miércoles, 24 de septiembre de 2025

Una historia muy personal


Al denominar esta aventura del Blog lapesteloca como “una aventura muy personal”, hago de ella algo que pertenece al pasado remoto, y es que para redactarla, he tomado partes de una charla dictada en Valencia, Estado Carabobo, en una reunión de la Sociedad Venezolana de Anatomía Patológica(SVAP), un mes de julio del siglo pasado, en el año 1997…

 

Mi intención era hablar de cómo y porqué comencé a escribir literatura, y específicamente, en el área de las novelas. Para ello, le comentaba a los asistentes, que había iniciado esta aventura muy temprano, tal vez en los primeros años del bachillerato, o quizás antes, por lo que les diría que comencé a escribir relatos inventados cuando era niño. En aquel entonces, es bueno decirlo, leía bastante, o es mejor que diga mucho; leer, nunca es demasiado.  

 

Entre los 10 y los 16 años escribía relatos, algunos organizados como si fuesen aventuras, que seguramente eran un reflejo de mis lecturas y del cine, pues había comenzado tempranamente a ir al cine, no solo a el CineLandia y al Venecia, ambos situados a una cuadra al norte y al sur de mi casa. Allí, iluminado por la maravilla creada por los hermanos Lumiere, vería filmes y series con fantásticas situaciones (¿Qué tal “La invasión de Mongo?) o vistas en películas, siempre aptas para menores, complementaba mis aventuras escritas.

 

Decía que tuve la suerte de leer muchas cosas y si no fuese porque guardé por años algunas poesías, cuentos y esbozos de novelas de esa época, les juro que ahora pensaría que aquello de mis escritos novelescos de la infancia fue un invento, o que me traiciona la imaginación. Puedo verme, en mi casa, en Maracaibo, sentado, muy joven, leyendo a “Valle Verde” y “Alegre” de Hugo Wast, a “Miguel Strogoff” de Verne y “El último de los Mohicanos” de Fenimore Cooper, o  ”Los verdes años” y “La ciudadela” de AJ Cronin; particularmente me veo releyendo a “David Coperfield” y “Oliver Twist” de Dickens, y puedo asegurarles que en esos años, me ilusionaba pensando en que cuando fuese grande, sería escritor. . .

 

Ernest Hemingway en 1935, haciendo caso omiso de la famosa Moby Dick de Herman Melville y de otros escritores, afirmó que:"Toda la literatura estadounidense moderna proviene de un libro de Mark Twain llamado Huckleberry Finn ", leí y releí el lenguaje coloquial de los viajeros en aquella balsa en aguas del Missisipi en la obra maestra de Twain, donde por primera vez en los Estados Unidos Samuel Clemens mostraba la voz vívida, no tan respetable, de la gente común usada para crear una gran literatura.


Después se me pasó todo aquello. Estudié Medicina, y la Patología, particularmente la investigación sobre la ultraestructura y los virus, absorbieron mi espíritu durante muchos años, hasta el fanatismo. Quisiera brevemente relatarles cómo fue que, en 1983, a los cuarenta y tres años, me supe hipertenso (me negaron la carta médica para conducir, y es que yo ni sabía sobre mis cifras tensionales). Calculé entonces como estaría el espesor de mi ventrículo izquierdo entendiendo que sería inversamente proporcional a la vida que me restaba y, en ese momento, sentí que, una de las cosas más lamentables para mí, sería el que nadie se enterara de tantísimas vivencias disfrutadas y /o padecidas, en una ardua lucha, que había librado durante siete años en mi propia tierra, tratando de hacer investigación; en aquella época, estuve al frente de un microscopio electrónico sin lograr convencer a los patólogos de mi terruño, de que valía la pena dedicarse a esos menesteres.

 

Durante una semana dándole vueltas a la idea en mi cabeza, decidí que la mejor manera de relatar aquellos hechos, sería “echando un cuento”… Tal vez creando una novela, al fin y al cabo, todo iba a parecer producto de una calenturienta imaginación ya que cuanto había acontecido en aquellos años, entre el sesenta y ocho y el setenta y cuatro, era, -o al menos, a mí me parecía-, ¡increíblemente surrealista! Así fue como comencé a escribir nuevamente otra cosa que no eran ya trabajos de investigación para ser publicados y escribiendo y re escribiendo de noche, así nació lo que terminaría transformándose en “La Entropía Tropical”.

 

Cuando decidí mostrar mi primera novela, no sabía que cosa estaba escribiendo, no sabía si era un relato autobiográfico, o una jerigonza apocalíptica (así la denominaba yo mismo) mientras intentaba relatar las cosas que me ocurrieron durante unos 7 años en mi tierra, “sobre -mi- misma tierra” diría, para disimuladamente contar lo sucedido cuando regresaría luego de 5 años de especialización (1964-1968) en unas tierras heladas y de cómo estuve luchando por tratar de hacer investigación científica en mi terruño…

 

Así se fue fraguando “La Entropía Tropical”, un monstruo de más de 400 páginas llenas con personajes, cuyos nombres y apellidos eran diferentes a los reales, intertextualizado, lúdico, fragmentario, con un cierto monólogo interior -sin conocer a Joyce- con una historia mesopotámica intercalada, de la cual no era muy difícil deducir que yo parangonaba a mi tierra natal con Babilonia… Cuando creí terminarlo, acudí a gente tan seria como el doctor Ildemaro Torres, quien era el director de Cultura de la UCV, y a la Licenciada Sánchez Urdaneta quien trabajaba con él y ellos me convencieron de que aquello que había venido garrapateado era una novela.

