sábado, 17 de octubre de 2026

Personajes de “El año de la lepra”


Los capítulos impares de esta novela, relatan la verdadera historia del Dr Luis Daniel Beauperthuy y su lucha para hallar un tratamiento efectivo para la lepra en un leprocomio que en una isla en el rio Esequibo, improvisarian para él los ingleses.

Los capitulos pares, narran la novela del “año de la lepra”,  con muchos personajes:

Alejo Plumacher : quien escribe la novela, literato y celópata, casado con la Dra Ruth Romero. Utilizará el diario de su mujer para darle cuerpo a su novela…

Ruth Romero : tiene un diario que lleva desde muy joven que su marido utilizará para transcribir y llevarle el pulso a su novela (2011 año de la lepra)..

Arístides Sarmiento: es profesor de la Universidad Occidental, dirige investigaciones microbiológicas, contratará al Dr Silvester Korzeniwski y a Víctor Pitaluga,

Silvester Korzeniwski: judío polaco, microbiólogo, contratado para investigar, dirige un laboratorio con Dasypus en La Cañada de Urdaneta.

Omar Yagüe Oliva: cura emprendedor pensó crear una ciudad infantil en la isla de los leprosos

José Luis (Cheo) Ortega: personaje sin escrúpulos amigo del cura Yagüe, está en el negocio de las drogas

Víctor Pitaluga: joven médico investigador interesado con Silvester en los Dasypus y en desarrollar su trabajo en la Cañada de Urdaneta

Pedro Elías Pitaluga y Natalie Boscán: padre ya fallecido y madre de Víctor

 

Eusebio Romero: padre de la familia, deprimido desde que enviuda de Carmen Luisa

Carmen Luisa Romero: la esposa de Eusebio y madre de sus 3 hijos (Ruben, Brinolfo y Ruth) ayuda a formarse literariamente a Alejo quien estudiaba junto con su hijo Rubén.

Rubén Romero; hermano mayor de Brinolfo y de Ruth, hijos de Eusebio y Carmen Luisa- Empleado de PDVESA compañía petrolera

Brinolfo Romero: hermano de Rubén y de Ruth, médico veterinario

Sergio Montiel y Zulay: médico veterinario y su novia con quien se casará

 

Dimitri Yakolev: bielo-ruso, agente del gobierno de Lukashenko. Interesado en crear un arma biológica con bacilos de lepra mutados en el Laboratorio de La Cañada. 

Víctor Vladimirovick Sheiman: colaborador cercano al presidente Lukashenko es intermediario con el gobierno del país petrolero.

Kopel Kopanistky: judío polaco dirigente de partisanos escapados de los nazis.

Nicolai Martinovic: miembro de la agencia bielorusa, ayudante de Sergei Yakolev

 

Germán Pinilla(el gordo): malandrín asalariado para secuestrar a Omar Yagüe.

El general Alcides Lares: general de la Guardia Nacional, metido en negocios turbios.

Renata: madre de Omar Yagüe, se casará con don Heliodoro en el Táchira.

don Heliodoro: un señor con dinero una casa en la montaña y un eficiente chauffer.

Mamaina: abuela de Omar Yagüe, vivirá en los recuerdos de la infancia enTáriba

don Hilarión: cura párroco de Táriba y consejero de la abuela de Omar Yagïe.

 

el Dr Ángelo Cohen: médico judío con quien Silvester se formará en Dubronick

Simona: esposa del Dr Ángelo, en Dubronik, acogerán a Silvester como a un hijo.

Nadja Kovak: joven de Zagreb conocerá a Silvester en Padova y se casarán y nacerá Irina.

Nicolai Kovack : hermano de Nadja.

Omar Blanco : esposo de Nadja en Upata, Estado Bolívar. 

Gorkas Aspiazu: vasco que comercia por el río Orinoco con las FARN, esposo de Irina 

Irina Grudzinsky : hija de Nadja y Silvester. 

Aitor y Maite : hijos de Gorkas e Irina 

Denzil Figueras: detective.

Jaim Grudzinsky: amigo de Silvester en Venecia, se enamorará de Nadia y cambiará de literatura e historia para terminar como agente de la CIA.

Lukashenko : dictador presidente de Belarus.

Genívero y Diógenes : dueños de Bar La Providencia 

Caronte Fuénmayor: barquero entre la isla y tierra firme. 

