En 1981, un par de trabajos con el ME marcarían un
hito de relevancia; uno de ellos el estudio experimental en bovinos sobre la
ultraestructura del tejido nervioso de la médula espinal de animales afectados
por rabia paralítica, señalando detalles sobre la alteraciones de las neuronas
ante la acción del virus de la rabia ; el otro trabajo, menos experimental
demostraría con el ME de Transmisión y el ME de Barrido el poder de penetración
de las pseudohifas de Candida Sp y la división intracelular de las esporas en
las células del epitelio vaginal.
Durante los años 1982 a 1984 publicamos varios
trabajos sobre la ultraestructura de 15 timomas y de los tumores malignos de
células redondas, el tumor odontogénico epitelial calcificado, el tumor de
células gigante maligno de los tejidos blandos, y las pápulas perladas del
pene. Entre 1983 y 1989 publicamos nuevamente trabajos sobre el VPH y sus
efectos en la neoplasia epitelial vulvar , se revisó nuevamente
la ultraestructura del VPH y el cáncer ginecológico y
describimos ciertos cambios ultraestructurales en las células descamadas
durante la infección con el VPH. El año, 1986 publicaríamos un trabajo experimental
importante sobre el efecto del virus de la EEV utilizando la cepa TC83, menos
virulenta que la Guajira por ser la usada para la vacuna.
En los años antes descritos, nuestros estudios experimentales sobre
aspectos de la respuesta inmune y la ultraestructura del sistema nervioso
central (SNC) en el fenómeno encefalítico experimental inducido por el virus de
la EEV. Con el apoyo del Departamento de Virología de IVIC logramos
que ratas sobrevivieran a la inoculación con la letal cepa Guajira y describimos
un modelo experimental para mostrar el daño intrauterino provocado por este
virus. Con Esparza y Carreño, en 1979 mostramos la ultraestructura del SNC en
las ratas sobrevivientes. El modelo experimental propuesto para investigar el
daño intrauterino, fue aceptado y publicado en el Boletín de Patología
Comparada del Instituto de Patología de las Fuerzas Armadas de EUA. En1981
informaríamos sobre las lesiones tempranas de fetos y placentas en las ratas
Sprague Dawly utilizando el ME y también la inmunohistoquímica. Igualmente
examinamos la reactivación de la toxoplasmosis cerebral en ratas y
publicamos estudios con el ME en casos de amibiasis cerebral y de encefalitis
granulomatosa amibiana.
Tercera etapa. En 1988 y 1989
se publicarían dos importantes trabajos sobre tumores cuya morfología no estaba
clara y en los que la ultraestructura ayudaría a dilucidar su origen; la
fasciitis pseudosarcomatosa una lesión de miofibroblastos y el
hemangioendotelioma epitelioide, una lesión descrita por Sharon Weiss y
Enzinger que simulaba ser una neoplasia epitelial. Estábamos ya viviendo la
pandemia del SIDA y comenzaríamos a publicar nuestra experiencia con la ayuda
del ME en las autopsias y las biopsias de estos enfermos; inicialmente sobre 50
autopsias y luego señalamos la importancia de la inmunohistoquímica estaba
aportando en los estudios ultraestructurales, para describir casos de Herpes, y
cuando ya teníamos 404 autopsias de SIDA examinadas sobre las infecciones
micóticas oportunistas y sobre 69 biopsias hepáticas y la patología pulmonar en
el SIDA.
En 1962 se publicó un estudio clínico, histológico
y ultraestructural sobre la anemia drepanocitica y las lesiones hepáticas en
esta patología, y 34 casos de tumores pediátricos epiteliales y
mesenquimáticos, e igualmente se examinaron 17 casos de rabdomiosarcomas examinados
con el ME. Tras reportar un nuevo caso de encefalitis granulomatosa amibiana en
una revista alemana publicaríamos un estudio sobre el aporte del ME en las
biopsias endomiocárdicas en particular en la cardiomiopatía dilatada y
posteriormente en 1997 sobre la ultraestructura pulmonar en la proteinosis
alveolar. Finalmente tuvimos la oportunidad de examinar con el ME muestras de
cultivos celulares de humanos infectados con el virus de la EEV en otra
epidemia de encefalitis acaecida en el Zulia en 1995.
En realidad, sucedió que los costos de los estudios con el ME habían elevado considerablemente, y la inmunohistoquímica había llegado para resolver casi todos los problemas de diagnóstico para los cuales antes dependíamos del ME. En 1997 me tocó en lo personal tener que sepárame de mi trabajo en la Sección de microscopía electrónica del IAP de la Facultad de Medicina en la UCV. Me hubiese gustado que las numerosas personas que trabajaron en estas lides y se involucraron en los estudios ultraestructurales de nuestra patología pudiesen ser coautoras de este trabajo, ellas estarán presentes en las referencias bibliográficas. Guardaré siempre un recuerdo muy especial para el personal técnico y para los entusiastas médicos residentes que durante sus años de preparación para hacerse patólogos intervinieron en tantos casos, aprendiendo y enseñándonos a todos. Sin embargo, sin que por ser los últimos dejen de ser importantes, debo terminar de referirme a otras publicaciones que seguirían naciendo del estudio ultraestructural de los tumores, ya acompañados usualmente de la correlación inmunohistológica.
De esta manera, ese mismo año 1997 publicamos un
detallado trabajo con el título de: Aplicación de la Microscopía Electrónica de
Transmisión y la inmunohistoquímica al diagnóstico de los tumores malignos,
para así iniciar una serie de publicaciones sobre tumores con los resultados
del estudio ultraestructural e inmunohistoquímico, sobre el tumor murino
transplantable, el fibrosarcoma congénito, Glioblastoma Multiforme congénito,
el tumor de Askin, la Nesidioblastosis , el estudio ultraestructural del
Pneumocistis carinii y de la aplicación del ME al estudio de la patología
microbiológica del SIDA. En el año 2001 David Mota y colaboradores
publicarían sobre la ultraestructura e inmunohistoquímica del carcinoma medular
de tiroides.
Para concluir, debo señalar que en la Revista Vitae
Academia Biomédica Digital, de la Facultad de Medicina, de la Universidad
Central de Venezuela pudimos seguir publicando una larga serie de trabajos
sobre la inmunohistoquímica (IHQ) de los tumores. Estas publicaciones no
corresponden a trabajos directamente hechos con el ME, exceptuando uno de
ellos, el de José Rafael Tovar, Eduardo Caleiras y mi persona sobre la
ultraestructura del virus del Dengue en humanos, utilizando el ME. Sin embargo,
algunas de las publicaciones en VITAE Academia Biomédica Digital, pueden servir
de ayuda al examinar el diagnóstico diferencial de los tumores bajo los criterios
que ofrece la IHQ, ya que para corroborar los diagnósticos, habríamos en cada
caso, de aplicar cuanto habíamos aprendido sobre la ultraestructura de las
neoplasias.
Nota:
Este trabajo llevaria un centenar de referencias bibliográficas, que
certificaran todas las investigaciones mencionadas, las que han sido obviadas
para poder mostrarlo como parte del blog lapesteloca.
En Maracaibo, el domingo 11 de enero del año 2026
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