 

Unos años más tarde, le di a leer “La Entropía...” al escritor Eduardo Liendo… Todos ellos me hicieron creer que aquello, mi “jerigonza apocalíptica- era: una novela. Así que después de eso, me dediqué a escribir y a escribir y luego a leer y a releer cuartillas para corregirlas y desde entonces he tratado de concienciar algo que dijera no recuerdo quién, creo que fue Oswaldo Trejo: “el compromiso primordial del escritor es, escribir”.

 

En 1986, y ya dándole los últimos toques a “La Entropía Tropical”, me metí de lleno en un proyecto acariciado desde hacía varios años, pensando escribir una novela sobre Rafael Rangel para usar al presidente Cipriano Castro como su contrafigura en algo que transcurriría durante los tres últimos años de la dictadura castrista y culminaría con la peste bubónica en La Guaira, el suicidio de Rangel y el exilio para siempre de Cipriano Castro. Esos tres años de sucesos a comienzos del pasado siglo XX, debían ir corriendo paralelos a varias historias vivenciadas en los treinta años de nuestro denominado “sistema democrático”…

 

Después de cuatro años de escribir y de corregir “La Peste Loca” se me había transformado en un hipertrófico manuscrito de más de 700 páginas y aceptaría entonces los sabios consejos de quienes me explicaron la imposibilidad para un autor desconocido, de pretender publicar algo tan voluminoso, así que decidí separar la historia del pasado con Rangel y Castro, de la del presente en el marco del período democrático, y nacieron entre 1989 y en 1990 “La Peste Loca” y “Bajo la sombra de los uveros”, que después titularía como “El movedizo encaje de los uveros”. Ambas novelas, con la “La Entropía Tropical”, permanecían inéditas en los días de 1997 cuando dicté mi charla en el Colegio de Médicos de Valencia para la SVAP.

 

La Secretaría de Cultura de la Gobernación del Estado Zulia en la persona de Jesús Ángel Parra, aprobaría la publicación de “La Peste loca”, novela que nunca creí que alguien se atrevería a publicarla... En 1997 pensé que “levantaría un polvero”, pero no paso mucho y sin embargo, fue mi primera novela publicada y le dio el nombre a este Blog que llevo desde 2013 y donde desde 2019 escribo TODOS los días.              

Gracias por leerme.

 

En Maracaibo, el miércoles 24 de septiembre de 2025

martes, 23 de septiembre de 2025

De la identidad de género


Si retrocedemos 166 millones de años en el tiempo, cuando llegamos a los primeros mamíferos, descubriremos que el cromosoma "proto-Y" de antaño tenía originalmente el mismo tamaño que el cromosoma X actual y contenía todos los mismos genes. Sin embargo, los cromosomas Y actuales tienen un defecto fundamental: a diferencia del resto de cromosomas, de los que tenemos dos copias en cada una de nuestras células, los cromosomas Y, solamente están presentes en una copia que se pasa de padres a hijos

En 2023  (https://bit.ly/3W6eTmh) hablabamos del cromosoma Y y de su gen DMRT1, recordando que en 1990 se había descubierto otro gen, el SRY (del inglés sex-determining región Y), y que ese gen de determinación sexual está localizado en el brazo corto del cromosoma Y, en los mamíferos y marsupiales placentarios y va a ser el gen que determinará si el embrión se desarrollará como macho (XY) o como hembra (XX). Hace un par de días volvíamos sobre este asunto (https://surl.li/benmuv) hablando del cerebro Trans.

Ya dijimos que los actuales cromosomas Y humanos solamente están presentes en una copia, esa que se pasa de padres a hijos y hemos dicho, que el cromosoma Y porta el gen "maestro" SRY es el que determina el sexo codificando la proteína TDF (testis-determining factor), una de las responsables de que las aproximadamente cuatro mil células germinales de los órganos genitales del embrión para que empiecen a formar los testículos, aunque sabemos que la existencia de mutaciones en este gen, pueden provocar alteraciones tanto genotípicas como fenotípicas. ​

 

Andrew Sinclair, jefe del Departamento De Desarrollo Molecular del Instituto de Investigación del Hospital Real de Niños de Melbourne ha señalado que "cuando falta una parte del cromosoma Y y el gen DMRT1 pierde fuerza o no llega a existir, el resultado es que no se forman los órganos sexuales masculinos". Una fuerte expresión del gen DMRT1 da como resultado el desarrollo de testículos por parte del feto, mientras que si esta expresión es débil el resultado es el desarrollo de ovarios. "Pero ahora hay que ver si un feto femenino con dos genes DMRT1 desarrolla órganos sexuales masculinos", ha puntualizado Andrew Sinclair. Este mismo gen está presente en los pollos, las águilas y los ratones, especies que se llevan 300 millones de años de diferencia en la cadena evolutiva, lo cual demuestra, ha asegurado el científico, que "es un gen viejo que determina el sexo de todos los vertebrados".

Puede que el cromosoma Y sea un símbolo de la masculinidad (lo comentábamos en mayo de 2023) pero cada vez es más evidente que no es ni sólido ni perenne, que contiene muy pocos genes y es el único cromosoma que no es necesario para la vida. Suena triste, pero que sabemos que el cromosoma Y se ha degenerado rápidamente hasta el punto de que las mujeres cuentan con dos cromosomas X perfectamente normales, mientras que los hombres tienen un cromosoma X y un cromosoma Y en decadencia.

