jueves, 25 de junio de 2026

La eliminación de Feos


Escuchemos cantar a Andy Montañez con El Gran Combo de Puerto Rico … y Mirna Silva y Ruth Hernández, en un adiós y de repente, Bobby Capó y Tito Puente. Cayó El Indio y Blas Hernández, Daniel Santos donde andes dile goodbye al cheleo, a Yomo Toro y a Cheo, que se despidan del nene que esta semana que viene: Van a eliminar los feos


A Machito y a La Lupe, Armando Vegas y Los Conde, Pichín pa que más no rondes…Te diré lo que ayer supe, Celia Cruz que ni se ocupe, Ismael Miranda y su jaleo, Joe Quijano ya te veo, diciendo adiós por las calles, pues según dijo John Valle: van a eliminar los feos. Chiquitín, Corozo y Juanchín Junior, Julito y Charón Piro, Montilla y Cuchón, Martín Quiñónez tu fin, a Grillo el del cornetín, Vaso lindo y Galileo, Cortijo le da un paseo. Adiós Odilio González. Ya se acabaron tus males…


Van a eliminar los feos


Al Trío de Vegabajeñoe, se despidan de su afán José Antonio Salamán, dile adiós al Borinqueño, ya Caco dejó su empeño, se quedó con el deseo, Eddie Palmieri yo creo, que se te acabó el mamey pues pasaron una ley… Para eliminar los feos. Mira, Tomy Medina, Raffi Mercado, Cheo Pichiche, este, quién es, Federico Pagani, Pete Rivera, Paco Fino ¡Fuera! ¡Fuera esa gente! Allá en Panamá Cabeza, en Miami Antón Eh, Eddie Martínez, y Cesar ¡Fuera! ¡Fuera! Olivencia, que se flochee. Bizcocho. Se me olvidaba lo más feo, Johnny Bravo y toasu banda ¿Y por qué será que los eliminan?

¿Y por qué será que los eliminan? Porque asustan al nene de Marcolina. ¿Y por qué será que los eliminan? Porque pa los feos no hay penicilina. ¿Y por qué será que los eliminan? Es que son muy feos, eso no camina. ¿Y por qué será que los eliminan? Bueno yo no sé, pregúntale a Fina. ¡¿Y por qué será que los eliminan?! Es que se merecen la guillotina. ¿Y por qué será que los eliminan? Es que nadie los quiere… ¿Ni en las vitrinas? ¿Y por qué será que los eliminan? Porque son muy feos para las tarimas. ¿Y por qué será que los eliminan? ¿Ah…?


Hablando de a pa atrás en el calendario, resulta que… El 20 de octubre del año 2020, el mismo año de la pandemia del Covid 19, mi estimado amigo José Eduardo Espinosa, escribiría un artículo sobre El inevitable encanto de la fealdad (como es lógico pensarlo todo esto surge por el tema de “los feos”) y mi amigo lo publicaría en Facebook, según era su costumbre. He regresado a su trabajo del 2020, (-que además me pareció que estaba con puntuación de 20/20-), y sin solicitar su venia ni que me autorizase a relatarnos nuevamente su cuento sobre lo feos, de manera que ahora tendremos la suerte de leer en lapesteloca, y saber cómo fue que nos lo relató José Eduardo…

… y dijo : 

Umberto Eco sostenía que la belleza es aburrida porque siempre sigue “ciertas reglas”, mientras que la fealdad, en cambio, emerge de forma impredecible, ofreciendo “un abanico infinito de posibilidades”. Ya se sabe: un ojo de más, una ceja de menos... Si decimos, como se ha dicho y se dice, que la belleza es “esto”, entonces la fealdad puede ser todo lo demás, y no tan solo todo lo contrario. El italiano lo sentenció con guasa: “La belleza es finita. La fealdad es infinita, como Dios”.

Más de una década después de que Umberto Eco abordase el tema, Gretchen E. Henderson recoge el testigo del italiano y publica un ensayo que explora la historia de todo eso que ha dado en llamarse “feo”. En Grecia “inventaron” la belleza (esa a la que no paramos de volver: Renacimiento, Neoclasicismo…), pero también negaron la fealdad. En una misma civilización tenemos a Fidias esculpiendo deidades de cuerpos perfectos y a Aristóteles proponiendo una ley para impedir la crianza de hijos deformes. Por no hablar de Esparta, donde los padres estaban obligados a abandonar a los bebés con malformaciones.

 

En el Siglo XIX proliferaban los Ugly Face Club (Club de las caras feas), que entroncaban con una tradición secular de hermandades de feos. En el de Liverpool era necesario tener deformidades faciales para entrar: bastaban unos «labios gordos» o unos “ojos saltones”, aunque tampoco le hacían ascos a una “narizota de patata con un forúnculo”. Su lema: “Ante todo, una cara fea”. Era el tiempo en el que “deformidad” y “fealdad” se intercambiaban como sinónimos, el tiempo en el que nadie le quitaba el ojo de encima a Joseph Carey Merrick, que pasaría a la posteridad como “El hombre elefante”. Noventa años después de su muerte, en 1980, David Lynch le dedicó una película que triunfó en taquilla y cosechó ocho nominaciones a los Oscar. La crítica, ojo, la tildó de “bellísima”. Lo cierto es que la fealdad interesa. ¿Por qué? “Porque está rodeada de cuestiones sobre la mortalidad. Los seres humanos no somos inmortales ni estamos fijados en el tiempo y el espacio. Estamos vivos y somos susceptibles a la deformación” Gretchen dixit.

.

En 2005 se calculó que los estadounidenses gastaban como mínimo 12.400 millones de dólares en cirugía estética, un importe superior al producto interior bruto de más de cien países, desde Albania hasta Zimbawe, que todos juntos superan los mil millones de habitantes». 

 

La chica de la foto es “La duquesa fea”, del pintor flamenco Quentin Massys (1466-1530). La duquesa fea (c.1525, National Gallery, Londres) John Tenniel lo usó para su retrato de la Duquesa de Alicia en el país de las maravillas. Parece tratarse de una persona con la enfermedad de Paget, aunque a veces se dice que se trata de un retrato metafórico de Margarete Maultasch, condesa de Tirol (maultasch es un calificativo aplicado a mujeres de feas costumbres, por sus escándalos maritales). También se piensa que quizá no sea el retrato de una persona real sino una ilustración para la obra de Erasmo de Róterdam El elogio de la locura

 

Nota: aquí finaliza este merequetén de la eliminación de “los feos”, entre mi amigo José Eduardo y este blog lapesteloca, y por leernes, muy agradecidos 3 veces (“a lo pedrovargas”).

 

En Maracaibo el día jueves 25 de junio del 2026

 

 

No hay comentarios: