viernes, 24 de abril de 2026

Ratopin pelado (1)


Heterocephalus glaber es el nombre técnico del “ratopin rasurado” un ser que habitando en colonias, con obreras y una reina, su metabolismo es tan extraño que es capaz de sobrevivir en ausencia de oxígeno.

 

El “Ratopin rasurado” llamado también “Rata topo desnuda”, es un roedor subterráneo del este de África, que es famoso por su longevidad (vive más de 30 o 40 años) y es conocida su resistencia al cáncer y al dolor y para poner la situación más original, tiene una estructura social similar a la de las hormigas. En Maracaibo no cabría otra expresión popular más allá de… ¡Ve que molleja!

La rata topo desnuda o rata topo lampiña (Heterocephalus glaber), también conocida como ratopín rasuradoheterocéfalo o farumfer, es una especie de roedor  histricomorfo de la familia Bathyergidae. Es la única especie de su género. Las ratas topo desnudas son pequeños roedores subterráneos que habitan principalmente en EtiopíaKenia y Somalia y cuya característica visible más señalada es la carencia de pelo que les aporta un extraño aspecto. En muchos lugares se le considera una plaga debido a sus hábitos alimenticios, pues se alimenta de raíces y tubérculos, dañando los cultivos de patatas y otros vegetales. Viven en túneles subterráneos que realizan en las sabanas del este de África, sus sistemas de túneles llegan hasta los 2 metros de profundidad y se encuentran en zonas situadas entre los 1100-3000 metros de altitud.

Un estudio realizado durante seis años ha revelado que el ratopín rasurado, el famoso roedor que no desarrolla cáncer ni siente dolor, tiene también un sistema de gobierno más sofisticado de lo que se creía. No solo por su extraño y llamativo aspecto; es arrugado, rosado, casi sin pelo, con unos dientes desproporcionados que sobresalen de su hocico y unos ojos diminutos y casi inútiles, y así por todas estas características, podríamos decir que es, quizá, el animal más extraordinario sobre la faz de la Tierra. 

El ratopín rasurado (Heterocephalus glaber) ese roedor del tamaño de un ratón que habita en colonias subterráneas en el Cuerno de África, también se ha examinado, en laboratorios de todo el mundo particularmente, por lo que esconde debajo de su arrugada piel y por sus fascinantes cualidades: ya dijimos que vive hasta 30 o incluso 40 años, diez veces más que sus parientes los ratones. Apenas desarrolla cáncer. Su piel es insensible a los ácidos y no siente dolor (ver).

Es el único mamífero que vive en colonias subterráneas, como las hormigas, con una reina, y soldados y obreros que viven para servirla. Su vida ha inspirado personajes de dibujos animados y hasta cómicsUn estudio publicado este miércoles en la revista Science Advances añade ahora un capítulo más a su leyenda, al relatar cómo, cuando la reina de la colonia pierde fuerza, sus súbditas no se matan entre sí para sustituirla. Pueden hacer algo mucho más sorprendente. Pueden esperar… Aguantan en “stand by”… Esto lo dicen los gringos… ¿Acaso seremos los venezolanos actuales unos “Ratopines pelados”?

Toda esta historia, comienza en julio de 2019 (ya había decidido yo escribir en este blog TODOS los días), y se iniciaba en el Instituto Salk de Estudios Biológicos, en La Jolla, California. Una colonia de seis animalitos llegó al laboratorio de Janelle Ayres: una reina de edad desconocida llamada Teré, un macho llamado Paquito, y la primera camada que habían tenido juntos. La colonia recibió el nombre de “Los Amigos” (en español). A las crías que fueron naciendo se les pusieron también nombres, y algunos venían de Tolkien, como Arwen, la hermosa elfa que liga su destino al humano Aragorn. La investigadora principal del estudio, JanelleAyres, explica que nombrar a los individuos hace más fácil el seguimiento a lo largo del tiempo y refleja “un reconocimiento respetuoso de su individualidad, sin perder la objetividad científica”.

Durante los primeros meses, Teré se comportó como una reina modelo. Producía camadas de forma regular, con intervalos de entre 76 y 81 días, y de entre 6 y 10 crías, con una supervivencia del 100%. No había agresiones en la colonia. La estructura social estaba clara. Pero las colonias de ratopines son sistemas vivos, y los científicos querían saber qué ocurre cuando sucede algo inesperado en ese sistema.

Al inmiscuirse en “el mundo del ratopín rasurado”, la reproducción es un asunto de una sola hembra. Las colonias se organizan en torno a esa única hembra reproductora, la reina, que monopoliza las crías. La reina suprime activamente la ovulación de las hembras subordinadas, mediante la intimidación (las muerde o las empuja), quizás utiliza señales químicas y, posiblemente, a través de mecanismos fisiológicos aún no del todo comprendidos. Aquello se transforma en una dictadura biológica.

Lo que se sabía hasta entonces era que, cuando la reina muere o desaparece, el orden se rompe de forma violenta. Las hembras subordinadas compiten para asumir el rol reproductivo, lo que genera mucha agresividad y guerras continuas hacia la sucesión: la sangre decide quién manda. Pero Ayres y su equipo sospechaban que podía existir otro camino, y para encontrarlo, necesitaban un experimento largo… Fueron seis años de tener mucha paciencia y una colonia a la que conocieran animal por animal. Los Amigos fueron perfectos (ver)

Los investigadores sometieron a la colonia a dos tipos de tensiones, conocidas por alterar la reproducción en roedores. La primera fue el hacinamiento. Cuando la colonia alcanzó los 39 animales, la reina siguió quedándose embarazada y pariendo camadas de tamaño normal, pero todos los cachorros morían. El estrés afectaba a los recién nacidos, no a la fertilidad de Teré. Y ninguna subordinada aprovechó la debilidad reproductiva de la reina para intentar arrebatarle el trono.

La segunda perturbación fue más poderosa: una mudanza. En mayo de 2022, la colonia entera fue trasladada a otro edificio del mismo campus. Las condiciones ambientales —temperatura, humedad, ciclo de luz— eran idénticas. Pero algo cambió. La capacidad de reproducción de Teré cesó por completo. Durante el año siguiente, mantuvo un peso estable y los exámenes clínicos no revelaron ninguna evidencia de embarazo. Un año sin crías, sin explicación aparente. Y de nuevo, sin agresiones.

JanelleAyres es cauta sobre hasta qué punto este hallazgo refleja lo que ocurre en la naturaleza. “Nuestros hallazgos demuestran que los ratopines rasurados son capaces de una sucesión pacífica, además de la vía agresiva más ampliamente reconocida”, afirma. “Sin embargo, queda por determinar si esta estrategia alternativa se emplea en entornos naturales”.

Esta historia finaliza mañana.

Maracaibo, viernes 24 de abril del año 2026

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