martes, 28 de enero de 2020

Edward Hopper


Edward Hopper

Edward Hopper (1882 - 1967) fue un pintor estadounidense, célebre por sus retratos de la soledad en la vida norteamericana contemporánea. Se le considera uno de los pintores de la escuela Ashcan, la cual a través de Arshile Gorky después de la Segunda Guerra Mundial llevó al expresionismo abstracto

Una nueva vanguardia comenzando la década de 1940, surgió en Nueva York, donde un grupo de artistas introdujo cambios  radicales en el arte. Hicieron obras a escala monumental reflejos de sus psiques, intentando con espontaneidad e improvisación acceder a fuentes universales. Su trabajo ponía énfasis en el gesto dinámico y enérgico, en contraste con un enfoque cerebral reflexivo en campos de color más abiertos. Este movimiento se denominó expresionismo abstracto, aunque el término ya había sido utilizado por primera vez en Alemania por el artista ruso Wassily Kandinsky en el año 1919, más tarde se asoció el arte estadounidense de la posguerra. En 1929 Alfred Barr fue el primer estadounidense en usar el término de expresionismo abstracto y Robert Coates popularizó el término aplicándolo a artistas como Arshile Gorby, Jackson Pollock y William de Kooning. 

Edward Hopper había nacido en una pequeña ciudad a orillas del río Hudson en una familia burguesa. A la edad de 17 años Hopper comenzó a estudiar pintura por correspondencia, lo que pronto derivó en su ingreso en 1900 a la Escuela de Arte y Diseño de Nueva York. Hopper en ese instituto coincidirá con otros futuros protagonistas del arte estadounidense de principios de los años cincuenta, pero en realidad, los contactos que resultaron fundamentales para su desarrollo como pintor serían tres de los profesores de la escuela de Arte; William Merrit Chase, quien lo animó a examinar en detalle y a copiar lo que veía en los museos;  Kenneth H. Miller, que lo educó en el gusto por una pintura nítida y limpia, organizada en una composición espacial ordenada y Robert Henri, quien contribuyó a liberar el arte de la época del peso de las normas académicas, ofreciendo un ejemplo activo al joven Hopper. Tras conseguir su título, Hopper obtuvo su primer trabajo como ilustrador publicitario. 

En 1906, viajó a Europa por primera vez, y estando en París, experimentó con un lenguaje formal cercano al de los impresionistas. Posteriormente, en 1907, viajó a Londres, y visitó Berlín y Bruselas. El estilo personal e inconfundible de Hopper, formado por elecciones expresivas precisas, comenzó a forjarse en 1909, durante una segunda estancia en París de seis meses, llegando también a pintar en Saint-Germain y Fontainebleau. Mientras en Europa se daban el cubismo, el fauvismo y el arte abstracto, y se consolidaban el fauvismo, Hopper se siente más atraído por Manet, Pissarro, Monet, Sisley, Courbet, Daumier, Toulouse-Lautrec y por un pintor español anterior a todos los mencionados, Francisco Goya y Lucientes. 

Hopper fascinado con los impresionistas aprenderá de los ellos el manejo virtuoso de la luz, que su obra logra esa tensión dramática con sofisticados juegos de claroscuros, o con luces frías, cortantes, artificiales, y así en cada cuadro vemos su carácter sombrío y melancólico, su austeridad y su paciencia. Justamente esa idea de la imposibilidad de comunicación, la frustración de no poder ser comprendidos por el otro, o por los miles que tenemos al lado, llegará al punto que el mismo artista dice al final de su vida, con tono melancólico: “Nunca pude pintar lo que me había propuesto”. Su pintura se caracteriza por un peculiar y rebuscado juego entre las luces y de  sombras, y por la descripción de los interiores, que aprendería admirando a Degas y que perfeccionará en su tercer y último viaje al extranjero en 1910 a París y a España. Entonces comenzará a aparecer en su pintura como un tema central, la soledad. 

