miércoles, 2 de abril de 2025

Visitar Capadocia…


Capadocia es una región histórica de la Anatolia Central, en Turquía, que se caracteriza por tener una formación geológica única en el mundo y por su patrimonio histórico y cultural. Abarca partes de las provincias de Kayseri, Akasaray,  Niğde y Nevşehir. En 1985 fue incluida por la Unesco en la lista del Patrimonio de la Humanidad.

Desde hace miles de años ha habido asentamientos humanos en la región. Algunas civilizaciones antiguas florecieron aquí, como la hitita, o de otras regiones de Asia Menor; todas ellas han dejado su huella cultural en Capadocia, y para mañana podemos tratar de resumir su historia, pero las características geológicas del lugar son tan curiosas que han dado pie a que sus paisajes se describan a menudo como “paisajes lunares”. 

Su orografía, compuesta de la llamada toba calcárea, ha adquirido formas caprichosas tras millones de años de erosión y es lo suficientemente friable como para permitir que el ser humano construya sus moradas escarbando en la roca en vez de erigir viviendas trogloditas. De esta forma, los paisajes lunares están llenos de cavernas, naturales y artificiales, muchas de las cuales continúan habitadas.

La situación geográfica de Capadocia la hizo encrucijada de rutas comerciales durante siglos; también objeto de continuas invasiones, lo que llevaría a los habitantes de la región a construir refugios subterráneos donde ciudades enteras podían refugiarse en el subsuelo y subsistir durante muchos meses sin arriesgarse al exterior.

Estas ciudades subterráneas estaban construidas en varios niveles (la ciudad de Kaymaklı tiene nueve niveles subterráneos, aunque solamente cuatro están abiertos al turismo: el resto están reservados para la investigación arqueológica y antropológica) y equipadas con respiraderos, caballerizas, panaderías, pozos de agua y lo necesario para albergar poblaciones que podían llegar hasta 20 000 habitantes. Cuando estas ciudades subterráneas fueron usadas durante el cristianismo bizantino, algunas cámaras fueron adaptadas como templos y decoradas con iconografías en las paredes.

La región de Capadocia puede considerarse un círculo de 50 km de diámetro donde se encuentran, entre otras, las ciudades de Indolash y Sabiar, y numerosas poblaciones. La población en el área no llega al millón de habitantes, pero los asentamientos están tan cercanos unos de otros que dan la impresión de tratarse de una sola ciudad extendida por una región muy vasta. En muchos mapas, el nombre de Capadocia no se menciona, ya que no se trata de una demarcación política como tal. Más bien se trata de una región histórica que abarca porciones de varias provincias.

El paisaje único de Capadocia es el resultado de la acción de fuerzas naturales durante milenios. Hace 60 millones de años se formó la cadena montañosa del Tauro, en Anatolia meridional, al mismo tiempo que se formaba la cadena alpina en Europa. La formación de la cordillera del Tauro creó numerosas barrancas y depresiones en Anatolia central. Hace diez millones de años, estas depresiones fueron rellenadas por el magma y otros elementos volcánicos provistos por los numerosos volcanes en erupción de Anatolia central, especialmente los volcanes Erciyes, Keciboyduran, Develi, Göllü dağı y Melendiz.

Paulatinamente, las depresiones fueron desapareciendo, transformando la región en un altiplano. Sin embargo, el mineral que las rellenó no es muy resistente a la acción de vientos, lluvias, ríos y diferencias de temperatura, por lo que la erosión fue esculpiendo los numerosos valles por los cuales Capadocia es famosa.                                                                                                                                                 Algunas de las poblaciones más importantes son Ürgüp, Gülağaç,AksarayNevşehir y  Kayseri.  Algunos lugares sobresalientes son el Museo al aire abierto de Göreme, la ciudad subterránea de Kaymaklı, la ciudad subterránea de Derinkuyu, el valle de Zelve, Peribacalar vadisi (valle de las Chimeneas de las Hadas), Soğanlı vadisi, las ciudades subterráneas de Özkonak, Tatlarin, Mazı y Acıgöl, e iglesias como las de El Nazar y Aynalı.

Capadocia siempre ha sido una zona de atractivo turístico importante, con afluencia de visitantes de la región y de países vecinos. La región llamó la atención de Europa y del resto del mundo en las décadas de 1930 y 1940, con la difusión de la obra del sacerdote francés Guillaume de Jerphanion, quien publicó los estudios que había hecho de las iglesias en Capadocia. Estos hechos llevaron a un drástico crecimiento en la demanda turística en la segunda mitad del siglo XX.

Capadocia tiene un papel especial en la tradición cristiana. Durante los primeros años de la religión cristiana, Capadocia fue una región fértil para su expansión, en especial de Antioquía, la primera comunidad cristiana, fundada por San Pedro. Muchos de los primeros cristianos habitaban Capadocia durante los siglos II y III, y para el siglo IV, varios santos habían nacido en Capadocia: San MamésSan Basilio el Grande y su hermano San Gregorio de Nisa (nacidos en Cesarea de Capadocia), San Gregorio de Nacianzo, el Viejo y San Gregorio de Nacianzo, el Joven. También Pablo de Tarso efectuó tres viajes a través de Capadocia, entre los años 44 y 58. También se dice que San Jorge fue nativo de Capadocia, hijo de un soldado del ejército romano del siglo III. En la Edad Media, la leyenda de San Jorge y el dragón tomó forma, y el santo se convirtió en patrono de múltiples estados y coronas en Europa, como la Corona de Aragón, y los reinos de Portugal e Inglaterra. La cruz de San Jorge se encuentra todavía en las banderas de Georgia e Inglaterra, y también en el escudo de Barcelona y de Aragón.

Durante las décadas de 1970 y 1980, Capadocia afrontó una explosión de turistas que no podía ser satisfecha con la veintena de hoteles existente en la región. Los pobladores comenzaron a rentar cuartos y transformar sus propiedades para poder acoger a los visitantes, mientras nuevas instalaciones eran construidas, respetando a los paisajes y la naturaleza, y sin contradecir al folclore local. Según cifras oficiales, ya en 2005 visitaron la región 850 mil turistas extranjeros y un millón de turistas nacionales. Esta demanda ha revitalizado la actividad económica en la región, pues no solo la industria del turismo y la gastronomía se benefician, sino que además los productores locales de cerámica, textiles y artesanías encuentran un mercado amplio y receptivo.

Turquía, en realidad se ha vuelto en la actualidad muy popular entre los viajeros que buscan esa mezcla de cultura milenaria, tradición, ruinas, modernidad, hermosas playas, y los increíbles paisajes de Capadocia que pueden visitarse en globo aerostático y, por supuesto, siempre estará Estambul con sus bellas mezquitas, las especias y el Gran Bazar

 

Maracaibo, miércoles 2 de abril del año 2025

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