ramírez


Miguel Toro Ramírez (1898-1964), fue un novelista y dramaturgo venezolano que con profundo realismo y velada ironía describiría las costumbres de la Caracas de los techos rojos. Fue el autor de una novela de profunda significación en la literatura venezolana por ser la primera que se escribió analizando la aparición del petróleo en Venezuela y el problema de la corrupción en el país alrededor de esta naciente industria.

Miguel Toro Ramírez pertenece a una familia caraqueña, la de Fermín Toro. Fue hijo de Carlos Toro Manrique, primo hermano de Carlos Acedo Toro y tío de Alfredo Toro Hardy y José Toro Hardy. Miguel Toro Ramírez escribió diez novelas y cinco obras de teatro, con una importante producción no publicada. Con el paso de los años, gracias a los diccionarios de literatura venezolana se destacó su producción, pero su obra desapareció de la memoria colectiva.

En los albores de la época petrolera en Venezuela en las bibliotecas, la novela El Señor Rasvel, fue objeto de análisis frecuente, como lo fue también Mene de Ramón Diaz Sanchez, novela precursora del tema petrolero en Venezuela, describiendo el impacto humano y social ante la aparición de la nueva fuente de riqueza y de corrupción en el país. La de Toro Ramirez fue la primera de las novelas en aparecer y el tema del petróleo fue tratado de un modo original y realista. Hay quienes han estudiado la novela y destacado su significado literario, histórico y sociológico; entre ellos están Marisol Pérez Schael, Manuel Caballero,  Miguel Ángel Campos,  Cósimo Mandrillo,  Gustavo Luis Carrera y Jessica Ramos-Harthuw.

En la literatura del petróleo es evidente que mientras Mene de Ramón Díaz Sánchez va a sobrevivir, El Señor Rasvel de Miguel Toro Ramírez desaparecerá opacado… La respuesta a esta situación, debe identificarse en la presentación del personaje criollo, el venezolano “vivito”, el pícaro y ladino que busca enriquecerse, un protagonismo que chocaba con los muy organizados extranjeros…

Miguel Ángel Campos, ya antes ha señalado cómo el petróleo es un elemento que no aparece en las propuestas intelectuales de los pensadores venezolanos del siglo XX y por el contrario, se ve como algo impuesto, y es asumido como un castigo (conocido como el excremento negro del diablo) que irrumpe en la vida de Venezuela. El realismo de Rasvel, en palabras de Miguel Ángel Campos, debería ocultarse, pues aparece como un rasgo consustanciado con la conducta del venezolano común. En El Señor Rasvel se muestra como “una normalidad” la actitud de tipos cínicos, trabajadores de oficina y de sus vidas que son dominadas por la codicia personal. Queda roto, el esquema de la candidez nacional y la perversidad del extraño. Ese arquetipo de gerente con una inteligencia codiciosa criolla no prosperará en el plan moral de nuestra literatura que ya parecía estar orientándose por razones sentimentales, ante las corrientes moralizadoras de la novelística venezolana.

El Señor Rasvel aparece como paradigmática la tan comentada viveza criolla, siempre a la búsqueda de una oportunidad para medrar en la corrupción. En el caso del Rasvel, el personaje la justifica como un acto de justicia frente a la depredación mayor de la que es objeto el país con la sustracción del petróleo a precios muy por debajo de lo real según también lo señalaba Cósimo Mandrillo.

Miguel Ángel Campos ha señalado que, así como “Mancha de aceite, fue denunciadora y directa (https://tinyurl.com/5y354d6x), Oficina No.1 o Sobre la misma tierra quedan para curiosidad de una aproximación extemporánea”. Ya destacaba Carrera que la elaboración del yanqui bueno es en Sobre la misma tierra, una patraña o una ingenuidad.

A pesar de que el personaje de Rasvel, es un empleado en la nómina de una empresa petrolera asentada en Venezuela, él con su “viveza criolla” la hace ver justificable ante el disfrute obsceno de la riqueza de los inversionistas quienes desde alguna metrópolis se aprovechan del sencillo trabajo de Rasvel. De esta manera el escritor Toro Ramírez denuncia el imperialismo en figura del empleado criollo que se diferencia de los explotadores extranjeros. El Señor Rasvel en 2019, fue incorporada a la colección de títulos de la  Biblioteca Ayacucho, la cual contiene las principales obras de la literatura latinoamericana.

Junto a una extensa obra escrita al parecer inédita, Miguel Toro Ramírez publicó las siguientes obras:] Novela: Los Ilusos, Caracas, 1925, Pecados Veniales, Caracas, 1925, Bienamada, Caracas, 1926, El Gallo Pelón, Caracas, 1929, La Señorita Bien: Escenas de la Vida Caraqueña, Caracas, 1929, El Señor Rasvel, Caracas, 1934, 2005, 2010, 2019, Las Apasionadas, Caracas, 1935, Fango, Caracas, 1936, El Manuscrito de un Provinciano, Caracas, 1936. Líder en Ciernes, Caracas, 1937. Como Teatro: Los Escépticos, Caracas, 1928, La Igualdad de Moral, Caracas, 1934, El Judío Andaluz, Caracas, 1934, Jóvenes de Ahora, Caracas, 1934, Los Degenerados, Caracas, 1934

Sin embargo, la novela El Señor Rasvel (1934) de Miguel Toro Ramírez pareció haber sido condenada sin juicio, y desterrada de la novelística del petróleo en Venezuela. Quizás por su visión mesurada sobre el tema petrolero y por ello, se mantuvo en una especie de ostracismo literario. La novela de Toro Ramírez no poseía las ideas políticas que se perciben en la novela Mene de Miguel Otero Silva. Toro Ramírez muestra sencillamente, el espectáculo del personal criollo ante el crecimiento expansivo de la industria petrolera y su impresión sobre los campos petroleros es crucial para entender, cuál era la real situación de los venezolanos naturales al comienzo de los años treinta.

Toro Ramírez rompe con el maniqueísmo de nacionales buenos y extranjeros malos y describe una propuesta diferente… Su dimensión afectiva, su gusto por expresar situaciones concretas a través del habla de los personajes, imprime peso y sentido a la narración. La candidez y el espíritu risueño de la vida diaria de los venezolanos trabajadores (gerentes y empleados), va a ser descrito de manera diferente de los esquemas tradicionales que más adelante se harían característicos de la literatura de la literatura del petróleo.

En El Señor Rasvel, el carácter aleccionador de la novelística petrolera es sustituido por una narración abierta, con tipos cínicos y corruptos, en los que se valora, sin sentimentalismos, el interés personal a la hora de expresar sus ideas y motivaciones. Francamente, resulta ser muy venezolana la manera como enfoca este tema “del petróleo” el escritor Toro Ramírez.

Maracaibo, domingo 7  de junio del año 2026

No hay comentarios: