martes, 10 de diciembre de 2024

Teón de Alejandría

 


Teón, matemático y filósofo (335-405, Alejandría) era el padre de Hipatia. Le dio a su hija una educación completa en matemáticas, astronomía filosofía e, incluso, en educación física. Fue el último director o conservador de la denominada segunda Biblioteca de Alejandría.

 

El filósofo Teón estaba certificado en la Suda (La Suda -Souda o Suidas- era la gran enciclopedia  bizantina, con la historia del mundo mediterráneo antiguo. -La palabra “Suda” viene del griego y significa ‘fosa’, ‘empalizada’, “fortín”, “trinchera”, “guía”, o tal vez se refiere al pueblo de Suda en Creta-). La Suda era una enciclopedia alfabética, escrita en griego en el siglo X por eruditos bizantinos, con más de 30 000 entradas, muchas de ellas procedentes de fuentes antiguas que se han perdido desde entonces. Padre e hija colaboraron juntos en el comentario del Almagesto.

 

En este blog lapesteloca no referimos a Hipatia (https://tinyurl.com/2s4cuv7r) en 2020 como una mártir de la ciencia. Hipatia era una reconocida Maestra de gran prestigio en la escuela Neoplatónica de Alejandría. También Hipatia fue y será recordada como una libre pensadora quien se destacó en filosofía donde siguió el pensamiento de Plotino, la hija de un famoso astrónomo griego Teon de Alejandría, matemático de quien fue también su discípula colaboró con su padre en el estudio de las matemáticas y sobre la aritmética de Diofanto, quién era su matemático favorito.

 

Hipatia se interesó por las obras del matemático Apolonio de Pérgamo, dado que los conceptos de Geometría de las Figuras Cónicas formuladas por éste, eran cruciales para el posicionamiento de “los cuerpos celestes”. Según afirman textos antiguos, Hipatia no solo sobresalió por su gran lucidez y creatividad, sino también por ser una mujer inteligente que no juzgaba a los demás por sus carencias o religión.

 

Ella colaboró con su padre en el estudio de las matemáticas profundizando en la obra "Los elementos" de Euclides.  La trágica muerte de Hipatia tuvo que ver con la lucha entre el poder imperial y el poder episcopal; la envidia de patriarca Cirilo, inductor del asesinato de la joven, (mañana podemos decir algunas cosas sobre este personaje), Cirilo terminaría siendo un santo de la iglesia cristiana ortodoxa y quien estimuló las acusaciones de brujería y hechicería sobre Hipatia, hasta que finalmente, la acción de cristianos fanáticos y un populacho de cristianos ortodoxos del círculo de Cirilo, brutalmente la asesinarían en un crimen que quedó sin castigo.

 

En 2018 hablamos en este blog sobre Agora un filme que fue estrenado en España en octubre del 2009, y era la quinta película del director español Amenábar y la segunda que rodaba íntegramente en inglés después de Los otros. Las películas de Alejandro Amenabar han sido de un éxito singular. Va aquí un resumen de las mismas en 2017 de este mismo blog lapesteloca (bit.ly/2zXWJIO). 


 

Teón se estableció en Alejandría, donde escribió un vasto comentario del Almagesto que un tratado astronómico originalmente titulado en griego -Mathēmatikē Syntaxis-, y traducido al latín como Syntaxis Mathematica; el título en castellano de Almagesto proviene del árabe Al-Majisti (‘el más grande’(árabe) con el adjetivo griego  mégiston.

 

​El Almagesto con sus conceptos astronómicos, fue escrito en el siglo II por Claudio Ptolomeo, en Alejandría (Egipto), quien basó su trabajo en el catálogo estelar realizado anteriormente por Hiparco de Nicea. El Almagesto contiene el catálogo estelar más completo de la antigüedad, utilizado ampliamente por los árabes y luego por los europeos hasta la alta Edad Media, en el que se describen el sistema geocéntrico y el movimiento aparente de las estrellas y los planetas.

 

Ptolomeo había basado su trabajo en el catálogo estelar realizado anteriormente por Hiparco de Nicea. Dado que el catálogo estelar de Hiparco se ha perdido, es imposible saber hasta qué punto ambos catálogos eran similares. En el Almagesto, Ptolomeo presentó la descripción de las 48 constelaciones clásicas y creó un refinado sistema para explicar los movimientos aparentes de los planetas en un sistema geocéntrico en el que el Sol, la Luna y los planetas giraban alrededor de la Tierra en círculos epicíclicos.


La traducciones que más se distribuyeron por Europa fueron las realizadas al latín desde versiones en árabe en Toledo por Gerardo de Cremona en 1175. Esta traducción introdujo definitivamente el Almagesto en la tradición científica europea. Gerardo de Cremona no pudo traducir muchos de los términos técnicos, e incluso retuvo la traducción al árabe Abrachir del nombre de Hiparco de Nicea, en vez de usar ya sea el nombre griego de Hiparco o su equivalente latino.

 

Teón, fue el autor de los progymnasmata más antiguos que conocemos, fue contemporáneo de Quintiliano y su obra, de carácter claramente pedagógico y de orientación peripatética, consta de una introducción y de diez capítulos en los que trata los siguientes ejercicios: fábula, relato, chría, lugar común, encomio y vituperio, comparación, prosopopeya, descripción, tesis y ley. La obra está dirigida a los oradores, historiadores, filósofos y poetas. Presenta abundantes ejemplos tomados de Heródoto, Platón, Tucídides, Éforo, Teopompo, Demóstenes, Esquines, etc. Su método pedagógico, de acuerdo con los preceptos de toda la Antigüedad, se fundamenta en la imitación.

 

Teón, defendía y practicaba los preceptos de la doctrina aticista. Coincidiendo con las ideas de Quintiliano, insiste en la necesidad de la corrección, del decoro, de la concisión, de la claridad, de la viveza y de la verosimilitud en la elocución. Critica a los rétores y a los oradores asiáticos, en especial su estilo métrico y rítmico, oponiéndolos a los oradores antiguos preocupados por el contenido filosófico de los discursos. Aconseja, en concreto, que se evite el hipérbaton marcado, las digresiones extensas, la homonimia y la sinonimia. El cráter lunar Theon Junior lleva este nombre en su memoria.


Ya que hablamos de este filosofo, Teón en Alejandria, la importante ciudad griega en Egipto, convendría regresar para decir algo sobre otro personaje que en Alejandría fue importante en hechos y decisiones ya antes comentados en este blog lapesteloca... 

Podría ser mañana… Si, va pago, mañana nos ocuparemos de Cirilo.

 

En Maracaibo, el día martes 10 de diciembre del año 2024

 

 

lunes, 9 de diciembre de 2024

La anatomía inerte


Este artículo con un título invertido, es decirInerte anatomía, fue publicado hace 4 años, en noviembre del 2021; veníamos de pasar el COVID 19 y era adecuado para los días aquellos… Hoy comenzando el final… Me refiero a que estamos a lunes 9 de diciembre y ya es casi terminal este convulsionado 2024, de modo que tras rehacer “por encimita” el tema anatómico, publicaré nuevamente del anatómico asunto….

Pensando en que tenía una novela inédita, aún sin buscarle un título, publique unos fragmentos del manuscrito en febrero del 2016, - ¡hace ya ocho años! - Me animé a publicar un adelanto de aquello, que escribí pensando en que quizás existiría la posibilidad de crear una novela alrededor de un maracucho que empezaba a estudiar Medicina. El proyecto, nunca se consolidó, y hoy me he tropezado ya no con un par de páginas de aquel texto, sino con el tema derivado de lo que espero no debe ser visto como “un re-frito”…

-Vos me dijiste que ibas a hablarme de realidades destacando el hecho de que tu relato, dizque estaba insuflado por un extraño “tremor anatómico”. Por aquí teníamos que comenzar todos, te respondí yo, recordándote... Sí, todos comenzábamos leyendo el letrero colocado encima de la gran puerta. “Sala de Disección”. Eran los días lejanos cuando estábamos iniciándonos en el primer año de los estudios médicos y todo era novedoso y hasta emocionante. Vos me aclaraste que había entre tus recién conocidos compañeros, quienes preferían llamar a aquel recinto “el anfiteatro”. Mirándome un instante, medio de reojo, murmuraste… ¡No era anfiteatro ni un carrizo! Repetiste entonces que me relatarías, tan solo la pura verdad.

Era un salón muy amplio, con las paredes tapizadas por baldosas blancas y existían unos doce mesones de concreto y granito simétricamente ordenados para colocar los cadáveres. La idea era que los íbamos a conocer, manoseándolos. Yo te miré, y ni abrí la boca y vos añadiste. Después te doy más detalles. Supuse que se te había ocurrido que tenías que ir primero a relatarme el cuento del local anexo. Así lo denominaste, vos mismo y era aquello que existía más allá, en el fondo, con otra puerta, una de metal que se divisaba en el extremo opuesto del salón. Me aclaraste que vos me lo querías explicar con detalles, porque eran muy necesarios para entender lo de los mesones... Me enteré entonces de que al cruzar el umbral, existía un breve túnel, y desde allí mismo se abría un área cerrada, muy oscura y poco visitada, la del gran estanque. ¿Qué más?

Quienes se atrevieron alguna vez, ¿me entendéis?, a ingresar en aquel ambiente, siempre hablaban de la humedad y del olor penetrante a formol y todo todo, estaba muy oscuro… Me contaste entonces que, cuando ya comenzabas a ver algo, en ese momento, te tropezaste con un hombre muy flaco, moreno, que estaba de pie, luciendo una especie de mono de trabajo gris oscuro. El tipo ya era famoso, desde hacía muchos años, y lo conocían como “El pez espada”. Escuché otros detalles que narraste sobre aquel ser desgarbado y tétrico, a quien yo imaginaba con una guadaña, pero quien realmente complementaba su atuendo con unas botas largas de caucho. “El pez” se encargaba, así me dijiste, de tapar y destapar el gran estanque y de remover los cadáveres usando una vara larga con un gran gancho de acero en el extremo. Yo me quedé pensando en que no era guadaña sino garrocha, y usado como arma quizás podría ser el origen de su apodo, mientras vos atropelladamente me dabas más detalles que prefiero obviar aquí. El frío y lúgubre amo de aquel recinto, el “pez-espada” parecía ser supuestamente el único conocedor de todos los cadáveres que ya formolizados nadaban en el gran tanque. Era él quien los buscaba para localizar “los mejores”, en ocasiones complaciendo peticiones de profesores o de estudiantes “preparadores”.

Todos andábamos siempre enfundados en unas batas de color blanco ya amarillentas, así me lo recordaste o informaste y entendí que los estudiantes las requerían para cumplir sus tareas en las disecciones anatómicas. Vos quisiste entrar en detalles y me contaste que habías podido presenciar varias veces las tareas del pezespada y que no siempre los magros difuntos aceptaban su garfio. Me aseguraste que algunos se escapaban, iban girando por su cuenta y se hundían a discreción, para resistirse al reclamo del señor del recinto sin dejarse pescar por su garfio...

Cuando vos me explicaste detalladamente lo difícil que era aquella diaria tarea del pezespada, especialmente cuando se atrevía a ofrecer entregas de “un dos por uno”, lo que llegó a mi mente -sinceramente y parecerá inverosímil-, pero fue aquel valse peruano de vamos amarraditos los dos… Gracias a la pericia de su manejo de pica y garfio, los cadáveres terminaban por ser colocados en los mesones. Me dijiste, que el pezespada los secaba para que no llorasen los estudiantes… Por el formol digo, me comentaste esclarecedor; y al entenderte recuerdo que pensé… Llorar… ¡Ni que fuera cebolla!

Era siempre impresionante la sensación de humedad colándose fría a través de los guantes… Vos me lo asegurabas como si el formol hubiese embebido ya y para siempre tus manos por la humedad de aquellos cuerpos entecos, grises o muy oscurecidos, algunos ya con un tinte violáceo. De manera que así, fue como vos, paso a paso me fuiste relatando tus primeras vivencias anatómicas y quizás para humanizarlas un tanto, me decías que mirabas las inquietas manos de tu compañera de equipo, aunque cubiertas por el látex de sus guantes, y yo pensé en la de los ojos verdes, mientras vos supuestamente imaginabas lo que podía estar ella sintiendo al manosear los músculos, tendones y aponeurosis de los entecos pero fríos y remojados difuntos.

Vos dizque le atendías a sus ojos –los de ella- atisbando otros cadáveres y yo pensé “verdes son las esmeraldas, verde el color del que espera, y las ondas del océano y el laurel de los poetas”… Sobre las mesas de piedra, sus manos, pero a vos como que ni te paraba una micra; ella quizás pensando decidirse por buscar alguno mejor conservado (a los cadáveres me refiero, porsia…) “Verdes los tienen las náyades, verdes los tuvo Minerva y son verdes las pupilas de las hurís del profeta” A los difuntos en las mesas me refiero… Si acaso ella llegase a mirarte… Vos dizque lo pensaste, pero no era posible y yo de regresé a pensar en un valsecito y con aquellas estrofas de ojos verdes Bequerianos pensé: se estilan tus ojazos y mi orgullo, como si la música en mi cerebro tratase de aplacar el olor a formol que impregnaba tu historia.

Vos la mirarías a ella, mientras sus manos enguantadas reposanban tranquilas sobre una pierna negruzca y volteaban sus ojos atisbando los rasgos de otro cadáver, una mujer delgada indígena, escuálida, seguramente fue tuberculosa. Eso me dijiste vos, ya que dizque lucía sus cavernas pulmonares ya curadas por años de formol. Ella dejaba ver sus dientes con una sonrisa triste. ¿Tal vez fue madre, alguna vez? Me lo preguntaba esto cuando me contaste que sus músculos fijados, delgados como fuetes, volarían por los aires en la oscuridad durante una clase de proyecciones histológicas. Así habían sido las cosas, y todos, según vos afirmarías, ciertamente eran irrespetuosos, pero valía todo en medio de la felicidad de aprender, de salir de la ignorancia con la ayuda de ellos, los silenciosos maestros.