El cromosoma Y, es el más pequeño de los cromosomas humanos, y ha estado envuelto en misterios que hemos examinado en este blog (lapesteloca) en diversas oportunidades y en diciembre de 2023 (https://bit.ly/3W6eTmh) lo hicimos para llamar la atención a propósito de los trastornos de identidad (https://tinyurl.com/yu7zrhff). Se calcula que, si la tasa de degeneración del cromosoma continúa a este ritmo, al cromosoma Y solamente le quedan 4,6 millones de años hasta que desaparezca del mapa. Puede que parezca mucho tiempo, pero no lo es si tenemos en cuenta que la vida en la Tierra existe desde hace 3.500 millones de años…

Una persona es cisgénero si su identidad de género coincide con su sexo biológico. Una persona será transgénero si su identidad de género difiere del sexo biológico con el que fue asignada al nacer. La persona transgénero se reconoce como  transexual o sencillamente trans, desde el momento en el que modifica su cuerpo o tiene el deseo de hacerlo hacia el fenotipo sexual opuesto a aquel que le fue asignado al nacer. Hombre trans (transmasc) es quien pese que al nacer fue asignada al sexo femenino, sitúa su identidad dentro del género masculinoMujer trans (transfem) quien pese a haber sido asignada al sexo masculino al nacer, sitúa su identidad dentro del género femenino.  

Dentro de, el colectivo trans existen los llamados géneros no binarios o cuirgeneros (genderqueer), en las personas con una identidad que no se ajusta al “binarismo de género, cuando su identidad no se percibe totalmente masculina o femenina. En los últimos años se han añadido las acepciones queer (Q) y plus (+) dentro del colectivo LGBTQ+, abarcando de esta manera a aquellas identidades de género no binarias. Existen todas estas variables: Tercer género, Maverique, Bigénero,Trigénero, Pangénero, Género fluido, Agénero, Neutrois, y Xenogénero.

Según todo esto, quienes tienen una expresión de género que no es acorde con su identidad de género suelen denominarse individuos de género no conforme (GNC). Entre hombres y niños, se consideran GNC aquellos con una expresión de género afeminada, mientras que entre mujeres y niñas lo son aquellas que muestran una expresión de género masculina, independientemente de si su orientación es heterosexualhomosexual u otra distinta.

Dentro de la comunidad lésbica se suele distinguir entre lesbianas femeninas (femme) y lesbianas masculinas (butch), del mismo modo que en la comunidad gay se diferencia entre homosexuales masculinos y afeminados. Dentro de la comunidad LGBT y en relación estrecha con la atracción sexual, también destacan las expresiones de género de las comunidades de osos (hombres maduros de cuerpo fornido y con abundante vello facial y corporal), twinks (hombres lampiños que apenas han superado la mayoría de edad) o leathers (personas atraídas por el uso de objetos de cuero negro), entre otras.

Los criterios de la atracción sexual se clasifican dentro de los parámetros de la alosexualidad (atracción sexual normativa) ​ y de la asexualidad (ausencia total o parcial de atracción sexual), siendo la demisexualidad (atracción sexual sólo si previamente se experimenta una conexión emocional profunda) y la grisexualidad (espectro intermedio entre la asexualidad y la alosexualidad)categorías derivadas de la asexualidad. Otra variante relacionada con la asexualidad es el arromanticismo, definido como ausencia total o parcial de atracción romántica. Estrechamente relacionados con la atracción sexual estarían las anteriormente nombradas expresiones de género butchfemmeosotwink o leather, propias de la comunidad LGBT.

Para lapesteloca en Maracaibo, el día martes 23 de septiembre del año 2025

lunes, 22 de septiembre de 2025

El panfletario iconoclasta


José María de la Concepción Apolinar Vargas Vila Bonilla (1860 –1933), conocido como José María Vargas Vila, nació en Bogotá y muy temprano participó en luchas políticas como periodista, agitador y orador. A los 24 años, era el secretario del general Hernández, caudillo de la "Regeneración", un levantamiento que muy pronto se irradió a toda la nación. 

Vargas Vila fue un autodidacta que, desde temprana edad, participó en luchas políticas como periodista, agitador político y orador. Fue considerado uno de los escritores más controvertidos de América a principios del siglo XX. Vargas Vila se distinguió por sus ideas radicalmente liberales y su crítica al clero católico , el conservadurismo y las políticas imperialistas de Estados Unidos.

Vargas Vila participó en la Guerra civil colombiana de 1884-1885 como soldado de las tropas liberales radicales de Santos Acosta.[]​ Tras la derrota liberal se refugió en la región de Los Llanos del Casanare donde el general Gabriel Vargas Santos le ofreció recepción y asilo. Escribió "Pinceladas sobre la última revolución de Colombia; siluetas bélicas", y con este libro nació Vargas Vila como iconoclasta, panfletario y demoledor. Fue expulsado de su patria en 1885 por su participación contra el conservadurismo dictatorial.

