miércoles, 10 de junio de 2026

Mentiras o verdades

 

El 2011 fue denominado, el año de la lepra en la novela del mismo nombre. Aunque he repetido algo que no debemos olvidar, es algo sobre lo cual, el brillante novelista español, Javier Cercas ha dicho: “el novelista está autorizado para engañar” y como ya he comentado antes, en las novelas, los escritores tienen “patente de corso” para mentir e inventar cuanto disparate se les ocurra…

Apoyándome en lo antes reiterativamente citado y repetido, quedará para los lectores imaginarse cuanto había de cierto y cuanto era un invento en lo que leeréis a continuación (uso este palabreo que pinta a “hispánico” para que me creáis y esto si suena en maracucho) pues, sencillamente copio una parte del Capítulo 16 de la novela, “El año de la lepra” en la edición del año 2012, de la editorial merideña elotro@elmismo Edts.

 

“Después de estar establecido en el país, Cubillas Toscano se había casado con Goizder Lavailler Odriozola quien para aquel momento era la Directora de Relaciones Interinstitucionales del Ministerio del Poder Popular para la Alimentación. Ya durante el año 2007 la situación de Cubillas era envidiable. Bajo el amparo de las instituciones locales, estaba encargado del adiestramiento del personal para actividades guerrilleras en suelo venezolano. Específicamente actuaba en un Curso de adiestramiento muy conocido ya que en éste intervenían cuatro activos militantes de ETA expertos en la fabricación de granadas y de morteros.

 

En el mes de agosto de ese mismo año 2007, sus actividades se complementaron con un Curso Teórico Práctico dictado en una finca cercana a Guasdalito en el cual dedicaron la mayor parte del tiempo a la preparación de explosivos con C4. Siete miembros del Frente Bolivariano de Liberación, organización muy activa en el occidente del país, llegaron para unirse a los ya incorporados 13 miembros de las FARC. El Curso resultó un éxito tan importante, que el llamado “Bloque del Caribe” de las FARC planteó repetirlo. Así fue como en enero del año siguiente 2008, otro entrenador de ETA, quien fue descrito por uno de los informantes de la CIA, como “un catirrucio” apellidado Shumatcher, e información cruzada sobre todas estas actividades ya circulaba sin que se produjesen interrupciones pues mientras el suministro de petróleo estuviese funcionando, el gobierno norteamericano y la CIA preferirían siempre hacerse de la vista gorda.

 

En enero de ese mismo año, ya la mujer de Cubillas había ascendido a Directora de Información de la Vicepresidencia de la República a cargo de Elio Jauja Milanés. Con esas ventajas, los guerrilleros seleccionados por las FARC viajaron hasta el norte de Colombia y se encontraron en Barranquilla desde donde, vía Santa Marta pasaron por la frontera con la protección del DIM y de tres militares venezolanos que estuvieron dirigiendo la operación. Uno de los 60 alumnos del Curso, de nombre Rubén, describió en detalle las andanzas del “Frente del Caribe” y señaló la presencia de varios personajes clave, no solo de Cubillas, también la de dos hombres gordos, uno de ellos, un español bigotudo, y el otro, un moreno cuya apariencia coincidía a la perfección con la descripción de Germán Pinilla, el agente que a finales del año 2010 contratarían los bielorusos para ayudar a Nicolai Martinovic en las gestiones indagatorias del teniente Yakolev sobre los investigadores de la lepra en la “ciudad de fuego”.

 

El responsable del Curso dictado por las FARC en esa ocasión fue Luciano Martin, alias Iván Márquez quien un par de años después, fuera denunciado por el gobierno de Colombia por sus actividades terroristas cumplidas desde suelo venezolano, una denuncia que apoyada en diversas evidencias, en particular con datos obtenidos de las computadoras confiscadas tras la muerte de Raúl Reyes, los cuales valdrían para que “el vecino país” formulase ante la ONU una denuncia concreta, la cual llevaría a la ruptura de relaciones diplomáticas entre Venezuela y Colombia al final del gobierno del presidente Uribe Vélez en julio del año 2010.

 

Sería en el mes de septiembre de ese mismo año, ya siendo el doctor Santos el nuevo presidente de Colombia (premiado con un Nobel “su vergüenza de por vida”), cuando en un bombardeo del ejército colombiano acabarían con la vida de uno de los principales cabecillas de las FARC “el mono Jojoy”. Luego, a finales de ese año 2010, Cubillas Toscano de nuevo fue reclamado por el gobierno de España y la prensa comenzó a tratar públicamente sus andanzas como terrorista, por lo que el gobierno que había recurrido a una de las tretas electorales ya habituales para no perder la mayoría en las elecciones para la Asamblea Nacional en septiembre, se encontró nuevamente enfrentando una desagradable situación en el ámbito internacional.

 

No obstante, el dinero que le entraba al país a raudales como consecuencia de la subida de los precios del petróleo, en medio de un crudo invierno, y traidoramente vendidos como estábamos a los designios del rey de la isla caribeña, el maligno lograría como siempre a punta de petrodólares comprar conciencias y silenciar personas. Hasta un ex agente del gobierno, quien se había enriquecido en asuntos de aduanas con el apoyo de muchos y muy conocidos Generales, comercializando úrea para el narcotráfico, fue capturado en Colombia, pero su grave caso –como era de rutina en esos tiempos- también fue aplacado con billetes de los verdes, del verde verde limón...” (La novela “pica y se extiende”, pero, hasta aquí llegamos hoy).

 

NOTA: a)El Epígrafe de esta novela escuetamente dice: Sólo una cosa no hay. Es el olvido. Jorge Luís Borges (Everness). b) Un artículo algo parecido en este blog (lapesteloca) se publicaría en Maracaibo, en diciembre, del año 2015; el de hoy encuentra precisamente en elecciones cuestionadoras al Perú, (¿y “el hermano país”?)…

 

Maracaibo, miércoles 10 de junio del año 2026

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