En ocasiones me dijiste que te daba por preguntarte… ¿Quiénes serían en vida aquellos muertos? Yo regresé a mi musical contraparte imaginando algún recrujir de almidón que tal vez nacería en sus ropas, pues seguramente ellos vivirían luciendo sus atuendos, quizás la gente los miraría con envidia por la calle y de ellos tal vez murmuraban los vecinos los amigos y el alcalde… Ahora tan solo eran cadáveres, que instruían silenciosos sus lecciones. Nunca más vestidos… Mientras vos con los demás compañeros, vivían todo aquello, impertérritos y hasta engreídos cuando observaban los grises y mudos maestros de anatomía, rígidos, desnudos, cada uno seguramente con su historia personal, que terminarían siendo inventadas por los mismos estudiantes. Ellos silentes, bajo su piel de un ocre pardo oscuro, solo enseñaban, aunque nada decían…

¿Quién sería el misterioso gigantón de los grandes serratos? Contaban que era un polaco cargador de bultos en el malecón. Frente a la mesa de granito, los ojos verdes de ella te miraban, ¿interrogantes? Entonces vos, serio y altanero, supongo yo que en tu mente le responderías…Yo sé que se estilan tus ojazos y mi orgullo cuando voy de tu brazo por el sol y sin apuro… Así lo quise pensar yo, mientras vos querías explicarme todo lo que contaban las leyendas de los previos pasantes. ¿Usaría alguna vez un traje de casimir aquel polaco? Cuál si fuese un humano… Sí, y tal vez andaría muy galante, dominguero quizás, y yo repetía mis preguntas… Desde luego parece un juego que pensara en el valse aquel en vez de regresar a Bécquer “ante aquel contraste de vida y misterio, de luz y tinieblas” pero ni pensé un momento en la soledad de ellos, los mudos maestros, tan solos… que solos, se quedan los muertos

Al despedirme regresé a mi valsecito peruano y añoré no poder saludar a mí amigo con un gesto como tocando el ala de mi sombrero mejor pero hube de aceptar que en estos tiempos, ya no se estila, ni tan siquiera un sombrero para defendernos de nuestro marabino sol, tan fiero, ya sé que no se estila, ni se acostumbra ahora que para cenar te pongas jazmines en el ojal, y es que los tiempos han cambiado y aunque no habría nada mejor que ser un señor de aquellos que vieron mis abuelos, será, posible mejorar gracias a que en las universidades muchos apacibles cadáveres se permiten enseñarle en silencio la anatomía del cuerpo humano a tantos bisoños estudiantes y es así y así será como se sigue estudiando la inerte anatomía.

Maracaibo, lunes 9 de diciembre del año 2024

domingo, 8 de diciembre de 2024

Índice sintético


Este es un registro numérico tomado de los últimos “pie de páginas” referidos a autores literarios y citados como “pie de página” en la tercera edición de mi novela Escribir en La Habana (2011), edición especial impresa gracias al Cabildo de Fuerteventura, Isla Canaria.


336- Thomas Mannescritor alemán nacionalizado norteamericano (1875-1955). Defensor del nacionalismo alemán, en la Primera Guerra, evolucionó contra el nazismo y se hizo demócrata. Sus novelas Los Buddenbrook, Muerte en Venecia, y La Montaña Mágica le valieron el Premio Nobel de Literatura en 1929. 337- La Montaña Mágica: Con el título de Der Zauberberg fue publicada en 1924. En un sanatorio para tuberculosos Hans Castorp visita a su primo Joachim pero le hallanuna lesión y debe quedarse. Asistirá a las conversaciones entre el capitalista Settembrini, y el oscurantista Naphta, y describe sus impresiones.


 332- A.J. Cronin: se refiere a Archibald Joseph Cronin (1896–1981) novelista escosés autor de Las llaves del Reino, La Ciudadela, Los verdes años, Las estrellas miran hacia abajo, El camino de Shanon, El Castillo del odio, El jardinero español, y otras obras. En 1930 se mudó a los EUA y vivió en Coneticut. Ver referencia Ref 333- Los verdes años: Título de una de las novelas de AJ Cronin (1944) que trata sobre un niño irlandés, huérfano, recibido en un hogar escocés y de la relación entre este y el anciano abuelo de la familia, el Sr Micawberish, Es una de las novelas más conmovedoras del autor. En filme se estrenó en 1946 con Charles Coburn, Tom Drake y Jessica Tandy. 334- El Castillo del odio: Fue la primera novela publicada por AJ Cronin (1931) Cuenta la historia de una familia caída en la ruina por el orgullo, la obstinación y el fanatismo de su patriarcado. 335- La Ciudadela (1937) sobre Andrés Manson médico en 1921, se va a un pueblo minero, es idealista, se casa y luego ha de vivir en la ciudad, ver y caer en las atrocidades de la medicina por dinero. Al final, regresará a su trabajo como médico de familia con los pobres The Citadel, filme se estrenó en 1938.

                                                                                                                            

342- Siclair Lewis: escritor norteamericano (1885-1951). Premio Pulitzer 1926, Premio Nobel de Literatura 1930. Calle mayor (1920), Babbit (22), Dr Arrowsmith (25), Elmer Gantry (27), Dodsworth (29), Gideon Planísh (43), Class Timberlane (45), Kingsblood Royal (47), etc. 340- El doctor Arrowsmith: novela que fue escrita por Sinclair Lewis con la colaboración de Paul de Kruif quien pareciera encarnar al personaje central. Expone la falta de idealismo científico que se observa entre los médicos. Llevada al cine en 1931, John Ford Director, con Ronald Colman, Helen Hayes y Mirna Loy. 341- Calle Mayor: Título de la novela de Sinclair Lewis (1920) en la cual desarrolla un tema que se convertirá en leitmotif de sus principales obras: la monotonía, la frustración emocional y la falta de valores espirituales e intelectuales de la clase media estadounidense.


344- Axel Munthe: médico psiquiatra sueco (1857-1949), estudió medicina en Uppsala y en Francia (Montpellier), conoció a Charcot y vio sus experiencias en el hospital de La Salpetriere, ejerció en Francia y en Italia, es conocido por su libro de corte autobiográfico La historia de San Michelle: escrita como si fuese una autobiografía, es un médico sueco tras estudiar en París y relatar episodios del ejercicio médico, se instala en Capri, en las ruinas del palacio de Tiberio, para disfrutar de la sabiduría de los viejos campesinos de la isla.

 

346- Grahan Greene: (1904-1991) escritor inglés se dedica al periodismo y se hace católico en 1926. Durante la 2da guerra mundial trabaja en el Servicio Secreto, viajó por todo el mundo y en sus novelas se plantean situaciones polémicas; El Americano quieto, El tercer Hombre, El poder y la Gloria, Brighton Rock.


348- van der Mesh : se refiere al escritor francés-belga Maxence Van der Meersch (1907- 1951) La casa de las dunas (32), Cuando enmudecen las sirenas (33), El pecado del mundo (34), Invasión 14 (35), Premio Goncourt a La huella del Dios(39), Pescadores de hombres (40), Cuerpos y almas (42), Teresita (47). 347- Cuerpos y almas: novela del escritor Van der Meersch que trata sobre varios médicos en Flandes francés quienes se casan bien o se dedican a los pobres del medio rural. Denuncia la doble moral entre la medicina liberal, el laicismo y la burguesía católica. Le han llamado “el Zola católico”.

 

350- Virgil Georgeou: se refiere a Constant Virgil Gheorghiu escritor rumano (1916-1992), conocido por su novela Ref 349- La hora veinticinco: El escritor Koruga y su mujer Nora huyen, del desastre alemán, a la zona norteamericana, y allí, en Weimar, son tratados como súbditos enemigos, y encarcelados. Novela de Virgil Gheorghiu (1950) fue llevada al cine La Vingt-cinquième heure (1967) con Anthony Queen y Virna Lisi.

 

438- Borges: Jorge Luis Borges (1899-1986) escritor argentino de los más importantes de la literatura iberoamericana y mundial, conocido por sus cuentos, ensayos y su obra poética. Inquisiciones (1925), Evaristo Carriego (30), Poemas (43). Ficciones (44). El Aleph (49). El informe de Brodie (1970). El libro de arena (75), Libro de sueños (76), etc. “La memoria existe porque existe el olvido”: el olvido, opuesto a la memoria, puede concebirse como salvaguarda de la muerte. Borges en su poema Everness dice «Sólo una cosa hay, es el olvido. Dios, que salva el metal, salva la escoria y cifra en su profética memoria las lunas que serán y que han sido».

 

447- Felisberto Hernández: (1902-1964) escritor uruguayo, pianista fundador de una singular epistemología literaria, narrador fantástico, explora la subjetividad. Fulano de tal (1925), Libro sin tapas (28), El caballo perdido (43), Nadie encendía las lámparas (43), Las hortensias (49), Tierras de la memoria (65).

 

627- Edgar Allan Poe (1809-1849), escritor estadounidense, cuentista, poeta, crítico y editor, maestro universal del relato corto, padre del cuento de terror psicológico. Su poesía El cuervo, fue traducida al español en 1887, por el poeta venezolano Juan Antonio Pérez Bonalde. Este poema traducido es el mencionado en las referencias 626- y 628- Cuervo sepulcral: “Aunque la cresta calva llevas, de seguro no eres cuervo nocturnal, ¡viejo, infausto cuervo oscuro vagabundo en la tiniebla...! Dime, ¿cuál tu nombre, cuál, En el reino plutoniano de la noche y de la niebla.. ? Dijo el cuervo: ¡Nunca más!”. Ver referencia 302.  626- ...Virgen pura a quien ahora los querubes…: es parte del poema El Cuervo de Edgar Allan Poe. Ver referencia 302-.

 

771- Virginia Woolf: Adeline Virginia Stephen (1882-1941), escritora y ensayista británica. Fin de viaje, Noche y día, La señora Dalloway (25), Al faro, Orlando(28), Las olas(31), El pozo de la soledad. Nicole Kidman interpretó a la escritora en la película Las horas (2002).

 

772- Las hermanas Brontë: Las Hermanas Brontë, Charlotte (1816-1855) Jane Eyre (1847), Emily (1818-1848) Cumbres Borrascosas (1847) y Anne (1820-1849) La dama de Wildfell Hall (1848), fueron grandes novelistas inglesas de la época victoriana. 

      

773- Margarita Yourcenar: Marguerite Cleenewerck de Crayencour (Bruselas 1903- EUA1987) poetisa, novelista, autora de teatro y traductora francesa. Novelas: Alexis (29), Memorias de Adriano (51), Opus Nigrum (68), Un hombre oscuro (81) y otras obras.