Por su actitud crítica, el presidente de Colombia en esa época, Rafael Núñez, dio precio a su cabeza, lo que llevó a Vargas Vila a exiliarse en Venezuela en 1886 y en Rubio, fundó el periódico "La Federación" pronto clausurado por las autoridades de Venezuela. Se trasladó a Maracaibo donde escribió sus primeras novelas, que publicaba y vendía como folletos, por entregas. En la ciudad de San Cristóbal, fundó y dirigió la revista Eco Andino junto a Diógenes Arrieta y Juan de Dios Uribe; en Caracas fundó la revista Los Refractarios​ junto con otros radicales colombianos perseguidos por Núñez: Ezequiel CuartasAvelino Rosas y Emiliano Herrera. 

Su fama de panfletario crecería y se expandiría con esos primeros escritos que recogerá en Pretéritas. En 1887 publicó su primera novela Aura las violetas en que sigue el modelo romántico y que fuera llevada al cine en 1922.  En 1889 se encontraba en Curazao, donde pudo haber coincidido con el general Joaquín Crespo que por esas mismas fechas se había visto forzado a trasladarse a las Antillas desde donde intentó invadir a Venezuela, lo que le valió la cárcel y eventual retiro de la política.

Paradójicamente, el presidente Raimundo Andueza Palacio lo expulsa de Venezuela en 1891, de donde parte a Nueva York donde fundó el diario “El Progreso” y la revista “Hispano América”. En 1903 fundó en Nueva York la revista Némesis, ​ desde la cual se criticaba al gobierno colombiano de Rafael Reyes y a otras dictaduras latinoamericanas, así como a las imposiciones del gobierno estadounidense, como la usurpación del Canal de Panamá y la Enmienda Platt sobre Cuba.

En 1893 regresó a Venezuela y el presidente Crespo lo nombró su secretario particular. Cuando Crespo fue derrocado, Vargas Vila regresó a su exilio en Nueva York. En 1898 iniciará un largo periplo europeo, como Cónsul General y Ministro del Ecuador en Roma. En 1903 publicó en esa revista Ante los Bárbaros tras lo cual el gobierno de Washington le obligó a dejar Estados Unidos. En 1904, será Cónsul de Nicaragua en Madrid y será allí, en España donde se publicarán las dos ediciones principales de sus obras completas. La segunda y definitiva edición de la obra completa, fue de la Editorial Ramón Sopena en 1935.

Vargas Vila empleó siempre todo su feroz estilo virulento y mordaz, contra los privilegios del clero y de la Iglesia, contra el dogmatismo y la intolerancia. Con frases y metáforas abría heridas incurables y luego les ponía la sal o el ácido de sus renovadas imprecaciones. Vargas Vila decidió alabar el carácter débil y humano del poeta nicaragüense Rubén Dario. Así nació la amistad entre los dos; una amistad que se refleja en el libro donde Vargas Vila disecciona la labor creadora de Darío para presentarnos una obra de amistad y admiración, y aceptaría las debilidades del nicaragüense poeta cumbre del modernismo hispano, sin someterlo a juicios morales. 

Vargas Vila desglosaría las circunstancias y las épocas de la amistad sincera con su narrativa donde señala lo incuestionable de las convicciones y los valores del poeta, aunque deplora con elegancia los servilismos sociales y políticos de Darío, y su actitud hacia el catolicismo y a el más allá. Su ironía fina y corrosiva, lo juzga por una predisposición al miedo que le impedía pasar ciertas noches solo y que Vargas Vila, relacionaba con su dimensión de “niño” perenne.

El pensador social colombiano, en su fuero interno ríe de la predisposición mística de Rubén Darío, cuando dice de él: “creía en todo, hasta en las cosas más absurdas; el mundo sobrenatural, lo atraía con una fascinación irresistible, como todos los aspectos del Misterio; creía en Dios...creía en el Diablo...y, estos dos fantasmas, lo hacían temblar...”

En Prensa libre polemiza contra los mutiladores del pensamiento, los pinta con destreza y condena la época de la Regeneración en Colombia. Los círculos de obreros anarquistas y socialistas lo leían con avidez y entusiasmo, lo respetaban y lo reconocían como a un maestro. En efecto, por encima de todo, fue siempre un apóstol de las ideas libertarias. Vargas Vila fue una especie de forjador y maestro de la cultura popular en América. En 1923 hizo una gira por América Latina, visitó Buenos Aires, Montevideo, Río de Janeiro, México, La Habana y otras ciudades importantes. Dictó conferencias, muy agitadas y concurridas. Libró polémicas a través de los periódicos. Los periodistas le hicieron entrevistas escandalosas.

Vargas Vila fue considerado la “Bestia negra” del conservadurismo político español por sus tesis anarquistas y libertarias, todas las reseñas oficiales sobre su vida y obra estuvieron lastradas por opiniones taimadas y prejuicios políticos. Abarcando unos cincuenta y cinco volúmenes, su obra integra diversos géneros: la novela, el comentario filosófico, la historia, la biografía, la escritura político-teórica y panfletaria y el drama. Vargas Vila era un prosista singular. Causó revuelo y estrépito. Los curas sermoneaban desde los púlpitos ofreciendo las llamas del infierno al apóstata que leyera los libros de ese monstruo, lo que hizo aumentar explosivamente las ventas de sus obras.

En 1904, el presidente nicaragüense, José Santos Zelaya, designó a Vargas Vila como representante diplomático en España,  junto al poeta Rubén Darío. Los dos fueron integrantes de la Comisión de Límites con Honduras ante el rey de España, quien era entonces mediador en el litigio,  labor duró poco tiempo pues el colombiano pronto regresó a la edición de sus libros y luego de breves estancias en París y Madrid, se asentó en Barcelona, donde inició, por acuerdo con la Editorial Sopena, la publicación de sus obras completas. Rubén Darío le dedicó un par de poemas: Cleopompo y Heliodemo y Propósito primaveral.