Ábrego Jota Soto:_ cineasta amigo de Rubén y Brinolfo Romero

El Chicho (Las Galeras ): malandro amigo del Tuerto Manú

El tuerto Manuel (Manú) : narcodelincuente que actúa en Las Galeras 

Omar Yague había planificado un paraíso para albergar a niños de la etnia wayúu en una isla en el lago antes habitada por leprosos. Un investigador polaco estudia los bacilos de la lepra en cachicamos criados en La Cañada de Urdaneta y un bieloruso (formado en la KGB) está interesado en la mutación de algunos bacilos (como un arma biológica) capaz de inducir la lepra en los cachicamos. Hay una joven, médico (Ruth) quien colabora con el investigador polaco y escribe un diario relatando todo lo que le sucede a ella y al país en ese año 2011. Cuando el proyecto del paraíso en la isla comenzó a producir billetes verdes, estos se derivaron hacia el narcoavado provocando la aceleración de los sucesos que llevaron a que aquel, fuera considerado “el año de la lepra”.

El año de la lepra es una novela de Jorge Garcia Tamayo, y está publicada en Amazon.

Maracaibo, sabado 17 de octubre del año 2026 

viernes, 16 de octubre de 2026

Escribir ficción


“Escribir ficción es sacar a la luz un fragmento muy profundo del inconsciente”. Esto lo dijo hace tiempo Rosa Montero en su admirable novela “La loca de la casa”, esto a propósito del “sitio de donde surgen las novelas” que no es otro sino el mismo sitio donde residen los sueños.

Cuando Robert Louis Stevenson escribió su novela “El extraño caso del Dr Jekyll y el Sr Hyde”, señaló como las ideas parecían llegarle a través de los sueños y de unos geniecillos “los danmions” que habitan en ese reino ignoto, pero a su vez muy personal de cada escritor, donde ellos residen y ellos mismos conducen las ideas extraídas de un submundo oscuro y oculto en la mente de cada uno.

Este asunto de lo soñado por cada individuo, aisladamente, es una especie de otra vida en paralelo, que cada uno lleva por dentro y que se activa durante el sueño cuando lo que sucede, escapa de la vigilancia del individuo, esto evidentemente, es: porque él duerme. En ese submundo, que es muy personal y que es “el de cada quien”, según Stevenson, los oscuros designios son dictados por “los brownies” y considerados como raptos de “esquizofrenia transitoria” que en ocasiones dara origen a la creación literaria.  

Si regresamos a Stevenson, él escribió su novela estando enfermo, en su casa en Darmouth frente al Canal de La Mancha, el año 1885, y lo publicaría en 1886. En el texto, él diría… “Hacía tiempo que tenía preparada mi tintura en el matraz… Observé como hervía y humeaba en el matraz y cuando cesó la ebullición, con gran alarde de valor, me bebí la pócima de un solo trago. Después de padecer espantosos dolores me sentí más joven y más feliz. Me di cuenta en esta nueva vida que me había contraído y al contemplar mi fealdad en el espejo, no experimente repugnancia alguna, sino que sentí una oleada de alegría. La transformación de Jekyll, más que una metamorfosis implicaba una especie de concentración del mal. De una maldad prexistente en Jekyll quien resultaba ser, no el puro bien, como Hyde no era solamente el mal...”

Vladimir Nabokov (https://tinyurl.com/twfubp76) en su Curso de Literatura Europea dictado en las Universidades de Wesllesley y luego en Cornell, acostumbraba a decir que la literatura no había nacido el día que un chico llegó corriendo en las planicies de Neanderthal gritando“el lobo, el lobo” con un enorme lobo pisándole los talones sin que le persiguiera lobo alguno (si el chamo terminaba dovorado por un animal de verdad y por haber mentido varias veces sería un mero accidente). Entre aquel lobo de veras y el de este cuento, hay un prisma centelleante, un término medio, ese prisma, segun  Nabokov, es el arte de concebir la literatura; y añadiria, a un escritor hay que considerarlo como narrador, como maestro y como encantador, y es que todo gran escritor es, tiene que ser, un gran ambaucador. 

Al hablar in extenso sobre la obra de Robert L. Stevenson, Nabokov relataría su final, en 1894, en su casa de Samoa, cuando descendería al sotano para buscar una botella de vino de Borgoña y al ascender y en la cocina descorchar la botella, llamaría a gritos a su mujer preguntándole ¿Que me pasa? ¿Me ha cambiado la cara? Stevenson moriría alli víctima de una hemorragia cerebral y puede verse una extraña relación temática entre el último episodio de la vida del escritor inglés y las fatales transformaciones de su maravilloso libro sobre el Dr Jekyll y el Sr Hyde.  