   

774- Gioconda Belli: Managua, Nicaragua (1948), poetisa y escritora. Militante del FSLN (1970 1994). Sobre la grama (poesía) 1972, Linea de fuego (poesía)1978, La mujer habitada (novela) (1988), Sofía de los presagios (1990), Waslala (1996), El país bajo mi piel (2001).

 

768- Dostoiewski: se refiere a Fiódor Mijáilovich Dostoyevski, transliterado Dostoievski o Dostoevski (1821 1881). Novelista ruso del siglo XIX. Recuerdos de la casa de los muertos, Crimen y castigo, Los hermanos Karamázov.

 

769- Faulkner: William (1897-1962) escritor norteamericano, conocido por usar técnicas literarias innovadoras, monólogo interior, inclusión de múltiples narradores, saltos en el tiempo en la narración. Nobel de Literatura (1949), Pulitzer (1955).El ruido y la furia. Mientras agonizo, Santuario, ¡Absalón, Absalón! El jugador, El idiota.      

                

770- Gabriela Mistral: Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga,(1889 -1957), poetisa y pedagoga chilena, quien bajo el seudónimo de Gabriela Mistral se destacó en la literatura, la única mujer latinoamericana en ganar el Premio Nobel de Literatura, en 1945. 

 

Maracaibo, domingo 8 de diciembre del año 2024

 

 

sábado, 7 de diciembre de 2024

Milton Quero Arévalo

 

Milton Quero Arévalo (Coro, 1959) es un actor, narrador y poeta, egresado de la Universidad del Zulia Licenciado en Letras (2003) y Licenciado en Educación (2009), quien cursó estudios de Arte en la Universidad Central de Venezuela (1983-1987). Milton, además, es egresado de la Escuela de Teatro “Porfirio Rodríguez” (1982) y del Taller de Dramaturgia del Celarg (1990-1991).

 

En una oportunidad, hace ya varios años, reunidos con Víctor Bravo, nos conocimos personalmente. Ya en ese entonces yo había leído y disfrutado de su novela Corrector de estilo y creo recordar que le comenté que conocía a su hermana Mijaira, mi colega quien es también anatomopatóloga. Por un “chat” de patólogos, nos saludamos a menudo…


Actualmente, Milton es profesor de la Facultad Experimental de Artes de la Universidad del Zulia. Fue actor invitado de La Sociedad Dramática de Maracaibo, y en Caracas trabajo en calidad de actor con Levy Rossell, Gilberto Pinto, Ugo Ulive, Eduardo Gil y Horacio Peterson. En cine estuvo a las órdenes de Jacobo Penzo en el largometraje Borrador.

 

Milton Quero ha obtenido importantes premios literarios, entre ellos: Ganador del Premio de Novela “Adriano González León” organizado por el grupo editorial Norma y el PEN de Venezuela (2005). Ganador del Certamen Mayor de las Artes y las Letras (CONAC) “Cada Día un Libro” (2004). Primer Premio Bienal de Literatura “Eduardo Sifontes” género: narrativa. Primer Premio de la Bienal “Antonio Arráiz” en el género narrativa y Accésit en poesía. Mención de Honor del Premio de poesía de Fundarte, Caracas (2002) y Mención de Honor en el género poesía Concurso Literario de la Universidad del Zulia (2001). Recientemente obtuvo Mención de Honor en el Concurso de Cuentos de Sacven con el cuento Hombres de salón. Colaborador de las revistas digitales País Portátil, Qué Leo y Ficción Breve.

 

Para hablar de su novela Corrector de estilo, del Grupo editorial Norma; recordaremos que el jurado evaluador al referirse a su obra dictaminó: "El autor exhibe un oficio narrativo que se sustenta en un punto de impostación en el tono que le confiere una vigorosa ironía. Reconstruye el espacio urbano en forma inteligente y crítica, y demuestra un conocimiento del alma humana que se expresan en personajes que a su edad lo han vivido todo, menos el amor."

 

Ya en 2016 en este blog lapesteloca, conversé sobre la novela de Milton, a la par que sobre la novela “Las puertas ocultas” de José Napoleón Oropeza quien falleciera recientemente este año 2024 y quien en el Ateneo de Valencia me había personalmente otorgado la distinción del premio en Narrativa de la Bienal José Rafael Pocaterra del año 1994 por mi novela ganadora Escribir en La Habana.

 

Las bondades del estilo de Milton Quero Arévalo pueden ser captadas por cualquier lector y particularmente en este ámbito local, donde consagrados novelistas todavía vivos, hay pocos. Destaco este punto a riesgo de parecer pedante porque no es lo mismo llegar a publicar un libro y creer sentirse escritor, y en particular “novelista”, pues no existe entre nosotros trayectoria seria con “pares” representativos en la novelística zuliana. En particular el oficio de escritor de novelas en la región zuliana a menudo se menciona, pero se ocultan realidades por peculiares motivos usualmente de carácter personalista…

 

La calidad de la novela de Milton es más que evidente y como una muestra de ello, José Napoleón Oropeza ya poéticamente opinó, que aquella novela de Quero Arévalo tenía el encanto de un relámpago en el deslumbrante sol de Maracaibo. Al hablar sobre la fascinación de su luz, o de los colores que se alternan con el de las viejas casas de El Saladillo y Santa Lucía, pero, sobre todo, le llamó la atención por la música del habla de su gente, “alma bullente, bulliciosa y candente”. Oropeza diría, “si “Tierra del Sol Amada”, de José Rafael Pocaterra nos atrapa, en “Corrector de Estilo” nos seduce por la jerga maracucha de un habla y un argot de la estética del alma marabina de picardía y fino humor”.

