sábado, 11 de noviembre de 2017

Rafael Sabatini




Rafael Sabatini

Rafael Sabatini (1875-1950) es un personaje de quien la gente poco, o escasamente nada sabe de él. Muchas de las novelas de Rafael Sabatini han sido  llevadas al cine con gran éxito, y quiero hablar de él, porque tengo la suerte de perpetuar su memoria  a través de lejanos recuerdos de mi infancia con mi madre, quien cuando yo era niño me hablaba de las novelas de Sabatini que ella leía en su juventud. En realidad mamá era una gran lectora y había releído con emoción en San Cristóbal novelas de capa y espada y de personajes de la ciudad luz. Mi madre sabía sobre el Arsenio Lupín de Maurice Leblanc y conocía sobre el fantasma de la ópera, de la novela de Gatón Leroux. Recuerdo que nos inspiraba cierto miedo, los cuentos de mamá sobre este fantasma, mucho antes de que el cine lo mostrara hasta en el musical de Broodway, para recordar el miedo en las noches de niño, con su capa roja, haciendo sonar un órgano en los sótanos debajo del teatro o dejando caer la gran lámpara en medio de la gente, todo eso en París, claro está, una ciudad donde mamá a través de las novelas decía haber conocido sin haber estado allí. Por todas estas cosas y en particular por el capitán Blood y por Scaramouche, las películas, escribo hoy sobre Rafael Sabatini.

Rafael Sabatini había nacido en 1875 en Italia, su padre Vincenzo Sabatini era italiano y su madre Anne Trafford, inglesa, ambos eran cantantes de ópera y maestros. Debido al trabajo viajero de ambos, en su infancia, y durante su adolescencia, Rafael conoció países y centros de enseñanza diversos, en donde adquirió una vasta cultura y también leyó muchísimo, principalmente a Alejandro Dumas y Walter Scott, lo que influyó en su posterior carrera literaria. Sus novelas están bien documentadas, y usualmente son obras con un trasfondo histórico. Entre sus novelas de capa y espada, destacan Scaramouche, El halcón del mar, El capitán Blood, El cisne negro, Bellarion, El santo errante, todas ellas  magníficas novelas de aventuras en diversas épocas históricas, escritas con fluidez y amenidad que hicieron de Sabatini un autor muy leído, y consagrado. Sabatini escribió hasta una edad avanzada y fue un autor de reconocida fama. En 1935 se casó con su ex cuñada, la escultora Christine Wood Dixon. En su vida, Sabatini tuvo que afrontar el dolor de dos pérdidas insuperables, primero la muerte de su hijo en un accidente de coche y luego su sobrino, Lancelot Dixon hijo de Christine  se mató volando un aeroplano el día que había recibido las alas de la RAF. Estaba sobrevolando la casa en la que vivían el escritor y su madre, cuñada y segunda esposa de Sabatini, cuando tuvo la desgracia de estrellarse delante de sus ojos. Al escritor le costó mucho sobreponerse a este nuevo impacto. En la década siguiente, la enfermedad lo obligó a reducir su ordenado y prolífico método de trabajo.
 
Scaramouche se hizo en película en 1952, dirigida por George Sidney y protagonizada por Stewart Granger, Eleanor Parker, Mel Ferrer y Janeth Leigh y el filme difiere del libro original de Sabatini. Andre Moreau (Stewart Granger) aparece como hijo de un noble francés Philippe de Valmorín e ignorando que es su padre adoptivo lo ayuda a huir de los hombres del Rey. El Marqués de Mayne (Mel Ferrer) un noble amigo de la reina y está comprometido con Aline (Janet Leigh) a quien Andre conoce y enamora. Philippe (Richard Anderson) se bate a duelo con el Marqués de Maynes quien lo mata cruelmente frente a los ojos de Andre que toma la espada de Philippe y jura vengar su muerte. Huye y se disfraza de un personaje con el nombre de Scaramouche en una compañía donde está Leonore (Eleanorr Parker). Andre entrenará y aprenderá esgrima para poder así vengar la muerte de su amigo Philippe. La película de Sidney en realidad es un “remake” de la versión de 1923 dirigida por Rex Ingram con Ramón Novarro como actor principal. El duelo a espada de Granger y Ferrer, dura casi 7 minutos y tuvo un accidente de Stewart Granger, quien se cayó de un palco durante la pelea. Finalmente comentaré que recuerdo perfectamente cuando vi y disfruté la película, en el teatro Baralt de Maracaibo en mi época de estudiante de bachillerato. Sobre el Capitán Blood la película protagonizada por Errol Flynn y Olivia de Havilland, del año 1935, producida y dirigida por Michael Curtiz, les diré que tengo una copia en mi casa para recordar a Sabatini y a Maracaibo donde se supone se desarrollan las acciones.

Maracaibo, 11 de noviembre 2017

jueves, 9 de noviembre de 2017

Philip K. Dick escritor visionario



Philip K. Dick escritor visionario

Philip K. Dick (1928-1982) fue uno de los escritores de ciencia ficción más importantes del Siglo XX. Pero es mucho más que eso. Para quien huya de la ciencia ficción por prejuicios sobre el género, Philip K. Dick en los Estados Unidos es algo así como Franz Kafka. Dick, En ambos su obra fue reconocida después de muertos.  Ellos escribían sobre la profunda realidad de su tiempo, Dick, como Kafka, anticipó lo que venía y lo contó en libros alegóricos, que parecían fantasías paranoicas hasta que se volvieron proféticas. Por esto, y por media docena de otros motivos, Dick es un autor canónico. Al leerlo, se podría decir que sin leer a Philip K. Dick no se puede comprender bien el mundo en cual vivimos. Philip K. Dick fue un autor prolífico. Publicó más de 40 novelas y más de 120 cuentos. Además, dejó sus diarios personales autodenominados Exégesis, que abarcan más de 8.000 páginas, (una selección en un volumen, de casi mil páginas fue publicada en 2011 prologada por Jonathan Lethem. Philip K. Dick murió a los 53 años en 1982, cuando la ciencia ficción era despreciada por la academia y la sociedad convencional. Hoy la situación ha cambiado, a tal punto que Dick ha sido publicado por The Library of America, sello editorial que define el canon de las letras estadounidenses, y la revista Time nombro su novela Ubik (1969) como una de las 100 mejores novelas escritas en nglés, desde 1923. 

La vida de Dick fue caótica, intensa y triste. Su padre abandonó a la familia cuando era chico. Vivió toda su vida en diferentes ciudades de California. Fue adicto a las anfetaminas; lo ayudaban en su frenético ritmo de escritura pero le dejaron secuelas que, al fin, resultaron mortales. Tuvo cinco esposas y tres hijos, a ninguno de los cuales trató bien. No participó en su crianza ni los ayudó económicamente. Hasta llegó a golpear a una de sus esposas. Era profundamente paranoico y con motivos. En un evento nunca explicado su casa fue robada, y destruida, pero solamente fueron extraídos sus papeles personales. Vivía de escribir pero siempre le faltaba dinero. Sentía que como escritor nunca había sido valorado como se merecía.  Dentro de toda esta cotidianeidad hubo dos eventos fundamentales en la vida de Philip K. Dick alrededor de los cuales él mismo, obsesivamente y torturada mente, configuró su psique. El primer evento fue la muerte de su hermana melliza, en los primeros meses de su vida, o sea en enero de 1929, ella murió por negligencia (Dick nació en Chicago, el 16 de diciembre de 1928), su madre en un accidente, quemó a su hija Jane con una botella de agua caliente para calentar la cuna. Los mellizos fueron llevados al hospital pero la niña murió en camino y el niño se salvó después de estar varios días cerca de la muerte. Ambos estaban desnutridos. El segundo evento fue un delirio místico (o psicótico) en los meses de febrero y marzo de 1974, cuando tenía 46 años.