Stevenson escribe, acerca de la hipocresía y la doble moral, un tema que ha tenido vigencia siempre, pero que en su época fue una crítica a la sociedad en la que vivía. Era el período victoriano, donde se dieron grandes cambios científicos, industriales y se tenía una rigidez moral que al paso de los años fue decayendo pero la ficción que todo lo puede, lograria la magia de la literatura.

En febrero del pasado año 2025 hablamos de historias reales que parecen ficción cuando el Dr Muci Mendoza, en uno de sus brillantes artículos  hablo de Jekyll, de Hyde y del Hospital Vargas… refiriéndose a la extraordinaria semejanza de las amibas con el Mister Hyde de Stevenson (1886), y nos presentó los hechos de la novela como el caso de un cambio de carácter,  “de tipo amebiano”. 

Con mi relectura de Stevenson, ya conocía el asunto del desdoblamiento de la personalidad, un aspecto que literariamente también fue examinado por el alemán, E.T.A.Hoffmann quien, impresionado por El Monje, de Matthew Lewis publicaría posteriormente Los elixires del Diablo una novela gótica; aunque sería Stevenson quien decidió incorporar el tema del brebaje que el doctor Jekyll se bebería, aunque yo podía asegurar que  cierto malandro en cuestión (https://tinyurl.com/yeynphf2) en medio de otra truculenta historia, no estaba drogado ni borracho, era sencillamente una respuesta de “su naturaleza” que la tenía camuflada… En su forma vegetativa la amiba “cometejidos” resultaba igualmente una microscópica especie de gelatina insaciable, propulsándose con falsas patas o pseudópodos, secretando sustancias digestivas de gran poder destructivo para así alimentarse de los tejidos. Cest la vie.

Es que algunas veces, la ficción escrita, también puede tener visos de la mera realidad cruda y dura...

En Maracaibo, el viernes 16 de octubre del año 2026

jueves, 15 de octubre de 2026

Dibujar con tinta


Este será,  el titulo de una muestra con 53 dibujos de  Jorge García Tamayo a ser expuestas en Maracaibo durante el año 2027.                 El listado de ellas es como se  lee en esta pre - presentacion.

La propuesta ya ha sido aceptada por el actual director de el Complejo Cultural  Lia Bermudez de Maracaibo, en plena Plaza Baralt.

1) Obsesiones oníricas

1-Alfinger                                (10x15)

2-Hambre                                     ¨

3-Alijuna                                       ¨

4-Nabucodonosor                      ¨

5-Babilonia-bar                           ¨

6-El águila bicéfala                     ¨

7-Ambrosius, Cipriano y            ¨

8-Con tachón y palafitos           ¨

9- Negritud.                             (17x25)

2) Venezolanos aborígenes

1-Linda guajira

2-Maigualida

3-Muerte de Ambrosio Alfinger

4-Mujer guajira

5-La niña de la pulsera

6-Tachoncito de ojos grandes

7-Tamborilero

8-Pescador

9-Joven

10-Niño con tigrito

11-Lindísima

12-Estudiante

13-Volteándose a mirar…

14-Joven con collares

15-La niña atenta…

3) Dibujos mesopotámicos

1-Conociendo a Marduck

2-Sacerdotisa de Ishtar

3-Belleza   

4-Tagüara en Babilonia          (17x25)

4) Temas variados . . .

1-Piratas del Caribe

2-La muerte de Ambrosio Alfinger

3-El virus de la rabia

4-El microscopio del Dr Iturbe

5-…y llegaron los conquistadores

6-Alfinger flechado

7-Miradas en el ranchito…

5) Del Maracaibo de ayer…

1-Conversando

2-El aguador

3-Plaza Baralt (1902)

4-Maracaibo 1980

5-Plaza Baralt (1912)

6-Piragüeros 1920

7-Tertulia

8-Rebullicio (horizontal)

9-Los aguadores

10-El Convento (1)

11-El Convento (2)

12-Maracaibero de pajilla

13-Entre piraguas

14-Vecinos

15-Por Bella Vista…

16-La Plaza Baralt en 1912

17-En el muelle…

NOTA: la mayoría de estos dibujos en papel tienen un tamaño de 10 x 15 cms Algunos en el grupo (5) llegan a tener el tamaño de una página 17 x 15.