 

Sobre Geografia Urbana (Maracaibo, UNICA -2004), de Milton Quero Arévalo, Miguel Ángel Campos en Gestos cercanos (Revista de Artes y Humanidades UNICA I Enero-abril 2005), diría: “la lectura de este libro nos deja la sensación de la mesura, lo bien cercado y cedido puesto a distancia. Ante las tentaciones se vuelve constante a la duda, no se da a los juegos previstos y cuando el catálogo parece agobiar se acude, a una manera de brevedad, el propio mutismo de la granítica, la expresión neutra. No basta decir que es una visión personal, eso puede ser válido siempre que un autor de con un acento. Es, sobre todo, una escritura eficaz, sostenida por las demandas de su propia elocuencia, lo oral retumba en ella, pero no la coloniza”.

 

Sobre los cuentos de Milton Quero, tan solo me referiré a “Autopsia del deseo” un cuento con un ritmo interesante que logra efectos por su combinación de aspectos médicos y de la técnica de autopsias, muy certeros, con el Concierto de Brandemburgo en tres partes, Adaggio, Allegro y Minueto, mientras se mezclan los detalles de la autopsia con el recuerdo de Aquiles ante Patroclo muerto y con citas de Bonifacio VIII (de sepulturis) o del año 1302, o sobre Bartolomé de Varignana, quien realizó la autopsia de un tal Azzolino que quizás había muerto envenenado, o en Don Carlos de Sigüenza y Góngora… En fin, a mí personalmente (como patólogo colega de su hermana Mijaira) me gustó mucho el desarrollo de este cuento de una autopsia, donde alterna la barriada maracaibera, con el libro de poemas del difunto “Pitufo” y demás detalles muy bien logrados. Las conclusiones algo confusas entre la música y la poesía se transforman en un relato digno de una especial atención.

 

Recientemente en el Papel Literarrio de El Nacional, Milton Quero Arévalo ha aparecido con un trabajo premiado de 1963 “Animales feroces” sobre la obra del dramaturgotraductorensayista y narrador venezolano; Premio Nacional de Teatro en 1979, Isaac Chocrón Serfaty (19302011).


Maracaibo, sábado 7 de diciembre del año 2024

 

viernes, 6 de diciembre de 2024

Gachupines


Gachupín era el mote aplicado a los españoles que presumían en América, ser de alcurnia, cuando en España eran personas pobres y sin títulos nobiliarios. También era usado para nombrar a los hijos y descendientes de los españoles nacidos en América, aquellos que también son llamados criollos.

Gachupín se ha emplea también como despectivo en Cuba, Guatemala, Honduras, y particularmente en México. Gachupín puede considerarse como un “etnofaulismo  epónimo” derivado de un apellido hidalgo español “los Cachopines de Laredo”, ciudad en la actual Cantabria. El termino fue popularizado en los siglos XVI y XVII, y era usado como estereotipado representante de los hidalgos, clase social que era caricaturizada como prepotente. En la Península, la carga semántica de "gachupín" se debilitó hasta confundirse con el sonido de capuchino (fraile franciscano), para finalmente perder todo significado hasta desaparecer.

Durante los siglos XVI y XVII la palabra se extendió con éxito en Hispanoamérica para designar al español peninsular advenedizo, en contraposición al criollo establecido. La palabra “Gachupinato” reflejaba el “resentimiento criollo” y la palabra se arraigó con especial fuerza en México y también en Centroamérica con la acepción de 'español advenedizo'. Valle-Inclán volvió a llevar a la península el “Mueran los gachupines” en Tirano Banderas. La palabra resulta ser un coloquialismo usado con sentido irónico o despectivo, según el contexto. 

Pérez-Reverte, a través de sus publicaciones, pretende mostrar la gran diferencia que existe actualmente entre ambas naciones, España y México, nación que se ha caracterizado en los últimos años por protagonizar una campaña de acoso constante a España con referencia a la Conquista, hasta traer de vuelta el recuerdo una ocasión en la que España reclamara a Italia por la invasión romana en la península –periodo que duró 200 años.

