miércoles, 29 de abril de 2026

En VITAE con Mandy


VITAE es una revista electrónica trimestral de la Facultad de Medicina de la UCV, -colocada en la red desde junio de 1999. La joven periodista Mandy Zambrano, trabajaba para “Vitae Academia Biomédica Digital”, cuando le fue encomendada la tarea de entrevistar a un profesor de la Facultad para que investigase sobre su vida creando un reportaje para VITAE la Revista virtual del Centro de Análisis de Imágenes Biomédicas del Instituto de Medicina Tropical de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela.

En el mes de diciembre del año 2000,- o sea hace ya más de 25 año-s, Mandy recibió información de que el profesor además de anatomopatólogo era también escritor, ensayista, cuentista, articulista, pero sobre todo, ¡era un novelista! Jorge García Tamayo tenía en su haber dos obras literarias galardonadas con dos importantes premios venezolanos. La primera "Escribir en La Habana", recibió en 1994 el premio de Narrativa en la "Bienal de Literatura José Rafael Pocaterra", del Ateneo de Valencia, y la segunda, "Para subir al cielo..." fue merecedora, en 1997, del premio "Bienal de Literatura Elías David Curiel" del Instituto de la Cultura del Estado Falcón.

Mandy iniciaría su trabajo destacando: “Jorge García Tamayo no es un personaje común, no sólo porque desde hace unos cuantos años se dio a la tarea de llevar paralelamente el ejercicio de la patología con el oficio de escribir literatura, sino también porque desde la primera vez que se le conoce, se puede apreciar que este hombre de gesto dócil, posee una sensibilidad y sencillez, características de pocos mortales en este mundo. Y aunque de antemano es fácil percibirlo como una persona apacible, no en vano tiene el don de manejar con gran destreza y habilidad una de sus mejores armas: la palabra escrita. Razón tuvo el conocido escritor venezolano Eduardo Liendo, quien en una especial ocasión calificó la manera de escribir de este autor como "verdaderamente espléndida", a la vez que definió sus textos como "un barroco, pero no un barroco onanista, sino muy consubstancial con sus temas que son de un magnífico oficio..."

Mandy relataría: "Maracucho regionalista de la República del Zulia" es como, de manera jocosa, se definiría este personaje, nacido un 22 de noviembre de 1939 en Maracaibo (capital del estado Zulia, principal región petrolera venezolana), y quien desde los primeros años de su vida e influenciado por sus padres, se entregó al hábito de leer y devorar cuanto texto tenía al alcance de sus manos.

Resulta natural que al mencionarle autores de la talla del escocés A.J. Cronnin, Charles Dickens, o Julio Verne -sólo por mencionar algunos-, recuerde aquellas vacaciones en los poblados andinos de Timotes o en La Puerta, donde junto a su familia sucumbía ante el placer de la fábula escrita. Cuenta, además, que el mejor registro de sus primeras incursiones en la literatura está inscrito en algunas hojas sueltas de los años de su adolescencia. "En papeles guardados veo poesías, poesías que riman en endecasílabos y en esos versos que empiezan corticos con dos y luego con cuatro y con seis estrofas, como un ejercicio, y resulta que apenas cursaba secundaria. Por eso sé que la cosa es verdad...", evoca.

Desde muy pequeño soñó con ser escritor, pero, llegada la juventud, sintió deseos de estudiar Medicina. En 1963 egresó de la promoción de médicos cirujanos de La Universidad del Zulia (L.U.Z), y aunque, por un lado, comenzaba una etapa prometedora en la vida de Jorge García Tamayo, por otro, se desvanecían los sueños de llegar a ser como aquellos grandes literatos, cuyos relatos lo habían transportado a tantos mundos imaginarios. "Cuando empecé a estudiar Medicina, me alejé de la literatura, casi no leía. Estudiaba con fanatismo y furia, absorbiendo como una esponja y luego, cuando me especialicé en Patología, fue peor todavía, porque no sólo era estudiar, sino también hacer investigación". Hoy día, tiene un récord de más de 150 trabajos científicos publicados y diferentes reconocimientos por su labor investigativa.

Una vez graduado, emprendió vuelo a los Estados Unidos, donde cursó estudios de postgrado en la Universidad de Wisconsin y de Pensilvania (1964-1968), obteniendo la especialización en Anatomía Patológica. Al regresar a Venezuela, tomó la Dirección del laboratorio de Microscopía Electrónica del Hospital General del Sur hasta el año 1975. En 1971 obtuvo un Doctorado en Ciencias Médicas en L.U.Z y en 1975 trabajó como Neuropatólogo en el "Hospital Vargas de Caracas".

Luego de ese último año, García Tamayo dice adiós a Maracaibo para trasladarse definitivamente a la Universidad Central de Venezuela en Caracas, donde viviría nuevas e insospechadas experiencias. Una de ellas fue la de pintar y vender cuadros, actividad a través de la cual, además de obtener ingresos adicionales, le permitió desarrollar aún más esa faceta creativa. "Llegó un tiempo en el que pude vender hasta cien cuadros en la Venezuela Saudita de ese entonces. Con ello podía pagar el colegio de los niños, pues la situación económica estaba muy difícil y yo apenas ganaba el sueldo mínimo".

Diversas son las áreas desarrolladas como investigador. Sus trabajos científicos pueden dar constancia de ello; desde 1971 empieza a publicar en revistas de Virología y de Patología en los Estados Unidos y en Europa. Comienza, además, a trabajar enfáticamente en el campo de la patogenia y la neuropatología del virus de la encefalitis equina venezolana (EEV), gracias al empleo del Microscopio Electrónico (ME). "El uso del ME también sirvió para demostrar detalles en los estudios sobre rabia en humanos y animales, planteados desde la época de Pasteur pero nunca mostrados en los humanos". También, gracias al ME, García Tamayo y su equipo publicaron trabajos sobre Trichomoniasis y cáncer del cuello uterino, aparte de destacar la presencia del virus del papiloma humano en las lesiones precancerosas del cuello uterino (área en la que se le ha reconocido por su contribución a la investigación médica). La observación con el Microscopio Electrónico de amibas de vida libre en casos de encefalitis humana, mereció varias publicaciones.

Su relato dice: desde que comencé en el Instituto Anatomopatológico "José Antonio O'Daly" de la UCV, como Jefe de la Sección de Microscopía Electrónica en 1976, las publicaciones se orientaron hacia el estudio de los tumores y de las infecciones virales. “Cuando a comienzos de la década de los 80 se inició la pandemia del SIDA, fuimos nosotros desde el Instituto quienes publicamos toda la patología del SIDA, recopilada en el libro de Avances de Patología, volumen 3ro"…

 NOTA: hasta aquí, el artículo de Vitae escrito por Mandy, el cual se hace demasiado largo para este blog “lapesteloca.

Maracaibo, miércoles 29 de abril, del año 2026

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