Philip K. Dick hizo algo aparentemente imposible. Escribió sobre el espíritu de nuestros tiempos. Se murió antes de Internet, antes de la Guerra contra el Terrorismo y la Guerra Contra las Drogas. No llegó a ver la realidad virtual o la psicofarmacología, pero escribió sobre todas estas cosas y más. Aunque no hayan leído una página de la obra de Philip K. Dick es muy probable que conozcan su mundo a través del cine. Póstumamente, Dick se ha convertido en uno de los autores predilectos de Hollywood. Blade Runner, Minority Report, A Scanner Darkly, Total Recall, Screamers, Paycheck, Eternal Sunshine of the Spotless Mind y The Adjustment Bureau son algunas de las películas adaptadas de obras de Dick, quien solo pudo ver la Blade Runner de Ridley Scott.

Maracaibo 9 de noviembre de 2017

miércoles, 8 de noviembre de 2017

DE NUEVO CIENCIA FICCION Y CINE



DE NUEVO CIENCIA FICCION Y CINE

La primera película de ciencia ficción tiene lugar con el cine mudo con la cinta Le Voyage dans la Lune (1902).  Modern Times (Charles Chaplin, 1936. Tiempos modernos) escrita, dirigida e interpretada por Charles Chaplin, ofrece la visión aguda, emotiva e irónica de su autor quien muestra el indiscutible poder de los ingenieros y la técnica puesta, al servicio del capital. Esa deshumanización definitiva del hombre puesto al servicio de la máquina, Charlot la ha convertido en determinados actos automatizados, a través de la sencilla y repetitiva secuencia de la simple operación de apretar dos tuercas. Chaplin muestra claramente cómo la tecnología no es más que una herramienta al servicio de garantizar y mantener el poder de unos seres humanos sobre otros.

En la larga saga de Star Wars (George Lucas, 1977. La Guerra de las Galaxias), el desenlace principal reside en la destrucción de una terrible arma aniquiladora fruto de la más brillante tecnología bélica: la Estrella de la Muerte. Cuando se acerca al momento crítico para penentrar en el seno de la Estrella de la Muerte para destruirla, Luke oye la voz de ultratumba del fallecido jedi Obi-wan Kenobi quien le aconseja “Usa la Fuerza, Luke”. La respuesta inmediata de Luke es desconectar su ordenador de a bordo, el robot R2-D2 y no se trata de un malfuncionamiento del ordenador, él lo desconecta y la maniobra tiene éxito. De tal modo que,  sin tecnología, sólo con “la Fuerza”, Luke logra destruir la Estrella de la Muerte. La paradoja que esa secuencia supone que ha de llegar para la enseñanza y formación de los adolescentes y jóvenes destinatarios de una película como La Guerra de las Galaxias. El mensaje de la película, en el clímax absoluto, es que la tecnología no es el recurso a utilizar para afianzar y construir el futuro posible, conviene volver a la vieja magia, a los viejos y misteriosos poderes de antaño,

Las diversas versiones cinematográficas a las que ha dado lugar la novela emblemática y clásica sobre un abrumador dominio político ayudado por la tecnología, “1984” (1948) del británico George Orwell. Varias películas han mostrado situaciones de utopías negativas (las denominadas distopías) en las que  resulta evidente la aceptación de un poder establecido  cuando los que sufren la presión de ese poder no experimentan la sensación de estar sometidos a su dominación. Tanto 1984 (Michael Radford, 1984) como Brazil (Terry Gilliam 1985), son películas que muestran ese efecto.  Gattaca (Andrew Niccol, 1997),  muestra al espectador una sociedad absolutamente regida por las leyes de la genética.  Gattaca es, al mismo tiempo, una muestra de esa dominación por la tecnología, una situación injusta pero perfectamente tolerada por lo que vista a ojos de la mayoría de quienes la sufre, de “normal”. Podemos concluir diciendo que La Ciencia Ficción, con el sentido maravilloso que le presta la cinematografía, se transforma en  una herramienta útil incluso en el ámbito docente, y hay, en su vertiente cinematográfica, elementos de gran utilidad para la labor educativa. Quod erat demonstrandum ( QED).