Maracaibo, jueves 15 de octubre del año 2026

miércoles, 14 de octubre de 2026

Rosalind si lo había visto


Daniel Mediavilla es un destacado periodista científico español y cofundador de Materia, la sección de Ciencia del prestigioso diario El País. Su trayectoria, le ha llevado a especializarse en acercar al público temas complejos sobre astrofísica, biología, tecnología y sobre el impacto de la inteligencia artificial. Anteriormente formó parte de las redacciones de otros medios españoles como ABC y Público, y ha colaborado en el ámbito de la comunicación institucional redactando discursos. Además de sus artículos escritos y reportajes en formato de vídeo, participa en proyectos de divulgación sonora como el podcast El lado malo de la historia. Muy recientemente, el día 6 de octubre de este año 2026, Mediavilla publicó un artículo en El Pais, España, donde destaca un hecho histórico señalando que: “Rosalind Franklin sí había visto la hélice” y de cómo una foto olvidada cambia la historia de la estructura del ADN.

La existencia de unas notas sobre la científica Rosalind Franklin apuntando a la estructura helicoidal del ADN desmienten una vez más, el relato distorsionado de su papel en el descubrimiento de esta investigación. La situación destacada por Mediavilla muy recientemente nos lleva a regresar a trabajos previos en este blog (lapesteloca en mayo 2017 y junio 2023) sobre el importante rol de Rosalind Franklin y la historia de cómo su trabajo no fue tomado en cuenta por Watson y Cricks.

Durante décadas, una de las historias más conocidas de la ciencia se contó como una película. En 1953, con 23 años, James Watson visitaría el laboratorio de Maurice Wilkins en el King’s College de Londres, y allí, Wilkins le enseña una fotografía del ADN que había tomado Rosalind Franklin y Watson tuvo una epifanía… “En cuanto vi la imagen, me quedé boquiabierto y mi pulso empezó a acelerarse”, escribe Watson en La doble hélice: una reseña autobiográfica sobre el descubrimiento del ADN, el libro en el que quince años después, el científico contó cómo él y Francis Crick desentrañaron la estructura del ADN…Una emotiva historia que destacaba la genialidad del autor del relato y la incapacidad de la mujer que tomó la Fotografía 51 para comprender su significado pese a haberla tenido delante durante varios meses. Watson, Crick y Wilkins recibieron el Premio Nobel de Medicina en 1962, cuatro años después de la muerte de Rosalind Franklin. Ahora, un artículo publicado en el Journal of the History of Biology, adelantado por la revista Science, cuestiona este relato. Ella sí había visto la hélice, según lo demuestran sus notas.

Uno de los argumentos que hicieron dudar sobre la capacidad de Franklin para entender su propia imagen es que, a diferencia de lo que solía hacer, no tomó apenas notas en la 51 comentando su resultado. Alistair Sponsel, del Instituto de Historia de la Ciencia de Filadelfia, y Brian Sutton, del King’s College, explican que no lo hizo porque ella ya había percibido la estructura helicoidal del ADN con una imagen anterior, la Fotografía 49, tomada el 2 de mayo de 1952. Según sus anotaciones, señalan los autores del análisis, ella reconoció el patrón de la imagen como compatible con una hélice y calculó que la estructura completa una vuelta cada 3,4 nanómetros y que tiene aproximadamente diez capas de bases “por vuelta de hélice (si es que es una hélice)”, escribió. Pero la imagen no era lo bastante buena y por eso, con la misma muestra de ADN y las mismas condiciones experimentales, tomó la Fotografía 51. Quería una foto mejor centrada y de calidad publicable. El motivo de que la nueva imagen sea tan clara era, precisamente, porque Franklin sabía qué fenómeno quería capturar. Sin embargo, el artículo también aclara que esto no significa que, por sí sola, Franklin hubiera descubierto la estructura completa de la doble hélice. Aunque en mayo de 1952 sabía que el ADN tenía esa forma, todavía no había establecido con precisión cómo se organizaban las dos cadenas ni cómo encajaban sus componentes.


Watson y Crick fueron más allá, construyendo un modelo de la molécula en el que se reunían las pistas de la fotografía con lo que se sabía sobre la química del ADN. Las diez capas de bases que Franklin calculó para cada vuelta de la hélice eran en realidad diez pares de bases enfrentadas. En ese modelo, las dos cadenas corrían en sentidos opuestos y las bases de una cadena se unían de manera específica con las de la otra: adenina con timina y guanina con citosina. Así, cada cadena contenía la información necesaria para reconstruir la otra.