Fue al final de una gira, en La Habana, donde Vargas Vila contrajo una enfermedad extraña que afectó su vista y que terminaría por dejarlo completamente ciego. Regresó a Barcelona, donde transcurrió los últimos años de su vida en completa soledad, sin dar ni pedir cuartel a sus rencorosos enemigos. Cuando ya comenzaba a gestarse el terrible drama de la guerra civil española, Vargas Vila falleció el 23 de mayo de 1933 en su residencia de la calle Salmerón de Barcelona el 23 de mayo de 1933.

Maracaibo, lunes 22 de septiembre del año 2025

 

domingo, 21 de septiembre de 2025

La niña del Atlas

Uno de los rasgos fundamentales en la biología, es el número de cromosomas que define a una especie, y para la mayoría de las especies, (los humanos, por ejemplo, tenemos 23 pares) este número se mantiene estable. 

 

Un hallazgo reciente ha demostrado que existe un pequeño lepidóptero el cual es capaz de albergar una cifra cromosómica que redefine por completo lo que se creía posible para el reino animal, para demostrarnos que, en el enigmático mundo de los insectos, las reglas a veces se rompen de manera espectacular. El hallazgo mencionado podríamos decir que redefine los límites de la biología…

 

Nos referiremos a una escurridiza mariposa, que ha sido identificada como la “niña del Atlas” o Polyommatus atlántica. Esta mariposa ha sorprendido a la comunidad científica, y tras un análisis detallado, se ha confirmado que este insecto posee un total de 229 pares de cromosomas, una cifra que no tiene precedentes en el reino animal, superando incluso a especies vegetales. El descubrimiento no solo la sitúa a la “niña del Atlas” como la especie animal con el mayor número de cromosomas conocido hasta la fecha, sino que la coloca en un territorio que, hasta ahora, se pensaba que estaba reservado para el mundo vegetal(ver).


Aunque sabemos que el número de cromosomas que tiene un ser vivo es un indicador de la complejidad de su genoma, no necesariamente lo es de su nivel evolutivo o de su tamaño. En este caso, el hallazgo de un número tan elevado en una especie tan pequeña como la mariposa “niña del Atlas” plantea nuevas preguntas sobre la biología y la genética, sugiriendo que la investigación en este campo podría ayudar a comprender mejor cómo la evolución ha dado forma a la biodiversidad, desafiando las concepciones previas sobre el ADN y su organización.

 

Investigadores confirman en esta especie Polyommatus atlántica que es una mariposa de las montañas marroquíes a el animal con más cromosomas, un fenómeno de biología extrema que lo ha conseguido fragmentado su genoma durante tres millones de años, un mecanismo, que podría verse como “monstruoso” para otros organismos, que pudo haberla ayudado a adaptarse a su entorno y podría arrojar luz sobre el desarrollo de algunos cánceres.

 

Saturnidae son una familia de lepidópteros ditrisios de la superfamilia Bombycoidea la cual agrupa 2300 especies donde se ncluyen algunas de las mariposas más grandes y espectaculares del mundo, como la mariposa Atlas y la mariposa isabelina. Saturniidae es más diversa en los neotrópicos en cuanto a número de especies y las subfamilias más antiguas se encuentran solo en las Américas. Los especímenes femeninos son más grandes y más fuertes que los masculinos. El lepidóptero de mayor envergadura es el diablo blanco (Thysania agrippina). Solo los satúrnidos más modernos tienen una distribución mundial más amplia. Por lo tanto, aun en ausencia de suficientes datos fósiles se puede concluir que Saturniidae se originó en los neotrópicos.

 

Habita en los bosques tropicales del sureste de Asia, el sur de China, pasando por el archipiélago malayo hasta Indonesia. En la India, las polillas atlas son criadas por la seda en proporciones no comerciales. Nada más nacer comienza su apareamiento. Esta especie además, tiene la particularidad de que sólo se alimenta durante su etapa larval por lo que una vez que nace, su esperanza de vida ronda los 5 días. Esto sucede principalmente porque carece de cavidad bucal por donde alimentarse. Su nombre científico deriva del nombre del titán Atlas de la mitología griega. En Hong Kong, en idioma cantonés, su nombre común se traduce como "mariposa cabeza de serpiente", en referencia a las puntas de sus alas que asemejan a la cabeza de una cobra.

 

Cabe destacar que los satúrnidos  adultos no se alimentan, su aparato bucal está atrofiado o ausente y tienen una vida muy corta. En general las larvas se alimentan de las hojas de árboles o arbustos. Algunas son defoliadoras serias y son considerados plagas. Hay diferentes grados de dimorfismo sexual según las especies, pero en general, los machos poseen antenas más largas y complejas, con ramificaciones plumosas. Las usan para detectar las feromonas de las hembras. Están distribuidos principalmente en zonas tropicales y subtropicales, con su mayor diversidad en el nuevo mundo.