Mis cuadros  (ver)

Cuando Hopper regresa definitivamente a los Estados Unidos, se estableció y  permaneció en su país hasta su muerte. Hopper abandonó las nostalgias europeas que le habían influido hasta entonces y empieza a pintar sobre temas relacionados con la vida cotidiana estadounidense. Entre sus pinturas, abundarán sobre todo las representaciones de imágenes urbanas de Nueva York y de los acantilados y playas de la cercana Nueva Inglaterra. En 1918 se convirtió en uno de los primeros integrantes del Whitney Studio Club, el centro más dinámico de los artistas independientes de la época. Entre 1915 y 1923 abandonó temporalmente la pintura, dedicándose a nuevas formas expresivas como el grabado, usando la punta seca y el aguafuerte, con los que obtuvo numerosos premios y reconocimientos, incluso alguno de la prestigiosa National Academy.
 
El éxito conseguido con una exposición de acuarelas (1923) y otra de lienzos (1924) hicieron de Hopper el autor de referencia de los realistas que pintaban escenas estadounidenses. Su evocadora vocación artística evolucionó hacia un fuerte realismo, que resulta ser la síntesis de la visión figurativa unida al sentimiento poético que Hopper percibe en sus objetos. Como es por ejemplo Habitación en Nueva York. A través de imágenes urbanas o rurales, inmersas en el silencio, en un espacio real y metafísico a la vez, Hopper logra proyectar en el espectador un sentimiento de alejamiento del tema y del ambiente en el que está fuertemente inmerso. La esmerada composición geométrica de los lienzos de Hopper, con un sofisticado juego de luces intencionadamente artificiales, frías y cortantes y logran una extraordinaria síntesis de los detalles. La escena aparece casi siempre desierta; en sus cuadros casi nunca encontramos más de una figura humana, y cuando hay más de uno, destaca por la alienación de los temas y la imposibilidad de comunicación resultante, que agudiza la soledad. Un ejemplo de este tipo de obras es Nighthawks o Despacho en una ciudad pequeña (1953). 

Nighthawks (Noctámbulos, en español), el cuadro más famoso de Edward Hopper.
Se ha dicho que su obra puede definirse con una única frase. “Hopper pinta la soledad del hombre actual”.  Sus cuadros destacan por la alienación, la pérdida de la identidad de los personajes, la imposibilidad de comunicación y la angustia que ello provoca. Se podría decir que Hopper pinta el silencio. Pinta ciudades que son un desierto. Espacios reales que se convierten en escenarios que parecen parte de un sueño. Escenarios misteriosos, e inquietantes, como de pesadillas silenciosas. Climas que por momentos nos hacen recordar a los climas de la pintura metafísica de Giorgio de Chirico. Se considera a Hopper como parte de la escuela de Ashcan.

Chop Suy (ver)

La Escuela Ashcan se llamó retrospectivamente a un grupo de pintores estadounidenses, activos entre 1908 y 1918 en la ciudad de Nueva York e interesados en representar la vida urbana cotidiana. La primera referencia como escuela de Ashcan apareció en 1934 en el libro Art in America in Modern Times, y se presentaba a Robert Henri (1865-1929) como su líder artístico.  La escuela de Ashcan emana de una agrupación anterior y con un significado más preciso: el llamado grupo de los Ocho, creado en 1908 por Robert Henri y secundado por William Glackens (1870-1938), George Luks (1867–1933), Everett Shinn (1876–1953) y John French Sloan (1871-1951). Esos cuatro "centuriones", antes de instalarse en Nueva York, habían trabajado juntos como ilustradores en la sección de arte del periódico "Philadelphia Press". Esta especie de lema "ideológico" de Robert Henri, está muy lejos de las consignas de lo que años más tarde daría cuerpo al realismo social americano, el conjunto de artistas englobados como escuela de Ashcan se movieron en una disyuntiva difícil de negociar: por una parte su técnica y su estilo seguían de cerca las pautas académicas de su época, pero por otro lado, una especie de naturalismo pintoresco les llevaba a registrar a menudo temas suburbiales o marginales por los que serían tachados de "pandilla de revolucionarios negros". 

Algunos autores, propusieron que la filosofía de los de Ashcan se sintetizaba en una rebelión contra el impresionismo americano imperante en la época. En contraste con el énfasis de la luz de éstos, en la obra de la escuela de Ashcan dominaban los tonos oscuros, y frente a la vitalidad de los temas impresionistas oponían sus escenas brutales de boxeo, sus prostitutas, borrachos y paisajes urbanos fríos.
Maracaibo, martes 28 de enero, 2020.

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