Esto permitía explicar algo que una fotografía no podía mostrar por sí sola. La gran aportación de Watson y Crick no fue simplemente identificar una hélice, sino encontrar una arquitectura que explicaba al mismo tiempo la forma de la molécula, sus propiedades químicas y su capacidad para almacenar y copiar información. En resumen, cómo podía copiarse el ADN y, por tanto, cómo podía transmitirse la información genética de una célula a sus descendientes.

En 2023, Brian Sutton, uno de los autores, ya contó que Rosalind Franklin estuvo cerca del descubrimiento. A comienzos de 1953, sus notas muestran que estaba considerando explícitamente una hélice de dos cadenas y escribió que consideraba muy probable una estructura helicoidal, probablemente con diez bases por vuelta, con los fosfatos hacia fuera y las bases hacia dentro, como reza la descripción clásica de Watson y Crick.

Una de las principales fuentes de la confusión histórica sobre el papel de Rosalind Franklin es la potencia del relato en primera persona de Watson en La doble hélice. El autor ya explica que es su versión de los hechos y, en el prólogo original, Lawrence Bragg, director del Laboratorio Cavendish y jefe de Watson y Crick, advierte de que el libro “no es una historia”, sino un “registro de impresiones más que de hechos históricos”, y advierte de que los acontecimientos fueron más complejos y las motivaciones de los protagonistas y menos tortuosas de lo que Watson comprendía entonces.

En esas impresiones queda claro el desprecio al que tuvo que enfrentarse Franklin con sus compañeros. Watson habla de “la terrible Rosy” y se muestra obsesionado con su aspecto, con que fuese sosa y no usase pintalabios o se arreglase el pelo para resaltar su belleza. También la describe como “incompetente en la interpretación de imágenes de rayos X”, aunque fuese una experta cuyas fotografías, según otros expertos, eran las mejores de la época. Watson escribe que “el mejor lugar para una feminista es el laboratorio de otro”   y recuerda el conflicto de la investigadora con Wilkins porque este daba por hecho que Franklin trabajaría como su asistente, mientras ella pensaba que tendría independencia para llevar su propio proyecto.

El libro de Watson ya fue polémico en su momento, él ya tenía el libro “apalabrado” con Harvard University Press, pero Crick y Wilkins protestaron por cómo los retrataba y la editorial renunció a publicarlo. Crick escribió a Watson que el libro era “engañoso y de mal gusto” y que, en lugar de iluminar el descubrimiento científico, lo distorsionaba. Wilkins dijo que era injusto con casi todos los mencionados, excepto el propio Watson, y en particular con Rosalind Franklin, de la que ni siquiera mencionaba que había muerto. El libro fue modificado tras las objeciones de los retratados, pero Franklin ya no se podía defender.

En el epílogo del libro, Watson habla de la muerte de la científica y rectifica parte de su retrato. Admite que sus primeras impresiones, tanto científicas como personales, eran en buena medida erróneas, y elogia su valentía y su integridad, en especial la entereza con la que siguió trabajando mientras estaba enferma. También reconoce el valor de su trabajo cristalográfico. Sin embargo, para muchos, eso no compensa el tono despectivo del resto del libro, que sigue siendo uno de los más controvertidos de la historia de la ciencia.

Maracaibo, para lapesteloca en el miercoles 14  de octubre del 2026

martes, 13 de octubre de 2026

La Cofilina neuronal


El citoesqueleto es la estructura de red de fibras proteicas que existe en todas las células eucariotas, que incluye microfilamentos, microtúbulos y filamentos intermedios. Entre ellos, los microfilamentos son las fibras de actina, filamentos que desempeñan un papel importante en muchos procesos biológicos como la endocitosis, la secreción extracelular la migración celular y el movimiento axoplasmático. Por lo tanto, la actina es una de las proteínas más abundantes en las células eucariotas y es un componente principal del citoesqueleto. 

La actina tiene dos formas diferentes, la monomérica (actina G) y la filamentosa (actina F). La G-actina se polimeriza para formar filamentos (F-actina) en diversas formas. Los filamentos de F-actina son hélices polares de doble cadena con dos extremos, el extremo barbado y el extremo puntiagudo. La polimerización de G-actina a F-actina es un proceso dinámico, regulado por varias vías diferentes que incluyen las diversas proteínas de unión a la actina.

La cofilina-1, codificada por el gen CFL1, está ampliamente distribuida en varios tejidos y también se conoce como la isoforma no muscular. La cofilina-1 es uno de los principales reguladores de la dinámica de la actina debido a sus actividades de corte, despolimerización, nucleación y empaquetamiento de la actina F. La cofilina-1 también está implicada en la proliferación, invasión y metástasis de células malignas. 