Una especie de lepidóptero ditrisio de la familia Saturniidae, es el representante de mayor tamaño de la familia y la polilla más grande del mundo teniendo en cuenta el área total de sus alas (más de 160 cm²). La envergadura de sus alas también está dentro de las más grandes, de 25 a 30 cm. Los especímenes femeninos son más grandes y más fuertes que los masculinos. El lepidóptero de mayor envergadura es el diablo blanco (Thysania agrippina)(ver)

 

La  mariposa isabelina (Graellsia isabellae) fue descubierta por el naturalista español Mariano de la Paz Graells en Peguerinos en 1848. La bautizó con la denominación Saturnia isabellae como dedicatoria a la reina Isabel II de España. Posteriormente la especie fue rebautizada como Graellsia isabellae en honor a su descubridor. Es una especie de lepidóptero ditrisio de la familia Saturniidae, una de las más vistosas de la fauna europea, con una envergadura que va desde 45 mm hasta 10 cm. Con anterioridad se denominaba Actias isabellae. Es la única especie del género Graellsia , además del único satúrnido europeo con colas en sus alas posteriores.

 

 Maracaibo, domingo 21 de septiembre del año 2025

sábado, 20 de septiembre de 2025

Cocinándose …


En el mes de noviembre del año 2014, traté de responder un par de preguntas. Me las había hecho un amigo, a quien les di a leer retazos de una novela inédita, titulada en aquellos días como “Los amores elípticos de un médico investigador” mostrando hechos que en general se desarrollaban en esta tropical región del planeta. Me refería, obviamente, a nuestra ciudad “amada por el sol” y mi amigo a quien apodábamos ElCastorEnano, me preguntaría, del por qué consideraba yo que eran elípticos aquellos amores y como era que me atrevía a utilizar el voseo para relatarlos. 

Yo le respondería, echándomelas de “astrónomo de Google”, que los planetas del Sistema Solar describen cada uno de ellos una órbita elíptica, y que uno de sus focos está ocupado por el Sol, y según aprendimos en el colegio en la primera Ley de Kepler. Le recordé entonces que un elipsoide es el equivalente tridimensional de una elipse como es que esta, puede ser descrita como una esfera achatada y su volumen puede ser calculado a partir de la longitud de sus tres ejes. Esto dicho así, es fácil de entender, eso le dije.

-Estais locoebola y lo que soy yo, no te entiendo nada, me respondió el Castorcito… Era comprensible ya que mi amigo, quien es muy versado en temas de lingüística, me aseguró que, muy poco sabía de astronomía, pero que recordaba como en la gramática tradicional, se dice -a veces- que la elipsis consiste en suprimir algún elemento del discurso sin contradecir las reglas gramaticales; o sea que, cuando se habla de elipsis en lingüística, se trata de ciertas construcciones sintácticas en las que no aparece alguna palabra que se refiera a una entidad lógica necesaria para darle sentido a una frase.

Ahora soy yo el que se está enredando con tus explicaciones, le dije y sinceramente, pensé que era él quien se había metido en honduras (sin pasar por Nicaragüa solía decir yo) pero en realidad fui deshaciéndo la confusión y creí haber recapitulado… Recordé precisamente a un tal señor Vossler, y de su relación con el lenguaje. (Karl Vossler quien vivió entre 1872 y 1949, y fue un romanista e hispanista alemán, creador de La escuela del Idealismo lingüístico y de la Estilística), quien en su “Análisis teórico de la sintaxis”, participó en una polémica histórica sobre la naturaleza de la elipsis lingüística)También vino a mi mente algo que escribiera Ernesto Sábato en su artículo titulado “El voseo”…

En aquel trabajo sobre “el voseo”, Sábato había dicho que: “el lenguaje es una estructura que oscila entre dos polos opuestos, entre el individuo y la sociedad, entre la creación y la tradición, entre la originalidad y la convención, entre la libertad y la determinación, entre la poesía y la acomodación social, entre el espíritu y la cultura hecha, entre la psicología y la gramática”. Todo este recuento era pertinente ya que, en aquel momento, se trataba de poder discutir el hecho de mi “atrevimiento” al utilizar el voseo en una novela que in illo tempore comenzaba a estructurarse aunque hablase de amores elípticos.

Todo aquello en textos escritos o más bien, garrapateados, venía desde muchos años atrás, y mientras su germen permanecía incubándose, ahora lo siento cocinándose a fuego muy lento y así desde entonces… -¿Hasta ahora? ¡Hace la pelusa de 24 años!- Pensé hallar algún apoyo en palabras que recordaba había escrito mi amigo Jesús Ángel Parra y las busqué  para suscribirlas: “el voseo usado en Maracaibo es diptongado, lo que lo hace genuino, utilizado sólo por algunas comunidades en la sierra del Ecuador; es único en el mundo y no rompe totalmente con el voseo español de los siglos XII-XVI, que no es totalmente diferente de aquella modalidad latina, que comenzó a propagarse en tiempo del Bajo Imperio Romano”.

Maracaibo como ciudad portuaria fue siempre muy activa, desde su descubrimiento y luego, desde su triple-fundación en adelante, la ciudad creció, individualizada, y aunque su gente le dio la espalda a su lago, quizás porque ya no era de cristal como en épocas pretéritas, continuaría en su productivo aislamiento, primariamente porque para llegar a ella solo era posible hacerlo por vía lacustre, y así fue adquiriendo condiciones culturales diferentes, de las que quizás el dialecto fue una de las más importantes.

