Heterocephalus
glaber es el nombre
técnico del “ratopin rasurado” un ser que habitando en colonias, con obreras y
una reina, su metabolismo es tan extraño que es capaz de sobrevivir en ausencia
de oxígeno.
El “Ratopin rasurado” llamado también “Rata topo desnuda”, es un roedor subterráneo
del este de África, que es famoso por su longevidad (vive más de 30 o 40 años) y
es conocida su resistencia al cáncer y al dolor y para poner la situación más
original, tiene una estructura social similar a la de las hormigas. En
Maracaibo no cabría otra expresión popular más allá de… ¡Ve que molleja!
La rata topo desnuda o rata topo lampiña (Heterocephalus
glaber), también conocida como ratopín rasurado, heterocéfalo o farumfer, es una especie de
roedor histricomorfo de
la familia Bathyergidae. Es la única
especie de su género. Las ratas topo desnudas son
pequeños roedores subterráneos
que habitan principalmente en Etiopía, Kenia y Somalia y
cuya característica visible más señalada es la carencia de pelo que les aporta
un extraño aspecto. En muchos lugares se le considera una plaga debido a sus
hábitos alimenticios, pues se alimenta de raíces y tubérculos,
dañando los cultivos de patatas y otros vegetales.
Viven en túneles subterráneos que realizan en las sabanas del este de África,
sus sistemas de túneles llegan hasta los 2 metros de profundidad y se
encuentran en zonas situadas entre los 1100-3000 metros de altitud.
Un estudio realizado
durante seis años ha revelado que el ratopín rasurado, el famoso
roedor que no desarrolla cáncer ni siente dolor, tiene también un sistema de
gobierno más sofisticado de lo que se creía. No solo por su extraño y llamativo
aspecto; es arrugado, rosado, casi sin pelo, con unos dientes desproporcionados
que sobresalen de su hocico y unos ojos diminutos y casi inútiles, y así por
todas estas características, podríamos decir que es, quizá, el animal más
extraordinario sobre la faz de la Tierra.
El ratopín rasurado
(Heterocephalus glaber) ese roedor del tamaño de un ratón que habita en
colonias subterráneas en el Cuerno de África, también se ha examinado, en
laboratorios de todo el mundo particularmente, por lo que esconde debajo de su
arrugada piel y por sus fascinantes cualidades: ya dijimos que vive hasta 30 o
incluso 40 años, diez veces más que sus parientes los ratones. Apenas
desarrolla cáncer. Su piel es insensible
a los ácidos y no siente dolor (ver).
Es el único
mamífero que vive en colonias subterráneas, como las hormigas, con una reina, y
soldados y obreros que viven para servirla. Su vida ha inspirado personajes de
dibujos animados y hasta cómics. Un estudio
publicado este miércoles en la revista Science Advances añade
ahora un capítulo más a su leyenda, al relatar cómo, cuando la reina de la
colonia pierde fuerza, sus súbditas no se matan entre sí para sustituirla.
Pueden hacer algo mucho más sorprendente. Pueden esperar… Aguantan en “stand by”… Esto lo dicen los gringos…
¿Acaso seremos los venezolanos actuales unos “Ratopines pelados”?
Toda esta historia,
comienza en julio de 2019 (ya había
decidido yo escribir en este blog TODOS los días), y se iniciaba en el
Instituto Salk de Estudios Biológicos, en La Jolla, California. Una colonia de
seis animalitos llegó al laboratorio de Janelle Ayres: una reina de edad
desconocida llamada Teré, un macho llamado Paquito, y
la primera camada que habían tenido juntos. La colonia recibió el nombre de
“Los Amigos” (en español). A las crías que fueron naciendo se les pusieron
también nombres, y algunos venían de Tolkien, como Arwen, la hermosa elfa que
liga su destino al humano Aragorn. La investigadora principal del estudio,
JanelleAyres, explica que nombrar a los individuos hace más fácil el
seguimiento a lo largo del tiempo y refleja “un reconocimiento respetuoso de su individualidad, sin perder la
objetividad científica”.
Durante los
primeros meses, Teré se comportó como una
reina modelo. Producía camadas de forma regular, con intervalos de
entre 76 y 81 días, y de entre 6 y 10 crías, con
una supervivencia del 100%. No había agresiones en la colonia. La estructura
social estaba clara. Pero las colonias de ratopines son sistemas vivos, y los
científicos querían saber qué ocurre cuando sucede algo inesperado en ese
sistema.
Al inmiscuirse en “el mundo del ratopín rasurado”, la
reproducción es un asunto de una sola hembra. Las colonias se organizan en
torno a esa única hembra reproductora, la reina, que monopoliza las crías. La
reina suprime activamente la ovulación de las hembras subordinadas, mediante la
intimidación (las muerde o las empuja), quizás utiliza señales químicas y,
posiblemente, a través de mecanismos fisiológicos aún no del todo comprendidos.
Aquello se transforma en una dictadura biológica.
Los investigadores
sometieron a la colonia a dos tipos de tensiones, conocidas por alterar la
reproducción en roedores. La primera fue el hacinamiento. Cuando la colonia
alcanzó los 39 animales, la reina siguió quedándose embarazada y pariendo
camadas de tamaño normal, pero todos los cachorros morían. El estrés afectaba a
los recién nacidos, no a la fertilidad de Teré. Y ninguna subordinada aprovechó
la debilidad reproductiva de la reina para intentar arrebatarle el trono.
La segunda
perturbación fue más poderosa: una mudanza. En mayo de 2022, la colonia entera
fue trasladada a otro edificio del mismo campus. Las condiciones ambientales
—temperatura, humedad, ciclo de luz— eran idénticas. Pero algo cambió. La
capacidad de reproducción de Teré cesó por completo. Durante el año siguiente,
mantuvo un peso estable y los exámenes clínicos no revelaron ninguna evidencia
de embarazo. Un año sin crías, sin explicación aparente. Y de nuevo, sin
agresiones.
JanelleAyres es
cauta sobre hasta qué punto este hallazgo refleja lo que ocurre en la
naturaleza. “Nuestros hallazgos
demuestran que los ratopines rasurados son capaces de una sucesión pacífica,
además de la vía agresiva más ampliamente reconocida”, afirma. “Sin embargo, queda por determinar si esta
estrategia alternativa se emplea en entornos naturales”.
Esta historia
finaliza mañana.
Maracaibo, viernes 24 de abril del año 2026
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