Maracaibo 9 de noviembre 2017
pd: el cuadro al óleo es de JGT "...en Venus"

Elogio del cambalache



Elogio del cambalache

«Que el mundo fue y será una porquería, ya lo sé, en el quinientos seis y en el dos mil también; que siempre ha habido chorros, maquiavelos y estafáos, contentos y amargaos, valores y dublé. Pero que el siglo veinte es un despliegue de maldad insolente ya no hay quien lo niegue, vivimos revolcaos en un merengue y en un mismo lodo todos manoseaos”. Enrique Santos Discépolo compuso el tango Cambalache en 1935: Cuan adaptable es su letra lunfarda a estos tiempos de ignominia y suprema maldad. ¨Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor, ignorante, sabio, chorro, pretencioso, estafador. ¡Todo es igual, nada es mejor, lo mismo un burro que un gran profesor! No hay aplazaos ni escalafón, los inmorales nos han igualao…¨ 

Do quiera que uno mire ve el desolado panorama, la tierra arrasada por el malvado mientras el país se hunde en el cieno del cinismo y el pus revolucionario. ¨¡Que a nadie importa si naciste honrao!  Es lo mismo el que labura noche y día como un buey, que el que vive de los otros, que el que mata, el que cura o está fuera de la ley…¨ Llegan de un bachillerato mediocre y faltoso, y si Dios les hablara en el lenguaje de las matemáticas –Galileo dixit-, los nuevos bachilleres bolivarianos no podrían balbucear una palabra digna. Las matemáticas, la física y la química no son necesarias. Luego, médicos de pacotilla, ejerciendo la curación sin más conocimiento que el creer que se puede, sin parar mientes en la improvisación que les atenaza y les hace reos de una culpa que niegan. Lo que está ocurriendo en salud, es inenarrable, es larga pesadilla y tremenda tortura hecha realidad, ¿A dónde ir con mi dolor no redimido? ¿Es esa la ¨suprema felicidad¨?, ¿Adónde consultar, cómo adquirir medicamentos que no existen, cómo poder esperar mientras la enfermedad avanza, cómo puede el odio cegar, y a tantos? “Si uno vive en la impostura y otro roba en su ambición, da lo mismo que si es cura, colchonero, rey de bastos, caradura o polizón”… 

Pero aun así, no ha lugar para desesperanza aprendida, el convencimiento de que no somos capaces de expulsar el mal nos hace tanto daño. No podemos ni debemos sentir miedo; el miedo de todos puede transformarse positivamente en gran fuerza, en la convicción de que sí podemos…
 
Addendum: ¿Es que no les dolió la desaparición de la Emisora Cultural de Caracas?, pues debe haberles dolido mucho pues lo hicimos con premeditación, alevosía y ventaja; hacemos y deshacemos lo que nos viene en ganas, para eso somos los dueños, señores y verdugos del país. Hemos aprendido a refinar nuestro arte, a darles donde más les duela… ¿O no?  Para ello también creamos el Viceministerio de la Felicidad Suprema, ¿para ustedes? ¡Nooo!, para nosotros que viajamos hartos en dólares y euros, vivimos en el Country o en La Lagunita, nos desplazamos en autos gigantescos con ¨moscas¨ y guardaespaldas, en tanto ustedes, lamiéndonos las botas para que les asignemos piches trescientos dólares y tarjetas de crédito que se atascan y luego nos quedamos con el resto… Con nuestro dinero hemos comprado a todo mundo, conciencias, países, al Reino de Holanda que a lo mejor nos meten a la Shell de nuevo y hasta la fuerza armada, y allí, para rebajarlos y humillarlos les hemos colocado cubanos para que los manden sin vaselina, ¡y mire que se han dejado! Ya sabíamos que la palabra dignidad y patriotismo no aguantaba dos pedidas…

 A decir verdad, no nos burlamos del término felicidad suprema, nos burlamos de ustedes, creadores de semejante mamotreto e insulto a la razón y al pueblo…

Artículo del Dr Muci-Mendoza (rafaelmuci@gmail.com), divulgado en Maracaibo a los 8 días del mes de noviembre de 2017