miércoles, 10 de abril de 2019

Regresando al caso Niehous…



Regresando al caso Niehous…

Siete hombres armados irrumpieron en la quinta Betchirro de la calle Isla Larga de la urbanización Prados del Este en Caracas y con pañuelos empapados en éter adormecieron a Niehous, a su esposa Donna y a la empleada del servicio doméstico, en presencia de sus hijos, Craig, Mark y David, quienes con su mamá al día siguiente del secuestro, se fueron de Venezuela sin saber si dejaban a su padre vivo o muerto. “No cobraremos rescate. Será ejecutado. Lo consideramos enemigo de Venezuela”: era el contenido de una nota enviada a José Emilio Castellanos, reportero de “El Nacional”, pero él, quizás por fortuna no la recibió a tiempo porque estaba de viaje.

El industrial del vidrio, William Frank Niehous fue secuestrado por la izquierda que aseguraba que Niehous era agente de la CIA y había trabajado en Chile en 1973 durante el mismo tiempo que su amigo el embajador de Estados Unidos, Harry Shlaudeman a quien sindicaban de haber colaborado con los militares para el golpe y muerte del presidente Salvador Allende. El secuestro de Niehous se produjo en el gobierno de Carlos Andrés Pérez y se despejó en el de Luis Herrera Campíns. Tres años cuatro meses y dos días duró secuestrado…Lo escondieron en varias partes del país, lo movilizaban de guarida”. “Sólo le hablaban de política y siempre estuvo en cuartos pequeños”. “Un año y tres meses llevaba Niehous en ese hato, El Dividive, cerca de Maripa”. La “Operación Argimiro Gabaldón” se resolvió porque uno de los implicados, Iván Padilla Bravo denunció a sus compañeros del Comando Revolucionario, brazo armado de la Liga Socialista.

Otro de los implicados, David Nieves, quien salió de la cárcel en 1978 al ser electo diputado (los gobernantes de entonces respetaban la voluntad popular), también relató la historia del secuestro. Desde Vigo, donde ejercía el consulado, Nieves reconoció que “el secuestro del industrial norteamericano fue un auténtico horror político y que debieron soltarlo tras publicar en tres medios de comunicación del exterior las denuncias de corrupción del gobierno de Pérez en comunicados pagados por la Owens Illinois como parte del acuerdo de liberación”. Cuando Hugo Chávez asumió la presidencia en el año 1999 llamó a formar parte de su gobierno a los acusados del plagio.  

Cuando la policía inició las investigaciones, y capturó a Padilla Bravo, él “cantó” todo y delató a sus camaradas, incluido el secretario general de la Liga Socialista, el dirigente estudiantil Jorge Rodríguez. También Padilla Bravo, confesaría que Jorge Rodríguez, no había aguantado la tortura y murió el 25 de julio de 1976; tenía 34 años de edad, y falleció a causa de infarto por hemorragia interna como consecuencia de los golpes recibidos durante el interrogatorio. Los tres policías responsables de la muerte de Rodríguez fueron sentenciados y pagaron cárcel. Según Nieves, entonces cónsul venezolano en Vigo, “la policía cometió un error al asesinar a Jorge Rodríguez (padre) e incluso hubo quienes querían en venganza ajusticiar a Niehous”. 

¿Quiénes se quedaron con los 20 millones de dólares que pagó la empresa Owens Illinois para liberar al empresario? Supuestamente es un misterio aun no resuelto. Fernando Soto Rojas, después del plagio huyó a Francia... De regreso en la era chavista llegó a ser presidente de la Asamblea Nacional por un período. Mirelis Pérez Marcano (quien custodió del norteamericano secuestrado) ocupó una curul por el PSUV en el Parlatino. Hasta al delator, Padilla Bravo: el ministro Farruco Sesto lo acogió en el ministerio de la Cultura... 

De los tres hijos de Niehous, se sabe que uno falleció y otros dos viven, casados y con hijos en los Estados Unidos. ¿Cómo los afectó aquel crimen? ¿Se pasaron media vida imaginando las razones de por qué les tocó vivir todo aquello? Nadie lo sabe, ni se interesa por saber cuanto sufrieron debido a la desaparición de su padre, un hombre, un gringo, que fue tan víctima del plagio como lo fue Jorge Rodríguez… De los hijos del dirigente estudiantil caroreño, la otra víctima de aquel secuestro, si es posible saber cómo les fue en su vida y donde están en la actualidad (2019). De ellos, por confesión de parte y relevo de pruebas, su actuación pública es notoria. Se conoce más de lo que sabemos sobre cualquiera de los miles de venezolanos que en el país padecen hambre y tragedias, que son torturados a diario de diversas maneras, sufriendo tormentos sin duda alguna, mucho más sofisticadas y más crueles que aquel exceso que dejó sin vida a uno de los secuestradores de William Niehous. Ahora, tras más de veinte años de “chavismo”, estas son las palabras de Delcy Eloina, la hija de Jorge (padre) el dirigente asesinado…“La revolución es nuestra venganza por la muerte de nuestro padre y sus verdugos. Es la oportunidad de demostrar lo profundamente humano que es el socialismo. No hay odio”.            Oiga pues, quién tenga oídos.

Mississauga, Ontario, miércoles 10  de abril, 2019

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