Dado que la cofilina se expresa de forma ubicua en el cerebro y en las sinapsis excitatorias, cada vez hay más evidencia que sugiere su papel crítico en la morfología de la columna vertebral, en la plasticidad sináptica y en la liberación de neurotransmisores, así como en el aprendizaje y las anomalías del comportamiento, debido al importante papel de la función sináptica en la función cerebral. Cualquier desregulación o pérdida de la función sináptica puede conducir a enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Parkinson y la enfermedad de Huntington, así como el autismo

Las enfermedades neurodegenerativas afectan gravemente la calidad de vida de los pacientes y constituyen actualmente un importante problema de salud pública. Por lo tanto, comprender el papel de la cofilina no solo puede ayudar a dilucidar el mecanismo de la enfermedad, sino también proporcionar información valiosa para posibles terapias.

Sabemos que las neuronas, y su disfunción juegan un papel crítico temprano en la patogenia de la enfermedad de Alzheimer (EA). La cofilina es una proteína clave en la regulación del citoesqueleto de actina de las neuronas, y su disfunción juega un papel crítico y temprano en la patogenia de la enfermedad de Alzheimer. De este asunto, no habíamos conversado antes. En condiciones normales, la cofilina es una proteína esencial que corta y recicla los filamentos de actina, permitiendo que las neuronas cambien de forma y mantengan la plasticidad cerebral, un proceso esencial para mantener la plasticidad y el dinamismo de las espinas dendríticas que son las estructuras de las neuronas donde ocurren las sinapsis. En el cerebro con Alzheimer, este mecanismo se altera drásticamente a través de varios procesos moleculares. 

La exposición de las neuronas a los péptidos de beta-amiloide (Aβ) induce una señalización anómala (a través de quinasas como ROCK o LIMK1) que incrementa la fosforilación de la cofilina (especialmente de la cofilina-1).  La cofilina se inactiva al ser fosforilada, y así pierde su capacidad de cortar la actina. Esto provoca que los filamentos de actina se estabilicen en exceso y pierdan dinamismo, dañando directamente la estructura y función de las espinas dendríticas y con el tiempo, esto lleva a la p perdida de las sinapsis. .

Bajo condiciones de estrés celular crónico, la cofilina desfosforilada o mal regulada se une fuertemente a la actina ADP (Difosfato de adenosina), formando agregados patológicos conocidos como varillas, o bastones de cofilina-actina (estas estructuras son llamadas cuerpos de Hirano). Esas varillas obstruyen mecánicamente los axones y las dendritas, lo que interrumpe el transporte axonal. Al bloquear el tráfico intracelular, impiden que los nutrientes y la actividad de las mitocondrias lleguen hasta la sinapsis, induciendo una disfunción mitocondrial y promoviendo la muerte neuronal.

Existe una estrecha relación entre la cofilina y la proteína Tau (que es el otro gran biomarcador del Alzheimer). La cofilina activada anómalamente puede desplazar a la proteína Tau de los microtúbulos. Esto deja a la proteína Tau libre en el citoplasma, facilitando su hiperfosforilación y la posterior formación de los ovillos neurofibrilares tóxicos característicos de la enfermedad. En el cerebro con Alzheimer, este mecanismo se altera drásticamente a través de una serie de procesos moleculares: veamos lo que sucede:

La exposición de las neuronas a los péptidos de beta-amiloide (Aβ) induce una señalización anómala (a través de quinasas como ROCK o LIMK1) que incrementa la fosforilación de la cofilina (especialmente de la cofilina-1). De modo que tendremos una Cofilina inactiva: al ser fosforilada, pierde su capacidad de cortar la actina y esto va a provocar que los filamentos de actina se estabilicen en exceso y pierdan dinamismo, dañando directamente la estructura y función de las espinas dendríticas. Con el tiempo, esto lleva a la pérdida de sinapsis.

En modelos de laboratorio, se ha observado que estrategias farmacológicas dirigidas a inhibir la vía de fosforilación (como el uso de inhibidores de ROCK como el fasudil) o la reducción genética de la cofilina logran rescatar los defectos de memoria y proteger la plasticidad de las sinapsis frente a la toxicidad del beta-amiloide. Podríamos ampliar sobre cómo se relaciona la cofilina con la pérdida de memoria en modelos animales o explicar gráficamente el funcionamiento de los inhibidores de la vía ROCK en la investigación científica actual.

Maracaibo, martes 13  de octubre del año 2026