El llamado “dialecto maracucho” que para algunos resulta vulgar, y hasta soez, aunque en realidad no tiene ninguna característica específica para calificarlo de esa manera, lo cierto es que al hablarlo, utilizamos palabras de uso particular en la región, proveniente en muchos casos de deformaciones lingüísticas que nacieron hace muchos años y se han venido nutriendo con la inmigración de extranjeros o de compatriotas de otras regiones, quienes a raíz del boom petrolero se acercaron a nuestra calurosa ciudad donde también, la asimilación de los indígenas y la comercialización aportarían su legado en el hablar del nativo.

Hoy día, ya pasada la mitad del año 2025 del siglo XXI, todo lo conversado, puede ser visto como un prolegómeno, que responde a una cocción ya bastante prolongada, o a la adecuada fermentación de una novela, que dividida en cuatro partes, el autor, relatará  a través de una larga conversación con su amigo el CastorEnano, desde cuando estudiaban en la escuela de los jesuitas, y será ese amigo quien fungiendo como amanuense gratuito del escritor, quien ahora quizás nos cuente… “La elipsoidal y antiparabólica historia de un maracucho”.  

Más pronto que tarde, quizás algunos distraídos hablarán en unos meses, de la que será otra, nueva novela, la cual seguirá estando en su punto actual de cocción, pero habrá de nacer como un sueño irreal, para robustecer un lamentablemente deficiente por inexistente-movimiento literario”- que localmente debería pugnar por el rescate del habla del zuliano. Utilizar literariamente el habla cotidiana, sin que esto represente un motivo para avergonzarse de nuestro sistema dialectal, pensamos, que debería ser importante y hasta podría constituir toda una corriente literaria local, la cual como ya sabemos, conllevará siempre según decía el mismo Jesús Ángel Parra años atrás “sus aliados y sus detractores”.

A pesar de haber logrado publicar más de 10 novelas las que me parece reflejan de una u otra manera “el regionalismo literario”( https://surl.li/sqhcve ) de mi suelo natal, esta labor pareciera ser absolutamente desconocida por quienes supongo deberían estar encargados de analizar y de promover la literatura zuliana.

Presiento que estamos muy lejos de cuando existía una “Galería de escritores zulianos”, la de don Aniceto Ramírez y Astier (1879-1956), y voy a repetir algunos de sus comentarios reiterados en público durante su vida…  “Tenemos que darle apoyo a nuestra creación literaria, pues una cosa es muy cierta: al perder la palabra se pierde la memoria”… “Tenemos que arriesgarnos a poner en letras el hablar de la calle, el léxico de los hombres y las mujeres de nuestra región”… “Debemos preservar nuestro lenguaje, y darle apoyo a la creación literaria autóctona”…“De esa manera contribuiremos simultáneamente a la preservación de nuestro patrimonio cultural”.

En el ínterin, la cena no está lista aun, pero quizás ya “el café está servido” y puede que en unos meses, una noticia “elipsoidal y antiparabólica” les sorprenda la cual espero a todos les “agarre confesaos”.

En Maracaibo, el sábado 20 de septiembre del año 2025

viernes, 19 de septiembre de 2025

El cerebro Trans


El cuerpo, el cerebro y la mente son sexuados. Todos los humanos debido a la herencia recibida de sus progenitores, poseen una identidad genética que determina el sexo biológico, según el cual la posesión del par de cromosomas XX o XY, -los llamados cromosomas sexuales-, determinan la asignación de dicho sexo biológico, mujer para los XX y varón para los XY. 

Actualmente se define la “identidad de género” como la manera en que un individuo se concibe internamente a sí mismo. Cuando el individuo experimenta una diferencia entre su sexo biológico y el psicológico surge la “disforia de género”. Se define la Transexualidad, como la condición identitaria que describe a una persona cuyo sexo psicológico difiere del biológico. La disforia es un sentimiento de malestar, que pueden o no padecer las personas transexuales, aunque es frecuente entre ellas. Actualmente hay una tendencia a mantener un enfoque para la “despatologización” de este término, imponiendo la transexualidad como un “desarrollo sexual diferente”.

Existe interés en el mundo biomédico por estudiar las diferencias en la estructura y funcionalidad cerebral de las personas transexuales respecto a los que no lo son (personas cis). Es necesario conocer la existencia de estas diferencias, ya que la discusión de lo que suponen es un proceso controvertido -a menudo desarrollado bajo la obligatoriedad de la antes mencionada tendencia a la despatologización-, aunque es indudable que los datos de los que se dispone permiten hablar de diferencias, aunque puedan ser pequeñas. Hay estudios sobre las diferencias entre los cerebros de personas trans y cis lo que de alguna manera condicionarían la distorsión en los primeros de la red de percepción del propio cuerpo.  Destacaremos los estudios de las diferencias en el trazado general de las conexiones neuronales de varones y mujeres cis y en sus diferencias en esta red neuronal.

La transexualidad tiene base genética. La causa esencial de las diferencias corporales y cerebrales entre mujeres y varones se debe a la especifica producción de las hormonas femeninas o masculinas -estrógenos y andrógenos- presentes en ambos sexos en cantidades diferentes, así como a las proteínas que actúan como receptores específicos que captan y enlazan la hormona correspondiente, y la introducen en el núcleo de la célula donde se unen específicamente a secuencias del ADN; esta interacción específica determina qué genes se traducen y cuales se silencian.

Existen dos tipos de receptores para estrógenos que se han llamado Erα y Erβ, detectándose dos formas diferentes para este último. También el receptor para andrógenos, AR, presenta dos formas. Se sabe que la activación de cada una de estas diferentes formas lleva a efectos diferentes y que determinadas combinaciones de los genes que codifican para estos receptores conllevan mayor riesgo de transexualidad.