Pérez-Reverte ha dejado numerosas reflexiones en torno al revisionismo desinformado que ocupó las primeras páginas de los periódicos gracias a la presidenta de México y su predecesor en el cargo, Andrés Manuel López Obrador. Uno de esos primeros mensajes fue directo hacia la nueva presidenta mexicana, destacando que ha dejado varias muestras de ignorancia en torno a la historia de su propio país, como evidencia el hecho de que haya desviado la fecha la fundación Tenochtitlán en cinco siglos. Recientemente el escritor Pérez-Reverte estallaría contra Sheinbaum y López Obrador por una situación planteada entre España y México: "Imbéciles, sinvergüenzas” les llamaría, después de que revelasen los motivos por los que no habían invitado al rey Felipe VI a la toma de posesión del cargo de la presidente Sheinbaum.

En marzo, relaté en este blog lapesteloca, de la época cuando leí la novela de Pérez Reverte La Reina del Sur (Alfaguara 2002) y de cómo le comentaría a mi gran amigo mexicano Mario Armando Luna de cuanto me había gustado por la manera como un español, había escrito sobre México –como si fuera un cuate- recuerdo que le dije, y es que en sus páginas estaba el simpático detalle de un par de capítulos con un título musical. Me caí de la nube en que andaba/Como a veinte mil metros de altura/ Por poquito y que pierdo la vida/Esa fue mi mejor aventura/ y otro que era iniciar un capitulo titulándolo como la de José Alfredo, Estoy en el rincón de una cantina/ oyendo una canción que yo pedí./ Me están sirviendo ahorita mi tequila/ ya va mi pensamiento rumbo a ti... 

La Reina del Sur a la que me refería, era la novela No 13 de Pérez Reverte publicada en 2002, la cual se inicia en Culiacan (Sinaloa) donde Teresa es novia de el Güero, que fue asesinado y Don Epifanio Vargas la envía a Melilla, en la costa norafricana. Pero la policía española acaba por detenerla y en la cárcel de El Puerto de Santa María conoce a Patricia O'Farrel con quien iniciará en forma su negocio de drogas que la llevará a ser “la reina del Sur”. Teresa Mendoza regresará a México para enfrentarse a su pasado. Pérez-Reverte se documentó no solo en México sino en todos los detalles del narcotráfico y muy pronto Telemundo coprodujo la adaptación La Reina del Sur con Antena 3. La telenovela comenzó con gran éxito en marzo de 2011, la actriz Kate del Castillo dio vida a Teresa Mendoza y en 2015 USA Network empezó la producción de una serie en inglés basada en la novela, estrenada en 2016.

También comenté en marzo sobre la reciente novela mexicana de Pérez Reverte,  Revolución”, que narra la historia de un hombre, tres mujeres y la revolución. Un viaje al corazón humano y a la aventura en tiempos de Emiliano Zapata y de Pancho Villa. En esa novela hay un tesoro de quince mil monedas de las denominadas “maximilianos”, robadas en un banco de Ciudad Juárez el 8 de mayo de 1911, donde el protagonista es un español, Martín Garret Ortiz, un joven ingeniero de minas.

Según el escritor, él había escuchado en su casa la historia de un amigo de su bisabuelo… “Era ingeniero de minas y trabajó en México en plena revolución. Ese recuerdo remoto me ha aproximado a mi propia relación con la aventura y me ha llevado a escribir esta historia”. En ella hay mujeres protagonistas, Diana una periodista norteamericana aventurera indescifrable, también Maclovia mujer con pistolón siempre al cinto, de mirada dura y pocas palabras y una jovencita Yunuen Laredo, mestiza de alta cuna, de la que Garret se enamora…

Cuando empezó a escribir su novela, Revolución (Alfaguara, 2022) el escritor dijo tener en mente una historia que redactó en sólo un año y medio, pero que seguramente, había empezado a escribirse mucho antes. También hemos ya comentado que los escritores tienen que convivir con el mal necesario de las presentaciones, y posar junto a una portada estratégicamente dispuesta sobre una mesa, como aquí se muestra…

Revolución, se consolida con el recuerdo del ingeniero de minas que a través de cartas le contó a su bisabuelo en el México de 1911 a 1913 y quizás seguramente con películas de vaqueros que sin duda que contribuirían también a mezclarse con el recuerdo de las revoluciones vividas como corresponsal de guerra, en los lugares donde estuvo y hombres a los que conoció...

Luego de una década de no visitar la Ciudad de México, Arturo Pérez-Reverte estuvo en la capital del país para presentar su novela ‘Revolución’ (Alfaguara 2023), la cual explora las raíces más profundas de esa lucha armada, desde la ficción. “Yo no tengo buen concepto del final de las revoluciones, pero creo que son necesarias. Yo hice una con los guerrilleros en Nicaragua. Entré con ellos en el búnker de Anastasio Somoza. Crucé la plaza esa mañana corriendo bajo el fuego de los últimos somocistas que dispararon. Y todo para que ahora Daniel Ortega tenga una finca llamada Nicaragua”. Así comentaría el escritor español en conferencia de prensa.

Por hoy, ya en diciembre, dejaremos de lado a “los gachupines” para pensar en que se acerca La Navidad y mucha gente en el país no tiene muy claro, o no sabemos cuál será lo que el destino nos deparará para el año 2025 .

Escrito en Maracaibo, el viernes 6 de diciembre del 2024