Estos estudios han sido liderados por Antonio Guillamón, doctor en Medicina y catedrático en Psicobiología de la UNED, analizando la microestructura de la materia blanca del cerebro a través de las imágenes generadas en el laboratorio de neuroimagen de Carme Junqué, profesora de la Universidad de Barcelona y coautora de estos estudios. Guillamón en sus investigaciones, parte de una perspectiva doble: primero la de profundizar en los mecanismos del dimorfismo sexual del cerebro y de la conducta y, segundo, conseguir a partir de ello clarificar qué variables cerebrales controlan la identidad y la orientación sexual.

El equipo de investigación de Guillamón ha descrito la presencia de formas diferentes del receptor Erβ de estrógenos, del receptor de andrógenos AR, con menor actividad en las personas trans, que en las personas cis: los receptores clave implicados en la diferenciación sexual del cerebro tiene una combinación de alelos específica para ERβ, ERα y AR en la población de mujeres transgénero (MtF), cuya diferenciación de género está asociada con una combinación genotípica específica de polimorfismos ER y AR. Además, se sabe que el género FtM está asociado con polimorfismos específicos del ERβ y de los receptores Erα.

Posteriormente el mismo equipo ha propuesto la existencia de otros factores como la existencia de cofactores de los receptores y la modificación química de la secuencia del ADN con la que interactúan los receptores. Llegan a la conclusión de que no se trata de una causa genética única, sino multifactorial compleja, que implica interacciones intrincadas entre esteroides sexuales, receptores de esteroides sexuales, genética y epigenética, según la cual determinadas combinaciones de estos genes y/o de modificaciones del ADN conllevan mayor riesgo de transexualidad.

No se ha analizado aún la importancia de cada uno de los factores genéticos y de en qué medida son determinantes. No obstante, las diferencias genéticas, aunque pequeñas, condicionan la eficacia de la acción de las hormonas sexuales, de modo que modifican la diferenciación sexual del cerebro, lo que, como exponemos a continuación, se manifiesta en la arquitectura y funcionalidad cerebral.

Sobre las características anatómicas y funcionales del cerebro Trans, se conoce la existencia de diversas áreas cerebrales que son dismórficas en el cerebro de personas cis, varones y mujeres, con algunas áreas mayores en mujeres y otras en los varones. Diversos estudios comparan los resultados de la medición del volumen y la microestructura de la materia gris (sistema nervioso central) y la microestructura de la materia blanca (fibras nerviosas) del cerebro de personas trans, respecto a las cis, pero no permitían establecer con claridad diferencias significativas, por ser datos globales y por el tamaño de las muestras pequeñas de individuos trans.

Sin embargo, en el año 2021 se ha llevado a cabo un mega estudio partiendo del análisis de 214 varones trans y 172 mujeres trans, con muestras similares de personas cis, se obtuvieron datos que permiten confirmar la existencia de diferencias estructurales entre individuos transexuales y los controles cis del mismo sexo biológico. Las diferencias demostradas permiten afirmar que las personas trans, varones o mujeres, parecen presentar un fenotipo cerebral propio. El patrón cerebral de las personas transexuales no está feminizado o masculinizado de forma global; sólo existe una feminización o masculinización selectiva justamente de aquellas estructuras cerebrales que presentan dimorfismo sexual en las personas cis tomadas como control.

Se detectaron variaciones en las dinámicas cerebrales a nivel de redes neuronales y de la red de percepción del propio cuerpo. Diversos estudios llevados a cabo por diferentes grupos de investigación, que emplean las técnicas de imagen funcional, parecen confirmar que el perfil genético, determina las características de la estructura cerebral de las personas trans y causan además modificaciones en la funcionabilidad del cerebro mostrando principalmente una distorsión de la red de percepción del propio cuerpo, complementaria a una modificación del neurodesarrollo cortical. La distorsión de la red en las personas trans ha sido descrita en diversos trabajos de los que se desprende que hay diferencias significativas en algunas áreas como el tracto fronto-occipital inferior derecho, que conecta las áreas cerebrales parietal y frontal que median la percepción del propio cuerpo. Al parecer estos hallazgos sugieren que la forma neuroanatómica del transgenerismo está relacionada con áreas del cerebro que procesan la percepción de uno mismo y de la propiedad del cuerpo.

Se han destacado las diferencias de volumen existentes en la corteza insular —región situada en los dos hemisferios cerebrales—, que procesa el estado interno del cuerpo y es una región clave de esta red. Se ha postulado que la distorsión de esta red explicaría la disforia de género. Comportaría una imagen corporal incongruente, que origina la angustia —disforia— que sufren la mayoría de las personas de esta condición.

Estos trabajos muestran la masculinización o feminización del cerebro de las personas transexuales de acuerdo con el género al que desean pertenecer y no con el de su sexo biológico. Sin embargo, se desconoce la causa y el momento del desarrollo en el que se produce esa diferenciación sexual del cerebro dado que la formación de estos fascículos cerebrales comienza dentro del útero de la madre y se continúa desarrollando hasta los treinta años.  Los resultados de los estudios del equipo del doctor Guillamón abren muchas puertas a futuras investigaciones y son importantes no solo para comprender la transexualidad sino para entender las conexiones cerebrales que soportan la identidad sexual.

Maracaibo, viernes 19 de septiembre del año 2025